CAPÍTULO 5: SOSPECHAS

A la mañana siguiente, Blaine intentó aparentar normalidad, pero el golpe del vientre le dolía demasiado. Además, aunque hubiera pretendido ocultarlo, Trent no iba a permitir que quedara entre ellos. Al final, presionado por su amigo, el más bajo les contó a Nick y Jeff todo lo sucedido. Los cuatro estaban desayunando antes de que llegaran los demás para las clases.

– Debes hablar con el director. – Dijo el rubio.

– Si lo hago, os pondré en problemas a vosotros y a mí mismo por cambiar de habitación. – Informó el ojimiel.

– Esto es una mierda. – Protestó Duval. – Debe haber una manera de que pague por lo que está haciendo.

– La violencia no se combate con violencia. – Sterling anunció.

– ¿Alguna idea? – Nick miró a su novio con la ceja alzada.

– Ojalá, pero necesitamos tiempo y ser inteligentes. Por alguna razón, el director lo protege y no va a ser fácil hacerle frente. – Jeff aclaró.

Los chicos se levantaron de la mesa y salieron del comedor. En ese momento, Duval retuvo a su novio.

– Avanzar vosotros, os alcanzamos en unos minutos. – Dijo el moreno a sus amigos.

– ¿Otra vez? Nick... ¿No tienes suficiente con follártelo todas las noches? – Anderson bromeó y el otro le dio un amistoso empujón.

Cuando los dos chicos se fueron, Duval miró seriamente a su pareja.

– Quiero que tengas cuidado con Hummel. – Dijo el moreno.

– No me va a hacer nada.

– Vamos Jeff. No eres intocable, así como daña a Blaine podría hacértelo a ti. – Nick añadió.

– No es homófobo.

– ¿Cómo? – Duval gritó.

– Piénsalo, si realmente le molestara la homosexualidad de Blaine... ¿No debería ser peor con nosotros? Nunca hemos tenido problemas en demostrar nuestro amor en Dalton. A nadie le ha importado... Y parece que a él tampoco porque no ha hecho nada en nuestra contra.

– Tienes razón pero... ¿Por qué Blaine?

– Eso es lo que quiero averiguar.

Durante las clases no hubo ningún incidente destacable, salvo que Kurt le dirigía miradas de odio a Blaine y que Nick y Jeff vigilaban al castaño para saber si su teoría era cierta.

La reunión de los Warblers llegó y con ella, las votaciones para saber quién realizaría el solo.

– Todos escribiremos en un papel a nuestro elegido para el solo. Luego los leeremos y el más votado será el líder en los sectionals. – Anunció Wes. Todos hicieron lo que les habían mandado.

– Necesitamos dos voluntarios para leer los votos y contarlos. – Pidió Blaine. Jeff y Thad levantaron la mano y se acercaron a la mesa. El rubio recogió los votos y comenzó a leer.

– Blaine. – Dijo Sterling mientras mostraba a los miembros del consejo el voto. Thad lo escribió.

– Blaine. – Volvió a repetir y realizó los mismos gestos de antes.

– Nick.

– Blaine.

– Nick.

– Blaine.

– Blaine.

– Blaine.

– Kurt.

– Esto debe ser un error. – El rubio paró la votación por primera vez.

– Dedicate a leer los nombres. – Pidió Anderson.

– Kurt. – Dijo Jeff de mal humor. Todos murmuraban. Había un traidor y no sabían quién era.

– Blaine.

– Nick.

– Blaine.

– Blaine.

– Blaine.

– Blaine.

– ¿Cómo puede ser que elijáis a Blaine si no ha realizado audición? – Preguntó Hummel enfadado.

– Muy sencillo. Conocemos a Blaine y lo que hemos visto en las audiciones no es lo suficientemente bueno. ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Nos vas a pegar a todos? ¿Vas a pegar a Blaine? ¿Vas a ir al director? El segundo en la lista es Nick y no va a renunciar en tu favor. En caso de que se repita la votación, te aseguro que Nick saldrá elegido. – Avisó Wes.

– Habéis manipulado las votaciones. – Gritó el castaño.

– No. Simplemente les dijimos a los Warblers que si conocían a alguien que no hubiera audicionado pero al que consideraban apto para ser el líder vocal de los Warblers, que lo votaran. Y, bueno... Nick ha recibido su voto, supongo que el de su novio y el mío. Yo audicioné pero no llego al nivel de Nick. – David avisó.

Kurt se fue enfadado de la sala de ensayos. Blaine salió para seguir con su castigo ya que había recibido un permiso especial para las audiciones y las votaciones. Por mucho que el director quisiera "hacerle pagar lo que había hecho", no quería que los Warblers perdieran los nacionales.

En la sala quedaron el resto. Jeff se asomó a los pasillos y comprobó que nadie los molestaría antes de cerrar la puerta.

– ¿Quién ha sido el traidor? – Preguntó Trent mirando a todos los demás rojo por la ira.

– No está aquí. – Explicó Nick.

– No puede haber sido Blaine. – Protestó el rubio.

– Has reconocido su letra tan bien como nosotros. – Wes añadió.

– La pregunta es... ¿Qué está tramando? – Quiso saber David.

– Si no puede renunciar a los Warblers... ¡Quiere que perdamos! – Dedujo Thad.

– Kurt es muy bueno, no garantizaría una derrota. – Intervino el asiático.

– Creo que en esto, Thad tiene razón. Blaine está sobrepasado por la situación. – Duval suspiró. Quería ayudar a su amigo y no sabía como hacerlo. Sterling se acercó y se sentó sobre él.

– Blaine está retrocediendo y tengo miedo que vuelva a ser como era cuando llegó a Dalton.

Flashback

Wes caminaba por los pasillos de su academia cuando vio a un matrimonio que acompañaban a un chico. Los adultos no miraban para nada al menor mientras hablaban con el director. El asiático sabía lo que significaba eso. Un alumno nuevo. Se acercó un poco, pero quedando a una distancia prudente que le permitiese ver cuando el menor fuera a los dormitorios para acompañarlo pero lo suficientemente lejos para no escuchar nada de la conversación que los cuatro mantenían. El director se despidió de los tres tras darle al nuevo todo el material que necesitaría. A Wes le extrañó que los que creían que eran los padres ni siquiera se despidieran del menor.

Cuando el ojimiel comenzó su camino por el pasillo, él se acercó dispuesto a ayudarle.

¡Hola! Soy Wes. ¿Eres nuevo? ¡Menuda pregunta! ¡Claro que eres nuevo! ¿Vas a dormir aquí? ¿Qué habitación te asignaron? ¿Quieres que te acompañe para que la encuentres? ¿En qué curso estás? ¿Qué clases tienes? ¿Cuál es tu horario?... ¿No dices nada? – El otro joven miraba a un punto del suelo a una distancia prudente. – Vale, ¿me dices al menos tu nombre?

Blaine.

Muy bien, Blaine. ¿Me dejas la carpeta azul que te ha dado el director? – Quiso saber el asiático. El moreno lo miró temeroso pero se la entregó. Wes miró el horario del joven, así como la habitación que le había tocado y le ayudó en todo lo que pudo.

Fin del Flashback

El asiático recordaba aquella época con pesar. Había sido muy difícil que Anderson confiara en él y sabía que Kurt estaba haciendo que se sintiera como el día en el que llegó. En esos momentos veía que a veces el más bajo se escondía como años atrás. Dalton siempre había sido el refugio de Blaine, el lugar en el que estaba a salvo de matones, de sus padres y de homófobos... Al menos hasta que Kurt Hummel llegó.