N/A: Gracias a todos los que seguís esta historia... Me animáis a seguir con ella...
Tengo un comentario al que no puedo responder en privado porque está hecho desde una cuenta de invitado. Muchas gracias por tu comentario. Que sepas que te entiendo... Quieres que Klaine estén juntos pero que Kurt sufra por lo que le hace a Blaine... Y creeme si te digo que eso será lo que pase. Rachel y Mercedes son amigas de Kurt y se llevarán una gran sorpresa pronto... Espero que te guste lo que viene... Besos
CAPÍTULO 7: TODO PUEDE EMPEORAR
El resto del mes de octubre pasó sin que los chicos pudieran mejorar el ánimo de Blaine. Cada día que pasaba se iba apagando más. Sus amigos no sabían que hacer, todos estaban desesperados. El momento que realmente alertó a todos, llegó a primeros de noviembre, cuando recibieron la nota del primer parcial de matemáticas. El profesor repartía los exámenes a sus alumnos mientras comentaba algo con ellos. Frases como "buen trabajo" o "debe tener más cuidado con los cálculos" precedían a la entrega de los folios. Al llegar el turno de Anderson, el profesor lo miró decepcionado.
– Quiero hablar con usted después de clase.
El joven miró el suspenso en letras rojas que se encontraba en la parte superior de su examen. Sabía que eso podía pasar. Apenas podía concentrarse y a pesar de que pasaba horas estudiando, no conseguía retener nada en su memoria. Wes estaba a su lado y miró la nota de su amigo con sorpresa. Jamás lo habría imaginado. Desde los asientos de atrás, Jeff y Nick se estiraban para intentar verlo. Sonó la campana y todos menos el moreno salieron. Él se acercó a la mesa del profesor que lo estaba esperando.
– ¿Qué es lo que le ocurre? Está distraído, triste, aislado... He visto a sus amigos intentar integrarle en su grupo cuando antes eras el líder de todo. Ya no hablemos de sus actuaciones con los Warblers o sus notas... ¿Tiene algún problema?
El menor intentó no mirar al adulto. No se sentía bien ni tenía ganas de contarle nada a nadie. La realidad le había golpeado con la llegada de Kurt a Dalton. Estaba solo y siempre lo estaría. No tenía unos padres que le castigaran por el suspenso que sujetaba con fuerza con sus manos. Nadie se preocupaba por su estado de ánimo o por sus problemas. Tenía a sus amigos, por supuesto. Pero ellos no podían hacer nada por él y en menos de un año, dejaría de ver a la mayoría. Su hermano lo quería, pero era un narcisista egoísta al que sólo veía en vacaciones y poco más. Las lágrimas que había estado reteniendo comenzaron a salir y empaparon sus mejillas. El profesor se levantó de su silla y rodeó al más bajo con sus brazos para consolarlo.
– Si no me cuenta lo que le ocurre, no voy a poder ayudarle.
– Nadie puede ayudarme. No hay nada que pueda hacer. Ni usted ni nadie. Es mi lucha y ya la he perdido. – Dijo Blaine mientras se separaba del adulto y se secaba las lágrimas.
El joven salió de allí sabiendo que le esperaba el interrogatorio de sus amigos. Además no tuvieron ninguna delicadeza y lo hicieron en voz tan alta que todos los allí presentes lo escucharon... Incluido Kurt.
– ¡En qué demonios estás pensando! – Preguntó Wes.
– ¡Sabes que Juilliart no te aceptará si bajas tus notas! – Siguió Nick.
– Y mucho menos si perdemos en los Sectionals, cosa que pasará si no mejoras tu pasión en el escenario. No me hagas arrepentirme de haberte apoyado en eso. – Continuó David.
– ¿Alguien tiene algo más que recriminarme hoy? – Dijo el ojimiel cansado.
– Blaine... ¿Podemos hacer algo para ayudarte? ¿Necesitas que te ayudemos con los estudios o con los ensayos? – Jeff quiso saber, su voz suave apenas fue perceptible por sus amigos mientras apartaba a todos para ser él quien estuviera frente al más bajo. Éste lo abrazó y comenzó a llorar como hacía más de dos años que no lo hacía. Ambos tenían una conexión que el resto de Warblers no entendía. Los dos habían tenido historias parecidas. Era cierto que Jeff no había tenido un episodio tan violento en su anterior instituto como el que Blaine vivió en el Carmel, pero sufrió abusos por sus compañeros y familia jamás entendió su homosexualidad. Se imaginaba todo lo que debía sufrir y sabía que nadie era capaz de entender lo que el abuso y el odio podía afectar a alguien. – Estoy aquí, estoy contigo. Jamás te voy a abandonar. Somos hermanos y me tienes para lo que necesites. Tú y yo contra el mundo... ¿Recuerdas?
Flashback
Jeff había llegado pocos días antes a Dalton, a pesar de que faltaba poco más de un mes para el final de ese curso. Estaba sorprendido porque a nadie le importaba su homosexualidad. No había recibido ningún empujón, nadie lo había encerrado en una taquilla y no le habían robado sus cosas en los vestuarios. Sus compañeros se duchaban con él después de las prácticas de natación y nadie había evitado coincidir con él. Pero de todos los chicos que había conocido, había uno en el que se había fijado especialmente, Blaine Anderson. Por lo que le habían dicho, era también gay. Se dio cuenta de que también estaba algo asustado, aunque era algo más abierto que él. No se separaba de dos chicos, uno asiático y otro afroamericano.
Ese día, en clase de química, tenían que hacer las parejas para el laboratorio. Él no tenía amigos y esperó para ver quién más quedaba sin compañero. El moreno se acercó a él.
– ¿Quieres ser mi pareja?... ¡De laboratorio! Pareja de laboratorio... No quería insinuar nada... ¡No es que me parezcas feo! No, no es eso... ¡Tampoco es que me gustes! No... Vaya... Yo...
– Tranquilo. Te he entendido, no tienes que ponerte nervioso. Podemos ser pareja de laboratorio. – El rubio le guiñó un ojo y eso pareció tranquilizar al más bajo.
Durante la práctica, estuvieron charlando y riendo. Sterling no negaría que se sentía atraído por el otro joven. Era guapo, inteligente, amable, divertido... Y lo más importante... ¡Era gay!
Después el ojimiel lo invitó a sentarse junto a sus amigos en el comedor. Jeff accedió sin pensarlo. Los amigos de Anderson no deberían ser homófobos y la verdad era que le atraía pasar más tiempo con Blaine... Tal vez eso era lo que necesitaba para que se convirtieran en algo más que amigos...
Esa tarde, el más bajo le contó lo que había vivido en su anterior instituto y el rubio le correspondió con la misma información. También hablaron de su relación con sus padres y Sterling se alegró de que Anderson contara con el apoyo de su hermano Cooper.
– Parece que estamos solos en esto. – Exclamó Jeff al terminar sus relatos.
– Somos tú y yo contra el mundo. – Añadió el más bajo abrazando al otro por la cintura, provocando que un escalofrío recorriera al rubio.
Fin del Flashback
Ese mes fue muy loco en Dalton. Blaine sólo llevaba dos meses allí y todavía tenía miedos e inseguridades. Por eso se aferraron el uno al otro. Tanto así que Jeff llegó a confundir sus sentimientos de amistad con algo más fuerte. Algo que hizo que el regreso del curso siguiente fuera algo incómodo cuando Nick entró en escena. Poco a poco las cosas se fueron arreglando entre los tres amigos hasta llegar a lo que eran en ese momento. Duval nunca sufrió acoso o rechazo por parte de sus seres queridos, por lo que no podía entender lo que Sterling sí hacía. Aun así, los apoyaría y estaría a su lado siempre. Porque el rubio era el amor de su vida y el moreno era su mejor amigo. Y eso no lo cambiarían ni los golpes de Hummel, ni las malas notas, ni el que Anderson no entrara en Juilliart. Porque ellos tres eran familia y lo serían hasta el último latido de sus corazones.
El resto de Warblers deseaban poder tener esa unión con Blaine para poder ayudarlo de la manera que Jeff lo hacía. Su miedo a que las cosas volvieran a "los años oscuros" seguía presente. Realmente no eran años, fueron unos meses de problemas, llantos, desconfianza, celos y muchas discusiones. No creían que eso pasara del todo porque la relación Niff era más fuerte que en esos momentos, pero si Sterling se centraba en Anderson, podían volver aquellos problemas.
Wes desvió su mirada hacia Kurt que observaba la escena. El asiático pensó que estaba alucinando... ¿Hummel miraba con tristeza y compasión hacia Blaine? Montgomery empezó a sentir como su furia crecía en su interior. Todos los problemas que tenían los había provocado él y no podía consentirlo. Por primera vez en su vida quería venganza. Eso y su deseo de ayudar a su amigo le hacían querer actuar rápido y con contundencia. ¿Qué podía hacer? Sí tenía un plan para ayudar a Anderson pero no creía que el resto de los Warblers lo aprobaran y no dañaría al castaño, lo haría ganador. Pero necesitaba saber que el ojimiel estaría a salvo, incluso si eso suponía separarse de él.
