-¡Wow!, tuviste un excelente puntaje, felicidades- dijo Seeu a Rin ambas veían los resultados del examen, Rin se sentía entusiasmada al ver sus notas, nunca pensó que era una buena estudiante, pero ahora se le hacía fácil aprender las cosas.
- ¡Gracias!- contesto emocionada la otra chica rubia, ambas pasaron su mirada a su amiga Ia, quien tenía una cara depresiva.
-¿Por qué estás triste?- pregunto Yukari al verla, Ia suspiro más profundamente.
- Fui el último lugar- dijo mientras intentaba no llorar.
-Pero… el promedio fue muy alto, todos ganaron el examen, esto debe ser un hecho histórico- le dijo Seeu para intentar consolarla.
- ¡Pero no estoy acostumbrada a ver mi nombre de ultimo en la lista!- respondió la chica, las tres chicas pusieron su mano en la cara.
- Con esto el director debe estar realmente feliz, ni uno solo perdió- respondió Rin, ella poso de nuevo su mirada en su nombre, estaba en el primer lugar, de segundo lugar estaba Yukari, Seeu tuvo un puesto 20, pero Oliver e Ia les había tocado en el ultimo, ambos apenas y pasando los exámenes.
- Si, espero que lo recompense- dijo Yukari, las cuatro chicas empezaron a caminar hacia el pasillo.
-¿No es suficiente con haber visto a Len?- pregunto Ia a la chica.
- Las notas fueron mejores de lo esperado, debería recompensarnos con otra cosa para motivarnos más- refuto el argumento de su amiga, las rubias suspiraron, no podía pedir nada más.
- Cambiando de tema, las extrañaré la próxima semana- comento Seeu, Rin solo se quedó un poco pensativa.
-¿Por qué?- pregunto sin comprender.
-Iré a ver a mi familia en las vacaciones de invierno- respondió la rubia sin enojarse.
- Ah, cierto…- Rin se quedó pensativa un momento, era verdad, la próxima semana sería navidad, y a los dos días después de eso, sería su cumpleaños y el de Len.
- Deberíamos comprar regalos hoy- Dijo Ia con una gran sonrisa.
- Me has leído la mente- Rin sonrió, justo pensaba que sería bueno para comprar a su hermano.
Las cuatro chicas llevaban varias horas comprando, Rin ya había escogido regalos para Rui y Rei, y Teto, algunos para Kaito, Meiko y Luka, ahora solo buscaba uno para su amado gemelo.
-Si que tienes familia, Rin- menciono Seeu.
- ¡Tú también tienes bastante familia!- menciono la chica pues su compañera tenía más regalos que ella.
- Y ahora buscamos uno para tu novio…- Menciono Yukari ya cansada.
- Si… no sé que regalarle- Rin se quedó pensativa- ¿Qué le gustaría?- Rin seguía mirando las vitrinas, no encontraba algo que regalarle a Len - ¡y encima debo comprar dos!- Rin suspiro fuertemente.
-¿Por qué dos?- pregunto Ia interesada.
- Porque su cumpleaños es el 27- Rin ya no prestaba atención a lo que decía, las tres chicas se rieron un poco.
- Que tierna eres- comento Ia mientras se le acercaba, y la abrazaba.
- Vamos a una tienda de lencería- Propuso Yukari mientras Rin la miraba confundida.
-¿Por qué?- pregunto ella algo confundida.
- Obviamente van a pasar una noche bastante agitada, ¿acaso te gustaría una ropa interior fea?- Rin se sonrojo en ese instante.
- ¡No va a pasar nada ese día!- dijo ella algo escandalizada por lo que dijo Yukari, ella siempre la había considerado una persona bastante seria y modesta, aún no se creía que esas palabras salieran exactamente de su boca, tal vez de las de Rui.
- No seas aburrida Rin, seguramente él se muere por estar contigo, ¿Qué mejor regalo que ese?- dijo mientras le guiñaba un ojo, Rin se puso pálida al escuchar eso.
- ¡Que suerte!, Rin seguro pasara una navidad muy candente mientras yo estaré cantando villancicos con mi familia en corea- Seeu puso una de sus manos en su mejilla mientras molestaba aún más a Rin.
- ¡Pero yo!- intento defenderse Rin, la estaban avergonzando públicamente.
- Vamos Rin, tenemos que hacer que esa noche sea perfecta- Ia le puso las manos en la espalda y la llevo empujada dentro de la tienda a la cual no quería entrar.
- ¡Esto es demasiado vergonzoso!- Rin estaba en el vestier, sus amigas le habían obligado a ponerse un conjunto negro, bastante revelador, apenas y tapaba algo de su cuerpo.
-¡Déjame ver!- Ia abrió la cortina mientras Rin intentaba taparse con sus brazos para que no la vieran las demás personas que estaban afuera- mmm, si… no te queda, estas muy plana- Rin sintió como si le hubiera caído un balde de agua frio en la cabeza.
- Si, seguramente su novio le ve y cree que va a hacerlo con una niña- comento Yukari, Rin empezaba a irritarse.
- ¡A él le gustan mis pechos!- Alzo la voz intentando dejarles en claro a las chicas, esto solo causo que se enrojeciera hasta las orejas y las chicas le sonrieran pícaramente.
-Prueba este, hace que tus pechos resalten más- Seeu le entrego uno rojo con rayas negras, Rin arrastro la cortina para volverse a cubrir, luego la abrió un poco para mostrar a todas como se le veía, ni siquiera sabía porque les hacía caso, pero debía admitir que le gustaba ponerse ropa interior con diseño lindo.
- Wow- dijeron las tres al unísono.
- Siento envidia por el novio de Rin- comento Seeu, las otras dos chicas asintieron también, Rin suspiro y cerro la cortina, parece que le tocaría comprar ese conjunto.
Al terminar las compras todas las chicas se despidieron, al final Rin no pudo comprarle un regalo a Len, pronto entro a una calle que estaba realmente oscura, no podía evitarlo, debía pasar por allí y empezaba a darle miedo estar allí, volteó su rostro y noto a una figura que estaba recostada en la pared, "solo pasa rápido Rin", ella apuro la marcha, cuando la sombra pareció subir la cabeza y mirarla, Rin camino un poco más rápido, casi que trotando, cuando la figura empezó a ir tras de ella empezó a correr sin importarle nada más. Para su mala suerte tropezó con un cascara de banana que alguien descuidadamente no había tirado en su lugar, ella maldijo su destino cuando vio que la figura estaba parada frente a ella mirándola fijamente. Rin ya estaba temiendo lo peor cuando la sombra se desvaneció frente a sus ojos.
-¿Qué?- dijo en voz alta, ¿Cómo demonios había desaparecido?, ¡simplemente se había esfumado frente a sus ojos!, se levantó y tomo las bolsas que también habían caído con ella, aún sin creérselo del todo; "oh por dios… ¿eso era un fantasma?", pensó alarmada.
Al llegar a su casa los gemelos que la esperaban con la cena hecha notaron que parecía un zombi, había corrido cerca de diez calles asustada, no comprendía del todo lo que había pasado y ninguno de los gemelos le creyó que había visto un fantasma, Rei pensó que tal vez estaba agotada o que simplemente era un juego de sombras, Rui le dijo claramente que estaba empezando a volverse loca; de cualquier manera Rin fue a su cama pensando en lo que había ocurrido.
-¿Qué quieres de mi?- Rin estaba parada en la calle oscura otra vez, no recordaba como demonios había llegado allí, se encontraba viendo atenta como la figura enfrente de ella decía aquellas palabras.
- No sé que quieres decir…- susurro ella a la figura, aunque le daba la espalda sentía que sabía quien era.
-¿Por qué no puedes perdonarme?- volvió a preguntar la figura, Rin simplemente se quedó callada, no sabía de que hablaba- Sé que me odias… - dijo la figura arrodillándose en el suelo y empezando a llorar- Lo siento mucho…. Lo siento… lo siento…- empezó a repetir una y otra vez.
- Yo no te odio…- dijo Rin mientras se acercaba.
- Eso lo dices porque no lo recuerdas- volvió a decir la figura- Perdóname Rin-volvió a decir.
- Pero… yo no te odio, no tengo porque perdonarte- respondió Rin formando una sonrisa- Vamos, Papá, no sigas diciendo eso- Rin intento acercarse a la sombra a la que le había llamado papá, esta la tomo del brazo fuertemente mientras Rin se asustaba por el aspecto que tenía, ya que parecía seriamente lastimado, sangraba por la cabeza y le miraba enojado.
- ¡RECUERDALO!- grito esa figura mientras Rin le veía impresionaba.
Se despertó asustada, noto como su sudor cubría todo su cuerpo, su respiración era agitada, ¿qué demonios fue todo eso?, se preguntó así misma, llevo sus manos a la cara y noto como había lágrimas en su rostro, después de todo fue una imagen demasiado fuerte, así que llevo sus manos a la boca y empezó a reprimir los sollozos que salían mientras lloraba más fuerte.
Se levanto mientras caminaba torpemente por el corredor de la casa, toco a la habitación de Rui y Rei, el gemelo de cabellos oscuros abrió la puerta asustado, la tomo por los brazos y llamo a su gemela, Rin no paraba de llorar, ambos estaban preocupados por la chica, ¿Qué iban a hacer?, Rui tomo el celular de Rin y busco el número del gemelo de la susodicha, esperaba que milagrosamente estuviera despierto a las tres de la mañana.
-Hola…- Len respondió con voz ronca, Rui se avergonzó por un segundo de haberle despertado, pero luego le explico con detalle lo que le pasaba a su hermana, obviamente el chico se alarmo mucho por lo que le pasaba a Rin, así que pidió la dirección donde se encontraba, y en menos de una hora ya se encontraba tocando la puerta de la casa.
-¡Len!-Rin fue la que le abrió, se lanzó a sus brazos sin consideración, aunque él la recibió gustoso, Len vio la cara de la chica, tenía los ojos rojos de tanto llorar, entro en la casa mientras veía como los supuestos primos de la chica se veían confundidos.
- Rin… ¿Qué paso?- pregunto susurrándole suavemente, Rin solo le abrazo más fuerte, Len le devolvió el abrazo, supuso que lo único que podía hacer ahora era intentar consolarla, aunque sin saber que le pasa era difícil de hacer.
-¿Estás mejor?- pregunto Len, Rin se encontraba sentada en su cama, ya había pasado un par de horas desde que Len había llegado, Rui le había preparado un té para que se calmara y ahora se encontraba tomándolo, Len estaba sentada a su lado, ahora si se encontraba mejor.
- Si- dijo mientras suspiraba, el hecho de en su memoria volvieran esas ingratas imágenes hacía que sus ojos se humedecieran de nuevo, pero literalmente ya se habían secado por completo.
- ¿Vas a contarme que paso?- pregunto el rubio mientras posaba su mano en la mejilla de su hermana, Rin ladeo su cara hacia su mano para sentir un poco más en contacto.
- Si- Suspiro mientras se alejaba un de la mano de Len, dejo la taza de té encima de una mesita y se acercó aún más a Len, se recostó encima de su pecho intentando buscar valor para hablarle- Recordé lo que no querías que recordara- admitió ella, Len la abrazo fuertemente, su mayor temor se había hecho realidad, ahora sabía porque lloraba tanto- ¿por qué olvide eso?- se preguntó Rin con una voz realmente triste.
- No tengo una respuesta para eso- Len suspiro, ¿Qué podía hacer en estas circunstancias?, no podía hacer que Rin volviera a olvidar.
- Todo este tiempo estuve creyendo cosas erróneas, ¿Cómo pude vivir así?, ¿Cómo pudiste vivir así?- pregunto ella separándose de él, luego volvió a derramar una lagrima.
-Observándote- respondió Len como si fuera la respuesta más obvia.
- ¿Qué?-pregunto confundida.
- Rin… eres mi fuerza, si yo no te hubiera visto sonreír todo este tiempo, no hubiera podido seguir adelante, ya no me importa lo que paso en el pasado, ahora estamos los dos juntos, eso es suficiente para mi- Len le sonrió, Rin se conmovió con las palabras que le dijo Len.
- Eres un tonto- dijo mientras sacaba una sonrisa, definitivamente él era el único que podía consolarla.
- Tú eres la tonta que llora por cosas que ya pasaron- él revolvió su cabello un poco, Rin se incomodó por un segundo, solo surgió en ese instante un pensamiento desagradable, que en le presente el culpable de aquel delito estaba libre.
- Len… ¿por qué permitiste que viviéramos bajo el techo del culpable?- pregunto Rin, no podía entender muy bien, sus memorias eran un poco confusas después de lo que paso ese día, ¿Cómo había llegado a estar bajo la custodia del miserable que desencadeno esa tragedia?
- Te lo contaré otro día- él evadió el tema instantáneamente, no quería hablar de esas cosas ahora, Rin solo suspiro cansada, miro la cara de su novio, se notaba que estaba cansado ya que las ojeras se marcaban debajo de sus ojos.
- Esta bien- Rin lo recostó en la cama y puso su cabeza encima del pecho del chico, empezó a tararearle una canción, este se rindió en menos de un minuto a los brazos de Morfeo, Rin sentía envidia de que pudiera dormir, ella ni siquiera podía cerrar los ojos sin ver imágenes espantosas, "esto debió pasarle a Len mientras yo no recordaba", ese pensamiento cruzo por su mente, en ese momento supo que ella lo iba a superar igual que él.
- Oye…- Rin volteo a mirar quien le había llamado, era Rei que la llama desde la puerta algo apenado, ella se levantó de la cama despacio para no despertar a la recién víctima del sueño.
- ¿Qué pasa?- pregunto cerrando despacio la habitación.
- Vas a tener que llevártelo- Rei se rascaba la mejilla algo apenado.
- ¿Por qué?- pregunto la chica algo ofendida, ¡apenas y se había dormido!
-Rin… supuestamente nos pagan para mantenerte alejado de él… sé que no hacemos el mejor trabajo del mundo pero realmente necesitamos el dinero… Teto se mantiene trabajando por Rui y por mí, y el maestro le llamo para preguntarle si él estaba aquí, se dio cuenta que salió a mitad de la noche, le dijimos que tú lo llamaste y se fueron, así que… tienes que irte- intento explicar Rei de la manera más grafica posible, Rin solo lo miraba dar explicaciones.
- Entiendo- dijo ella, Rei puso una cara de aliviado, Rin sabía que los gemelos contaban solo con Teto, quien trabajaba día y noche para poder mantenerlos, ella estaba consiente que lo que menos necesitaba ahora que les quitaran ese dinero- solo déjame tomar un baño, no me demoro más de media hora- Rin tomo su toalla y entro al baño que tenía la casa, no tomaría mucho darse una ducha para relajarse y no verse peor de lo que ya estaba.
Al rato salió de la ducha con solo la toalla, entro a la habitación donde su bello durmiente descansaba plácidamente y busco la ropa que se pondría, solo algo casual como unos short y una camisa, combinado con unas medias, una chaqueta y una gorra porque hacia frio en esa época.
-Len… despierta- Rin le movió un poco lamentando profundamente despertar al rubio, este tardo un poco en reaccionar ya que su cansancio no le permitía responder bien- tenemos que irnos- le susurro la chica, Len abrió los ojos perezosamente.
- ¿Eh?- pregunto confundido, Len intento levantarse pero aún continuaba en el mundo de los sueños.
- Vamos… - Rin lo tomo de la mano y le ayudo a levantarse, este simplemente se dejó llevar por la rubia sin saber a donde iba, bajaron las escaleras y Rin se despidió de las tres personas que había en la sala- Volveré luego- dijo ella con una sonrisa, y atravesó por la puerta con Len quien solo los miraba algo extrañado.
Ambos continuaron caminando mientras se apartaban más y más de la casa donde Rin vivía, no tardaron mucho en tomar el tren para llevarlos a otra parte desconocida para Len, él ahora tenía una chaqueta para protegerle del frio, y seguían tomados de la mano como si nada importará, el rubio cayó de cuenta que no tenía nada con que camuflarse pero al parecer a Rin no le importó en absoluto ese asunto, ella solo miraba hacia la nada, como reflexionando algo.
-Rin… ¿a dónde vamos?-pregunto mientras observaba a su alrededor la gente no parecía mirarle en absoluto, ni a él no a su hermana, aunque la verdad es que era muy temprano por la mañana.
- Secreto- respondió ella sacándole la lengua.
- Últimamente me llevas a muchos lugares secretos- respondió él, Rin solo rio.
Pronto se bajaron en una estación, Len la recordaba, ya había estado allí, aunque Rin se había desviado un poco del camino para entrar en una tienda, allí le puso una gorra en la cabeza al chico.
-¿Crees que no me di de cuenta?- dijo ella mientras le sonreía, ahora ambos tenían una gorra parecida, solo que la de ella era café mientras que la de él negra, Len no llevaba coleta, realmente nunca se peinó ese día, así tenía el pelo todo revuelto.
- Creo que ya sé a donde me quieres llevar- dijo mientras Rin seguía sonriendo.
- Sabía que lo adivinarías-le respondió, Rin tomo de esa tienda también un par de muñecas de trapo.
Ambos salieron tomados de la mano, ¿parecían una pareja normal?, eso pasaba por sus mentes mientras sonreían, Len veía que Rin estaba más calmada, eso lo hacia sentir mejor. Rin en cambio iba algo distraída, aunque sentía emoción al estar caminando junto a Len.
Ambos se acercaron al lugar donde iban, Rin parecía estar recordando donde estaba el sitio que se supone que buscaba, luego de eso vislumbro su apellido y sus ojos se cristalizaron de nuevo.
-Hace años no veníamos a la tumba de nuestros padres- susurro Len, Rin volteó a mirarlo, Len tenía un semblante calmado, ella en cambio parecía que estaba a punto de desmayarse, ya había derramado lágrimas, él la soltó y se acercó a la tumba de sus padres, eran dos, una junto a la otra- Hola… Mamá... Papá- susurro él sonriéndoles con nostalgia.
Rin se quedó atrás observándolo, Len la había dejado atrás… simplemente soltado, ella se sintió mal, así que avanzo un paso hacia él, para volverlo a tomar en sus manos y no soltarle, pero sus piernas no le dieron y se cayó al suelo.
-¿Estás bien?- pregunto Len un poco asustado, se había olvidado por un segundo de Rin, que imperdonable…
-Si…- Len la tomo otra vez de la mano y le ayudo a levantarse un poco, ella camino hasta poder tocar la tumba de su padre- Papá… yo no te odio- le susurro ella con una sonrisa, limpió las dos lagrimas que antes había salido de sus ojos, ahora se sintió mejor que Len estaba tocándola- Len tampoco…- ella le miro, Len trago en ese instante.
-Rin yo…- Rin seguía sonriéndole, como si supiera los sentimientos encontrados que él tenía- Yo lo quiero, siempre le he querido- Fue lo único que pudo decir sin que fuera del todo una mentira.
- Lo sé, igual que a mamá- Rin ahora volteó a observar la tumba de su madre.
- Yo la amo, mamá siempre nos apoyaba y era cariñosa… - Len dijo mientras sonreía con tristeza, amaba a su mamá por todos los momentos que paso junto a ella cuando aún vivía.
- Traje algo para mi hermano mami- Rin puso las dos muñecas de trapo encima de la tumba de su madre- Leí una historia de dos muñecas que cuidan a los niños que no pudieron nacer en este mundo- Rin sonrió triste- ¿Qué nombre crees que le hubiera puesto a nuestro hermano?- Rin volteó a observar a Len, este solo pensó unos segundos.
- No lo sé, ni siquiera sabía que iba a hacer- respondió Len, Rin solo asintió.
-¿Te gustaría darle un nombre?- pregunto Rin emocionada.
- No… eso me haría sentir mal- Rin no dijo nada, solo suspiro, tal vez Len tenía razón, es algo que ya había pasado.
- Esta bien… pero cuando tengamos hijos quiero que tú le pongas él nombre- dijo ella mirándolo algo picara.
- ¿Qué?- pregunto Len avergonzado, nunca se había imaginado eso con Rin.
- ¿No quieres tener hijos conmigo?- pregunto ella algo divertida por la reacción de Len- yo pienso que sería lindo tener un mini-Len en mis brazos- Rin saco la punta de la lengua a su hermano.
- Rin… este no es el mejor lugar para hablar de ello- Len intento desviar el tema, ya que precisamente no quería pelear con su hermana, pero ese tema no es algo que le agradara.
- Si… tienes razón- Rin volvió a mirar la tumba de sus padres mientras suspiraba- Papá, mamá, quiero que sepan que estoy enamorada de Len, sé que no es grato para nadie que nosotros estemos enamorados- Len miraba extrañado a Rin, se sentía un poco avergonzado al verla hablar sobre eso- Pero quiero que nos aprueben y apoyen… quiero compartir toda mi vida con Len, quiero tener una familia con él, yo… realmente… quiero que sea mi pareja, así que por favor, denos su bendición desde el lugar donde estén- Rin intentaba expresar sus sentimientos, sabía que tal vez era una locura lo que hacía pero tenía que hacerlo.
- Por favor…- Susurro Len, Rin le miro un poco sorprendida- Yo realmente amo a Rin, déjenme ser el único que pueda estar con ella- dijo eso decidido, Rin solo ensancho su sonrisa y se tiro encima para abrazarlo.
- Len- grito con emoción, Len le abrazo, adoraba de cierta manera que Rin hiciera eso.
-¿Crees que nos permitan estar juntos?- pregunto mientras acariciaba la cabeza de Rin.
- ¡Por supuesto!- sonrió ella aún más animada.
Ambos pasaron un poco más de tiempo estando frente a las tumbas de sus padres, Rin ya no se sentía triste, de cierta manera ya no se sentía abrumada por el evento extraño que había tenido el día anterior; Se puede decir que haber visitado a su padre y decirle que no le odiaba lo había liberado de cierta manera, pero ahora por su mente pasaba otra preocupación.
-He estado pensando…- susurro el chico en voz baja, como temiendo decir lo que pensaba.
- ¿Si?- pregunto Rin para que el continuara hablando, el parecía meditar las cosas, no estaba seguro si iba a decirle lo que pensaba.
- Me voy a mudar cuando cumpla los 18 y quiero que vengas a vivir conmigo- Len intento sonreír, estaba intentando alejarse también de esa vida que tenía ahora, Rin parpadeo un par de veces procesando lo que había dicho su hermano.
- Ah- exclamo ella, con cierta duda, Len se sorprendió ya que no esperaba esa reacción.
-¿Ah?- pregunto él un poco desorientado por la reacción de su chica.
- Es solo que… si viviéramos juntos ahora, ya no sería como hermanos, sería como una pareja- comento ella- No sé si sea conveniente- respondió ella, Len intento mantener la calma, entenderla sería lo ideal, pero no podía.
- Como quieras- respondió quitándole importancia al asunto, al fin de cuentas, sabía que Rin algún día volvería a vivir con él, si necesitaba tiempo, tiempo le iba a dar, estarían juntos siempre, ¿cierto?, eso le había dicho ella a la tumba de sus padres, debía cumplir sus palabras.
-No te enojes- dijo Rin inflando sus cachetes.
- No estoy enojado- respondió él aún con una cara seria.
- ¿Entonces porque pones esa cara?- volvió a preguntar la chica preocupada por haber dicho algo mal.
- Tampoco estoy feliz, es eso- respondió con simplicidad, Rin solo le veía algo preocupada- No estoy enojado- le volvió a repetir- igual, no podrás vivir mucho tiempo sin mí y cuando me extrañes vendrás llorando a mi diciendo "Leeeeeeen~ déjame vivir contigo" – Len intento imitar la voz de Rin mientras ella solo se le subían los colores por la actitud del chico.
-¡Nunca haría algo así! Dijo ella simulando estar ofendida, Len sonrió mientras Rin simulaba estar enojada, poco después ambos empezaron a reírse hasta que sus mejillas empezaron a doler.
Así pasaron todo gran parte del día juntos, Solo se despidieron cuando era la hora de almuerzo y cada uno fue hacia su respectivo hogar, Rin tuvo que hablar con Rui y Rei sobre lo que había pasado, y Len solo llego hacia su laptop para escribir una carta y hacer un gran anuncio en su pagina web.
"Tengo una noticia que darles".
-Así que vas a seguir sus pasos…- Cuando Len salió de su habitación con una carta en mano sellada por un sobre, Miku le esperaba en la sala, ella era la que le había hablado.
- No es algo en lo que puedas interferir- Comento Len mientras le miraba seriamente, de repente recordó lo que había dicho el hermano de Mikuo, ¿Cómo podía pensar que la llevaría a una fiesta si apenas se hablaban?
- ¿Estás seguro?- pregunto ella acercándosele, Len intentaba esquivar la mirada de la chica- Len… no tienes porque seguirla, esta es tu profesión y…- ella fue callada por la voz del chico.
- Yo solo estoy aquí porque Rin decidió que quería ser cantante, ahora yo estoy eligiendo mi camino, no la estoy siguiendo, esto ya lo planeaba hacer desde hace mucho tiempo- le respondió de una manera muy fría, Miku solo suspiro.
- No te dejaré que renuncies- susurro ella mientras Len sonrió de medio lado.
- Quiero ver que lo intentes- respondió el rubio, mientras la esquivaba, Miku se quedo observándole meditando, obviamente tenía un plan para hacerlo, no iba a dejar que Len se le fuera más de las manos.
Holi C:!, tenia este capitulo en espera, pense que me quedaría más largo y no... lamento eso xD, quería traerles algo más extenso pero bueno, no tengo mucho tiempo.
Faltan tres capitulos para llegar a los 20 *-*, tal vez les regale un lindo lemon para el 20, ¿Qué dicen?, sería como adelantarlo porque pensaba ponerlo al final, pero me emociona el cap 20 porque era mi meta C:, aunque dije 20, no significa que este se vaya acabar allí, porque si les soy sincera, va un 70 porciento del fic, aún falta el 30 que sería lo más emocionante, así que no se desanimen, todavia queda un poco más de este fanfic.
