They Are Just Things in Life

Chapter 8: Fears

-No puedo- Trixie se distancio al sentir su respiración mezclada con la de él. Lo amaba, pero no quería estar con alguien que posiblemente la dejara luego de, como la sociedad dice… "divertirse" con ella. Simplemente no quería sufrir, si ser policía era algo difícil, pertenecer a una pandilla era peor por las riñas, y doloroso también por la cárcel.

-Trix, yo…-Eli estaba triste, estaban tan cerca de besarse, pero ella no quiso- lo siento.

-No te disculpes- las lágrimas empezaron a caer- solo quiero ir a casa.

-Te llevare- no se volvieron a mirar y continuaron caminando.

Esta vez, el ambiente ya no era tan feliz ni lindo, aunque en el físico era igual, en sus corazones se sentía una zona muerta. El viento soplaba leve, pero para ambos era un tormento. Todas las emociones que sentían en aquel momento- felicidad, emoción, amor- se apaciguaron por tremenda cobardía-miedo a no tenerlo. Ahora ya no sería igual, se separarían y sus caminos tomarían otros rumbos, como si nada de eso hubiese pasado. No todo hay que verlo a lo negativo; a veces, las cosas mínimas hacen que tu vida sea hermosa.

-Parece que está abandonado- el silencio cedió cuando Trixie vio a un pequeño perrito entre unos arbustos- luce asustado- Eli se acercó.

-Ven aquí, perrito.

-Es muy tierno. No tiene nombre.

-En ese caso, podemos llamarlo…Burpy… ¿Qué te parece?

-Me gusta ese nombre; vamos pequeño, acompáñanos- el perrito felizmente los siguió- vivirá contigo, supongo.

-Es todo tuyo- esto la dejó sorprendida- será mejor para él vivir en un hogar que en las calles, es más seguro.

-Muchas gracias, lo cuidaré como si fuera mi hijo; que de hecho no tengo- su sonrojo se presentó. Algo le decía que tenía que darle una explicación por lo de enantes, su corazón latía a mil y sufría con verlo triste, aunque este no lo demostrara- ¿Eli?

-Mande

-Emm…-el miedo de nuevo la volvió a invadir, haciendo que se acobardara-nada.

El camino estuvo en total silencio, incómodo después de eso. Ninguno de los dos ni se atrevían a mirar; ella por miedo; él por tristeza. La cobardía a veces no nos deja hacer lo que más queremos, por temor a no tenerlo, a perderlo, y aunque uno quisiera por más que lo desee, no siempre se pueden creer el fuerte, siempre te imaginaras un temor. No es por ser pesimista, nada que ver, son pocas las personas que han tenido tanta fuerza para lograr salir de ese cárcel de miedos, y salir adelante con la persona que amas. Finalmente llegaron a la casa de ella, en silencio, se quedó en la puerta.

-Gracias.

-No hay de que, cuídate.

-Igual tú- cerró la puerta mientras él, con mirada triste, se fue.

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Su mirada lo decía todo: triste y con el corazón roto. Por unos instantes se había sentido el chico más feliz de todo el universo; tan, pero ten cerca de sentir sus labios, experimentar nuevos sentimientos junto a ella, porque la amaba; es algo raro enamorarse a primera vista, pero sucedió. Tal vez no haya tenido la mejor forma de vivir durante 5 años, pero con ella aunque lo negara siempre, cambiaría su forma de ser. Cada sonrisa que le mostraba, hacía que su día se alegrara de inmediato; sus ojos demostraban sencillez y con un gran sentimiento hacia quien la aprecie tal y como es. Su mano: pequeña, pero suave, lo volvía loco. En una sola conclusión, todo era especial para él, su forma de ser, ni siquiera le había importado su físico, lo dejó hasta lo último pero no tomó en cuenta ese detalle. La lluvia había empezado hace buen rato, su cuerpo empapado hacía que temblara por el viento; no le importaba, la quería a ella, a su lado.

-¡Eli!- estaba llegando a su refugio, en tal estado casi se desmayaba; Pronto, quien seguía despierto, corrió en su auxilio- levántate, estás pálido.

-Estoy bien- su voz era débil.

-No lo estás, si no te sostenía te hubieses desmayado… ¿Qué sucedió?

-Nada.

-¡¿Nada?!...¿Y la chica?

-En su casa. Yo…prefiero no hablar de ella.

-¿Qué paso en ese lugar? ¿La besaste?

-Estábamos cerca, pero se rehusó, no me quiere.

-No puedo creerlo, yo pensé que te amaba.

-Lo mismo yo; ahora, quiero dormir.

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Apenas cerró la puerta, las lágrimas cayeron. Al sentir débiles sus piernas, se fue deslizando lentamente por la pared, hasta quedar sentada con la cabeza siendo tapada por sus rodillas. Ese recuerdo invadía su cabeza, sentía su respiración tan cerca, sus labios, a punto de chocar. Quería, necesitaba hacerlo, pero el miedo le ganó. Tal vez solo sería su temor por ese momento, pero se equivocó, creció más y más. Le parecía hermoso, sabía que dentro de esa fachada de chico rebelde y ladrón, había un Eli de buen corazón, y hasta lo había demostrado con ella. Quería revertir ese momento, volver al pasado dónde estaba a punto de unir sus labios con los de él, por desgracia todo perdona menos el tiempo, solo había que esperar hasta que lo volviera a ver para decirle que lo amaba.

-¿Paraste de llorar?- alzó la cabeza sorprendida, Danna estaba recostada en la pared viéndola.

-¿Qué haces aquí?

-Me dijiste que podía quedarme a dormir, y lo hice.

-Bien por ti, duermes en mi cuarto.

-Ya lo sé, ahora dime que te pasa.

-Nada.

-No mientas, no lloras por gusto.

-¡No me pasa nada!

-Trix, sabes que puedes confiar en mí, ¿paso algo con Eli?

-No- sus lágrimas cayeron más y más rápido y seguido- casi nos besamos.

-¡¿Cómo?!... ¡Oh por Dios!, tienes que contarme todo…espera, ¿Casi? ¿No se besaron?

-No, fui una cobarde.

-El miedo de nuevo; nena, te he dicho miles de veces que sí te ama… ¿Quieres que te repita todo el sermón?

-No gracias. No pienses que no quería besarlo, era mi mayor deseo, pero la cobardía…

-Tranquila, mañana puedes ir a hablar con él.

-Espero que sí, jamás me había sentido tan enamorada.

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Lentamente fue abriendo los ojos, la vista era algo nubosa; mientras se adaptaba al ambiente, no reconoció en qué lugar estaba, no era su hogar. Tomó impulso para tratar de levantarse, pero un terrible dolor de cabeza no lo permitió, seguido de una mano que, lentamente, lo empujaba para que se vuelva a recostar.

-¿Dónde estoy?- preguntó con voz débil.

-Will, que bueno que despertaste- su esposa lo abrazó preocupada.

-Amor, descuida, estoy bien.

-Me tenías preocupada, no despertabas.

-No recuerdo nada desde que traté de arrestar a un pandillero, ¿Qué pasó?

-Te golpearon en la cabeza y quedaste inconsciente, te tuvimos que traer al hospital- habló Kord quien se encontraba a su lado.

-Muchas gracias. Pero no fue el que quise arrestar, alguien más estuvo allí- poco a poco fue recordando, pero no la cara del otro sujeto- no lo recuerdo.

-Cariño, mejor deja descansar tu mente, duerme; volveré en media hora, necesito desayunar algo y de paso te traeré de comer.

-Anda, estaré bien- le dio un tierno beso en los labios, y se fue- más preocupaciones, primero Eli y luego mi accidente.

-Will, tengo que decirte algo.

-¿Qué sucede?

-Sucedió después de aquel accidente que tuviste. Estaba caminando por mi institución, y vi a un chico con capucha, no estudiaba allí, y parece que tampoco lo hace.

-¿Y que con eso?

-Aún hay más. Una de mis alumnas es amiga de ese chico, lo sé porque en la salida al parecer la fue a ver. Creí que solo se trataba de una broma, ella y yo hablamos en la salida pero él no estaba presente; lo buscamos y lo vi yendo hacia la salida, ella lo llamo. Eso no es todo, el chico se llamaba…Eli.

-¡¿Eli?! ¡¿Era él?! ¡¿Mi hijo?!- estaba alterado, esperaba con ansias de que fuera él.

-Solo sé que era el mismo chico que me encontré en la mañana, pero tenía una capucha y no permitía ver su rostro; puede haber probabilidades de que sea, pero de todas formas el desde pequeño sabía que era dueño de la preparatoria, no entraría.

-En eso tienes razón, pero algo me dice que no está muerto, hasta siento que está cerca de nosotros.

-¿Quieres que le diga a tu esposa?

-No, sería peor si todo fuera falso. Además, hay muchas personas llamadas Eli, mi hijo no es el único.

-Tal vez no lo sea, un apodo podría. ¿Seguirás investigando?

-El tiempo que pueda, no descansaré hasta encontrarlo- habló decidido.

Continuara…


¡Hola! ¿Algún lector o persona cerca o viva? Espero que sí...Bueno, de seguro me han de querer matar luego de dos cosas:

Primera: El suspenso que los dejé el Chapter pasado.

Segunda: Que fui tan mala que no los hice besar.

Lo sé, soy tan desgraciada, ustedes muriendose de suspenso y ganas de matarse, y yo bien viva... ¿Me puedo reír? Tengo ganas... Espero de todas formas, que a pesar de que no se esperaban que fuera tan malota, les haya gustado muchísimo el capítulo.

En mi nueva historia, "Decisiones" un lindo anónimo me comentó que por qué esperar al Sábado, bueno, si estás leyendo esto, es por este fic que lo actualizo cada Sábado. Un saludo especial a todas esas personas que leen mi fic y me comentan siempre, por eso son tan especiales en mi vida...LOS QUIERO MUCHO

Los dejo porque su querida y desgraciada escritora tiene que irse a la playa, y no quiero ir :(

Espero sus reviews y gracias a los que ya han comentado.

Besos y Abrazos Michu

Dark