Capítulo 8 Tortura, Rompiendo la maldición de la bruja.

KAGOME POV

Me siento confundida, como cuando en el cine me aburrió la película e inesperadamente se vuelve interesante, me sorprendo cuando frente a mis ojos sale Sesshomaru, no puedo tocarlo ni escucharlo tan sólo lo veo, sonriente, con una sonrisa casi imperceptible pero que para quien lo conociera cómo yo, sabría que está sumamente feliz. De repente veo a una mujer de espaldas, voltea y se ve como sonríe plenamente, ¡diablos, soy yo! no es como si no me reconociera pero luzco algo, ¿diferente? Él se está acercando a mí, me toma por la cintura y me levanta del suelo. Estoy viendo toda la escena en un tercer plano y aun así, soy capaz de sentir mariposas en el estómago. Da un par de vueltas conmigo en brazos y me baja, pero lejos de alejarme de él o de tomar una postura normal, cierro el espacio entre él y yo, lo tiro al suelo, y antes de que él pueda reaccionar ya estoy a horcajadas sobre él dándole un apasionado beso…

Un intenso dolor en mis brazos me trae a la ¿realidad?, al abrir los ojos me di cuenta de que sólo estaba soñando, probablemente para bloquear todo lo que ha pasado las últimas horas, o días. Para ser exacta, no sé cuánto tiempo ha pasado. Después de que Inuyasha me secuestrara y llevara a saber dónde, desperté, pero fue una pesadilla darme cuenta de que mi cuerpo colgaba del techo de aquel desconocido y lúgubre lugar. Me encontraba sujetada tan solo por un par de cadenas, que cabe mencionar me estaban matando las muñecas. De las sombras salió mí antes amigo y amor, ahora con el rol de verdugo, Inuyasha. Acompañado por… sí, sin temor a equivocarme puedo decir que me sorprendió bastante ver que Kikyo era quien lo acompañaba. Susurraron un par de cosas incomprensibles para mí, tras unos segundos sentí un frío correr por mi espina dorsal. Inuyasha, desgarró mi espalda con todo y mis ropajes, sentí frió, después un intenso dolor, al final, mi sangre caliente resbalaba por mi espalda dejando un tortuoso camino. Pero mi infierno no paró ahí, Kikyo se acercó con una enorme sonrisa hasta donde yo estaba y me escupió en la cara, se burló de mí y me dijo viéndome fijamente a los ojos:

-Kagome, Kagome, mi querida reencarnación, nos volvemos a ver pero parece ser que las circunstancias no son las mejores; para ti -se acercó un poco más a mí, jaló mi cabello hacía atrás y lamió mi cuello, después se acercó a mi odio y en un susurro dijo- Tu pureza, simplemente me asquea, te haré impura lentamente, suplicarás que acabe con tu humillación y al final seré buena, te premiaré con la muerte. Maldita seas una y mil veces, maldita seas por haberte cruzado en mi camino.

Deseaba llorar pero jamás lo haría, no me iba a humillar ni ante ella ni ante Inuyasha, y me parece que la mirada que nació desde lo más profundo de mí se lo dejó claro. Iracunda ante mi determinación, Kikyo me abofeteó una, y otra, y otra vez, hasta que finalmente caí inconsciente.

Hubiera pagado mucho por seguir soñando, pero quién dijo que la vida me lo pondría fácil, en vez de soñar con mi Lord del Hielo heme aquí de nuevo, tras un hermoso sueño, sólo tengo mi cuerpo lleno de dolor, colgando como si fuera un trozo de carne para destazar.

-Parece ser que ya despertaste, no es algo personal Kagome, bueno, tal vez un poco, de hecho parece ser que no has perdido el tiempo, tienes un penetrante olor ajeno a ti. Y lo peor del caso es que es un olor muy raro. Te anticipo que no podrás salir de aquí con vida, mi objetivo principal es matarte, ella de verdad quiere tu cabeza, y me exige que sea lo más lento y doloroso para ti. No me queda de otra que matarte con mis propias manos, y cargar con ese pecado…- Lo dijo en un tono cínico, podría jurar que lo estaba disfrutando - Lo siento- dijo él, antes de sonreír.

- Inu… yasha- fue lo único que mis labios pudieron pronunciar antes de sentir sus garras desgarrando mis muslos, él, sonreía mientras me destrozaba, era como si mi cuerpo fuera la hoja más débil de cualquier árbol. De verdad no reconozco a este Inuyasha, además estoy muy débil, he tratado varios hechizos para liberarme, para purificarlo, para hacer un campo de energía, pero es como si sólo fuera una humana común y corriente, a la que un psicópata secuestró. Parece ser que no saldré viva de aquí, y también parece ser que me van a doler partes del cuerpo que estoy segura nunca antes me habían dolido.

Hubiera deseado confesarte lo qué siento, hubiera deseado besarte una vez más, hubiera deseado que recuperáramos juntos tus tierras para presumirte que no soy un estorbo… Hubiera deseado que mi sueño se hiciera realidad….por desgracia el hubiera no existe. "Sesshomaru"

SESSHOMARU POV

Es increíble lo que ha pasado, tan sólo espero llegar a tiempo, la estúpida humana al parecer fue secuestrada por la basura de mi hermano, o eso dijo esa estúpida bruja loca, seguramente es la presión que le ocasiona que el tiempo siga corriendo, esa presión ya le atrofió el cerebro a ese híbrido imbécil. Llegué a pensar que la humana había entrado en razón y había huido de mí. Al principio me sentí vacío, pero seguí buscando a Hotaru y apenas unas horas bastaron para dar con ella o mejor dicho para que a ella le diera la gana ayudarme.

Es una mujer muy malvada me hizo decir cosas que yo nunca jamás habría reconocido, de no ser por ella y su delirio de que la humana descuidada y yo somos los elegidos para "unificar" el mundo, jamás habría dicho su nombre "Kagome", mucho menos hubiera dicho que la amo, ¡se imaginan! Yo, el gran Taiyoukai del oeste reconociendo que voy babeando por una humana inútil. Todo fue muy rápido y por más que le doy vueltas a lo que ha pasado sólo puedo desear llegar a tiempo…

-Vaya, así que el gran taiyoukai Sesshomaru por fin me encontró. O debería de decir: por fin lo dejé encontrarme.

-Mujer ¿Cómo sabes quién soy?

-No seas igualado Sesshomaru, soy una Diosa, no cualquier porquería, sé perfectamente por qué me buscas y mejor que te pongas amable o no te voy a ayudar. -¿Cómo responderle? Me tenía en sus manos, no dije nada, me indicó que me sentara en un mullido y enorme cojín y así lo hice. Después, sacó un poco de cosas y las puso sobre una mesa, antes de que yo le dijera nada ella comenzó a hablar, nunca imaginé lo que estaba por ocurrir. Nunca me imagine que fuera a ser posible que existiera una idea tan descabellada.

-Sesshomaru, lo primero que tienes que saber es que no será simple hacer lo que quieres que yo haga por ti, pero no todo está perdido ya que la mitad de tu maldición ya está casi deshecha.

-¿Cómo sabes de la maldición bruja?

-Te dije que no seas igualado, una irreverencia más y te dejo cómo llegaste, además es mejor que sepas que si no te das prisa "la chica" morirá –Abrí los ojos como platos, no sé qué tanto sepa esta bruja pero algo dentro de mí se inquieto bastante, ella lo notó y sonrío malévolamente.

-¿Qué chica? –Traté de fingir demencia, pero por otra parte no quería que confirmara algo que yo no quería escuchar.

-La única mujer que deseas pero que al mismo tiempo le temes, la mujer que cruzó el tiempo y no sabía lo que le esperaba, la mujer que te va a cambiar la vida, la mujer que está destinada a ti, Sesshomaru sino dejas de hacerte el tonto la única mujer que has amado y vas a amar va a morir y sufrirás una pena infinita durante el tiempo que vivas.

Me dejó sin palabras, en el momento en el que la bruja dijo todo lo qué dijo, un profundo y casi doloroso miedo se apoderó de mí.

-¿Qué es lo que sabes?- dije en un tono un poco más cortés. Habrá que cooperar con esta "Diosa" odiosa.

-Tienes un hermano, él ha cambiado, un pecado capital entró en su corazón e hizo nido, la tiene secuestrada y no sólo está él, hay una mujer, una poderosa y muy malvada mujer. Pero ellos juntos no serán ni polvo a lado de ustedes. Como te dije antes, ya casi has roto la mitad del hechizo. Aunque no lo reconozcas y quieras huir de lo que sientes, amas a esa mujer, yo siempre lo supe no sabía quiénes eran pero sabía que un gran youkai y un ser de pureza cambiarían juntos el destino del mundo, por eso apenas sentí que me llamaban quise ver quién era. Me llevé una gran sorpresa al ver que se trataba de los elegidos por la profecía del Gran viejo Sabio; él anunció que una humana pura iba a enamorarse de un taiyoukai y que aquel taiyoukai lo haría de ella. Además profetizó que su unión haría que el mundo se unificara. Para serte honesta no sé a lo que se refiere con unificación lo que sí sé es que ustedes son la pareja destinada a ese propósito, los he estado espiando y pensé que tú solo serías capaz de romper la maldición, pero tu hermano es una gran interferencia que nadie había tomado en cuenta. – La bruja o diosa o lo que sea, respiró profundamente y al exhalar me dio la impresión de que estaba sacándose un gran peso de encima.- Verás, el mal nunca va a querer ser purificado y buscará el modo de truncar al bien, la cosa es que está a punto de salirse con la suya, por eso aparecí frente a ti, si ella muere se viene una época de caos. Y tu hermano no tardará en matarla por eso necesitamos volverte a tu forma natural y que pares la interferencia.

-Bien mujer, para ya, ¿esperas que crea ese cuento tuyo? Puedo creerte que yo esté elegido para una gran hazaña pero esa mujer insignificante no puede estar destinada para mí.

-¡Para tú! Imbécil, te he dicho que no sólo tu mujer está en peligro, acaso quieres ver guerra y muerte en cada rincón del mundo, si eso quieres te mataré ahora mismo. – Bien descubrí que con la bruja hay que ponerse serio.

-De acuerdo, lo siento, dime qué hay que hacer.

-Primero dime que la amas, necesito tu aliento diciendo eso y mejor que lo digas con el corazón sino no tendrá sentido.- La risa de medio lado que nació de la mujer me hizo darme cuenta de lo caliente que sentí mi cara, por lo tanto seguramente me sonrojé cuan quinceañera.

-Bien…yo…yo… yo amo a esa molesta mujer.

-NO, ¡idiota! A mí de qué me sirve eso, tienes que decirlo bien y pronunciar su nombre.

-Yo… de verdad amo a Kagome – Un enorme peso desapareció de mi cuerpo, vi mi aliento salir de un color plateado entrando a un pequeño frasco que tenía la "diosa" en sus manos. Frente a mí había un espejo sagrado pude ver que las marcas de mi cuerpo y mi media luna volvieron a su lugar, al igual que mi cabello se torno plateado de nuevo y mis ojos dorados también estaban de vuelta. Sí, definitivamente un peso menos, pero aun no volvía todo a la normalidad.

-Parece ser que ya casi regresas Sesshomaru, ahora bien, viene lo difícil, si todo hubiese evolucionado de acuerdo al destino, tú habrías hecho a la chica tu mujer y le hubieras dado tu sangre cuerpo a cuerpo ¡pero no!, el caudal de lo predicho pende de un hilo. Así que para darle tiempo al tiempo voy a necesitar dos cosas, una es tu sangre, yo introduciré tu sangre en el cuerpo de la chica, así quedará marcada y tu poder volverá a tu cuerpo, aunque no sé cuánto cambie ella ya que no es lo mismo que la marques con tu sangre cuerpo a cuerpo a que yo tenga que introducir la marca sin que ella si quiera sepa que a partir de que yo le de tu sangre se pertenecerán el uno al otro. Pero definitivamente es mejor eso a que se mueran tú, ella y el resto del mundo. Yo no puedo intervenir más de lo que ya lo he hecho así que apenas desaparezca de aquí tendrás que ir a tu palacio, ahí se encuentran…

-¿Sólo eso?- dije con un poco de enfado, está bien la amo, pero hubiera preferido que todo se diera de otra forma.

-Espera, hay una advertencia en este cuento, apenas recuperes todo lo que perdiste, tienes que controlarte, no importa lo que huelas y lo que sientas, muy probablemente quieras matar a tu hermano pero no debes, él debe de pagar con su alma el alma que trajo de vuelta del más allá, si tú lo matas, será tu alma la que tome su lugar. Así que trata de controlarte, me voy, el tiempo sigue en pie y necesito hacerle llegar tu sangre a la elegida.

-No sé por qué te preocupa que pierda la calma, pero no lo haré, aquí tienes mi sangre- Con una daga que estaba en la mesa me hice un corte profundo en la palma de mi mano y dejé caer MI preciada sangre en un frasco que me dio la bruja, la verdad sólo espero que esta mujer sea una exagerada, no me gustaría tener que perder mi alma.-

-Bien, suerte mí querido joven elegido.

Aquí voy corriendo cómo un desesperado al encuentro de esa molesta mujer, siempre le dije que no se alejara mucho de mí, pero trataba de no insistir mucho para que no se hiciera la importante, ahora veo que estaba equivocado. ¡Diablos! ¿Por qué es tan difícil reconocer lo que esa mujer despierta en mí? ¿Seremos los elegidos que dijo la bruja? ¿De verdad esa mujer, es tan importante para mí como para el futuro? Sólo espero que Inuyasha no esté tan retrasado mental como para hacerle daño a esa boba, yo de verdad la amo más de lo que imaginaba y si de verdad ella se convierte en MI mujer, no creo poder controlarme si le pasa algo. ¡Demonios, estúpida humana!

Hola! Sé que algunas o algunos querrán matarme, pero pido piedad si muero quién les actualizará, lamento que no sea más largo el capítulo pero me encanta el suspenso… Qué opinan ¿Sessh se controlará cuando encuentre a SU Kagome? ¿Sobrevivirá Kagome la tortura? ¿Quién quiere despellejar a Kikyo? (yo!) jajajaja se les quiere, espero sus comentarios, quejas y sugerencias, nos leemos el próximo viernes, Saluditos a todos!