La fiesta I
Lucía POV
Cogí de la mano a Jacob y nos pusimos a bailar al lado de mi hermana y Francesco. Toda la semana había sido una locura, en menos de dos días me había enamorado de él. O eso creía pero era algo que no podía compartir con él porque huiría, como todos los chicos. Era como una droga para mí, su sonrisa amable pero a la vez tentadora, su cuerpo musculoso y moreno… me volvía loca. No nos habíamos separada prácticamente ni un momento pero yo sabía que me escondía algo ya que, a veces, cuando le miraba notaba como tenía la mirada distante y pensativa. Se lo había comentado a Leah que me había dicho que Jacob ya me lo contaría así que no quería darle más vueltas al asunto. Además, quería respetar su intimidad; de todas formas la curiosidad me comía por dentro.
La gente a nuestro alrededor bailaba o hablaba, Vic ya había cambiado de pareja, ahora bailaba con Marcos y Crys estaba bailando con Mike. Francesco estaba sentado en una esquina bebiendo de una botella y mirándolos fijamente. Eso no me gustaba. Miré a Jake que me estaba mirando atentamente. Le sonreí y le besé suavemente en los labios durante unos segundos. Luego él me rodeó con sus brazos y se acercó lentamente hasta que nuestras bocas se encontraron. Tras unos minutos nos separamos y ambos nos dirigimos hacia donde estaban Christian y Leah.
- ¿Qué tal la fiesta? –nos preguntó Christian.
- No está mal –respondió Jake mirándome y luego sonriendome- pero si no habrían venido ciertas personas estaría mejor.
- ¿A quién te refieres? –inquirí confusa.
- A los Cullen. Esos… -se calló repentinamente mordiéndose el labio.
- Mi hermana me ha dicho que son muy majos, ¿por qué te caen mal?
- Pues…
- Porque son unos chupasangres –me soltó Leah.
- ¿Unos qué?
-Nada, nada. Lo que Leah quiere decir es que no son de fiar - me dijo él rascándose la cabeza- ¿vamos a por algo de beber?
¿Qué había querido decir Leah con eso de chupasangres? ¿Y por qué Jake había cambiado de tema tan rápido? Llegamos a la cocina donde curiosamente estaban los Cullen y Bella.
- ¿Qué pasa Jake?
- ¡Hola Bella!, ¿ya conoces a Lu?
- Sí claro, la traje yo en coche –le contestó poniendo los ojos en blanco- ¿Qué tal?
- Bien –respondí con timidez. Jacob me había hablado de ella, era la chica que le había gustado hacia un tiempo. No sabía cuánto. Por lo cual estaba celosa pero claro ella tenía novio y, además, mi hermana me había hablado bien de ella así que no quise odiarla desde un primer momento y decidí conocerla antes.
- Así que, ¿estáis saliendo? –preguntó al vernos de la mano.
- Sí, Bella ya sabes lo rápido que nos enamoramos los quileutes –respondió Jake con ironía.
No estábamos saliendo. Al menos aun. No me gustó nada su respuesta pero preferí mantenerme callada. Pero al fijarme en la cara de sorpresa de Bella me di cuenta de que la frase tenía un mensaje oculto pero no supo apreciar cual era por lo que miré a los otros chicos que estaban en la cocina.
El novio de Bella estaba con ella de la mano pero no se había dirigido a Jake en ningún momento y los otros dos uno grandote y el otro rubio miraban a Jacob con la mandíbula tensa. Él parecía no darse cuenta o más bien los ignoraba. Y yo no sabía cómo podía hacerlo ya que daban un poco de miedo, era como si se fueran a saltar sobre él en cualquier momento.
Volví mi atención hacia la conversación de Bella y Jacob pero éstos ya habían terminado de hablar así que cogimos nuestras bebidas y volvimos hacia el salón. Habíamos faltado unos minutos y todo era ya un desfase. Había bastante gente borracha y vasos rotos por el suelo pero nadie parecía darse cuenta. Así que Jake me rodeó con su brazo y me sacó al jardín diciéndome que quería hablarme sobre algo.
- ¿estás enfermo? –inquirí al darme cuenta por primera vez desde que le conocía de lo caliente que estaba.
- No ¿por qué? –preguntó sorprendido.
- Estás muy caliente –respondí pero al darme cuenta del doble significado de la frase me sonrojé mientras Jake se carcajeaba.
-Es mi temperatura normal –aclaro entre risas- Lucy quería hablarte sobre algo –se puso serio e hizo una pausa en la que le mire extrañada- solo quería decirte que para mí eres alguien especial. No una chica cualquiera –en ese momento mi corazón dio un vuelvo y las mariposas de mi estómago empezaron a revolotear aún más- y, bueno, sé que nos conocemos desde hace una semana pero hay una especie de conexión especial entre nosotros y… –hizo una pausa mientras cogía aire y yo le miraba expectante- sé que es demasiado pronto pero me gustaría saber si querrías salir conmigo, algo así como novios.
- Sí, Jake para mí también eres alguien especial- dije mientras saltaba a su boca y el me cogía al aire sorprendido.
Nos besamos como nunca nos habíamos besado hasta, con deseo con lujuria sus manos acariciaban mi espalda mientras pequeñas descargas eléctricas recorrían todo mi cuerpo y me apretaba a él para que nuestro cuerpo entraran aún más en contacto.
Edward POV
Quizás la idea de traer a Jasper y Emmet a la fiesta no había sido tan buena. Pero claro, no había contado con la presencia de los perros. Ambos se habían quejado de que les hubiera convencido para venir pero así por los menos les podía ir entreteniendo hasta la vuelta de Alice y Rosalie, si volvía, claro. Ellos no sospechaban nada, por supuesto, ambos se habían quedado confusos por su partida para "ir de compras". En realidad ellas no habían mentido, sólo habían ocultado parte de la verdad.
Miré a Bella, parecía aburrirse un poco de estar allí en la cocina pero sabía perfectamente lo poco que nos gustaban los quileutes. Llegó Victoria que venía a por una botella de agua.
- ¿Todavía estáis aquí?- preguntó sorprendida.
- Sí, es que nos gustan las baldosas de la cocina -le contestó Emmet. Ella le sacó la lengua.
- No en serio ¿por qué no vais al salón? –vi como en su mente se dibujaba la cara de los perros al vernos entrar.
- Es que huele mal allí –respondió Emmet. De pronto Jasper se tensó y miré a Emmet con cara de alerta ¿es qué no podía tener la boca cerrada? ¿Por qué se le había escapado eso?
- Bueno hay algun chico que ha vomitado pero tampoco creo que huela mal, más bien a alcohol y tabaco que a otra cosa –suspiré, por suerte no se había enterado de nada.
- Está bien vamos.
Agarré a Bella con delicadeza y nos fuimos al salón y los demás nos siguieron y se colocaron contra una pared lo más lejos posible de Jacob y sus amigos, Vic se quedó con ellos hablando.
-Edward, sabes que no me gusta bailar –dijo Bella al ver mis intenciones.
-No tienes por qué hacerlo –la contesté levantándola suavemente unos centímetros del suelo- ¿te he dicho lo guapa qué estás está noche?
-Sí, ¿y te lo he dicho yo?
-Sí –sonreí, pero en ese momento vi como Francesco se levantaba hecho un basilisco con la mirada fija en Crystall y Mike y aparté a Bella para que no la hiciera nada al pasar. Parecía que iba a hacer lo que llevaba toda la noche deseando.
