Capitulo 6.-

::

¿Será que Ella...?

::

Un dolor insoportable comenzó a adueñarse de mi cabeza, logrando que mis sentidos cobraran conocimiento. Por fin había despertado de ese largo sueño que recordaba vagamente como una mala pesadilla, de las que normalmente estoy teniendo. ¿Qué fue solo un sueño? Tengo más que claro que no, el simple dolor en mi estomago me lo recordaba agriamente, al cual le respondía con un pequeño sonido indicando dolor. Era todo un suplicio.

Miré a mí alrededor con mis ojos entrecerrados, identificando mi cuarto a los segundos… Probablemente me llevaron en el tiempo que estaba dormido. No tenía ánimos para levantarme, siquiera de seguir viviendo poseía en ese instante. ¿Mi inutilidad era de tal calibre? Creía conocerme a la perfección, pero al verme involucrado en tal problema y que por actuar del "Héroe de la película" terminara entristeciendo a Kyoko me hiso dudar de cada decisión que últimamente estaba tomando. Un suspiro salió de mis labios, lastimero y frustrado.

Estiré mis brazos cuidadosamente, perdiendo la iniciativa en el acto y volviendo a recostarme en mi suave cama. Miré el techo con desdén, sin siquiera mirarlo realmente, pero no había mucho que hacer en mi condición, me dolía hasta respirar. ¿Podré ser más Dame-Tsuna? No lo creo, nada peor que hacer llorar a una muchacha, más aún si es la chica de la que estoy completamente enamorado. Otra vez suspiré, del simple pensamiento sobre Kyoko un sonrojo subió a mi rostro, remplazado por decepción hacia mí mismo al instante. Antes de que comenzara nuevamente a reprocharme, escuché unas voces distantes cerca del corredor, no susurraban, pero tampoco hablaban libremente.

- … ¿No? Hemos hecho todo a nuestro alcance, pero Tsuna parece aun no notarlo.

- ¿En serio? Hasta para mí es extremo de obvio, o quizás es porque se trata de mi hermana.

- Tche. Kyoko también debió notarlo, pero el Décimo se ha enfrascado mucho en las cosas negativas…

Escuchaba a lo lejos a mis amigos conversar, un tema indescifrable para mí, pero del cual era bastante notable mi plena participación en él. ¿Qué debía notar? Esa fue la pregunta que rondó en mi mente en ese instante. Las posibles respuestas sobraban, pero algo me decía que no era un simple hecho trivial, que se trataba de algo tan enserio como lo es el Baseball para Yamamoto o los Misterios para Gokudera, tanto que solo de pensarlo un nerviosismo recorrió mi espina dorsal, logrando un estremecimiento que hiso que el dolor se intensificara levemente. Esto no podía ser peor.

¿Será que notaron mi plan?

Lo más probable, pero aún siendo así no era un tema de tanta relevancia, era un simple "experimento" que ideó mi mente en la agonía de la no correspondencia. Por lo que era algo mucho más importante que eso.

¿Será que notó que soy el Décimo Vongola?

No es como si no lo supiera desde un principio, más si tomamos en cuenta todo el asunto que pasó en el futuro, pero Kyoko nunca tuvo del todo claro que era lo que englobaba el término "Mafia", siquiera yo lo tengo del todo claro. Pero algo era cierto, ella podría querer alejarse de mi si descubre todas las cosas malas que mis antepasados hayan hecho, o lo que yo esté obligado a hacer en el futuro. Eso no era bueno en ningún sentido.

¿Será que…?

No lo sé, sencillamente no lo sé. Hay tantas cosas que podían tomar el lugar de la incógnita, pero ninguna lucía ser la más adaptable. No sé que realmente pensar, o quizás este estado de confusión se creó por el intenso dolor de cabeza que aún poseo. "¡Maldición!" quejumbré mentalmente, mirando mis manos como si estuvieran cubiertas de pecados.

¿Esto tiene alguno significado?

No, en lo absoluto, pero algo dentro de mí quiere convencerme de que todo esto es mi culpa, como si cada vez que me acerco a ella la cubro de una invisible sangre que solo yo puedo ver. Es como si una locura estuviera imponiendo una jerarquía dentro de mi sentido común, nublándolo y llenándolo de falsos hechos que yo, como el "Dame-Tsuna" que soy, creo sin chistar.

¿He hecho algo malo?

Una pregunta que lejanamente pasó por mi mente cuando por primera vez esta idea salió a la luz, como si una conciencia fuera. Quizás solo he estado haciendo un espectáculo absurdo, sin ver por detrás de mi espalda como todos se ríen de mí y de mi estupidez, y puede ser que eso era lo que hablaban mis guardianes hace unos minutos. Pero no lo sé, sinceramente no lo sé.

Bufé lentamente mientras giraba mi cuerpo, chocándome en el proceso con unos ojos de "aceituna" mirándome incrédulo. No podía definir qué era lo que embarraba su rostro, si era gracia o molestia, pero cualquiera de esas opciones no eran buenas para mí. Mantuve el contacto, sin decir nada, siquiera moverme un centímetro, solo mirándolo con mis ojos entrecerrados por el dolor. Reborn rió lentamente, probablemente por leer mi mente sin permiso.

- ¿Qué es lo…lo gracioso? – Pegunté a duras penas, logrando simplemente susurrarle lastimero. El Hitman me miró de regreso, ocultando levemente su miraba bajo su fedora, acariciando a Leon en el proceso. ¿Qué tramaba ahora? Otras de las preguntas que me quitaban el sueño.

- No has aprendido nada Dame-Tsuna. Recuerda, tú no eres un Héroe ni nada de eso, piensa en la única persona que está en tu mente y encontraras la respuesta. – dijo misterioso, saliendo del cuarto sin dejarme replicar. Pareció ser que quería ayudarme a escapar de este precipicio de sentimientos que últimamente sentía, pero no entendí ni una sola palabra de lo que dijo, además de lo obvio. Nuevamente me trataba como un niño, era una molesta costumbre. Un suspiro nuevamente se arrancó de mis labios.

¿La única persona…? Sin duda sería Kyoko-chan.

¿Pensar en ella? Pero no entendía en qué sentido debía hacerlo. Familiar, Sexual, romántico, de amistad… ¿En qué sentido?

¿No será que ella…?

Aunque la idea si había venido a mi mente en su momento, no parecía ser la opción más confiable. Mis inseguridades no me dejaron notar como una figura entraba en mi cuarto y tomaba mi mano. Era suave, maternal, cariñosa, hasta preocupada… Probablemente era mamá, pero cuando volteé mi rostro no vi los rasgos de mi madre, sino unos ojos acaramelados y un hermoso pelo anaranjado. Era Kyoko, estaba acariciando el torso de mi mano con preocupación, susurrando miles de cosas inteligibles que por alguna razón lograron sonrosarme.

Una corazonada entró en mí, precipitándome a rodear el cuello de ella con mis brazos, en un simple impulso de mi parte. Cerré mis ojos con deleite, ella me había correspondido el contacto, soltando un par de lágrimas sobre mi camiseta. No sabía que decir o que sentir, por lo que solo acaricie su cabello avergonzado, tratando en vano de calmar si llanto. Estuvimos así por unos eternos minutos, pero antes de que por fin me dignara a mirarle a los ojos, ella solo susurró casi inaudible, logrando que comenzara a titubear nervioso y que mi rostro enrojeciera por completo. ¿Cómo respondo a eso? Era lo que había estado esperando por tanto tiempo.

Tantas veces lo soñé.

Tantas veces lo anhele.

Tantas veces lo imaginé.

Tantas veces lo imploré.

Y ahora… No sabía que decir, cada palabra que planee decir o que me vi decir en sueños no quería salir de mi garganta, mi corazón iba a una velocidad que nunca había sentido antes y no podía quitar la sonrisa de mi rostro. Kyoko levantó el rostro, mirándome con ojos llorosos pero con una gran sonrisa y un hermoso sonrojo en sus mejillas… Repitió.

- Tsuna-kun… Me gustas.

.

.


© Todos los derechos reservados a Akira Amano, auspiciadores y Staff. Personajes de su propiedad. Relato hecho sin fines de lucro, solo por mi propio deleite y diversión. ©


~:~

Moyi Fetuchini-chin dice:

¡Yo!

He aquí la actualización de este hermoso fic. Ah... Como notaran, está por terminar. Solo un capitulo y ya, probablemente escriba un epilogo pero eso depende de mi estado de animo, no prometo nada. Ya que mi inspiración esta fluyendo en este instante, el próximo capitulo no debería tardar demasiado, más de una semana lo dudo, pero aún así pido la paciencia de siempre.

Bueno... Como no tengo mucho que decir me despido, espero como siempre que les agrade el capitulo y agradezco cada Review o cualquier cosa que quieran darle la historia, agradecidas de antemano pero no obligatorias en ningún sentido... Esto creo que es lo que siempre digo, pero es más para dejarlo en claro.

Sin más ya me voy a escribir el siguiente, ¡Imploren al dios de la ciencia para que no tarde!... ¡Adiós!