Hola hola mis amados mortales... no olviden ponerle comentarios a esta simple mortal que de su amor vivo x3...


Al día siguiente en el gremio Gray fue directamente a la oficina del maestro esperando que Juvia no estuviera ahí, pero o sorpresa, ella ya estaba ahí, había llovido toda la noche y aun no cesaba la tormenta, era una escena algo deprimente pero ambos se dispusieron a trabajar sin decir absolutamente nada, y así paso el día entero y a pesar de haber trabajado en esas cartas dos días enteros aun el final se veía lejos.

-ya niños a sus casas acaban mañana ya es muy tarde- dijo el maestro asomando solo la cabeza por la puerta de la oficina y sin obtener respuesta.

-te llevare hasta tu casa- dijo Gray esperando un gesto de desaprobación el cual no hubo.

Juvia permaneció neutral todo el camino, sin embargo no había parado de llover era obvio que ella no estaba bien, así que cuando llegaron a la puerta Juvia se disponía a abrir la puerta sin dar la mínima señal de vida cuando escucho al mago de hielo replicar.

-por lo que hice anoche, lo siento mucho- Juvia volteo con una cara que pronunciaba un enorme puchero y replico.

-acaso cree que Juvia es un juego, o alguien de quien se puede burlar, Juvia está harta de usted Gray-san por favor no le vuelva a hacer algo así a Juvia jamás.- la verdad ella disfruto bastante del beso, aun lo quería demasiado pero estaba harta de todo lo que había pasado y estaba determinada a olvidarlo.

-no puedo hacer eso Juvia, porque yo, yo me he dado cuenta, me he dado cuenta de que ¡te quiero Juvia! Te quiero, ahora solo pienso en ti, desde que me levanto hasta que me acuesto, todas las noches son un suplicio viendo la lluvia caer en mi ventana anunciándome que estas triste y pensar que no puedo abrazare- el mago de hielo se acercó a ella y la tomo de los hombros aun empapados por la lluvia.

-estas entendiendo lo que estoy diciendo Juvia Loxar, te quiero- el, la abrazo como si ella fuera escapar de un momento otro, pero la lluvia en vez de cesar se volvió aún más fuerte.

-Gray-san es usted un mentiroso, como puede decirle eso a Juvia después de todo lo que paso, quiere que Juvia le diga que también lo quiere para continuar siendo como antes, ¿aumenta su ego sabiendo que alguien está enamorado de usted?, Juvia no le cree, no le cree nada-

Diciendo esto la maga de agua se soltó de sus brazos y corrió a su habitación. Gray se quedó en la puerta de Fairy Hills maldiciendo el cada vez hacer cosas más tontas ocasionando que ella se separe de su lado, cuando se dio la vuelta para disponerse a irse vio a cierto dragón Slayer de hierro que había presenciado toda la escena.

Caminaron hasta el callejón cerca de Fairy Tail donde el azabache de hierro comenzó a regañarlo.

-ya sabía que algo raro estaba pasando, pero no me imagine que fuera tan grave, ya había notado que Juvia dejo de decirte sama, pero no creí que te afectaría tanto-. Gray no lo miraba solo miraba suelo.

-a que te refieres- sintió un golpe por parte del dragón de hierro que lo lanzo ocasionando que se volteara el bote de basura metálico que ahí se encontraba.

-quieres saber a qué me refiero hielito, a que Juvia solo les dice "sama" a aquellos chicos que tienen oportunidad de acercarse a ella sentimentalmente, y temo decirte que has salido de la lista- Gray lo miro incrédulo y sin pronunciar palabra, solo pensaba que a Lyon aun le decía "sama"

-así que ya sabes stripper, déjala en paz o te matare con mis propias manos- diciendo esto el azabache de hierro dio la media vuelta y se fue. Gray agacho la cabeza sintiéndose enormemente deprimido y entre la basura que había caído del bote que recibió su caída estaba un muñeco con la forma de el mismo y un diario que tenía gravado el nombre de Juvia en la parte de atrás. Gray solo los tomo y regreso lentamente a su casa.