Capitulo 4.-
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Intento 3: Ni siquiera tratar ser Punk.
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Desde "esos" incidentes y que mi rostro aún sienta represalias por esto mismo… No más deporte para mí. Debía pensar algo más, por lo que tomé simplemente la opción que me parecía más sencilla.
Soy un adolescente, y como tal, debo de pasar por todas las modas ¿no? Por lo menos quiero pensar de esta positiva forma acerca de aquello. Ser punk, con toda la extensión de la palabra, no parecía ser tan complicado, por lo menos según internet no era la gran cosa, pero aún así estaba aterrado por la idea.
¿Tendré que cortarme el cabello?
¿Tendré que tintarme el cabello?
¿Tendré que perforarme las orejas?
¿Tendré que perforarme alguna parte de mi cuerpo?
¿Tendré que tatuarme?
¿Tendré que ser un buscapleitos?
¿Tendré que fumar sin que Hibari-san me descubra?
¿Tendré que…Ser como Gokudera-kun?
Quizás acerté en todo, y eso es lo más atemorizante al final y al cabo. Gokudera Hayato da miedo, nadie está en contra de esta afirmación, y su fama de maleante no la creó aquí en Namimori, si no que la trae desde Italia… y eso hace todo más escalofriante para mí.
Al pasar un par de horas con él al día, lo conozco en cierto modo y su forma de actuar, vivir y de desenvolverse con los demás es tan distinta a la mía, que se ve como un desafío volverme un "maleante" de un día para otro, sin tener del todo claro que es ser exactamente un chico como él. Por eso llamé a la persona más cercana a Gokudera-kun… Yamamoto, para que me aconsejara ligeramente. Yamamoto simplemente rió a carcajadas indicándome que ser "punk" no era tan simple como yo pensaba. Que era más que una simple moda que todos seguiremos en algún momento y que Gokudera se lo tomaba muy enserio.
Me asusté nuevamente.
Me senté en frente de la computadora e investigué acerca de ser Punk… era muy complicado. Ir en contra del sistema y escuchar mucha gritona definitivamente no era lo mío. A mí me gustaba escuchar música feliz y de amor no de rebelión y odio. Me gustaba mi cabello y no me agradaba mucho la idea de tintármelo de algún color. Además, aún podía recordar como hace un par de meses Gokudera-kun llegó con las orejas perforadas, y ni siquiera una perforación, si no que tres por cada oreja… ¿No teníamos ya suficientes agujeros como para querer hacerse más? Pero si eso haría acércame más a mi mano derecha y quizás ganarme el corazón de Kyoko-chan, quizás tenga en mente cambiar de opinión.
Tomé mi billetera y caminé en dirección al centro comercial. Al llegar, me paré enfrente de la tienda favorita de Gokudera-kun, pero como mis piernas temblaban como gelatina no pude moverme ni un centímetro de la entrada. Veía la gente en su interior, con esos peinados extravagantes y brazos tatuados... Ya estaba rindiéndome, sin siquiera intentarlo.
Di vuelta sobre mi eje y vi a Gokudera sentado a lo lejos, mirando con desdén a la gente que pasaba mientras daba un par de caladas a su cigarrillo… Cigarrillo… pensé que quizás ese sería un buen comienzo. Fui a la tabaquería y pedí que me dieran algunos.
Se rió la vendedora.
Se rió la gente del lugar.
Se rió el guardia.
Se rió el niñito pequeño a mi lado.
Se rió… hasta el gato que estaba descansando.
Pero antes de que las risas aumentaran, decidí salir corriendo, protegiendo lo poco y nada que me quedaba de dignidad. Por lo que recurrí a lo que no quería, a pedírselo directamente a Gokudera-kun.
Miró a su alrededor, buscando a alguien, pero luego de intercambiar algunas señas con esa persona, accedió reacio, regalándome uno de sus cigarrillos junto con el encendedor. Estuve un largo tiempo tratando de sacar fuego del instrumento, sin resultado hasta que sacó una fuerte flama logrando prender el cigarrillo. No recordaba exactamente que pasó luego de eso, simplemente sé que me llevé la nicotina a los labios y que empecé a toser fuertemente, el pecho me dolía a horrores y ni siquiera había pasado de la primera calada…
Cuando recuperé el conocimiento, estaba en una cama de hospital, con cables unidos a mi cuerpo y ese raro artefacto en mi boca. "¡Hieee! ¡Q-Que me pasó!" pensé alarmado, mirando para todos lados, cuando vi el rostro preocupado de Kyoko-chan, suspirando con alivio al ver que estaba mejor.
- Eres un tonto, Tsuna-kun. ¿Sabes que pudiste haber muerto? Me tenías muy preocupada. – murmuró lastimeramente, soltando pequeñitas lagrimas a la vez.
"¡Q-Q-Q-Q-Que! ¿Y-Y-Y-Yo iba a m-m-morir?"
Pensé, traté de pararme rápidamente, pero un fuerte dolor en el pecho me detuvo, logrando recostarme nuevamente en la camilla.
- ¿Cómo se te ocurre fumar uno de los cigarrillos de Gokudera-kun? ¿Reborn-chan no te había dicho que eran muy peligrosos? -… Ahora que lo pienso, Reborn nunca me había mencionado ese detalle. Pero no tenía cabeza para eso, solo veía a Kyoko-chan frente a mis ojos, mirándome con una ternura que lograba derretirme. "Ah… es tan linda". Pero me sentía culpable a la vez, la hice preocuparse mucho, demasiado. La miré avergonzado, susurrando un "Lo siento", a lo que recibí un pequeño y casto beso sobre mi frente.
- No importa que hagas… Siempre te cuidaré, Tsuna-kun. – me sonrió tiernamente, dándome mi medicina y tomándome de la mano antes de caer en un sueño profundo. "Debió quedarse toda la noche cuidándome", pensé enternecido. Pero el dolor en mi pecho parecía ser diminuto a comparación de la felicidad que llenaba mi cuerpo, con mis manos entrelazadas con las contrarias y un fuerte sonrojo en mis mejillas mientras miraba su angelical rostro dormir con cansancio.
El sueño también me vencía, y sin más me dormí, pero sin antes escuchar una voz distante que decía… "Tche… Si ni siquiera va a intentarlo, mejor no se hubiera tomado la molestia" Pero no le tomé importancia a ese consejo nuevamente, mi mente no tenía lugar para algo ajeno a mi acompañante.
Había aprendido dos cosas hoy.
Uno, Los cigarrillos de Gokudera deberían estar prohibidos por el gobierno.
Y Dos, que el rostro de Kyoko al dormir era lo más adorable que había visto hasta ese instante. Al final de cuentas, no había sido tan malo probarlos.
Intento tres: Fallado completamente y con un pulmón herido.
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Moya-chin dice:
Hola gente, yo aquí actualizando este fic.
Este capitulo es... interesante, pero no se espanten, en el próximo capitulo se explicará las razones.. (Spoiler! Reborn malvado al ataque).
Lo siento, pero por ahora actualizaré solo este fic, pero solo por ahora. No he tenido mucho tiempo libre, y como estos capitulos no son de más de mil palabras no me toma tanto tiempo escribirlos, por lo que actualizaré solo esta historia por ahora. A mis otros fics, me gusta ponerles más atención y tardar más en escribirlos para que sean extensos y que cubran todas mis expectativas... espero que no les moleste x3
Bueno... pronto subiré el proximo cap... asi que por ahora disfruten de este xD
Sin mas que decir, además de agreceder a todos los lectores y a las que se tomaron la molestia de dejar un review... Arigato!, bueno... agradeceré de antemano todos lo reviews, favoritos o lo que sea... todo el bienvenido ^^
MoyaMoya-chin se despide! (*...\\)y
