Antes de que lean, quiero agradecer todos y cada unos de sus reviews, sepan que cada uno lo leo y lo atesoro...aunque los de "guest" no los puedo responder, los agradezco mucho, ahora sí...espero disfruten este capítulo...

Capítulo 13 Si pasó una vez…pasará dos…

Abbadon POV

Sabía perfectamente de quiénes se trataba, percibí hace tiempo el alma de Susa no wo, pero mi letargo amenazaba con acompañarme una eternidad. Lo qué me hizo reaccionar fue sentir el brillo de "ella", Amaterasu había vuelto, irradiaba aquella misma calidez de hace tiempo, no tengo palabras para expresar la fuerza de voluntad que empleé para poder romper el sello que me durmió durante tanto tiempo. Al fin lo logré, logré deshacerme de mis cadenas y "casualmente" siento cómo las dos almas que tanto he pensado durante mi letargo se acercan. El "destino" es un cruel jugador del juego llamado "vida", nos separa de las personas que amamos, nos reúne, nos azota, nos da alegrías y también decepciones, pero nunca dejara su crueldad de lado. La maté, la maté con mis propias manos y me vuelvo a encontrar con ella, pero no estás sola, otra vez el tiempo y el destino se cruzan en mi camino, nuevamente el que pensé un buen "amigo" está a su lado. Quiero ser yo, necesito ser yo, dueño de su sonrisa, de su calidez, de su brillo, del amor que irradia esa existencia, tan efímera como una rosa pero que con un solo toque iluminaría la eternidad que tengo como castigo. He sido testigo de muchas vidas, las vidas de seres importantes y otros no tanto han pasado frente a mis ojos, he sido también testigo de innumerables muertes, masacres y nacimientos, pero "ella" ha sido la única capaz de hacerme sentir, desde que fui exiliado del cielo y mi mirada cruzó con la suya pude sentir el curso del tiempo, comencé a vivir. Tantos años que compartimos, tantos años sellado y aun sin mi corazón soy capaz de sentir…

La quiero, la amo, la necesito...

-¡Ya no más!- grité con una furia reprimida por siglos.- Está vez, tú serás mía.- dije seguro de mí mismo, tenía que estarlo, esta vez no iba a titubear.

-Ja.- Sonrió altanero Susa no wo.

-Ésta vez no, Susa no wo, ésta vez retírate dignamente…

-No soy Susa no wo, y ella NO es Amaterasu.- dijo frío, distante, y seguro de sí mismo, pero yo no tengo pensado ceder.

-¿Ahora vas a huir de tu pasado?- pregunté molesto.

-Yo no huyo, ni me escondo, quieres tu corazón de vuelta, te lo devolveré, pero yo soy Sesshomaru taiyoukai del oeste, ella es Kagome Higurashi lady del oeste y portadora de mi cachorro. Aquí el único que sobra eres tú.-dijo soberbio, ¿cachorro? Un momento, ¿Hasta dónde han llegado? ¿Por qué se sorprende Amaterasu?

-¡Mentiras!- grité furioso y me lancé sobre él.

Kagome POV

Estoy aturdida, el aire se percibe tenso, Abbadon, Sesshomaru, cachorro, palabras, imágenes, y demás. Todo gira en mi mente, siento que la cabeza me va a estallar, ¿por qué? Siempre tengo que estar rodeada de cosas extrañas, yo no quería viajar quinientos años al pasado, no quería romper es estúpida perla, no quería sufrir por Inuyasha, no quería conocer a Kikyo… siempre navegué con el alma vacía y siempre me sentí muy sufrida. Cuando al fin siento que comienzo a vivir que estoy segura del lugar al que pertenezco, pasa esto.

-¡Bastaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!- grité a ese par de idiotas, (por supuesto que lo que dijo Sessh me gira la cabeza, en este momento sólo quiero patearlo). Para colmo me ignoraron por lo tanto tomé el arco que me dejó Hotaru y lancé una poderosa flecha entre uno y otro, sólo así fui capaz de llamar su atención.

-Kagome, ¿qué pasa?- dijo mi estúpido Sessh.

-Baja inmediatamente Sesshomaru, ¡No estoy para juegos!- Abbadon sonrió ante mis palabras, aunque no era una sonrisa agradable, era una maliciosa, se lanzó sobre Sessh pero al parecer él no estaba del todo distraído.

-Ni pienses que esto va a parar, tú eres un estorbo y tengo pensado desaparecerte, así ella tenga un "cachorro" tuyo, así ella te ame, así tú la ames, esta vez es mi turno de tenerla conmigo.- dijo Abbadon totalmente fuera de sí.

-Ja.- fue lo único que salió de mi Sessh y siguieron batallando cuerpo a cuerpo.

-¡He dicho que bajes!- insistí en el momento en el que Abbadon rasgo su mejilla. Esta vez me hizo caso y bajó.

-Kagome, me temo que no es momento de ponerte así.- me dijo Sessh tranquilamente.

-Sesshomaru, hablemos con él, no quiero que te pase nada, además parece ser que me debes una explicación…- Me tomó en sus brazos y se elevó del suelo sin dejarme terminar, aunque era lógico con un ángel caído y desquiciado que apuntaba a matar y aunque yo no era el blanco la situación era terrible.

-Después será, lo primero es ponerte a salvo, Kagome, no vayas a moverte de aquí, levanta un campo de energía y pase lo que pase no salgas.-dijo Sessh dejándome en una cueva, habíamos tomado una pequeña ventaja cuando llegamos al bosque de los lamentos.

-No me dejes.- todo mi valor se fue al demonio cuando él me dijo esas palabras.

-Nunca, humana boba.-dijo con una sonrisa ladina.

Salió de la cueva y comenzó de nuevo a batallar contra Abbadon, traté de concentrar todo mi poder para poderlo ayudar pero era inútil, mi mente estaba hecha un lío, de repente sentí una baja de energía de mi taiyoukai. Me enervé. Un punto para Sessh y me relajé.

-¡Nooooooooooooooo!- corrí y corrí, deseaba volar, y cuando llegue, sentí como esa imagen frente a mí estrujaba toda mi existencia. Abbadon había cruzado una de sus piernas y su hombro derecho. Eleve mi arco y atiné al brazo de Abbadon, el enloqueció…la batalla era intensa, acalorada, y muy reñida, pero eso no era bueno, éramos dos contra uno y yo comenzaba a cansarme.

Sesshomaru POV

Esta humana es más necia que una mula, ni siquiera cuando le comenté de su condición accedió a retroceder. Este "ángel caído" más parece un demonio sediento de sangre. Y no de cualquier sangre, la que él desea es nada más y nada menos que MI sangre. Quisiera decir que lamento haberle sacado el corazón en otra vida, también quisiera decirle que lamento que lo sellaran, pero francamente es que deseo matarlo, desaparecerlo, destajarlo, o lanzarlo de nuevo de donde vino. ¿Este ser se cree con el derecho de actuar indignado? ¿Exige que Kagome sea suya? ¿¡Qué mierda rellena su cabeza!? ¡Él la mató! Cualquier cosa después de eso es un regalo para este remedo de existencia.

-Ella, será mía, y ni tú ni nadie lo impedirá esta vez.- ¿Cuántas veces he escuchado la misma mierda?

-Lo siento, pero ella me pertenece y siempre ha sido mía. Deja de soñar. –dije sin ganas de hablar, estaba tenso, atacando y protegiendo la espalda de la terca de mi mujer y cuidando la mía misma.

Un golpe, dos golpes, tres golpes, la batalla iba de menos a más demasiado rápido, un descuido y fue ver esa pesadilla nuevamente.

-¡Nooooooooooooo! ¡Kagomeeeeeeeeeee!- sí, esta mujer no dejará de sorprenderme jamás.

-¿¡Por qué!?- gritó Abbadon, había tomado a Kagome entre sus brazos, nuevamente la misma pesadilla, el mismo proceder, el mismo desenlace. Le di un puño, dos puños, tres puños, quería destrozarlo.

-Porque yo…yo lo amo Abbadon…siempre siempre lo he amado…probablemente siempre lo amaré y si sé que su vida puede salvarse a cambio de la mía….nunca dudaré…- Kagome…no podía pensar en nada que no fuera un dolor desconocido para mí. La arrebaté de su agarre y la puse en un claro.

-¡Imbécil!- le dije, pero ella me tomó la mano.

-Basta… los dos… ya no más sangre, ni reproches- ella tosió, yo quería morir.

En ese instante apareció Inuyasha.

-¡Diablos! Llegué tarde.- dijo el híbrido imbécil, lo único que me faltaba.

-Largo.- mascullé.

-No- dijo Inuyasha acercándose a Abbadon- Feh, esto te pertenece.- dijo lanzando el brillante corazón de Abbadon a su dueño.- Creo que debes de renunciar a ella.-dijo antes de acercarse a mi mujer.

-Kagome…-masculló el imbécil de Inuyasha con una cara devastada, Abbadon estaba en shock mientras que yo sentía como la vida de Kagome se escapaba frente mis ojos.

-Inuyasha…-dijo mi mujer con un gran esfuerzo, mi corazón se estrujó.- lárgate…

-No aún, quiero darte esto, es un envío de parte de la Diosa Hotaru, juré sobre la tumba de Kikyo que te lo haría llegar, esa "Diosa", sabía todo lo que iba a pasar, feh debió advertirlos- en ese momento una brillante piedra azulada entró en el pecho de mi mujer, pude sentir cómo la vida de ella regresaba a su cuerpo, lentamente comenzó a incorporarse, jamás lo reconoceré pero este sería uno de los pocos momentos que realmente me devolverían la vida a mí mismo.

-Gracias- dijo Abbadon, consiente desde hace unos pocos minutos de la escena que se desarrollaba frente a sus ojos.- Lo siento, Susa no wo, Amaterasu, no volverán a saber de mí. Yo de verdad nunca quise un mal fin para ninguno…

-Abbadon…-murmuró Kagome.- Suerte.

-Es mi hora de partir, sé muy bien lo que debo de hacer. Lo siento.- Y así con el alma desgarrada, Abbadon partió a un origen que desconocíamos.

¡Hola, mis queridos lectores! Acá yo, tratando de redimirme y adelantando la entrega de mi capítulo… ¿Les gustó? ¿Cómo murió Kikyo? ¿Qué pasó con la mutilación de Inuyasha? ¿Quieren un lemmon más? ¿Sesshomaru habló de un cachorro? Wow yo misma no me la creo…

Casual, ando cerca de la recta final y sedienta de inspiración, manden sus sugerencias, aun no sé si terminar el fic con un capítulo más y el prólogo o matarlo de una vez….reviews amados míos, alimenten mis ideas! Se les quiere! Nos leemos la próxima semana. Saludos!