Ahora veremos cómo le va al guardián del sexto templo.
¡Disfruten de este virginal capítulo!
Παρθένος: Αθήνα
Shaka despertó de su meditación matutina y descorrió las cortinas de la cama. Lo primero que vieron sus ojos al abrirlos fue la cama vacía de su compañero. Supuso que estaría abajo, con los demás. Se levantó despacio y fue a ducharse. Se tomó su tiempo para que el agua purificara su cuerpo y su alma de impurezas.
Cuando salió, ya cubierto por el cloth, vio una pluma de cisne debajo de la cama de Mu. La levantó con extrañeza.
-¿Y esto cómo llegó aquí?, se encogió de hombros y la dejó sobre el mueble, antes de salir de la habitación. Abajo no había nadie, excepto Aiolia que estaba comiendo un gran plato de frutas tranquilamente.
-Buenos días, Barbie, lo saludó.
-Hola, Aiolia, contestó, mientras miraba hacia los lados.
-¿Buscas a alguien?
-¿No sabes dónde está Mu?
-¿Mu? No. ¿No está arriba?
-No. Supuse que estaría acá abajo, porque su cama está hecha y todo.
-Whoa, whoa, ¿qué? ¿Su cama está hecha?, empezó a reírse a carcajadas,-¡Pardiez! ¡Borrego baboso!
-¿Qué quieres decir?, se extrañó el sexto guardián.
-Quiero decir que seguro está con Apolo. Y para eso se hace el moralista, se siguió riendo.
-¿Con Apolo?
-Sí, ¿no te enteraste? Le dio un buen revolcón cuando hablaron. Bueno...Mu dice que sólo fue un beso, pero a juzgar por cómo volvió, fue algo más que eso.
-¿Cómo?, se sorprendió Shaka.- ¿Febo se...? ¿De Mu?
-Parece que sí. Llegó a hablar conmigo sobre eso y todo, no estaba seguro sobre qué hacer. Habría que ser muy tonto para dejar pasar esto, se burló.
-Por eso ése reguero de plumas de cisne, conjeturó Shaka.-Me las he estado encontrando por toda la habitación.
-Claro. Dice Death que se metió a advertirle sobre Ártemis y cuando llamó a Mu para preguntarle, hizo las de Zeus con Leda.
-Pero podría ser peligroso, ¿o no?
-Dice Death que cuando él se metió al baño al parecer aprovechó para una enésima insinuación. Según, la cara de Mu no revelaba precisamente disgusto. Ése borrego baboso lo que estaba haciendo era ponerse moralista porque "no era correcto" Pero parece que cambió de opinión, entonces. Ya era hora.
-Bueno, tampoco es Zeus. Apolo tiene fama de considerado con sus parejas, comentó el indio, encogiéndose de hombros
-Eso le dije yo a Mu. En realidad, podría haberle ido peor. Y a mi no me engaña, guiñó un ojo.
-¿Qué quieres decir?
-Que anteayer, después de que Death volviera y se pusiera a contar lo de Ártemis, salgo yo. ¿Y adivina a quién pesqué en el jardín de atrás hecho un puño con el dios? No le dije nada porque me pareció demasiado cruel...pero es obvio que no perdió el tiempo, se rio.
-Ya veo. ¿Y es una relación pasajera o qué?
-No sé. Pero yo no me preocuparía...
-A Shion va a darle un colapso, aventuró Shaka, divertido.
-Meh. Mu es grandecito ya. Y el único obstáculo no creo que sea Shion...
-¿Y Kiki?
El santo de Leo soltó una carcajada.
-Ya lo veo. Lo manda donde Aldebarán, para que no moleste, se siguió riendo con estruendo.
-No pensó en muchas cosas.
-No lo culpo, dijo el santo de Leo, entre carcajadas.- ¡Mira ahí viene!
-Aiolia, por Athena, no lo vayas a hostigar.
El santo de Leo lo pasó por alto olímpicamente.
-¡Eh, Mu! ¿Qué tal el Sol ésta mañana?
El santo de Aries pegó un respingo.
-¡Cállate, Aiolia!, se quejó.
-Dice Shaka que no amaneciste en la cama. ¿Dónde estabas?
Al oír aquello, el santo de Virgo cogió una manzana de la fuente y se esfumó. Mejor huir antes de que le pidieran explicaciones.
Aprovechó para ir subiendo lentamente hasta el lugar de la cita. El camino empezó a ser cubierto por la sombra de algunos árboles. Cuando se acercó para examinar qué tipo eran, oyó un ulular sobre su cabeza. Al levantar la cabeza, se encontró con un pequeño mochuelo. El ave ululó otra vez y se posó sobre su hombro. En el pico tenía una rama cargada de olivas.
-Claro, dijo, mientras examinaba el árbol, con cuidado.-Son olivos.
El pájaro dejó caer la rama en su mano y ululó por tercera vez.
-Ya voy, ya voy.
Caminó algo más rápido, con el pájaro balanceándose sobre su hombro. Cuando llegó tocó la puerta con delicadeza.
-¡Un momento!, dijo una ninfa.-La señorita lo atenderá en un momento. Deme acá, dijo, extendiendo la mano. El mochuelo brincó del hombro del joven a la mano extendida de la chica. Shaka creyó ver un brillo de astucia en los ojos del ave, antes de que la joven cerrara la puerta.
-Ahora es que estoy imaginando cosas...o talvez no, se dijo, recordando los casos de Mu y Death Mask, donde los gemelos se habían transformado en animales y habían salido al encuentro de los santos.
La puerta se abrió con un chirrido de goznes que se le antojó siniestro al santo de Virgo. Ahora iba a tener que coger al toro por los cuernos.
-Puedes pasar, le dijo la ninfa, mientras se hacía a un lado. Él hizo una leve inclinación con la cabeza, agradeciéndole y entró. Los pies, enfundados en metal, produjeron un ruido que resonó en el silencio casi de forma estruendosa.
-Bienvenido, querido Shaka, se oyó una voz que conocía muy bien. Inmediatamente, hincó una rodilla en tierra y se inclinó respetuosamente.
-Señorita Athena...es un honor estar ante su presencia, murmuró con timidez.
-Siéntate, Shaka de Virgo. Tenemos mucho de qué hablar.
El guardián del templo de la Virgen se sentó en la silla dispuesta para tal efecto. Una vez de pie pudo ver bien a la deidad frente a él. Y lo que vio lo dejó sin aliento.
La diosa estaba de pie, erguida en toda su magnificencia guerrera. Su cabello castaño lucía un semirrecogido que resaltaba sus grandes ojos azules, cargados de determinación y sabiduría. Cubría su anatomía con un hermoso peplo blanco que caía airoso hasta los blancos pies, calzados por sandalias de cuero. Su pecho era protegido por la égida, en cuyo centro destacaba la horrible cabeza de la Gorgona, que Perseo le había regalado en agradecimiento por su ayuda en aquella empresa. El brazo izquierdo, adornado por un pesado brazalete de oro, guardaba bajo sí el escudo. Y en la diestra, como siempre, el báculo que simbolizaba la Victoria, que siempre acompaña a la aguerrida virgen Tritogenia.
-¿Pasa algo, Shaka?, se preocupó Palas, al percibir el anonadamiento del santo.
El indio volvió a la realidad con sobresalto.
-No, no, no pasa nada. Es que...nunca os habéis visto más hermosa.
Athena sonrió.
-Allá abajo no puedo mostrarme en toda mi magnificencia. Sería demasiado para vosotros. Y lo último que quiero es que resultéis dañados, como la infortunada Sémele.
-Comprendo, asintió el santo de Virgo.
La primogénita del soberano olímpico se sentó grácilmente en el diván, poniendo a Nike sobre sus rodillas.
-¿Y bien? ¿Qué excusas vas a darme, santo de Virgo? Porque estoy segura que tus compañeros te han hecho portador de desgracias.
-No hemos departido mucho en estos días, en realidad, cada quién parece estar inmerso en su propio infierno.
-Ya veo. Pero ninguno ha corrido a esconderse con el rabo entre las patas con el orgullo hecho trizas, como hizo Saga, ¿cierto?
Shaka titubeó.
-Te he hecho una pregunta, Shaka de Virgo, presionó.
-Bueno...Death Mask no encajó bien el hecho de que Apolo le salvara el trasero, pero el único que se ha hecho la víctima ha sido Saga.
-¿Cuánto sabes de mitología griega?, preguntó con tono altivo.
-No mucho, reconoció él.-Pero sí sé que a los dioses no les gusta que se les falte el respeto. Y por lo poco que sé, eso es precisamente lo que ha hecho Saga.
-Como siempre, instigando a los demás contra mí. ¿Quieres saber lo que hizo? ¡Me desautorizó frente a mi hermano!, su voz se elevó una octava por sobre su tono normal, mientras cogía el báculo y lo estrellaba con furia en el suelo,-¡Desobedeció una orden directa! ¡Me trató como a Shion!
Shaka se dio cuenta al instante que la diosa no estaba enojada con el santo de Géminis, sólo se sentía humillada y herida. Posiblemente, lo mismo respecto a los demás.
-Y ustedes...ustedes...quizás no tengan idea de lo mucho que he sacrificado por ustedes desde la era del mito. Me he puesto en contra de mi propia familia, he sufrido las burlas de mis hermanos, he pasado a ser la oveja negra. Todo por conservar a la humanidad en paz. Por cumplir mi rol de protectora de los hombres. ¿Y ustedes como me pagan? Provocando la ira de mi padre una vez más, porque hablan mal de los dioses cuando les parece. ¿Se han creído que sólo ustedes sufren con cada Guerra Santa?
El sexto guardián se quedó mudo de la impresión.
-No...no sé qué decir, admitió.
La virgen entrecerró los ojos.
-No, claro, ¿qué vas a saber tú? Eres sólo un mortal.
El santo acusó el golpe y se sintió herido en lo más hondo.
-¿Pero...usted...no ha sufrido esto sola, verdad? ¿Se lo ha dicho a Shion?
-¡Shion! ¿De qué me servía pedirle a Shion que os disciplinara sí no le obedecéis? ¡Tuve que recurrir a mi tío! ¡A Hades! Y cuando todo pasó, volvisteis a portaros mal y a hablar de más.
Por una vez, el sabio santo de Virgo sentía que le faltaban palabras. No sabía cómo enfrentarse a lo que le estaba diciendo su diosa. Cada vez que se disponía a abrir la boca, le parecía que sólo iba a decir estupideces.
-¿Qué piensas de los problemas de autoridad de Saga? Dime.
Campo minado.
-Que son graves...a veces. Comprendo que a veces pueda parecer un insolente, pero yo creo que no lo hace con mala intención. A pesar de lo que hizo en el pasado, se apresuró a añadir.
– ¿Y por qué crees que tiene tanta influencia en los demás?, dijo la hija de Zeus, mientras rodaba el báculo entre sus manos.
Shaka suspiró.
-Para bien o para mal, fue el Sumo Sacerdote por trece años. Y es el santo dorado de mayor edad, quitando a Dohko. Es inevitable que quiera imponer sus creencias por sobre los demás. Además, me parece que le tiene algo de inquina a Shion y a su modo "blandengue" de llevar las cosas, entrecomilló.-Me parece que piensa que él lo haría mejor.
-¿Mejor aún que Aiolos?
-Bueno...el propio Shion reconoció que Aiolos era la segunda opción. Pero los problemas mentales de Saga lo hicieron dudar. Me parece que su orgullo no le perdonará eso a Shion jamás.
-¿Sabes que esa actitud me recuerda a mi hermano? A Ares siempre le ha gustado hacer lo que sus propias reglas le dictan, sin importar lo que digan los demás, incluido mi padre. Y de vez en cuando ha logrado arrastrar a otros consigo en sus intrigas.
Shaka soltó una risa nerviosa.
-Me parece paradójico que Saga no lo acepte siendo obvio. Eso fue lo que originó esto, en parte, ¿no? Sus ganas de mostrarle a Ares que no era igual a él.
-Dime una cosa, Shaka. ¿Quién de ustedes lo ha pasado realmente mal? Quitando a Aldebarán, claro, mi madrastra es un caso aparte.
El santo de Virgo meditó un segundo.
-Creo que nadie, en realidad. Hera le gritó a Alde, pero a Alde le gritan todos en algún punto. Y los golpes no fueron realmente graves. Un par de porrazos nada más. A Mu le fue bien, sonrió,-más bien salió con un protector extra. A Death le salvaron el trasero. Y Aiolia volvió de muy buen humor ayer, así que supongo que no le fue tan mal. Y hemos reconocido que los dioses no son tan malos como parecen. Solo son dioses. Saga se hizo la víctima, pero francamente, no sé qué esperaba de Ares, teniendo una deuda previa.
-¿Sabes que quería evitar que le dijeran algo?
-Pues le salió mal, porque como Apolo fue a curarlo y no estaba le pidió a Afro que le hiciera el favor. Casi acaba con una rosa en el culo, porque cuando el sueco se dio cuenta que estábamos metidos en esto por culpa suya, se enfureció. Y ayer Aiolia casi lo muele a golpes y le gritó que era un egoísta. En realidad, le dijo que mejor se tirara por un barranco y nos dejara en paz. Por cierto, ¿dónde estuvo metido? Es lo único que no quiere decir.
-Se pasó el día arriba, en uno de los prados en los que se suele apacentar a los rebaños. Y creo que se durmió y pasó recto, porque tengo entendido que no había dormido nada la noche anterior. Tuvo suerte que Febo no lo encontrara. Por cierto, ¿cómo es que fue a ver sí lo curaba, sí yo le dije expresamente que no lo hiciera?
-Por lo que dijo, Ares se lo pidió.
-Claro. Ares, resopló la diosa.-Todo por llevarme la contraria. ¿Ves lo que te digo?
-Sí, señorita. Pero...perdone si soy indiscreto, pero... ¿No es esto demasiado?
La diosa se encogió de hombros.
-Talvez para ustedes lo sea. Pero como no me hacíais caso allá abajo, imaginé que necesitaban un aliciente más...severo. Después, llega mi padre a reclamarme por qué yo permitía que hablaran así. Luego, pasó lo de Saga. Y un par de veces se les fue la lengua delante de mí. ¿Creen que por estar enfrentada con ellos me gusta que los insulten?
-Pero eso no sólo lo hacemos nosotros, se atrevió a decir el santo de Virgo.
La diosa se inclinó hacia adelante hasta que su rostro quedó a unos centímetros del de Shaka. El joven parpadeó, no siendo capaz de soportar la fuerza y determinación de aquellos zafiros. Palas levantó la mano y le jaló un mechón de cabello para acercarlo más a ella.
-Porque, como se les ha dicho mil veces, vosotros sois el ejemplo de toda la orden. Ellos imitan vuestro comportamiento y vuestros valores. Y ustedes van como ovejas detrás del pastor y le hacen caso a Saga. Y como Saga desautoriza a Shion, y al parecer, a mí, vosotros lo hacéis también. Pensé en disciplinarlo sólo a él, pero pensé que sería mejor llamarles la atención a todos. ¿Quedó claro?, siseó, sacudiéndolo.
-Sí, señorita, tartamudeó.
-Respóndeme algo Shaka. ¿Qué preferirían? ¿Que yo me fuera del Santuario o que siga con ustedes?
-¿Qué usted...se fuera?, repitió. La sola idea le produjo una horrible angustia.
-Sí. En teoría, yo sólo desciendo a la Tierra para librar la Guerra Santa contra Hades. Una vez terminada, regreso al Olimpo. Ésta vez quise terminar las Guerras para siempre, por eso se hizo lo que se hizo. Y eso tú lo sabes mejor que otros puesto que me mostraste la forma de lograr bajar al Inframundo sin estar sujeta al dominio de Hades.
El indio asintió en silencio.
-Una vez terminada la guerra debí haber regresado aquí, pero preferí cuidar de Seiya y quitarle la maldición de la espada de Hades. Para eso terminé de revolver aún más el Olimpo. Decidí quedarme en el Santuario y resucitarlos para que pudieran vivir la vida que no pudieron vivir. Por eso también resucitó Shion, para que Aiolos pueda vivir su vida sin las responsabilidades de ser el Sumo Sacerdote. Y para que Dohko tuviera a su amigo de vuelta, porque por causa mía tuvieron que estar separados por más de doscientos años.
-Eso se nos explicó en el momento.
-¿Y aún así se preguntan por qué estoy tan enojada, Shaka? Ustedes saben que yo también he sacrificado mucho para recompensarlos a ustedes. Por ustedes he hecho más que por ninguna otra generación de santos. ¿Y ustedes me lo pagan así?
El santo de Virgo sintió que se le asaba la cara de la vergüenza. Habían sido egoístas, pensando sólo en su propio sufrimiento, sin pensar en su diosa y en lo que representaba para ella su comportamiento. La habían herido en lo más hondo. Trató de hablar, pero las cuerdas vocales no le contestaban
-Mi padre me ordenó que regresara al Olimpo. Que no tenía que soportar tanta humillación. Pero yo tuve miedo. No puedo protegerlos desde aquí, Shaka. Sí yo me iba, era muy posible que el Tonante los castigara sin poder hacer yo nada por evitarlo. Ésta fue la única forma que se me ocurrió de sacudirlos sin desafiar sus órdenes. Pero no podían saberlo, o me habrían odiado, la voz se le quebró.
-Entonces, ¿usted regresará con nosotros cuando regresemos al Santuario?
La diosa sintió compasión. Le acarició el rostro con ternura.
-Sólo sí modifican su comportamiento y me ayudan a corregir a los demás. Sí no, tendré que regresar aquí. Es el trato que hice con mi padre.
-Sí, señorita. ¡Hablaré con los demás! ¡Estoy seguro que me escucharán! Y sí Saga no rectifica, ¡ya verá!, aseguró con vehemencia.
Ella sintió alivio. Un alivio tan grande que la hizo llorar.
Shaka no pudo evitarlo. Se levantó y la abrazó.
De la sorpresa, ella soltó el báculo, que cayó al suelo con estrépito. La mano izquierda dejó de sostener el escudo y éste resbaló a su vez.
-¡Shaka...!
-Lo siento, señorita Athena. Le pido perdón en nombre de todos nosotros. Estoy seguro de que ninguno quiso hacerle esto.
La diosa se separó lentamente del santo dorado y lo sujetó por los hombros.
-Pero recuérdenlo. ¿Sí? Es mucho lo que está en juego.
-Sí, señorita. No se preocupe. Ya verá como sí lo resolveremos.
-Está bien. Puedes irte, Shaka de Virgo.
El santo dorado se inclinó respetuosamente y salió.
Bajó la colina como si tuviera alas en los pies. Para su fortuna, sus compañeros habían decido comer afuera y estaban preparando las cosas. El primero que se dio cuenta de la llegada del santo de Virgo fue Milo.
-¡Hey, Barbie! ¿Ya volviste? ¿Cómo te fue?
-¡Cállate, Milo! ¿Están todos aquí?
-Sí, ¿por qué?, preguntó Dohko.
-Vengan acá. Necesito decirles algo con urgencia.
Todos se fueron acercando a la mesa con cuidado.
-¿Y bien Shaka? ¿Qué pasó?, preguntó Saga.
El santo de Virgo lo miró con severidad antes de continuar.
-Hablé con la señorita Athena...
-¡¿Cómo?! interrumpió Shura.-¡Pero no que estaba abajo...!
Los demás lo sisearon para que se callara.
El indio tomó aire y les explicó todo con tranquilidad.
-¿Cómo? ¿Que sí no escarmentamos definitivamente tendrá que quedarse aquí?, se sorprendió Camus.
-Así es.
-A ver si entendí bien. Ella estaba enojada de todo lo que estaba pasando y de que no hiciéramos caso...pero dejó pasar todo con la esperanza de que nos corrigiéramos solos...
-Tú lo has dicho, mojarra.
-...y como no pasó nada, ¿llegó el Crónida a recriminarle? Ella planeó esto, ¿no sólo para paliar su propia molestia, sino para salvarnos de lo que sea que el Tonante nos tuviera preparado?, preguntó Afrodita.
-Exactamente.
-O sea que nos estaba protegiendo, concluyó el santo de Piscis.-De Zeus.
El santo de Cáncer se rio de forma disimulada.
-Pobre del que le toque con Zeus. Le van a meter el rayo por el culo, se burló.
Aiolos se puso blanco como un fantasma.
-Entonces, caballeros, más nos vale apretar fuerte. Y hacer lo que ella dice. O seremos un Santuario sin diosa.
-Me da la impresión de que ella no querría volver aquí. Nadie puede asegurar que no nos pase algo malo después. La única forma es tratar de corregirnos y corregir a los demás, aportó Shaka.
- El mismo Hades nos advirtió que si seguíamos así, nos iba a ir muy mal. Debimos haberle hecho caso, se lamentó Aldebarán.
-Creímos que ella nos protegería, como siempre lo ha hecho. Y quizás, si hubiera sido otro dios hubiera podido hacerlo. Pero no el mismísimo Zeus, razonó Camus-Supongo que se nos fue la mano.
-Entonces, ¿qué hacemos?
-Quizás, Saga, si te mordieras la lengua de vez en cuando, no estaríamos aquí. Porque, para bien o para mal, tú eres el mayor, y nuestro ejemplo.
-¿Y el viejo qué?, protestó, mirando a Dohko.
-¡Hey!, protestó éste.
-¿Dohko?, protestó Shaka, incrédulo.-Saga... ¡Tú fuiste el Sumo Sacerdote por trece años! ¡Qué más influencia quieres!
-Raro que lo digas tú, "Señor Budista", apostrofó
-Oh, ya cállate.
-¿Y mi hermano qué?
-¡No metas a Kanon en esto! Por algo no está aquí y tú sí. No a todos les ha ido bien en esto. A Alde le metieron grito y porrazo y Death casi termina siendo trofeo de caza. De seguro que ni Hades, Poseidón o Zeus serán benevolentes...y sin embargo, ni Alde ni Death se escasquearon un día entero por vergüenza y orgullo herido, ¿eh? Solo tú te fuiste a lloriquear por ahí... ¿Qué esperabas de Ares, abrazos?
-Tú no sabes lo que pasó.
-Sí, sí lo sé. Intentaste protegerla y para eso la desautorizaste y te metiste a ti mismo en la boca del lobo. Pero ella no necesitaba que la protegieran. ¡Es una diosa, maldición! ¡Y no cualquier diosa! ¡Es Athena! Creo que todos nos hemos ido dando cuenta de que ya no es la misma que llegó al Santuario y fue atravesada por una flecha, ¡parece que solo tú no!, aulló el santo de Virgo.
Saga retrocedió ante la ira del, usualmente tranquilo, santo de Virgo.
-Creo que lo más prudente será obedecerle a la señorita y tratar de corregir el comportamiento que hemos tenido. De lo contrario, podría pasarnos algo muy malo, intercedió Dohko, mientras el griego y el indio se miraban echando chispas.
-Estoy de acuerdo, coincidió Camus.-Me parece que hemos obviado bastante el hecho de que ella no necesita que la protejamos tanto. Y que es ella la que quiere protegernos ahora.
-Por feo que suene...somos soldados, muchachos. No guardaespaldas. El trabajo de los soldados está en una guerra. Somos humanos. Y, fuera de lo que han logrado Seiya y sus amigos, los seres humanos no debemos enfrentarnos a los dioses ni tampoco desafiarlos, acotó Aiolos.
-Eso es cierto, comentó Aldebarán, con su voz fuerte,-Creo que en una guerra hay circunstancias extraordinarias que podrían permitir ciertos...desafíos a los dioses. Pero en tiempos de paz, ¿de verdad deberíamos de caer en esto?
-Recordad, además, quién fue la que se enfrentó a los dioses y los derrotó finalmente. No fue un santo, ni de bronce ni de oro...fue ella, la diosa. Fue ella la que selló a Poseidón y la que destruyó el cuerpo de Hades. Ella la que se enfrentó a Perséfone. Que ella nos ayude más o nos aprecie al parecer más que otros dioses a sus ejércitos, no borra la realidad: Nosotros somos seres humanos y ella es una diosa, añadió Afrodita.-No podemos culparla si se comporta como lo que es. Tan solo su cuerpo es humano. Lo demás no.
-Creo que lo mejor será hacer lo que dice Dohko. Antes de que nos metamos en un verdadero lío. Porque si ella no regresa..., dijo Milo.
-¿Saga, tú qué opinas?, preguntó Aiolia.
-Cállate, no le preguntes. A saber con qué coño sale ahora, rezongó el español.
-Hagan lo que crean mejor, se resignó el santo de Géminis.
-Típico de Saga, murmuró Death Mask por lo bajo.
-Entonces está decidido. Nos socamos el pantalón y se lo socamos a los demás.
-Algo me dice que el maestro Shion ya sabía esto, se dijo Mu, casi para sí mismo.
-Shion es un viejo zorro. Y a juzgar porque también a él le quebramos la cabeza...No me extrañaría nada.
¿Por qué Athena y Virgo?
Pues por lo obvio. "Virgo" significa "virgen" en latín. La constelación representa a una virgen. Athena es una diosa virgen.
¿Y quién mejor que Shaka para escucharla sin reclamar? xDDD
Ahora resulta que la culpa no es toda de Athena, sino que su padre metió mano y se vio obligada a hacerlo. Aunque también ella se sentía mal y en sí el plan fue de ella. Eso no lo preví, el capítulo dio un giro que no me esperé xDDD
La égida es una coraza de piel de cabra que se sujetaba al pecho. Según Homero es el escudo de Zeus y éste se lo prestaba a Athena y, con menos frecuencia, a Apolo. Éste la hizo con la piel de la cabra Amaltea, la que lo amamantó cuando niño, cuando ésta murió.
Según otras versiones, la égida de Athena es distinta a la del Crónida, la hizo con la piel del gigante Palas, a quién derrotó en la Gigantomaquia, y posteriormente lo desolló. Es una de las razones por las que se dice que ella recibe el epíteto "Palas" (por demás, de origen y etimología desconocidos) Cuando Perseo decapitó a Medusa, después de usar su cabeza para liberar a su madre del tirano que la pretendía en matrimonio, se la dio a la diosa y ésta la puso en la égida para aterrorizar a sus enemigos.
El mochuelo común (de nombre científico Athene Noctua) era el animal dedicado a la diosa de la sabiduría. Muchas monedas tenían imágenes de ésta ave, acuñadas en el reverso. Se le solía llamar "Mochuelo de Athena" (o "de Minerva" en el caso de los romanos) Es esta pequeña ave la consagrada a la diosa y no el búho ni la lechuza, como se suele creer comúnmente. Y sí, el mochuelo que se encontró Shaka era Palas
Por ello ella recibe epítetos como "la de los brillantes ojos" "la de los ojos de mochuelo" "ojilúcida" o "la de los grandes ojos" Acá hice un énfasis en los ojos de Athena por lo mismo. De todas formas, tiene los tiene grandes xDDD
Se dice que, mientras Leda paseaba por un río, Zeus se transformó en cisne y se le acercó. Le dijo a algún otro dios que se transformara en águila y persiguiera a la reina. Ésta, aterrorizada, corrió a refugiarse en el plumaje del cisne.
Acá Apolo lo hizo a la inversa XDD Él aprovechó su transformación para posarse en el regazo del santo de Aries sin que éste dijera nada xDD
¿Qué dicen? ¿Estará o no estará Shion enterado de todo el plan?
Eso ya lo veremos
¡Gracias por los comentarios!
¡Un beso grande!
