They Are Just Things in Life

Chapter 12: Is only the beggining

Una hermosa sonrisa se formó en su rostro, algo que nunca hacía cada vez que los recordaba, era todo lo contrario. Le costaba admitirlo, pero la extrañaba. Extrañaba oír su dulce voz levantándolo; ver cada sonrisa que le regalaba en cada momento; su forma tranquila de tomar las situaciones, todo de ella. Trixie ya le había cambiado la vida, perdonar no hacía daño. Pero sentía que la pondría en peligro, con el tiempo fue ganando tanto amigos, como enemigos. Su rencor se iba desapareciendo, no la culpaba de lo ocurrido, solo a ella. Sería mejor no mostrarse frente a frente, solo la protegería y la vigilaría para estar seguro que no haya ningún problema. Pero solo a ella, y su Trixie. El rencor seguía en su corazón, pero ya no por dos, sino por una: Su padre. Era el culpable de todo, o al menos eso pensaba; las mentiras, todo lo señalaba justamente a él. Lo único que le agradecía era que amaba a su mama, y trataba de protegerla como se pudiera, sin importar el morir en el intento.

-Creo que ya es hora de irme, si Trixie me ve así de seguro me hará un gran interrogatorio- se dijo el peliazul. Saltó algunos techos hasta encontrar escaleras, bajó y con capucha puesta fue a buscar un lugar para sanar las heridas.

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-Y no se olviden de la tesis, en poco tiempo tendrán que entregarla sin falta, no se aceptarán excusas- habló la maestra. El timbre de salida por fin había tocado, la libertad para los estudiantes, recogieron sus cosas y en "orden" salieron mientras conversaban, Trixie como siempre quedándose de última- señorita Kate, venga para acá- la pelimorada hizo caso al llamado.

-¿Qué sucede maestra?- la señora empezó a decirle.

-Wow, creo que alguien se va a meter en problemas- dijo Danna en tono festivo, a susurros para que la chica no la escuchara.

-Puede que la haya llamado para otra cosa, de seguro las notas- comentó la ojiverde.

-Hey, no lo dañes, deja disfrutar- se quedó mirando una vez más, finalmente Kate salió y paso junto a ellas.

-¿Y ustedes que miran?- preguntó en tono creído.

-Viendo si la profesora al fin te castigó- respondió la pelirosa.

-Ja, Ja muy chistosa. Te informo que más bien me llamaron para ayudarles.

-¿Ah, sí? ¿A qué? ¿Ser la mascota del equipo de fútbol?

-Nop, pero ese trabajo te queda perfecto mi estimada- Trixie rió ante este comentario- como soy la presidenta del club de porristas, necesitan ayuda para poner más chicas en el equipo y organizar todo el programa.

-Dudo que encuentres chicas, a ninguna les gusta ser compañera tuya- se burló la ojicafe.

-No hay castings, yo elijo.

-Bueno, al menos yo no sirvo para esas cosas, vámonos, Trixie- se la iba a llevar, literalmente a rastras.

-Aguarda- las detuvo la pelimorada- en parte tienes razón, tu no me sirves- miró a la pelirroja- en cambio Trixie, me sirve demasiado, se ve que es muy elástica.

-¿Yo? Nada que ver- se defendió la pelirroja.

-Veamos, separa las piernas hasta lo más que tu cuerpo pueda- ordenó, ella sumisa hizo caso- sorprendente- sus ojos se impresionaron al ver que su cuerpo si era elástico- Trix, hoy te quiero ver en mi casa, a las 4 de la tarde, es obligatorio.

-No pienso aceptar ser parte del grupo de porristas.

-Yo elijo, es una orden. No acepto ninguna respuesta negativa.

-Tratare de ir, aunque lo dudo.

-¿No dejarás a Eli votado? ¿Verdad?

-¿Eli? ¿Quién es ese? Ah, ya sé, un amigo imaginario tuyo.

-Escucha pelimoradita, Eli es el no…- Trixie la interrumpió.

-Sí, Kate, es mi amigo imaginario- sería problemas si ella se enterara que tenía una relación.

-Lo supuse, no tienes tanta belleza como la mía para tener novio- con un movimiento de cabello a un lado, se fue- te espero.

-Pues yo creo que estás equivocada mi querida Kate, ya tengo novio- dijo a la nada, pero el mensaje era para la pelimorada, solo que esta ya se había ido.

-¿Tenías que taparme la boca?-preguntó Danna.

-Si se entera, hará lo que sea para separarme de Eli, no quiero eso.

-Sí que te preocupas, es muy lindo de tu parte.

-Lo mismo él haría, y ya lo hizo- ambas caminaron hacia la salida.

-Al fin saliste, te estaba esperando- habló Eli con un ramo de flores en su mano.

-¡Cuñado!- Danna lo abrazó contenta con el paso que había dado con su mejor amiga- digo… ¡Casi cuñado!

-Emm…- Eli le hizo señas a Trixie para que le explicara.

-Ya sabe sobre lo nuestro.

-¡Sí! ¡Estaba loca por enterarme de que al fin eran novios! ¡Los felicito!

-Gracias, supongo- el peliazul se sobo la nuca, pero un sonrojo se presentó- soy muy feliz con ella.

-Y yo contigo- Trixie le dio un beso en los labios.

-Aww, bueno mejor no los molesto, adiosito- Danna gritó una vez más y los dejo solos.

-Creo que se emocionó por la noticia- comentó Eli abrazándola.

-En la mañana estuvo peor, y se metió en problemas.

-¿Tan terrible es?

-Casi hubo golpes en el pasillo: Ella contra su rival, Kate.

-Wow, moría por ver eso- la ojiverde le envío una mirada de "que dices"-digo, para tratar de evitar que se pelearan.

-Así me gusta, jaja.

Vieron una vez más la preparatoria, sonrieron y abrazados como la tal pareja que eran, fueron a pasear por la ciudad. Veían el panorama, pareciera como si la tarde estuvo de acuerdo en ponerse al igual que sus estados: cien por ciento enamorados. No era San Valentín, pero caminando por el parque veían como algunos le daban dulces o globos a sus parejas, varios chicos declarándoseles a las chicas, con suerte ellas aceptaban, en la otra mano, los chicos recibían buenas cachetadas por parte del género femenino. Eli observaba las formas de complacer a las chicas, como era su primera relación no tenía ni idea; la dejó sentada en un banco y fue a ver qué podía darle. Y en efecto, vio un florista en el parque y no dudó comprarle unas rosas-aun sin tener el suficiente dinero- se las había arreglado con el vendedor. Seguido compró un helado, pequeño, pero que de seguro disfrutaría. Ya una vez comprado todo, se fue a sentar junto a ella, quien le dio un beso y le agradeció. Ese tiempo empezaron a jugar como niños, corriendo de un lado a otro y evitando que él o ella lo atrapara. Pero, en una de esas, Trixie tocó una pequeña herida que tenía Eli en el brazo, y este gimió del dolor, asustándola.

-¿Qué te paso ahí?- le preguntó con tono de preocupación.

-Esta mañana tuve una pelea.

-¿Por qué no me lo dijiste? Aun sangra.

-No quería preocuparte…Auch.

-Duele, no creí que te pelearas.

-No lo hacía…Ouch- gimió del dolor cuándo sintió que Trixie le empezó a poner un poco de alcohol que tenía guardado- pero no podía dejar que le hicieran daño.

-¿A quién?

-A mi mama.

-¿De qué hablas? ¿Viste a tu mama? Dímelo, confía en mí.

-Después de irte a dejar a la preparatoria, fui por uno de los callejones, solo paseando-gimió al sentir otra vez más dolor-oí que una mujer gritaba, me escondí en un basurero y vi que Billy y otros dos compinches estaban atacándola.

-¿Billy?

-Otro pandillero- lo dijo ahora con rabia- me acerqué y vi de quien se trataba, mi mama. Pero eso no era lo peor, le habían robado, pero la querían violar.

-Oh, Dios mío.

-En ese momento me preocupé, pero no tomaba una decisión, si ayudarla, o dejar que el rencor me sacara de allí. Pero fui fuerte, me puse la capucha y los golpee, los deje sumamente lastimados como para que no intenten hacer eso.

-¿Y ella te vio?

-No. Billy mencionó mi apellido pero lo asustada que estaba no le permitió escuchar con claridad. Me acerqué y le di un poco de dinero que tenía, al menos para el taxi, la casa no quedaba tan lejos.

-¿Cómo sabes que siguen viviendo allí?

-¿Recuerdas la primera vez que dije que te llevaría a casa?- ella asintió- te dije esa vez que tenía que hacer cosas importantes, no era cierto. Paramos justo cerca de la casa de ellos, vi por la ventana como lloraba.

-Por eso me dejaste…

-Lo siento, pero no podía arriesgarme a que me vean.

-No te disculpes, no estoy enojada.

-Y bueno, también cambie algo.

-¿Qué cosa?

-Me siento culpable al haberla abandonado a tan corta edad, en ese momento lloraba de miedo, pero sentí que sus lágrimas también eran por mí: miedo a morir y no volverme a ver. Fue un error culparla de aquella mentira, yo tengo la culpa de su sufrimiento desde hace 5 años.

-¿Eso significa que la visitarás?

-No. Sufrirá si sabe que vivo en las calles y soy un ladrón, pero si la protegeré.

-De las dos formas sufre.

-Y yo también lo hago, no verla todos los días es duro para mí. La extraño- abrazó a Trixie quien solo intentaba calmarlo, pequeñas lágrimas empezaron a salir.

-Llora, cariño. Para mí también es duro saber que mi papa no está, hay que admitir que los extrañamos- no tuvo que seguir hablando, aquella culpabilidad que sentía se fue cayendo en pequeñas gotas de agua, llamadas lágrimas, formando un llanto. Un desahogo después de tanto tiempo, un peso sacado de encima.

-Extraño su voz, cuando me decía buenos días en las mañanas, todo.

-Desahógate, te hará sentir un poco mejor. Tengo la esperanza de que cambies de opinión y la visitarás.

-No lo sé, tal vez tengas razón- poco a poco se fue calmando.

-¿Y tú papa?

-No, de él no me importa el sufrimiento.

-Sigue tu rencor hacia él, uff…que más se puede hacer.

-Seguir con la vida, lo único que queda- se acostaron un rato, contemplando la bella vista y los niños jugando con sus cometas-espero algún día ver a dos niños con cometas, pero que sean nuestros.

-Yo también, ser una hermosa familia- se dieron un beso, soñando con el día en que fueran padres. Su teléfono empezó a sonar- ¿Hola?

-Hija, ya llegue a la ciudad… ¿estás en casa?

-No lo estoy, vine al parque.

-Voy allá para irnos juntas.

-Mejor desde el aeropuerto, para que no gastes.

-Ok, no tardes. Te amo.

-Yo también- dicho esto cortó- tu querida suegra, me tengo que ir.

-¿Quieres que te lleve?

-Me encantaría, pero solo hasta una distancia, no puede verme contigo.

-En ese caso, nos vamos.

MICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMICHUMIC

-Cariño, ¿pero estás bien? ¿No te golpearon o…?- Will se encontraba preocupado, su esposa le había contado sobre lo ocurrido.

-No, gracias a Dios no me golpearon. Casi.

-¿A qué te refieres? ¿Te quisieron…?...No, yo los mató, ni los meto presos, ¡los mato!.

-Creo que no debiste decirle- le susurró Kord.

-Sabes que le digo todo a mi esposo, pero tengo miedo.

-Los mato.

-Amor, tranquilo, lo importante es que no me hicieron nada.

-Casi te violan, ¡¿Cómo quieres que me tranquilice?!... ¿Y cómo escapaste?

-Me ayudaron.

-¿Quién? Nombres, edad, algo para agradecerle.

-No sé cómo se llama. Ni su edad.

-¿Pero debiste verlo?

-Estaba cubierto. Solo les gritó y empezó una pelea, los tres contra él. Milagrosamente ganó, me dio dinero para el taxi, justo cuándo le iba a preguntar su nombre, como el viento se esfumo.

-Qué raro… ¿Recuerdas su atuendo?

-Will, creo que exageras, lo importante es que ya se encuentra bien- hablo Kord cansado de las exigencias.

-Pero podría pasarle algo peor, Dios no quiera. Repito ¿Recuerdas su atuendo?

-Llevaba un pantalón rasgado, zapatillas viejas…y…su rostro estaba cubierto por una capucha, negra, no se veían sus ojos para arriba- la última prenda los dejó paralizados.

-¡¿Capucha Negra?!- exclamaron Kord y Will, mientras en su mente recordaban a aquel chico.

Continuara…

Bueno, no les puedo dejar EL MENSAJE, porque como ven, lo subí MUY temprano y esta niña tiene que irse al colegio. LO único que sí les digo es gracias por sus reviews y no se olviden comentar este Chapter.

Besos y Abrazos Michus y Miau

Dark