Sólo… sin amigos con quién hablar, ni siquiera mis padres me toman en serio, siempre bromeando y contándome historias sin final. Esto es una mierda, una verdadera y completa mierda. Me siento peor que Stan cuando cumplió sus diez años… Esto es horrible.
-Tweek, no llores –una voz femenina en tono maternal intentó consolarme.
Que marica soy, siendo consolado por las chicas…
-Bebe, quizás necesita estar solo. ¿Necesitas eso, Tweek? –preguntó esa voz tan madura y conocida que obviamente provenía de Wendy.
¿Por qué afirmas algo que no sabes, puta?
-Sí ¡ngh!, por favor –imploré tratando de sonar lo más normal que se me acercaba.
Sí, me cae mal Wendy Testaburger. No hace mucho que la odio, todo empezó desde que se acostó con el puto de Craig y luego por haberle arruinado la vida a una de mis ex amigos: Stanley Randall Marsh.
-Hey, lindas. ¿Qué ocurre? –preguntó una voz conocida para mí, más que conocida…
-Oh, Clyde –contestó Bebe- Lindo, el pobre de Tweek estuvo llorando, y aún no sabemos la causa. Y lo peor es que creo que volverá a sollozar –dijo preocupada.
-No te preocupes, belleza. Yo lo cuidaré –pronunció con su típica voz de casanova mi querido amigo amante de los tacos.
Se despidieron amigablemente mientras yo me lamentaba en silencio de todo lo que pasó y seguía pasando.
¿Cómo era posible que Dios me hiciera esto? ¿Qué he hecho de malo? ¿Discriminar a los gnomos? ¡Oh, Jesucristo! Si es eso, te prometo que lo volveré a hacer, ¡te lo prometo por todo el café que pueda tomar en mi corta vida!
-Amigo, ¿Qué pasa? –preguntó la voz preocupada del castaño regalándome una sonrisa de comprensión.
Amigo… que linda palabra, ¿no? Lamentablemente para mí ya no hay mas; ya no más.
-N-Nada, Clyde. En serio –intenté sonar lo más normal posible.
-Pues no me parece que me estes diciendo la verdad.
-¿Qué te hace pensar eso? ¡GAH!
-Tu extraña forma de actuar –entrecerró los ojos un momento y luego me tomó la mano- pero no importa, vayamos a ver a Token –y comenzamos a caminar, por mi lado siendo forzado, hacia donde estaría nuestro amigo afro americano.
Se me pasó por la mente el hecho de que podría estar planeando algo, como llevándome hacia Token para convencerme de decir lo que oculto, o algo por el estilo; pero… ahora que lo pienso…
-Espera, Clyde –me detuve bruscamente- Debo ir a ¡ngh! baño –mentí sin mirarlo a los ojos.
-¿Qué ocurre, Tweek? En serio, estas raro. Además, ya tuviste mucho tiempo como para poder ir.
Es que entiéndelo, Clyde, no puedo estar contigo. No puedo ir con Token, no puedo estar con ustedes. Si tanto quieres saber…
-Pregúntale a Craig –y, en cuanto me di cuenta de lo que había dicho, me mordí la lengua al instante.
-¿A Caig? –preguntó extrañado.
¡Oh, por Dios! Ahora sí que estaba jodido, más que jodido: muerto; y mi culo sería partido en dos. ¡Oh, no! ¡Estoy condenado!
-¡GAH! –no sabía que hacer, estaba perdido.
-¿Ocurre algo? –preguntó apareciendo detrás de Clyde un afroamericano amigo nuestro.
-No lo sé. Tweek estaba llorando y ahora actúa raro.
-¿Cómo es eso?
-Le pregunté que le ocurría, y me dijo que le preguntara a Craig.
-Ah… -respondió entendiendo, antes que el castaño, lo que ocurría- ¿Qué te ha hecho Craig, Tweek? –preguntó con un tono un poco enojado pero comprensivo a la vez.
-N-Nada ¡ngh! en serio.
-Tranquilo, Tweek. Ya sé con qué te amenazó Craig para alejarte de nosotros.
¿Entonces por qué preguntas?
-¿Ah? ¿En serio? –por un momento no pude creerlo, pero…
Aquella noticia me hizo recapacitar, pero al mismo tiempo dudar. ¿Cómo se había enterado? Levanté mi cabeza para ver las negras orbes de mi amigo sin poder disimular lo sorprendido que estaba. Al parecer Clyde no entendía de lo que hablábamos por lo que Token decidió explicar lo que ocurría.
-Lo que pasa es que Craig amenazó a Tweek para que se alejara de nosotros diciéndole que ser paranoico era contagioso, que nos volveríamos raros y esas cosas; tú sabes, Clyde.
-Oh… comprendo. Sí, recuerdo bien eso –sus ojos toparon con los míos- Tweek, no le hagas caso.
-Todo lo que dijo es mentira –la voz del pelinegro se hizo presente.
-Sí, así que –acarició mi cabeza- no le sigas el juego, y quédate con nosotros.
-Pero, si me ve con ustedes me pateara el culo ¡Oh, Jesucristo! ¡No quiero que me partan el trasero en dos! –jalé mis rubios cabellos nervioso- ¡Oh, Dios! ¡Esto es mucha presión!
-Tranquilo, Tweek. Toma.
Clyde me ofreció una taza con café expreso, a lo que obviamente accedí. Intenté calmarme lo más que pude para poder concentrarme en loo que dirían mis muy buenos amigos. Por un lado me sentí aliviado pero por otro intrigado en qué más sabían.
-Tweek, ¿sabes por qué Craig hace esto?
-No –respondí inseguro- solo pensé que ¡GAH! quería joderme y que… lo hacía por el bien de ustedes.
-Estas bien en lo de joderte pero no lo hacía por nosotros –respondió Token.
-Tú sabes que no nos importa nuestra reputación ni nada si se trata de ti. Cualquier cosa que nos llevara a alejarnos de ti no nos importa nada –prosiguió con una sonrisa sincera, que traspasaba en cada palabra, mi buen amigo Clyde; asintiendo dejé que prosiguieran- Además todo lo que dijo Craig, y vuelvo a repetir, no es mas que una vil mentira.
-Así es –apoyó el afro americano a su lado- Bueno, Craig hizo esto porque…
-¡Espera! –lo frenó Clyde, luego de eso le susurró unas cuatas cosas al oído al de chaleco morado.
-Tweek –finalmente pudo decir- te gusta Craig, ¿cierto? –fue directo y claro.
Sin poder evitarlo me sonrojé, pero estoy seguro que eso no afirma el que me guste Craig, ¿cierto? Hace mucho tiempo que dejo de gustarme, ya no le amo, ya no me gusta, ya no le quiero. Lo ABORREZCO.
-No –fui cortante, acto seguido sorbí un poco de mi café expreso.
-¿Seguro? –habló, con un tono sorprendido, mi amigo amante de los tacos.
Eso me hiso dudar un poco, pero…
-Sabemos que alguna vez te gustó.
¿Qué carajo?
-¡Token! –lo retó Clyde.
-Tweek –tomando un tono mas paternal e ignorando a Clyde prosiguió a seguir- te entenderemos, somos tus amigos, recuerda.
-Ya no podemos serlo –pronuncié adolorido.
-¿Por qué? No tienes por qué hacerle caso al marica de Craig –dijo un Clyde enojado.
Sorbí otro poco de mi delicioso café, me estaba poniendo nervioso.
-Además si me ve con ustedes, él me…
-¡BASTA, TWEEK! ¡¿Acaso no te importa alejarte de nosotros, no te duele?
Nunca ví a Clyde tan encabronado como en este minuto. En realidad, me dolía bastante el tan solo pensar en tener que alejarme de ustedes pero… no entienden.
-Cálmate, Clyde –pidió, sosteniéndolo de los hombros, la voz de la razón de nuestro grupo.
-¡Es que...!
-Perdón, Clyde. Sé que estoy mal, ustedes de verdad me importan, en serio; pero…
-No lo dejaremos –interrumpió Token nuevamente- No dejaremos que te golpeé, eso te lo aseguro –decidió cambiar el tema antes de que todo esto se volviera una fea discusión que no tenía necesidad de crearse- Solo queremos saber si te gusta.
-No me gusta. Nunca me enamoraría de un idiota como él.
¿Cómo es que supieron que me gusto hace un tiempo Craig? ¿Cómo se enteraron de todo esto? Si saben algo que yo ni siquiera mostré, ni si quiera conté, ni pronuncié, ¿entonces cómo? ¿Cómo lo supieron? Si saben esto, entonces todo ya deben de saberlo… Y si todos lo saben, probablemente… Craig también lo sepa. ¡Oh, Dios mío! ¡No puede ser!
-¡GAH! ¿Craig también lo sabe? –pregunté instintivamente.
-O sea que te gusta –confirmó Clyde por sí solo- ¿no es así?
¡Oh, mierda!
-No, Craig no lo sabe –respondió a mi pregunta el pelinegro- pero debes admitir que te gusta si quieres que toda esta mierda termine; y que, por supuesto, podamos ayudarte.
Tuve un poco de miedo; admitirles que alguna vez me gustó ese hijo de puta me acarrearía algunos problemas. Pero después de todo, ellos son mis amigos y dudo concientemente que ellos hicieran algo malo, desconfiar de ellos no mostraría el aprecio que les tengo por lo que sería mejor decirles; además, ellos siempre han estado allí para apoyarme, protegerme y animarme.
-No admitiré que ¡ngh! me gusta actualmente, pero –tomé un pequeño respiro, dándome calma y confianza, luego proseguí- admito que alguna vez me gustó él –terminé, sonrojado, de decir tomando un sorbo de aquel delicioso nectar que lograba calmar mis nervios.
-¡Oh! ¡Sabía! ¡Sabía! –clamaba victorioso Clyde- Estaba seguro de que no podía ser imaginación mía.
Por alguna extraña razón Clyde se veía muy feliz con aquella poco importante, o por lo menos para mí, confesión; mientras que Token solo estaba ahí callado analizando todos mis gestos, como si de una mentira se tratara. Nuevamente tomé un poco del contenido del café que tenía en mano como llevaba haciendo reiteradamente en ocasiones anteriores.
-Tweek, si quieres que deje de ser tan hijo de puta, ¿por qué no le preguntas la razón de todo eso?
Lo medité un momento. ¿Cómo no se me había ocurrido antes? Esa pregunta siempre ha rondado por mi mente, pero nunca se me paso por la mente el tener que preguntárselo directamente. Ahora era el momento, nuevamente mis amigos me apoyaban como siempre lo han hecho.
-Tienes razón, Token. Iré ahora mismo a preguntárselo.
La rabia, inquietud, tranquilidad enojo, curiosidad, y un montón de otros sentimientos se mezclaban en todo mi ser, haciéndome, al mismo tiempo, moverme de mi lugar y dándome fuerzas para enfrentarme a ese idiota. Solo deseaba aclarar mis dudas, pero la más importante sería aclarada en este momento. Me levanté del lugar en el cual me encontraba, sin antes recibir palabras de apoyo por parte de Clyde tan raramente "maternal" que había salido mi amigo. Intenté visualizar a ese chico, que no hacía más que abusar de mí, para poder finalmente enfrentarlo.
-¿Dónde ¡ngh! estará? –mi mirada tomaba nota de cada detalle.
Cuando, en un instante, visualicé un gorro azul estilo peruano con un ponpon amarillo, bajé la mirada para reconocer el rostro al cual pertenecía esa prenda; sí, era: Craig Tucker.
-¡Craig! –grité dirigiéndome hacia él con paso molesto y estruendoso- ¡Craig! –volví a gritarle esta vez mucho más cerca, y el receptor se digno a girar como se debe al instante que reconoció mi chillona voz.
-¿Qué? –respondió con su voz monótona.
-Debo preguntarte ¡GAH! algo –lo observé con la misma seriedad que él me regalaba.
-¿Qué quieres, idiota? No quiero que me vean conmigo, así que mejor…
Tragué un poco de saliva. ¿Acaso cree que es tan fácil para mí preguntarlo?
-Pues…
Hizo un gesto para que hablara de una vez mientras que yo odiaba cada instante que pasaba con él, al mismo tiempo que temía tanto por mi integridad física como sicológica.
Tomé un respiro antes de devolverle la mirada con odio reflejado únicamente en los ojos, y que estaba seguro de que el recibiría. Clyde y Token me habían dado ya su apoyo hace unos minutos atrás, por suerte Craig no nos había visto juntos.
-Craig -musité con algo de temor, pero al segundo tomé la confianza perdida por un momento.
-¿Qué quieres? –volvió a preguntar- No tengo mucho tiempo, y menos para ti –su semblante era algo intimidante.
En serio que lo aborrezco…
-¿Por qué eres tan hijo de puta? –lo miré con gran enfado recordando todo lo que me había hecho anteriormente.
Me miró sorprendido, sus ojos se abrieron de sobremanera; supongo que no se esperaba aquella pregunta de mi parte, pero me siento más libre de alguna manera.
Esperé una vez más, unos minutos más sin respuesta alguna.
-¿Por qué…?
-Porque eres un pedazo de mierda, Tweek -¿envidia? No lo creo.
-Sé que estas mintiendo, Craig –su mirada lo dijo todo. Escondía algo, algo muy importante que debía saber.
Yay, al fin subo xD ahaha y yay! Porque terminé todas my tests *-* Bueno, las terminé el miércoles xD pero igual Uu ahahaha, espero que no les haya aburrido Dx
Y… Soy muy feliz con sus reviews! _ Thank u so much!
Gracias a: lintu asakura, chibiheart333, Gabii16 y en especial a: gabiiii981 y ShinigamiJazzDark89 porque son muy awesome! Cx
Que se han tomado el tiempo de dejarme un lindo review c:
