Hola, ¿como están? Espero que bien y que hayan tenido paciencia para esperar este capítulo que, admito, me tarde mucho en subirlo. Perdón pero la inspiración es caprichosa y cruel.

En este capítulo va a haber muchas perspectivas diferentes, cuando hayan tres puntos es un cambio, espero no confundirlos.

Buena lectura

Capitulo 10: Cornucopia de maldad

Hoy es el gran día, el día de hoy terminare con todo esto de una vez por todas, Muajajajajaja. Me levanto de la illa, el improvisado trono que me hizo Tao Tai, ese jabalí es un verdadero idiota, creo que incluso puedo llegar a sentir lástima por el chico que vive con él. La verdad dudo que sea su hijo, digo ¿Que clase de viuda, loca, extremadamente desesperada tendría un hijo con él? Y si existe alguien así es seguro que escapo en cuanto tuvo la oportunidad.

Me dirijo a la puerta y la abro, espero que todos hayan llegado, en lo personal no me gusta que me hagan esperar, en especial si son mis súbditos... digo, mis aliados.

Hoy en la mañana envié "invitaciones" a los mejores villanos, las mayores amenazas para el palacio de jade, no podría encontrar mejor ejercito. Por "encontrar" me refiero a que investigue en un registro policiaco que un torpe rinoceronte me dio a cambio de un pastel de ciruela, lo más gracioso es que solo era una cubierta de pastel. Quisiera poder ver la cara de ese idiota cuando vea la sorpresa que le deje.

Rayos-exclamo al ver que toda la mermelada de ciruela del pastel exploto en mi rostro. La pegajosa sustancia gotea por mi frente y se me mete en la nariz...que bien huele, ese león es un... Hmmm, esperen un segundo, jejejeje es delicioso, aun viniendo propia cara

El intercambio de información sobre los villanos, habilidades y ubicación de los centros de reunión criminal a cambio de un pastel fue el mejor trato que he hecho en la vida.

Cuando leí esos archivos decidí organizar una fiesta, una pequeña reunión con los que me ayudaran a tomar el palacio de jade, con todos ellos de mi lado no habrá quien me detenga, así por fin cumpliré mi destino.

Hoy voy a destruir a los habitantes del palacio, lo gobernare y con todos esos "maestros de kun fu" fuera del camino voy a ser capaz de reinar todo el país.

¿A que hora dijiste que vendrían?-le pregunto al jabalí sin apartar la vista del horizonte, el sol se está metiendo.

En unos minutos...-le gruño sin voltear a verlo, desde donde estoy veo por el rabillo del ojo como se encoge con temor. Es tan cómico ver a ese idiota asustarse de todo ¡Es el bufón perfecto! Si voy a ser rey necesitare un buen bufón/sirviente/taburete. La verdad es muy tonto, creo que apenas y puede pensar, pero debo admitir que las armas que fabrica son aceptables, de todas esas cosas la mejor es, y siempre será, mi brazo nuevo. Desde que me dio la nueva prótesis me siento un felino nuevo, ya no solo me conformo con cazar aldeanos, ahora puedo hacer más que eso, mucho más. Este brazo artificial es más fuerte y con todas las cosas que Tao Tai, le agrega cada día es aun mejor, Tiene cadenas, cuchillos voladores, estrellas de metal y garras de hierro retractiles, también tiene un lanza llamas ¡Lanza llamas!

Desde que era un niño mi padre solía decirme que no jugara con fuego, que saldría herido o peor, y aunque así fue no me arrepiento de nada. Con el paso de tantos años de nomadismo aprendí que el fuego es el peor de los depredadores, un elemento cruel y despiadado sin consideración alguna por nada, ni nadie. El fuego es asesino, un león con lanza llamas es igual a ¡La dominación mundial!

Desde lejos veo como se acercan, todos comienzan a llegar. Con la puesta de sol se ve en realidad dramático, todas sus sombras disparejas avanzando a pasos firmes hacia aquí. Parece que no son más que un puñado de villanos, no es un ejército pero por lo que se es mejor que nada.

Uno a uno comienzan a entrar. Por lo que veo mi fuerza de elite no es tan impresionante como imagine. Por las grandes puertas entra un rinoceronte con un cuerno, y en la punta de este una espada. Seguido por un búfalo de paraje amarillo y traje negro, como de pingüino. Poco a poco van entrando un grupo de caimanes, aparentemente liderados por un cocodrilo más alto y con un casco de hierro, bastante abollado por cierto y... Wow, eso sí es un cocodrilo, mide casi dos metros la verdad dudo que pueda entrar...

Crash

Encontró la forma de entrar.

Luego llegan una cobra y un escorpión rojo, unos lobos de pelaje gris oscuro con mazos de metal atados con cadenas.

Todos lo que van entrando al taller me miran con cierta curiosidad, el seño fruncido y gruñidos escapándose por sus labios, una mezcla de curiosidad y deseos profundos de ahorcarme con mi propio brazo bueno, eso me agrada.

Pasa por la puerta, ya destrozada, un zorro rojo con vestimenta azul y gafas, seguido por un grupo de leopardos grises que son... feos con ganas. Detrás de ellos entra una zorra con kimono rosa. Bajo la vista y veo a un extraño monito con... Wow...que ojos tan grandes... El monito ojos de toro viene acompañado de un par de toscos gorilas que me miran con odio. No vi cuando entro al edificio, pero apenas me di la vuelta vi a un búho de vestimenta morada y garras de metal.

Al final una leopardo de las nieves, impresionante según lo que leí en los archivos. La encontraron en medio de un cañón amarrada a una roca, la llevaron a prisión y en un par de horas ya no estaba ahí, la gatita es muy traviesa.

Creo que ya estamos todos, bueno casi todos solo falta un tal... Tem...Tem... Lo recordare mas tarde.

Entro y me subo a la mesa de trabajo de Tao Tai, de esa forma todos me verán y me oirán mejor cuando comience con mi decurso previamente preparado... ¡Que! ¡Rayos!, ¡¿Donde están mis tarjetas?!

Bueno tendré que improvisar.

Me aclaro la garganta y todo el mundo se caya... Que... Todo el mundo está peleando y amenazándose de muerte. Mmmm no creí que el brazo de un cocodrilo fuera tan flexible...

Crac.

No lo es.

Lanzo un fuerte rugido, un poderoso sonido que hace que las paredes tiemblen. Todos dejan de lado las espadas, mazos y hachas de doble filo. Cada quien toma asiento en menos de lo que canta un gallo.

Amigos-digo con la voz más potente que puedo para que todos me escuchen- seguro todos se estarán preguntando porque lo he convocado este día.

Si eso mismo decíamos a hace un momento-levanta la voz un cocodrilo con casco abollado.

Cállate, cocodrilo-gruñe un lobo de pelaje gris que usa un casco de metal al rededor de su cabeza.

No voy a hacerlo, quiero saber que rayos hacemos todos aquí. No nos habíamos reunido desde el incidente con el demente de Tsin-replica ¿como se llama? ¿Fung? con las manos en las caderas.

Amigos, por favor-digo retomando la atención del cocodrilo.

Hoy lo he convocado para...-un fuerte sonido interrumpe mi voz. El estrepitoso ruido de una puerta azotándose. Agacho las orejas ante tal sonido y entre cierro los ojos.

¡YA LLEGO TEMUTAI, REY DE LOS QUIDAN!-ahora se quien azoto la puerta, además llego tarde. Se trata de un búfalo de piel azulada, usa camisa roja y un pantalón beige.

Alzo mi zarpa para responderle.

¡¿QUIEN TE CREES QUE ERES PARA EXIGIR LA PRESENCIA DE TEMUTAI, REY DEL CLAN GUERRERO DE LOS QUIDAN?!-se acerca con pasos firmes haciendo retumbar un poco el suelo, su mirada fulminante y humo negro saliendo por sus fosas nasales, debo admitir que se ve algo intimidante, para los simple vegetarianos. Soy un león, un antílope chino súper desarrollado como este no me va a intimidar en lo más mínimo.

Soy el próximo gobernante del valle-digo sin apartar la mirada de ese seño fruncido que se acerca poco a poco.

Además, llegas tarde, esto comenzó hace veinte minutos-agrego sin inmutarme por sus bufidos y ojos inyectados en sangre.

SOY TEMUTAI, REY DE LOS QUIDAN, YO DECIDO A QUE HORA LLEGAR Y UN ESTUPIDO GATO COMO TU NO VA A DECIRME QUE HACER-¿Este sujeto solo sabe hablar a gritos? Creo que si, además de que parece amar su titulo, no deja de repetirlo.

Muy bien, TEMUTAI REY DE LOS QUIDAN, te ordeno que sientes-digo con los dientes apretados y el seño fruncido. El búfalo tensa la mandíbula sin apartar la vista de mí. Son unos minutos de mucha tensión, momento oportuno para mostrarles a los demás el poder de su próximo líder.

NADIE LE DA ORDENES A TEMUTAI-brama furioso y dirige su pesuña cerrada en un puño a mi rostro. Yo predigo el movimiento y lo esquivo con facilidad y sujeto su brazo, doy un giro sin bajar de la mesa y doy una patada en el abdomen de Temutai (rey de los quidan). El fuerte ruido de un búfalo estrellándose de lleno en la pared contraria en música.

Todos los presentes tienen los ojos bien abiertos de par en par, algunos incluso se cubrieron la boca, mientras que otros parecen congelados como si estuvieran procesando, otros cuantos ríen entre dientes.

Me aclaro la garanta y continúo.

-amigos, si no hay mas interrupciones-volteo a ver a Temutai con una mirada fría y autoritaria, con cierta satisfacción. El búfalo tomo asiento, se revuelve nervioso en él y evita mi contacto visual.

-el día de hoy loe he reunido para hablar de algo que seguro les va a interesar a todos, hoy les hare una oferta que ninguno podrá rechazar. Los he traído aquí porque mis fuentes me informan que poseen habilidades únicas y sé que son justo lo que necesito para gobernar, tomaremos el palacio de jade.

Hago una pausa, la mayoría ahogo un grito cuando mencione el palacio. Otra vez el silencio reina, nadie habla, pero eso no dura mucho ya que así como hace unos minutos podías escuchar el sonido de un alfiler caer, ahora se ha transformado en un murmullo que rápidamente se convierte en una masa de gritos furiosos contra mí.

¡Estas loco!-grita uno de esos leopardos súper feos.

¿Porque piensas eso, felino amigo?-pregunto de manera calmada, a pesar de todos los gritos que resuenan a mi alrededor.

Porque si-responde otro, un zorro con gafas- tomar el palacio de jade es imposible, créeme lo sé por propia experiencia.

Si pero nada es imposible, por esa razón lo he reunido, son únicos, fuertes y habilidosos, tienen lo necesario para tomar el palacio y en poco tiempo el trono de china-alzo mi brazo en modo triunfal. Ellos se miran unos a otros y murmuran cosas diversas, que estoy loco hasta algo que tiene que ver con mi madre y el día de mi nacimiento.

Está bien, solo díganme tres razones para no atacar-digo cansado de tanto misterio ¿Porque no quieren atacar? Son un grupo de los mejores, que les asusta.

Te vamos a dar seis razones-dice el mono "ojos muy grandes para un elefante".

Una: el maestro mono-dicen un cocodrilo, el escorpión rojo y un búfalo, seguramente escolta de Temutai.

Dos: la maestra víbora-dice la cobra real.

Tres: el maestro grulla-dicen el búho y los lobos a coro, molesto y desafinado.

Cinco: la maestra tigresa-corean casi todos, menos la cobra y los zorros.

Seis: ¡El guerrero dragón!-exclaman todos y cada uno de los aquí presentes.

¿Que tiene de especial ese "guerrero dragón"?-pregunto con cierta curiosidad.

Es el último panda que existe-asegura el zorro de ropas azules.

Su poderbilidad es demasiado grande, puede acabar con todos nosotros el solo-agrega Fung, sus compañeros asienten.

Domina la paz interior y el chi de los héroes-dice con firmeza y seguridad el búho, noto cierto rencor y celos en su voz.

Si, además tiene un pelaje blanco, tan esponjado que te dan ganas de abrazarlo como a un peluche-dice con tono empalagoso un cocodrilo alto y flaco que una un pantalón anaranjado.

Todos volteamos a verlo con gesto de ira y desaprobación. Fung se golpea la frente y el cocodrilo hablador se encoge de hombros y se cruza de brazos.

Eso... no importa, ustedes tiene el potencial solo hace falta aun líder, y ese soy yo-digo una vez que todo se calma.

No es verdad, solo eres un charlatán chiflado y estafador que quiere arrastrarnos a su estafa de locura y chifladas-grita el rinoceronte levantándose sobre la silla. Vuelve a comenzar el barullo.

Gritos, empujones, insultos, peleas ¿Cuando va a terminar esto?

Un agudo y chirriante sonido hace que todos nos encojamos. Entre cierro los ojos y me vuelvo hacia tao Tai, uso un metal y lo raspo contra un pizarrón verde. El horrible chillido hizo que todos se callaran y se volvieran a sentar.

Asiento en señal de aprobación y volteo nuevamente hacia el público.

Tiene que escucharme y obedecerme-digo con firmeza y frialdad. Algunos asienten, otros parecen dudarlo.

¿Como sabemos que eres confiable? ¿Quien nos dice que no nos dejaras fuera de tus planes cuando tengas lo que buscas?-exclama molesta la zorra.

Nadie dice que soy confiable-respondo con una sonrisa ladina curvando mis labios.

¿Entonces porque deberíamos escucharte?-grita indignado el mono de ojos rojos.

¿Acaso tiene otra opción?-respondo con una pregunta retorica, con mi voz en calma ante tanta presión, nadie dice nada-ustedes son un montón de inútiles, sin mí no podrán lograr nada. Todos ustedes solo son un grupo de mediocres...

-Pateticos-mmm, yo no dije eso pero creo saber quien lo hizo. Bian zao, el hijo de Tao Tai, tiene razón el chico.

Todos callan, tensan la mandíbula, aprietan los ojos y cierran los puños, al poco tiempo se relajan y parecen aceptar mis palabras.

Acepto-dice una voz que no logro identificar-pero hay que tener cuidado.

¿Porque?-exclamo exigiendo una respuesta.

Porque, león amigo mío-ronronea una felina de pelaje gris acercándose lentamente a mí, me hace una seña para que me acerque a ella, obedezco- el palacio de jade es hogar de los mejores maestros de kung fu. Son guerreros disciplinados, fuertes, serios y honestos... y también está el guerrero dragón.

El sol comenzaba a ocultarse detrás de las montañas, anunciaba el final de otro pacifico día en el pacíficamente tranquilo valle de la paz. En medio de aquella quietud surgió una oscura sombra, un malvado leopardo de ojos rojos como el fuego y pelaje oscuro como su alma oscura. Rugió con fuerza y ataco al ganso de plumas negras que pasaba inocentemente con su carrito de manzanas.

Con las garras en alto, el felino volvió a rugir, estaba por dar el golpe mortal cuando de pronto en el horizonte surge, como una luz de verde esperanza, el guerrero dragón. El imponente y barbarisimo panda se mantiene firme ante los insistentes ataques del leopardo, bloqueando con gran destreza.

Cuando el felino oscuro se ha cansado el dragón surge y muestra su verdadera poderbilidad. Un aura dorada surge del panda,

desenvaina su espada y está a punto de dar el golpe mortal cuando...

¡Panda! ¡Deja de jugar!-oh por Oogway, siento que casi se me para el corazón cuando Shifu entro gritando a mi habitación.

Si, maestro, pero no es jugar, se llama estrategia-le respondo con tranquilidad.

¿Que? Te he dicho veinte mil veces que debes respetar el titulo, deja de actuar como un chiquillo, debes comportarte como el maestro de kung fu que eres, panda-dice Shifu con su seño fruncido y mirada seria, que sorpresa.

Tranquilícese, Shifu, no hay nadie en las barracas-le digo, el entra a mi habitación y cierra la puerta.

¿Seguro? ¿Donde está todos?-arquea la ceja con curiosidad.

Víbora y grulla fueron al pueblo, igual mono y mantis, tigresa esta en alguna parte y cole en el salón de entrenamiento-le digo sonriendo, una sonrisa se forma en el rostro de Shifu.

Bueno, en ese caso me voy a mi habitación-se da media vuelta para salir.

Shifu, espere...-le digo, el se vuelve hacia mi-quédese...-me mira dudoso- dejare que usted sea usted.

Saco mi caja de kwan el inmortal y de esa caja, el muñeco edición limitada de Shifu que me regalo mi ex novia.

Y yo seré yo-saco el mini yo, un bararistico panda miniatura.

-Hmmm, está bien ¡Toma eso!-Shifu se mueve y da una serie de patadas en mi abdomen.

-¿Conque así quiere pelear, eh?-doy una patada voladora que impacta contra su rostro.

-Aplauso de loto de oro-Shifu realiza una serie de movimientos y me golpea, salgo volando al oscuro abismo de la perdición.

-¡es trampa!-grito furioso, que le pasa, se supone que es un maestro de kung fu nivel fénix, amo del nivel de conocimiento Yao, y no sabe que ese golpe es ilegal...

-Noooo...ooo

-Siii iii-digo haciendo un puchero.

-Nooo ooo

-¡Shifu!

-Veo que eres un oponente formidable. Pero no es suficiente para enfrentarte al "tigre de fuego"...

No, creo que no me gusta, no suena tan bárbaro como creí.

-espera, dame un segundo para pensar un mejor nombre.

Que dificil es pensar en un nombre intimidantemente bárbaro.

Que importa.

-prepárate para recibir la paliza de tu vida.

Seguro jamás has recibido esa clase de golpes, olvídate de la víbora veloz y el mono, aquí está el fiero tigre en llamas-siento que eso lo he escuchado antes.

Doy una serie de golpes y patadas al muñeco de entrenamiento, extiendo las manos en un intento por crear mi propia versión del golpe de fuego. El muñeco se cae, siiiii.

Baile de la victoria, si, lo hice

¡Soy el mejor!-grito mientras realizo una serie de movimientos con las manos y la cadera, mueve los brazos ¡si! jaja, lo hice y...

No me doy cuenta de que el muñeco regresaba los golpes, Auch... No eso no me detendrá, doy una fuerte patada latera, doy muchos golpes, los más fuertes que conozco.

¡Siii!... No...-el muñeco regresa y me golpea en la cara, salgo volando hasta estrellarme con una pared.

Me la pagaras maldito juguete-me levanto y sigo golpeándolo, se supone que tiene aire adentro ¡¿Porque no se revienta?! Esto ya me harto.

Doy un golpe definitivo, no diré como lo hice porque apenas logro comprenderlo, pero es suficiente para que esa cosa caiga finalmente.

Otra vez regreso y me dio un golpe que me dejo tendido en el suelo del salón de entrenamiento.

-Veo que te he subestimado, gran guerrero de juguete-murmuro antes de caer inconsciente.

Jamás habíamos hecho esto, me pregunto porque, me estoy divirtiendo mucho-me dice grulla.

En cuanto Shifu nos autorizo el día libre decidí que debía tomar iniciativa, invite a grulla a una cita. Ahora estamos en el restaurante comiendo fideos, después nos traerán una orden de dumplings especiales.

Yo, igual-respondo sonriendo, luego de un rato nos acabamos los fideos, un gran plato con dos sopas. Ahora viene los dumplings.

¡Son riquísimos! El señor Ping se lucio con esta comida, estoy segura de que nada podrá arruinar este momento con mi pajarito...

Cof, cof...ehhwhewhehw...cof...cof...-¿que es eso? No, por favor no. Se trata de grulla, se está ahogando con un dumpling. Tiene los ojos abiertos como platos y con sus alas acaricia su cuello.

Que suerte la mía, creo que lo único que podía arruinar esta cita era que a mi pajarito se le atorara al comida en la garganta.

Espera, grulla yo te ayudo-me enrosco en torno a su pecho y comienzo presionarlo, con algo de suerte saldrá el dumpling y no sus ojos.

El tose con más fuerza, creo que funcionara. No me había fijado pero todos aquí dejaron de comer para ver como intento salvar al maestro grulla de su almuerzo. Después de unos insoportables dos minutos, se clama, su respiración se normaliza y veo como una bola blanca sale disparada del pico de grulla en dirección a la cocina, con suerte nadie saldrá herido.

Ya sale una orden de tofu apesto...-ok, retiro lo dicho. Dentro de la cocina se escucha la voz de un ganso gritando, además del ruido de ollas y platos cayendo.

¿Está bien?-le pregunto acercándome un poco más a la puerta de la cocina.

Si...-el ganso restaurantero aparece con un bol de hierro en la cabeza, parece desorientado y algo mareado.

Amigos-grita como si estuviera borracho-el día de hoy todo es gratis.

Se escucha el grito de todos aquí, felicidad por que, por primera vez en la vida, el señor Ping está regalando comida, debió golpearse muy, muy, muy fuerte la cabeza.

Grulla-me arrastro a su lado.

Si, víbora-responde sin mirarme.

Vámonos ya-murmuro, subo a su espalda y elevamos el vuelo fuera del restaurante.

Pagaste ¿Verdad?-pregunta cuando estamos a la altura de las montañas del palacio de jade.

-¿No escuchaste al señor Ping? ¡Todo es gratis!

Hace casi media hora que salí del palacio, no acostumbro hacer esto muy seguido, tal vez una vez cada dos semanas o algo así. No creo que tenga anda de malo salir al bosque y divertirme un poco, tener algo de "esparcimiento" Agradezco a grulla por explicarme lo que significa esa palabra. De vez en cuando es bueno salir de la rutina de la maestra seria y radical sin sentimientos.

Camino por el bosque de bambú, ya está cerca, mi lugar secreto. Un verde campo, totalmente rodeado de arboles, un sitio casi inaccesible a menos que conozcas bien el camino. Me adentro más en los arboles y no hay anda, solo árboles y plantas, flores y ramas.

Trepo a un árbol y voy saltando de rama en rama hasta que llego, de un salto bajo y caigo en cuatro patas.

Aquí el pasto es verde suave y me gusta recostarme, dejar que el sol me dé en la cara, cierro los ojos un momento.

Pasaron minutos, me levanto y me acerco a un árbol hueco, meto la mano. Tanteo un momento, buscando algo que debería estar aquí. Después de un rato siento algo, algo redondo y suave.

¡Lo encontré!

Sabía que no podía perderlo, después de todo no dejo que nadie sepa que esto existe.

Lo saco y lo arrojo al otro lado del prado, me agazapo y de un salto lo atrapo en mis garras. Lo persigo de un lado a otro y siento como un involuntario ronroneo sale de mi garganta, me alegra que nadie pueda escucharlo ya que me moriría de vergüenza si alguien me viera.

No puedo creer lo que mis ojos están viendo, esto es algo que creí nunca ver en esta vida. Ciertamente debo agradecer a mono la idea de seguir a tigresa atreves del bosque. Es algo irreal, a pesar de los golpes que los dos nos dimos con esas duras ramas de bambú, los moretones valieron la pena. Ver a tigresa actuar así es algo que no se ve todos los días.

Te dije que era buena idea-me susurra mono.

Si, tienes razón viejo-le respondo en un susurro-lamento haber dudado.

Mono suelta una carcajada al ver como tigresa saca una bola de estambre de un árbol... se ve tan tierna... como una gatita jugando con su estambre jajaja.

Ahora veo porque ella no quería que nadie la encontrara... ¡Por el bastón de Oogway!

¡Mono!-le digo alarmado-tenemos que irnos.

¿Porque? El espectáculo apenas está comenzando-dice con burla, volteo la mirada y veo como tigresa, mientras juega, empieza a ronronear.

¡Estamos muertos!

Vámonos ya, viejo-le digo.

Tranquilo-dice encogiéndose de hombros y restándole importancia a un asunto que es de vida o muerte.

Bueno, haya tu, yo aprecio mi vida-le digo y de un salto bajo y emprendo el camino de regreso.

Ya estoy a medio camino y aun escucho sus sonoras carcajadas, ese simio está muerto.

Me sobre salto al escuchar su agudo grito, se que está a punto de morir pero ¡Grita como niña! Seguro le va a doler.

Ojala les haya gustado, el siguiente no tardara tanto, lo prometo, promesa de meñique. Dejen review.

Adiós