- ¿Y bien?- comento la pelinegra mientras tomaba un jugo, era la hora de la salida y su hermano Rei estaba a su lado mirándolos de la misma manera.

- Queremos hablar con Rin- comento la chica del cabello rosa pálido, con su manos juntas como si hiciera una oración a un gran dios.

- ¿Y qué los detiene?- pregunto ahora Rei quien sólo paso su mirada de molesta a una de compasión.

- Es que, ...no sé si Rin estará enojada con nosotras- dijo está vez Yukari quien tenia los dedos en contacto y con la cabeza baja.

-No creo que Rin este enojada con ustedes- comento el pelinegro- supongo que deberían ir a hablar con ella- sugirió, su gemela sólo se resigno a la idea, después de todo Rin no quería ir a estudiar porque sentía algo de vergüenza con sus amigas.

- ¿Y Oliver?- pregunto Rui, las tres chicas sólo se miraron.

- Bueno... Creo que él ha estado reflexionando sobre el asunto pero dijo que luego iba a hablar con Rin por su propia cuenta- comento Ia a los gemelos, estos se miraron.

- Está bien, entonces vamos a la casa y hablen con Rin- comento Rui mientras empezaba a caminar, Rei sólo la siguió de cerca y las otras chica iban calladas sin decir alguna palabra.

Se sentía algo tenso el ambiente, nadie se atrevía a romper el silencio incomodo, Seeu, Ia y Yukari iban algo distraídas, ¿Qué iban a decirle a Rin?, sólo se preocupaban por como iba a reaccionar la rubia, Rei y Rui iban pensativos, de hecho Rei se preguntaba si Rin no había salido a distraerse, después de todo, en una tarde de ocio lo mejor seria ir a comprar algo, así que quien sabe si se hubiera quedado en casa, aunque también existía la posibilidad de que hubiera llamado a Len y que estuvieran juntos en algún lugar.

Al llegar a la casa Rei saco su llave y la puso en el cerrojo para abrir la puerta, todas las chicas iban tensas menos Rui, quien sólo esperaba porque su gemelo abriera la puerta, Rei por alguna razón se estaba demorando mucho más de lo acostumbrado y esto empezó a impacientar a su gemela.

- Tadaima- dijo suavemente el chico entrando a su casa y abriendo la puerta, cuando noto que Rin seguía exactamente en la misma posición que estaba cuando él se fue.

- Okaeri- comento la rubia subiendo la cara del cojín del sofá, Rei sólo la miraba con cara de asombro.

- ¿Te quedaste allí toda la tarde?- pregunto incrédulo a la rubia, Rin sólo se sentó y bostezo.

- Lo siento, me quede dormida - comento ella con su mano atrás de la cabeza intentando organizar un poco su cabello.

- Eres una holgazana- comento Rui entrando a la casa, Rin sólo se rio algo bajo, después de todo ni siquiera se dio de cuenta cuando se durmió.

-Rin... hay alguien que quiere hablar contigo- comento Rei señalando hacia la puerta, Rin sólo pestañeo un par de veces confundida.

- ¿Eh?- exclamo extrañada, Se levanto y miro hacia afuera notando como tres chicas estaban esperando una señal, Rin se quedo mirando mientras su cara se avergonzaba.

- Rin-chan- susurro Ia mientras Rin seguía inmóvil.

- No se queden ahí... entren- dijo Rin aún sonrojada. Las tres chicas hicieron lo que ella dijo.

- Permiso- dijeron al unisono mientras Rin les ofrecía asiento en los muebles de la sala de la casa.

- Prepararé té- comento Rui mientras Rei se subía por la escalera hacia su habitación.

- Hola- susurro tímidamente Rin mientras las otras se miraban de reojo con la misma expresión, Rui sólo pensaba que las cuatro eran idiotas.

- Hola - dijo Seeu mientras tomaba aire y empezaba a llenarse de coraje- Rin... nosotras pensamos que no te hicimos nada malo y no queremos que estés enojada con nosotras por eso venimos a hablar- dijo la rubia, Rin sólo la miro impresionada.

- Yo no estoy enojada- ella abrió sus ojos aclarando eso- Es sólo que me sentía algo apenada por no contarles nada acerca de mi vida pero es que... es muy complicado... no sé si podrían entenderme- dijo Rin con suavidad, ¿debería contarles algo?, lo dudaba mucho y no quería pensar en ello.

- Estuvimos discutiendo y realmente no nos importa tu pasado, nos llevamos muy bien sin saber nada, así que si decides contarnos nosotras no te vamos a juzgar- comento Yukari con una sonrisa dándole confianza en Rin.

- Bueno... es que yo tengo una relación que no debería ser- comento Rin sonrojándose por ello.

- ¡No tienes porque contarlo!- grito Ia levantándose del sillón- No te sientas obligada sino quieres, todos tenemos secretos y si sientes que puedes vivir mejor con ello guardado no te vamos a presionar- Rin la miro con intriga y luego sonrió.

- De acuerdo, pero igual creo que podría contarles sobre el chico con el que estoy saliendo, aunque no todos los detalles... sólo lo importante- Las tres chicas sonrieron y se acercaron más a ella.

- De acuerdo, entonces... ¿Quién es tu novio?- pregunto Seeu con curiosidad.

- Bueno él... no lo conocen, pero él es ...- Rin sólo dudo por un instante, no podía decirles que era Len, se iba a descubrir que ella era Rin, esa Rin hermana de Len y famosa cantante hasta hace unos meses.

- Es un familiar, como verán es una relación prohibida por eso, Rin está viviendo aquí- dijo Rui mientras traía la tetera, obviamente no iba a dejar a Rin sola en este momento, las tres chicas quedaron con cara impresionada.

- Así que por eso es una relación prohibida- comento la pelimorada del grupo mientras analizaba.

- Si... Bueno al principio yo ignoraba que me gustaba- comento Rin sonrojándose al recordar las cosas- entonces intentaba sólo pasar tiempo con él, pero empezamos ambos a crecer y a mis amigas les empezó a gustar él... es que.. él es muy guapo - afirmo ella sonrojándose hasta las orejas pero eso no era mentira, las otras chicas, incluso Rui sonrieron con ternura al ver a Rin hablar así- cuando me di de cuenta que me gustaba... entre en depresión- las tres amigas de Rin cambiaron su sonrisa a una expresión preocupada ya que la rubia también lo hizo- pense que nuestra relación no volvería a ser la misma y que si le decía algo la iba arruinar... así que decidí alejarme- todas pusieron cara de tragedia, Rui sólo la miraba mientras tomaba su té, ella ya sabía la historia- Luego Rui me grito y me dijo que fuera a hablar con él, así que yo entendí que alejarme de él sólo nos hacia daño, y cuando hablamos me dijo que me amaba- Rin puso sus manos en sus mejillas y empezó a mover su cabeza contenta aún con sus mejillas sonrosadas, la emoción no la dejaba terminar- luego nos besamos- Rin cerro los ojos e instintivamente toco sus labios al recordar la cálides de los de su amado- pero estuvimos distanciados largo rato, cuando Oliver me pidió salir nos encontramos en el cine, así que salí a hablar con él en un descuido, él... él estaba con una de mis amigas- Todas se pusieron tristes la mención de esto como si se sintieran traicionadas- Obviamente me enoje, pero él me dijo que sólo era una salida de amigos porque ella también es su amiga, y realmente mi amiga es muy insistente, él ha rechazado a todas las chicas que se le declaraban porque estaba enamorado de mi pero ella intento otra estrategia para acercarsele- comento Rin inflando sus cachetes y frunciendo el ceño.

- ¿Ella no sabe que está contigo?- pregunto Ia mientras Rin negaba.

- Yo nunca le dije que me gustaba, ese era mi secreto- suspiro ella- Pero él nunca le dio señas de que le gustará mi amiga, además tampoco ha querido rechazarle, de hecho, ayer me dijo que lo invito a salir otra vez- comento Rin con enojo.

-¿Qué le dijiste?- pregunto Seeu interesada.

- Me enoje... y le dije que la rechazara porque se supone que yo soy su novia- dijo Rin con orgullo mientras las cuatro asentían.

- Eso estuvo bien, debe quedarle bien claro a esa chica que no tiene posibilidades- comento la pelinegra, Rin sólo sonrió al ver que Rui se unía a la charla.

-¿Y lo hizo?- pregunto Ia.

- No lo sé, no me ha llamado- comento Rin con desilusión.

- Seguro te llamo y como te quedaste dormida no escuchaste el teléfono- dijo la pelinegra haciendo que Rin buscara su celular a toda velocidad

- Tal vez pensó que estabas en el instituto y creyó que lo mejor era no molestar- dijo Yukari con una gota en la cabeza ya que eso sería lo más lógico.

- Ya veo- comento Rin sonriendo con tranquilidad

- Entonces en estos momentos debe estar llamándote- dijo Ia cayendo en cuenta que ya habían salido.

- ¡Waaa! ¿Dónde deje mi celular?- exclamo mientras buscaba en el sofá desesperada sin encontrarlo.

Rei sonreía mientras entraba a la habitación de Rin, se había cambiado el uniforme y había escuchado la conversación de las chicas desde el segundo piso, no quiso bajar ya que al parecer era una charla de sólo chicas, había sentido el celular de Rin sonar desde hace rato pero al parecer las chicas no lo habían oído, tomo el aparato y en ese instante volvió a timbrar.

- Hola~- contesto él con voz melosa, ya sabía quien era por ver el nombre de "Len-Kyun 3" en la pantalla del aparato.

- Hola... - dijo el chico a secas, en ese momento se encontraba en un centro comercial, el oír la voz de un hombre lo puso algo celoso.

- Oh~ Len-kyun~ ¿Cómo estás?- dijo Rei intentando bromear por el apodo que Rin le había dado al nombre de Len en su celular mientras empezaba a caminar hacia las escaleras.

- Bien...- respondió Len, empezaba a creer que se había equivocado de número y estaba pensando seriamente en colgar, pero recordó que ese era el número de Rin, así que decidió preguntar por ella- Etto... ¿Está Rin?- pregunto incomodo, oyó una risa por el otro lado.

- ¿Acaso yo no te sirvo amorcito~?- comento el pelinegro entrando por el principio de las escaleras y hablando de forma más alta para que las chicas la escucharan.

- Etto... es que necesito hablar con Rin- aclaro Len mientras por dentro le daban algunas nauseas al imaginarse quien le estaba hablando.

- Pero cariño~, ella en estos momentos tiene una visita importante y no puede atenderte~- Rin volteó asustada al oír hablar a Rei.

- ¡REI!, ¿QUÉ DEMONIOS HACES CON MI CELULAR?- Grito la chica rubia corriendo en ese instante escaleras arriba, Rei sólo pudo estallar en risas igual que las otras en la sala, Len sólo oyó el grito y las risas, al parecer Rin se la estaba pasando bien.

-Ho-Hola- Dijo Rin con un leve intermedio en el que tomo aire por sus pulmones.

- Hola- dijo Len mientras sonreía

- Lo siento, es que deje el celular en mi habitación y aprovecharon para tomarlo- comento la rubia con las mejillas sonrojadas al escuchar la voz de Len.

- ¡Rin!, dile que lo amas - grito Rui mientras las otras chicas empezaban a reír por la cara que hizo Rin al oír esto, mientras Len sólo pensaba que dañarle el rato a su hermana lo haría sentir culpable.

- ¡Callesen!- exclamo la rubia más roja que antes mientras terminaba de subir las escaleras y se encerraba en la primera habitación que vio.

- Parece que la estás pasando bien- comento Len con algo de incomodidad en su voz.

- Unas amigas vinieron a la casa, sólo eso, pero yo estaba esperando a que me llamaras- susurro la chica por si alguien decidía espiarle detrás de la puerta.

- Oh... sólo quería saber si estabas libre, he estado en un centro comercial toda la tarde por lo que paso con Miku y pensé en verte después de que salieras de clase, pero si no quieres venir está bien- comento Len pensando en no dañarle el rato a Rin con sus amigas.

- ¡Yo iré!- dijo decidida Rin- mis amigas no se van a molestar si me voy a verte, no te preocupes- comento ella.

- Entonces te estaré esperando en el parque donde nos vimos la otra vez- dijo el rubio con voz ronca, Rin se sonrojo instantáneamente al escucharlo así.

- De acuerdo, ya voy, adiós- Rin colgó su celular y salió de la habitación rápidamente gritando de emoción.

- ¿Te vas a encontrar con él?- pregunto Rei sentado en el suelo mientras las chicas se asomaban por el inicio de la escalera.

- Si- dijo ella con una sonrisa.

-Debes arreglarte bien linda- comento Seeu.

- Pero ya le dije que iba a salir- comento la rubia.

- ¡Nada de eso!- grito la otra rubia subiendo las escaleras a toda prisa- ¡No voy a dejar que Rin-chan vaya desarreglada para encontrarse con su novio- comento con algo de fuego en sus ojos y decidida.

- Si...- dijo Rin incomoda mientras era arrastrada hacia una de las habitaciones por la otra rubia.

- ¡Yo también quiero ayudar! - grito Ia subiendo las escaleras con una gran sonrisa, Yukari las siguió mientras Rui se quedo quieta mirándolas

- Si que son energéticas- comento Rei, Rui sólo sonrió.

- Creo que iré a ayudar también, al fin de cuentas Rin es mi muñeca, no puedo dejar que me la roben ni la pinten como payaso- comento la chica mientras tatareaba una melodia y entraba al cuarto de Rin.

-Rin~ ¿porqué casi no tienes ropa linda?- comento la rubia con algunas lagrimas en los ojos, mientras Ia revisaba las cosas de Rin.

- Si.. prácticamente tienes el uniforme, una falda... y unas cuantas blusas y todas feas- Rin se apeno, la verdad es que esa ropa era prestada ya que casi no salia de casa por lo cual se mantenía con ropa vieja de Rui, y pensar que hace unos meses lo que le sobrara era ropa hermosa.

- Lo siento, es que al venir aquí no traje mucho equipaje- se lamento la rubia, ellas sólo la miraron con ternura.

- Ni modo, tendremos que usar algo de la ropa gótica de Rui- comento Ia mientras la pelinegra se enojada.

-¡Hey, mi ropa no es toda gótica!- dijo ella con algo de enojo.

- Me da la impresión que si- comento Ia a lo cual Rui empezó a enojarse más.

- ¿Tienes algo que prestarle a Rin?- comento Yukari con lastima.

- Supongo que si- Rui sólo se volteo y las guio hasta su cuarto, Rin sólo se avergonzaba, supuso que tenia que comprar algo ya que salia mucho últimamente

- ¿Y bien?- pregunto la chica de mirada fría y ámbar en frente de su closet, Las tres chicas se quedaron mirándola incrédulas

- Vaya... es increíblemente oscura- admitió Seeu con algo de pena.

- Es que mi color preferido es el negro- dijo Rui haciendo un puchero, ¡eso no significaba que toda su ropa era gótica!.

- Supongo que tienes otro color- comento Yukari quien se acerco a mirar más de cerca- ¡ah, mira!- saco del closet de la chica un buso rosa, Rui sólo puso una cara de disgusto.

- ¿Eso todavía existe?, me lo regalo mi abuela y nunca lo use- comento ella, Rin sólo se rio por la cara de Rui.

- Es del color de mi cabello, no está feo- comento Ia mientras hacia un puchero- además el rosa es muy lindo- comento sonriendo mientras tomaba la prenda.

- Bien... ¿Alguna otra cosa más?- pregunto Rui mientras Seeu era la que se acercaba.

- Mira esto- dijo sacando un trozo de tela naranja que parecía ser una falda.

- Seeu... eso era de un disfraz- comento Rui con vergüenza, ¡no le podría dar a Rin eso!.

- No te preocupes casi no se nota- comento ella mientras la limpiaba un poco.

- Ahora que lo pienso yo compre algo hoy- comento Yukari mientras salia corriendo a buscar su bolso.

- Bien... ahora vamos a vestirte- comento Seeu arrastrando de nuevo a Rin hacia la habitación de ella, Rin no se oponía sólo se dejaba llevar.

- Creo que soy capaz de vestirme sola- comento la rubia mientras Yukari volvía con una camisa cuello de tortuga morada y unas medias de lineas blancas y moradas.

- ¿Porqué no me sorprende?- se dijo Rui, después de todo se notaba que ella amaba el morado.

- Toma Rin, no te demores- dijo Yukari sonriendole, Rin sólo entro a su habitación y rápidamente se vistió con lo que le habían dado, no tardo más de dos minutos en hacerlo.

- ¡listo!- comento al salir, por alguna razón se sentía demasiado pastelosa, no es que le disgustara los colores pero los colores que sus amigas habían elegido eran demasiado claros para su gusto.

- wow- dijeron todas al unisono incluso Rui.

- No pensé que eso fuera a quedar tan bien- comento la chica de cabellos negros mientras la admiraba.

- ¿De verdad me veo bien?- pregunto la rubia apenada, todas asintieron.

- Bien, ¡vamos a peinarte!- comento Seeu mientras arrastraba a Rin otra vez escalera abajo para ir a la sala, allí la sentó en uno de los sofá y de su bolso saco muchos accesorios- oh... se me había olvidado decirte que ese corte de cabello nuevo te queda bien- comento Seeu mientras sonreía

- Ah... si... Rui lo corto- dijo Rin mientras se sonrojaba.

- Pero igual tienes disparejas las puntas- dijo Seeu sin restarle importancia, Rui sólo la miraba despreocupadamente, no es que le molestara, al fin de cuentas ella no le corto el cabello.

- Nada es perfecto- comento Rin sonriendo mientras miraba a la pelinegra.

- Listo- dijo Seeu mientras terminaba de ponerle un par de pasadores de cabello en el flequillo como solía hacerlo Rin antes de que se fuera a vivir con los Kagene.

- ¡Haz quedado adorable!- comento Ia emocionada, Rin subió la mano hasta su cabeza y sintió las dos coletas bajas ir por detrás de sus hombros, la verdad es de las primeras veces que las sentía tan largas.

- Gracias- dijo Rin mientras veía como todas le sonreían

- Anda, ya deja de hacer esperar al pobre - dijo Rui mientras está asentía y tomaba su celular y demás cosas importantes para ir.

- Adiós- dijo ella despidiense y pasando por la puerta.

- Crecen tan rápido- dijo Ia fingiendo una lagrimita mientras los otros sólo la miraban con vergüenza ajena.

Rin camino con una sonrisa hasta uno de los paraderos del autobús, este le dejaba bastante cerca de la estación de tren que la llevaría al parque donde se vieron aquella vez que se escapo de su cita con Oliver, Rin sólo pensaba en la cara de su hermano al verla vestida así, miro por la ventana y levemente pudo ver su reflejo, de cierta manera si se veía linda por lo cual sonrió aún más.

Bajo de la estación del tren mirando por todas partes, ¿Len estaría esperando mucho?, se preguntaba ella mientras intentaba apresurar el paso para llegar lo antes posible para no hacerlo esperar más, cuando diviso el parque pudo notar que estaba sudando después de todo al parecer si era una distancia larga por lo cual se detuvo un poco para respirar aire que en ese lugar debería de ser un poco más puro debido a la cantidad de árboles e intento divisar a la persona que esperaba pero no lograba ver alguna cabellera rubia en las pocas personas que había en ese lugar.

-¡Bu!- sintió que dijeron cerca de su oído lo cual hizo que Rin saltara del susto por lo repentino que fue.

- Le...Len- dijo mientras veía a la persona que le había asustado, está traía cabellos negros y de cierta manera a Rin se le hizo familiar a cierta persona con la que ella vivía

- Te demoraste mucho- dijo haciendo un puchero infantilmente.

- Lo siento, es que donde estoy ahora queda un poco lejos, incluso hay que tomar autobús y tren- menciono ella, Len sólo la miraba de arriba a abajo detallando la ropa de la chica.

- Te ves rara- menciono él por lo cual ella lo miro triste.

- ¿Me veo mal?- pregunto con su mirada triste, Len sentía que sus mejillas empezaban a calentarse debido a la visión tan tierna que estaba teniendo en ese momento.

- No... es sólo que... te ves muy tierna, das una impresión equivocada a la gente de como eres en realidad- sonrió él pero Rin en vez de tomarlo como un cumplido se enojo un poco.

- ¡¿Qué dices?!, ¡yo soy tierna todo el tiempo! - dijo ella inflando sus cachetes, Len se rio levemente, definitivamente con ese aspecto daba una idea equivocada, hasta haciendo rabietas se veía tierna e infantil.

- Si, claro- Len extendió su mano y tomo la de la chica- ¿De dónde sacaste eso?- pregunto con curiosidad, Rin sólo intento calmarse y suspiro.

- Me lo prestaron- comento ella mientras Len la miraba con sorpresa.

- Que extraño, no sueles usar cosas prestadas ya que tienes con que comprarlas- reflexiono el chico mientras Rin lo miraba sorprendida.

- Es que... no he ido a comprar últimamente- menciono ella apenada mientras Len ponía una mirada incrédula- Tenia lo necesario, así que no había pensando en comprar- admitió, Len sólo le sonrió con ternura.

- Oye... ¿Dónde estás dejando a la chica egoísta y caprichosa de la que estoy enamorado?- bromeo él, Rin sólo suspiro.

- Len- le llamo ella con mirada depresiva, Len la observo cuidadosamente ¿había dicho algo mal?, Rin cambio su expresión para mostrarle una sonrisa luego se acerco a este y le beso rápidamente en los labios, Len sólo se sorprendió- No me habías saludado correctamente- comento ella con un puchero y luego camino por delante de él arrastrándolo, la vedad sólo ocultaba su cara con un enorme rubor en sus mejillas.

- Lo siento- Comento Len sonriendo al verle las orejas teñidas de rojo- Entonces, vamos a comprar ya que no hay ropa- dijo, Rin asintió con su cabeza mientras seguía arrastrando a Len- Rin... es por el otro lado- susurro, Rin se dio media vuelta para mirarle a la cara, todavía seguía con su rubor en las mejillas pero un poco más disminuido.


- ¿Tenias que comentarle eso?- dijo Rin mientras terminaba un helado, habían pasado el resto de la tarde comprando ropa para ella, y llevaban una gran cantidad de bolsas que al pobre Len le toco cargarlas, cuando este se quejo de cansancio Rin decidió comprar helado en un local y descansar un rato, ya estaba oscuro y pronto tendrían que despedirse.

-¿Crees que fue equivocado?- pregunto Len que empezaba su helado sabor a banana,que por estar hablándole sobre el asunto de Miku no había podido degustar en cambio Rin iba por la mitad.

- No lo sé- dijo ella- de cierta manera me hace feliz pero me deja preocupada de que Miku haga algo que nos pudiera perjudicar- compartió su pensar con el chico mientras este volvía a pensar sobre el asunto.

- ¿Ella haría algo así?- pregunto él con angustia, él confiaba completamente en la aguamarina, era su amiga, e incluso era amiga de Rin, ¿podría hacer algo que les hiciera daño? .

- Es que ella es impredecible- comento Rin- Está acostumbrada a que todo lo que quiere lo consigue, así que podría intentar cualquier cosa, espero que se le pase rápido- menciono ella con su mirada triste.

- Tal vez no debí decirle- Len sintió culpabilidad, si todo se iba al caño era por su culpa, Rin poso su mano sobre la suya y le sonrió con calidez.

- No te lamentes, ya paso, pase lo que pase vamos a afrontarlo- Len apretó la mano de la chica mientras se sentía algo aliviado por las palabras de Rin.

- Tienes razón- Len miro su reloj, empezaba a preocuparse por la hora, ¿Miku seguiría enojada?, pronto tendría que decidirse si volvería a casa.

-¿En qué piensas?- pregunto Rin con curiosidad al ver como el rubio se iba de ese lugar ha encerrarse en su propia mente.

- En si debería volver a casa ya que Miku se encuentra mal- murmuro él, Rin sólo lo veía

- Eres como el esposo regañado a la cual su esposa se enojo- dijo ella haciendo una mueca de disgusto por tal comparación.

- ¿Y estoy teniendo una cita con mi amante?- pregunto con una sonrisa picara, Rin sólo se sonrojaba y se disgustaba.

- No me digas así- comento golpeando su mano levemente, no le gustaba que le llamaran así porque sentía que era catalogada como inferior.

- Sabes... eres mi amante secreta- comento Len sonriendo aún más- También eres mi novia- susurro con delicadeza y acariciando la mano con la que antes le había golpeado- mi hermana- susurro esto con amor, miles de veces había despreciado ese titulo pero también lo apreciaba- eres todo para mi- complemento mientras posaba su labios en la mano de una sonrojada Rin, a la cual su corazón no para de latir por aquellas dulces palabras, ella no respondió nada, se quedo mirándolo sin saber que hacer, Len jalo su mano y la atrajo hacia él, se acercó y roso sus labios besándolos y saboreando el helado que la chica había estado comiendo con anterioridad, Rin cerro los ojos y dejo que le besara.

- ¡Oh que tiernos una pareja!- escucharon ese rumor, Len se sonrojo mientras se separaba un poco de Rin, ella diviso a un par de camareras cuchicheando sobre lo lindos que se veían ambos, al parecer ni sospechaban que ambos eran hermanos por lo cual sonrió triunfante.

- ¿Dónde te vas a quedar?- pregunto Rin cambiando de tema notando que su hermano se encontraba terriblemente apenado por el espectáculo que acababa de dar y se cubría su mano con sus brazos.

- No lo sé... En un hotel quizás- dijo el sin prestarle importancia.

- Mmm... entonces podría quedarme contigo- dijo Rin sonriendole, Len levanto su cabeza aún más apenado por lo que dijo Rin.

-¿Quieres ir a un hotel conmigo?- pregunto sin creerlo, Rin sólo asintió, Len empezó a imaginarse escenas demasiado pervertidas por lo cual estaba empezando a sentir una urgencia entre sus pantalones- entonces vamos- dijo el levantándose de la mesa, Rin lo vio sorprendida.

- No haz terminado tu helado- dijo ella señalandole el vaso con aquel congelado.

- Ya no quiero- dijo el dirigiéndose a la caja para pagar los helados, luego volvió y tomo todas las bolsas de las compras de Rin.

Rin sólo se levanto de la mesa y tomo su helado y se dispuso a seguirlo, se pregunto porque Len tendría tanta prisa para ir, no se imaginaba las cosas que pasaba por la cabeza de Len, mientras este luchaba por llevar tantas bolsas, Rin se apresuro y le abrió la puerta del lugar donde estaban para evitar que chocara.

- Deberíamos tomar un taxi- dijo Len, Rin llego y paro uno mientras Len intentaba acomodar las bolsas en el vehículo y luego se montaba con la dueña de tantas compras.

- Si que tienes prisa- comento ella recostándose en el hombro del chico.

- Un poco, podría llevarnos a esta dirección- Len le paso una tarjeta al conductor, este al leerla sólo le hizo una cara cómplice, Len esquivo la mirada y tomo la mano de su novia.

El camino fue relativamente corto, mientras Rin esperaba que Len hiciera la reservación solo admiraba lo que había cambiado de aquel lugar ya que no era la primera vez que estaba allí, dado que, en uno de sus anteriores trabajos se hospedaron allí con el resto de vocaloid, luego de eso entraron a la habitación del penthouse mientras Len acomodaba las compras en un lugar donde no estorbaran, Rin se sentó a mirarlo, este le miraba de reojo notando como Rin no tenia ni una pizca de preocupación.

- ¿Te gusta el penthouse?- pregunto.

- Si, no ha cambiado nada desde la ultima vez que vinimos- dijo la rubia.

- Es que me gusto el servicio la otra vez, así que guarde la tarjeta por si quería volver- comento el sentándose al lado de ella, pensaba en como proseguir con sus movimientos ya que empezaba a sospechar que Rin no pensaba lo mismo que él.

- Fue bastante bueno, pero no lo pude disfrutar porque estaba trabajando mucho, de sólo acordarme me da sueño- menciono tirándose a la cama mientras Len se alarmaba.

- No te duermas todavía, es muy temprano, además ¿No quieres comer?, el restaurante de aquí es bueno, pide lo que quieras- dijo apresuradamente.

-¡Quiero Takoyaki!- comento Rin levantándose y tomando el teléfono para pedir la comida, Len suspiro de alivio mientras se levantaba.

- Rin, iré a comprar una pastilla- comento Len sonrojado.

- De acuerdo- susurro la chica mientras ella hacia su pedido con el teléfono en mano.

Rin colgó luego de hacer su pedido y se volvió a acostar, por primera vez en meses iba a dormir con su hermano, ¿Cuando fue la ultima vez?, si su memoria no le fallaba fue antes de darse cuenta de sus sentimientos, esa vez en el sofá, aún recordaba como Len se quedo dormido en mitad de la película que supuestamente iban a ver, de pronto Rin recordó que debía de llamar a sus primos para avisarles que no iba a dormir en casa por lo cual tomo su celular y marco el número de Rui.

- Hola Rin- contesto la pelinegra.

- Hola Rui, ¡adivina donde estoy!- pregunto la rubia con voz alegre.

- No lo sé- contesto la pelinegra.

- En un hotel con Len, vamos a dormir juntos- menciono la rubia, Rui se le escapo una risilla.

- ¿Vas a perder virginidad hoy?- Rin se heló en ese momento.

-¿Eh?- dijo en modo de pregunta.

- … Rin Kagamine... ¿acaso pretendías ir a un hotel con tu novio sólo a dormir?- pregunto la pelinegra como si eso fuera lo más increíble del mundo.

- Etto... yo... - dijo Rin empezando a ponerse nerviosa.

- ¡Está es la oportunidad perfecta para estar con Len de esa manera!, y seguramente él piensa lo mismo- comento Rui, Rin sólo reflexionaba.

- Yo no creo que Len piense que...- recordó la actitud desu hermanodesde que le menciono el hotel hasta llegar a el- ¿O si?- pregunto la rubia con espanto.

- Eres increíble- se oyó la voz de Rui decepcionada.

- ¿Qué debo hacer?- pregunto ella desesperada

- Relájate y disfrútalo- dijo la pelinegra restandole importancia.

- Pero... es algo repentino- dijo Rin empezando a dudar.

- Si no quieres hacerlo sólo toma un taxi y ven aquí - Rui empezaba a desesperarse.

- No es eso... es que no sé que hacer, ya había imaginado que Len quería hacer eso pero pensé que podríamos hablar de esto con más calma- comento Rin intentando explicarle sus dudas mentales.

- No sé que te preocupa, deberías de intentar disfrutarlo, estás en un lujoso hotel con un chico muy sexy que está loco por ti, seguramente podría ser la mejor noche de tu vida y tú... ¿quieres hablar con él?- Rin empezó a reflexionar lo que decía Rui, de hecho si tenía razón y ella le estaba poniendo demasiado problema- Eso si, asegúrate de que use protección, es tu hermano y confías en él pero no queremos niños por esta casa- finalizo Rui colgando la llamada.

- ¿Ru-Rui?- dijo Rin al no sentir la voz de la chica, rápidamente empezó a suspirar y a sonrojarse imaginándose miles de cosas que podrían pasar en esa habitación en esa noche.


Len entraba a una de las farmacias más cercanas del lugar, noto a varios clientes en la tienda y suspiro con pesadez, ¿de verdad iba a poder estar de la manera más cercana con su hermana esa noche?, él era un inexperto en el tema y ahora no podía ir preguntarle a nadie, así que saco su celular y decidió preguntarle a su fuente de información más cercana, en este caso internet, luego de estar haciendo la fila por un rato y estar anotando mentalmente los consejos que le parecían buenos se acerco al mostrador donde una hermosa joven le sonreía

- ¿Que desea?- Len se ruborizo un poco ante esta pregunta.

- Quiero unas pastillas para el dolor de cabeza y... una caja de preservativos- comento esquivando la mirada con aquella vendedora, está sólo le sonrió y puso las pastas un sobre.

- los preservativos, ¿los quieres con sabor, texturados o finos?- Len se quedo pensando alarmado.

- Cualquiera- comento dándose por vencido, en ese momento le dio para mirar hacia atrás y notar que en la fila detrás de él venia una señora con niños pequeños y una monja que lo miraba raro, este sólo bajo su mirada muerto de vergüenza.

- Okei, aquí tienes- comento la vendedora mientras le sonreía picaramente- disfrútalo- comento mientras le pasaba una bolsa y Len le daba el dinero que marcaba la registradora, salió de allí con la cara roja por lo cual se apresuro para ir al hotel, una vez llego se dispuso a seguir leyendo en su celular lo que había encontrando anteriormente.

- Recuerda Len, tiene que ser despacio y con cuidado- se dijo mientras aspiraba una gran cantidad de aire dándose coraje de volver a entrar en la habitación, después de empujar la puerta y haber entrado noto a una pensativa Rin comiendo su takoyaki mientras lo esperaba- ya volví- menciono, la chica se volteo instantáneamente asustada, luego de eso se sonrojo mientras Len pudo notar el rubor en sus mejillas.

- Te-te demoraste- comento ella intentando sonreír, Len sólo se acerco al nochero al lado de la cama dejando la bolsa allí y luego al plato de takoyaki y tomo uno para introducirlo a su boca.

- Si, había mucha gente- intento no prestarle importancia al asunto.

Rin lo observaba con curiosidad, ¿A qué había salido exactamente?, Sólo veía como el chico seguía robandole su takoyaki, Rin noto que sólo quedaba una de esas deliciosas bolitas por lo cual se apresuro a tomarla antes que él pero sus manos hicieron contacto, al sentir la piel del chico ella hecho para atrás su mano y Len también, ambos sonrojados.

- Tómala tú- dijo él mientras desistía de la idea de volver a sentir esa incomodidad a la cual estaba sumergida el ambiente.

- uhm- susurro la rubia mientras tomaba la ultima bolita y la metía en su boca, degustando su sabor.

Len se sentó al lado de la chica, había llegado el momento que había esperado por tanto tiempo, ese era el lugar para realizar uno de sus más grandes anhelos, donde todas las fantasías y sueños mojados se iban a cumplir, su corazón empezó a latir rápidamente mientras acercaba su mano a la de Rin para tomarla.

- Len... ¿Quieres bañarte?- pregunto Rin notando como Len se le acercaba, este sólo pestañeo un par de veces por la pregunta.

-¿Juntos?- pregunto a la chica, está sólo negó suavemente.

-No, no dije eso, bueno , es que estoy un poco sudada y quiero dormir fresca y yo pensé que querías hacer lo mismo, osea... dormir fresco, debes de estar agotado por caminar todo el día, no dije que nos bañáramos juntos de todas maneras ya que no lo hacemos desde hace mucho tiempo, digo... desde antes de...- comentaba Rin por su nerviosismo.

- Si... entendí, creo que podríamos bañarnos juntos- dijo Len mientras tomaba de la mano a Rin, y la llevaba al baño, ella quedo paralizada ante la acción y la ignorada tremenda que le dio su hermano, al llegar al cuarto del baño Len se apresuro en preparar la bañera.

-Len... susurro está mientras este no le prestaba atención.

-¿Si?- pregunto él intentando no mirarla.

- No me parece buena idea bañarnos juntos- admitió ella con una gran vergüenza, Len se volteó a mirarla, Rin no se veía muy segura, así que él decidió ayudarle un poquito.

- Oh, Rin- susurro él acercandosele- va a ser divertido, tú, yo y el agua, ¿Qué podría salir mal?- comento mientras ponía las manos en sus hombros, la cara de Rin estaba muy roja.

- Po-podri-ía... ser peligroso- tartamudeo ella con más nerviosismo que antes.

- Nadie saldrá lastimado, ¿acaso crees que yo te haría daño?- pregunto un poco ofendido.

- No... tú nunca me harías daño- menciono ella con seguridad.

- ¿A qué le temes?, ¿no lo hemos hecho antes?- pregunto el chico, Rin sólo suspiro.

- Lo siento, tienes razón, es sólo que no lo habían prohibido y me sentía un poco mal, pero eso no importa ¿cierto?- dijo ella con una sonrisa, Len le devolvió la sonrisa y luego se quito la peluca que traía.

- Empieza a hacer calor- comento él despojándose de la camisa- La cara de Rin volvió a estar como un tomate y sentía que definitivamente no iba a poder sobrevivir a esa noche- Deberías quitarte también la ropa, o acaso... ¿piensas bañarte con la ropa que te prestaron?- pregunto el chico mientras revolvía sus cabellos, Rin sólo asintió mientras se quitaba el buso rosa pálido de Rui quedando con la camisa morada, sus manos temblaban mientras doblaba aquella prenda y sentía los ojos de Len supervisandola en cada momento, Rin volvió a mirarlo de reojo, el agua caliente de la bañera estaba tirando algo de vapor y de verdad que empezaba a hacer calor, Len poso sus manos en el cinturón de su pantalón y empezó a deshacerse del amarre, Rin subió su mirada un poco más arriba del cuerpo de su hermano notando su abdomen que a pesar de que este no fuera muy atlético lo tenia un poco marcado provocando en la rubia un deseo por tocarlo.

Rin volvió a la tarea de deshacerse de sus prendas, por lo cual siguió con los zapatos y las medias que tenía, notaba como Len también se quitaba estos para poder bajarse sin problemas el pantalón, ella sentía que su corazón empezaba a palpitar muy fuertemente de manera que ella misma podía escuchar los sonidos que este pobre hacía. Una vez que sus pies quedaron libres decidió quitarse de una vez por todas la camisa cuello tortuga, y puso sus manos al final de la prenda para subirla lentamente, Len observaba esto algo animado y con una sonrisa de oreja a oreja, en él se estaba despertando una actitud que no había conocido y que nisiquiera sabía que existía, incluso llego a morderse el labio inferior al posar su vista en el brasier de su hermana, cuando Rin por fin se deshizo de la prenda y la doblo Len decidió que era hora de bajarse su ultima prenda exterior, así que con un ágil movimiento se deshizo de ellos quedando expuesta su ropa interior, Rin se sintió mareada al notar como Len ya estaba casi desnudo, sintió que debía correr o Len la devoraría con la mirada ansiosa que tenía en esos instantes, esperando que ella retirara la falda de su cuerpo, lentamente poso sus manos en ella y la bajo de la manera más lenta posible, pero al estar temblando tanto está cayó rápidamente por la fuerza de gravedad, ella se agacho para recogerla dejando a su gemelo unas incontrolables ganas de reír.

- ¡No te rías!- grito ella un poco molesta.

- ¡Es que mírate!, estás temblando como gelatina- comento Len aún con gracia- Vamos Rin, No es la primera vez que me ves desnudo- comento él intentando controlarse.

- La ultima vez no estabas tan...- Rin se avergonzó de lo que iba a decir, aunque daba igual, ya estaba tan roja que entre una y otra vergüenza no se notaba, simplemente el momento era vergonzoso para ella.

- ¿Tan qué?- pregunto Len con una sonrisa, ella simplemente agacho la mirada, no lo quería decir- dímelo...- susurro el chico pero al ver que la muchacha simplemente no se iba a atrever decirle lo que pensaba se acerco a ella- ¿necesitas ayuda con esto?- pregunto mientras sus manos se posaron en su cintura, Rin se estremeció ante el contacto.

- ¡Le-Len!- tartamudeo ella de la sorpresa, Len subió sus manos con dirección hacia su espalda, Rin no podía objetar, se quedo prácticamente en shock al sentir las manos del chico sobre su cuerpo, Len poso sus dedos en los ganchos del sostén y después de batallar unos segundos con eso, lo desabrocho y lo retiro lentamente divisando los hermosos pechos que tanto anhelaba volver a ver.

- Vaya... es increíble, había notado que habían crecido pero no creí que tanto- comento él con un peculiar brillo en los ojos, ahora solo tenía el deseo de tocarlos, pero al decir esto hizo que Rin reaccionara y llevara sus manos a sus pechos cubriéndole la vista al chico.

- ¡No me veas!... y... ¡No son tan grandes!- grito esas cosas, incluso en sus ojos se había asomado un par de lagrimas por toda la vergüenza que pasaba, ¡Len era malo!, estaba jugando con ella de una manera muy cruel al hacerla sentir tan apenada en su vida.

- ¡No es justo!- comento el chico con un puchero en la cara, lo mejor sería dejar que la chica se tranquilizara un poco y luego intentar seguir jugando con ella, por lo cual se poso detrás de ella y la empujo suavemente para acercarla a la bañera, Rin sin poder evitarlo sólo se dejo guiar hasta allí- Bien, ahora quédate así- dijo mientras otra sonrisa se formo en su rostro, está vez su mano iba bajando por su espalda hasta rozar la única prenda que le quedaba- ya que tus manos están ocupadas, te ayudaré con la ultima prenda- dijo esto acercandosele a su oído, la chica puso una cara de espanto e intento voltearse.

- ¡Espera, Yo lo puedo hacer!- comento ella mientras se alejaba un poco.

- Quiero ver que lo intentes- menciono sonriendo más.

- ¡No!- dijo la rubia- ¡ Mira para el otro lado!- le desafió con la mirada, Len se resigno.

- Así no es divertido, Rin- comento dándose vuelta, sólo espero por 10 segundos cuando oyó el agua de la bañera salpicar, así que se volteo y noto que su acompañante estaba metida en una de las esquinas con los brazos tapando lo que más podía, aunque el agua llegaba hasta más arriba de sus pechos está era transparente y dejaba ver todo lo que hubiera dentro, Len sólo suspiro, la mirada de Rin se posaba en él con las mejillas infladas y el ceño fruncido- ¿es mi turno?- pregunto él mirándola, ella sólo asintió- esta bien- dijo mientras posaba las manos en su ultima prenda y la bajaba de manera rápida, Rin sintió que sus pupilas se dilataron al máximo a ver completamente desnudo a su hermano.

- Esa cosa ha crecido mucho- susurro su pensamiento, mientras caía en cuenta, Len ya la miraba con una sonrisa triunfante.

- Igual que tus pechos, querida~- comento mientras entraba también al agua y se acomodaba, noto como su querida hermanita no le quitaba la mirada de encima- Rin- le llamo el chico al verla perdida- ¿Qué estas pensando?- pregunto curioso.

- Na-nada- ella volteo su mirada, Len no quitaba su sonrisa, obviamente estaba mintiendo.

- ¿Segura?, porque yo creo que estas pensando cosas pervertidas, ¿me equivoco?- le dijo, Rin solo negaba fervientemente.

- No, ¿cómo podría pensar en eso cuando me encuentro con mi sexy novio en la bañera de un hotel de lujo? - dijo ella apresuradamente, Len simplemente soltó una carcajada.

- Si tienes razón, es muy difícil pensar en esas cosas cuando deberíamos estar haciéndolas - le confeso mientras ella le miraba incrédula.

- ¿Acaso no te preocupa?- pregunto ella, Len abrió sus ojos, ¿preocuparse?, ¿de qué exactamente?.

- ¿De?- pregunto interrogándole con la mirada.

-¡¿Cómo que de que?!, e-esa co-cosa no cabe dentro de... mi...- dijo mientras se levantaba y le apuntaba a su entrepierna, Len la miro curioso.

- Rin... esa "cosa", se vuelve más grande - comento mientras la cara de Rin era como para tomarle una foto por lo cual empezó a reírse sin poder aguantarse- Rin... ¿no sabías?- dijo en medio de risas, incluso un par de lagrimas salieron de la risa que le dio, Rin en ese momento volvió a sumergirse completamente, luego de unos segundos bajo el agua volvió a acomodarse en la posición en la que estaba.

- Len... tu de verdad quieres matarme- comento ella con voz triste.

- ¡No es así!, ¡ven te mostraré- comento mientras la tomaba de la cintura y la atraía más hacia él.

- ¡Espera Len!- comento ella con pánico mientras Len la abrazaba por la espalda.

- shhh, escúchame- le susurro al oído mientras Rin empezaba a tensionarse- sólo necesitas relajarte- siguió susurrando suavemente mientras sus manos empezaban a ir por su abdomen.

- No-no pu-puedo- comento ella intranquila.

- Confía en mi, yo seré inexperto pero no voy a ser rudo- volvió a susurrarle mientras empezaba a bajar una de sus manos por su vientre, Rin inhalo una gran cantidad de aire para intentar relajarse- eso es, respira...- menciono el chico mientras posaba los labios sobre el hombro de su amante y seguía su recorrido hasta estar apunto de llegar a cierto punto de placer, Rin sentía las cosquillas en las zonas donde Len tocaba, cuando Len toco su clítoris esta se estremeció por la sensación que sintió, al darse cuenta el empezó a tocarlo suavemente, ella apretó un poco sus piernas para intentar detenerlo pero esto sólo hizo que se sintiera mejor e hizo que soltará un pequeño chillido- ¿se siente bien?- pregunto el chico nervioso por ese ultimo sonido que había soltado su compañera.

- Si- susurro ella algo apenada, Len lamió parte de su hombro con delicadeza.

-¿Quieres que continué?- pregunto a la chica, Rin dudo un segundo en contestar pero esa sensación quería volverla a sentir.

- Continua- Len siguió manoseando ese sitió por toda su extensión, tocando los suaves pliegues que Rin ocultaba en esa zona, la chica empezaba a gustarle las sensaciones que nunca había pensado que su cuerpo podría sentir mientras los dedos del chico seguían moviéndose por todo ese lugar que nadie antes había tocado, ni siquiera ella misma, su respiración empezó a dificultarse y el calor de su cuerpo aumento por lo cual abrió la boca para obtener un poco más de aire, Len escuchaba los leves jadeos que ella empezaba a emitir y a pesar de que el agua estaba caliente notaba cierta húmeda salir por aquella entrada - ¡Len~!. Emitió un chillido de sorpresa cuando uno de los dedos se adentro en su ser, aunque este no le haya dolido el que haya metido su dedo en aquel lugar le causo un leve miedo, Len empezó a frotar esa parte un poco más rápido de lo que lo había hecho anteriormente, Rin emitió un leve gemido al sentir revolcarse el dedo de su amante.

- Rin- susurro el chico, ella volteo a mirarle mientras este acerco su boca a sus labios y le beso, la lengua fue a parar directamente dentro de su boca y ella extendía la de ella para corresponderle el beso, Len termino el beso para luego sonreirle - Ese lugar es un poco más estrecho de lo que creí- comento, mientras ella sólo suspiraba.

- Te dije que no iba a caber- menciono mientras se recostaba un poco más en él, seguía disfrutando los movimientos de su hermano mientras le tocaba ese lugar tan placentero.

- Me pregunto si entraran dos dedos- comento Len mientras adentraba a esa zona su dedo indice.

-¡Kya!- grito la chica mientras posaba su mano encima de la del chico para detenerlo- espera, no~- gimió ella mientras Len intentaba moverlos un poco más rápido y presionando más fuerte sobre esa zona.

- Parece que lo disfrutas, Rin- comento levemente mientras oía los leves jadeos que está emitía- ¿Quieres otro dedo?- le pregunto.

- No~ - jadeo ella suavemente pero Len introdujo otro de sus dedos quedando tres en el ser de la chica.

- Creo que esa zona si podría abrirse para el tamaño de mi "cosa"- susurro mientras dejaba un beso en la mejilla de la chica, Rin se sintió algo derrotada pero tenía que aceptar que lo que había experimentado lo quería volver a sentir- ¿Quieres intentar?- pregunto el chico ansioso por saber la respuesta.

- Si... pero no aquí... en la cama- comento con el sonrojo que le había acompañado en todo el momento, la verdad es que preferiría hacer otra pose un poco más cómoda.

- Como quieras- sonrió el victorioso, Rin se levanto suavemente y busco una toalla para secar las partes de su cuerpo húmedas, Len sólo la observaba extasiándose con su figura.

- ¡Deja de mirarme tanto!- dijo Rin a modo de regaño mientras se cubría con la toalla.

- No puedo quitar mis ojos de ti, es involuntario - confeso con un rubor en su rostro, Rin sonrió un poco por la confesión y apresuro su paso para irse del baño.

Len tomo una toalla y también se seco, no podía llamar a eso exactamente un baño pero con seguridad había sido el mejor que haya tomado, se dirigió hacia la habitación donde lo esperaba una Rin nerviosa aunque en sus ojos pudo identificar algo de lujuria, Len se sentó a su lado, ella le miraba ansiosa esperando alguna acción de su parte y este no se hizo esperar cuando levanto su mano para tomar su rostro y acariciarle suavemente.

- Eres muy linda- comento mientras Rin adornaba su cara con una sonrisa.

- Y tu eres muy sexy- dijo mientras él también reía y se ruborizaba, nunca se había considerado así pero ahora que Rin se lo había dicho tendría que empezar a creérselo.

Luego de eso se acerco a besar sus labios otra vez, definitivamente aunque el día haya empezado un poco mal esa tarde fue de lo mejor, y la noche sería inolvidable para él, la mano que tenia en la cara de la chica bajo hacia su pecho topándose con la toalla que le cubría, Len se deshizo suavemente de ella; Rin empezaba a sentirse nerviosa otra vez, pero el beso intenso que su pareja le daba estaba empezando a darle vueltas a su cabeza por lo cual no protesto, una vez desaparecida aquella toalla, el rubio palpo uno de los pechos de la chica, esta soltó un gemido de sorpresa y termino aquel beso.

- Son muy suaves- soltó de repente, Rin intento cubrirse pero Len tomo su mano y se lo impidió- No~ - dijo con voz caprichosa.

- Pero es que...- intento replicar la chica.

- Pero nada, déjame tocarlos - exigió mientras volvía a tocar uno de estos, Rin soltó un leve jadeo y Len sonrió- ¿se siente bien?- pregunto él mientras Rin negaba.

- Se siente extraño- le comento mientras Len le miraba curioso.

- ¿Duele?- pregunto mientras la rubia negaba suavemente.

- No se explicarlo- admitió ella mientras el chico empezaba a masajear suavemente notando como Rin empezaba a cerrar un poco los ojos y su respiración aumentaba levemente.

- Rin...- ella lo miro al escucharlo, este volvió a besarla y la empujo levemente mientras sostenía el beso quedando él encima suyo- ¿te molesta que los siga tocando?- pregunto cuando se separo levemente.

- No, si quieres tocarlos... yo te dejaré hacerlo- le dijo, Len le miro con ternura mientras se acercaba a besarla otra vez, está vez su lengua fue a parar a dentro de su cavidad bucal acariciando suavemente la de su novia.

Mientras sus bocas se unían en una apasionante guerra de lenguas y mezclaban saliva del uno con el otro las manos del chico seguían manoseando los pequeños pero delicados pechos de su pareja, de vez en cuando alternaba con apretarlos y estirarlos un poco, nada brusco por supuesto, le había dicho a su amada hermana que no iba a ser rudo, pero mientras más se enrollaban con sus bocas la temperatura de su cuerpo empezaba a subir rápidamente, Rin empezó a necesitar más aire para su cuerpo por lo cual se dejo vencer en su pequeña disputa de estímulos oral y empezó a respirar por su boca con dificultad, Len al verla en ese estado cambio su objetivo hacia otro un poco más cercano el cual era el hermoso cuello blanco de ella, bajo su legua por toda la extensión y la chica alzo un poco su cabeza al sentir la húmeda pero caliente lengua de su hermano haciéndole caricias en esa zona dándole mayor accesibilidad para que el pudiera aprovechar, luego poso sus labios en su piel dándole pequeños besos que sacaron una leve risa en ella.

- Len~ me haces cosquillas- canturreo ella, Len sonrió un poco mientras posaba de nuevo sus labios y empezaba a chupar en esa zona, Rin soltó un leve gemido mientras Len se sentía satisfecho por dentro.

- Es sólo una pequeña marca- comento mientras seguía pasando su lengua por aquel lugar de nuevo notando como se había puesto rojo por su pequeña travesura.

- Malvado- comento Rin con un puchero, por lo cual ella se alzó un poco con ayuda de sus codos llegando hasta el cuello de Len tomándolo por sorpresa pero ella en vez de sus labios le marco con sus dientes.

-¡ Auh!- exclamo él mientras aguantaba el dolor, Rin empezó a chupar esa parte de la piel y luego se separo sonriendo.

- Eso es un castigo - comento con una sonrisa socarrona, Len tenía ganas de devolverle el castigo pero ideo otra forma de hacer que la chica gimiera.

Poso su mano por debajo del pecho izquierdo y acerco su boca al hermoso pezón rosado que este poseía, se relamió al estar a centímetros de él y lo metió en su boca, Rin se sorprendió por la acción soltando un grito ahogado, pero al momento en que Len empezó a chupar de el no pudo evitar gemir, Len empezó a disfrutar de la voz que Rin estaba intentando ahogar, su lengua saboreaba aquel delicioso punto rosado y su mano libre se poso en el otro pecho y empezó a apretar el otro pezón con algo de entusiasmo, la chica intento cubrirse su boca con las manos para evitar que su voz saliera, pero Len se sentía satisfecho por haberla acorralado en esa situación.

- Ah... ¡Len!- salió de su boca y se podía decir que se había declarado un ganador por lo cual Len cesó con lo que hacía, Rin aprovecho para respirar mejor- Len.. parecías... un bebé- susurro con esfuerzo, Len se levanto sobre sus manos y beso su frente.

- Y tú no tienes resistencia, apenas estamos empezando y mira como te pones- Len sonrió a Rin y bajo su mano a la entrepierna de la chica tocando de nuevo la zona que supuestamente le era prohibida a él- Creo que ya estás lista- susurro, Rin entendió a que se refería por lo cual asintió con la cabeza para darle su aprobación- Bien... ¿dónde lo deje?- se pregunto el chico mirando por toda la habitación localizando la bolsa que anteriormente le habían dado en la farmacia, Rin observaba cada movimiento de como se estiraba para alcanzarla sacando de allí la caja de condones que había comprado.

-¿A eso fuiste a la farmacia?- pregunto la chica, él sólo asintió.

- La verdad es que prefiero no arriesgarme con algo que por ahora no puedo mantener- comento sin que sonara de manera que no lastimara a la chica.

- Eres un pervertido- reclamo ella mientras el sonreía y rompía una de las bolsitas que traía la caja sacando aquella capa de látex que impediría algo no deseado entre ambos.

- Lo sé- suspiro él mientras volvía a ponerse encima de ella- ¿podrías abrir las pierna un poco?- pregunto con miedo a ofenderle, la verdad es que podía escuchar sus propios latidos y la ansiedad le estaba destrozando por dentro, Rin abrió sus piernas y observaba como Len ponía ese látex sobre su miembro, ella abrió sus ojos lo más que podía ¿Cuándo esa "cosa" se había puesto así? , respiro hondo e intento no pensar en el dolor que le causaría, Rin se intentaba calmar a ella y a su cuerpo para que no temblara, Len se acomodo de nuevo y se apoyo sobre sus brazos para acercarsele a la cara, quería ver la expresión de Rin en todo momento, ella le miraba a los ojos buscando una calma que Len tampoco tenía pero aún así le daba confianza mirarle a esos ojos que sólo podian verla a ella- Rin... Yo siempre he deseado esto... Te he amado siempre - Esas palabras resonaron en la cabeza de Rin de una manera en la que Len no se imagino que sucedería, y mientras él se disponía a adentrarse suavemente, Rin poso sus manos en su pecho y lo aparto empujándolo bruscamente.

- ¡NO ME HAGAS DAÑO!- grito ella, mientras su cuerpo empezaba a temblar y se abrazaba a si misma en la esquina de la cama, Len se quedo en estado de shock, ¿qué había pasado?, se preguntaba él mientras repasaba los últimos sucesos.

-Rin...- susurro él algo dolido, noto como ella lloraba e intentaba acunarse de manera extraña- Rin - alzo un poco más su voz, ella volteó a mirarle, y luego repaso los hechos que había cometido.

- Len yo...- pronunció, Len esperaba pacientemente mientras Rin se limpiaba las lagrimas de sus mejillas- perdón... creo que.. me asuste un poco... volvamoslo a intentar... ¿si?- dijo mientras se intentaba acerca al chico pero él sólo miraba como está temblaba incluso de una manera más temerosa de lo que había hecho en toda la noche, ¿ella le tenía miedo?, Rin llego donde él y lo tomo de la mano aún con la de ella temblandole de una manera impresionante - Len- pronunció debilmente intentando sonreir- vamos... a..seguir.. - dijo con su voz apunto de quebrarse, Len suspiro audiblemente y la acerco para abrazarla.

- No te tienes que obligar- dijo con seguridad- Si no estas lista, yo te voy a esperar- le dijo en su oído mientras le apretaba un poco más fuerte.

- No... yo... yo quiero- intento decir ella en su pecho pero sin embargo Len negó con la cabeza.

- Mejor vamos a dormir- comento mientras la soltaba y se levantaba de la cama.

- ¿A... a dónde vas?- pregunto ella mientras miraba como Len volvía adentrarse al baño.

- Tengo algo que hacer, solo espera- le sonrió en la puerta del baño mientras la cerraba suavemente, se adentro en la ducha y abrió el agua fría, se introdujo en ella, se quito aquel estorboso látex y lo tiro en un rincón de la ducha mientras intentaba ahogar sus sollozos, aún seguía confundido pero no iba a dejar que Rin lo viera así, ella se sentiría más culpable y eso es lo que menos quería Len.

Estuvo un buen rato debajo del agua hasta que sintió que su erección se bajo, por lo cual tomo otra toalla y seco su cuerpo para no pescar un resfriado, al salir del baño observo como Rin estaba llorando aún en la cama, él se acerco a ella, al notar su presencia, ella alzo su rostro para verlo.

- Per-per-don- dijo ella sollozando de manera muy fuerte, Len le sonrió con calidez y de nuevo la abrazo, está vez acunándola con los brazos- Perdóname Len- volvió a decir, Len se sentía mal pero ahora Rin le necesitaba, así que se recostó en la cama con ella aún en brazos, no la soltaba y ella no quería que la soltaran, Len espero hasta que Rin se pudiera dormir de cansancio aún hipando por todo el llanto que derramo.

- No tienes que disculparte Rin- susurro mirando su cara con una sonrisa - tal vez te presione mucho- reflexionaba con culpa mientras la observaba dormir con sus lagrimas secas en las mejillas.

- Papá- susurro Rin estando dormida, Len le puso un particular interés en la palabra que dijo- Papi... ayuda...- volvió a mencionar, Len abrió sus ojos intentando recordar algo- ¿porqué?- pregunto ella arrugando la expresión que tenía al dormir- no haces nada- susurro esto ultimo, Len entristeció su mirada.

- Así que eso era...- susurro mientras besaba la frente de la chica- Rin... pensé que ya habías olvidado eso- comento Len con lagrimas en los ojos, el recuerdo que tenía en su cabeza era el momento donde él más se sintió impotente en su vida.


Estoy pensando en todas las amenazas de muerte que voy a recibir xD, ¿les gusto?, a mi si, yo dije que el Lemon se iba a hacer esperar pero me dije, aish!, soy muy mala, les haré un lindo Limme, alguien contradigame si no esta lindo, a mi me gusto 3, incluso la parte del rechazo, ¿porqué?, porque sólo yo sé que está pasando y ustedes tendran que esperar hasta que lo escriba, jeje.

Pero les di su buen RinxLen, ¿o no?, uno bastante tierno y un limme, no pueden matarme por el final!.

Bueno es hora de contestar reviews!.

cristal12997:

Gracias por esperar, bueno es que a veces hay fanfics que se demoran años en terminar, de hecho conosco el caso de alguien que ha esperado casi cinco años por que terminen uno u-u', y lloro porque lo borraron de la pagina, pobre de él, pero bueno, yo lo termino porque lo termino!, no te preocupes.

Little Kagamine Love:

Me lo imagine xD, a la mayoria le gusto,pero bueno, no es por hacerle bashing a Miku, sólo es la mala de turno, a alguien tengo que escoger para eso -3-', en fin, sobre lo del apoyo, bueno no creo que sea frio, es sólo que ellos no podían ponerse de un solo lado, osea, apoyarle a Len y decirle a Miku que estaba mal, no creo que lo hicieran, y lo de apoyar sólo a Miku, ellos no lo hicieron, solo regañaron a Len por andar divulgando su preciado secreto, y a Mikuo no le va a pasar nada, ya me la puse en contra de él en un fic y también quieres que me le ponga en este xD?, no, así está bien.

MASCARAMENTAL357 :

Bueno, si pusiste atención, Len no tiene padres y ellos de alguna manera se sienten responsables de él, de alguna manera, no es que quieran regañarlo sino aconsejarlo, y bueno, ambos son imprudentes, pero Len se harto de la actitud de Miku.

Gabriela Kagamine : Lo pervertido está aqui~ , sobre la cita, bueno, no quiero spoilear.