Hii!, la verdad lamento mucho haber tardado tanto en terminar esta historia!, una serie de sucesos fueron impidiendo hacerlo con anterioridad!, pero como no me gusta dejar mis fics sin final, aquí les traigo el último capítulo de esta!
Disclaimer: Recuerdo que ninguno de los personajes de Inu y Co, ni tampoco los dioses utilizados son de mi propiedad.
15.- Un cambio en la historia.
El cielo del Sengoku por fin comenzaba a ver la luz, después de tanto tiempo, las nubes se abrían paso para dejar que el sol hiciera su trabajo, después de tanto tiempo, por fin todos podían respirar en paz.
Zeus dejó a cargo de Apolo el cuidado de los mortales y demonios mientras él encerraba a Hades y a Helios para decidir cuál sería la condena más justa para todo el daño que habían causado. No solo habían puesto en peligro el equilibrio del universo si no que también habían estado a punto de poner en duda los poderes que él como dios supremo poseía y eso, su ego simplemente no podía tolerarlo, quería torturarlos si era necesario.
Hera con su templanza logró calmar sus instintos destructivos, ya habían tenido suficiente por todos esos meses.
Mientras, Apolo veía a Selene llorar como una niña en los brazos de Kouga sin poder dar crédito que una vez más se hubiese enamorado de un mortal, peor aún, de un demonio. Suspiró y se acercó a ellos.
.- Selene hazme un favor y deja de llorar quieres? –exclamó tenso, no le gustaba verla así aunque supiera que era porque estaba feliz.
.- Casi asesino a todos y me pides eso! –le gritó cansada, Apolo hizo una mueca con su boca tensándola. Odiaba que le respondiera así.
.- No me grites niña!
.- No me digas niña…-exclamó de vuelta, pero una mano de Kouga en la cabeza la detuvo en su pelea y pudo sonreír-
.- No sigas discutiendo…todos están muy cansados…y todos entienden que no hiciste esto a propósito…
.- Es cierto…-murmuró Kagome sentada mirándola- fueron demasiadas cosas…asesinaron a la persona que amas, no sé si podías esperar reaccionar diferente…
La sola imagen de Kouga muerto frente a él la perseguía y se apoyó en él para poder sentir su piel y asegurarse de que estaba vivo y de que todo lo ocurrido hasta ahora era una pesadilla.
.- Podremos…arreglar esto Apolo? –preguntó la titán mirándolo desconcertada ante el daño que se veía en el lugar.
Recordaba haber recorrido todos esos lugares con Kouga, pero nada de lo que su mente tenía como imagen ya existía, la oscuridad y su odio lo habían destruido.
.- Eso déjaselo a otros y al tiempo…ahora cura tus heridas y las de todos los demás –mirándolos. Era un triste espectáculo, aunque todo había finalizado, habían perdido demasiadas vidas que no podían retornar.
.- Gracias…-murmuró Selene mirando hacia el youkai que parecía profundamente cansado- si no…hubieses revivido a Kouga yo…
.- Preocúpate de entrenar para controlarte…que asesinen a alguien que quieres es parte de la vida…si no puedes vivir de esa forma entonces mátate…-espetó fríamente y sin esperar una contestación de su parte se giró y desapareció entre la neblina que aún cubría el campo.
.- Ash…con ese tipo no se puede –murmuró Inu Yasha mirando por donde su medio hermano había desaparecido-
.- Está muy triste por la pérdida de Rin…-susurró la titán- y Artemisa? –miró a Apolo-
.- Oh ella se pondrá bien y verás cómo lo va a animar –sonriendo-
.- Eso fue muy similar a Miroku, está pensando cosas muy pervertidas –exclamó Kagome mirándolo-
.- Qué! Claro que no!
.- Kagome-chan debes cuidarte de él, Apolo es un dios muy seductor –rio Selene siendo regañada por los ojos de aquel dios-
.- Ni se te ocurra! –le gritó Inu Yasha molesto, generando una discusión innecesaria.
Selene al ver la sonrisa de todos pudo sonreír sinceramente como hacía mucho. No recordaba, antes que todo esto ocurriera, un momento en su larga vida donde hubiese sido más feliz.
Tres años después
Sus ojos escrutaban sin tregua a aquellos ojos verdes que lo miraban inocentemente. Se le acercaba y se alejaba sin dar crédito a lo que veía, aún no podía convencerse de que esto estuviese ocurriendo en realidad.
.- No ha presentado ninguna anomalía? –inquirió confundido- algo así como, gruñidos o instintos de asesinar a alguien?
.- De qué estás hablando no seas ridículo! –exclamó ofendida, como podía tratarla así cada vez que la veía.
.- Es que aunque llevo viéndola dos años no puedo creerlo –murmuró- una hija de un demonio y una diosa…es ridículo!
.- Tío Apolo! –le gritó la niña sonriendo. La misma sonrisa de su madre, no duró ni dos segundos más sobre su cama porque el dios rápidamente la tomó en sus brazos para jugar con ella-
.- Aunque sea ridículo es muy linda! –sonriendo- quien es el mejor dios?!
.- Tú!
.- Y el más guapo!?
.- Papá! –sonrió ella, pero Apolo hizo una mueca de desagrado ante la risa de Selene. Jamás lograría que dijera lo contrario, esa niña adoraba inmensamente a su padre como para traicionarlo de aquella cruel manera.
.- Por qué nunca dices lo que te enseño! –exclamó frustrado-
.- Por que es papá! –volvió a repetir ante la risa de su madre.
La verdad es que ella tampoco comprendía muy bien cómo había ocurrido todo, pero le dejaba de importar en cuanto veía a esa niña sonreír, si bien se parecía mucho a ella tenía los ojos de su padre, amaba verlos porque le recordaban cuan inmensamente feliz era al lado de Kouga.
.- Otra vez estás intentando hacer que diga lo que tú quieres? –inquirió Kouga entrando a la habitación, en ese instante la niña saltó de los brazos de Apolo a los de su padre extasiada de alegría.
.- Jamás conseguiré que me quiera más que a su padre, que le vieron ustedes dos a este demonio que les gusta tanto…-murmuró cruzando sus brazos, la verdad era muy molesto- ya dejen de estar encerrados aquí y bajen pronto, ya llegaron todos los invitados.
Diciendo ello, desapareció.
.- Deja que te odie, está celoso –sonrió Selene besando a aquel demonio que había alterado los equilibrios de su interior de la forma más brusca y hermosa posible.
.- No me preocupa…me gusta verlo frustrado porque no logra que mi hija lo quiera más él –sonrió el lobo mirando a la pequeña niña que lo abrazaba y reía en sus brazos.
Selene adoraba verlos así.
.- Anda, vamos ya que todos la esperan para celebrar su cumpleaños –exclamó finalmente la titán poniendo una pequeña corona en la cabeza de su hija que no alcanzó a durar allí más de un minuto.
Al entrar al salón captaron las miradas de todos los presentes. Por primera vez en muchos siglos dioses, demonios y humanos se encontraban reunidos en un solo lugar sin pelearse ni asesinarse, era un hito de extrema importancia dentro de la historia de Zeus y sus descendientes.
La decisión de Selene de quedarse junto a Kouga y el posterior nacimiento de esa niña habían obligado a Zeus a restructurar sus ideas frente a las diferentes razas que componían el mundo. Si bien aún no dejaba de sentir que todos eran inferiores había aceptado que pudieran convivir en paz hasta que algún otro suceso se los arrebatara.
.- Está tan linda! –exclamó Artemisa entrando al salón junto a Sesshoumaru. La niña rápidamente quiso ir con ella y olvidó su corona que momentos atrás su madre delicadamente había vuelto a poner sobre su cabeza.
.- Por qué no le gustan las coronas…-mira a Kouga- eso es tu culpa, es tu lado salvaje!
.- No te quejas de su lado salvaje en otros momentos por qué te quejas ahora –exclamó despreocupada causando la risa en todos los asistentes, excepto en Selene quien rápidamente sintió sus mejillas arder de la vergüenza.
.- Artemisa…-murmuró Sesshoumaru mirándola.
.- Qué? –inquirió ella dándose cuenta que todo el salón estaba lleno de invitados- oh lo siento –rió- de verdad que fue sin querer…
.- Eso ni siquiera te lo crees tú y ahora devuélveme a mi hija antes de que la conviertas en una pervertida como tú –sentenció el lobo tomando a la niña rápidamente.
.- Como dices algo así! –la regañó Selene, pero no obtuvo ni la más mínima disculpa, por el contrario, aquella diosa reía con vitalidad y elegancia. A pesar de todo le agradaba que Artemisa se hubiese podido recuperar, de una u otra forma su muerte temporal también había afectado a Sesshoumaru, ahora incluso él parecía más repuesto y amable con todos aquellos que alguna vez había intentado asesinar.
.- Es increíble como todo ha cambiado –escuchó decir a sus espaldas.
.- Kagome-chan –murmuró sonriendo. Esa chica se merecía todo su cariño por haberla cuidado tan bien cuando ella estuvo más vulnerable.
.- No recuerdo esta parte de la historia –rio mirando a todos compartir en el salón.
.- Parte de la historia? –inquirió intrigada.
.- Si…en ninguna parte, en ningún libro de historia, aparece que dioses y demonios pudieron llegar a una tregua gracias a una niña como Serenety…-sonrió amablemente-
.- Quizá…todo cambie desde ahora –sonrió la titán viendo como la niña corría hacia ella para abrazarla- quizá Serenety y su padre cambiaron mucho dentro de la historia que tú conoces…
.- Si es así me agrada…me gusta más esta versión…donde tú y la pequeña Serenety están incluidas…-rió.
.- Serenety…-la llamó Kouga sonriendo- anda trae a tu madre ya …
.- Si papá! Anda mami! Tía Kagome!...-gritaba la niña jalando sus manos.
"Probablemente esta sea otra historia…una historia mucho más alegre…una historia sin rivalidades ni venganzas"
Sonrió.
Muchas gracias de antemano a todos/as aquellos/as que siguieron este fic durante todo este tiempo!
Espero verlos pronto!
Ja ne!
