Hola :D
Al fin, seguro están pensando eso xD, al fin se me ocurrió continuar con el fic. Espero que les guste el capítulo de hoy.
Capitulo 12: tiempo y oscuridad parte 2: El ojo del Tigre.
Debes tener cuidado, Cole- dice Po sujetando esa cosa extraña en sus garras.
¿Porque hacemos esto?-pregunto con dificultad debido al esfuerzo de levantar la carreta.
Porque hace meses le prometí a mi padre que iba a raparlo-responde colocando una rueda de madera en parte inferior del carrito. Po sostiene la carreta mientras yo salgo. Me levanto y sacudo toda la tierra de la ropa.
¿Que fue el paso? ¡Parece que le paso encima una manada de Mamuts!-exclamo al recordar el estado deplorable de la peculiar carreta.
No entiendo cómo es que un carrito pudo terminar tan destrozado.
Es una larga historia que involucra unas vacaciones forzadas, un grupo de lobos asesinos, un juego de magia y un museo, ah y un acantilado-responde Po. Yo arqueo la ceja. Aun después de la "detallada" explicación de Po, no entiendo cómo es que este carro parece haber luchado contra un rinoceronte. Mi rostro refleja mi confusión, el panda parece notarlo porque al momento agrega:- Solo diré que Shifu condujo sobre las escaleras y la gravedad a veces es muy cruel.
El se encoje de hombros. Eso si suena muy interesante, como una buenas vacaciones, lobos maleantes, trucos de magia, un fideo- móvil rodando por las escaleras, un juego de veo veo... ¡ ¿De qué se queja?! Las mejores vacaciones que he tenido con mis padres fueron en un pueblo, una aldea situada en medio de la nada, parecida a "Ningún lugar" de la caricatura de Coraje el perro cobarde, lo mejor que me paso en ese viaje fue poder regresar a la ciudad ¡Fue tan frustrante! No podía poner a cargar mi teléfono y además tenia que ayudar a mis tíos en todas sus labores, labrar la tierra como si estuviera en el siglo XV, recoger frutos de los arboles causándome serias contusiones y manos llenas de astillas, además de la golpiza que me dio el estúpido toro vecino solo por llevar mi camisa roja ¡Por amor de Dios, el toro era daltónico!
Y ¿Sabes hacer magia?-pregunto para cambiar el tema y olvidarme de aquellas vacaciones. Po agarra una tabla de madera que tiene la imagen del rostro de su padre y me lo da cuando logro subir al techo.
Claro, sé hacer muchos trucos, recuerdo que una vez saque un ramo de flores rojas del oído de Tigresa-responde el panda.
Me ayuda a bajar una vez que el anuncio queda bien fijado al techo. Una vez abajo tengo que ayudar a Po con la bicicleta - motor.
¿Y le gustaron?-pregunto de manera picara.
Si... Digo no. Bueno... ¿Cuando una chica amenaza con meter rosas en tus oídos, es bueno?-Cuestiona Po algo nervioso, y sonrojado, al recordar el incidente.
Víbora me lo había dicho hace ya un tiempo. La reptil me comento que había interrogado a Tigresa y por fin confirmo nuestras sospechas, así que ahora debe ser mi turno de comprobar ciertas cuestiones de... ¿Como podría llamar a Po y Tigresa?... ¿Posa? ¿Tigrepo? ¿Pogresa? No sé, pero ya tendré tiempo de pensar en algo...
Po, tengo entendido que antes de que yo apareciera, que Tigresa entreno en otra academia de kung fu-y así es como comienza mi plan malvado, nombrado ingeniosamente "Presionar a Po hasta que hable y confiese su amor por cierta felina" según víbora abreviado seria "P.P.H.Q.H.C.S.A.P.C.F", el panda asiente- dime po ¿Porque fuiste tu el único en ir a buscarla?
Po arquea la ceja y después de un rato de silencio y martilleo para arreglar el auto de su padre, me responde:
-Porque el resto de los cinco furiosos estaban de fiesta.
No mientas, Po-le insisto- en serio ¿Que fue lo que paso?
Es verdad-responder haciendo un puchero- los demás estaban de fiesta, y Shifu estaban tan deprimido que no salía de su habitación.
- ¡¿Cómo?!
Flashback sin POV
Oigan, chicos-el panda de ojos verdes había pasado todo el día buscado a sus compañeros. Los cuatro furiosos no aparecían por ninguna parte. Ni en el salón de entonamiento, ni en las barracas, no estaban ni en el pueblo.
Entonces sus oídos captaron el rítmico sonido de tambores y flautas. Po sabía que no había ningún festival por aquellas fechas, lo cual era muy raro, así que siguiendo la música se dirigió al salón de los guerreros.
Desde afuera podía escuchar la música y muchas risas, carcajadas y chistes. Las luces eran irregulares dentro del salón, como si estuvieran prendiendo y apagando velas al azar. Po entreabrió la puerta y se asomo por ella. Un grupo de cerdos y gansos tocaban diversos instrumentos en una esquina del salón, había una gran decoración y los cuatro furiosos bailaban con alegría.
¡¿Qué?! ¡¿Qué?!-exclamo el panda cerrando la puerta contra su espalda.
Fin del flashback.
No puedo creer lo que Po me acaba de decir. Si realmente todos festejaban, el debe quererla mucho para haber ido por ella.
Ambos suelen comportarse de manera extraña cuando están juntos. De hecho podría jurar que he visto a Tigresa sonreír cuando esta con el panda. Víbora me ha comentado ciertas cosas, no he comprendido mucho porque la mayoría del tiempo ella murmuraba algo sobre fuegos artificiales en forma de corazón, damas de honor y un tigre blanco, o un panda rojo, o algo así.
No entiendo que pasa por la mente de esa serpiente, supongo que jamás lo sabré.
¿Siempre fueron unidos?-pregunto. Los dos dejamos de lado el carro de su padre, supongo que ya terminamos.
No, de hecho ella fue la primera en intimidarme para que me fuera del palacio, pero no conto con mi barbarosidad -contesta Po.
Oye, ¿quieres comer algo?-sugiero. No es que no quiera seguir ayudando a Po con la reconstrucción de su auto, pero... No, no puedo mentir, simplemente no quiero.
El panda asiente mientras el sonoro gruñido de su estomago delata su condición.
Creo que eso es un sí-dejamos el fideo móvil en la calle y nos dirigimos al restaurante del señor Ping.
Hola, pa'-saluda Po con una gran sonrisa en el rostro dirigida al ganso de plumaje gris. El señor Ping le devuelve la sonrisa y con su ala le indica que se acerque. Cuando él se va, yo busco una mesa vacía, hay muchas ocupadas, la única disponible es una cercana a la cocina. El señor Ping llega junto a Po con un par de platos con fideos en sus alas.
Me alegra que hayan venido hoy ya que tengo una promoción especial-dice alegre mientras deja los tazones sobre la mesa.
¿De qué se trata?-pregunto curioso.
Solo por el día de hoy, un plato de fideos a un yuan, y dos platos de fideos especiales por nada menos que dos yuanes-dice con su voz graciosa y un gesto teatral, parece un comercial de tv.
Pero... eso no es una promoción, ni siquiera es un descuento- le aclaro en un susurro.
Lo sé, pero no se lo digas a nadie, desde que hay promoción las ventas han subido al cielo-murmura de manera cómplice y emocionada. Ruedo los ojos.
Dime Po, ¿qué planeas hacer esta noche?-Doy un sorbo a mi sopa de promoción.
Voy a ir al festival de esta noche, se presentaran las damas de las sombras-dice con aire ilusionado y ojos brillantes, además de muchos fideos en la boca.
¿Damas de las sombras? Me parece haber escuchado eso antes...
Flashback
Estábamos sentados alrededor de la mesa cenando, adivinen que... Así es, fideos, otra vez.
Mientras yo comía en silencio escuchaba fascinado las aventuras que mis héroes me contaban. Yo sabía que ellos eran legendarios guerreros, pero esa noche me impresione de lo poco que la historia recuerda de ellos. Sus batallas son muy conocidas en mi época. Pero ahora veo que aunque ellos son leyendas todo lo que el mundo sabía de ellos solo era una fracción de la verdad.
Comíamos tranquilos hasta que Grulla se decidió hablar.
¿Saben? Para el festival de la flor de loto vendrán las damas de las sombras, escuche que se han reformado- comento el ave con interés. Al principio me dio curiosidad ¿Quiénes eran esas "Damas de las sombras"? ¿Cuál sería su especie? ¿Eran malas, o porque Grulla había dicho "reformarse"? ¿Serian bonitas? ¿Alguna seria mi novia?...
Siendo sincero, no tenía la más mínima idea pero los demás sí. Ya que en la mesa todos tuvieron reacciones diferentes que iban desde poner cara de idiota enamorado (Po), burlarse y decir cosas inapropiadas (mono y mantis, sonrisas pícaro- sarcásticas (víbora), además de la destrucción de un par de excelentes palillos de la dinastía... No sé cual, pero eran de buena calidad, y quien creen que fue, así es Tigresa lo hizo en un repentino ataque de celos...
(Tigresa: Yo no siento celos..., Yo: ¡¿Qué?! ¡¿Cómo es que te metiste en mi recuerdo?! Tigresa: no estoy en tus recuerdos... Yo: ¡Claro que sí, lo estás haciendo ahora mismo! , Tigresa: trata de ignorarme y continúa...)
¿Ok...?
En fin, después de que Tigresa hizo explotar unos palillos yo le di los míos para que siguiera comiendo, creo que fui el único en notarlo, así que ella siguió comiendo mientras clavaba las garras de su mano izquierda en la mesa.
Po, se nota que estas emocionado-dijo Mono dándole al panda un leve codazo en el estomago.
Si, tal vez un poco- confeso tímido.
Sera, acaso, por Song- no era una pregunta lo que había dicho Mantis, estaba afirmándolo y Po sabia disimular bien su cara de oso estúpido de amor. Tigresa pareció reaccionar a eso ya que le dio en la parte posterior de la cabeza un golpe. Po dio un alarido exagerado mientras se sobaba la cabeza.
¡¿Que te sucede?!-exclamo Po con un puchero.
Vi un mosquito-respondió ella encogiéndose de hombros. Lo más extraño es que no vi, ni oí, ningún mosco.
¡¿Qué?! ¡Asesina!-acuso Mantis, todos volteamos a verlo, el seguía gritando- ¡¿Crees que porque eres mas grande tienes el derecho de matarlo?! ¡Los mosquitos también son gente!
Tigresa bufo rodando los ojos.
Ni lo toque-dijo, más que una defensa parecía una afirmación (cofcofmentiracof)
¿Entonces porque me golpeaste?-exigió saber Po con una aguda voz infantil.
Porque vi un mosquito rondando tu cabeza-respondió ella restándole importancia.
¿Así que decidiste matarlo? ¡Asesina!-volvió a gritar el insecto escandalizado.
No lo mate-repitió Tigresa hará de la absurda conversación. Era obvio que Mantis no la dejaría en paz, y como PO no entendía nada tampoco dejaría el tema.
¿Tigresa, porque me golpeaste si en realidad no había nada?-pregunto un poco más serio.
¡Había un mosco vampiro! ¿Acaso no escuchas?-grito Tigresa.
¡Lo mataste!-repitió Mantis. Tigresa se levanto y salió de la cocina con total indiferencia a los gritos y reclamos del insecto, que, por supuesto, salió saltando detrás de ella.
Fin del Flashback.
Caminamos escaleras arriba en dirección a las barracas, Shifu les dio a los maestros el día libre por el festival, ahora que lo pienso, ellos tienen demasiados días libres...
Me pase unos minutos pensando en eso y no me di cuenta de que ya habíamos llegado a la cocina ¿Acaso no acabamos de comer?
Me siento en la silla al lado de Po, mientras Mono y Mantis están comiendo unos panes de frijol. Po llega y "sin que nadie se dé cuenta" agarra unos panes y se los mete en la boca.
Chicos- dice Po una vez que se ha tragado los panes- ¿Que harán el día de hoy?
Voy a jugar con Mono en los juegos del festival, será divertido ¿Cierto, viejo?-dice Mantis con total seguridad mientras agarra otro pan con sus tenacitas. Mono se revuelve nervioso en su asiento., creo que ya se lo que sigue...
En realidad...-dice el primate rascándose l anuca.
¿Qué? ¿No iras conmigo?-no sé que esté pensando Mantis, pero eso sonó un poco... raro
Veras, Mantis, es que me encontré con Lin y...-explica Mono pero es interrumpido.
¡Me cambiaste por esa rata!-grita el insecto iracundo (cof celoso cof)
Sí, pero no te preocupes, seguro que Po te acompañara-dice Mono. Po niega con la cabeza.
Lo siento, pero yo no puedo, yo...-po es interrumpido.
¿Vas a invitar a Tigresa? O ¿Vas a buscar a Song?-dice Mantis con una sonrisa pícaramente sarcástica.
Yo me inclino por lo segundo-Mono apoya a Mantis y sonríe de igual forma- esa ladrona le robo el corazón...
Y todo su dinero-Mantis termina la frase y ambos se ríen a carcajadas, Po hace un puchero y se cruza de brazos.
No, ya se- continua Mono- quiere que Song le baile un "privado"
Po palidece al escuchar eso.
En realidad iré con Tigresa-responde el panda en medio de las risas. Mono y Mantis dejan de burlarse y se le quedan viendo como diciendo "Aprecias tu vida ¿Cierto?"
Bromeas ¿verdad?-le digo en voz baja cuando los dos amigos vuelven a estallar a carcajadas.
Algo en su mirada me hacen creer que no es una broma... ¡LO sabia! ¡Lo sabia!
Te apoyo, es más, yo personalmente me encargare de que Tigresa valla contigo-le aseguro.
¿En serio?-pregunta esperanzado.
-Claro, no podrá negarse.
. . .
No- me corta Tigresa con severidad justo antes de golpearme la cara.
¡¿Porque se me ocurrió preguntárselo durante el entrenamiento?!
Por favor, si no lo hacer por mí, hazlo por el- digo suplicante. Si ella no acepta ir con Po y bailar una canción soy felino muerto.
Hice una apuesta con Mono y Mantis, así que debo hacer que Tigresa acepte.
No quiero ir, y bailar mucho menos-responde con seriedad. Me levanto del suelo y me alejo unos pasos, no es que le tenga miedo... pero ella da patadas muy fuertes.
Por favor, mira, si no l haces por Po, hazlo por Mono y Mantis-le digo como último recurso.
¿Por qué haría eso por Mono y mantis?-pregunta indignada, y curiosa.
Porque les daremos una lección-ella arquea la ceja- hicimos una apuesta, si perdemos nos obligaran a ponernos pañales y bajar al pueblo-debo aceptar que eso si seria humillante, y no estoy dispuesto a dejar que me suceda eso... otra vez (No pregunten).
Tigresa parece considerarlo. Una pequeña sonrisa maliciosa se forma en su cara, no sé si me agrada mucho...
¿Que pasara si ellos pierden?-¡Sí! sabía que no era tan cruel, seguro va a ayudarnos en cuanto sepa lo que ellos deben hacer cuando pierdan.
- Si pierden tienen que...
. . .
Me alegra que Tigresa aceptara la invitación de Po. En realidad solo acepto por el castigo y la humillación que Mantis y Mono sufrirán después de esta noche.
Hace un rato Tigresa se fue a buscar a Po para que pudieran bajar al pueblo, juntos. Ahora los dos están en el salón de entrenamiento hablando, yo... pues los observo por la rendija de la puerta.
-¿Que estás haciendo?- me sobre salto al oír la voz de Víbora detrás de mí. Me doy la vuelta y ella me mira de manera acusadora.
Hola, ¿quieres jugar "veo, veo"?-le pregunto conteniendo la risa.
Ella asiente sonriendo.
-Empieza tú, Cole.
Asomo la cabeza por la rendija de la puerta y digo:
-Veo, veo, con mi ojo feo…. ¡A TiPo!
-¡¿Qué rayos?!- Víbora ahoga un grito y ambos nos asomamos. Estamos presenciando lo que nadie creyó posible. Po y Tigresa agarrados de las manos ¡Es algo irreal! Me recuerda una canción...
Eso es...-murmura víbora sin despegar la vista de... "la feliz pareja"... ¡TiPo! No sé cómo se me ocurrió pero es increíble, lo usare de ahora en adelante.
¿Bárbaro?-sugiero en un murmullo. Ella asiente.
Oye... Víbora- le advierto con la voz temblorosa... no es que tenga miedo ni nada de eso- creo que vienen hacia acá.
No recibo respuesta, solo miro aterrado... digo, indiferente, como Tigresa comienza a gruñir y se acerca poco a poco...
Abre la puerta y caigo de sentón con una mueca de vergüenza en el rostro.
¿Qué haces aquí?-demanda saber la felina furiosa que tengo frente a mí.
¿Yo? Nada ¿Y tú?-me siento cada vez más nervioso, una cosa es que Po me atrape espiándolo y otra muy distinta es que Tigresa sepa que la estuve espiando, ahora si... Lamento no haber escrito mi testamento.
¿No te parece un lindo día, víbora?- me volteo, muevo la cabeza para todos lados y ni rastro de la reptil- ¿Víbora?
Si, Cole- ella aparece por la entrada del patio ¿Cómo fue que llego ahí?
¿Víbora?- digo desconcertado.
¡Estabas espiando!-dice ella con un gesto horrorizado- que muchacho tan malo, ya te he dicho que no es bueno espiar a las personas.
La reptil niega con la cabeza (por algún motivo me recuerda a mi mama regañándome), puedo sentir la traición. Ella estaba espiando tanto como yo, dos segundos después... Esta ahí parada (o lo que sea que hagan las serpientes), dándome un sermón sobre la privacidad ¡Es brillante! Y malvada. Veo una sonrisa ladina que solo hace que yo me vea como el chico malo de la película.
Tigresa niega con la cabeza.
Cole, no está bien espiar a las personas-dice con severidad.
Pero si tú me enseñaste ¿Acaso no recuerdas ese día que subimos al techo para ver a Grulla y a Vi...?-ella se apresura y con su mano me cierra la boca. Hace algunos gestos que me dicen que debo dejar a de hablar. En cuanto me relajo, ella retira su zarpa.
No hablemos de eso ¿Si? Aquí no paso nada... Vamos a... A comer- entonces Tigresa se va caminando en dirección a las barracas. Víbora la sigue de cerca con el enojo marcado en el rostro, solo espero que no piense en morderla... No eso es ridículo. Seguro que la dulce Víbora jamás ha mordido a nadie.
. . .
¿Están listos?-pregunto a los maestros. En este momento los cuatro estamos al borde de las escaleras, llevamos como cinco minutos esperando la aparición de Víbora y Tigresa. Po ya ha bajado hace un rato para ayudar a su padre y tener la noche libre.
¿Por qué tardan tanto?-se queja mantis un segundo antes de que las chicas aparezcan. Ninguno de nosotros se había puesto nada especial para el festival. Tigresa y Víbora, en cambio, usaban ropas diferentes. Víbora tenía unas flores purpuras y algo de delineador, creo que incluso vi a Grulla babear. Tigresa dejo su camisa roja de entrenamiento por una blusa color turquesa con detalles dorados. No soy un experto en la moda, pero se ve muy bien con ese color, su blusa azul tiene pavos reales dorados, en lugar de flores negras. Aquella combinación de colores fríos con su cálido pelaje anaranjada transformaban a Tigresa completamente. Se ve muy bella, muy diferente a lo que estoy acostumbrado. Tal vez incluso estoy salivando de más...
Escucho un chasquido de manera repetida en mi oído. Parpadeo para salir del trance en que Tigresa me metió. Giro la cabeza y veo como Grulla, Mono y Mantis tienen la boca abierta, los ojos casi saliendo de sus cuencas. Segundos después Víbora les da a todos un coletazo, mas fuerte a Grulla, creo.
Es de noche, seguramente las ocho pero me es imposible saberlo ¡El estúpido reloj que tengo no da la hora! En fin, el cielo está oscuro y el valle es iluminado por las bellas y coloridas lámparas. Hoy todos parecen estar felices, no sé de que sea el festival, digo, podría ser el día del festival de otoño, o de primavera, o de verano, o de año nuevo... No tengo idea ¡Hay demasiados festivales!
¿Qué quieren hacer?-me volteo para hablar con los maestros. Ellos no responden, creí que ya habrían planeado algo.
No se- respondió Mantis encogiéndose de hombros.
¿Por qué no vas ahí?- señalo una carpa de color rojo, parecida a la de un circo muy chico.
Buena idea-dice Po adelantándose a entrar. Nosotros lo seguimos y cuando llegamos veo a un gran búfalo de agua cuidando la entrada.
Entradas-dice el guardia con brusquedad exhalando vaho por la nariz.
¿En...tradas?-balbucea Po. El búfalo vuelve a bufar. Yo me adelanto y le doy unos siete papeles de color azul. El guardia se hace a un lado y deja a los maestros entrar a la carpa.
Yo me detengo en la entrada unos minutos.
Hola, Roy-saludo al búfalo.
Al principio conserva su cara de "Soy muy malo y no te dejare conservar esa sonrisa en la cara". Pero de inmediato se relaja y sonríe.
Hola, gato tonto-responde burlón.
Gracias por las entradas, gran cabeza cueruda- ambos lanzamos una carcajada por mi broma.
Lo que sea por aquel que alejara a la linda Song del panda-volvemos a reír a carcajadas.
Muy bien. Ahora seguro se están preguntando cómo es que conozco a Roy, pues es muy fácil. Llevo seis meses atrapado en este lugar... Tiempo... lo que sea, y tengo la necesidad de amigos que no me griten que haga mi patada lateral menos torcida o que deje de "pedir prestados" los rollos sagrados. Roy es un verdadero idiota, pero sabe escuchar y nunca me ha ganado un solo combate... ¡Jamás había dicho eso antes! En fin, después de un par de meses el me confesó que desde hace algún tiempo ha
buscado pasar más tiempo con Song, y le ha dado resultado lo único que le falta es eliminar a Po de la ecuación, así Roy se quedara con Song, Po con Tigresa, y listo todos contentos nos veremos para navidad.
Cole, ¡ven acá!-grita Tigresa desde adentro. Me despido y entro corriendo para poder alcanzar a los maestros. Seré honesto, este lugar no es lo que imaginaba. Tiene algunos asientos y una tarima al frente, como un escenario en donde, supongo, van a bailar Song y sus leopardos nublados (Si, no son leopardos de las nieves ¡Que extraño!)
Tomo asiento junto a Mono. El lugar no esta tan lleno como esperaba. Las lámparas que nos iluminan son linternas con pantallas de papel color anaranjado, como el atardecer. De pronto el lugar se pone más oscuro, apagaron las lámparas. En el centro del escenario haya una gran luz amarilla, como si se tratara de un reflector, pero eso es... imposible. Digo, no estoy ni en el siglo XVIII. Me doy la vuelta y desde mi asiento veo a un lobo gris moviendo la luz. No era un reflector, se trata en realidad de un soporte de metal con una vela y un enorme cristal de lupa al frente aumentando drásticamente la luz de la vela.
Sobre el escenario aparecen un par de leopardos con sombrillas de color violeta. Abren las sombrillas de papel y comienzan a girarlas de manera hipnótica. Entonces, sin dejar de girarlas, las levantan en el aire y hacen unos movimientos, graciosos pasos de baile mientras sus sombrillas descienden de manera delicada, como hojas al caer. En ningún momento se han detenido, sus esbeltos cuerpos se mueven con elegancia sobre el escenario. Dan giros, vueltas, piruetas de una manera especial.
Las dos jóvenes arrojan al aire sus sombrillas otra vez., pero en lugar de atraparlas, ellas bajan de la tarima con un par de mortales hacia atrás. Justo en el momento en que las sombrillas descienden aparece una felina de pelaje gris azulado, viste un chaleco en color azul turquesa...muy parecido al que utiliza mi maestra de kung fu, Tigresa, (¿Coincidencia? ¡No lo creo!).
También unos pantalones de color morado, un tono tan oscuroque podría parecer negro.
Con la velocidad del rayo en plena tormenta, la felina de hermosos ojos azules da un salto hacia atrás y sujeta las dos sombrillas de manera que cuando defiende por completo lo hace de forma lenta y elegante. Comienza a girar las sombrillas y a arrojarlas, es impresionante, como malabares combinados con baile y sombrillas. Es una gran bailarina, se mueve con tanta naturalidad que parece una muñeca de esas que les gustaban a mis primas de niñas. Sus piernas y caderas adoptan el ritmo de la música como si fuera otra parte de ella, si existiera una diosa del baile seria ella seguramente.
Después de acabar con aquel baile hace una reverencia y cierra las sombrillas. Eleva la vista y la pasea por el público, cuando su brillante mirada se dirige a nosotros vero sus ojos abrirse con sorpresa, y no creo que sea por mi encanto. Se fija en cierto panda aplaudiendo... Y aparta la vista cuando ve a cierta felina gruñendo.
. . .
¡Qué buena función!-exclama Grulla al salir del edificio- ¡Y vieron su ropa! ¡Increíble! Esas son telas finas, no se consiguen en cualquier parte.
Todos hacemos gesto de confusión, claro está que Grulla es el único aquí que colecciona telas finas.
¡A quien le importa la ropa!-murmuro Mantis entre dientes.
A mí no, pero a Po le gusto el final- dijo Mono de manera picara. De inmediato Po niega, pero esta mas sonrojado que una manzana. Tigresa pareció encenderse ante esas palabras ya que parecía que iba a golpear a Po en la nuca ¡Otro "mosquito", No!
Fue interesante lo que hizo-Po se encoje de hombros restándole importancia al asunto, y de paso evitando la ira de cierta felina celosa.
Ella se alejo de nosotros cuando llegábamos a la pista de baile. Mono y Mantis reían, pensando que ganarían, pero aseguro que eso no sucederá.
¡Van a perder!-escuche sus burlas entre el ruido de la fiesta.
Estuve un rato recorriendo las calles del valle en busca de Tigresa. La encontré en un callejón oscuro, me comencé a acercar algo nervioso por su posible reacción.
¿Qué quieres, Cole?-murmuro con desprecio cuando yo iba a tocar su hombro.
¿Qué haces aquí, en lugar de estar con Po?-señalo la pista en donde suena la música.
Fácil- dice- no sé cómo hacerlo.
Quiero acercarme, pero ella me da la espalda y lanza un gruñido.
Vamos- digo bajando los brazos- no es necesario saber, es más, tú ya sabes.
No-me gruñe- no sé hacer esas cosas de baile, ni nada de eso. Yo sé pelear, solo eso.
No me lo creo- respondo- y Po tampoco.
No sabes... El es un gran bailarín... yo no sé de eso- repite con lo que parece ser un nudo en la garganta- Song, si sabe.
¿Song?- exclamo incrédulo- ¿Todo es por ella?
Algo así- asiente Tigresa.
Tienes que estar jugando- me acerco a ella- ¡Si no lo haces tendré que usar pañales todo el día!
Una sonrisa se asoma en el rostro de Tigresa.
Está bien, pero yo personalmente castigare a Mono y mantis-dice sonriendo.
Perfecto, vamos a bailar- digo. Tigresa se golpea la frente cuando un par de cabras se me quedan viendo.
Cállate- murmura. Luego lanza un suspiro- está bien, vamos a ver qué sucede. Con suerte la perra no tendrá la satisfacción de verme haciendo el ridículo.
¿Perra? Tigresa, no sé en que estas pensando, pero Song es un leopardo-digo reprimiendo la risa. Tigresa me fulmina con la mirada.
Espero que les haya gustado. Me tarde ya demasiado, no? Lo siento, pero he estado ocupada con mis otras historias y no había tenido tiempo de continuar con esta. Si les gusto el capitulo por favor dejen sus reviews con dudas, comentarios, recomendaciones, lo que quieran poner es bienvenido.
Hasta luego
