Nuevo capitulo~! Espero que os guste:)
Estaba parada en medio de un estudio que parecía de baile, algo así como de ballet, de pronto antes de darme cuenta comencé a bailar, era un baile lento pero me sentía nerviosa, no entendía el por que, luego de unos cuantos minutos de piruetas, saltos, movimientos y todo eso, la música dejó de sonar, lo más extraño es que nunca note que bailaba con música, pero bueno, cuando la música dejó de sonar yo deje de bailar y me voltee, al otro lado del estudio, mirándome, estaba un chico de cabello azul y ojos amarillos, Ian.
- ¿Ian? -Pregunte confundida, me acerque a el y note que yo llevaba un traje de bailarina- ¿Que haces aquí?
El rió, su risa es muy contagiosa, pero por la gran confusión que tenía no pude reír, el solo paso su brazo por mi cintura acercándome más a el.
- Tu me invitaste Babe... -Su voz sonó extrañamente sexy por lo que no pude evitar dejar de respirar por unos segundos y antes de poder hacer algo !Bam! ¡Me beso!-
¡Me estaba besando con Ian! ¡¿Por que?! ¡¿Por que no lo alejaba?! ¡Y mas encima le correspondía!
-Creo que soy el chico mas afortunado al ser tu novio Mikan -Agregó cuando nos separamos y esa palabra quedo en mi mente como una voz con eco que le gustaba verme sufrir.
Caí desde el sofá al duro e incomodo suelo, me senté apoyando mi espalda en el sofá y mire todo a mi alrededor, muy bien, estoy en la sala, todo fue un sueño y no bese a Ian. Me puse de pie y subí las escaleras hasta mi habitación fui al baño y al ver mi reflejo en el espejo no supe si reír o llorar, mi cabello estaba como si una aspiradora le hubiese pasado por encima.
Cuando ya había podido controlar mi cabello, que por cierto me tomo unos treinta minutos, me preparé un nutritivo desayuno de helado y pastel. Se que comía muchos pasteles, helados y dulces a cualquier hora del día, Natsume siempre me lo decía... ¡Agg! ¡Diablos! ¡¿No puedo siquiera estar cinco minutos sin pensar en el?! Sin notarlo había roto un vaso y un pedazo de vidrio me había echo un corte en la palma de mi mano, me quede mirando como salía la sangre por unos segundos, valla, hasta la sangre me recuerda a Natsume, ¿Que tan obsesionada estoy?. Caminé hasta el baño donde esta el botiquín de primeros auxilios, saque alcohol desinfectante y como un simple curita no taparía todo el corte tome una venda la que corté para que no fuera tan larga, puse alcohol en una toalla pequeña y la pase por toda la herida, ardía, pero no me importaba, después puse la venda algo apretada y volví a guardar el botiquín. Fui a la cocina y tiré los restos de vidrio a la basura, como ya no tenía nada mas que hacer hasta unas horas fui a caminar.
Y como siempre y sin poder evitarlo, comencé a pensar en Natsume.
- Vamos Mikan tienes que serle sincera, dile cuando lo amas. -Dijo una voz aguda cuando volteé una versión de mi mas pequeña vestida de ángel, ya saben una túnica blanca, aun que mas bien era un vestido, ¡Pero que lindo!, Mikan concéntrate, una aureola y alas, estaba parada sobre mi hombro.
- ¡Con un golpe le dejas en claro a Luna que Natsume es tuyo! -En el hombro había una Mikan vestida de diabla, ¿Que? ¿Me volví loca?, la diablita vestía un vestido rojo con negro, tenía una cola que terminaba en una punta y unos cuernitos en la cabeza, mientras decía eso, daba golpes al aire.
Las mire a ambas, sentía que los ojos se me saldrían, ¿Esto era real?
- ¡Claro que somos reales! -Dijo la diablita, levantando los brazos y saltando.
De seguro ya me estaba volviendo loca, quizás aun no despertaba, para comprobarlo golpee mi cara dándome una bofetada mas fuerte de lo que tenía planeado, "Idiota". Pensé.
- ¿En quien carajo vinimos a pararnos? -Preguntó la diablita con expresión de "Matame" mirando a la ángelita quien solo negaba con expresión lastimera.
¡¿QUE MIERDA?!
Me estoy volviendo loca, pronto me llevaran a un manicomio, viviré toda mi vida ahí, no tendré hijos, ¡Ni gatos! ¡No volveré a comer chocolate! ¡Tampoco howalon!
- ¿Mikan? -Escuche una voz llamarme y levante mi cabeza ya que no se en que momento me había puesto como un perro en el suelo, ya saben apoyada en mi rodillas y mis manos, mientras me lamentaba por que no tendré hijos, ni gatos, no volveré a probar buena comida y viviré en un manicomio.
- ¿Ian? -Pregunte mirándolo con toda mi cara llena de lágrimas.
- ¿Que sucede hermosa? Ven levántate -Decía mientras me ayudaba a ponerme de pie, mas bien, me ponía de pie, ya que dudo haber echo algo de mi parte.
Ian, Ian era un gran chico, era tierno, caballeroso, guapo, gracioso, y mil cosas mas, pero había algo en el, algo que me decía que no debía confiar tanto en él. Sequé mis lágrimas y le expliqué lo que pasaba, claro que omití el que estuviera empezando a ver Mikan's miniaturas en mis hombros, eso quedaría guardado en lo mas profundo de mi mente, donde mismo esta el sueño de esta mañana. Joder.
Sin poder evitar pensar en eso, e imaginar que Ian y yo somos novios, entre en pánico, comencé a agitar mis brazos de arriba a abajo, Ian solo se reía y me preguntaba cosas como "¿Que sucede hermosa?", o "¿Te sientes bien Sweety?", ¿Y saben? ¡Eso no me ayudaba! ¡Estaba mas roja que una cereza!
Antes de que pudiera contar hasta tres, corrí. No sabía a donde, tampoco por que, a decir verdad, Ian se había quedado ahí riéndose de mi, pero aun así no me detuve. Había llegado al árbol sakura cuando deje de correr ahora mi respiración me castigaba, al menos todo esto me hacía olvidar un rato a Natsume. Mierda. Hoy no es mi día.
"Bienvenidos a una sección llamada..."¡Los consejos de Mikan!"
Cuando sueñes con que eres la novia de un chico y se besan, y luego recuerdas al chico que te gusta hasta cuando ves la basura en la calle... ¡NO SALGAS!
¡Gracias por sintonizar este programa en la parte oscura del cerebro de Mikan! Nos vemos en el próximo capitulo~.
Luego de que Mini Mikan se despidiera, me tranquilicé y me senté bajo el árbol.
En unas horas debería estar en el auto de mis padres, de camino a la casa de mi abuelo, donde Natsume supuesta mente me acompañaría, pero al parecer Luna es mas importante. No quiero que Natsume sea el novio de Luna, o mas bien, no quiero que Luna sea la novia de Natsume, ¡¿Por que ella?!, no se por que me lo pregunto... Después de todo ¿Por que se fijaría en mi?. No lo había notado, y ya estaba llorando otra vez, últimamente lloro demasiado, me gustaría que Hotaru no estuviera tan ocupada, o que Natsume no estuviera todo el día con Luna, incluso que Ruka dejara de lado a sus animales para hablar con el aun que sea un minuto, pero eso no pasará. ¡¿Por que no se dan cuenta de que me hacen sentir tan sola?!. Ya no podía controlar mi llanto, no había llorado así desde que, bueno, solo diré que no había llorado así hace mucho tiempo. Una mano se posó en mi hombro y yo continué llorando un rato mas, no podía evitarlo, hace mucho que quería llorar de esta forma pero no quería hacerlo, no quería preocupar a nadie, a las personas no les gusta cuando alguien llora, así que prefiero sonreír.
Después de unos minutos logré calmarme, aquella persona acariciaba mi espalda, muy lentamente, como si fuera de cristal y tuviera miedo de que me rompiera fácilmente. Levante la mirada y me encontré con los mismos ojos amarillos de hace un rato, Ian. Últimamente solo Ian se preocupaba por mi, quizás eso quería decir algo, tal vez Natsume no era la persona indicada para mi, y tal vez Ian si.
- ¿Ian? ¿Me haces un favor?
- Claro hermosa, lo que sea -Dijo el sin dejar de acariciar mi cabello.
- ¿Puedes acompañarme a la casa de mi abuelo en unas horas? -Pregunté algo apenada.
- Claro que si, ven -Tomo mi mano y me levantó- No llores preciosa -Suavemente limpió mis lagrimas con el borde de la manga de su sudadera, a decir verdad, hacía algo de frío y yo solo estaba vestida con una blusa y una falda, pronto llegaría el invierno y con el la navidad, y con la navidad llegaría el cumpleaños de Natsume.
¡¿Lo ven?! ¡No puedo estar ni cinco minutos sin pensar en Natsume!
- Lo siento Ian -Le sonreí, a lo que el respondió también con una sonrisa- Tenemos que ordenar lo que vamos a llevar, a las 15:30pm nos pasará a recoger el chófer de mis padres ¿Si?
- Claro, pero solo iré con una condición -Asentí y lo mira confundida unos segundos, el rió.- Tranquila Ángel, no es nada malo, solo déjame invitarte el almuerzo -Sin poder evitarlo me sonrojé y asentí. Las palabras no me salían.
Ian paso su brazo por mis hombros atrayéndome hacía el, por alguna razón a una parte de mi le gustaba estar así, pero me decía, perdón, me gritaba que me alejará. Tal vez Ian esconde algo, o puede ser que estoy siendo paranoica, bueno es normal, ahora que estoy enloqueciendo puedo ser tan paranoica como yo quiera, después de todo me queda muy poco para tener que irme al manicomio.
Ya eran las 15:00pm, y con Ian nos encontrábamos en la salida esperando a que el auto de mis padres llegara, el almuerzo estuvo increíble, Ian cocinó de maravilla, y luego ambos hicimos el postre. Fue muy divertido ordenar nuestras cosas juntos, bueno menos cuando sin querer le dije que sacara las cosas de "Aquel cajón", sin notar que "Aquel cajón" era nada mas ni nada menos, que el de mi ropa interior. Negué repetidamente ante los recuerdos ya que sentía quizás toda mi sangre concentrada en mis mejillas.
Después de unos minutos el auto llego, y lo vi, vi a Natsume a lo lejos, pero solo de reojo, así que hice como si no lo hubiera visto y entre al auto, todo el camino fue pura diversión, con Ian cantábamos todas las canciones que sonaban, aun que no nos supiéramos la letra, aun que no cantábamos bien, aun que quizás el mundo estaría mucho mejor sin nuestras voces, aun que el chófer se riera a carcajadas, aun que... Bueno ya habrán entendido, al menos lo hacíamos con sentimiento.
Luego de muchas... Muchas... Muchas... Y muchas horas, ¡Al fin habíamos llegado! ¡Si! Bueno, a decir verdad solo fueron dos o tres horas. ¡Pero eso es demasiado para mi! Yo necesito ser libre, correr por praderas verdes, trepar arboles, bailar en la lluvia, ser libre como el viento en la mañana, libre como el mar... Ok. Ian me esta mirando raro, algo tengo que estar haciendo que no sea normal. Repasemos. Tengo ropa puesta, no eh olvidado ni mi falda, ni mi blusa. Perfecto. Mi cabello, esta desordenado, pero no mas que el de el, parece una imitación de Chewbacca, y todo por que queríamos sentir lo mismo que sienten los perros a sacar la cabeza por la ventana con la lengua afuera, si, muy normales. Sigamos. Mi rostro y mis brazos, haciendo muecas mas feas que la muñeca Anabelle, y mis brazos moviéndose de un lado a otro haciendo un extraño baile, si podemos llamarle así.
Mi abuelo se llevó muy bien con Ian, comimos tarta con jugo de uva, el que hizo que me acordara de Hotaru y de un gallo usando un tutu, por alguna razón. no era muy tarde, por lo que Ian me pidió que le mostrará el lugar y así lo hice. Ahora estabamos en un bosque que estaba por atrás de la casa de mi abuelo. Era muy bonito y si sabías el camino correcto llegabas a una laguna muy linda de agua cristalina. Lo llevé ahí, pero le cubrí los ojos, ese era mi lugar secreto y de... Natsume. Aquí vamos otra vez.
- ¿Por que me cubres los ojos, Preciosa? -Escuché preguntar la voz de Ian, a lo que me sonrojé.
- Pues... Este es mi lugar secreto y no puedes saber el camino -Respondí sin sonar cortarte, por suerte.
No volvimos a hablar hasta que llegamos al lugar y yo dejé de cubrir sus ojos. Nos sentamos y comimos las cosas que traíamos en la cesta. Luego de terminar nos quedamos hablando de nosotros. Ian tiene un hermano mayor de 20 años, sus padres están separados; su madre vive aquí, y su padre en E.E.U.U. Irá con el de vacaciones.
- ¿Así que tu y Natsume se conocen desde pequeños? -Preguntó alzando una ceja.
- Si -Apunté un árbol- Justo en ese árbol nos vimos por primera vez -Reí ante el recuerdo.
- Ven -Ian se levantó rápidamente y caminamos hasta el árbol.
Lo que pasó en ese momento me dejó sin palabras. Literalmente. IAN ME ESTABA BESANDO... ¡Y AHORA NO ERA UN SUEÑO!
