La fiesta II
Crystall POV
Mike y yo llevábamos bailando toda la fiesta pero no se había lanzado, ¿por qué? Quizá fuera un romántico de esos que esperan el momento y el lugar perfecto. Yo le gustaba eso lo sabía, pero no comprendía por qué tardaba tanto, al final me iba a tener que lanzar yo (cosa que tampoco me importaba).
Le miré, un mechón rubio colgaba de su frente, paré de bailar y se la coloqué en su sitio. Ambos nos miramos, su cara se giró hacia un lado y cuando estaba tan cerca que ya podía oír su respiración algo me empujó hacia un lado bruscamente. Levanté la cabeza a tiempo para ver como Francesco le daba un puñetazo a Mike en la cara. Éste al principio le miró sorprendido pero luego se le devolvió. No me lo podía creer, en menos de dos segundos ya estaban por el suelo pegándose. Pero no pude reaccionar hasta que vi como Victoria se acercaba corriendo e intentaba agarrar a Francesco, pero se tuvo que apartar ya que casi la da un puñetazo sin querer pero apareció Emmet como de la nada y la ayudó a agarrar a Francesco, bueno más que nada le levantó en el aire y le apartó. Vic me miró con cara de reproche pero no me dijo nada y salió por la puerta con los dos. Entonces fue cuando pude reaccionar y ayudé a Mike a levantarse, tenía toda la cara cubierta de sangre.
Diez minutos más tarde…
-¿Seguro que estás bien? –le pregunté por enésima vez.
-Sí, prácticamente no me duele.
Estábamos en la cama de su habitación con un botiquín y le estaba curando las heridas de la cara. No tenía muy buena pinta, un ojo estaba adquiriendo un color púrpura y tenía un labio partido.
-¿No quieres que vayamos a un hospital? Igual te tienen que dar puntos en el labio –sugerí preocupada.
-No, de verdad estoy bien –me aseguró.
-Lo siento.
-¿Por qué?
-Ha sido por mi culpa. Lo tendría que haber sabido. Yo –respiré hondo- no tendría que haberme liado con Francesco y haberle tratado tan mal después –estaba angustiada.
-¿Te enrollaste con él? –preguntó ceñudo y una mueca surcó en su cara por el dolor.
-Sí, en el avión al venir para aquí pero yo le dejé las cosas claras. Le dije que no le quería a él y que tú me gustabas.
-¿De verdad te gustó?
-¿No es evidente?
Sin pensármelo dos veces le besé y él me devolvió el beso. Su lengua empezó a jugar con la mía y yo hice lo mismo. Luego empezó a besarme el cuello y miles de escalofríos recorrieron mi espalda mientras no pude evitar un gemido.
Le quité la camiseta lentamente y le empuje débilmente había la cama mientras me ponía encima suyo, nuestros cuerpos se entremezclaron, él me quitaba mi vestido y sus labios empezaron a recorrer mi pecho mientras con una mano me desabrochaba el sujetador. Habíamos empezado y ya no podíamos parar.
Emmet POV
Fue ver como casi la dan un puñetazo y no pude detenerme sino que fui a separarles sólo para que no la hicieran daño a ella, era una frágil humana y, además, me caía bien y me encantaba cuando se sonrojaba. Y en ese momento incluso no me importó que vieran que me había movido demasiado rápido aunque bueno nadie se estaba fijando precisamente en mí en ese momento. Intenté no romperle nada al chico y los tres salimos a la calle. Francesco no estaba sangrando pero tenía sangre en la mano de Mike, el olor me entraba por la nariz así que deje de respirar y apreté la mandíbula. Jasper había salido corriendo en cuanto vio lo que iba a pasar ¿por qué no había hecho yo lo mismo?
- ¿Estás bien? –le pregunté a Vicky, que era como me gustaba a mi llamarla aunque nadie la llamaba así.
- Sí ¿por qué? –preguntó levantando una ceja.
- Casi te dan un puñetazo
- Sobreviviré a un casi –sonrió burlona.
- ¿Y tú qué tal? ¿Te has roto algo?
- No –él tío estaba borracho. ¡Genial! Me había librado de mi vida humana y ahora tenía que cargar con humanos borrachos.
- ¿Qué estabas haciendo? ¿Estás loco? –le preguntó ella.
- Ese Mike me estaba…
- No te estaba haciendo nada, sé que era por Crystall y te aseguro que con eso no has logrado impresionarla –le riño ella que parecía un poco alterada por lo sucedido aunque yo no sabía si estaba enfadada con él o con ella.
- ¿Así que todo esto es por un chica? –no era una pregunta.
- Oye ¿por qué no te lavas esos puños con sangre en la manguera de algún jardín? ¿O quieres también impresionar a la madre de Jessica? –sugirió Vicky cambiando de tema y mirándole ceñuda.
Ambos nos echamos a reír mientras él se iba a una manguera a limpiarse. La verdad es que esa había sido una buena idea porque casi no podía ya aguantar el olor. Y, además, me estaba impacientando, los humanos andaban demasiado lentos, a este paso no llegaríamos a la casa ni en un siglo.
- Creo que voy a vomitar
- ¿Qué? Emmet encárgate tú de él –dijo señalándole con la mano con cara de asco.
- ¿Yo? ¿Por qué?
- Eres un hombre, estas cosas son entre vosotros –dijo con una pequeña sonrisa en los labios.
- Ni de broma, que asco.
Nos miramos y ninguno de los dos se acercó a Francesco, este echó la comida de todo el mes en el bordillo de la acera o al menos es lo que parecía. Fue lo más asqueroso que había visto en toda mi vida. Por fin terminó y llegamos a su casa en la entrada, no había nadie pero él dijo que sabía dónde guardaban la llave de repuesto así que nos volvimos y le dejamos allí. Oí como el coche de Edward se acercaba hacia nosotros así que esperé a que llegara y los dos nos subimos en él. Edward me miró durante una fracción de segundo y luego miró a la carretera delante de Vicky tenía que aparentar que miraba a la carretera todo el rato. Estaba seguro de que eso le fastidiaba y sonreí contento de fastidiar a mi querido hermanito viendo como por el espejo retrovisor como hacia una mueca, eso le pasaba por cotilla.
- ¿Y Jasper? –preguntó ella.
- Pues… -empecé sin saber exactamente qué decir.
- …ha cogido el otro coche, es que habíamos venido en dos –Edward ya estaba preparado para la pregunta, como siempre.
Llegamos a casa de Bella y las dejamos a las dos allí. Me coloqué delante con Edward y éste aceleró el coche en cuanto cruzamos la esquina.
- Sé que me estás ocultando algo –comenté como quien no quiere la cosa.
- Yo también sé que tú lo sabes.
- Sí pero no sé con qué tiene relación.
- Ya bueno es que yo tengo mucho secretos –intentó sonreír aunque no fue muy convincente.
- Bien –dije simplemente aunque no podía dejar de darle vueltas a la extraña sensación que tenía. ¿Culpa? ¿Preocupación? ¿Angustia?
Aquí dejo otro capítulo. Espero que les guste.
En el próximo saldrá mi querida Lucía
Un saludo y gracias por leerme ;)
