Esta es la tiara elfica que lleva nuestra Glaw en el concilio: (es de plata, con gemas de color verde agua)

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En este capitulo aparecen algunas personas importantes ;)

Capítulo 3

Cuando empezaron las discusiones, Galadriel se sentó, mi hermano sacudió la cabeza, Elrond puso cara de vergüenza y se cubrió la frente con las dos manos.

Yo estaba en el cielo, no había cosa más divertida que elfos peleando por poder.

Lo malo de ser inmortales, es que cuando uno tenía un desacuerdo con otro, nunca, nunca se nos olvidaba y lo dejábamos para comentarlo en otra ocasión, hoy era esa ocasión.

Mi hermano se levantó y con la voz más alta que pudo alcanzar, grito un 'ya es suficiente' y todos callaron.

Yo por mí misma solo estaba mirando y con una sonrisa en la boca que quería ocultar, cualquiera que me haya visto pensaría que soy una arrogante elfa, pero es que no era así, a mí solo me gustaban las peleas, ya que testimoniaba cuanto de idiotas tenían las personas, yo siempre trataba de calmar, apaciguar, nunca entraba en ninguna pelea, física o verbal, pues siempre ganaba y los dejaba sorprendidos, además no tenía tiempo para viejos o nuevos rencores.

Glorfindel estaba parado todavía muy serio, el asesino de Balrogs miro a todos y ellos a él, luego miro a Gil-Galad y le dijo:

-Yo y toda mi raza está adentro, estamos con usted, mi señor de los Noldor.

Yo quede maravillada, por la amabilidad y respeto en sus palabras, él era uno de los elfos más viejos en la habitación, ya me caía bien y había hablado con él en varias oportunidades, pero esta vez, me gustó mucho.

Luego de su breve y concisa resolución, uno de esos elfos rubio platinado, el que parecía el más viejo, si se puede decir así, se levantó de su asiento y con voz meramente amable y ojos que desmentían su tranquilidad:

-Yo soy un elfo Silvano y un Rey, yo no me dejo mandar por otros reyes.

Ahí mi capacidad de aguantar la rabia fue rápidamente omitida y me pare rápidamente aunque con una gracia que podría rivalizar con la de mi tía y le respondí:

-Es que no ha escuchado mi señor (sarcasmo meramente escondido), esto ya no es un juego de niños o rencores y odios antiguos, si no hacemos algo, todos vamos a morir, ya no quedaran ni Noldors ni Silvanos, no quedara ningún bosque en donde vivir, todo quedara destruido, ¿Es que usted quiere eso?

Luego de eso todos quedaron boquiabiertos, pues yo sabía lo que había pasado, una vez que yo dejaba a mis sentimientos salir de mí, era como una bomba de tiempo, mis ojos refulgían en un rojizo intenso y de mi salían ondas expansivas de fuerza que le daban miedo hasta a mi propio hermano.

Me senté y quede seria otra vez, pues a mí no me gustaba ser el centro de atención, aunque todos lo creían, yo no quería ningún poder, no quería tener nadie a mi cargo.

El elfo Silvano luego de mirarme, desvió la mirada, pues yo se la sostenía muy gravemente, 'tal vez me pase un poco' pensé, mi tono había sido muy irrespetuoso, pero ya estaba hecho.

Luego de que el desviara la mirada, mire a su lado, un elfo, del mismo color de pelo que el anterior y este me miraba también, con curiosidad, bueno esto no me gustaba mucho tampoco, yo no soy un animal de circo, me dije. Estaba vestido con una túnica hermosa de color verde bosque, con filigrana de oro en las mangas. Y unas leggins color tierra. El color de su túnica hacia brillar de una manera muy atractiva su pelo largo y liso. Tenia ojos azules cielo, los cuales brillaban.

Lo mire con desafío y el hizo una mueca, podía sentir lo que él estaba pensando, 'bruja Noldor' le respondí con una mirada con los ojos entrecerrados y antes de pensar en lago para hacerle ver que yo tampoco quería mucho a los de su tipo, Elrond hablo:

-Lo que dijo Glawareth es correcto, hay que unirnos, esta debe ser la última alianza de elfos y hombres, la más grande y más poderosa que se haya visto, no solo habrán canciones, tenemos grandes posibilidades de ganar si lo hacemos todo bien y en orden, les pido que tomen conciencia, todo depende de este concilio.

Todos nos miramos los unos a los otros, yo mire a Galadriel y ella me miro con seriedad e inevitablemente, en mi mente escuche un: 'estoy orgullosa de ti, pero la próxima contrólate un poco' yo la mire con cara de disculpa muy disimulada luego mire a los silvanos y luego al hombre del otro costado, en sus ojos grises había determinación y eso me gusto, por fin alguien pensante, y eso que no era elfo.

El hombre se paró y alzo la mano, mi hermano inmediatamente con una seña de la mano lo miro y el hombre dijo:

-Yo Isildur, hijo de Elendil, estoy a su servicio y al de mi padre para presentarme en batalla cuando convenga a toda la tierra media.

Luego de eso, todos empezaron a hacer lo mismo, hasta Celeborn y por último el Rey Silvano también lo hizo, aunque pude ver que de mala gana.

Después de esos despliegues de poder y todo eso, el concilio empezó a hablar de la disposición de la guerra, lo que se necesitaba y los números concretos de fuerzas a la batalla.

Galadriel dio datos que ella había visto en su espejo que podían ayudar y todos estuvieron de acuerdo en ir en una fecha muy cercana, y que mientras se quedarían todos en Imladris y sus cercanías.