Mica: Hola mi gente, estoy de vuelta. He logrado seguir con esta historia, y les quería preguntar algo ¿alguien se acuerda como se llama el robot que acompaña a Cody a todos lados? Es que no me acuerdo su nombre y si ustedes lo saben, díganmelo por favor. Por cierto, TMNT no me pertenece, si no que son propiedad de Nickelodeon. Ha y otra cosa, perdónenme los errores (y/u horrores) ortográficos. Ahora sí, disfruten ^_^
-¡Qué bien dormí!- exclamo con una sonrisa Raph, mientras entraba a la cocina, donde estaban Leonardo, Leo, Raphael y Donnie.
-¿Y a que se debió eso?- pregunto divertido Leo. Raph sonrió en respuesta.
-Porque, por primera vez desde que esa niña se mudo con nosotros, he dormido y me he levantado sin pintura o algo por el estilo- respondió feliz, mientras se sentaba al lado de la tortuga de rojo. En eso, ven a Mikey entrando a la cocina y cojeando levemente, ganándose la atención de todos los que estaban ahí. Raphael, con una expresión de diversión en la cara, se levanto de donde estaba y, como si nada, puso sus manos por debajo de los brazos del más bajito y lo alzo.
-¡Oye, suéltame!- Mikey intento zafarse, pero se rindió e hizo un puchero infantil al darse cuenta de que de nada le serbia forcejear. Se cruzo de brazos, sin quitar su puchero de su cara, mientras que Raphael se rio y lo sentó en una de la sillas que habían por ahí.
-Tienes que saber, Mini-Mikey, que cuando el Doctor Donnie dice algo, hay que hacerle caso o terminaremos muy mal- dijo Raphael divertido y mirando al más bajo. En eso, vieron como Miguel Ángel entraba a la cocina, con una gran sonrisa en la cara.
-¡Buen día, bros!- saludo con gran alegría. -¿Dónde está Cody?- pregunto sentándose y mirando hacia los lados. Las tortugas más grandes se encogieron de hombros.
-El tenía que hacer unas cosas importantes, por eso se levanto temprano y se fue- contesto Mistery, mientras entraba a la cocina. Las tortugas sin bandana se extrañaron que ella tuviera una bandana negra. –Me la dio Cody antes de irse- sonrió ella, mientras metía su mano en uno de los compartimientos de su cinturón y sacaba cuatro cintas de diferentes longitudes y colores: una naranja, otra roja, otra azul y otra violeta. –También me dejo esto para ustedes- ella les dio a cada uno su bandana correspondiente, para después sentarse en una de las sillas.
… … … …
-Listo, solo ten cuidado al caminar o al correr, porque si no terminaras quieto mucho más tiempo- dijo Don, mientras se alegaba de Mikey, quien estaba sentado sobre una camilla en el laboratorio que compartían Donatello y Cody.
-¡Gracias Don!- agradeció el "Mini-Mikey", mientras se bajaba de donde estaba y movía lenta y cuidadosamente el pie antes vendado. Sonrió levemente y salió rápidamente del cuarto. Donatello suspiro lentamente.
-Espero que este Mikey sea un poco más tranquilo, y más aun sabiendo que si se mueve mucho saldrá lastimado- pensó con diversión.
-¡MIKEY, SERAS SOPA DE TORTUGA EN CUANTO TE ALCANSE!- se escucho la voz de Raph. Con aquello, el pensamiento de Donatello quedo totalmente fuera de las abusiones. Con una sonrisa divertida, Donatello salió del laboratorio y se encontró con una escena bastante divertida: Mikey estaba escondido detrás de Mistery con una gran sonrisa en el rostro, mientras que Mistery no se movía en absoluto y Raph estaba cubierto por algo verde y viscoso de dudosa procedencia. Raphael, Miguel Ángel, Donnie y Leo se estaban partiendo de la risa, mientras que Leonardo estaba cruzados y negando lentamente la cabeza mirando aquella escena, pero sonriendo e intentando contener su risa. Donatello, con un suspiro pero con una sonrisa divertida, se acerco a ellos.
-Vamos chicos, calmémonos- comenzó a decir Donatello, ganándose las miradas de todos e incluso, una mirada asesina de parte de Raph y haciendo que Donatello sudara levemente.
… … … …
-Muy bien- empezó a hablar Mistery. Ella, Cody y las ocho tortugas estaban en lo que parresia ser el dojo de ellos. -Ya que nuestro maestro no está aquí- las tortugas de su dimensión bajaron la cabeza con tristeza. –Y que el maestro de esta dimensión está en una sesión de meditación que no puede ser interrumpida. Yo me hare cargo de este entrenamiento- Cody se rio levemente, mientras que las tortugas se ponían uno al lado del otro en frente de Mistery. –Harán una pequeña pelea- ella sonrió y paso su mirada por cada una de las tortugas. –Los primeros serán Raphael contra…- sonrió y los miro de frente. -…Mikey- los ojos del mencionado se abrieron como platos, totalmente nervioso. Se asomo levemente por la fila y miro a su oponente, quien tenía una sonrisa de confianza total y chocaba su puño contra la palma de su otra mano.
-Estoy muerto…- pensó con terror el "Mini-Mikey". Pudo ver como los demás se hacían a un costado, pero antes de alegarse, Miguel Ángel se le acerco y se acuclillo en frente de él.
-Te daré un consejo, ¿lo quieres?- Miguel Ángel se rio levemente al ver como su yo más pequeño asentía con una expresión de miedo total en el rostro. –Su temperamento- sin decir más nada, el más alto se levanto y se fue al lado de las demás tortugas. Mikey respiro profundo, se puso en frente de su rival de forma determinada y espero a que le den la señal. Mistery y Cody dieron unos pasos atrás, ella sonrió y ambos asintieron.
-¡Empiecen!- ordeno Mistery. Raphael saco sus sais y, con una secarrona sonrisa, se lanzo al ataque.
-¡Opa!- Mikey esquivo el ataque como si nada y con una sonrisa. -¿Es lo mejor que tienes Raphie?- Raphael gruño e intento golpearlo, pero el más chico lo esquivo con facilidad. Raph también gruño, llamando la atención de sus hermanos, quienes ya sabían el porqué había hecho eso: solo a él, Mikey le podía decir "Raphie".
-¡Eso Mini-Yo!- lo alentó Miguel Ángel. Las tortugas a su lado los miraron y se rieron levemente. Después de unos minutos, Raphael seguía sin poder asentar un solo golpe.
-¡Alto!- ordeno Mistery, al ver que esa pelea no terminaría nunca. Raphael simplemente guardo sus sais y se fue a donde los demás, mientras que Mikey empezó a dar leves saltitos, para después ir corriendo hacia donde estaban sus hermanos.
-Yo creo que estos días van a ser muy entretenidos- comento Cody con una sonrisa, poniéndose al lado de la chica. Ella rio y asintió.
-Tienes razón…Jones- respondió ella. Cody se le quedo mirando, el nunca les había dicho su apellido. Ella se rio de su expresión. –Tu hojalata parlante menciono tu apellido anoche cuando me mostro mi cuarto- respondió ella, encogiéndose de hombros. Miro a las tortugas. -¡Sigamos!- ella y Cody se acercaron a ellos para seguir con aquel entrenamiento. –Solo espero que a Donnie no le afecte esto- pensó, antes de seguir en lo que estaba.
Mica: Espero que lo hayan disfrutado y, en cuanto pueda, seguiré subiendo historias o continuaciones. Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Dejen comentarios por favor y les dejo un enorme saludo a todos los que leen esto. Nos leemos otro día, cuídense y adiós ^_^
