-¿Qué coño estas haciendo, Kenny? –preguntó la voz conocida de Kyle.

En cuanto escuché su voz solté a un sonrojado Butters y giré rápidamente hacia el emisor de la pregunta, y para mi jodida mala suerte vi el horror frente a mis ojos. Stan me miraba con tristeza, enojo, curiosidad, incredulidad; pero en especial decepción. Me sentía horrible.

-Stan, yo… -pero antes de que yo pudiera explicar lo sucedido el nombrado salió corriendo del lugar.

-¡Stan! –fue lo último que escuché del pelirrojo antes de que saliera a perseguir al pelinegro.

Corrí con todas mis fuerzas intentando alcanzar al chico que correspondió mis sentimientos, al chico que me robaba el corazón cada día, el chico que me ayudaba a olvidar a Butters; pero ahora… sí que la había cagado.

No me sorprendía lo difícil que se me hacía alcanzarlo, ya que él era el capitan del equipo de fútbol del instituto mientras que yo solo era uno más de los que se escondía los veinte minutos de trote en la clase de Educación Física. Pero, finalmente, logré alcanzarlo agarrando primeramente la manga de su chaqueta para luego poder tomar su mano y atraerlo hacia mí. Para mi mala suerte cuando pude sentir su cuerpo junto al mío, él me alejo con fuerza. Lo sostuve de la mano sabiendo que probablemente ñel escaparía de nuevo. Nos quedamos así por un buen rato intentando recobrar el aliento por haber corrido un gran trecho.

-Sabías ya que nuestra relación terminó.

-¿Qué? Stan, espera. Dejame…

-Comprendo, Kenny. Comprendo que no puedas olvidarte de Stotch, pero si lo deseabas más a él que a mí ¿por qué no me lo dijiste antes? –su voz sonaba cada vez más y quebradiza.

Es verdad, después de todo nunca podré olvidarme de Butters; mi primer amor…

-Me ilusionaste… -su tono era adolorido, sus palabras…

Pero Stan, tú me robaste el corazón, tú fuiste el que sanó mi corazón ¡, tú siempre estuviste ahí a pesar de todo; por eso yo…

-Te amo.

-Deja de decir mentiras, Kenny. Ya basta, en serio –sus lagrimas no tardaron en aparecer- no quiero seguir con esto. Ya es suficiente.

-Stan, por favor yo… -aún sostenía su mano, esa la única esperanza que tenía de no perderlo, lo único que me daba la fuerza para…

-Amas a Butters –corrigió acto seguido, corrió su cara a un lado para que no la viera- Poder, como odio llrar en frente tuyo Kenny…

Después de eso lo abracé con todas mis fuerzas convenciéndome que de esa manera no lo perdería, pero… claro, era imposible pedir tanto.

-Yo te amo Stan –mis palabras trataban de dar fuerza a una esperanza que intentaba sostenerse.

-Pero yo no, ya no más –alejandose con palabras frías y dolorosas tomó el rumbo que antes llevaba.

No lo sosporté, no pude soportarlo. Mis lágrimas cayeron sin cesar, humedeciendo cada centímetro de mis mejillas. Había perdido a alguien valioso, a una parte de mí, a alguien a quien después de una tan hermosa relación no podría olvidar jamás. Me sentía vacío y realmente no sé si Butters pueda sanar un daño tan profundo como el que hizo Stan por mi culpa. Carajo, esto se siente como una gran mierda… es realmente horrible… ahora comprendo como se sintió Kyle…

Me dejé caer de rodillas sin dejar de mirar el camino por el que había desaparecido mi pelinegro favorito.

Fin Flash-back

Tweek POV

-Después de eso sólo pude intentar seguir adelante, e intentar recuperarlo de cualquier forma –un suspiro resignado salió de la boca del ojiazul- aun tengo la esperanza.

-¿Y qué ocurrió con Butters?

-Le dije que necesitaba un tiempo, que aun no estaba preparado.

-O sea, que después de todo lo ocurrido ¡ngh!, aun no puedes olvidarte de él, ¿estoy en lo correcto

-Supongo… -su tono era bastante doloroso.

-Perdón –me disculpé.

En verdad no debí preguntar, no debí ser terco ni molestar.

-No, tranquilo. Esta bien –sonrió intentando no hacerme sentir mal ni incomodo –confío en ti.

-Gracias ¡Gah! –devolviendo la sonrisa que me había dado hace un momento recordé algo bastante importante.

-¡Así que aquí estabas! –exclamaron dos voces en un unísono detrás de mí.

Giré de inmediato para tomarlo con los ojos de ambos: unos verdes como el pasto recién regado y otros ojos negros como el color azabache pelo de Craig.

-Clyde ¡ngh!, Token –pronuncié en cuanto los ví- perdón, me había olvidado. Yo…

-¿Qué haces con Kenny? –preguntó mirando al rubio de parca anaranjada con algo de desprecio- no le habrás hecho algo a Tweek, ¿o sí?

-Tranquilo Token. Kenny no me ha hecho nada, sólo hablamos acerca de unas cosas, entonces, me olvidé de que debía ir con ustedes.

-Bueno creo que no tengo nada que hacer aquí –dijo Kenny saliendo por la puerta de entrada- nos vemos, Tweek.

-Ten más cuidado, Tweek. No deberías estar con tipos como él, tú sabes bien por qué –me aconsejó mi amigo castaño.

Sonreí levente. Me hacía feliz el saber que mis amigos estaban allí para protegerme que después de todo ellos siempre serán como mis padres que sólo les interesa mi bien estar… Amigos cuanto los quiero, se preocupan tanto por mí como yo de ustedes; pero Kenny no es una mala persona, él sólo necesitaba desahogarse un poco.

-Gracias amigos, pero esta bien, en serio –les regale una sonrisa sincera y con mucho cariño.

-Tweek, ya van a tocar y no creo que podamos hablar así que –justo en ese momento el timbre sonó indicando el fin de las clases del día- MAÑANA HABLAMOS –con un tono alto intentó comunicarse.

Asentí afirmando el hecho de que había entendido y recibido la información correctamente. En cuanto la campana terminó de sanar estrepitosamente, mis amigos se ofrecieran a llevarme hasta donde se encontraba el chico a quien más odiaba en el mundo, o eso quería creer.

-Craig, te dejamos sano y salvo al pequeño Tweek. Más te vale cuidarlo –lo amenazó Token intentando sonar como siempre lo hacía de manera madura.

No deje de mirarlo ni de inspeccionar cada gesto, cada sentimiento de él. Debía admitirlo ese día se veía mucho más lindo que otras veces, pero no, no, no; a mí nunca me gustará Craig Tucker.

-No me interesa hacerle nada –su voz monótona apareció finalmente.

-Eso espero –suspiró Token.

Luego de eso nos despedimos y en cuanto los perdimos de vista Craig aprovechó el momento para hablarme.

-¿Tienes frío?

-¿Por qué debería?

-Esta nevando.

-Oh, cierto -que estúpido de mi parte preguntar algo tan obvio como eso.

-¿Y?

-¿Y qué?

-¿Tienes frío?

-Eso no debería importarte.

-Pero me importa.

Algo en mí dio vuelco. Mi corazón comenzó a latir con rapidez conforme pasaban los segundos y en silencio se apoderaba del incomodo ambiente que en nosotros ya había.

-Un poco –finalmente me resistí a contestar.

¿Peroqué haría? Ni siquiera entiendo por qué dice que no le intereso y luego dice que le importo. ¿Quién lo entiende?

-Entonces dejame abrigarte –sin mirarme en ningún momento tomó mi mano entrelazando nuestros dedos con diferentes temperaturas.

¿Qué carajo? ¡¿Craig Tucker esta tomando de la mano con Tweek Tweak? ¡Oh, no! ¡Esto es demasiada presión! Mi corazón no deja de latir con fuerza, mi respiración comienza a desesperarme, mi temperatura corporal sube rápidamente, e involuntariamente mi mano comienza a sudar. ¿Qué hago? ¿Qué debo hacer?

-Tweek, hoy debemos terminar el trabajo ¿entendido? –su voz sonó mucho mas suave, no se notaba indiferente como otras veces.

-S-Sí –tartamudeé involuntariamente.

Quizás el tartamudear me había delatado, pero ¿y qué importaba? Ahora necesitaba buscar una razón lógica del por qué Craig me sostenía de la mano de esa manera. ¿Qué planeaba? Esto definitivamente no era norma. Tomé un pequeño respiro e intentñe disimular mi mirada un poco sonrojada. Lo miré de reojo una inmensa cantidad de veces, intenté entre muchos que no se notara. Ese día Craig se veía perfecto, como la primera vez que me había enamorado de él; se veía como otra persona, alguien… perfecto.

-Craig –me detuve un momento sin soltarlo de la mano.

Debía saberlo como sea, bajé mi mirada de inmediato antes de que se diera cuenta de lo que llevaba haciendo hace un buen rato.

-¿Qué ocurre, Tweekers? –el rubor se hizo más profundo.

-Craig, sé sincero –tomé otro respiro.

Quizás ahora era diferente.

-¿Paso algo?

Quizás, sólo quizás, aún había alguna esperanza. Corrección, aún tenía una esperanza…

-Craig ¡ngh! tú… -tragué saliva- tú…

Debía ser fuerte, directo… ¡ser hombre!

-Dime –esa definitivamente no era la voz de Craig, él es el chico del cuál me enamoré a primera vista, el chico tan genial a quien admiraba, a quién amaba.

¿Era posible aún estar enamorado de él?

-Tú… ¿me quieres?

Sí, fui directo al grano. Debía saberlo, la duda me comía por dentro, necesitaba saberlo de alguna manera. Tenía la esperanza de que quizás él sintiera lo mismo.

-¿Quererte?

Pero después de todo son sólo unos "quizás" y nada más que eso. Sólo ilusiones que después de todo nunca se cumplen, puros sueños hechos basura.

-S-Sí –sentía mi corazón romperse.

-¿Realmente quieres que sea sincero?

Dolía pero aún así asentí cerrando mis ojos con fuerza intentando no llorar y preparándome para el fuerte rechazo que caracterizaba a Craig. Pero…

-N-No, esta bien. Perdón fue mío. ¡GAH! Haha, que tontería preguntar eso ¡ngh! Perdón por ser tan marica, haha –mi voz no sonaba normal como quería.

Craig siguió caminando ignorando mi deplorable confesión, si es que lo fue. En realidad me sentía patético, idiota, tonto, y muchos otros adjetivos feos. Decidí seguirlo a pesar de que sentía una gran vergüenza por mi patetica actuación. ¿Qué debe estar pensando ahora Craig de mí? ¿Qué soy un estúpido marica que necesita amor desesperadamente? Oh, no. Realmente espero que no esté pensando en eso o sino yo… sería horriblemente vergonzoso.

Al llegar a la residencia de los Tucker nos adentramos a la casa y en especial a la habitación de Craig. Me senté sin dejar de mirar al pelinegro, intentando adivinar sus pensamientos sin éxito alguno.

-Saca los pápelo grafos que solo hay que copiar la información que saqué ayer-ordenó el de voz nasal.

Yo enseguida comencé a obedecer cada orden que daba como el idiota que soy. Dejando preparado los utiles que usariamos, Craig repartió mi parte; y sin pensarlo dos veces comencé a escribir. Mientras más rápido escribiera, más rápido terminaría y así podría irme pronto a casa. Pero en eso siento una mano sosteniendo la mía y luego girandome para poder contemplar a quien me aprisionaba en el suelo.

-He visto como me mirabas –sus ojos me penetraban en los más ondo de mi ser.

¡Oh, por Dios! Se ha dado cuenta…

-P-Perdón –bajé la mirada.

Por Dios, se ha dado cuenta… ¿Por qué me siento tan feliz? Ni que fuera a descubrir lo que alguna vez sentí, o quizás ya lo sabe con lo anterior…

-¿Por qué lo haces?

-¿Uh?

-Idiota, me provocas sin darte cuenta –susurró por lo bajo.

-¿C-Craig…? –un sonrojo se hizo visible.

-Tweek, yo… -sus ojos me miraron directamente contemplando así ese brillo resplandeciente.

Pero en ese mismo instante…

-Hermano, Stripes quiere jugar con… -al vernos de esa manera tan marica simplemente no pudo evitar abrir la boca.

Perdónenme la tardanza. Hubieron muchos problemas y distracciones, además de que nunca me venía la inspiración pero aquí esta. Además de estar en la onda coreana y de tener un grupo K-POP no he podido concentrarme mucho Dx Perdónenme este aburrido capitulo, prometo dar todo mi esfuerzo para que el próximo sea mas interesante y genialoso xd