Leah, ¿imprimada?

Crystall POV

Victoria estaba saliendo de clase hablando con un chico que reconocí como uno de los Cullen de los que me había hablado Mike la noche anterior (cómo olvidarme de esos dioses). Me acerqué a ellos.

- ¡Hola!

- ¿Cómo has llegado tan rápida?

- Es que he venido casi corriendo esquivando a Francesco que iba hacia la cafetería con Jessica y Marcos.

- Eres la leche. Muy lanzada para unas cosas pero para otras… -dijo suspirando- Ah, por cierto este es Emmet Cullen.

- Sí, lo sé –me ruboricé al ver la cara de sorpresa de ambos- es que Mike ayer me estuvo enseñando el anuario.

- Encantado.

Los tres nos dirigimos hacia la cafetería. Le dije a Vic que no quería sentarme en la mesa de Francesco así que ella le preguntó a Emmet si se podía sentar con ellos:

- Claro ningún problema.

Entramos en la cafetería, era bastante grande y tenía mesas redondas, vamos tal y como yo me la imaginaba. Cogimos nuestra comida y nos fuimos a sentar junto a todos los Cullen, Bella y una chica y un chico llamados Ángela y Ben, Bella nos los presentó.

- ¿Qué tal vuestro primer día? –nos preguntó Ángela.

- No ha estado mal –contestó mi amiga- aunque para unas mejor que para otras –me estaba mirando.

- ¿Qué quieres decir? –nos preguntó Bella.

- Pues que Crys está evitando a Francesco porque no quiere decirle que no quiere nada con él –aclaró sonriendo con suficiencia- Por cierto no miréis pero está mirándonos.

- ¡Oh dios no me voy a librar de él! –exclamé.

- La mejor forma para librarte de un tío es diciéndole lo bueno que está otro y si así no pilla la indirecta es que no es muy listo –indicó Rosalie, era la chica más guapa que había visto en mi vida y si ella, que debía saber bastante de cómo librarse de chicos, me lo decía tendría que utilizar esa táctica.

- Buena idea, le diré que me gusta Mike.

- Cosa que es verdad- intervino Vic (tan suspicaz como siempre).

- Pues él también está mirando para acá, tú también le debes de gustar.

- ¿Y a quién no le gusta Crys? Ya se ha ligado a medio instituto.

- Oye, qué que tú tengas novio no significa que las demás tengamos que ir de mojigatas por la vida.

-Ya empezamos –puso los ojos en blanco.

Todos se empezaron a reír, es que Victoria siempre estaba con lo mismo. Claro, ella siempre tan modosita y fiel a su novio. Sabía que a ella le daba igual que me liara con Mike siempre y cuando yo estaría feliz pero también sabía que no aprobaba que tratara así a Francesco. Yo no tenía la culpa, si un chico me gustaba iba a por él y si no me gustaba pues no y punto, además iba a estar aquí un año y lo iba a disfrutar. Luego, la conversación giro entorno al periódico del instituto en el que Ángela escribía por un lado y sobre algo de Port Angeles por el otro. A Victoria, que le interesó bastante el tema del periódico, se comprometió a escribir una columna en el sobre el cambio y las cosas nuevas que iba conociendo en Forks.

Llegó la hora de la siguiente clase y Mike se acercó a nuestra mesa mirando ceñudo a los Cullen para llevarnos a Vic y a mí a la siguiente clase, la de español en la que teníamos que ayudar a los demás a pronunciar y escribirlo bien. Yo me senté con Mike, y ella con Lauren una chica rubia de ojos verdes que según me dijo más tarde era un poco creída. Como la clase de ese día era todo oral estuve hablando con Mike en español a ratos y en inglés a otros sobre lo que pensaba sobre el cambio global.

- ¿Por qué no te has sentado con nosotros en la cafetería?

- Pues la verdad es que no quería sentarme con Francesco.

- ¿Por qué? ¿Te ha hecho algo?

- No, no, sólo le estaba evitando –aclaré.

- ¿Te sentarás el próximo día con nosotros?

-¡Claro! -¿Cómo no me iba a sentar con un chico tan mono que me miraba con esos ojitos?

- Bien, es que los Cullen son muy raros, no sé, no me gustan.

- La verdad es que un poquito raros sí que son –afirmé ceñuda.

- Sí, yo que tú me alejaría de ellos –me advirtió con cara preocupada aunque no estaba segura si lo que en realidad estaba era celoso.

-¿Por qué? ¿Son peligrosos?

-No, no. Nada de eso. Es solo que Bella se acercó a ellos y ya no se han vuelto a separar.

Bueno eso era lógico estaba saliendo con uno de ellos, la verdad es que Mike parecía un poco celoso. Para mí que le había gustado Bella alguna vez y por eso ahora les guarda rencor a los Cullen. Como la profesora no estaba mirando seguimos hablando del calentamiento. La clase terminó y luego tenía dos horas de gimnasia. Nos encaminamos a ella juntos y fuimos cada uno al vestuario. El vestuario de chicas era muy pequeño aunque entrábamos bien, tenía taquillas, bancos y duchas y las chicas estaban hablando. Entonces se nos presentaron todas las que no habían tenido oportunidad de hacerlo primero y luego nos preguntaron si Marcos y Francesco estaban libres, para algo nos querían, les dijimos que sí y todas empezaron a hablar entre ellas. Salimos al gimnasio y allí nos esperaban raquetas de bádminton con las que teníamos que jugar en parejas mixtas. Francesco no perdió la oportunidad y se colocó junto a mí mientras que Mike se puso con Vic que me miró para transmitirme coraje.

- ¿Qué tal el día? –me preguntó.

- Bastante bien ¿o no has visto con qué chico me ha tocado en casa? –hizo una mueca.

- Sí, ya le he visto, Mike Newton no me gusta nada.

- Pues a mí mucho –paró de golpear el volante.

- Entonces ¿entre nosotros?

- No hay nada, lo siento Francesco pero tenemos un año por delante y yo te considero mi amigo y espero que tú también hagas lo mismo –parecía ser que era del grupo de los tontos al que se había referido Rosalie, no había pillado la indirecta.

- Por supuesto, te considero mi amiga –no volvió a hablar en todo el tiempo hasta que cambiamos de compañeros y yo no insistí.

- No se lo ha tomado muy bien –me comentó mi amiga al salir del gimnasio.

- No –suspiré.

Aunque me dolía no iba a dejar que Francesco me amargara el día así que nos duchamos y salimos afuera donde Mike nos estaba esperando.

Lucía POV

Me desperté con el sonido del despertador retumbándome en la cabeza. Nada más levantarme me vino un dolor de cabeza espantoso, supuse que sería el jet lag. Y de repente me di cuenta de donde estaba. No me lo podía creer, ya iba a ser mi primer día en el instituto de la Push. Me vestí y fui rápido hacia la cocina. Allí estaba el padre de Jacob.

- Buenos días. ¿Has dormido bien? –me preguntó con una sonrisa.

- Sí, bastante bien, estaba muy cansada.

- Ya, ¡y Jacob ayer entreteniéndote! –exclamó medio enfadado, al menos era con él y no conmigo- Por cierto, voy a despertarle que sino no llegáis al instituto.

- Vale.

Jacob llegó diez minutos después con cara de no haber dormido en toda la noche. Me saludó y se fue a preparar nuestros desayunos. Otra vez comió un montón. Cuando ambos terminamos, cogimos nuestra cosas y nos fuimos al instituto andando. Daba unos pasos gigantescos y me costaba seguirle, casi tenía que correr detrás de él. Se dio cuenta y disminuyó la velocidad sonriendo con aire de suficiencia. ¡Creído! Pensé para mí misma pero no dije nada.

Hablamos durante todo el camino sobre cosas sin importancia y pronto llegamos al instituto. Era bastante viejo y no había visto en mi vida uno tan… diferente. En la entrada estaban Christian y David esperando con otros alumnos a los que no conocía, todos se dieron la vuelta al vernos y algunos, los más altos, miraban con comprensión a Jacob e incluso con alguna sonrisilla, ¿era yo una carga para él? No, no lo creía. Lo que había habido el otro día anterior entre nosotros seguía existiendo, esa química. ¿Entonces por qué lo miraban?

Jacob me presentó a todos los chicos reunidos allí presentes: Quil, Embry, Seth, Collin y Brady. Mientras estábamos esperando pasó una chica por al lado nuestro. Era muy guapa y vi como miraba de soslayo a Christian, parecía que éste ya tenía una admiradora.

Más tarde, sonó una campana y tuvimos que entrar en clase, no tenía muy claro con quién me iba a sentar ya que Jacob ya tenía compañero pero al entrar la chica guapa de antes me indicó que me sentara con ella, así que eso hice.

- Me llamo Leah Clearwater –se presentó.

- Yo, Lucía Aranda. Puedes llamarme Lucy o Lu –contesté.

- Encantada, así que eres española ¿verdad?

- Sí.

- Y los chicos que venían contigo también ¿no?

- Sí ¿por qué?

- No, por nada. ¿Y qué, te ha tratado bien Jacob? Es un poco burro –me comentó mientras ponía una extraña mueca en su cara.

- Sí, bastante bien.

- Ya, ya me lo imagino –sonrió.

- ¿Qué quieres decir?

- Nada, nada. Ya te enterarás.

¿Qué quería decir? La gente aquí, o era un poco rara o yo no me enteraba de nada. La clase de literatura era un poco aburrida y pronto por mi mente apareció Jacob: su pelo, su sonrisa, su cuerpo. De repente, la campana me despejó los pensamientos, miré hacia mi alrededor avergonzada, nadie se había dado cuenta de nada. La siguiente clase era la de matemáticas y la teníamos en la misma clase así que yo no me moví de mi asiento y Leah tampoco. El profesor de matemáticas explicó algo de trigonometría, la cual yo ya la había estudiado, y mandó unos ejercicios. Leah parecía maja aunque yo estaba acostumbrada a hablar siempre en clase y ella no hablaba mucho.

- ¿Te han hablado mal de mí verdad? –me preguntó.

- ¿Qué? – pregunté sorprendida, no tenía ni idea de lo que me estaba hablando.

- Sé que piensan que soy una amargada y un incordio para ellos.

- Pero, ¿quién?

- Ellos: Jacob, Quil, Embry, Collin, Brady…

- A mí ellos no me han dicho nada de ti.

- Pues te lo dirán –hizo una larga pausa en la que se quedó mirando hacia delante de nosotros. Allí estaban David y Chris- Todo ha cambiado ahora.

- Sigo sin comprender –suspiré, esta tía era un poco rara.

- Bueno, para que tú lo entiendas, digamos que yo antes salía con un chico, Sam, y él me dejó por otra. Desde entonces he estado un poco apartada de todo el mundo incluso de mis amigas que no me soportaban. Pero ahora –hizó una pequeña pausa- está él y no puedo dejar de mirarle, me gusta.

- ¿Quién?

- Christian.

- ¿En serio? –miré a Christian, estaba hablando con David en voz baja.

- Sí, y demasiado, ¿me ayudarás?

- ¿A qué?

- A hacer que se fije en mí.

- Estoy segura de que ya se habrá fijado, eres muy guapa.

- Pero ¿le hablarás de mí?

- Sí, claro.

- Gracias –contestó con una sonrisa.

En la siguiente clase me senté con Christian que se sorprendió pero no dijo nada. Estuvimos atendiendo en clase hasta que le pregunté qué tal le había ido en su casa.

- No está mal, Quil es majo pero hay una niña pequeña a la que cuida, no me preguntes por qué, que todo el rato estuvo gritando cuando llegué.

- Ah, y que ¿ya te gusta alguna chica?

- Me he fijado en alguna ¿por qué?

- ¿En cuántas? –inquirí ignorando su pregunta.

- Bueno, la verdad es que sólo en una –contestó ruborizándose.

- ¿De quién?

- ¿Por qué tanta pregunta?

- No, por nada. Era simple curiosidad –respondí mirando para otro lado, se me da mal mentir y no quería que me lo notará. ¿Por qué había sido tan indiscreta?

La clase finalizó y todos nos fuimos a la cafetería. Leah se puso a mi lado mientras comíamos en la mesa con mis dos amigos y otros chicos de la reserva que se mostraron extrañados cuando se sentó con ellos. Me preguntó en voz baja sobre qué era lo que me había dicho Christian y yo le conté todo intentando ser lo más precisa posible. Durante el resto de la comida estuvimos hablando con los demás aunque Leah sólo se mostraba simpática conmigo y les contestaba mal a los otros. Ahora entendía a qué se refería ella cuando me preguntó si me habían dicho que era insoportable.


Bueno aquí sale Lucy que me encanta como personaje, no se a vosotros. Y Crystall que solo puede ser ella misma jaja

Muy complicado pero ya veis que a veces utilizo a Crystall para presentar a otras personas y todo eso

Un saludo y gracias por leerme ;)