Hola de nuevo :D

Aquí les dejo el nuevo capítulo y en verdad espero que lo disfruten. Como ya les había mencionado antes, en este momento estoy de vacaciones, yeeee! Tratare de ir subiendo más capítulos para compensar lo poco que lograre escribir una vez que regrese a clases (tengo una especie de "beca", por lo tanto tengo que sacar buenas notas) No duden en dejarme sus comentarios que, en verdad, me motivan a continuar con esta historia :3

Asdad siempre me olvido de esto: Ningún personaje me pertenece, todos son creación de nuestro querido Tío Rick.

Valeria

El ver al campamento sumido en caos traía a Percy malos, muy malos recuerdos. Era casi como si nunca hubieran logrado derrotar a Cronos, como si todos sus esfuerzos por tratar de volver a la normalidad hubieran sido en vano; y lo que lo hacía aún más extraño era que el día anterior todo parecía en orden.

Había decidido ir a visitar a su madre, meramente para calmar sus nervios ya que desde la Batalla del Olimpo ella sentía la necesidad de verlo seguidamente, para asegurarse de que estaba bien; era muy claro que había quedado marcada por ese suceso.

¿Y quién no? Percy casi se da una palmada en la cara por pensar algo tan estúpido. Gente había muerto entonces; personas que eran de su misma edad, incluso menores. No podía culpar a su madre por tener miedo que algo igual le pase a él.

Tenía planeado solo quedarse a almorzar, pasar un rato agradable con ella y Paul. Sin embargo, su madre insistía en que se quedase a cenar, chantajeándolo con todo tipo de cosas; estaba a punto de irse cuando le dijo que iba a preparar pollo asado… azul. Percy juraba que si su madre se lo planteara podría tener a todo el mundo a sus pies, ella sabía cómo convencer a alguien. Después de dicha propuesta Percy, obviamente, se quedó pero no sin antes avisarle a Annabeth de sus planes. No podía imaginar lo mucho que se alteraría si es que el desapareciera sin previo aviso.

Al igual que su madre, Annabeth también necesitaba asegurarse que él estuviera bien, no solo porque estuvieran saliendo, sino porque al mismo tiempo eran mejores amigos y como tales siempre buscaban que el otro se encontrara a salvo. Cuando hablaron por IM todo parecía seguir su curso: nuevos campistas llegando, sátiros jugando con ninfas, Travis y Connor gastándole una broma a Clarisse, ella persiguiéndolos por todo el campamento como resultado; lo usual. No hubo ningún indicio de lo que se encontraría al regresar.

Como siempre, todo comenzó con un sueño. Chocante.

Percy para entonces ya estaba acostumbrado a tener estos extraños sueños premonitorios, pero no importa que tan raro el anterior fuera, sin lugar a dudas el siguiente sería peor. Sin embargo, este era algo diferente a los anteriores. Usualmente se encontraba en un lugar en específico, ya sea dentro de una cueva, o un bote o incluso dentro de un monstruo; como eran las cosas esto no le sorprendería en lo absoluto. En este sueño él se encontraba en ningún lugar, literalmente. No había nada a su alrededor, ni tierra, ni cielo; nada. Todo era de un blanco cegador, tanto, que no podía verse ni a sí mismo.

Esto ya empezaba a alterarlo un poco, el hecho de no saber dónde estaba, de no tener el mínimo control de su ser. De pronto, una figura apareció a lo lejos. Corría desesperadamente de un lado a otro, como si tratara de encontrar algo.

Buena suerte con eso, pensó Percy cuando notó que dicha figura traía un extraño sombrero, uno rasta.

¡Grover!, Percy trató de gritar pero era como si una fuerza retuviera su voz en su garganta. Esto en verdad ya empezaba a desesperarlo. Podía ver como Grover corría por todo el "lugar" si es que podía llamarse como tal, probablemente buscándolo. ¿Pero porque Grover? No es como si se quejara, estaba más que feliz con solo saber que había alguien más ahí, ¿pero por qué él estaría ahí?

Fue entonces cuando Percy en verdad estuvo a punto de golpearse la cara, si es que supiera donde se encontraba su mano, o su cara.

¡La conexión empática, por supuesto!

Percy trató de comunicarse con Grover: Eh ¿Grover? ¿Hombre, me captas?

En ese momento la figura de Grover dejó de moverse, congelándose en su sitio pero no sin antes dar una especie de salto, probablemente debido a escuchar de la nada la voz de alguien.

-¿Percy? ¡Percy!, que rayos… ¿Dónde estás?

-Eh no estoy muy seguro, pero al menos sé que en el mismo sitio que tú, te puedo ver.

-¿En serio? Ok, eso es raro.

-Ni lo menciones, ¿Qué pasó? ¿Por qué estamos en esta especie de vórtice blanco de la perdición?

- ¿Vorti…? Olvídalo, no tiene sentido discutir tus estupideces ahora.

-¡Hey!

- Percy, la forma en que dijo mi nombre fue tan seria que me hizo olvidar de mi molestia, algo había pasado.

- ¿Qué ha sucedido Grover?

- Trate de contactar contigo por medio de nuestro vínculo, pero por alguna razón me mandó a este sitio, bueno, nos mandó a los dos. Algo extraño pasó Percy, mientras no estabas aquí, yo aun no entiendo muy bien que fue exactamente, solo sé que Quirón me ordenó que contactara contigo inmediatamente…

- Wow, espera que ha pasado, ¿hubo un ataque? ¿Algún monstruo logro colarse por las barreras?... ¿Es Cronos?

No quería decirlo pero era lo único lógico por el momento: algo malo pasó, algo inexplicable, tanto que Quirón, alguien que había vivido por mucho tiempo y durante el cual había adquirido una vasta experiencia, requería de su presencia inmediata. Grover hesitó por un momento antes de responderme.

-No Percy, esa fue una amenaza que fue controlada. Quirón dijo que pasarían milenios antes de que siquiera pueda llegar a regenerarse. Esto, esto es diferente. No se cómo, pero lo es.

Diferente, Percy no entendía como algo podía ser más diferente de lo que habían tenido que pasar, pero también sabía que con como era su vida ahora, no podía dar nada por sentado.