desde que me vi investido con los poderes del shinigami todo mi mundo cambio, ahora soy shinji ikari segador de almas sustituto, y convino me enorme presion espiritual junto con mis espadas y mi evangelion, para proteger a mis amigos
El futuro de la humanidad se ve amenazado por los angeles y la única persona que puede hacer algo respecto a ello es shinji ikari, ¿pero cómo la defenderá? Un curioso encuentro hará que sea entrenado para el enfrentamiento a manos de los personajes del bleach
Ni neon génesis evangelion ni bleach me pertencen, ambos tienen autores geniales los cuales crearon personajes extraordinario, solamente es mio esta historia alterna que estoy escribiendo
bueno vengo esta vez con un capitulo un tanto diferente, he de ser honesto, habia estado pensando en escribir un capitulo distinto a todos los demas, algo que se saliera de la historia un poco, pero despues me di cuenta de que era algo que no iba mucho con mi estilo, aunque pensando bien en lso detalles mas pequeños de la trama, me di cuenta que tengo que darme un espacio para escribir ciertas partes qeu no podre explicar luego, asi que aca va el primero de dos capítulos que hacen falta para entender el contexto del segundo plano de shinigami no evangelion warrior, la historia de charlotte
LOQUIN: aguarda ansioso loco, despues de todo cosa a la que e he metido cabeza es a esa pelea, ya tengo todo bien preparado para ese momento
SHINJIBOSTERO: amigo no hay problema, las frases que utilizo al inicio de cada capitulo pertenecen a tite kubo, autor del manga de bleach, y las frases las ponen al inicio de cada tomo del manga, cada una refleja la personalidad o la forma de pensar de cada personaje en especifico, aqui yo las pongo como referentes de que tratara el capitulo sin hacer spoiler
STARTKUROSAKI: gracias por tu apoyo socio
«No hay sentido en nuestro mundo, ni en nosotros los que vivimos ahí. Nosotros, sin sentido, pensamos en el mundo, aún sabiendo que ahí no hay sentido»
capitulo 22: alterlife-oscuro como la luz
Empezaba el dia en la ciudad de tokio 3, los primeros rayos de luz se asomaban todos los edificios del lugar dando a entender que la hora de despertar y de comenzar con las típicas actividades diarias de cada habitante había llegado, eso era para la mayoría de sus habitante, pero las dos jóvenes quienes vivian en un pequeño sucio y desordenado apartamento, siempre se encontraban despiertas horas antes, pese a lo que daba a entender su descuidado hogar, ellas eran personas bastantes cumplidas con un horario y un protocolo estricto.
-ayanami, saldré a hacer mis practicas, ¿vienes conmigo?- pregunto la piloto peli blanca frente a un espejo arreglándose con su típica camisa de botones de manga larga de color blanco y su falda negra la cual llegaba hasta debajo de las rodillas, unos zapatos de color negro sin mayor detalle completaban el atuendo de la piloto no elegida , sentada en una de las camas del lugar se encontraba la otra piloto, con la mirada perdida en la palma de su mano, como si no entendiera que esa fuera su propia mano, tan sumida estaba en su pensamiento que no noto la invitación de su compañera de residencia.
-como quieras- sin darle mayor importancia al asunto, la peliblanca salio del hogar, pasando por alto el hecho de que su compañera la había ignorado completamente sin saber porque, tampoco era que esa clase de comportamiento la sorprendiera mucho, ella sabia que el carácter y la personalidad de rei ayanami era suprimida por drogas, no era algo muy difícil de adivinar, ella misma conocía los efectos de estos medicamentos ya que a varios reclutas especiales les administraban estos "medicamentos" para mejorar su rendimiento en decisiones cruciales, sin embargo, ella en su vida jamas tuvo la necesidad de recurrir a estos.
Por su parte la piloto de cabello azul seguía en su debate interno, sin darle mayor importancia a lo que su compañera de residencia le había dicho, siguió cuestionándose.
-¿Qué fue eso?-
Era cierto, ella hacia unas noches había detenido un golpe directo de la armadura de sangre de asuka, la misma armadura que había lastimado gravemente a shinji en su brazo, aun cuando había activado sus poderes, ella no tenia conocimiento alguno sobre como funcionaban esas habilidades, pero ella sabia que para adquirir estos "poderes" tocaba cumplir con una especie de entrenamiento, parecido al que hizo soryu en las bases de NERV en compañía de shinji, pero ella jamas demostró interés ni mucho menos, otra cosa que no pudo entender, fue que cuando eludio ese golpe, sintió que su mente se fragmento, se disipo, fue como si esta fuera un cubo rubick y de un momento a otro, este fuera separado de todas sus piezas arrojándolas al vacio, así fue, por un momento ella solo creyo una cosa, tratando de confirmarse a si misma, se levanto desnuda de su cama, y se dirigio a su espejo, lo que vio no era diferente a lo de siempre, pero ella no lo sentía así.
-¿sigo siendo rei ayanami?-
Lo dijo en su voz típica sin emociones, pero su mirada demostraba una preocupación evidente, la cual solo era contemplado por ella misma, esto no le había importado antes, pero desde que descubrió lo que sentía por shinji se sentía extraña, de repente las cosas del mundo ya no eran ajenas a ella, la gente del colegio era un mundo distinto al de ella el cual le causaba curiosidad, todo aquello que shinji le había mostrado con las palabras que ellos cruzaban, le habían mostrado una nueva perspectiva de la vida, una diferente a la que ella tenia, ella sabia bien para que existía, nadie se lo había dicho, pero ella tenia esto grabado en su ser, lo único que no cuadraba y lo único que le había causado genuino temor en su vida era eso.
-¿sigo siendo rei ayanami?-
-lo eres-
Una voz infantil dio aquella respuesta la cual la sobre salto, volteando rápidamente para ver quien le estaba hablando, se encontró que ella estaba sola, aquella voz que le dio esa simple respuesta era conocida para ella, pero al mismo tiempo era distinta, esta era una voz extrañamente alegre, casi infantil.
-¿Qué es ser rei ayanami?-
Pregunto de nuevo en voz alta, esperando obtener una respuesta, silencio fue lo único que recibió a cambio, por primera vez en su vida la primera elegida sintió frustración, un sentimiento desagradable la cual ella esperaba no volver a sentir de nuevo.
-¿que va a ser hoy Charlotte?- preguntaba un hombre de apariencia robusta, vestido con nada mas que una pantalón de camuflaje y una camiseta azul-
-¿ya llego la que me dijiste?- pregunto la piloto en respuesta observando un grupo de armas las cuales estaban sobre una pequeña mesa, ella observaba a lo lejos las distancias de los carteles con dibujos de dianas humanas, aquel lugar que ella frecuentaba tanto, era un pequeño campo de entrenamiento militar, su insignia de NERV, le daba la ventaja de poder acceder a esta sin problema, a pesar de tener nada mas 14 años.
-tienes suerte, llego esta mañana- diciendo esto el imponente ser saco de un cajón el cual estaba debajo de una repisa una caja de mediano tamaño la cual al abrirla mostro una ametralladora las primeras en produccion en masa, el mundialmente conocido subfusil Thompson o conocido popularmente como la tommy gun, un arma del ocaso militar antes del segundo impacto, una verdadera pieza de valor histórico, sin decir mas la peli blanca la saco y comenzó a examinarla.
-ciertamente es una buena pieza, vamos a probarla- dirigiéndose al campo de tiro se puso los protectores adecuados y abrió fuego contra una diana la cual estaba a 15 metros de distancia de ella, ciertamente un blanco fácil, al acercar el papel, observo sin mayor contemplación como todos los tiros habían dado exactamente en el mismo punto, en el corazón.
-wow, a veces me pregunto como una chica tan joven como tu tiene esta clase de fuerza y precisión, eres mucho mas hábil que un asesino profesional- decía el instructor mirándola con orgullo, esto no era nada significativo para la peli blanca.
-no se y que importa- respondió fríamente mientras se dedicaba a practicar a una mayor distancia.
-diviértete aca, en una semana se te consedera el permiso para practicar con rifles de precisión- finalizo aquel sujeto retirándose del lugar, dejando a la piloto sola con su armas.
Finalmente después de varias horas se ella se retiraba de aquel lugar el cual era un lugar cómodo para ella, trato de ignorar su presencia en el campo, pero el hecho de que toshiro hitsugaya la estuviera vigilando de cerca ya la estaba comenzando a hartar.
-sabes, al inicio era algo lindo, pero ahora me estas aburriendo- dijo la piloto caminando por la calle sin voltear a observar al peliblanco.
-creeme que esto tampoco es agradable para mi, son oredenes del supremo comandante mantener te vigilada- replico el piloto en su forma espiritual, para que nadie lo observara.
-jo, ¿osea que incluso me observas cuando me baño? Qué es lo que mas te gusta de mi cuerpo, ¿quizás mis senos?- dijo la piloto con cierto toque seductor y malicioso mientras se agarraba sus pechos presumiéndolos, para el capitán hitsugaya quien contaba con la teniente mas candente de la sociedad de almas esto no seria mayor problema, pero quizás el hecho de que ese era un cuerpo infantil como el de el y que cierto, el cuerpo de ella era un tanto mas "desarrollados" que el de la mayoría de chicas de la edad de ella, lo estaba comenzando a hacer sentir nervioso, obviamente el sabia como reaccionar ante eso.
-¿eso realmente te afectaría?- dijo el piloto mostrando la seriedad en su máxima expresión, aunque en el fondo de su ser estaba algo rojo con lo que dijo la peli blanca.
-maldita sea, después de tanto tiempo ignorando a matsumoto, ¿estoy cayendo ante la seducción de una mocosa?-
-tienes razón, supongo que no me importa- respondió la piloto volviendo a su tono usual.
El dia avanzaba rápidamente, mas alla de lo que fueron las pruebas armónicas, no hubo nada que destacar en la rutina de la piloto peli blanca, atrás de esta, siempre se encontraba el capitán del decimo escuadron, escudriñando todo detalle que pudiera sobre la persona a la que le tocaba cuidar, no por gusto o por elección, si no por una orden directa del comandante yamamoto, el no podía entender bien el por que de la personalidad tan retorcida de tan joven retoño, entendia que la infancia de algunos pilotos y su entrenamiento habían generado que su personalidad fuera así de inestable, pero en ella la situación era diferente, su historial no mostraba nada significativo, tampoco ayudaba que este solo tuviera unas cuantas pistas sobre un pasado incompleto, solo una cosa le llamo la atención.
-tutor, kiritsugu lekker, muerto en combate-
El capitán observaba como aquel punto en el informe la personalidad del piloto cambio de su típico temple a uno mas salvaje, quizás si podía averiguar algo sobre aquel pasado, podría entender el por que de la horrible personalidad de la peli blanca.
Ya habiendo caído la noche la piloto se encontraba sentada en una banca en un parque, tomando una cerveza en lata mientras se recostaba despreocupadamente sobre este.
-¿desde que edad bebes mocosa?- pregunto molesto el capitán quien estaba parado frente a ella, al parecer a la piloto no le afecto mayormente la pregunta.
-no se, y que importa, no es como si una cerveza me fuera a matar- respondio entre ligeras risas inducidas por el alcohol, vaciando finalmente su lata, la arrojo al bote de basura cercano a ella, ahí ya yacían trece latas mas, si bien la pregunta no le parecio significativa a ella, la mirada condescendiente del capitán le llamo la atención.
-pásame una cerveza- pidió este amablemente, en un tono suave, la peli blanca lo miro un tanto confundida, pero no aun así, le arrojo la lata la cual el recibió, y comenzó a tomar, mientras se sentaba en el banco.
-yo pensaba que no eras de tomar, capitán hitsugaya- dijo la peli blanca irónicamente mientras ella se tomaba otra cerveza mas.
-hay muchas cosas que no sabes de mi- respondió seriamente el peli blanco tomando también, al parecer con algo de mala gana, por unos instantes ambos estuvieron así, simplemente en compañía el uno del otro, tomando despreocupadamente ya que no había nadie mas en aquel lugar a esas horas.
-¿tienes algún sueño piloto ashford?-
Aquella pregunta saco a la peli blanca de su ingesta relajante, ante esta simplemente se dedico a esbozar una ligera sonrisa.
-nunca me hizo falta, los sueños son cosas a la que la gente se aferra para poder soportar lo miserable de sus tristes vidas- respondió sarcásticamente con una sonrisa, al parecer el alcohol le estaba haciendo efecto.
-una extraña respuesta para alguien que esta peleando por el futuro de la humanidad- dijo el capitán peli blanco observando a la piloto de reojo, aun, con su mirada firme a los ojos de ella, esta no era una mirada inquisidora, era una mirada de comprensión y aceptación, algo extraño en el estricto personaje.
-yo no piloteo por nadie, lo hago simplemente por que matar angeles me pareció ciertamente interesante, además de que gracias a ello saldría de esa miserable prisión en la que me tenían- respondió la piloto mientras arrojaba la lata vacía de su ultima cerveza, la frustración se hizo evidente en su rostro al ver que ya había acabado con todas las latas que había comprado.
-¿pilotear el eva era el sueño de alguien conocido para ti verdad?-
Aquella pregunta cayo como un golpe en la psique de la peli blanca quien abrió los ojos como platos para ver horriblemente molesta al joven peli blanco.
-que se supone que sabes sobre eso enano- dijo la piloto observando con molestia al capitán del decimo escuadrón, este seguía observándola igual, cosa que la iba perturbando poco a poco.
-te escuche la noche de la fiesta- respondió tranquilamente, la brisa fría la cual estaba apoyada por el brillo de la luna llena era testigo de la tétrica escena, del horrible sentimiento que se sentía alrededor de ambos presentes en el parque, Charlotte ashford normalmente hubiera sacado su pequeña navaja y hubiera acabado con la vida del molesto ser, pero ella sabia que con el no funcionaria aquella estrategia, así que simplemente se limito a levantarse de la banca y darse vuelta para irse.
-…-
Un ahogado quejido salio de ella cuando sintió que su mano era apretada por la mano del capitán evitando que ella se fuera de ahí, ella comenzó a tironear en un esfuerzo en vano.
-¡¿me podrías soltar enano? No estoy de humor para seguir charlando!- dijo furicamente la peli blanca al tiempo que seguía forcejeando.
-por favor… simplemente quiero conocer tu historia, me gustaría que me contaras quien eres- unas palabras suavemente dichas por el imponente capitán fueron suficientes para confundir a la piloto peli blanca, ella no conocía mucho a aquel enano albino, pero ella sabia que el verdadero toshiro hitsugaya no era una persona que esbozara esas miradas ni que dijera aquellas palabras tan… tan… calidas.
-¿Por qué te interesa saber enano?- pregunto la piloto entre molesta y expectante, no sabia por que aquella situación le hacia latir su corazón con fuerza, después de todo, ella sabia perfectamente que ella no tenia emociones algunas.
-he visto informes de tu pasado, y creo que algo no cuadra, si me cuentas tu mismo sobre ello, creo que podre ayudarte en algo-
La respuesta no complació para nada a la peli blanca quien simplemente se volvió a sentar, entre molesta y pensativa.
-es una larga historia, mas te vale invitarme unas buenas cervezas- así sin mas, ambos volvieron a sentarsen, toshiro utilizo rápidamente su shumpo y volvió con varias latas de cerveza, la piloto esbozo una sonrisa picara al hacerse a la idea de que aquel capitán siendo invisible en esos momentos, había robado esas latas, destapando una y degustandola rápidamente, observo la luna con sumo detalle, aquella luna la cual era idéntica a la de once años atrás, quizás solo por eso y por el alcohol en su sangre, se iba a permitir abrirse a alguien mas, contar el pasado que ella nunca estimo realmente, pero que aun así, iba a compartir con alguien mas…
Hace 11 años
Manchester, Inglaterra
-¡mama, papa!- gritaba alegre una pequeña niña de cabellos blancos al tiempo que daba pasos torpes para llegar hacia un hombre de cabellos blancos el cual vestia formalmente, al lado de este, se encontraba una hermosa mujer de cabellos negros, la cual observaba a la niña con una enorme sonrisa, viendo como su pequeña se acercaba a ella, se agacho y la recibio en sus brazos, alzándola para jugar con ella alegremente.
-mi pequeña Charlotte, mi pequeña princesa- decía la mujer con una mirada llena de vida y de felicidad, así era, la familia ashford era un grupo bastante alegre, una familida conformada por dos padres amorosos, una pequeña niña de cabellos blancos, y un bebe el cual solo tenia unos cuantos meses de nacido.
-mama, ¿puedo cargar a mi hermanito?- preguntaba la niña con enorme ilusión en sus ojos mas esta siempre era reducida a un gesto triste por la respuesta de su mama.
-lo siento Charlotte, pero aun no tienes la fuerza para cargar a tu hermanito, el seria bastante pesado para ti- aquella respuesta ya comenzaba a enojarla haciendo que comenzara a hacer pucheros, los cuales rápidamente eran aplacados por los mimosos abrazos de su madre, aquella siempre estaba cocinando, esperando a la llegada de su esposo para descansar en su regazo, aquella familia, era la familia que mucha gente desearía tener.
-mami, mami, ¿a que hora llegara papa?- preguntaba la pequeña niña a su madre quien estaba cocinando la cena de esa noche, un guisado sencillo pero que siempre era lo suficientemente sustancioso para poder llenar el estomago y el corazón de los integrantes de la familia
-papi llegara por la noche amor, por favor, ten paciencia- todos los días la pequeña Charlotte esperaba ansiosa a su papa quien siempre le contaba cuentos antes de dormir, ella simplemente vivía alegre bendecida por sus progenitores, tristemente igual que a los otros dos pilotos, todo lo que ella quería tarde o temprano le seria arrancado, aunque esta ocacion seria diferente.
El reloj marcaba las ocho de la noche, Charlotte como siempre se encontraba esperando a su papa, sentada en la puerta de la entrada, su mama se encontraba sentada en la sala viendo televisión tranquilamente, todo era igual que todas las noches, pero una enorme explosión en la calle rompió la paz del lugar.
-¡¿Qué mierda fue eso?! Pregunto la peli negra quien rápidamente se levanto de su asiento para tomar a su niña en sus brazos, seguido a esto, otra explosión y varios gritos comenzaron a sonar en las ilustres calles aledañas.
-subamos rápido, esto es peligroso- dijo la mujer tomando a su niña y subiendo a la segunda planta de su hogar, encerrándose a ella y a sus dos hijos en una habitación, al ver por la ventana observo como la gente comenzaba a correr, entre la cortina de fuego, se asomaban varias siluetas de personas las cuales caminaban de forma bastante extraña, una de ellas dio un salto impresionante, atacando a una mujer que corria, al atraparla, comenzó a morderla furiosamente en el cuello, despedazando su laringe causándole su muerte instantánea, al matarla comenzó a degustar su sangre.
-jojojo, las almas de este lugar son simplemente deliciosas- dijo aquel monstruo en una voz gurutal, tanto madre como hija observaban aquello horrorizadas por lo que antes de ser descubiertas, cerraron las cortinas y se acurrucaron aferrándose entre ellas.
-¡…!-
El sonido de la puerta abriéndose detuvo el corazón de ambas mujeres, mas los gritos del hombre de la casa llamaron la atención de ambas
-Charlotte, Clarisa- dijo el hombre en un extraño tono de voz, pero en aquel momento por el terror y el pánico del momento ninguna de las dos lo noto.
-¡amor!- grito al mujer asustada, esto hizo que el hombre subiera rápidamente abriendo la puerta de un golpe, la mujer se iba a dirigir a el a abrazarlo y a aferrarse a el, pero el ver la extraña mirada perdida de su amado y las extrañas manchas negras en su rostro dio varios pasos hacia atrás en shock.
-¿querido?- pregunto de nuevo la mujer bastante confundida.
-hola…amor- dijo el sujeto en una voz horriblemente monstruosa antes de arrojarse contra su esposa y morderla brutalmente en el brazo que alcanzo, arrojando un horrible alarido la mujer sollozaba tratando de liberarse, pero el firme agarre de su esposo y la perdida de sangre la tenia arrinconada.
-¡CHARLOTTE, VETE DE AQUÍ!- grito la mujer , la pequeña estaba en shock, pero una minúscula parte de su ser reconocio aquella orden, haciendo que ella corriera rápidamente, tropezándose en las escaleras lastimándose su brazo, aun así, siguió corriendo, hasta llegar a la calle, al observar, vio con terror la dantesca imagen de su barrio envuelto en llamas, ya eran varios los seres los cuales atacaban a las personas y como estos se levantaban de nuevo, todas hablando de lo deliciosos de las almas de aquel lugar.
-oh, pero mira que tenemos aquí-
Aquellas palabras llamaron la atencion de la niña quien volteo a observar a donde estaba aquella voz, rápidamente observo una especie de pequeño pájaro con una mascara de hueso y un agujero en su pecho, este le estaba hablando.
-y al parecer puedes verme, al parecer serás un platillo delicioso- sin decir mas, aquella cosa ataco a la pequeña quien solo alcanzo a arrojar un grito ahogado antes de caer inconsciente.
Poco a poco comenzaba a despertar la pequeña niña, lo primero que vio, fue un horrible panorama, muerte y desolación por doquier, todos sus vecinos, toda la gente alrededor de ella estaban comiéndose entre si, lo único que variaba era un pequeño grupo de hombres los cuales disparaban contra aquellas criaturas, terminando con su vida al instante, normalmente ella se congelaría ante el ruido de los disparos o la diabólica escena, pero por alguna razón, no sentía nada, no sentía miedo, no sentía tristeza, no sentía nada, estaba en blanco.
-¿Qué paso?-
Se pregunto a si misma, mirando al suelo, vio el cuerpo de un agente ya caído en medio de la batalla, en sus manos llevaba un pequeño revolver, ella no entendia bien como funcionaba, solo había visto uno que otro programa en el cual mostraban como se hacia, sintiendo que lo único que ella seguía conservando era su instinto de supervivencia, tomo la pistola y se metió en lo mas profundo de su hogar, rápidamente un recuerdo la congelo, un tanto dubitativa, subio rápidamente las escaleras, a la habitación donde estaba su madre, lo que vio la sorprendio.
-gggrrrrrr-
Ambas figuras paternales estaban recostadas contra la cuna de su hermano, de esta salía una horrible cantidad de sangre la cual estaba manchando las manos y la boca de ambos, en las manos de su madre, se encontraba un extraño pedazo de carne el cual ella asemejo como una pequeña pierna.
-oohh, aun estabas aquí-
Aquella voz frenética trajo de nuevo de realidad a la pequeña peli blanca quien observo un tanto molesta como su propia madre, aquella que tanto la amaba y que había amado, la iba a matar, como hizo con su hermano.
-¡!-
Un disparo al rostro de esta hace que caiga pesadamente al suelo, muriendo al instante, el padre, observando aquella escena, tira el maltrecho cuerpo del infante y se arroja a comerse el de su esposa, repugnada por al escena, descubriendo sentimientos de odio, repulsión, asco y otros parecidos, la peli blanca rápidamente dispara en la frente de su padre, cegando la vida de ambos.
Pasaron varios minutos y la escena seguía igual, Charlotte estaba parada enfrente de los cadáveres de su familia, aquella que ella amaba tanto, así era, ahora, los deploraba, matarsen entre ellos, tratar de matarla a ella, ¿Por qué lo hicieron?, curiosamente no sentía ganas de llorar, era como si hubiera dejado de sentir, realmente era extraño, por largo tiempo, se quedo contemplando la pistola en sus manos, para comprobar su propio ser, ella apunto de nuevo contra los cadáveres de sus padres, abriendo fuego de nuevo.
-nada-
Había acabado el cargador del revolver, nada había cambiado, no sentía nada, dándose cuenta que eso no tenia sentido, se retiro de aquel lugar, le extraño ver a un sujeto vestido de negro, el cual la observaba de forma inquisidora.
-¿tu los mataste?- pregunto algo entre extrañado e intrigado, Charlotte observaba la pistola de nuevo, era verdad, ella lo había hecho.
-trataron de hacerme daño, simplemente lo evite- respondió fríamente mientras arrojaba el arma, entendía que sin balas, esta no servía para nada.
-¿eran tus padres?- pregunto de nuevo, algo expectante, pero ahora miraba a la pequeña con cierto temor imperceptible
-eran mis padres, y mi hermano- respondio de nuevo mirando al sujeto que la escudriñaba fijamente, no entendía el porqué de ese extraño comportamiento, sin mayor reparo el sujeto la tomo y la alzo en sus brazos.
-no tenemos tiempo para esto, van a volar todo el maldito lugar, vámonos de aca- dijo retomando su afán, corriendo del lugar, Charlotte observaba como se alejaga de su hogar, de su barrio, de todo lo que ella conocía, eso no le genero ningún sentimiento y no tenia la edad para entender lo cruel y bizarro de aquella condición.
Ya se habían alejado varios kilómetros de aquella horrible ciudad, lo único que había quedado de aquel lugar fue una enorme cortina de fuego, Charlotte no le presto atención a aquello, realmente no le importaba, mas le llamaba la atención el saber quien era el sujeto que había salvado su vida.
-disculpa, ¿Quién eres tu?- le pregunto la pequeña a aquel mercenario, este vestia una gabardina negra la cual cubria una camisa y un pantalón sencillos pero formales, su peinado era un tanto curioso, daba la impresión de ser algo desordenado, el color negro azabache de su caballo hacían juego con el de sus ojos los cuales siempre parecieron estar apagados durante todo el recorrido.
-me llamo kiritsugu lekker- respondio fríamente el sujeto mientras conducia y sacaba un cigarrillo de su traje, encendiéndolo y dándole una profunda bocanada.
-es un nombre extraño- dijo la pequeña contemplando al extraño personaje, aquellas palabras fueron detonante de algo puesto que inmediatamente el peli negro freno en seco, y sacando un revolver de su gabardina apunto directamente entre los ojos de la peli blanca.
-no es tan extraño como tu lo eres- dijo el sujeto en su amenazante posición, rápidamente la niña se alejo de la mira del arma un tanto inquieta.
-¿Qué estas haciendo?- pregunto molesta la chica ante la inminente amenaza a su vida.
-mataste a tus padres sin sentir mayor emoción por ello, segura eres uno de ellos- dijo el sujeto tomando un brazo libre para arrinconar a la peli blanca y de nuevo enfocarla en la mira.
-¿uno de ellos?- pregunto extrañada la pequeña, después de forcejear un rato se quedo quieto, viendo que su esfuerzo estaba siendo en vano.
-no te hagas la inocente, quizás tu también tengas que ver con esa infección causada por ese patrón naranja- dijo el sujeto de nuevo apoyando el cañon del arma contra la piel de la niña, -tu quizás también seas un monstruo como ellos-
Esto llamo la atención de la chica quien evoco de nuevo los recuerdos de sus padres y su horrible cambio, rápidamente dejo de forcejear, dejando caer sus brazos.
-¿yo sere como ellos?- pregunto un tanto carisbaja, si bien no tenia emociones, aquello que acababa de escuchar y su poco conocimiento por su edad genero cierta incertidumbre en ella
-no has sido mordida al parecer, pero obviamente algo te paso en ese lugar, es imposible que una chiquilla de tu edad tenga un desorden mental tan grande como para matar sin mas- dijo el sujeto, no se había dado cuenta, pero la conversación ya llevaba tanto tiempo que su cigarrillo estaba totalmente consumido.
-ya veo, igualmente no quiero morir aun- dijo la chiquilla mientras ponía su mano débilmente sobre el cañon del arma que la estaba amenazando, esto llamo la atención del sujeto.
-¿Por qué quieres vivir? Mataste a tus padres, lo perdiste todo, ¿tu que sabes realmente sobre que es estar vivo?- pregunto de nuevo el sujeto, dejando notar una cierta emoción en su tono de voz.
-no se que es vivir, pero no quiero morir, ¿es malo que siga con vida?-
-…-
Un silencio sepulcral se hizo en aquel lugar, por largo tiempo ambos se quedaron en silencio, después de unos minutos la peli blanca observo intrigada como en el rostro del peli negro se esbozaba una enorme sonrisa, rápidamente quito la pistola de la frente de la pequeña guardándola de nuevo.
-la humanidad en si da asco, nuestra sola existencia es pecado, pero seguimos aferrándonos a la vida, si quieres vivir, viviras…- respondió el sujeto mientras aceleraba de nuevo, dejando salir un suspiro de alivio, saco otro cigarrillo para encenderlo rápidamente, por lo que había discutido con el, a Charlotte algo le punzo algo de curiosidad.
-¿Cómo viviré ahora señor lekker?- pregunto algo intrigada la peli blanca.
-viviras conmigo, si no te conviertes en un zombie, me puedes ser de bastante utilidad-
Habiendo dicho eso, finalmente el carro se perdió en la carretera, dejando nada mas que destrucción en su camino.
-fuiste salvada por ese sujeto aquella vez eh?- pregunto curioso el capitán peli blanco, le había prestado atención a cada detalle de lo que le había contado Charlotte, aunque ya con el solo inicio el tenia una pista de que había ocurrido realmente.
-si, así es, mi vida fue salvada esa noche por kiritsugu, probablemente hubiera terminado incinerada con el resto de los pseudo-zombies que recorrían las calles aquella noche- respondió la piloto recostándose de nuevo en la banca.
-creeme, esos no eran zombies…- dijo el capitán peli blanco por lo bajo.
-¿disculpa?- pregunto de forma inquisidora la peli blanca, alertando al capitán del decimo escuadrón que estaba hablando de mas.
-nada, ¿podrias continuar?- pregunto el capitán arrojándole una lata de cerveza a la peli blanca, ya era la noche profunda pero ninguno de los dos parecía sentirlo.
-callate enano albino, tienes suerte de que te este contando esto a mi ritmo- respondio la peli blanca un tanto ebria.
Bitácora Charlotte ashford.
25-06-2010
Manchester, Inglaterra
Han pasado casi 7 años desde que kiritsugu legger me rescato de Manchester de lo que fue catalogado como "la noche roja" pasaron varios años antes de que entendiera que fue eso, tampoco entendia las implicaciones de que los zombies fueran algo reales, ¿suena loco no? Algo tan estúpido como eso solo podía haber salido de la cabeza de algún idiota fanatico de las fantasias del cine, pero en este mundo todo es posible, desde aquella noche comenze a vivir bajo el cuidado de kiritsugu, ¿Quién podría decir que aquel asesino experimentado solo tenia 17 años? También entendí a que rama pertenecia eventualmente, o bueno, pertenecemos, ya que eventualmente el me unio a ese grupo, hubo gran revuelo al inicio ya que una infante como yo era demasiado loco que se volviera una mercenaria, pero dada mi "condición" entre sin mayor problema después de cumplir con varios protocolos, era verdad, la habilidad de no tener emociones algunas era el rasgo mas importante de un asesino, o al menos eso me decían bastante seguido, no se a que se referían, solo se que debemos cumplir ordenes, no importa como lleguemos al objetivo, nunca he entendido por que la gente llora o rie, solo se, que tengo un objetivo que cumplir, eso es lo único que me permite seguir viviendo.
En fin, creo que me estoy saltando demasiado, pertenecemos a WILLE una rama alterna o podríamos llamarle mas bien una sub-rama de una organización llamada NERV, nuestro objetivo es aniquilar cualquier amenaza posible que este relacionada con ciertos patrones sobre naturales, nunca he entendido bien de que se trata, lo poco que he escuchado han sido cosas sobre "angeles" o algo así, realmente no me importa, solo me importa cumplir todas mis misiones asignadas, es mi forma de agradecerle a kiritsugu el haberme salvado y el haberme entrenado.
El también en cierta forma es… un idiota, digo, ¿Quién se obsesiona con la idea de matar cosas por deporte? Realmente no nos afecta segar la vida de nada o de nadie, pero en el entrenamiento básico aplicado por wille nos enseñaron que debemos matar cuando sea realmente necesario, ser rapidos y precisos, pero en cambio kiritsugu siempre me habla de la emoción del campo de batalla, ¿Qué clase de pensamientos tendrá el?, en fin, eso es algo que tendre que descubrir después.
-no entiendo cual es tu obsecion con escribir todo lo que pasa y lo que ves en aquel estúpido cuaderno- decía un tanto agotado kiritsugu quien estaba recostado contra un muro, lo único que lo protegía de una cortina de fuego enemigo la cual era implacable, tarde o temprano incluso ese pequeño muro caería.
-es parte de nuestro protocolo, toca anotar todos los hechos importantes en nuestra bitácora de acción- respondio la piloto mientras guardaba aquel cuaderno y empuñaba de nuevo su rifle.
-¡TU ERES LA UNICA EXTRAÑA QUE LE DA POR HACER ESO MIENTRAS NOS ESTAN DISPARANDO, NIÑA ESTUPIDA!- bramo el sujeto molesto mientras le daba un fuerte coscorrón a la niña.
-¡OYE IDIOTA, ESO DUELE BASTANTE!- grito molesta la peliblanca, si bien no tenia muchas afecciones humanas normales, ella por instinto y por la experiencia obtenida de tan joven entendía que era sentir fastidio, enojo y demás emociones, la mayoría solo se las inducia el dolor.
-ya cállate, la tenemos difícil para salir de esta- dijo el peli negro con una sonrisa desafienta ante una inminente muerte.
-solo tenemos que analizar la situación, faltan trenta y siete segundos para que llegue el apoyo aéreo, después de eso tenemos que correr lo mas rápido posible- respondió la piloto preparando su arma y su equipamiento.
-si… es cierto…. Pero este muro dificultosamente aguantara otros diez segundos…- respondia el peli negro de forma dificultosa, después de todo los pedazos de muro ya lo estaban golpeando. –uuuhhhh, pero créeme que si salimos de esta voy a buscar mi ascenso- dijo ya el sujeto con un poco mas de confianza en si mismo.
-¿un ascenso?- pregunto confundida la peli blanca.
-si, un ascenso, mi padre es amigo cercano del científico en jefe de NERV ¿recuerdas?, me dijo que están trabajando en un programa especial llamado evangelion, al parecer se trata de pilotear un robot gigante, ha de ser bastante divertido- dijo el sujeto con un rostro de ensueño, la piloto lo observaba de forma indiferente.
-suena importante, ¿Qué tan grande será tu aumento de sueldo con ese ascenso kiritsugu?- pregunto la niña algo expectante, después de todo ella fue enseñada a que entre mas dinero, mejor vida tendría.
-no lo se y no me importa, solo se con certeza que esa es el arma definitiva para matar a los angeles, no puedo esperar a matar a uno de esos desgraciados, ¡ha de ser senascional!- dijo el sujeto con bastante emoción en su voz.
-no entiendo tu entusiasmo con respecto a asesinar por diversión, ¿Qué evoca tal emoción?- pregunto la peli blanca recordando lo que había escrito anteriormente en su bitácora.
-no es la emoción, es algo distinto, mira, y escúchame bien enana, la vida es una sombra la cual trascurre rápido, todo aquello que pasa en esta se tiene que vivir al máximo, por lo que cuando ciegas la vida de alguien, le estas negando todo esto, siempre busco que mis objetivos sean grandes o que sean fuertes ya que solo ellos tienen derecho a tomar lo mejor de mi y arrebatármelo, así como yo podre honrar su esfuerzo y lo que serian sus futuros esfuerzos, no solo con simples soldados, esto también cuenta con los monstruos que hemos asesinado, toda vida es sagrada, así que siempre busca que las vidas que apagues, sean vidas que sean dignas de ser honradas- respondió el sujeto filosóficamente.
-es un pensamiento bastante retorcido, no es digno de nuestra profesión- respondió algo inconforme la peli blanca con esa respuesta.
-que importa, no somos ni brujas ni demonios, muchos de nosotros odiamos esta profesión, el tener que negar nuestra humanidad por una pizca de dinero, tenemos que buscar algo que haga que esto valga la pena-
-¡llego la hora, a correr!- dijo la peli blanca a la mano que comenzaba a correr, rápidamente el peli negro le siguo el ritmo, ambos observaban como un enorme jet comenzaba a soltar proyectiles sobre el lugar donde les estaban disparando, después de unos segundo comenzaron a sonar las fuertes explosiones y los últimos alaridos del cuerpo enemigo.
-corre enana, corre que nos llega- gritaba impaciente el peli negro observando como la cortina de fuego hacia que salieran despedidos grandes fragmentos de escombro los cuales volaban sobre todo el lugar.
-guarda la calma faltan cerca de seiscientos metros para llegar al área segura- respondio entre jadeos la peli blanca
La carrera era frenética, las explosiones, el calor, los gritos desorientaban cualquier rasgo o posibilidad de ubicación por instinto propio, por alguna razón entre todo el caos generado, el peli negro observo en el cielo una piedra incandescente la cual venia en dirección a ellos, o para ser mas preciso, en dirección de la peli blanca.
-¡ENANA!- grito bastante aterrado el peli negro quien no supo por que, o que lo impulso, empujo rapidamente a la niña, tomando su lugar inconscientemente, haciendo que el mortal proyectil lo fijara a el como su blanco final
-ya veo, realmente no importa-
Fue la respuesta que recibio la peli blanca en su informe verbal, obviamente la misión había sido un éxito, pero también cabia destacar un factor negativo en el desempeño de esta, kiritsugu keller, había muerto en combate, no era algo que hubiera afectado el resultado y por ende la paga, eso era obvio, pero algo en la respuesta de su superior, genero cierto recelo en la peli blanca, después de todo, no todo había sido tan calculado como había de suponerse.
-¿algo mas ashford?- pregunto un tanto molesto el superior de ella, al verla parada ahí, estatica.
-señor, ¿no le afecta en ningún sentido la muerte del señor keller?- pregunto la peli blanca un tanto inquiera aun, no sabia que sentimiento la estaba inquietando exactamente, pero no le dejaría en paz hasta que no hiciera esa pregunta.
-keller al igual que el resto de nosotros, no era mas que un gusano que solo vivio por obtener dinero, cierto, nos escudamos bajo l a bandera de proteger a la humanidad de cualquier amenaza, pero solo nos movemos por nuestra paga, WILLE es una rama de mercenarios, nuestra vida no vale nada, eso es algo que sabemos cuando entramos, me sorprende que me preguntes algo que te explicamos desde el primer dia- respondió el imponente sujeto, dándole una vuelta a su sillón, dándole la espalda a la niña.
-vete de aquí-
Había pasado cerca de un mes desde la muerte de kiritsugu, Charlotte quien aun sentía cierta incertidumbre por lo ocurrido con su compañero, decidió hablar sobre el tema con la única conexión que quedaba con el.
-hola Charlotte, hace tiempo no te veía por aca- decía un hombre ya algo viejo, vestido de traje el cual cuidaba una pequeña parte de las intalaciones principales de NERV Inglaterra, el verdadero lugar donde ella trabajaba.
-señor keller, tengo que hablar algo importante con usted- dijo la peli blanca, llamando la atención del envejecido ser. Después de varios minutos la peli blanca explico la extraña posición en la que estaba, ella se sentía extraña, un tanto incomoda por no sacarse a su compañero de su mente, por lo que creyo que quizás haciendo algo por el, podría quitarse esa molesta sensación de encima, en su mente solo estaba una cosa como respuesta a aquella misión personal que ella misma se fijo.
-¿quieres entrar al programa evangelion?- pregunto expectante aquel guardia, padre de kiritsugu lekker, Andrew Cristopher lekker.
-así es, recuerdo que entre las ultimas cosas que kiritsugu me dijo, era que quería ser piloto del eva, quiero saber, que quería sentir el en particular, o no se bien que es lo que quiero saber, pero solo se que lo sabre cumpliendo su sueño-
Para Charlotte este era un campo extraño, ni ella misma sabia por que estaba haciendo esto, pero para el peli canoso, esto era su forma de demostrar el enorme muestra de afecto de ella hacia quien fue su tutor y único amigo en toda su vida.
-hare que entres, tenlo por seguro-
Bitácora Charlotte ashford
Londres, Inglaterra, cuarteles generales NERV Inglaterra
21-12-2012
Han pasado cerca de dos años desde que deje WILLE y entre directamente en operaciones con NERV, sigo sin entender por que estoy haciendo esto, tampoco me he acostumbrado a este extraño pesar que me quedo de la muerte de kiritsugu, espero deshacerme de este molesto sentimiento pronto.
El señor lekker ha cumplido su palabra, desde hace seis meses me están haciendo pruebas a mi y a otros sujetos, todas para probar si estamos en condiciones de pilotear al eva unidad 04, la primera vez que lo vi me parecio un arma bastante imponente, un monstruo mecanico de mas de 150 mts de altura, su armadura gris con blanco y negro ciertamente le dan un toque sofisticado, pero… se que no es solo un robot, aca hay mucho mas, entramos a este programo once personas en total, ocho han muerto dentro del eva, el mismo arranca sus ENTER PLUG y los devora, todo el mundo tiene miedo, no se que es tener miedo precisamente, se que si lo monto probablemente termine igual, no me importa, se que será mejor morir a seguir sintiendo este extraño recelo en mi.
Mañana es mi turno de hacer mi prueba de armónicos, para saber si el eva me acepta o no, hay un 97 % de que termine entre sus fauces me dijo el científico en jefe, ¿esto realmente valdra la pena? No se, hace tiempo dejo de importarme, mas me importa saber, esto que estoy sintiendo, esto que he sentido durante dos años ha sido… ¿tristeza?, no lo se, no lo creo, después de todo, yo misma mate a mis padres, la muerte de un tercero como kiritsugu no debería afectarme de esta forma
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No debería…
-sujeto de pruebas, Charlotte ashford, edad 12 años-
Las operaciones comenzaban en el centro de mando, todos los científicos disponibles trabajaban duramente para descubrir si aquella niña podría domar al monstruo el cual se estaba convirtiendo en un desperdicio de dinero y esfuerzo, si todo fallaba, tanto el eva como la rama de NERV se desecharían totalmente, ahora ella era su única esperanza.
-charlotte, ahora llenaremos la camina con LCL, no te asustes, este liquido llevara el oxigeno directo a tus pulmones-
-entendido-
Y así como habían dicho un liquido naranja comenzó a llenar ese pequeño espacio donde ella estaba, pensaba que aquel casco que llevaba puesto rechazaría el liquido, pero al parecer no seria así, finalmente toda la cabina estaba llena, generando cierta repugnancia en la peli blanca.
-inicien conexiones neuronales-
-conexiones aceptadas, en un rato llegaran los primeros datos- todos en la sala de mando se mostraban entusiastas, al parecer la chica si tendría lo necesario para domar a aquel monstruo, pero hasta ahora era el inicio, aun lo peor no venia.
-dinos Charlotte, ¿Cómo te sientes?- pregunto una voz femenina a travez de los intercomunicadores.
-se siente extraño, casi puedo decir que se siente… vacio, si, esa seria la palabra- respondio la peli blanca experimentando cada tacto y cada sensación dentro de aquel lugar
-¿vacio?- se preguntaban todos en la sala de mando.
Era cierto, aquel lugar era extraño para la peli blanca, se sentía vacio, se sentía que había alguien ahí, pero se sentía incompleto, se sentía mellado, le faltaba algo.
-¿Qué es esta cosa?- se preguntaba la piloto mientras se sentía cada vez mas inquieta.
-¿Por qué querias piltoear esta cosa kiritsugu?- se preguntaba algo melancolica la piloto, tan sumida estaba en aquellos pensamientos que no noto que estaba generando una pequeña reacción en el eva.
-doctora, sincronización al 53%- dijo uno de los ayudantes sorprendidos.
-buen trabajo Charlotte, ya puedes parar- ordeno el científico en jefe, pero no obtuvo respuesta alguna.
-señor, no podemos comunicarnos con la piloto- dijo alarmada una ayudante.
Sin saber lo que estaba ocurriendo en el exterior la piloto seguía haciéndose las dos mismas preguntas, ¿Por qué? Y ¿Por qué? Cada una con su misma connotación, no pudo evitar evocar el recuerdo que estaba estampado en lo mas profundo de su memoria
Las explosiones continuaban, faltaba poco para llegar a la zona segura, todo parecía ir como mandaba el protocolo, pero rapidamente todo cambio, sintió como una mano la empujo antes de escuchar un grito ahogado y un enorme estruendo, cayendo rapidamente al suelo, tratando de incorporarse al instante la peli blanca obesrvo en shock como la piedra seguía rodando hacia un lado, pero del camino de esta estaba manchado con sangre, sangre que pertenecían al brazo y a la pierna del amigo de ella.
¡kiristugu!- dijo la piloto impactada, rapidamente de su equipaje saco equipamiento de primeros auxilios, pero ella poco a poco descubria que de nada serviría, el estaba en las puertas de la muerte ya.
-¡QUE SIGUES HACIENDO AQUÍ ENANA, VETE RAPIDO, AUN FALTA PARA EL AREA SEGURA!- dijo el peli negro recostado en el suelo, mirando al cielo, con la mirada sin vida en sus ojos, el desangramiento no demoraría en llevársele su vida, y si no lo mataba eso pronto, los restos de la explosión lo harian.
-si paro la hemorragia puede que pueda arrastrarte hasta la zona segura, solo necesitamos…- decía la piloto un poco consternada, sacando vendajes, no sabia que estaba sintiendo en ese momento, pero se hizo mas intenso cuando kiritsugu le paso un arma.
-sabes, no puedo salir de esta, joder, con lo que quería montar el evengelion…- decía el sujeto ya casi delirando, pasándole su arma a la peli blanca.
-¿para que me entregas tu pistola?- pregunto confundía la piloto, pero ya no solo había confusión en su ser.
-voy a morir aca enana, así que si te llevas mi arma principal y mi insignia, podras reclamar mis objetos personales, así no te quedaras sin hogar, podras seguir viviendo en mi casa tranquilamente- dijo el peli negro entregándole ahora, su insignia a la peli blanca.
-aun puedes vivir, aun hay una pequeña posibilidad- dijo la piloto envolviendo la herida de su amigo, aunque ella trataba de controlarlo, su voz estaba temblando.
-no me dejes sola….-
no supo por que dijo aquellas palabras, pero las dijo de todo corazón, algo que ella jamas creyo decir, no sabia que le estaba haciendo decir eso, ella ya había matado a mucha gente, gente cercana a ella, no solo su familia, si no mercenarios traidores los cuales una vez estuvieron festejando con ella, sin embargo, al muerte de kiritsugu lekker era algo distinto.
Esbozando una sonrisa en su rostro el peli negro quedo mirando el rostro triste de su compañera
-solo eres una niña, aun tienes mucho que hacer, creeme que no me necesitas a mi para explotar todo tu potencial, pero si quieres concederme un ultimo deseo, quisiera que tu te metieras a ese proyecto eva-
La peli blanca lo observaba un tanto desanimada, pensando con cuidado que decir, ahora si era verdad que ya no había nada que hacer por el.
-es verdad, suena interesante, es una paga mucho mas ampla- dijo ella con una sonrisa ahogada en su rostro.
-es verdad, eso y este trabajo es una porquería jejeje- dijo el peli negro sonriendo calida mente, haciendo que ella también, por primera vez en toda su vida, sonriera también.
-cuidate mucho Charlotte, mi pequeña charlottt…- antes de terminar, el ultimo latido del corazón anuncio la muerte de aquel joven mercenario.
-kiritsugu…- sin decir mas la peli blanca saco un reloj de su bolsillo, rapidamente anoto en un papel, epnzaba anotarlo en su bitácora después.
-kiritsugu lekker, hora de dece…. Hora de dece… hora de….- antes de poder continuar, se dio cuenta que su voz y sus manos temblaban, quizás efectos de los estruendos que escuchaba, se guardo la hora de la muerte de su amigo en su mente, y se retiro del lugar, llevándose nada mas que su bitácora, su nueva arma y la insignia de aquel que la crio.
-pensar en que se preocupo por mi antes que por si mismo, no es un pensamiento lógico- se dijo a si mismo la piloto con cierta tristeza en su voz, aunque ella no sabia que era eso, poco a poco, los recuerdos cada vez se hacían mas intensos, mas vividos, por primera vez en su vida, aquellos pensamientos ya no solo tenían que pasar por su parte racional, si no tambien por una nueva forma de generar juicios en ella, todo aquello que ella sentía.
Ella y su familia antes de la noche roja.
-era una buena familia-
Su familia durante la noche roja
-una familia buena, hasta que fue infectada-
Ella siendo rescatada por kiritsugu
-gracias a que me rescato esa noche, tuvo una bonificación, aun así, no le molesto adoptarme-
Ella siendo entrenada por su nuevo tutor, este cocinándole un chocolate en las noches heladas, este enseñándole a ensamblar un arma, este peleando con ella, este hablando tonterías sobre el orgullo de un hombre.
-ciertamente la persona mas curiosa que he conocido- dijo la peli blanca recordando aquello con alegría, como si lo estuviera viviendo de nuevo
Kiritsugu muriendo
-no entiendo por que eligio mi vida sobre la de el- decía la piloto bastante confundida, tanto confundida como molesta
Kiritsugu finalmente muerto después de pedirle que siguiera su sueño
-cumplire tu ultima voluntad- dijo la piloto bastante molesta
su superior diciendo lo que ella ya sabia sobre ser mercenario
-el no entiende nada, no entiende como me sentí- dijo la piloto con evidente odio en su voz, tan sumida estaba en sus recuerdos que no lo noto
Ella ahora mismo, montando el eva, como escena final
-lo estoy cumpliendo, pero, ¿Por qué sigo sintiéndome así- dijo la piloto bastante molesta por como se sentía.
Todo en este mundo existe con el afán de acorralarte
Esta vez fue una voz que ella no conocía la que le estaba hablando.
-¿Quién eres?¿que queres decir?- pregunto la piloto abrumada por la nueva presencia
Todos te utilizan, todos nos utlizan
Charlotte analizo lo que dijo aquella voz, era verdad, fue utilizada por WILLE Y POR NERV, de no ser por kiritsugu, hubiera muerto sin mas, solo siendo una herramienta
-¿solo soy una herramienta?
La vida en si es repugnancia, todo este mundo es vacio y sucio, vivir es vacio y sucio, por eso buscamos cualquier cosa por mas minima que sea para aferrarnos a vivir
Aquella afirmación hizo que Charlotte abriera los ojos como platos al recordar las palabras de su tutor.
-no es la emoción, es algo distinto, mira, y escúchame bien enana, la vida es una sombra la cual trascurre rápido, todo aquello que pasa en esta se tiene que vivir al máximo, por lo que cuando ciegas la vida de alguien, le estas negando todo esto, siempre busco que mis objetivos sean grandes o que sean fuertes ya que solo ellos tienen derecho a tomar lo mejor de mi y arrebatármelo, así como yo podre honrar su esfuerzo y lo que serian sus futuros esfuerzos, no solo con simples soldados, esto también cuenta con los monstruos que hemos asesinado, toda vida es sagrada, así que siempre busca que las vidas que apagues, sean vidas que sean dignas de ser honradas-
-a eso se referia- entendió finalmente la peli blanca
Sin embargo, ¿vale la pena?
Esto hizo que la peli blanca se examinara a si misma, como ella y su tutor vivieron, y como estaban destinados a morir, incluso ahora, estaba en la misma situación, diferente camino, mismo fnial y trasfondo. Por primera vez en su vida, se sintió dolida ante aquello que había sido su vida hasta ahora, solo muerte y desolación, al final de este camino no había nada, nada valia la pena.
¿Qué sientes?
Otra pregunta la cual se clavo en la profundo de la psique de la peli blanca, ella se examino esta vez a si misma, sentía odio por sus padres por tratar de matarla, sentía alegría al vivir con kiritsugu, sentía emoción en cada misión, la adrenalina correr, cuando murió kiritsugu, sintió una horrible tristeza, tanto que no la podía manejar, pero lo que mas sentía en esos momentos, era odio, odio puro, por lo que le respondieron cuando pregunto que sentían por la muerte de la persona mas valiosa para ella.
-los odio-
¿Sientes odio?
-los odio a todos- gruñía la piloto
Tu estas vacia, al igual que yo
No se que es estar vacia, no se que es estar llena, solo se que los odio, los odio por abandonarme, los odio por utliizarme, los odio por quitarme a kiritsugu
Los odio
Los odio
Los odio
Los odio
Los odio
Quieres tu venganza
-….-
¿queres vengarte?
-quiero vengarme-
ENTONCES LIBERAME, AYUDAME A LLENARME, DEJA QUE EL BEHEMOTH APLASTE A TODOS NUESTROS ENEMIGOS
Una ultima imagen se fijo en el rostro de la peli blanca, el rostro de kiritsugu keller sonriéndole mientras le ofrecia su típica taza de café por las mañanas.
-¡AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!- gruño estruendosamente la peli blanca dejando caer sus lagrimas, las cuales se disiparon rapidamente en el LCL
-¡señor, sincronización de la piloto al 78% y subiendo!- informaban los técnicos alarmados.
-rapido, desconexión total- ordeno el científico en jefe bastante asustado
-nada funciona- terminaban de informar, para asombro de todos el canal de comunicación con el eva se abrió de nuevo.
-¡CHARLOTTE SAL DE AHÍ!-decian los científicos asustados, pero no recibieron respuesta alguna.
-¿salir? ¿Por qué habría de salir de mi eva?- esta respuesta genero un frio en todo los presentes
-mayor, ella esta controlando al eva conscientemente- dijo un científico impactado, todos observaban incrédulos lo que estaba sucediendo.
-los matare a todos-
Este ligero susurro asusto a todos los presentes, ya no era sorpresa lo que se sentía, ahora era terror absoluto.
-destruire todo, destruiré NERV, destruiré WILLE, destruiré al comandante, destruiré a todos quienes me utilizaron, destruiré todo lo que odio…-
Todos estaban anonadado, pero lo que vino después no se lo esperaron
-codigo 777, nombre clave, BEHEMOTH- al dar esta ultima orden el LCL dentro de la cabina comenzó a hervir, a generar ebullición, liberando gritos de dolor en la piloto, al mismo tiempo que el eva 04 comenzaba a rugir por igual, rapidamente la estructura muscular de este se amplio el triple, rompiendo parte de su armadura, tambien multiplicando parte de su tamaño, dentro de la cabina a la piloto le estaba ocurriendo lo mismo, rasgando parte de su traje, y sangrando cuando su piel estaba siendo rasgada.
-¡LOS DESTRUIEREMOS A TODOS!- con aquel grito gurutal comenzó lo que se conocio como la prueba fallida, aquel dia donde en tan solo 5 minutos en los cuales se agota la batería, la mitad de NERV Inglaterra fue destruida, el dia donde el proeycto eva 04 fue cancelado, el dia donde Charlotte ashford fue recluida en un manicomio, su diagnostico, destrucción mental por la presión de manejar al eva 04.
Dos años después fue cuando ella volvió a ver a otra persona desde el inicio de su confinamiento.
-si mi objetivos son los angeles, entonces yo seré el peor de los demonios- respondió la piloto con una sonrisa maniaca en su rostro
-así que esta es tu historia- dijo el capitán peli blanco observando a la piloto quien estaba observando al cielo, con una expresión neutra en su rostro.
-¿obtuviste lo que querias?- pregunto la piloto sin dejar de observar al cielo
-siento todo lo que tuviste que pasar- dijo el capitán peli blanco, tomando la mano de la piloto quien rapidamente lo miro con extrañesa.
-no te conte esto para que me tuvieras lastima-
-no te tengo lastima- dijo el capitán peli blanco agarrando la mano de la peli blanca firmemente
-vamos a casa- finalizo, alzándola con cuidado como si la peli blanca fuera la muñeca de porcelana mas delicada del mundo entero, la apoyo sobre su espalda y comenzó a caminar.
-yo puedo caminar enano- dijo la piloto protestando aun cuando su estado era deplorable.
-callate, dudo que puedas dar dos pasos sin caerte por el exceso de alcohol- respondio el capitán peli blanco en un regaño, así trascurrió la noche, solo la luna era testigo del andar de ambos adolescentes de cabellos blancos.
-sabes toshiro, eres un tonto- dijo la piloto con una sonrisa nostálgica en su rostro.
-deberías dormir un poco mientras llegamos a tu casa- dijo el capitán peli blanco, sin entender lo que decía su dolor de cabeza adolecente.
-eres un tonto, no quiero que seas importante para mi, todo lo que es importante para mi termina muriendo- dijo la piloto mientras tomaba la mano del piloto con la suya y dejaba caer una solitaria lagrima por su rostro, esta reacción impacto por completo al capitán del decimo escuadron.
-no tienes que preocuparte, mi deber es protegerte, así que no puedo dejar que nada me pase- respondió el capitán con un tono frio de voz, pero el cual demostraba confianza en si mismo. La piloto no dejaba de observarlo con cierta ternura e intriga.
-gracias por cuidarme, gracias por hacerme pensar que soy importante, aunque solo sea una orden- diciendo eso, la piloto finalmente comenzó a dormir de forma tan pesada que comenzó a roncar ahí mismo.
-quizas, solo quizás, ya no sean solo ordenes- dijo el capitán peliblanco, dejando que la paz y el silencio reinara en la noche
final capitulo 22
OMAKE, UNA BUENA APUESTA
ya habia caido la noche sobre la ciudad de tokio-3, todo el mundo se preparaba para acostarse a dormir, en la residencia ikari, soryu, katsuragi se presentaba una pequeña excepcion, ya que el shinigami susituto se encontraba sentado frente a frente a la mayor katsuragi, ambos mirandose friamente, sobre la mesa habia una enorme cantidad de dinero, en las manos de ambos, se encontraban varias cartas de poker.
-se que tu paga es grande shinji, pero has de saber que te la quitare toda, despues de todo soy la mejor jugando poker- dijo la mayor observando a su protegido con un aire de confianza.
-no te confies tanto misato, despues de todo, te estas enfrentando a uno de los mejores elementos de la sociedad de almas- respondio el piloto bastanet confiado. la escena era pesada, la concentracion de ambos era absoluta, ambos sabian que la mas minima expresion o emocion, si quiera un pequeño parpadeo significaba la perdida de la paga de ellos.
-¿ustedes dos que estan haciendo?- interrumpiendo el memorable duelo, hizo su aparicion la peli roja quien observaba dubitativa y asombrada la cantidad de dinero sobre la mesa.
-mein gott, ¿de donde salio todo este dinero?- pregunto asombrada y molesta.
-ayer fue paga para shinji y para mi- dijo la mayor sin darle mayor importancia a la presencia de asuka.
-ya compre lo que necesitaba... pero me falta dinero para completar para mis materiales para dibujo- dijo el piloto observando con una gota de sudor el dinero en la mesa.
-aunque creo qeu se nos fue la mano- dijo la mayor claramente asustada, despues de todo, entre subida y subida, ambos habian apostado todo su dinero.
-ya veo, dijo la peli roja mientras se alejaba de nuevo dejando de interrumpir a sus compañeros de vivienda, hasta que noto un pequeño detalle el cual la hizo rabiar de una vez.
-¡¿COMO ES ESO DE QUE TE PAGAN BAKA?!- grito molesta la alemana, iba a seguir con su protesta hasta que sintio que todo su ser se encontraba petrificado, ella detestaba esa sensacion
-bakudo #9, geki- diciendo eso shinji paralizo a asuka con uno de sus bakudos favoritos, ya habiendo acabado con esa interrupcion ahora venia la parte mas tensa de toda la noche.
-voy todo- dijo shinji corriendo todo su dinero, misato lo observo con frialdad, pero no habia ninguna duda en su mirada, ella sentia que iba a ganar esa partida.
-igual yo- todo estaba en la recta final, ambos bajaron sus cartas mostrando sus juegos, mostrando quien no tendria dinero durante al menos un mes
...
fin (muajajajajajjaja)
bueno ahi esta, el primero de dos capitulos los cuales muestran el arco por aparte que yo decidi meter, con toda la alegria y tristeza del mundo se despide su buen amigo bustercall, no olviden dejar sus reviews, siempre me ayudan a mejorar
gracias por leermen
