CAPÍTULO 10: McKINLEY

Blaine, Jeff y Nick llegaban al McKinley por primera vez. Comenzaban una nueva etapa de su vida, una que esperaban que pasara pronto. Era mediados de noviembre... ¿Tan malos podían ser los casi ocho meses de curso que quedaban? Los tres amigos se miraron. Hasta no saber que era seguro, no expondrían su homosexualidad.

Aun no habían entrado cuando una chica baja de pelo castaño los abordó.

– ¿Sois nuevos? ¿Vais a último curso? ¿Queréis formar parte del Glee Club? ¿Sois gays? ¿Sois pareja? ¿Sois mudos? ¿Os habéis enamorado de mí? – Habló muy deprisa.

Los tres chicos la miraban aturdidos hasta que un chico demasiado alto pasó su brazo por los hombros de ella.

– Tranquila Rachel. Creo que deberías parar o no llegarán a entrar al McKinley por miedo. Soy Finn Hudson y ella es Rachel Berry, mi novia.

– Yo soy Blaine Anderson y ellos son Jeff Sterling y Nick Duval...

– Os presentamos a nuestros amigos. – Propuso la más baja mirándolos con curiosidad. No sabía dónde, pero los había visto antes.

Después pudieron conocer a todos los miembros del Glee Club y una muy interesante información acerca de los dos mayores homófobos del instituto, Azimio y Karofsky, que iban a estar en los vestuarios después del entrenamiento. Vestuarios donde se encontraba el gimnasio y un maravilloso saco de boxeo.


Cuando el equipo de fútbol americano terminó el entrenamiento y entró a los vestuarios, se encontraron con Blaine golpeando el saco con todas sus fuerzas. Uno a uno, el ruido de los golpes se escuchaba por todo el lugar y los chicos formaron un círculo a su alrededor. Todos lo miraban con asombro, sus músculos se marcaban con sus movimientos, apenas cubiertos con una camiseta de tirantes blanca. El sudor caía por su bronceada piel haciendo que de vez en cuando se detuviera para pasarse el brazo por la frente para evitar que le llegara a la frente. Terminó su exhibición orgulloso de lo que había hecho. Esperaba haber sido capaz de infundir el suficiente respeto, no miedo, para que les dejaran tranquilos o el acoso no fuera más allá de algún insulto ocasional.

– No sabía que los gays eran capaces de dar esos golpes. Mi hermano es demasiado... Delicado para eso, por así decirlo. No me malinterpretes, lo quiero y respeto su sexualidad... Es sólo que tú eres muy diferente a él. – Finn fue el primero en hablar.

– No sé como será él, no sé que decir a eso. – Anderson miró al más alto sonriendo. – Pero tampoco todos los chicos heterosexuales saben boxear.

– No, claro que no... Siento que he dicho una estupidez... – Hudson miró al suelo.

– Kurt era una princesa... Pero Blaine parece uno de los nuestros. Mientras mantenga la distancia conmigo, no tengo problemas. – Azimio comentó para sorpresa de todos. Sin embargo, nadie le contradijo. Nadie se atrevería a enfrentarse al ojimiel después de ver sus puños en acción.

– Amigo... – Puck lo rodeó por los hombros. – Acabas de obrar un milagro.

Blaine siguió un rato más boxeando, sus costumbres no cambiarían. Vio que Mike y Puck salían y pensó que era su momento de preguntar.

– ¿Queda alguien dentro? – Preguntó señalando las duchas.

– Nosotros somos los últimos. ¿Por qué? – El asiático lo miró con curiosidad.

– Me ducho solo. No quiero incomodar a nadie. – El más bajo paró el saco, que seguía moviéndose todavía como consecuencia de su último golpe.

– Por si sirve de algo, a mí no me molesta. – Chang dijo sinceramente.

– Ojalá todos penaran como tú. Si veis a Nick y Jeff, decirles que en 15 minutos salgo.

Los dos más altos asintieron y salieron, dejando a Blaine solo en los vestuarios. Una sonrisa se dibujó en sus labios, el instituto público no era mala opción. Había sido su elección porque volver a casa de sus padres no era una alternativa viable y mudarse a Los Angeles para que su hermano se hiciera cargo de él tampoco. Así que sólo tenía dos opciones, vivir en casa de Wes o en la de Nick. No tuvo que pensarlo mucho. Y en ese momento no se arrepentía. Tal vez en los otros institutos tampoco habría tenido problemas, pero saber que allí estaría "bien" le tranquilizaba.


Lejos de allí, Sam y Finn llegaban a encontrarse con Mercedes y Rachel. Habían quedado para una cita doble en el Lima Bean.

– Chicos... ¿Pensáis lo mismo que yo? – Dijo la castaña mientras observaba a Jeff y Nick mirándose con amor y charlando sentados en el exterior del McKinley.

– Si lo que estás pensando es que al café del Lima Bean hay que añadirle un bollo relleno de crema, entonces sí. – Comentó el más alto provocando que todos lo miraran extrañados.

– Mira a Jeff y Nick. Son tan felices juntos, como nosotros. – Siguió hablando la judía.

– Rachel... ¡Claro que lo son! Están enamorados, son pareja... ¿Qué diferencia hay entre su amor y el de una pareja heterosexual? Para ser hija de una pareja gay, eres un poco homófoba. – El rubio saltó, pensando que tenía que defender a los chicos nuevos.

– Sam, amor... Creo que Rachel no se refería a eso. – La morena miró a su novio.

– ¡Por supuesto que no me refería a eso! Lo que estaba pensando es... ¿No queréis lo mismo para Blaine y Kurt?

– Sí, claro que sí, pero... ¿Dónde les encontramos novios? – Hudson se quedó pensativo.

– ¿Es en serio? – Jones se quedó mirando a su amigo.

– ¡Dios! ¿Queréis que intentemos que Blaine y Kurt sean pareja? – Evans acababa de darse cuenta de lo que estaban hablando.

– ¡Por fin! – Las dos chicas suspiraron.

– ¿Cuál es el plan Blurt? – Quiso saber Finn.

– ¿Blurt? – Rachel miró a su novio con cara de asco. – ¡No los llames así! Parece que estás vomitando... Blurt – La chica fingió una arcada cuando lo pronunció. – Son Klaine. Es el plan Klaine. Y lo tengo todo pensado...


Ese fin de semana fueron los Sectionals y los Warblers perdieron frente a New Directions. La salida de Niff y Blaine les había afectado demasiado y todo había sido un desastre. Sin apenas tiempo, Kurt fue el que hizo los solos porque fue el tercero más votado tras las audiciones. Sin embargo, varios Warblers no estaban de acuerdo y apenas participaron. Por las justas fueron doce miembros, ya que Trent se opuso a subirse a un escenario con Hummel.

New Directions no había permitido a los ex alumnos de Dalton participar en esa competición porque apenas llevaban unos días con ellos y no sería justo. Hacía semanas que habían convencido a Lauren para ser el miembro número doce del equipo por lo que no tenían necesidad, al menos en esa competición. Sin embargo, los tres tendrían un papel importante en los Regionales, ese era el trato. Rachel protestó con ese acuerdo, pero Finn se acercó a su oído y le recordó el plan Klaine. La chica se mordió la lengua... "Ojalá me agradezcan los sacrificios que hago por ellos" había sido la frase que la castaña había gritado malhumorada al saber que el solo de la siguiente competición no sería para ella.


Ese lunes Mr Schue ponía una nueva tarea semanal. Dúos. Todos protestaron porque estaban cansados de ese tipo de temática pero el profesor los sorprendió.

– Los ganadores harán un dúo en los Regionales. Luego Blaine, Nick y Jeff cantarán juntos una canción y para terminar haremos un número grupal.

Rachel se preocupó. Esa era la tarea perfecta para comenzar el plan Klaine pero eso podría arriesgar los Regionales. Finn y ella ganarían el concurso con toda seguridad, pero el plan exigía que hicieran dúo Blaine y el más alto. No le gustaba, pero accedió a seguir con lo planificado y se puso con Artie, ya que era el único disponible. Santana cantaría con Brittany, Quinn con Puck, Mercedes con Sam, Nick con Jeff y Tina con Mike.


El jueves era el último día que Blaine y Finn podían ensayar. Durante toda la semana habían estado ensayando en el auditorio pero ese día iban a practicar más horas, por lo que fueron a casa del más alto. Después de varios arreglos de última hora, llegó Carole y los saludó.

– ¿Te quedas a cenar? En un rato llegará Kurt. Mañana no tiene clase. Así lo conoces. – Ofreció el líder de New Directions.

– No sé... – Anderson tenía dudas. Pensaba que era estúpido tenerle miedo al hermano de su amigo. Su apellido sería el mismo y Kurt Hudson evidentemente no era Kurt Hummel. Mucho menos si, como le habían dicho, el chico era gay. Sin embargo, no se sentía cómodo y no creía que el desconocido se sintiera a gusto con un intruso en la cena. – Tal vez otro día.

Dos minutos después llegó Kurt. Anderson y él se quedaron mirándose sorprendidos. Ninguno de los dos se esperaba ver al otro en ese lugar.

– ¡Kurt! ¡Por fin llegas! Quiero presentarte a Blaine. Es un nuevo estudiante del McKinley. Él es mi hermano Kurt. – Finn dijo excesivamente alegre.

– Ho... Hola. – El castaño se sonrojó y lo saludó tímidamente.

– Hola. – La voz del moreno no sonaba mucho más firme. – Me tengo que ir... Nos vemos otro día.

Anderson salió huyendo de allí. ¿Cómo había pasado eso? Se detuvo a tres manzanas de allí y llamó a Nick para que fuera a buscarlo. Las piernas le temblaban y no se creía capaz de andar hasta casa de su amigo. Intentaba recordar todo lo que le habían contado del Warbler. Era un chico gay que se había tenido que transferir del McKinley por el bulling de Azimio y Karofsky, al llegar a Dalton, le hizo bulling a Blaine y luego él provocó admiración en los dos futbolistas con su exhibición de boxeo... ¿Algo de eso tenía sentido? Lo que sí tenía claro, es que no quería ver a Kurt nunca más, aunque eso supusiera distanciarse de Finn y del resto de New Directions. Por suerte, sabía que Jeff y Nick estarían a su lado.