Hola hola a todos/as!...sentimos mucho el retraso de este capi! ~-~
Setsuna17! muchas gracias por haberte dado el tiempo de dejar un review! ^^ nos alegra mucho saber que el fic te ha gustado! esperamos que lo sigas disfrutando!...Meliita14! muchas gracias por haber agregado nuestro fic a tus favoritos!
Como siempre muchas gracias también a aquellos/as que nos leen!
ACLARACIÓN
"..." - historia de los dioses que harán entender la historia actual
"..." - historia actual
Disclaimer: Inu y Co. no nos pertenecen, si así fuera...Sessho y Kouga serían raptados y bueno...mejor no seguir dando las ideas de lo que les podría ocurrir xD
Helios
Las noches estaban más tenues, eso sólo podía significar que su dueña estaba en problemas o estaba herida y ninguna de las dos opciones le gustaba. Miraba el cielo intentando ver alguna señal de donde encontrarla, pero al igual que su templo vacío no dejaba rastro alguno de su presencia.
Se había desvanecido.
Eso le molestaba, le preocupaba. No saber dónde estaba su hermana lo volvería loco en algún instante si no la encontraba pronto. Él sabía que Artemisa podía tomar el lugar de su hermana y traer las noches a la tierra para mantener el equilibrio que se necesitaba, pero el color no era el mismo y las estrellas no brillaban con igual intensidad.
Ese cargo tan importante Selene se lo había dejado a aquella joven diosa porque decía que era responsable y tenía todo lo necesario para generar las noches manteniendo los límites de la oscuridad donde debían…nada de excesos para no manchar los corazones impuros…para no incitarlos a cometer actos de locura, aunque en ocasiones ni siquiera el control de la oscuridad podía detener a los corazones humanos deseosos de sangre o dolor.
.- Donde te metiste Selene…-murmuró mirando la triste noche que no era producto del poder de aquel ser tan querido para él.
Una enorme presencia apareció en el lugar, sintió un escalofrío, pero al oír su voz justificó su sensación molesta.
.- Hades…-exclamó certero. Se giró para mirarlo. Nunca le había agradado, su gusto por la excesiva oscuridad y por intentar que las noches se mantuvieran siempre presentes sin darle espacio al día lo inquietaban. Sabía de sus traiciones.
De su constante intento por ser el dueño de todo lo que existía. Incluso de sus mismos pares, a los cuáles no siempre consideraba como tales.
.- Helios…-por primera vez en todo el tiempo que existía podía reconocer preocupación en la voz de aquel ser de oscuridad.
.- Qué…qué pasa…-inquirió temeroso. No era bueno confiarse de él, su hermana se lo había dicho muchas veces.
.- Atacaron a Selene, no sé si está viva…-murmuró preocupado. Vio cómo los ojos de Helios se llenaban de una profunda ira.
.- Qué?...quién la atacó! Dónde está?...-le gritó tomándolo de la ropa.
.- Unos seres….unos seres que son una mezcla...-respondió mirándolo- se llaman…hanyou…no he podido encontrarla, sólo sé que está muy herida…
Rápidamente vio como Helios corría. Él sonrió. Su plan ya daba comienzo.
Verlo ahí, asesinando sin importarle a quién o cómo había sido más de lo que podía soportar. Su corazón se apretó, acongojado, con miedo…jamás lo había visto en ese estado, en el fondo de su alma ella guardaba la idea de que su cuidador se había transformado en alguien justo y amable, estricto, más no alguien cruel y despiadado.
Pero aquel ideal que tenía sobre él se cayó en ese instante en el que vio cómo un cuerpo se estrellaba contra los árboles y caía a sus pies. No era la mejor escena que podía ver aquella noche en la que sólo esperaba encontrarse con Sesshoumaru para hablar y pedirle que la llevara con él, que esa era su decisión para el resto de su vida. Pero el destino se encargó de quitarle sus ilusiones de una forma demasiado brusca, en ese instante sólo quería correr y no verlo más.
.- Así que tú eres uno de los que está asesinando –exclamó molesto Inu Yasha mientras sostenía a Rin en sus brazos quien no se movía- por qué estás haciendo esto Sesshoumaru qué sentido tiene!
No entendía. Si bien su medio hermano odiaba a los hanyou se había abstenido de asesinarlos sólo porque sí desde hacía mucho tiempo atrás. Desde que había conocido a esa niña humana se había transformado en otro Sesshoumaru que él desconocía, siempre escuchaba hablar a Rin de su protector con tanto afecto que estaba seguro que las cosas eran como aquella joven le decía, pero ahora…
No obtuvo respuesta de su parte, nada nuevo, siempre hacía lo mismo.
La mirada de Sesshuomaru no se alejaba de la pequeña que él había cuidado, odiaba ver esa mirada en sus ojos..no quería que le temiera, a ella jamás podría dañarla, su problema era con los hanyou…no con su querida niña. Aunque tenía que reconocer, que se había comportado como un idiota y había dejado entrever toda esta situación, conociendo a Rin era normal que se preocupara si no la iba a ver como siempre.
.- Rin…-murmuró, pero pudo notar cómo la joven presionó las vestimentas de su medio hermano. Salió de su especie de trance, pero sólo para temerle más.
.- N…No…no se…me acerque….no…se le acerque…a…Inu Yasha-san…-la oyó decir y pudo ver como intentaba que Inu Yasha caminara. Tenía miedo de que él lo asesinara también y de quedarse allí sola junto a él. No quería tener que regresar a la aldea y decirle a Kagome que habían asesinado a aquel joven por su culpa, por haber querido encontrarse con un ser que ya no existía…el Sesshoumaru que ella conocía había dejado paso al antiguo señor de las Tierras del Oeste…a ese cruel, despiadado, sin sentimientos…
Sesshoumaru no se movió del lugar donde estaba, pero por dentro, aquellas palabras, se hundieron en su pecho y por un instante se arrepintió de haber tomado la oferta de aquel extraño ser que se había presentado frente a él.
.- Vámonos…InuYasha-san….vámonos…-repetía una y otra vez asustada, sin quitar los ojos del ser que tanto quería.
.- Tranquila Rin…-murmuró Inu Yasha y la tomó en sus brazos. Dio unos pasos hacia atrás sin quitarle la vista a Sesshoumaru y entonces corrió a la aldea.
Al entrar a la cabaña Kagome sostuvo a Rin quien no dejó de llorar durante toda la noche en sus piernas. El joven hanyou estaba incómodo, no le gustaba ver a las chicas llorar, pero Kagome le había susurrado que la dejara así, que ella lo necesitaba, que sería la única forma en que ella pudiera calmarse.
Y cuán cierto era, lo único que deseaba era sentirse protegida nuevamente en los brazos de alguien y quien mejor que aquella joven que se había convertido en su hermana mayor, en una especie de madre y cuidadora, quien le enseñaba todo lo necesario para su vida de mujer y de curandera.
.- por qué Kagome-san...-exclamó sollozando cuando el cielo comenzaba a aclarar.
.- Sesshoumaru debe tener una razón para lo que hace Rin-chan…-murmuró ella poniendo énfasis en sus palabras, la verdad es que no estaba segura acerca de lo que le decía a Rin, pero por lo que conocía de aquel youkai, esta conducta tenía que tener un motivo más allá de su odio.
.- Por qué…se volvió así…él no era así Kagome-san!...-exclamaba llorando nuevamente. La miko limpió sus mejillas y le sonrió.
.- Dale una oportunidad para que te explique…él jamás te dañaría a ti Rin-chan –dijo para tranquilizarla. Ella pudo calmarse, aunque su corazón aún dolido se mantenía incrédulo ante las acciones de su protector. Sus ojos cansados finalmente se cerraron y Kagome también durmió a su lado.
La joven abrió sus ojos aún adolorida por los últimos golpes recibidos. No sabía dónde estaba ni cómo había llegado allí, pero le parecía familiar. Logró sentarse un poco y sintió cómo las fuerzas le fallaban. Odiaba que eso le pasara, el no tener su poder completo le parecía peligroso…cualquiera podría dañarla severamente, así como estaba.
Unos ojos azules profundos la miraban con ansiedad y aunque en un inicio no lo reconoció, luego logró darle una sutil sonrisa. Él suspiró.
.- Hasta que despiertas…-murmuró Apolo viendo cómo la joven miraba hacia los lados como si estuviese buscando algo con ello- pasa algo?
.- No…-espetó ella y lo miró- dónde estoy…
.- En mi templo, tranquila, pretendemos que te quedes aquí hasta saber qué ocurrió exactamente…-explicó él con calma, como era su costumbre.
La idea no la convenció. Tal como la vez anterior ella quería ver esos ojos verdes mirándola, cuidándola como hacía semanas.
Hacía mucho tiempo que no se sentía tan protegida por alguien. Movió su cabeza para quitar la imagen del joven lobo de su mente, no podía fijarse en un demonio, aunque si no fuese por sus poderes extraños y por sus destellantes ojos verdes alguien podría confundirlo con un humano común.
Estaba molesta consigo misma porque no lograba recordar de qué forma había llegado al Sengoku, a aquella extraña tierra donde existían razas que se odiaban y dónde la sangre corría como ríos en épocas de guerras sin sentido, por tierras que a ninguno le pertenecían.
Supuso que no podría hacer más que quedarse allí en ese momento, sus fuerzas ni siquiera le daban para pensar claramente y su lógica perdía sentido. Decidió que dormiría un poco más y que cuando despertara, volvería con aquel chico que le tenía los pensamientos revueltos y el corazón agitado.
Las semanas pasaban y con ellas el número de asesinados aumentaba. Aparecían en todos los lugares cada vez con más frecuencia y de formas más horribles. No importaba si eran niños, mujeres u hombres, si tenías una esencia que estuviese mezclada eras asesinado, sin preguntas ni explicaciones.
Muchos youkais se habían sumado s la convocatoria que Hades había comenzado a esparcir por el Sengoku. Rápidamente todos asumieron sus culpas por haber dejado sus leyes durante tanto tiempo y comenzaron a retomar su trabajo de dejar el mundo bajo su cuidado y mandato.
Aunque aún algunos demonios se oponían a convertirse en asesinos sangrientos. Muchos ya habían dejado aquellas etapas atrás en sus vidas y ahora, calmos, intentaban proteger a sus hijos de manos despiadadas que los buscaban como una bestia a su presa.
Kouga era uno de los que intentaba proteger que dentro de sus tierras ningún hanyou fuese asesinado. Kagome se lo había pedido y él no había podido decirle que no.
.- Porfavor Kouga!, no tienen por qué morir! –le había dicho días atrás-
.- Kagome esto no es sólo algo que dependa de mí..-replicó él agotado. Durante toda la noche había tenido que patrullar que los youkais no se metieran en sus tierras intentando asesinar a los hanyous que se les escapabn.
.- Kouga….eres la única esperanza que tengo…-fue su respuesta. Se veía tan angustiada…todos los días aparecían cadáveres en sus cercanías y temía que uno de esos días el cuerpo que apareciera fuera el de Inu Yasha.
Ella no lo soportaría. La muerte del ser que más amaba no era una opción para ella y si era necesario lo protegería a costa de lo que fuese.
.- Está bien Kagome…pero que sea temporal, no aceptaré bestias todo el tiempo para que se queden a vivir…-vio cómo la joven se lanzó a sus brazos abrazándolo. Él adoraba sentirla entre sus brazos tranquila, nunca le gustó que Kagome pasara por cosas que la dañaban, él la quería mucho como para soportar eso.
A pesar de que Inu Yasha armó uno de los escándalos más grandes de su vida por sentir el aroma del joven lobo en el cuerpo de su mujer, aceptó finalmente que los hanyou que él encontrase con vida pudiesen refugiarse en las tierras de Kouga. Kagome lo supo doblegar entre besos y caricias hasta que cedió por completo.
.- No quiero que te involucres de más en esto Kagome…-le susurró cubriendo el cuerpo de su mujer quien yacía a su lado.
.- No puedo no hacerlo…-respondió ella apoyada en su pecho, él único lugar donde se sentía segura y calma- si te pasara algo no lo soportaría…me pongo en el lugar de aquellas personas que conocen a todos los asesinados…imagínate que alguno de los niños fuese tu hijo…
.- No pienses en eso…-exclamó él intentando no imaginar lo que ella decía. En cierta forma tenía razón, tenía que cuidar y proteger a los de su misma especie.
.- Es necesario hacerlo…porque así te das cuenta de lo grave que está la situación…-suspiró y cerró sus ojos. Los días no se detenían y el tiempo no le daba tregua, cuidar a Rin de su corazón dolido y a los hanyou que llegaban heridos no era fácil, mucha de su energía se iba en ambas tareas y ya por la noche sólo deseaba dormir en paz entre los brazos del hombre que siempre había soñado con tener así.
Mientras, Kouga se encargaba nuevamente de revisar sus tierras completamente, asesinando a los demonios que fuesen necesarios y llevando a sus tierras a esos hanyou que podía encontrar con algo de vida en sus cuerpos, luchando contra la muerte inminente.
Sin embargo, un ser extraño apareció frente a él. Tenía un olor extraño y una presencia abrumadora que aunque le parecía familiar no lograba distinguir. Ambos se miraban con una completa seriedad, sin ningún cambio en sus expresiones.
Kouga con el tiempo había aprendido a ser más cauteloso cuando se trataba de situaciones nuevas a las que antes no se había enfrentado.
.- Quién eres –inquirió.
.- Por qué no asesinas a los hanyou como todos lo hacemos…-le murmuró con una voz lúgubre que no había escuchado antes.
.- Porque no me importa…-espetó- ahora lárgate de mis tierras si no quieres que te mate…-exclamó molesto. No le gustaba aquel hombre de aspecto desconocido.
.- Ten cuidado Kouga…tu vida podría sufrir inconvenientes…-sonrió y se desvaneció en la noche que como todas hacía días, se veía más tenue que lo normal.
Adelanto!
".- Qué pasó…-exclamó abriendo sus ojos dolida caminando entre lo que aun quedaba con vida en ese lugar- donde…están todos…-susurró quedándose quieta. Apolo se puso a su lado, como anteponiéndose a cualquier tipo de ataque.
.- Selene?...-escucharon ambos decir y al girarse vieron a la miko, medio herida, pero con vida. La diosa de apariencia joven no pudo evitar sonreír al verla bien.
.- Kagome!...-exclamó y se acercó a ella- qué pasó por qué todo está así?
.- Un…chico vino…y destruyó todo…decía tu nombre…era lo único que repetía…
.- Era…igual a ti…sin aroma…sin presencia…-escuchó decir a sus espaldas. Esa voz que conocía bien, que no había olvidado…esa voz que ahora estaba en un cuerpo lleno de heridas. Cubrió su boca asustada.
.- Kouga…-susurró. Si no tenía presencia ni aroma y la buscaba…tenía que ser él"
Si xD la pobre aldea tiene una maldición xDDD!...
Bueno, esperamos que les haya gustado el capi y que la espera haya valido la pena!
Esperamos sus reviews para saber qué tal ^^!
Nuevamente muchas gracias a todos/as aquellos/as que leen!
Que tengan una buena semana!
Ja na!
Kaissa y Dark-Serenety
