Red20: Jajajajaja, ok, no pensé que subiría más rápido este capitulo a diferencia de mis otros fics que me he tardado bastante en continuarlos, pero andaba ya con bastante ideas como para avanzarlo. Pero bueno, espero disfruten de este capítulo.
Night Fury.
Capítulo 1.
Levantando sospechas.
Octubre 11, 20XX.
Universidad de Berk, 1:15 pm
Dentro de la gran isla del norte europeo, se encuentra una amplia ciudad, en la cual igual cuenta con una Universidad lo suficientemente extensa para la poca población con la que cuenta Berk. Aquí es donde la hija del comisionado de policía Alder Hofferson, tomaba su curso de criminología bajo la tutela de profesores extranjeros de los cuales disponía la Universidad. Igual otro curso que tomaba ella era una clase de lenguas extranjeras, más específico, una clase de inglés, la cual se localizaba en el edificio de lenguaje, al centro de la Universidad. Aunque le encantaba asistir a ambas clases, ese día no podía estar más decaída y molesta, pues se le podía encontrar bufando en su asiento, al frente de la clase a la espera de la presencia de su profesora.
Pero no era el retraso de ella lo que la tenía tan enojada, sino que de nuevo no había tenido la oportunidad de atrapar al misterioso enmascarado Night Fury y de paso, había quedado de nuevo en ridículo frente a su padre. Algo que era notable por sus compañeros, ya que su ira causaba temor ante ellos, a pesar de que algunas veces algunos de los estudiantes se peleaban por tratar de tomar asiento a su lado por ser considerada una de las más grandes bellezas del salón, claro era de esperarse que de todos, desconocieran que es la hija del comisionado de policía, sino, nadie se acercaría a ella por temor de ir a la cárcel por pretenderla. A lo cual nadie se iba acercar ésta vez solo por el mal genio que ella tenía, pues despedía un aura asesina y una mirada tan fría que los fulminaba a todo aquel que le viera directamente a los ojos. También nadie tenía intención de acercarsele solo por lo intimidante que se veía, pues ella tenía una reputación como experta artista marcial lograba que ninguno la voltease a ver por temor de ser herido de gravedad mortal.
Mientras esto ocurría en el salón, en los corredores del edificio de lenguaje, un chico delgado cercano a los 20 años, corría entre tropiezos resonando sus pisadas por los pasillos, dado a que tenía una pierna artificial de la rodilla para abajo, era normal que perdiera el equilibrio al tratar de alcanzar una velocidad a la que su pierna no fue diseñada.
- "Cielos, voy a llegar tarde de nuevo" - se decía mentalmente, mientras se sostenía de la pared, evitando caer al suelo en el proceso -. "Espero al menos encontrar un buen lugar, Odín".
Era evidente que sus súplicas serían escuchadas, aunque no de una manera que hubiese preferido en ese momento. Al detenerse frente a la puerta de su clase, se detuvo unos segundos para recuperar el aliento, sosteniendo sus manos sobre ambas rodillas, al tiempo que se limpiaba el sudor con un pañuelo y se arreglaba su alborotado cabello castaño.
- Bien Hiccup. Parece que llegaste a tiempo - se dijo en voz baja al entrar al salón finalmente -. Hubiera preferido decir lo mismo a la hora del almuerzo.
Después de bromear para sí mismo, intentando ser positivo ante su desdichada carrera al salón de inglés, notó que el único asiento disponible se encontraba a un lado de la persona que más temía ver en ese momento.
- "Por todos los dioses. Deben de estar bromeando conmigo hoy".
Se dijo mentalmente Hiccup mientras se acercaba al asiento donde la rubia seguía de mal humor, la cual tenía un parecido similar a un dragón que se le había escapado la presa.
- "¿Por qué, Thor? En un día como este donde la hago enojar tanto, ¿por qué tenía que ser este el único día que pudiera sentarme con ella cuando quiere verme muerto?" - volvió a maldecirse por su suerte mirando al techo y volviendo a dirigir su mirada ante ella -. "Sé que suelo pedir muchas veces una sola vez para sentarme con ella, o un poco cerca a ella, pero para que me jueguen bromas así, deben odiarme bastante como para que igual me dejen con una pierna ortopédica".
Tras seguir bromeando ante su mala suerte, imploró por su seguridad y con todo el valor que pudo reunir en poco tiempo, se acercó a la boca del lobo a tomar su lugar.
- "Bien, Hiccup. Cálmate. Ella no es un animal. No es como si pudiera oler tu miedo" - se decía tratando de estar tranquilo, sacando su libro de su mochila y cubriendo su rostro con él.
- Oye, tu.
Aquella áspera voz que sonó a un lado de él hizo que se paralizara en su asiento, sintiendo un escalofrío subir por su espina hasta su cerebro. Volteó temerosamente a verla, notando que sus apagados y con ojeras, orbes azules estaban centrados en él, y no de una manera que hubiera preferido, sino una que mostraba su mal humor.
- "¿En serio puede oler mi miedo?" - Hiccup tragó fuerte, tratando de elegir sus siguientes palabras, con el fin de no meter aún más la pata -. ¿S-S-Si, señorita Hofferson? ¿Q-Qué se le ofrece?
- ¿Qué opinas tu de Night Fury? - preguntó ella con pesadez en su voz.
Ante aquella pregunta, Hiccup se sintió descubierto y temiendo aún más por su vida. Y no había otro motivo para temerle, pues él era precisamente Night Fury, la misma persona que le había quitado el sueño. Aunque igual le hubiera gustado que esa misma falta de sueño que tenía por él, fuese de una manera que no tuviera alguna sensación de asesinato.
- "Cielos, ¿y ahora qué hago?... Calma, calma. Solo preguntó por mi opinión. A lo mejor si elijo bien mi respuesta no sabré si sospecha de mí o no" - se dijo mentalmente intentando mantener la compostura, desviando nervioso su mirada de la de ella -. P-Pues creo que es un idiota egocéntrico que solo va por ahí en mallas, dejando en ridículo a la policía de Berk - respondió rápidamente y con una sonrisa nerviosa, sonrojándose en el proceso.
Mientras tanto la mirada de Astrid se acercaba más al rostro de él, pareciendo querer analizarlo más de cerca.
- ¿De verdad eso piensas de él? - preguntó ella con más curiosidad en su voz.
- C-Claro que eso opino. Digo, ¿qué otra cosa podría pensar de alguien que sale por ahí con un disfraz ridículo?
Un silencio se hizo entre ellos dos por un par de minutos. Hiccup mantenía una distancia segura entre ellos dos, retrocediendo lo suficiente como para tener la oportunidad de escapar, aunque ella estaba inclinada lo suficientemente cerca como para que estuviera a punto de caerse de su asiento. Pero antes de que él intentara darse a la fuga, los labios de Astrid se curvearon mostrándole una traviesa sonrisa en su rostro, logrando ponerlo completamente confundido.
- ¿Sabes algo? Me caes bien, este...
- Hiccup. Llevamos siendo compañeros de inglés por tres meses - respondió, recalcando lo último con un tono molesto.
- Eso iba a decir, no necesitaba que me interrumpieras, Hicco - bromeó ella riendo y dándole un pequeño golpe a su hombro derecho.
- ¡Que es Hiccup!
Él repitió su nombre algo exasperado, aunque en el fondo se sentía completamente aliviado de que ella al menos dejara de estar de mal humor y más que nada, saber que no sospechaba de él, aunque se hubiera menospreciado a sí mismo frente a ella, podían iniciar a llevarse bien de ahí en adelante.
- Solo bromeaba, era broma. Me alegra que alguien como tú piense lo mismo que yo sobre ese detestable Night Fury - dijo Astrid con un mejor animo.
- S-Sí, yo también lo creo. A veces me dan ganas de decirles a esos sujetos que dejen de estar adulando a un enmascarado misterioso - comentó Hiccup entre risas nerviosas, desviando su mirada a la de ella.
- Eso mismo digo. Los que lo adulan seguro son nerds que siguen leyendo comics de súper héroes. Incluso puede que él se sienta como tal.
Ante aquel comentario, Hiccup sintió como si le tiraran un balde de agua fría, inclusive quería decir algo en contra de ello, pero no quería arruinar aquel buen momento que empezaba a tener con la persona que quería ver muerto a su identidad secreta.
- S-Seguro, aunque... No creo que sean solo "nerds", creo que es malo solo enfocarse en ellos. Digo, también hay chicas que veo gritar su nombre y decir que quisieran salir con él y eso - comentó él, tratando de no entrar en un campo minado con lo que decía.
- Hum, puede que tengas razón. A lo mejor lo estoy pensando mucho - se dijo Astrid acomodando sus pensamientos, llevando su mano derecha a su mentón -. Últimamente no puedo quitármelo de la cabeza.
- "Desearía que el motivo que no pueda salir de tu cabeza no fuera con propósitos oscuros" - dijo Hiccup en su mente mientras la miraba con atención -. H-Hablando de cosas en la cabeza. ¿C-Cómo piensas que sea el examen próximo?
Hiccup deseaba cambiar de tema, pues sentía que si seguían hablando de lo mismo, a lo mejor y podría decir algo que lo delatase.
- No creo que sea complicado. La profesora utiliza alguna novela romántica como base para los exámenes. Solo es cuestión de deducir cual novela usará para este examen y estudiarlo - respondió con simpleza, dejándose caer en el respaldo de su asiento.
- ¿P-Pero eso no sería como hacer trampa?
- Puede que suene así, pero no es hacer trampa si lo comprendes - dijo ella traviesamente, estirando sus brazos para desperezarlos.
- Aunque es complicado saber el libro que usaría la profesora - comentó Hiccup pensativamente, tratando de recordar los exámenes anteriores.
- Es sencillo. Siempre es un libro que se hace popular rápidamente entre adolescentes.
- Con razón eres la hija del comisionado de policía de Berk. Si que eres una gran detective - le dijo con verdadera sorpresa en su voz.
- Jejeje, no trates de adularme, eso no te va a funcionar para tener algo conmigo.
La respuesta traviesa de Astrid logró sonrojar al castaño, al tiempo que recibía suaves codazos de parte de ella.
- "Aunque me empezaste a hablar por esa misma razón, no es como que no tuviera otra manera de llamar tu atención" - de decía mentalmente desviando su mirada nuevamente.
Tras aquel momento de vergüenza que estaba llevando Hiccup, la clase quedó en silencio absoluto al ver llegar tarde a su profesora de inglés, con lo cual podía respirar él tranquilo durante lo que quedaba la clase, aunque no podía evitar sentirse animado y desacelerar los latidos de su pecho al tenerla tan cerca de él.
La clase transcurrió sin problemas para él, llevándose a cabo de una manera didáctica y algo cómica, puesto a que su profesora le daba por improvisar y a veces actuar frente a sus alumnos, como la fanática del teatro que es. Tras finalizar la clase, ella detuvo a sus estudiantes antes de que guardaran sus cuadernos y lápices para dar un anuncio final.
- Alright guys (Bien chicos). Cómo sabrán, the next test (el próximo examen) será la siguiente semana, así que aún queda tiempo para dejarles una tarea antes de ello - dijo ella con una enorme sonrisa en su rostro.
No es de extrañarse que el salón fue repleto por voces de estudiantes llenos de reclamos y quejas de aquel aviso de último momento.
- Ya, ya. Do not complain (No se quejen), no será algo complicado. Para finalizar la semana quiero que hagan equipo con el partner (compañero) con el que compartan escritorio y se encarguen de elaborar together (juntos) una theater work (obra teatral) con diálogos en english (inglés).
Las quejas no se hicieron esperar de nuevo, por lo que la profesora trató de calmar a sus alumnos para que guardaran la compostura.
- But guys (Pero chicos). No hay por qué verlo de una bad way (mala manera). Ya que habrá un mistery prize (premio sorpresa) y un extra point (punto extra) para la mejor couple (pareja).
Ante la palabra premio que todos lograron traducir, las quejas se habían convertido en gritos de emoción aunque igual les llamaba la atención de cual pudiera ser aquel premio sorpresa. Más que nada los chicos, puesto que su profesora era realmente una belleza rubia de 25 años, por lo que se habían ilusiones del misterioso premio que ella podría darles. Pero para la única persona que se veía darle poco interés ante aquel trabajo era ni más ni menos que Astrid, dado a que sentía que era una manera ridícula de aprender inglés, aparte de que no consideraba que afectase mucho a su calificación si la hacía bien o no. Por otro lado, Hiccup no sabía qué sentir en ese momento, por un lado tenía vergüenza de tener que actuar frente a sus compañeros, por otro lado se sentía emocionado de ver qué podría representar junto a Astrid, y por último sentía nervioso de tener que estar a su lado otro rato más.
Al terminar la clase, Hiccup y Astrid habían decidido caminar juntos en dirección al estacionamiento para discutir sobre el trabajo que pudieran actuar frente a la clase. Aunque Hiccup notaba la falta de atención que le daba al trabajo en si, ya que su mente estaba distraída en algún plan para atrapar a Night Fury.
Luego de llegar al estacionamiento, Astrid le había sugerido que le siguiera en su vehículo, ya que ambos tenían auto propio, con el fin de ir a una librería juntos y encontrar algo que pudieran decidirse por algo para poder actuar ambos.
Octubre 11, 20XX.
Cafetería "El humo de dragón", 3:45 pm
Astrid e Hiccup habían decidido tomar un café para discutir las opciones que les había dejado la profesora en el pizarron de las lecturas que podrían elegir para actuar. Aunque era cuestión de elegir una escena lo suficientemente extensa para que abarcara el tiempo necesario para que todo el grupo pudiera pasar al frente, la decisión se veía más que nada siendo tomada por Hiccup, quien buscaba algo que le evitara armar una escena ridícula con ella, y estaba claro que no podía elegir una escena de amor, porque ella de inmediato las rechazaba, a lo cual le hacía complicado encontrar algo útil. Y para colmo, parecía que él estuviera haciendo todo el trabajo, ya que ella ni le estaba prestando atención, la cual la tenía enfocada en su smartphone, murmurando algún plan con el fin de desenmascarar a Night Fury.
- "Cielos, cómo me gustaría que esa atención la pusiera en el trabajo" - se decía Hiccup al verla de soslayo ocultando su rostro en uno de los 5 libros que habían conseguido -. "Bueno Hiccup, no es como si esto se tratara de una cita, o que la única atención que me dé sea para mi identidad secreta. Al menos no me odia o sospecha algo de mí. Lo único malo es que siento que soy el sirviente aquí" - volvió a dirigir la mirada a Astrid, suspirando un poco al notarla holgazaneando en su asiento -. Oye Astrid. ¿Al menos te gustaría tratar de poner algo de atención a lo que vamos a hacer?
Ella lo miró por pocos segundos y volvió a apuntar su atención a su teléfono.
- No hay problema. No es como si la profesora espere una actuación de Broadway o algo por el estilo. Además, es cosa de decir unas líneas y ya - respondió aburrida al darle un vistazo a los libros sobre la mesa -. Tu solo elige algo que no sea cursi y nos aprendemos las líneas en casa.
Hiccup se sentía preocupado por la poca importancia que le daba a la clase de inglés, aunque estaba de acuerdo en que actuar es cuestión de aprenderse unas líneas, esperaba mayor entusiasmo de su parte.
Mientras tanto, del interior del café un robo se estaba llevando a cabo. Aunque fue demasiado rápido como para llamar la atención de los clientes que se encontraban fuera del local, ya que el sujeto había golpeado al recepcionista y agarrado un puño de billetes saliendo a toda prisa del lugar. Algo que notó Hiccup al verlo salir del local, ya que se veía demasiado exaltado y había llamado su atención, pero no podía dejar sola a Astrid, aunque ella parecía darle poca importancia a lo que hacían de cualquier forma, su curiosidad era demasiada que estaba dubitativo por unos instantes en lo que tenía que hacer.
- "Cielos, y yo con lo entretenido que estaba siendo ignorado por Astrid... Bueno, de cierto modo que tengo toda su atención por otro lado" - se quejó Hiccup mientras veía al sospechoso alejarse de su vista.
Él estaba cansado de que ella estuviera con aquella actitud, por lo que tomó un trozo de papel de una de sus libretas y escribió rápido en él para mostrárselo en su rostro.
- Astrid - habló Hiccup elevando su voz en un tono serio y levantándose de su asiento -, creo que mejor dejamos esto para cuando le des importancia a nuestro trabajo de equipo. Y cuando llegue ese momento, me avisas, aquí te dejo mi dirección electrónica y mi teléfono para que no haya problema en localizarme. Nos vemos.
Tras decir aquellas palabras y mostrar un comportamiento tan estoico de su parte, desapareciendo de su vista para perseguir al ladrón que ya llevaba varios metros de distancia, Astrid quedó con la boca abierta y sin palabras. Nunca se hubiera esperado que él pudiera llegar a ponerse serio en algún momento, aunque le daba la razón de ponerse así, lo había estado ignorando todo ese rato después de lo bien que lo había tratado en el salón de clases. Aparte compartía el mismo odio ante su rival, por lo que sentía que tenía que darle una disculpa, tomó su mochila y salió a perseguirlo buscando su auto que dejó aparcado cerca del local. pero antes de entrar a su vehículo, escuchó los gritos de los clientes asustados que habían quedado paralizados de la impotencia tras aquel robo. Ella se acercó para preguntar a alguno de los clientes si podía darle una descripción rápida del ladrón´y la dirección que había tomado, para así atraparlo y si podía, alcanzar a Hiccup y disculparse por ser tan grosera con él. Así mataba dos pájaros de un tiro.
En ese mismo instante, Hiccup estaba a punto de alcanzar al ladrón quien estaba eludiéndolo entre la multitud de gente que había en las calles transitadas de la ciudad. Aunque éste había cortado ruta por un callejón con el fin de esconderse hasta que la policía se diera por vencido, en caso de que los clientes hubiesen llamado a alguien en su búsqueda, algo que Hiccup aprovechó para ocultarse entre los basureros, lejos de la vista del ladrón que se había oculto en el fondo del callejón, también con el fin de disfrazarse con el traje que había tomado de su auto antes de iniciar su persecución, no quería atrapar a alguien exponiendo su identidad en caso de que algún civil le reconociera como el hijo del Alcalde de Berk.
Para cuando se había terminado de disfrazar, la detective Astrid Hofferson había llegado al callejón, siguiendo las indicaciones de los transeúntes que habían visto al sospechoso correr por las calles con notoria velocidad. Ella se estacionó cerca y entró en busca del ladrón, buscar a Hiccup sería algo sencillo, ya que tenía su teléfono celular, por lo que podría llamarle después de atrapar al ladrón de la cafetería.
Hiccup estaba a punto de salir de su escondite hasta darse cuenta de la presencia de Astrid. No esperaba que estuviera en el mismo lugar. Temía que le hubiera seguido y más por la seguridad de la chica. Aunque no podía exponerse disfrazado de Night Fury si es que "Hiccup" era al quien buscaba. Esperó a que ella le diera alguna señal indirecta del motivo de su presencia en aquel asqueroso callejón.
- Muy bien ladrón, sal de donde quiera que estés. No tienes escapatoria - dijo ella en voz alta, tratando de llamar la atención del mencionado.
- "Uff, al menos estoy a salvo... Por ahora" - se dijo Hiccup despreocupado de que no fuera el motivo de su búsqueda.
Aunque al saber lo que la trajo ahí lo había tranquilizado, tenía que salir de inmediato para que pudiera salir ilesa de ahí, ya que el tipo podría estar armado.
Al acercarse más Astrid en dirección de donde el ladrón se había ocultado, éste se estaba preparando para actuar, ocultándose lo mejor posible para poder atacarla por sorpresa y huir por las escaleras de emergencia que se encontraban cerca de donde escuchaba sus pasos. Al oírla lo suficientemente cerca de él, salió de su escondite, desenfundando su pistola frente a ella listo para tirar del gatillo.
Astrid retrocedió al encararse con el sujeto armado. Podía quitarle el arma de su mano, pero estaba en una distancia que le imposibilitaba la tarea, ya que él fácilmente podría tirar del gatillo antes de que tuviera tiempo de esquivarlo.
- Fuera de mi camino policía - amenazó aquel sujeto apuntando con temor su arma frente a ella.
- Baja esa arma. No hagas algo de lo que puedas arrepentirte. No tienes escapatoria - advirtió ella, esperando el momento adecuado para arrebatarle su arma.
El ladrón se dio cuenta que ella no tenía un arma consigo, por lo que aquella advertencia carecía de peligro, a lo cual aprovechó para dar un tiro de advertencia. Algo que puso en peligro a Astrid, ya que el tipo no dejaba de temblar y no podía apuntar fijamente a donde quería. Para suerte de ambos, Night Fury apareció frente a ambos, interponiéndose entre la bala y ella, deteniéndola con la armadura de su traje.
Astrid había caído de sentón luego de ser salvada de un tiro mortal, que cuando reparó en ver que no tenía ninguna herida, notó la figura de su rival frente a ella como su salvador.
- ¡Fury! ¿Qué haces aquí?
- No mucho, paseándome aquí, evitando que tuvieras agujeros por el cuerpo - respondió sarcásticamente al mirarla a los ojos sin quitarse de enfrente -. ¿Y usted?
- No necesito de tu ayuda, puedo arreglármelas sola. Y yo estaba por atrapar a este rufián.
- Y hacías un excelente trabajo hasta que aparecí y te salve - comentó divertido al notarla tan feroz como siempre.
- Oigan... Tortolos. ¿Alguien al menos me está prestando atención? - preguntó confundido el asaltante al ser ignorado por ambos, mientras los observaba discutir.
- ¿Tortolos? Ahora si me hiciste enojar.
Antes de que el ladrón pudiera reaccionar, Astrid había aprovechado su confusión para noquearlo con un golpe seco a la cabeza, aprendiéndolo en el acto.
- Parece que ya no me necesitas por aquí.
- Nunca te pedí que aparecieras - bufó Astrid mirándolo fijamente amarrando al criminal.
- Ya, ya. No hay por qué darme las gracias.
- Ni te las estoy dando. Y no te muevas de ahí que también voy a atraparte.
- Lo siento, detective Hofferson. Pero no me gustaría formar un mal tercio, así que te dejo con tu cita.
Al decir aquellas palabras, disparó uno de sus artilugios que llevaba consigo al aire, el cual era una pistola con gancho, con el fin de escaparse de ella. Mientras tanto Astrid se había quedado en tierra observarlo con ira escaparsele de nuevo. Pero al verlo escapar, recordó que tenía otra cosa que hacer, por lo que sacó de inmediato su teléfono y aprovechó para tratar de localizar a Hiccup. Algo que tomó por sorpresa a Night Fury, pues en el tiempo que subía por las escaleras de emergencia, su celular comenzó a sonar, haciendo eco por el callejón en el que se encontraban, algo que igual llamó la atención de Astrid. Él dejó de perder tiempo en subir y se lanzó para aprovechar la corriente de viento que se generaba entre los edificios para volar con su ala delta que le proporcionaba un bastón que ocultaba como arma.
Astrid al verlo huir quedó unos segundos pasmada ante lo que acababa de suceder. No esperaba que al llamar a Hiccup el teléfono de Night Fury sonara al mismo tiempo, ni siquiera podría imaginarse que ambos fueran la misma persona.
- Hola, ¿quien habla? - contestó la voz del teléfono que había marcado.
- H-Hola, ¿Hiccup? Soy yo, Astrid - respondió ella dubitativa.
- ¿Astrid? ¿Ahora qué quieres? - dijo Hiccup con tono molesto -. ¿Al fin planeas ponerte seria con el trabajo o solo es para dar más quejas de Night Fury?
Ella estaba helada, por un lado, se imaginaba que él estaría así de molesto con ella por la manera en que se comportó con él, y por otro, si él fuera Night Fury, seguro no la habría salvado, aunque siendo un "héroe", seguro lo habría hecho por obligación. Respiró profundamente y trató de quitar esos pensamientos de su mente.
- N-No es eso, Hiccup. Solo llamaba para disculparme - se sinceró, juntando el teléfono más a ella -. Sé que estuve muy distraída y no le dí importancia al trabajo que teníamos que hacer juntos. Inclusive te portaste bien conmigo... S-Solo llamaba por eso.
Hiccup por otro lado estaba paralizado. No esperaba que llamara para disculparse con él, por lo que ahora se sintió culpable de responderle tan secamente.
- N-No te preocupes. Igual lamento portarme mal contigo, es que pensaba que podríamos llevarnos bien juntos - respondió él tímidamente.
- B-Bueno. Por ahora no estoy segura de eso último "porque sospecho que eres Night Fury", ¿pero podríamos vernos mañana en la misma cafetería? Yo elegiré lo que vayamos a actuar, así que no te preocupes.
Él estaba aún más sorprendido de lo que estaba pasando. Parecía que lo que acababa de suceder la había hecho más sincera, a lo que le hacía acelerar el corazón aún más de la emoción.
- S-Si es así, en ese caso nos vemos mañana para...
-Cuac-
- ¿Qué fue eso?
- ¿Qué fue qué?
Aunque Hiccup quería hablar con ella más tiempo, sabía que en ese instante le sería imposible, pues seguía volando en su ala delta por los cielos de Berk, por lo que se había cruzado con una parvada de patos de improvisto, a lo cual llamaría mucho la atención de aquellos graznidos.
- Sonó a un pato. ¿En dónde estás?
- ¿S-Sabes?, tengo otra llamada entrando. Te hablo luego.
- Oye espe...
Ya no pudo reclamarle por respuestas, pues él colgó de inmediato, algo que hacía ponerlo bajo una mayor sospecha de que él fuese Night Fury por la manera en que se había portado en aquella llamada.
- Hiccup... ¿Acaso no serás?...
Octubre 12, 20XX.
Universidad de Berk, 1:10 pm
En el salón de inglés, Astrid se encontraba nuevamente de mal humor, a lo que nadie se le acercaba también ese día. Nunca hubiera esperado que el chico que recién acababa de conocer, aunque tuvieran mucho tiempo siendo compañeros de inglés, fuese Night Fury, aunque no tenía ninguna prueba, era el sospechoso que más tenía cercano que pudiera ser él. No quería pensar en ello, pero cada vez que se imaginaba el momento en que fue salvada de aquel disparo, donde Night Fury en lugar de tener su máscara, estuviera descubierta con el rostro de Hiccup, su rostro empezaba a arder. Se sentía engañada, aunque igual pudiera ser solo su imaginación al estar obsesionada con aquel enmascarado, lo cual fue el motivo por el cual él se había enojado con ella en primer lugar en la cafetería.
- Cielos... ¿Qué debo hacer?...
Al girar su rostro a la entrada, pudo escuchar los pasos torpes de Hiccup, llegando tarde nuevamente a clases. Desvió su mirada de la de él de inmediato y luego se puso a pensar en algo para quitar esos pensamientos de su cabeza.
- "Cierto, aún no estoy 100% segura de que él sea Night Fury. Por lo que igual no estaría de más investigarlo y asegurarme por cuenta propia de ello, así al menos no me sentiré culpable si descubro que no es la misma persona" - se dijo mentalmente con más confianza.
- Hola Astrid. ¿Cómo estas?
- H-Hola Hiccup - respondió ella nerviosa al salir de sus pensamientos -. B-Bien. Solo aquí pensando que mejor sería ir a tu casa como para hacer el trabajo y no en el café.
- ¿Q-Qué? "¿Así que sí sospecha ahora de mí? ¿Qué voy a hacer?"
- Si, en verdad me sentí culpable por lo de ayer, así que pensaba compensarte con algo, "aparte para asegurarme si eres o no Night Fury" - dijo sin quitar la sonrisa de su rostro.
- "Por Thor, si le digo que no, estoy seguro que sospechará aún más de mí" E-Está bien, en ese caso vamos al terminar la clase.
Red20: Jejejeje, espero les haya gustado este capítulo. Aunque siento que fue algo corto, jajaja. Igual por aquí aviso que pronto regresaré a clases y estaré demasiado ocupado, por lo que seguro me atrasaré con varios proyectos que tengo, igual con este. Así que solo pido bastante paciencia, jajaja. Por otro lado, gracias Ale, corregí esa parte que me pusiste después de leerlo, y para nati, jeje, ya viste quien es Night Fury. Pero bueno, más tarde aparecerán más personajes. En fin, hasta la próxima.
