Clyde POV

Me sentía un tanto intrigado. Token no hacía mas que aumentar mis nervios con su horrible silencio. Sin darme cuenta estaba terminando de mordisquear cada una de mis uñas y desde que conocí TacoBell no lo hacía, y eso sí que es mucho tiempo; pero entonces mi amigo finalmente habló.

-Llevo mucho tiempo ocultándote esto… -Sonó melancólico.

¿Ocultándome algo? ¿Por cuánto tiempo? ¿De qué carazos hablaba? Ni que fuéramos pareja…

-¿De qué estas halando, Token? Me estás asustando. –Confesó con extrañeza notada en su voz.- ¿Qué es lo que pasa?

Un suspiro. Token llevaba mucho tiempo suspirando y dejándome en este tormentoso silencio, llenado únicamente por lo anteriormente dicho.

-Me gustas, Clyde. Eso es lo que pasa. –Respondió seriamente.

-¿Qué carajo? –Fue lo único que logró salir de mi boca luego de tantas emociones que se mezclaban confundiéndome.

Yo sólo podía quedar en blanco, probablemente boquiabierto. ¿Qué era lo que acababa de escuchar? ¿Le gusto a Token? De ninguna manera. No, es imposible.

-Buena broma, viejo. Ahora me dirás que Tweek es una chica. Jajaja. –No podía más que reír nerviosamente.

-Sé que te gusta Kevin, Clyde. No puedes ser más obvio.

-¿Uh?

-No necesitas fingir. Él también te quiere, de eso puedes estar seguro.

¿Pero qué rayos…?

-Token, amigo…

-Pero déjame cumplir el sueño de toda mi vida, por favor. –Imploró el afroamericano.

Y in que yo pudiera articular palabra alguna, o simplemente reaccionar, Token tomó mi cintura acercándome hacia él y así nuestras caras y uniendo de una manera extraña, para mí, nuestros labios. No pude detallar ni tampoco sentir por mucho tiempo aquellos labios ya que Kevin, en algún momento había entrado y alejó a Token de mí.

-¿Pero qué coño crees estar haciendo? –Casi gritó Kevin.

Yo caí, lentamente, pero caí. Agaché mi cabeza, mis ojos se llenaron de lágrimas, un nudo se formaba en mi garganta y sólo un sentimiento logré captar: tristeza. Tristeza por el simple hecho de que Kevin viera aquella inimaginable escena.

-¡Cállate, Stoley! –Él mismo sabía que lo que deseaba de hacer estuvo mal, pero por su sonrisa sabía que estaba feliz y satisfecho.

Kevin me levantó y jaló del brazo llevándome hacia fuera del restaurante en una de las terrazas que había por allí. En cuanto paramos yo no hice más que abrazarlo y llorar. Quería desahogar mis penas en mi friki amigo, y así, decirle lo que, al igual que Token, escondía. Sí, Token estaba en lo cierto. Desde la primera vez que lo vi, desde la primera vez que se unió a nuestro grupo, desde la primera vez que nuestros ojos se encontraron sentí aquellas maricas mariposas en mi estómago y quise ocultarlo saliendo con Bebe y Red. Pensé que de alguna manera ese sucio sentimiento se iría pero NADA. Debía aprovechar la oportunidad, pero... ¿sería lo correcto? Y si ocurre lo mismo que con Token: no corresponder sus sentimientos.

-Kevin, yo… -Comenzaría con mi confesión antes de arrepentirme de ello.- …te quería decir… -Mis palabras se trabaron, pero en ese momento el friki tomó mis manos dándose la vuelta y observándome con sus preciosos ojos.

-Clyde, no hables. Sé que te gusto. Siempre lo supe. Desde el momento en que me diste aquel beso por accidente en la cafetería…

De inmediato me coloqué rojo, no quería hacer un flash-back ya que quizás me tornaría de un color más rojo del que me encontraba, un rojo más intenso.

-O-Osea que…

-Sí, lo supe todo este tiempo. Pero no quise decírtelo. Estaba esperando el lugar, tiempo e instante perfecto para decirte que… -Un rubor comenzó a apoderarse de sus mejillas.- …yo también te amo, Clyde. Por eso….

-¿No podemos simplemente besarnos?

Desde el momento en que nos besamos en la cafetería accidentalmente, no paré de tener sueños húmedos, y cada vez que veía a Kevin tampoco era capaz de dejar de desear esos labios tan provocativos de él.

-Está bien, Cly. –Su tono era dulce.

Cómo lo amaba.

Ambos cerramos los ojos esperando que uno de los dos se moviera para besar al otro pero no me acuerdo si fue él o yo pero la cosa es que, como imanes, nuestros labios se unieron en un cálido y tierno beso.

Nuestros labios se rozaban tranquilamente pero luego saqué mi lengua pidiendo su permiso para poder entrar a su deseada boca. Él, después de un leve gemido, me dio paso hacia su dulce boca. Al entra, nuestras lenguas jugaron sin parar, y no me fue muy difícil captar su sabor. Tanto sus labios, humedecidos por su propia lengua, y su cavidad tenían sabor a menta, era bastante refrescante y adictiva. Tomé mucha precaución por los movimientos de Kevin; era muy fácil saber que Kevin nunca había besado a una chica pues no tenía experiencia alguna en esto, o al menos aquello era capaz de notar. Lo dejé lentamente, debíamos contenernos. Éramos principiantes en este nuevo amor, y debíamos ser precavidos o eso de lo más seguro era lo que deseaba Kevin, aquello me había sido transmitido al final del beso.

-Clyde, ¿quieres, después de esta junta, quedarte a dormir a mi casa?

Eso me cayó como balde con agua bien fría.

-¡Claro! –respondí sin vacilar y con muchos ánimos.

Tweek POV

Observé como Token regresaba con un hielo en su mejilla. Me preocupé mucho por el hecho de que quizás Clyde se haya enfadado con él y le haya pegado sin compasión por sus tan puros sentimientos.

-¿Qué, ¡ngh!, ocurrió, Token? –Mi preocupación era notable.

-Nada de lo que debas preocuparte, Tweek. –Respondió sencillamente nuestro millonario amigo-. Chicos, debo irme a casa. Denle mis saludos y esto a Thomas, por favor. –Y con esto se fue atravesando el marco de la puerta de la salida del lugar.

-¿Crees que, ¡ngh!, Clyde sea el responsable de aquel golpe, Craig? –Pregunté pensando que mi novio sabría más menos cuál sería la respuesta correcta.

-Probablemente. –Respondió sin más-. Pero es mejor que dejemos que salgan esos dos.

-¿Salgan? –Pronuncié confundido.

¿A quién más esperaríamos? ¡Oh! No me digas que…

En ese momento observé cómo Clyde en compañía de Kevin, tomados de la mano, aparecían a lo lejos. Se veían sonrientes, tímidos y sonrojados. Era, por lo menos para mí, una de las escenas más tiernas que haya visto en mi vida. Craig me corrió más cerca de él, abrazándome de la cintura y besando mi cabeza sin razón aparente; reí por ello. Clyde y Kevin se sentaron frente a nosotros y en ese momento se escucharon los pasos de alguien acercándose a nuestra mesa. Giramos a ver de quién se trataba y pudimos apreciar a nuestro, después de tanto tiempo, amigo con Tourette. En cuanto lo vimos no pudimos evitar sonreír, y de esa forma lo saludamos de forma cálida.

-H-Hola, chicos. ¡Verga! –Saludó Thomas sonriendo tímidamente.

-¡Hola, Thomas, amigo! Cuánto tiempo que no te vemos. –Saludó nuestro por siempre amante de los tacos-. Toma asiento. –Invitó tomando una silla de otra mesa y acercándola hacia la cual todos nos encontrábamos.

-G-Gracias, Clyde. ¡Ojo de culo! Perdón. –Se disculpó apenado por su forma de hablar, tomando asiento de inmediato como si eso fuese a distraer de lo ya dicho.

Sin embargo, noté cómo observó de reojo a Craig… Aquello me puso un tanto celoso… sólo un poco.

-Hola, Thomas, tanto tiempo sin hablarte. –Saludó Craig con su típica voz monótona.

Al observar el rostro de Thomas parecía desconcertado, pero nuevamente sonrió un tanto sonrojado… sólo un poco.

-Sí… mucho tiempo. ¡Verga! Perdón. –Bajó su mirada pero luego de unos instantes volvió a mirar a mi novio.

Eso me molestó un poco… sólo un poco.

-¿Y qué has hecho en todo este tiempo? –Preguntó Kevin sin dejar de sonreír.

Todos estaban felices por su llegada a South Park, pero, ¿por qué no podía sentir la misma felicidad?

-Thomas… -Llamó Clyde, pero no hubo respuesta.

Yo observaba sólo a Thomas y sabía por qué no respondía: Thomas no dejaba de contemplar los hermosos ojos de Craig. Involuntariamente tomé el brazo de Craig, ya que su atención también estaba sólo en el mencionado Thomas y me provocaba una gran molestia. Craig sin hacerme caso sólo contemplaba los ojos color miel de Thomas, y esta vez voluntariamente moví el brazo de Craig abrazándolo con todas mis fuerzas pero sin dejarlo de mirar. Por fin volteó a verme, nuestros ojos se cruzaron y Craig sólo pudo acercarse a mí y susurrarme unas palabras.

-No pasa nada, mi Tweek. –Susurró de manera tierna, haciéndome sonrojar. Yo sólo pude asentir.

-¿Thomas? –Insistió nuevamente el friki del grupo.

-¡Oh! Perdón, ¿me hablabas? ¡Verga! Perdón. –Se disculpó nuevamente el de Tourette.

-Sí, hace rato. –Contestó el amante de los tacos antes de que, según yo, su novio.

Hm, sí… ¿Serán novios? Estaban tomados de las manos, así que… eso creo…

-Perdón, es que estaba…

-¿Distraído con los ojos de Craig? ¡GAH! –Interrumpí contemplando la fase del chico de cabello color miel.

¿Pero qué me estaba ocurriendo? ¿Realmente estaré…? No, no. Yo… ¡no! Simplemente no puede ser… ¿Esto es lo que uno hace cuando está celoso? Porque… yo no soy así, de eso estoy seguro.

-Perdón… ¡Verga! –Bajando la mirada una vez más se volvió a disculpar el de Tourette.

-No te disculpes sólo puedo, ¡ngh!, decirte que Craig es mío así que no quiero que lo mires de esa forma, ni tampoco te acerques a él. ¡GAH!, ¿entendido?

¿Qué carajo me está ocurriendo?

A/N:

Ehm, no sé qué decir realmente(?). Sólo… perdón esta larga demora. Tengo mis razones, y en realidad son múltiples, pero la principal de todas, los cambios que han ocurrido últimamente y físicos en su mayoría provocaron la pérdida de mis papeles|3. Hace poco encontré la continuación, creí que nunca lo haría… es más, ya estaba pensando en rendirme y hacer simples Drabbles y olvidarme de esta historia, but no. Así que sí, haré lo posible por terminar esta historia pronto y de la mejor manera.

Nuevamente lo siento, y espero no estén molestos por todo lo ocurrido…

Y gracias a mi amiga especial, una persona muy importante para mí, que siempre me recordaba que debía buscar la continuación, y que me animó bastante a seguir. I love you, Umi! Haha3.