N/A: Para variar un poquito, este capítulo se centra en Kurt y no en Blaine... Así podemos saber qué es lo que piensa... Pero no espereis saber por qué actúa así... Aunque creo que hay alguna pista...
CAPÍTULO 9: EL FINAL DEL SUFRIMIENTO
Kurt estaba sentado en la sala de estudio de Dalton. Había quedado con Blaine para hacer el trabajo. Esos últimos días estaba confundido. No podía creer que su comportamiento estuviera afectando tanto al moreno. Tal vez se había pasado un poco por lo que había decidido adoptar una nueva posición hacia el ojimiel. Sería indiferente a él. Harían el trabajo y después de eso, no volverían a dirigirse la palabra.
Llevaba un par de minutos cuando vio a Jeff y David que entraban y se sentaban muy cerca de él. Suponía que formaban parte de "la guardia" de Anderson. Luego entró Duval con Smith para que poco después fueran el resto de Warblers con sus compañeros de trabajo. No entendía para qué tanta gente, no iba a hacerle nada a su compañero.
Blaine entró y se sentó al lado del castaño para hacer el trabajo sin siquiera mirarlo a los ojos.
– ¡Hola! – Saludó alegre el ojiazul, provocando que el moreno diera un pequeño salto en su asiento. Eso entristeció al más alto. Jamás pensó que sería capaz de hacer que otro le temiera así.
– Hola. – El ojimiel apenas pudo susurrar.
Los dos estuvieron hablando del tema de su proyecto mientras el resto de Warblers hacían lo mismo con sus respectivas parejas. Hummel se sintió mal, le gustaría disculparse con Blaine, pero sabía que no serviría de nada. Sus remordimientos le llevaron a observar con detenimiento a su compañero.
Comenzó con su cabello. No sabía si eso era indicación de su estado de ánimo, pero tenía mucha menos gomina que cuando lo conoció. Sus ojos no tenían ningún brillo. Era como si estuvieran vacíos, sin alma. Después unas pronunciadas ojeras antes de llegar a unas mejillas que estaban sonrosadas. Tenía una corta y descuidada barba que indicaba que hacía unos pocos días que no se afeitaba. Su piel se veía descuidada y parecía que el uniforme le quedaba un poco grande. Cuando su vista se fijó en el cinturón lo entendió. Parecía que había adelgazado ya que se notaba que se lo abrochaba un agujero más prieto por lo cedido que tenía otro de los agujeros.
Su mirada siguió bajando y pensamientos inapropiados empezaron a colarse en su mente. Había estado intentando reprimirlos desde que llegó a Dalton. No podía gustarle alguien o enamorarse, menos aun de un chico como Anderson. Esos eran los que más lejos debía tener. Cuando estuviera en Nueva York conocería a alguien como él y sería feliz a su lado.
Terminaron su trabajo y el moreno salió corriendo de allí sin apenas despedirse. Kurt no lo culpó, entendía lo que pasaba por su mente. Él era el monstruo que lo atormentaba día a día. Se levantó de su asiento para ir a buscar a sus amigos. Hunter y Bob eran las personas con las que se relacionaba. Ellos lo habían ayudado a integrarse y conocer la academia y sus costumbres.
– ¿Qué tal el trabajo con ese intento de hombre? – Preguntó Clarington.
– Todos los Warblers estaban montando guardia. – Hummel fingió indiferencia aunque le dolía.
– Me alegra ver que lo has destruido tanto. Ahora podremos conseguir ser los dueños de Dalton. – El castaño dijo maliciosamente.
– ¿Era necesario arruinarle la vida a Anderson? – El hijo del director Bates preguntó.
– Me voy a la práctica de los Warblers. Luego nos vemos. – El ojiazul se levantó y salió de allí. Empezaba a incomodarle la homofobia de Hunter y la tranquilidad con la que Bob observaba las cosas.
Una vez todos los miembros del Glee Club estuvieron en la sala, cerraron las puertas y Wes se levantó. Estuvo dando vueltas por la sala con unos papeles. Se paró frente a Blaine y le dio los folios.
– Son otros institutos donde podrías acabar el curso. Debes elegir uno. Todo está detallado, desde dónde te alojarías hasta lo que haríamos para seguir viéndote. – Anunció el asiático. El ojimiel miró los folios boquiabierto.
– ¿Me estáis alejando de Dalton?
– Nos estamos alejando de un ambiente homofóbico. – Aclaró Sterling.
– Para ir a institutos públicos sin política de cero tolerancia al acoso. – Se enfureció Anderson. – Un momento... ¿Nos estamos?
– Jeff y yo vamos contigo. – Añadió Nick.
Los tres amigos se abrazaron con fuerza. Eso hizo que Kurt tuviera muchos celos. No podía creer que Blaine se llevara la compasión y el apoyo de los Warblers mientras él no tenía nada.
– ¡Cuanto dramatismo! Cambiarse de colegio porque a tu amigo le acosa un compañero... ¿No sois un tanto exagerados? – Hummel decidió intervenir.
– Se llaman principios y amistad. Dos palabras que puede que tú no conozcas pero que nosotros apreciamos. Somos amigos para lo bueno y para lo malo. – El rubio se defendió.
El castaño los observó con tristeza. Tal vez él no sabía lo que era eso.
Flashback
Kurt había tomado la decisión de transferirse y había llegado el momento que tanto temía. Decírselo a sus amigos de New Directions.
– Chicos, voy a pasar mi último curso en Dalton.
– Lo entendemos. – Comentó Quinn.
– Te echaremos de menos. – Añadió Finn.
– Espero que podamos seguir viéndote. – Esta vez fue Rachel la que habló.
Fin del Flashback
Grandes amigos, todavía mantenía contacto con la mayoría de ellos. Sin embargo, nadie había hecho por él lo que los Warblers habían hecho por Blaine. Tal vez había tenido un momento de debilidad pero no podía dejarse engañar. Anderson se merecía lo que había hecho y Hunter y Bob eran buenos amigos. No debía dudar de eso. Por lo menos, había conseguido su objetivo. Blaine Anderson no volvería a reinar en Dalton.
