They Are Just Things In Life

Chapter 4: Feelings?

-Déjame unir todo lo que me dijiste… ¿un chico que te quería robar terminó siendo tu amigo?- Danna estaba más que confundida… ¿desde cuándo un ladrón y una chica se hacen amigos?...y tampoco le cabía la idea de que su amiga que había dicho el día anterior que los pandilleros son malos, ahora estuviera diciendo todo lo contrario- Trix, sabes que te quiero, pero creo que estás mal.

-Lo sé, es difícil creer que después de lo que te dije, pero todo cambió.

-Aunque algo me dice que hay más de esta historia- esto la dejo extrañada a Trixie.

-¿A qué te refieres?...no te estoy ocultando nada.

-Trixie, no seré la más inteligente de todos, pero de algo me doy cuenta.

-¿Y de que te diste cuenta?

-Me dijiste que se vieron, ¿no es verdad?- la chica asintió aún sin entender a qué se refería su amiga-y me dijiste que te escondiste pero te vio- esto la dejaba confundida-siento que el chico ya lo tenía planeado y decidió juntarse contigo, se enamoró de ti…Aww- Trixie al oír aquella palabra no pudo evitar sonrojarse. No le gustaba ese chico… ¿O sí?

-Que hablas, nada que ver, solo somos amigos- le respondió rápidamente sonrojada.

-Ya dice. Trixie, sabes que cualquiera que su objetivo es robar lo haría, no se quedaría hablando con alguien, en mi opinión, creo que el chico se enamoró.

-He dicho que estás loca ¿verdad?

-Más de una vez.

Charlaron sobre varios temas de la preparatoria. Trixie trataba de evitar preguntarle sobre chicos para que su amiga no empezara de nuevo con el tema de Eli. Sin darse cuenta ella se había enamorado de él, algo raro pero por razones del destino así fue. No lo quería aceptar, de todas formas vivía en las calles y podía hacerle daño, tal vez solo era un engaño para después hacerle algo y dejarla sola, hasta peor, matarla. Danna hablaba pero ella no escuchaba, su mente solo recordaba aquella imagen de ese chico peliazul de ojos celestes, tan hermosos que a la vez escondían varios secretos. Poco a poco lo fue entendiendo, capto que se había fijado en aquel chico; y aunque lo negara su corazón decía lo contrario. Tampoco le pensaba decir, él podría aprovecharse o burlarse, no quería sufrir, suficiente con la muerte de su padre. Como un golpe frontal algo la despertó.

-Señorita Sting, ¿está bien?- estaba tan concentrada en otro mundo que no se había dado cuenta de que había chocado con el director.

-Emm… ¿Qué pasó?- preguntó confundida.

-Al parecer pensabas en cierto chico y no te diste cuenta de que el director pasaba, y se chocaron- hablo seriamente Danna, pero con ganas de reír-y lo peor es que ni me escuchaste.

-Primero: Si te estaba escuchando. Segundo: Si estoy bien, no me percaté.

-No se preocupe, pero tiene que prestar más atención por dónde camina.

-Yo me encargare de eso- le dijo Danna- por cierto, director Kord… ¿cuándo hay que entregar las tesis?

-Los profesores les avisarán, espero que lo estén haciendo.

-Yo sí, otras, digamos que se quedan hablando con el primer chico que ve- le comentó la pelirroja mirando de reojo a su amiga, quién por la vergüenza se sonrojo.

-Quiero buenas calificaciones, no me fallen- con esto el director se fue.

Danna espero a que se fuera y le reclamo a Trixie sobre aquel comentario que le había dicho. Aunque el director empezó a reír eso era algo totalmente vergonzoso para ella, peor cuándo tienes una de las peores calificaciones en tu curso. Caminaron un poco, ella reclamándole mientras Trixie reía por cada cosa que le decía, eso era lo que más le agradaba de su amiga. Se conocían desde pequeñas y jamás se habían ido a diferentes institutos educativos, estaba para bien y para mal a pesar de los gustos diferentes que tenían, que ya casi se estarían volviendo iguales por los nuevos sentimientos que aquella pelirroja sentía hacia el pandillero de esa vez. El destino traía sus buenas sorpresas, en la puerta de salida la esperaba alguien.

-Hola, Trix- le dijo Eli con una sonrisa pegada en su rostro, mientras que en su mano derecha cargaba una rosa blanca.

-¡Eli!... ¿Qué haces aquí?- preguntó confundida y sorprendida.

-¿No puedo visitar a una amiga?

-¡No!...digo, ¡sí!...pero es que no creí que nos volveríamos a ver.

-¿Este es el chico del que me hablaste?- le susurró Danna en el oído mientras ella asentía aún sorprendida por tan visita inesperada.

-¿Estás ocupada?- preguntó Eli.

-Bueno, yo…

-No lo está, es toda tuya- interrumpió Danna haciendo que ambos se sonrojaran- por cierto, soy Danna.

-Gusto en conocerte- le saludó cordialmente- ¿vamos?- le preguntó a Trixie.

-Iría contigo, de veras, pero tengo que hacer un trabajo con Danna y…

-Yo lo haré, no te preocupes; anda, diviértete.

-¿Lo harás?- pregunto la ojiverde desconfiada, su amiga no era de palabra.

-Sí.

-Si tú lo dices, vamos- ambos tomados de la mano salieron caminando, mientras que la pelirosa sonreía victoriosa por su logro.

-Está enamorada aunque diga lo contrario- dijo Danna al viento, como si la escuchara- ¿Un momento?... ¡No!...tengo que hacer la tesis yo sola- como una niña llorona pataleo en círculos, ganándose miradas extrañas por parte de las personas a su alrededor- ¿Qué miran?...sigan en lo suyo- fingiendo no haberla escuchado ni visto, todos prosiguieron haciendo sus quehaceres.

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Aún tomados de la mano siguieron caminando, en silencio. El viento soplaba y movía de lado a lado el cabello de la pelirroja, como una hermosa danza. Eli se quedaba "muerto" cuando estaba cerca de él, entraba en sueños solo con ella y nadie más, solo aquella chica pelirroja. Con sumo cuidado y tratando de no enredar, coloco la rosa en una parte de su cabello, que hacía buen decorado; ella le sonrió agradecida, y medio sonrojada al igual que él. Cruzaron varias avenidas y locales, esta vez Trixie había hablado con su mamá y le dijo que iría dónde Danna para seguir con el proyecto; su amiga la cubriría en caso de que no confiara en ella.

-Me quieres decir a dónde vamos, estoy perdida- le dijo ella mirando por todos lados.

-Te siento asustada, tranquila, no te haré nada.

-Más te vale si no quieres recibir otro golpe en esa parte- le amenazó.

-Ni soñando-caminaron un par de cuadras adelante, hasta que llegaron a un pequeño callejón-llegamos- frente a ellos se encontraba una pequeña mesa y dos sillas.

-¿Qué es todo esto?- pregunto confundida.

-Bueno, jamás había pensado en tener a una chica como amiga, y ahora que ya lo eres para mí, quise celebrarlo con un almuerzo.

-No sé qué decir, tampoco he tenido un amigo.

-Pues espero que me consideres uno.

-Claro que sí- se acercó hacia la mesa e Eli como todo un caballero, ayudó para que se acomodase.

-Su comida- le dijo en tono juguetón haciendo reír a la chica.

-Gracias, mesero- respondió como toda una princesa.

La comida no era la gran cosa, de hecho su amigo Pronto se había encargado de "comprar" todos los ingredientes para el almuerzo. Mientras disfrutaban de tan delicioso almuerzo, hablaban sobre las cosas más chistosas que habían presenciado. Las no paraban al oír aquellas locas historias de ambos. Eli no podía estar más agradecido, en su vida nunca se imaginó enamorarse de alguien, pensaba que eso no traía nada bueno y que solo era por gusto, pero su "teoría" cambió al conocerla. No podía dejar de verla ni por un día, y algo le decía que tenía que estar pendiente a cada rato, malos presentimientos a veces invadían su cabeza.

-¿Enserio? Jaja - reía Trixie mientras Eli le contaba una historia que había ocurrido con su amigo Pronto.

-Tuvo la cara rasguñada por semanas, estaba deforme.

-Pobre, que lástima por él.

-Sí, debiste ver su…- fue interrumpido por cierta personita que se encontraba detrás suyo.

-¿Su qué? ¿Cara?- preguntó Pronto enojado, al parecer tenía buen tiempo escuchando.

-Pronto…hola, amigo- le saludó Eli nervioso.

-Muy chistoso… ¿quién es la damisela?- preguntó tratando de olvidar el tema.

-Cierto, ella es Trixie. Trix, él es Pronto.

-Qué bueno conocerlo, Eli me mencionó muchas cosas respecto a usted.

-A mí también- sonrió maliciosamente, tomaría venganza por lo que había dicho el peliazul- Eli me ha dicho que usted es una chica muy hermosa, y veo que no se equivoca- eso hizo que el ojiazul se sonrojara.

-Nota: Jamás le digas algo a Pronto- anotó mentalmente, recordando lo que había dicho en la noche anterior.

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Después de haberse despedido de Trixie y salir, literalmente, disparado, fue en busca de un poco de dinero y algunas cosas que al menos no enojarían a su jefe. Llegó casi a la media noche a su "hogar", más bien era un pequeño rinconcito con un colchón viejo y fundas de basura como sábanas. La lluvia era un poco fuerte y hacía que temblara, al acomodarse vio que todos estaban ya en su quinto sueño, menos alguien.

-Llegaste, otra vez tardaste- le reclamo Pronto quién seguía despierto.

-Lo siento, esta vez se me hizo más complicado.

-Sabes que no te creo, ¿verdad?

-No te estoy pidiendo que lo hagas- iba a recostarse pero se le ocurrió algo- oye, Pronto… ¿me podrías hacer un favor?

-Y ahora qué quieres.

-Mañana puedes conseguirme ingredientes para hacer un almuerzo, algo simple; dos platos, vasos y un mantel para que decore.

-Y se puede saber por qué dos- le miro con una sonrisa picarona, provocando un sonrojo en el peliazul.

-Bueno, quería invitar a una amiga.

- ¿Tienes amigas?- preguntó confundido.

-Conocí una; ¿me vas a ayudar?

-Tal vez, pero respóndeme a esto… ¿por qué quieres invitarla a comer?

-Para celebrar…emm…nuestra amistad- se excusó como si fuera fácil de creer.

-Eres un pésimo mentiroso… ¿te gusta?

-Te odio; sí, me interesa y quisiera conocerla más.

-Quería oír eso; no te preocupes, Pronto mañana traerá lo necesario-aún con pleno sonrojo y agradecido por al menos quitarse un peso de encima, se acostó en su casi cama y cayo de una en los brazos de Morfeo, soñando solamente con ella.

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-Qué bueno, supongo- dijo Trixie sonrojada- que llena estoy, creo que será mejor ir a casa, antes de que mama trate de reportarme como desaparecida.

-Ven, te llevo- le dijo Eli levantándose y ayudándola.

Solo dejaron que Pronto se encargara de lavar los platos, el resto de limpieza se encargaron ambos. Terminaron a los pocos minutos, no era mucho. Trixie cogió su bolso y se dispuso a salir con Eli, pero algo en el camino los interrumpió, o mejor dicho, alguien.

-Hay, no- maldijo Eli al verlo cerca, no tenía una ruta de escape.

-¿Qué sucede?

-Un policía. Trix, sabes que quiero ir contigo, pero…

-Entiendo, no mencionaré nada; nos vemos luego.

-Adiós- Trixie solo sonrió y salió como si nada de eso hubiese pasado, ningún encuentro con alguien; otra vez, la suerte no estaba de su lado al notar que el policía se acercaba hacia donde ella estaba, al parecer la había visto salir de aquel callejón.

-¿Qué hacía ahí, señorita?- le interrogo el oficial seriamente- sabe que este sector es muy peligroso, y más para las jovencitas como usted.

-Si…emm…verá, sucede que vi algo y entre para ver si no era algún animal o algo por el estilo.

-Ya veo, mejor vaya a su casa, aquí no es seguro.

-Ya iba en camino, oficial…Will…adiós- se despidió y salió rápido antes de que le siguiera interrogando. Por otro lado, el señor no le había creído en nada y fue a revisar por si encontraba alguna banda.

-No puede ser, viene para acá- dijo Eli furioso al verlo acercarse- Pronto, escóndete rápido.

-Está bien- respondió el topoide. Ambos se escondieron en un bote de basura cercano, esperando a que se vaya.

-Mmm, no hay nadie- revisó el oficial por cada esquina, el lugar se encontraba en su totalidad vacío. Comprobó una vez más y al no notar nada, se fue.

-¿Ya se fue?- le preguntó Pronto asqueado por el olor.

-Déjame revisar- alzó un poco la tapa y notó que el espacio estaba libre- no hay moros en la costa.

-Qué bueno, el olor era insoportable- se quejaba Pronto, más Eli ni le paraba bola- ¿Qué sucede?

-Nada- dijo Eli aún asomado en la pared vigilando, Pronto lo siguió.

-Eli… ¿acaso el que está ahí es tu…?

-No lo digas, no tiene que ver nada en mi vida- contestó furioso.

Continuara…

Parece un fragmento corto de "La Dama y el Vagabundo" que por cierto amo esa película, y justamente iba a hacer algo parecido al de Crix, pero me gano. GRACIAS MIL GRACIAS POR ESOS REVIEWS, no he parado de gritar.

LO SUBI A TIEMPO... aprovecho que vine al cyber jeje.

Mensaje para Nat Ash: Guadalupe se llama la mama de Trixie...y tranquilas, si habrá acción jeje.

Les cuento que tengo un one-shot en mi ipod pero el tiempo no me ha dejado pasarlo a la laptop, en cuanto pueda lo haré. Espero REVIEWS y BIENVENIDOS A LOS NUEVOS ESCRITORES WIII.

Besos y Abrazos Michu

Dark