La décima entrega.
Hice un esfuerzo para no caer en el "bashing" (odio hacia un personaje) porque la verdad, a Shura lo detesto con toda mi alma. Espero que no se note mucho. Y si queda explícito, pues ya saben. De hecho, me bloqueé al inicio del capítulo porque no sabía qué poner sin tratarlo mal e.é
Αιγόκερως: Ερμής
Cuando el santo de Capricornio despertó de ese sueño inducido, gastó unos minutos tratando de comprender qué era lo que había pasado ¿Por qué se había dormido a medio día, así, de repente?
Cuando entró al comedor, encontró la respuesta en el dios que estaba sentado tranquilamente en la mesa.
-¡Hypnos! ¡¿Acaso crees que es muy gracioso andar durmiendo a los demás?!
-Sí, es divertido. Pero no te preocupes, no lo hice por diversión. Me lo ordenaron.
-¿Qué está tramando Hades?, preguntó con desconfianza.
-No fue el señor Hades.
-Entonces quién...oh no, murmuró, cayendo en la cuenta.- ¿Cuándo despertarán los demás?
-De un momento a otro. No es un efecto muy duradero.
-Más te vale, amenazó.
Subió corriendo las escaleras y entró a su cuarto como una tromba.
Encontró a Aiolos profundamente dormido.
-¿Qué demo...? ¡Aiolos!, llamó, aprensivamente.
El santo de Sagitario gimió y se volvió del otro lado.
-¡Aiolos!, presionó, zarandeándolo,-¡Aiolos!
-¿Qué?, se escuchó la voz gangosa del griego debajo de las sábanas.
-Hypnos nos durmió.
-Ya lo sé, cabra loca. Zeus le pidió que los durmiera.
-¿Zeus...? ¿ZEUS? Aiolos, dime que no...
-¿Que no qué...?
-Tú no querías que lo hiciera.
-¿Me quedaba otra opción? Ahora vete y déjame dormir, dijo, metiendo la cabeza debajo de la almohada.
Shura se la quitó de un tirón.
-¡AY! ¡Shura!
-¿Y qué pasó?
-No pasó nada, refunfuñó, mientras le quitaba la almohada de vuelta.-Ahora largo, no he dormido en días y además me duele el culo. Si no te molesta, quisiera dormir, dijo mientras se volvía a tapar la cabeza.
El español se quedó estático, con el brazo extendido por unos segundos. Después se encogió de hombros y bajó a ver si alguien más había despertado.
Encontró a Aiolia estirándose mientras se desperezaba.
-¿Has visto a tu hermano?, le preguntó.
-No. No sé ni qué hago dormido a estas horas.
-¿Sabes cómo llegó arriba? Está bien metido en las cobijas.
-¿Cómo, ya volvió?
-Pues sí. Dice que Zeus le dijo a Hypnos que nos durmiera.
-Jojo, seguro lo trajo él después de romperle el trasero, y no quiso que nadie se diera cuenta. Espero que al menos le mejore el humor.
-Pues no si lo despiertas, desde luego.
-¿Quedó muy cansado? Hahahahaha, se burló.
-Pues siendo que "no quería", como que ni le fue tan mal. ¿Quién entiende a Aiolos?
-Es como Mu, se burló,-se hicieron los moralistas y después ni tan castos, hahaha
-El caso de Mu fue diferente, Apolo tuvo la paciencia de cortejarlo. Apuesto a que Zeus solo quería pasar un buen rato con Aiolos. A lo que le temía el divino era a que, literalmente, lo violara. Pero parece que muy en el fondo lo estaba deseando, porque se dejó, comentó Shura.
-Al final el cangrejo tuvo razón. No se lo quitará de encima en un buen tiempo. Peor para él.
-Yo no sé de qué se queja. Él no tiene que lidiar con un granuja incurable.
-Yo que tú no diría eso.
-¿Qué? Es cierto, es un granuja. ¿Ya olvidaste lo que hizo nada más nacer?
-No, pero eso no significa nada. Sigue siendo un dios.
-Un dios granuja.
-Por Athena, Shura.
-No seas exagerado. Tampoco estoy blasfemando. ¿Es o no es un granuja?
-Yo dejaría de repetir tanto la palabra, "granuja" Es capaz que el karma te lo cobra, tío.
-No puede pasarme nada peor, comentó el capricorniano mientras se iba.
-Supongo que sería un milagro pedirle que deje de ser tan malditamente amargado, susurró el santo de Leo.
-¿Quién es un granuja?, oyó una voz femenina a su derecha.
Se volvió y se topó con Palas.
-Oh, señorita Athena. ¿Cómo ha estado el día de hoy?
-Ha sido un día curioso. Y bien, ¿quién es el granuja?
El santo de Leo enrojeció.
-Pues Hermes. ¿Quién más? Creo que se siente insultado, pero ya sabe cómo es Shura.
-Yo me andaría con cuidado. No vaya a ser que le haga alguna trastada como la que le hizo a Apolo. Por cierto, ¿desobedecieron las órdenes que se les dio de no decirles a los demás quién les tocaba hasta después?
-No...bueno, no sé. A Death Ártemis le dejó caer una insinuación sobre Aiolos y a mí me fue muy fácil adivinar quién le tocaba a Shaka por lo que Hestia me dijo. Apolo le fue a jalar las orejas a la jaiba, entonces Mu se enteró de quién le tocaba porque lo llamó. Y Saga dejó el bendito papel tirado, Dohko lo encontró, y ¡chan!, dijo, haciendo un ademán como de que daba una sorpresa-De ahí en más, nadie ha abierto la boca, solo Shura, y es fácil de adivinar con quién van a vérselas Camus y Afrodita.
-Ya veo. ¿Entonces solo Shura ha abierto la boca?
-En la mañana le dijo a Aiolos que no se quejara tanto, porque no tenía que vérselas con "el granuja de la familia" No parece muy contento con la idea. No me parece que diga eso, podría ser contraproducente. El problema es suyo y de su amargura. Odia las bromas en general.
-¿Por qué crees que se le asignó al Argifontes?, sonrió ella.-Vamos a ver cómo se llevan esos dos.
-¿Cómo está mi hermano, señorita?
-Aiolos está bien. Mi padre se divirtió un rato con él, pero como cedió, en realidad no le fue tan mal, lo disfrutó. Solo está cansado, es todo.
-¿Qué hacía Hypnos aquí?
-Se le pidió que los durmiera. Mi padre debió de intuir que algunos de ustedes no tomarían muy bien el hecho de que Aiolos no regresara por su propio pie. De hecho, se quedó con él hasta que despertó y fue a hablar conmigo.
-¿Y qué hay de Hera? No creo que encaje muy bien esto.
-Eso fue divertido, porque él ya le tenía los ojos puestos a Aiolos desde hace tiempo. No necesariamente con intenciones sexuales, pero sí estaba interesado en él. Aquella vez que ustedes cinco se fueron a bañar allá afuera, bueno...eso pudo haber sido el detonante para que se disparara su libido. Como no está acostumbrado a esperar...Y no creo que mi madrastra lo ignore. Como mucho lo acusa de pederasta, explicó, mientras torcía la boca.-Y descuida, tu hermano no representa una amenaza para ella por lo que lo dejará tranquilo.
-Me alegra escuchar eso, dijo sinceramente.-Me preocupaba más la reacción de Hera, que el hecho de que Zeus...
-Te entiendo, contestó ella.-Es comprensible.
-Señorita, ¿sabe dónde está Mu? Hace un par de días que no lo veo.
-Apolo se lo llevó a Delfos. Por lo visto, se cansó de que Ártemis los vigilara a cada paso que daban. Prometió que lo regresaría antes de que se fueran de aquí.
-Ahora solo falta que a Afrodita...
Ella se rió.
-Lo dudo. Está enojada con Eros por la trastada que hizo con Apolo. Como la fleche a ella, lo mata. Además, según y Afro no es su tipo. Y la verdad, con ella nunca se sabe. Podría ser o podría no ser. Mejor no nos apresuramos.
-Y a Camus le va a temblar todo.
-Ya Camus debería saber cómo manejar a mi tío. Pero nunca está de más algún cuidado extra.
-A mí me parecería muy divertido si "alguien" le hace una trastada a Shura. Sería muy gracioso verlo perder los estribos.
-Oh, no lo descartes, se río ella.-Me extrañaría que resistiera el impulso, siendo como es.
-No puedo esperar para verlo. Será épico, aplaudió el santo de Leo.
-Ojalá se lo tomara con tranquilidad. No veo porqué está descontento.
-Porque es un estirado. Resulta aburrido, y cree que uno debe conducirse de determinada manera según el papel que uno desempeñe socialmente. Más le vale que no le pregunte nada acerca de lo del Santuario.
-Ya veo. Me doy cuenta de que lo está subestimando.
-Demasiado.
-No dudo que puede ser muy despreocupado a veces, pero también sabe ser serio. Aquí el problema es Shura.
-¿No va a hablar con él?
Athena suspiró.
-¿De qué serviría? De seguro logro que se ofusque más. Como dices, ya tiene su propia visión de las cosas.
Él se encogió de hombros y le puso una mano en el hombro a su diosa.
-Entonces sí le va mal será su problema. Aunque seguirá siendo divertidísimo ver cómo le va mal por su propia culpa, hahaha.
-Parece que te agrada mucho la idea.
-¿Bromea? Se lo merece por burlarse de mi hermano. Cabra babosa, se burló.
-Aiolia...
-En serio, ya que a él le tocó incluso peor que a cualquiera según él...pero intuyo que mi hermano estaba más nervioso de la cuenta por causa suya.
-Las cosas se planearon para que a nadie le fuera peor que a Saga, que fue el principal causante de esto. No entiendo la actitud de Shura.
-Quizás sea mejor que le hicieran una trastada hahahaha. Hablando de Saga, ¿no ha ido a disculparse con usted?
-No, dijo ella, con sorpresa,-¿por qué?
-Porque eso quiere decir que Saga es un cabrón descarado, intervino Milo,-quedamos en que para empezar bien, él se disculparía con usted, por haberla desautorizado. ¿Será imbécil?
-No es tan sencillo, Milo, añadió Camus, mientras aparecía al pie de las escaleras,-Dohko lo obligó a disculparse con Ares también, y como no quiere, pues...Lleva encerrado días.
-Nunca pensé que diría esto, pero hace falta Kanon. Es el único que puede doblegarlo. ¿Y cómo que a Ares?, se sorprendió el santo de Leo.
-Sí, a Ares. Aunque Dohko mismo admite que esto último es difícil...
-Lo dejó hecho puré. No creo que su orgullo supere eso.
-Lo tiene claro, pero insiste en que Saga debe disculparse con ambos.
-¿Qué sugiere Dohko que se haga?, intervino la diosa.-Mi hermano quedó bastante satisfecho con el desastre que hizo con él, pero eso no impide que siga pensando en hacerle más daño, estoy segura. Es impredecible. Talvez una disculpa lo aplaque un poco más.
-¿Qué tal un sacrificio?
-No. Estoy segura que lo que terminará de aplacar a Ares será ver a Saga humillado, pidiéndole perdón, aunque sea sin sentirlo.
-Si usted lo dice..., resolvió Camus.
-¿Y qué hacemos con Shura?, preguntó Aiolia.
-A Shura déjenlo. Ya veremos cómo le va mañana. Vayan a despertar a sus compañeros, ordenó.
Los jóvenes se dispersaron, dejándola sola. Esperó unos instantes para asegurarse de que estaba sola.
-Hermes, llamó, con suavidad.
El mensajero divino tardó solamente unos segundos en aparecer.
-¿Me llamaste, querida hermana mayor?
-Sí, así es. Necesito que me hagas un favor.
-Dime de que se trata.
-Esta noche, cuando Shura se duerma, róbale el cloth. Vamos a jugarle una mala pasada. Y por el amor de Zeus, sé serio. Nada de bromas pesadas aparte de esto.
Los ojos del Argifontes brillaron divertidos.
-¿Qué tratas de hacer, querida hermana?
-Ya lo sabrás mañana, si todo sale bien. No me lo hostigues demasiado, por favor.
-Descuida. Me portaré bien. Estoy algo molesto con él de todas maneras.
-Entiendo.
A la mañana siguiente...
El santo de Capricornio se despertó y miró en dirección a la Pandora Box. Al no verla sintió un calambre del puro estrés. Se levantó con el corazón latiéndole desordenadamente contra las costillas. Revisó toda la habitación de arriba a abajo meticulosamente y como no encontró nada, despertó a su compañero.
-¿Qué quieres, Shura?
-Muy gracioso. Ahora dime dónde está.
-¿Dónde está qué?
-¡Pues mi armadura! ¿Dónde la metiste?
Aquello despertó completamente al santo de Sagitario.
-¿Cómo que no está? ¿Ya revisaste bien?
-Claro que sí, idiota. ¿Dónde estará?
-Tranquilízate, Shura. Será mejor que bajes. No te preocupes, yo me encargaré de buscar tu cloth. No puede estar muy lejos.
-Pero tengo que bajar con el cloth puesto, dudó el décimo guardián.
-Shura, no seas tan rígido por una vez en tu vida. No creo que le vaya a importar. Ya que según tú, es tan "granuja" le fascinará que rompas las reglas, comentó, mientras arqueaba la ceja.
-A él, talvez. Pero a mí no. No me siento cómodo con la idea.
-Pues no te quedará otra. Es eso o faltar. Y no puedes tenerlo esperando todo el día, seguro que tiene mucho que hacer después de esto.
El santo de Capricornio suspiró dramáticamente.
-De acuerdo. Me bañaré y bajaré. Qué remedio.
El santo de Sagitario decidió callarse que en realidad había notado la sustracción y al autor de ésta.
"Se lo merece por bocón", pensó, "A ver si esto lo hace cambiar de parecer, qué caray"
Shura salió del baño. Miró con reprobación el quitón corto que tenía que ponerse en vez de su armadura. No se sentía nada cómodo con la idea, pero no le iba a quedar otro remedio.
-Parezco una mujer, se quejó.-Esta es vestimenta de doncellas y efebos, no de hombres adultos. Qué remedio.
Cuando bajó, encontró a Saga en la cocina. El santo de Géminis tenía un plato de frutas delante de él y comía con la nariz metida en un libro. Levantó la vista cuando vio a su compañero sentarse.
-¿Y qué hiciste con tu cloth?, preguntó.
-Desapareció, refunfuñó, vertiendo vino en la copa y llenando con brusquedad el plato.
-¿Cómo?, se sorprendió el gemelo.
-Pues sí. Me desperté y ya no estaba.
-Seguro que Aiolos la escondió en algún lugar. No estaba muy contento con las burlas sobre lo de Zeus.
-No, no fue Aiolos. Esto es culpa de Hermes.
-¿De Hermes?
-Pues claro. ¿De quién más?
-Shura, me parece que te estás dejando llevar mucho por cómo se dice que es Hermes, no por cómo es Hermes. Entiendo que...
-¿Vas a sermonearme, igual que Aiolia? Ahora solo falta que me caiga encima el alacrán, para que todos los griegos de la orden me jodan, contestó, de mal humor.
-Oye, tranquilo, se excusó el otro,-yo solo decía...
-Ya cállate. Y tú, ¿ya te disculpaste?
-No. Con la señorita iba a hacerlo esta tarde. Pero Dohko está loco si piensa que me voy a disculpar con Ares.
-Pues deberías. Tampoco debiste decir eso.
Saga arrugó el entrecejo.
-Tú tampoco deberías andar por ahí echando pestes del Argifontes y, sin embargo, lo haces. No te atrevas a decirme qué hacer. Y agárrate bien la falda.
-¿Qué quieres decir?
-Como mensajero de los dioses anda de un lado a otro. Es posible que esté por aquí a menudo. Como haya oído que lo llamas "granuja" no creo que le haya hecho gracia. Y sí se molestó, es posible que te haya robado el cloth en represalia. Como te digo, hay una diferencia entre lo que se dice de él y lo que realmente es.
-Hagamos una apuesta, Saga.
-Dispara.
-Yo voy, me comporto y hago el esfuerzo de no meter la pata. Pero si yo logro eso, tú te tendrás que disculpar con Ares.
El geminiano lo pensó.
-Está bien, cabra apestosa. Tenemos un trato.
-Bueno, mejor me voy. No querré hacerlo esperar.
-Qué te vaya mal, cabra, le deseó con sorna.
-Mejor ve escribiendo esas disculpas.
-Bah, le irá mal de todas maneras. Y de todas formas, yo me tendré que disculpar con Ares, así que no gano nada en realidad, se dijo el santo de Géminis, mientras veía irse a su compañero.
El santo de Capricornio subió por un buen rato hasta que se dio cuenta que el camino no tenía trazas de terminar.
-No recuerdo que este camino fuera tan largo, se dijo.- ¿Quizás lo alargó para causarme problemas?
Caminó durante algún tiempo más y por fin divisó el palacete donde debía ir.
Entró, sintiendo que los pies le ardían. No estaba acostumbrado a caminar tanto, sobre todo bajo el sol. Se sentó un segundo para reposar un poco los pies y serenarse un poco.
Tomó aire y se encaminó hacia la puerta. Tocó con los nudillos.
-Adelante, se oyó una voz masculina.
Entró sintiéndose incómodo. Lo primero que hizo fue localizar al dios, tratando de prevenir cualquier broma pesada.
Lo localizó acostado en el diván, con gesto indolente. Su piel era ligeramente broncínea y sus cabellos de un tono rubio cenizo. Cubría su cuerpo con un ligero quitón blanco y calzaba sus pies con las famosas sandalias aladas. En su antebrazo derecho lucía un brazalete de bronce, y en la mano llevaba el caduceo, símbolo de las deidades que pueden desplazarse por los tres planos de la realidad. Los ojos verdes revelaban cierto descontento. Su semblante, habitualmente risueño y jovial, ahora tenía una expresión circunspecta. Arqueó una ceja y torció la boca al ver al mortal sin su armadura.
-¿Se puede saber por qué me has hecho esperar tanto?, comentó, sin esperar saludo alguno.
-Lo siento, se disculpó, -es que no esperé un camino tan largo y no apreté el paso para no fatigarme demasiado.
-¿Dónde está tu cloth? ¿No me respetas lo suficiente como para vestirla delante de mí?
El tono de la voz del dios encendió la alarma en la mente de Shura."Ahora es que Saga tenía razón" pensó.
-No, señor, no es eso. Es que...desapareció.
-Las cosas no desaparecen solas. ¿Quieres decir que alguien te la robó?, preguntó el hijo de Maya.
-Así parece ser.
-Quieres decir que crees que yo te la robé, ¿no es así?
El corazón del español dio un vuelco.
-No...nada que ver, negó de manera poco convincente.
El dios se levantó como un relámpago y encaró a su interlocutor de manera que sus rostros quedaron a un palmo de distancia.
-¿Quieres decir que no es verdad lo que he oído salir de tu boca? ¿Que no crees que soy un sinvergüenza? Te he oído decirlo, así que no te atrevas a negarlo.
El santo de Capricornio tragó saliva, nervioso.
-Bueno...quizás me he dejado llevar un poco...por lo que se dice de vos.
-Bueno, bueno. Al menos no eres mentiroso. Vamos a ver, ¿puedes decirme algún mito que me involucre en el que haga alguna trastada? Quitando, por supuesto, el de las vacas de Apolo. Eso me lo van a echar en cara hasta el final de los tiempos.
El español arrugó el entrecejo, haciendo memoria. Uno tras otro, fue descartando mitos.
-Lo de Argos...
-Eso no fue una travesura, fue encargo de mi padre, comentó, dándole vuelta al caduceo.
-No se me ocurre algún otro, admitió.
-¿Talvez porque no lo hay?, replicó con sorna.
-Pero...de algún lado tuvo que salir esa fama de sinvergüenza.
-Sí... ¿de dónde?
-No me diga que...
-Pues sí, traté de embaucar a mi hermano y me salió el tiro por la culata. Pero solo a mí se me ocurre tratar de embaucar a un dios oracular. Dime, Shura, ¿crees que una persona ingeniosa es sinvergüenza?
-No...claro que...oh..., cayó en la cuenta, dándose cuenta de la trampa que le había tendido el dios. Sonrió nerviosamente.
-Ya ves, comentó sencillamente, mientras volvía a sentarse.-Como vuelvas a llamarme "granuja" o algo similar te irá muy mal. ¿Queda claro?
-Sí, señor. Perdón.
-Relájate un poco, chico, le aconsejó.-No voy a sermonearte, creo que tras diez días, ya les quedará claro que no pueden seguir con esa actitud. Pero sí puedo decirte que no juzgues tan superficialmente las cosas, o pasarás malos ratos innecesarios.
-Trataré de cambiar mi actitud.
-Está bien, puedes marcharte, contestó.
-Gracias, dijo, mientras hacía una breve inclinación de cabeza y se volvía.
-Shura...
-¿Sí?
-Ten, le contestó, mientras sacaba la caja de Pandora de no se sabía dónde.
-Entonces yo tenía razón, después de todo, ¿verdad? Me la robó.
-Pues sí, pero fue idea de Athena. No mía.
-Ya veo. ¿Seguro que fue idea de la señorita?, receló.
El dios soltó una carcajada.
-Claro que sí, bobo. ¿Por qué razón te mentiría?
-Qué sé yo. Cosas de dioses.
-¿Y quedar como un sinvergüenza? Claro lo llevas. Anda, vuelve con tus compañeros.
-Entiendo, sonrió.-Ya me voy.
"Al final, mis compañeros tenían razón", pensó.
-Debería dejar de juzgar a los demás así, se dijo a sí mismo.
¿Por qué Capricornio y Hermes? El regente de la constelación es Saturno. Y como se me quedó sin pareja...Después, pensando en las cabras, recordé la figura de Pan, mitad hombre, mitad cabra, hijo de Hermes con no sé quién. Nada que ver, pero bueh...cabras xD
Después se me ocurrió la contraposición de personalidades, porque Shura es demasiado serio. Hermes es más jovial. Y digo jovial y no "bufón" o "granuja" porque en realidad, no sé de dónde saca la gente que él es así. Ése "No me acuerdo de ningún mito" más bien se traduce en "Shaina no se acuerda de ningún mito" hahaha. A excepción claro, del par de veces que le jugó trastadas a Apolo, o que trató de embaucarlo.
Hermes es un dios ingenioso y astuto, pero que yo sepa, eso no es sinónimo de no tener vergüenza, o si no podríamos llamar sinvergüenza a la misma Athena o incluso a Odiseo.
¿Qué es el dios de los ladrones? Llamemos sinvergüenza a Prometeo, entonces. Los únicos robos que hizo los hizo de pequeño. Y más que para apropiarse de lo ajeno, fue para llamar la atención, meramente. Después devolvió lo "robado". Incluido el robo de las vacas del rey Admeto, se las devolvió a Apolo a cambio de la lira que había inventado.
Camino y camino y camino :3 Hermes es el dios de los viajeros y caminantes :3
Acá trato de desviar la atención al hecho de que es común que las personas a veces se dejan llevar "por lo que se dice" y no "por lo que es" La cultura popular, lamentablemente, juega un papel muy importante en esto. Tenemos el caso de Afrodita. Aunque se dice que ella es capaz de "enamorar" en realidad no enamora, sino que inspira deseo sexual, porque ella es la diosa de la sexualidad. El dios del amor, es su hijo Eros, aparecido, como ya dije, en épocas muy posteriores a la Grecia clásica. No ella. Tampoco es cierto eso de que ella es solo sexo o de que el sexo es solo sexo. Hay un significado simbólico en el acto sexual y ella también lo representa, pero eso lo veremos cuando lleguemos al último capítulo. Igualmente, ya hablaremos de Poseidón en su momento.
Volviendo a Hermes, ¿se acuerdan que yo dije que había leído que Apolo recibía el epíteto de "portador del carnero" y que después no encontraba dónde? Eso fue porque estaba buscando al dios equivocado. El dios que recibe el epíteto de Crióforo es Hermes, no Apolo. De alguna manera, mi mente me jugó una mala pasada y me hizo leer "Apolo" en vez de "Hermes"
Argifontes (gr. Αργειφοντης) significa "El asesino de Argos" Es el epíteto más común del dios Hermes. Para poder liberar a Io de la vigilancia de Argos, el monstruo de cien ojos, Zeus le pidió a Hermes que lo matara. Tarea harto difícil pues nunca cerraba los ojos, y cuando dormía, solo cerraba cincuenta. El dios pues, tuvo que echar mano de su ingenio, contándole a Argos muchas y variadas historias hasta dormirlo (presuntamente de aburrimiento) Cuando el último ojo se hubo cerrado, lo mató, y Hera puso sus ojos en las plumas de la cola de su pájaro favorito, el pavo real.
¿Qué más? Ah, sí, Hypnos. En la mitología, Hypnos no es un dios, sino un daimon. Por tanto, no tiene forma corpórea, o, mejor dicho, es la personificación de una abstracción. Él es el Sueño mismo, personificado. El dios del sueño es su hijo Morfeo, no él. Debería ser representado como lo hice con Phobos: Como una sombra, o un espíritu, tomando forma humana ocasional. Pero a Kuru le pareció muy divertido subirlos de rango y llamarlos dioses. So, ¿qué más queda que hacerlo como lo dice Kuru? Los dioses gemelos del panteón griego son Apolo y Ártemis.
La próxima semana le toca al Mago del Agua y el Hielo :3
¡Gracias por los comentarios!
¡Un beso grande!
