Mis nervios volvieron al igual que mi miedo mientras que mi valentía y seguridad se iban al carajo.

-Te lo diré hoy en la tarde –dándose media vuelta respondió.

-¿Qué?

-Nos iremos a mi casa. Si tanto quieres saber, entonces, sabrás que necesitamos hablar tranquilos –fue lo último que le oí decir.

¿En su casa? Debe estar loco. Probablemente llegaría a violarme. ¡Oh, no! Ya me quitó mi primer beso y ahora quiere quitarme la virginidad. Tendré que ingresar a clases de boxeo si quiero defender mi castidad. Definitivamente entraré a clases de boxeo, lo poco que sé desde primaria no me servirá para esta.

Tocaron segundos después de haber "platicado" si es que se podía decir de esa manera. Decidí girarme y volver con mis amigos, pero en seguida frené el paso al acordarme de que solo los podía ver a escondidas. Caminé hasta cerca de un árbol que había por ahí, con mi mirada maldecía a Craig por no marcharse de una vez pero duró tan poco como los tacos en manos de Clyde; finalmente pude dirigirme hacia mis amigos que me esperaban junto con una taza de café recién hecho.

-¿Cómo te fue? ¡Ah! Y aquí tengo una taza de café para ti –ofreció amablemente Clyde.

-Traje galletitas también –agregó Token con una sonrisa.

-Gracias chicos –tomé los comestibles y me senté junto a ellos.

-Creo que es mejor que entremos a clase y a la salida lo hablamos, ¿Qué te parece? Es que ya debemos volver a clases –sugirió el afroamericano.

-A la salida debo ir a la casa de Craig ¡GAH!

-¡¿Qué? –exclamaron los dos con suma sorpresa cuando no tenían por qué estarlo si era algo bastante obvio, después de todo tenía que terminar el trabajo, ¿o no?

-¿Qué tal si lo hacemos en el baño? –sugerí esperando que salieran del shock- después de ¡ngh! todo solo nos quedan estas dos últimas horas.

-Buena idea. Debemos vernos lo antes posible, y contarnos por qué justamente HOY DÍA debes ir a su casa –terminó por decir el pelinegro.

Clyde y Token fueron a su clase correspondiente, mientras que a mí me esperaba Kenny en el marco de la puerta del laboratorio de Química.

-Hoy no nos toca Química, Kenny.

-Lo sé, pero era el lugar más solitario como para estar lo suficientemente tranquilos y por supuesto solos para…

-Ni lo pienses –lo interrumpí antes de que terminara esa frase.

-¿Por qué, Tweek? –se molestó fingidamente esperando que cambiara de opinión.

-Porque aún soy virgen.

Mala respuesta.

¿Por qué Kenny siempre quiere hacerlo? ¿Acaso no cree en el amor verdadero? ¿Alguna vez si quiera se ha enamorado? Tengo estas y muchas otras mas dudas sobre Kenny, pero en verdad ni me interesa contestarlas. Pero… ahora que recuerdo, él estuvo con Stan ¿o no? Me gustaría saber que ocurrió porque, por lo que sé, actualmente Stan y Kyle estan saliendo, siempre creí que terminarían juntos pero me sorprendió el hecho de que hubiera estado con Kenny…

-Vamos, Tweek. ¿O es que acaso quieres hacerlo primero con Craig? –su tono sonó bastante burlón.

-NUNCA EN MI VIDA –mi tono subió bastante notándose raramente intimidante.

-Okay, okay. Tranquilo –de alguna forma intentó disculparse.

-Kenny –finalmente me propuse a preguntar- ¿qué ocurrió contigo y Stan?

Al parecer y con solo mirar el rostro de Kenny noté como la pregunta le había legado. Quizás no debí, parecía delicado, pero no había más que hacer. Como dicen lo hecho, hecho está.

-Ustedes estuvieron saliendo, ¿cierto? –quise cnfirmar.

-Sí… -su tono por alguna razón sonaba melancolica- Tweek, ¿qué quieres saber?

-Todo.

Sí, me considero un idiota curioso, metiche, chismoso, o lo que me quieran decir. Para mí Kenny en asuntos amorosos es una mierda, pero era un buen amigo, una buena persona; y Stan era su amigo… Entonces, ¿por qué se metió con él? Kenny también es mi amigo pero él solo bromea conmigo, no va en serio.

-En esta hora nadie usa el laboratorio de Química hasta mañana, así que podemos hablar tranquilos –abrió la puerta.

-Okay ¡ngh! –dije al mismo tiempo que asentía y cruzaba el marco de la puerta que conectaba el pasillo con el laboratorio de Química.

Estaba conciente de que perdería horas de ramos bastante importantes, pero eso no se comparaba con saber uno de los más grandes secretos del chico McCormick. Tomamos asiento en el suelo a unos cuantos pasos alejados de la puerta y del primer retrete. Cada segundo para mí era intrigante, realmente no podía entender el que Stan terminara con Kenny. ¡Ellos hacían muy linda pareja! O eso demostraban.

-Tweek, tú ya sabes que nosotros salimos, ¿no es así? –sabiendo la respuesta continuó- Nuestra primera semana fue complicada pero al mismo tiempo reveladora y hermosa –una pequeña sonrisa de nostalgia se asomó como si un rápido lindo recuerdo hubiera pasado por su mente, es mas una afirmación que una suposición-

-Me acuerdo que ayer le escuché a Stan gritarte que ustedes ya no estaban juntos ¡ngh!, y luego tú le respondiste que era por culpa de Butters porque te había provocado. Entonces ¡ngh!, necesito saber que tiene que ver Butters en todo esto ¡GAH! –terminé de preguntar esperando una rápida reacción y una inmediata respuesta por parte del rubio pobre.

-Pues… Butters… -vaciló unos momentos antes de poder contestar de manera correcta a mi pregunta- todo empezó cuando…

Flash back – Kenny POV

Nos encontrábamos Butters y yo hablando acerca de lo que le había hecho la noche anterior ese culo gordo al pequeño Scotch. Entonces llegó Stan avisándome que debía ir con él para hablar con la Srz. Garrison para que nos permitiera ser de a tres. Pero antes de poder ir con Marsh, Butters me detuvo sosteniéndome de la chaqueta.

-¿Qué ocurre, Butters? –pregunté extrañado.

-K-Kenny –dio un pequeño suspiro- debo decirte algo importante.

-Lo siento, Butters. Debo ir con Stan en este momento.

Sabía perfectamente que el de pelo azabache podría enojarse de mil maneras diferentes por muy simples razones: primero, Stan sabía que me gustaba Butters; segundo, últimamente parecía andar con la reglar (aunque no fuese mujer), ya que se la pasaba enojado; y tercero, siempre terminaba pensando más de lo necesario.

-Pero es realmente importante… -rogaba el chico más tierno e inocente de todo South Park sin soltarme.

-¿Qué te parece si hablamos en recreo? –le sugerí.

-Esta bien –aceptó junto a una sonrisa dejando de jalarme, y pudiendo así ir donde mi amado.

Habían pasado sólo dos minutos cuando alcancé a Stan entrando a la sala en la cuál se encontraba la Sra. Garrison. Tomamos asiento frente al pupitre en el que se encontraba la maestra, sentándome junto a Kyle, que momentos atrás estaba con mi amado; comenzó la plática, o mejor dicho, discusión sobre el tema de hacer un trío.

-…y pues necesitamos su permiso para hacer un grupo de tres personas –terminó de decir el pelirrojo.

-Claro que lo necesitan. Pero ni crean que es tan fácil, primero que todo…

-Sabemos que ya tiene listo las parejas y esas cosas pero… -interrumpí.

-¡Kenneth! No me interrumpas –con voz enojada prosiguió- ¿Por qué quieren ser un trío? –después de haber pronunciado la palabra "trío" no pudo evitar reirse un poco.

No podíamos contarle que era la única forma para que Kyle y yo no nos mataramos a golpes todos los días.

-Porque realmente lo deseamos y si usted nos hiciera realidad nuestro desep seríamos verdaderamente felices –exageró tiernamente mi lindo Stan mostrando su lado más lindo y violable.

Oh, por Dios. No tengo la menor idea de por qué aún no me lo he follado, es tan… ¡esperen! Ya me acordé. Él es lo más preciado en mi vida, y a menos que él me lo permita o quiera lo haría.

-Esta bien –finalmente se rindió nuestra maestra por la dulce mirada que le regalaba el tierno azabache- pero no quiero que vuelvan a hacerme este tipo de problemas, ¿de acuerdo?

Los tres asentimos abandonando el lugar y las sonrisas no se demoraron en llegar.

-¿Cómo lo hiciste, Stan? –preguntó su súper mejor amigo.

-Usando el encanto de un niño –sonrió victorioso.

-Aún así hubiera preferido que fuéramos únicamente los dos –reproché abrazando de la cintura por detrás a quien un día marqué como mi pertenencia.

-Ahaha Kenny, piensa en Kyle también –dijo sonrojándose uno de los chicos más guapos del instituto.

-Además, yo debía ser con Stan. Siempre soy con él y tú ya fuiste su pareja antes –reclamó el pelirrojo rival.

-Mala suerte. Además, yo soy su novio, tengo mucho más derecho que tú –me defendí de manera un tanto infantil.

-Ya lo veremos –entrecerró sus ojos esmeralda con una mezcla de odio y envidia.

Pasado el rato tocaron el timbre, indicando vuelta a clases, y yo me encontraba tomado de la mano con mi Stan. Teniendo, esta vez, mala suerte; a Stan le tocaba otra materia distinta a la mía, y lo peor es que esa asignatura la compartía con el pelirrojo que tenía de mejor amigo. Mandandole malas vibras a Kyle, me despedí de la pareja; y para mi sorpresa Butters estaba sentado justo al lado de mi pupitre. La profesora de Historia era bastante anciana ya y no tengo idea alguna del por qué el colegio aún no la jubila sabiendo los años que ya tiene; la cosa es que como ella se encuentra vieja necesita descansar, ¿y qué mejor que en clases? Tomé asiento pero cuando me disponía a sacar mi revista pornográfica, siempre fiel a ese tipo de revistas, Butters habló.

-Hola, Kenny –saludó antes de proseguir a preguntar- ¿podemos hablar ahora?

-Aahh… ¿ahora? –finalmente me rendí después de una discusión mental- Esta bien.

Nos levantamos de nuestros asientos t con sigilo salimos de la sala, por suerte nadie se dio cuenta de lo estábamos haciendo.

Prontamente llegamos a la sala de utilería, era bastante pequeño sí, pero lo suficientemente privado como para poder hablar sin interrupciones. Nos sentamos en frente uno de otro, en el ambiente se sintió una fuerte incertidumbre y seriedad, además de que unas ganas tremendas de abrazarlo como a un peluche comenzaban a surgir de la claramente nada. Esperé que él rompiera la tensión que poco a poco se iba apoderando del lugar.

-Kenny, yo te traje porque –iba directo al grano- t-tenía que confesarte algo –un notorio tartamudeo y sonrojo no se tardo en aparecer.

-Tranquilo –no me resistí y tomé su mano para darle confianza.

En ese momento, y con solo ver como un rubor color carmesí se coloreaba en las tiernas mejillas del pequeño, me di cuenta de lo que se venía. No soy un idiota como Stan que no se dio cuenta de lo enamorado que estaba Kyle de él hasta que el pelirrojo se dio el valor de decirselo; no, definitivamente no soy tan inocente. Pero no pude evitar sentirme un poco… ¿feliz?

-K-Kenny –tomó un respiro- m-me gustas mucho.

-¿Estas conciente de que estoy saliendo con Stan?

-Sí, lo suficientemente como para esperar un rechazo –respondió nervioso.

-¿En serio? –no pude evitar sonreir- entonces –no pude evitar acercarme a él poco a poco- supongo que –no pude evitar desear besar esos labios vírgenes- no te importaría saber que –no pude evitar acercar su rostro con el mío- estuve enamorado de ti desde el primer momento en que te ví.

-¿Es e-en serio? –pronunció con sus deseables labios nerviosos y un tono un tanto quebradizo.

¿Estará feliz o intimidado?

-Muy en serio –mi voz sonó profunda.

Sin darme cuenta mis labios se posaron sobre los de mi pequeño amor anteriormente platonico entrelazando sus dedos con los míos, pero justo en ese mismo instante escuché unos murmullos conocidos entrar y parar en seco. Murmullos porque cuando besé a Butters se me hizo difícil ser conciente de lo que nos rodeaba. Pero, entonces, imploré que no fuera Stan ninguno de los que hubiera entrado; pero si fuera así… ¡¿Cómo carazos entraron?

Muchisimas gracias por sus reviews en serio, soy muy feliz cada vez que los leo. Asdasd Perdónenme si actualizo RECIEN pero el problema esque como me mudo de casa (no sé si les conté ._.) quedó el despelote acá y hay que ver un monton de cosas, arreglar, ordenas, limpiar, etc etc y es basante odioso ademas de que debo enseñarle english to my brother ¬¬. Em… q mas puedo contar? Solo que he pensado en hacerme un cosplay de Stan y pues estoy tejiendo mi gorro *-* y que soy feliz con mi Kyle ashdaskjdash Bye!