Hola a todos/as!...siento mucho mucho todo el retraso que tuve con este fic u.u yo no acostumbro a dejar mis historias a medias, pero una serie de situaciones en mi vida personal me impidieron lograr continuar hasta ahora con esto. Ya mejor, lograré terminar de publicar esta historia!
De antemano muchas gracias a todos/as aquellos/as que leen esta historia, a aquellos/as que han dejado review!, espero que no los defraude en la continuación y que puedan disfrutar hasta el final!
ACLARACIÓN
"..." - historia de los dioses que harán entender la historia actual
"..." - historia actual
"..." - pensamientos de los/as personajes
Disclaimer: Inu y Co. no nos pertenecen, si así fuera...Sessho y Kouga serían raptados y bueno...mejor no seguir dando las ideas de lo que les podría ocurrir xD
Reacciones
- Qué se siente Selene…que dos veces tu hermano te quite lo que más amas? –sonrió-
Dos veces?...Selene se quedó pensando un segundo en ello, las palabras resonaban en su cabeza y su cuerpo en verdad no podía moverse por el terror de encontrarse con los recuerdos y con una imagen que ella no deseaba ver.
Dos veces…su hermano…qué había hecho su hermano exactamente…
Sus ojos se desviaron hacia Helios quien parecía asustado, pero no…sus ojos tenían un brillo de alegría innegable, uno que ella sólo veía cuando la miraba y le sonreía. Entonces notó que los brazos del joven lobo ya no estaban sobre su cuerpo y el pánico volvió a apoderarse de su pecho, sus latidos aumentaron rápidamente, comenzó a sudar frío y no estaba segura de qué hacer.
Sus pensamientos se confundieron y ya no sabía dónde estaba, qué tiempo era o qué dimensión…esa sensación sólo se había dado una vez más en su vida y había sido cuando Endymion había muerto en sus brazos.
.- Kouga! Kouga! –escuchó gritar a algunos lobos de su manada y entonces miró frente a ella.
Kouga yacía en el piso, con sus ojos verdes que ella tanto contemplaba completamente oscuros y la sangre no dejaba de brotar de su pecho.
Selene cayó frente a él y lo tomó rápidamente entre sus brazos acariciando su mejilla.
.- No no no…-susurraba angustiada- Kouga…-repetía una y otra vez mientras sonreía y continuaba acariciando su mejilla-
Hades sonreía complacido ante la escena, había trabajado de forma limpia y rápida. Estaba harto que todos aquellos a quienes alguna vez había delegado algo no hacían nada o tardaban más de lo esperado.
Él ya no deseaba esperar más por el puesto que le correspondía, añoraba el momento en que pudiera ver a su hermano derrotado rindiéndose ante su poder y el de Selene, se extasiaba de pensar en un mundo lleno de oscuridad donde él fuera el amo y señor, donde todos le respetaran y dónde todo, absolutamente todo…estuviera bajo su control...incluso Selene.
A ella también la deseaba. La odiaba por haberlo rechazado una infinidad de veces, por lo que quería hacerla sufrir lo suficiente para luego aprovecharse de ello y usarla a su antojo. Deseaba su piel nívea, sus labios rosa, sus ojos plateados mirándolo con deseo, sus manos acariciándolo y repitiendo su nombre extasiada.
Para ello aquel mortal debía desaparecer en conjunto con todo el resto.
Sí, sería un mundo perfecto.
.- Por qué…por qué mató a Kouga! –exclamó el joven hanyou intentando comprender la razón para tanta sangre derramada.
.- Le estorba como todos nosotros…-murmuró el Taiyoukai llamando la atención de su medio hermano. Él tenía razón, los intentarían matar a todos.
Los matarían a todos.
.- Qué…tienes que ver tú con esto…Helios…-oyeron susurrar a Selene quien no dejaba el cuerpo de Kouga. Su vestido estaba manchado de sangre y su mirada perdida, sus característicos ojos plateados se habían transformado en un color grisáceo, mucho más oscuro, mucho más temible.
El cielo comenzó a oscurecerse, los rayos continuaban cayendo y una gran ventisca comenzó a posarse sobre el cuerpo de Selene y a expandirse al resto de los que allí se encontraban.
Sesshoumaru supo entonces que tendrían que prepararse, ella perdería el control y sólo una persona podría detenerla. Pero él no haría nada hasta que aquel que había asesinado a Rin pagase por lo hecho.
Sabía muy bien como solucionar el problema. Pero debía tener paciencia y cuidar de su propia vida.
Helios mientras abría su boca intentando balbucear alguna cosa coherente. La verdad estaba asustado, Selene no se veía como de costumbre…él jamás la había visto tan molesta como en ese momento.
.- Helios! –le gritó de pronto y él reaccionó, sus ojos le miraban directamente. Estaba llorando…lloraba por ese mortal muerto.
.- Anda Helios…es hora de que confieses tu amor eterno por tu hermana…-rió Hades ante la mirada atónita de Inu Yasha y la impasible de su hermano mayor.
.- Sé que me ama…-exclamó la diosa rápidamente sin darle tiempo a respirar.
.- Helios mató a Endymion –exclamó de pronto hades y los ojos de Selene volvieron a la normalidad, la fría ventisca que se posaba sobre su cuerpo desapareció y entonces comprendió todo.
.- Sí Selene…maté a Endymion porque no soportaba verlo contigo…él no te haría feliz! Además! Era un inútil mortal! No podría tratarte como te lo mereces! –respondió Helios más tranquilo de verla de vuelta en sí.
Su alma por un minuto se sintió en paz, con una posibilidad en sus vidas de estar juntos como él deseaba.
.- Y Kouga…-susurró ella.
.- Este mortal es un youkai…una vergüenza para los dioses! Ellos han sido creados para obedecernos!...imagínalo Selene…Hades puede hacernos dioses importantes, dominaríamos el mundo juntos, podríamos estar sin que nadie nos dijera si está bien o no…-susurró él acercándose a su hermana.
Hades rió de lo ingenuo que era ese joven dios. Él jamás le entregaría a Selene en sus brazos…Selene sólo podría ser de él.
.- Te uniste a Hades para matar a Kouga por celos….-exclamó ella.
.- Selene…-murmuró entonces Apolo apareciéndose en el lugar.
.- No te metas Apolo…-escuchó decir a Sesshoumaru quien sostenía a Colmillo Sagrado en una de sus manos.
Apolo comprendió su plan.
Selene volvió a mirar los ojos de Kouga…estaban sin color ninguno, ya no le sonreía ni la regañaba y se sentía profundamente culpable. Por ella él y Endymion habían muerto…
Dejó su cuerpo en manos de los que aún quedaban de la manada y se levantó mirando a su hermano y a Hades quien tenía sus ojos más negros que nunca. La oscuridad lo invadía…a ella también.
.- Los voy a matar…-la escucharon susurrar y entonces una gran ventisca de color negruzco se posó sobre Selene, sus ojos se transformaron en un perlas grises que sólo despedían odio…ya no existía la joven diosa apacible y temerosa, sólo una joven llena de dolor por haber perdido al mortal que la amaba y por tener que esperar siglos para que su hermana despertara.
.- Eso es Selene…pierde el control…-murmuraba Hades quien también generaba una ventisca a su alrededor tan oscuras como el infierno donde vivía.
A pesar de que Hades intentó atacarla Selene desapareció de su vista y se fue rápidamente contra su hermano. Antes de que pudiera moverse Selene ya había golpeado fuertemente a Helios y no parecía tener motivos ni ganas de detenerse.
Su mente estaba totalmente en blanco, no pensaba, ya no tenía por quién seguir despierta en el mundo de los mortales, nuevamente dormiría por siglos esperando que esta vez la vida fuese más justa y le permitiera olvidar a Kouga.
Por ahora sólo sentía una sed de venganza contra su hermano por haber destruido su felicidad y contra Hades…porque sabía que en el fondo parte de todo lo ocurrido era por la misma razón por la que su hermano había asesinado a los hombres que ella había amado: por celos.
No supo si su hermano devolvió sus ataques, con cada segundo que pasaba los ojos de Selene iban perdiendo más y más brillo, envolviéndola en su propia oscuridad y dolor, sus ataques eran instintivos, ya no pensaba en nada ni sentía nada más que la adrenalina de estar dentro de una batalla como aquella.
Al poco tiempo Helios perdió la consciencia.
.- No va a detenerse…está como loca…-exclamó Inu Yasha sorprendido ante la fuerza y la oscuridad que seguía rodeando a la joven. Si no la hubiese conocido en alguna otra faceta, hubiese podido decir fácilmente que era una aliada de Hades destruyendo todo lo que tenía a su paso.
Le llamaba la atención que su medio hermano no hiciera ninguna mueca de expresión ante tal escena sin sentido. Aunque no podía extrañarse del todo, Sesshoumaru siempre era así.
Muchos youkais que intentaban atacar a la joven titán se destruían a centímetros de su cuerpo gracias a la oscuridad que la rodeaba. Hades sonreía, impaciente por llegar al punto exacto bajo el cual controlar a Selene e ir contra Zeus y el mundo completo.
Pero antes de que pudiera continuar con sus deseables pensamientos Selene se lanzó sobre él con una precisión que descolocó al dios.
Si bien la joven no tenía expresión en sus ojos parecía saber lo que hacía, parecía tener consciencia y eso era algo que perjudicaba absolutamente sus planes. Él la necesitaba sólo con sus instintos, adicta a la destrucción e influenciable al máximo.
Pero por sus movimientos distinguía muy bien que su odio estaba dedicado a él…a él y a Helios, al que no estaba seguro qué le había hecho.
Peleaba mejor que nunca y aunque intentaba apoderarse de su mente no era capaz, la fuerza de Selene crecían a medida que él incrementaba la oscuridad. No estaban saliendo las cosas como las había planeado.
.- No piensas detener a esa chica…tú le debes cosas no? –murmuró INu Yasha de pronto, temeroso de lo que aquellos seres con esos poderes pudieran hacer en su mundo.
.- No seré yo quien la detenga…mucho menos tú…-exclamó Sesshoumaru ante una mueca de desagrado del joven hanyou.
.- Ten paciencia Inu Yasha…todos los dioses están en contra de Hades…Selene sabe lo que hace…-oyó decir a Apolo quien hasta ese momento se mantenía de pie mirando como la chica luchaba sin control, con sus ojos plateados, con su lado titánico en su esplendor.
Nada ni nadie, ni siquiera el mismo Zeus podría detenerla en ese momento. Ni una palabra, ni un gesto.
Alguna vez Artemisa se lo había advertido: si la real Selene despertaba, todos morirían.
Todos.
Adelanto!
"Sesshoumaru no sabía bien cuánto más soportaría su cuerpo, aquellos seres habían exigido más de lo que él pensó en la pelea y aunque era uno de los más fuertes youkais su cuerpo se sentía cansado y pesado, por ello tenía que apresurarse, de todas formas Selene aún mantenía algo de cordura, pero pronto la perdería con las palabras del idiota que yacía en el suelo recibiendo ataques.
Podía escucharlo, la serie de explosiones que hacían que la tierra temblara como nunca antes había sentido en el Sengoku."
Nuevamente pido disculpas por todo el tiempo que los/as tuve sin esta continuación u.u, espero sus comentarios para saber qué les ha parecido!...
Muchas gracias a quienes leen!
Nos vemos en la próxima
Ja na!
Kaissa y Dark-Serenety
