Después de haber pasado varios días, por fin llego una fecha esperada para la mayoría de las personas en el mundo, entre ellas estaba un chico de cabellos aguamarina, había planeado tan arduamente esa fiesta, quería que las cosas realmente se hicieran como lo ideo, luego de preparar todos los adornos solo necesitaba poner a las personas correctas en el lugar correcto; para ello llamo a su amigo para que le ayudara.

-Esto realmente no me gusta- comento el amigo de Mikuo quien era nada más y nada menos que Dell.

- Me debes un favor- dijo el chico mirándolo de mala gana, Dell suspiro y subió las escalas que conducían a la puerta principal de aquella casa, tocando la puerta tres veces y esperando a que le abrieran.

- ¿Si?- Una chica rubia abrió la puerta- oh… Dell, que sorpresa- respondió al verlo.

- Hola Rin- saludo él nervioso.

- ¿Pasa algo?- pregunto ella mirándolo notando que el chico se encontraba algo ansioso.

- Sí... bueno, lo siento- dijo mientras la agarraba de la espalda y las piernas.

- ¿Qué estás haciendo?- pregunto Rin mientras se alteraba y se movía para bajarse, pero el chico simplemente la sujeto más fuerte; Dell bajo las escaleras deprisa y puso a la chica en el auto de Mikuo- ¿Qué demonios está pasando?- pregunto ella enojándose de haber sido encerrado en el carro.

- No preguntes- contesto Dell intentando que ella estuviera quieta, en ese instante el par de gemelos pelinegros salieron un poco alterados al ver como su prima era secuestrada.

-¡Rin!- grito la chica al verla, se acercó al auto- ¿Qué demonios te pasa Mikuo?- pregunto furiosa, Mikuo solo le dio una carta a la chica mientras ella se veía confundida.

- Los espero en mi fiesta de navidad- el chico sonrió mientras encendía el carro llevándose a la rubia como prisionera.

-¿Qué acaba de pasar?- pregunto Rei confundido, Rui abrió la carta que tenía unas instrucciones precisas.

- Es un maldito- dijo mientras suspiraba.


-Yo no puedo aceptar esto…- Por otra parte Len kagamine se encontraba fuera de la casa de los vocaloid, estaba mirando su regalo de navidad y cumpleaños.

- ¿Cómo qué no?- pregunto Meiko mirándole feo.

- Es demasiado para mi…-dijo el sin poder dejar de mirar su regalo.

- Pero nos costó mucho, además de que hicimos un esfuerzo enorme para comprarlo para ti- comento Luka, ella también había sido participe de este regalo.

- Por eso no puedo recibirlo- contradijo el chico.

- ¡No seas tonto!, ¡pruébala!- dijo Kaito mientras le empujaba por la espalda animándolo a acercarse a su regalo.

- Pero…- Quiso renegar el chico.

- Nada de peros- le dijo Meiko mientras le entregaba un casco.

- Nos haría feliz si lo recibes, los tres pusimos de nuestro tiempo y dinero para buscarla para ti, además tómalo como un regalo de navidad y cumpleaños- Luka le sonreía al chico, Len solo suspiro.

- Pero una motocicleta es demasiado cara…- contesto el chico, las tres personas que le habían dado el regalo fruncieron el ceño por la terquedad del chico.

- Cállate y pruébalo- ordeno la chica de cabellos castaños, Len simplemente se puso el casco que era de color amarillo, y se subió a su nueva adquisición.

- Enciéndela- Dijo Kaito dándole las llaves, Len las tomo, aunque quisiera mostrar modestia estaba realmente emocionado por este regalo.

Solo puso las llaves cuando sintió la vibración de la moto, aunque apenas estuviera casi cumpliendo 18 el chico ya sabía conducir, después de todo era famoso por ser un cantante con su propia aplanadora, aunque solo usaba esa máquina para ciertos videos, pero para manejarla tuvo que asistir a cursos de manejo, también para un video en el que usaban motocicletas como esa que estaba debajo de él en ese instante, tuvo que aprender, en este caso ser un cántate era ventaja para él.

Después de haberse acostumbrado un poco a ella y a mirar bien los cambios, la puso a rodar, los tres espectadores que esperaban ansiosos a que lo hiciera, se llevaron una gran sorpresa cuando acelero a máxima potencia.

-Estará realmente con ese regalo… ¿cierto?- comento Luka al notar que ya no podía ver a Len por ninguna parte- No quiero ser la causante de su muerte- dijo ella un poco nerviosa.

- Esperemos que sea un chico responsable…- comento Kaito estando en la misma situación que la chica de cabellos rosas, Meiko solo sonreía, parece a Len realmente le había gustado aunque no quisiera admitirlo.

En un par de minutos el chico ya estaba de vuelta, tenía una gran sonrisa en el rostro, en ese momento las tres personas que habían dado el regalo al chico se sintieron seguros de que si fue un buen presente.

-Es tan genial, muchas gracias- Len se bajó de su motocicleta y se abalanzo sobre ellos para mostrarle su gratitud.

- Es con gusto, es algo que vas a necesitar, ¿cierto?- dijo Kaito mientras Len solo asentía.

-Si… pero aún no sé si realmente pasaré a la universidad- comento Len mientras Kaito le revolvía los cabellos.

- Claro que pasaras- le contesto, Len solo asintió estando contento de que alguien confiara en él.

- toma, dáselo a Rin- Luka le entrego una caja a Len, él la recibió.

- Se la daré- Len sonrió, le gustaba tener amigos que fueran tan buenos con él y con su hermana.

- Realmente me gustaría ver la cara de Rin cuando te vea llegar con una moto y un gran regalo como ese- contesto Meiko- Pero mi madre está esperándonos- le dijo refiriéndose a ella y a Kaito.

- A mi igual- contesto Luka.

Esta ya era una rutina para Len, después de todo, Meiko, Kaito y Luka se iban en navidad, ya que los tres tenían familia, en cambio Rin, Miku y él se quedaban celebrando la navidad, aunque Miku recibía la corta visita de sus padres en navidad; él siempre se preguntaba porque ella no iba a su casa a celebrar navidad, aunque no le molestaba su compañía, pero ahora estaban peleándose por las cosas que pasaron.

-Cuídate Len- comento Luka mientras le abrazaba, Len devolvió el abrazo con calidez, los iba a extrañar.

- Adiós Luka- contesto Len.

- Te extrañaré – Meiko también le abrazo.

- Cuida a ese idiota- le respondió el chico.

- Nadie más lo hará- dijo ella riéndose.

- Adiós, salúdame a Rin- Kaito igual se despidió, Len solo los veía como subían todos al mismo taxi, el viaje que les esperaba era algo largo, así que se iban siempre en la mañana.

El chico solo observaba sin poder creerse que realmente había recibido aquel obsequio," hoy sería un buen día", pensó el chico, el instintivamente se sintió observado, así que volteo a mirar hacia la ventana, allí vio a la chica de cabellos aguamarina mirándolo, ambos se habían quedado solos por primera vez en mucho tiempo. Len solo suspiro, sería mejor que se fuera en esos instantes, así que empezó a caminar hacia su casa cuando su celular empezó a sonar, era un mensaje de texto, él chico lo leyó.

-Es un hijo de…- susurro molesto, volvió a subir su mirada para observar a la chica que antes le miraba, ahora ya no se encontraba allí.

Después de estar arreglado con la ropa que compro justamente para esa ocasión, y peinado como si fuera a la cita pactada con su hermana, aún tenía una mueca de disgusto ya que sus planes habían sido estropeados por un chico realmente fastidioso a su parecer. Se acercó a la puerta de la única chica y la toco tres veces, de repente oyó como si algunas cosas cayeran al suelo.

-¿Si?- escucho débilmente Len.

- ¿Podemos hablar?- pregunto el chico, la puerta se abrió de inmediato.

- S-si…- dijo ella mientras se asomaba por la puerta, Len noto como apenas y llevaba su pijama y tenía los ojos un poco rojos- Pasa- dijo ella mientras abría un poco la puerta y le daba paso.

- Ehm… la verdad es que me gustaría que fuéramos a otro lugar- Len mostro las llaves de su motocicleta, Miku solo parpadeo un par de vece intentando procesar lo que estaba diciendo el chico frente a ella.

- ¿Por qué?- pregunto ella dudosa.

- Quiero que hagamos las paces- contesto- es navidad y sería solitario si permaneces sola- dijo él sonriendo, Miku aún así no se confiaba mucho.

- No quiero- dijo mientras intentaba cerrar la puerta.

- ¿Por qué no?- pregunto él.

- Porque iremos donde Rin, no quiero- dijo ella, Len suspiro, aunque en cierta manera tenía razón él no podía decírselo.

- No te llevaría donde ella, sería tonto que se pelearan en navidad, solo quiero pasar un rato contigo, pero si de verdad no quieres no puedo obligarte- Len simplemente suspiro.

- ¿De verdad?- pregunto ella insegura.

- Ya no quiero pelear contigo, realmente es un poco fastidioso estar en guerra contigo- comento él.

- Pero sabes que yo no los…-

- Olvídalo por un rato, ¿sí?- dijo él, Miku asintió.

- De acuerdo, solo por hoy… solo dame unos minutos- la chica cerro su puerta despacio, Len bajo las escaleras para esperar a la chica.

Solo pasaron unos minutos cuando ella bajo, llevaba puesto un vestido azul, algo simple pero para Len era bonito, llevaba unas medias veladas y unas grandes botas, también un suéter negro, era simple su vestido pero era justo para la ocasión, lo más curioso para Len fue ver que había desatado su cabello que siempre tenía en coletas y lo llevaba suelto, era realmente largo.

-Sera un problema tu cabello…- dijo Len mientras se acercaba a ella y se desataba su cabello, Miku solo le miro curiosa.

- ¿Qué vas a hacer?- ella se quedó quieta mientras él empezaba a trenzar el cabello de la chica y amarraba con lo su propia liga.

- Así está mejor, no quiero que se enreden con las ruedas- Len le sonrió y luego la tomo de la mano, Miku se sonrojo en ese instante.

Ambos salieron tomados de la mano hacia el garaje, allí Len había guardado su motocicleta, le paso un casco a la chica, ella espero a que pusiera a funcionar su moto para montarse, luego de que todo estuviera listo ella se sentó en la moto y se aferró fuerte a la espalda del chico en un abrazo, Len se sonrojo un poco porque podía sentir los pechos de la chica en su espalda.

-No te vayas a soltar- dijo él, Miku solo asintió y ambos emprendieron su camino.


-Quiero irme- dijo Rin quien se encontraba sentada en un gran mueble, estaba con una galleta en la mano, había pasado todo el día encerrada en la habitación de Mikuo hasta que Rui y Rei habían llegado con la ropa que ella pensaba usar ese día, así que le toco bañarse y cambiarse allí.

- No olvides que estas secuestrada- comento Dell quien prácticamente era su carcelero, Rin solo bufo molesta.

- No seas así Rin, te invito a mi grandiosa fiesta de navidad y te quejas, que mala eres- Mikuo solo fingía estar indignado.

- ¡No fui invitada!, fui traída a la fuerza por si se te olvido- dijo ella mientras estaba molesta.

- Ya no te quejes, toma otra galleta- le comento Mikuo mientras le pasaba otra galleta a la rubia, está la devoro en un segundo.

-Te odio- dijo ella mientras le miraba mal.

- Vas a lastimar mis sentimientos Rin- contesto Mikuo, Rin seguía asesinándolo con la mirada.

- Ya basta Rin, igual no teníamos planes para hoy, al menos puedes esperar hasta que acabe- contesto Rui, quien ahora comía un pedazo de galleta y té, Rei estaba a su lado un poco adormilado por lo aburrido que estaba.

-Aun no entiendo porque me trajeron- dijo Rin mientras observaba a Mikuo.

- Porque eres el chantaje- contesto Mikuo, Rin le veía confundida.

-¿A quién estas chantajeando?- pregunto ella curiosa.

- ¿Quién haría cualquier cosa por ti en este mundo?- pregunto Mikuo, Rin solo se quedó pensando.

-¿Qué quieres de él?- pregunto ella inflando sus cachetes.

- Ya verás- dijo él sonriendo.

- Eres un…- Rin iba a hablar pero fue interrumpida por el timbre.

- Ya voy- Mikuo fue rápido hacia la puerta, al abrirla una chica de cabello casi blanco entro, Rin solo la vio y la reconoció- Pasa- contesto el chico.

- Gracias por invitarme- IA paso por la puerta usando un lindo vestido fucsia que caía por debajo de sus hombros, llevaba unas botas café y tenía el cabello recogida en una coleta de lado.

- Oh... esto será interesante- dijo Rui, Rin solo le sonrió al verla.

- Hola Ia- dijo Rin cambiando de ánimos.

- Rin-chan, no sabía que te habían invitado también- contesto la chica mientras se acercaba a ella.

- No fui invitada- dijo Rin- ¡fui secuestrada!- contesto ella con enojo.

- ¿Eh?- pregunto Ia confundida.

- Dell y Mikuo me trajeron a la fuerza- dijo Rin, Ia solo miro a Dell.

- Hola Dell- le saludo la chica sonriendo.

- ¡Oye!, ¡no lo saludes tan formalmente!, es un secuestrador- dijo Rin mientras Dell suspiraba.

- Hola Ia- contesto Dell mientras Ia se sentaba al lado de Rin.

- Hola Rui y Rei- les saludo la chica sonriéndoles.

- Ia, Ia, Ia, eres como un rayo de sol- contesto Rui.

- ¿Por qué?- pregunto ella confundida.

- Solo llegaste y Rin dejo de quejarse- contesto la pelinegra, Rin solo bufo y cruzo sus brazos.

- No te quejes Rin, vamos a celebrar navidad juntas, ¿no estas feliz?- Ia sonrió a la rubia, Ella solo se ruborizo, ahora se daba cuenta que estaba rodeada de la gente que ahora eran sus amigos.

- Si- dijo ella aún con sus mejillas rojas.

- Eres tan linda Rin- Dijo Dell mientras la molestaba.

- Cállate- dijo ella fulminándole con la mirada.

- No quiero- dijo él riéndose de ella.

En ese instante la puerta sonó otra vez, Mikuo se dirigió a abrirla rápido, Rin pudo notar que estaba ansioso por abrirla.

-Bienvenida- dijo él sonriendo con calidez, Rin noto como en ese instante Miku entraba algo confundida, detrás de ella entraba Len con una actitud despreocupada.

- ¿Por qué me trajiste aquí?- pregunto Miku al ver que su hermano había abierto la puerta.

- Solo hice lo que me pidieron- contesto Len, en ese instante Len noto que no estaban solos en la casa, había un montón de personas que podía reconocer, entre ellos estaba su gemela.

- Eres un mentiroso- dijo Miku mientras se acumulaban lágrimas en sus ojos, ella ya había visto que Rin se encontraba allí también.

- No lo culpes, yo lo obligue- Dijo Mikuo mientras ponía una mano en la cabeza de la chica- Solo quiero pasar tiempo contigo Miku, no sabía como decírtelo… por eso le dije a Len que te trajera aquí- Miku le observaba algo preocupada.

- Si te hace sentir mejor yo no sabía que estaba aquí- Len dentro en la casa.

- Le-Len- kun…- Dijo Ia sorprendida e increíblemente feliz.

- Hola Ia- saludo el formalmente- es una sorpresa encontrar tanta gente que conozco reunida- sonrió Len a todos los presentes en esa casa- especialmente a ti Dell… tenía tanto tiempo sin verte- dijo Len, Rin solo lo miro confundida.

- ¿Qué?- pregunto ella mirándolo a los dos, ambos alzaron las manos y chocaron sus puños en forma de saludo.

- Yo sabía que me encontraría contigo tarde o temprano- contesto el chico de cabellos blancos.

- Wow… no sabía que se conocieran- dijo Ia sorprendida.

- No eres la única que no sabía- dijo Rin igual de sorprendida, Dell solo le revolvió los cabellos a la chica.

-Eres terriblemente olvidadiza, no te culpo- dijo Dell, Rin solo le miro algo preocupada.

- ¿Nos conocíamos desde antes?- pregunto ella algo ansiosa por saber la respuesta.

- ¿Antes de vernos en la escuela?- pregunto Dell, la chica solo asintió- por supuesto, Yo desde que te vi te reconocí, pero parecía que no me recordabas así que no te complique la vida y fingí que no nos habíamos visto antes- contesto el chico con simplicidad, Rin solo intentaba recordar en donde había conocido a Dell desde antes, pero su cabeza no le mandaba ni una señal.

- Lo…lo siento- dijo ella avergonzada.

- No importa, al menos él si me recuerda- dijo Dell señalando a Dell.

- No te olvidaría- contesto Len sonriéndole- Rin… - Le llamo él chico, ella alzo su mirada recibiendo un beso en la frente por parte del chico- Feliz navidad- le dijo el sonriendo, Rin solo le sonrió de nuevo.

- Feliz navidad Len- Contesto mientras se acercó y le abrazo.

- Rin…- Le llamo Rui, Rin le miro, ella le señalaba a Ia quien estaba como en un estado de shock.

- Ah… - Rin soltó a Len, ambos miraban a la chica de cabellos rosa que se encontraba algo un poco más pálida de lo normal- I-Ia… -susurro Rin preocupada por la reacción de su amiga.

- No comprendo muy bien que está pasando… pero se ve que ustedes dos son muy cercanos- contesto Ia con su voz un poco triste- que gracioso… siempre creí que cuando hablamos de Len, pensé que sabías demasiado de él, ahora resulta que lo conoces, y yo como una tonta pensando que estabas en mis mismas condiciones- Ia empezó a derramar lágrimas.

- Yo lo siento…- contesto la chica, no sabía que decir.

- Una vez se me cruzo la idea de que en realidad eras Rin Kagamine, luego pensé que era idiota por haberlo pensando, pero… ahora me doy de cuenta de lo ciega que fui- la chica se levantó del asiento mientras temblaba.

- Yo no pienso que seas idiota… - contesto Rin.

- Dime… ese novio del que me hablaste… ¿es él?- señalo Ia a Len, este solo miro preocupado la escena.

- Si…- Ia se dio media vuelta y se fue de allí… Rin instintivamente la siguió.

- Creo que no debí entrar a esta casa…- se susurró Len.

- No es tu culpa, es culpa de Mikuo- Susurro Dell, todos veían como las dos chicas desaparecían detrás de la puerta.

-Espera Ia… puedo explicarlo- Dijo Rin en mitad de la calle.

- No es necesario… yo lo comprendo- dijo Ia- pero ahora mismo me siento muy avergonzada- Ia empezó a llorar en ese instante- Estuve hablándote todo este tiempo de cuanto me gustaba Len, y tú simplemente me escuchabas, ¿Cómo puedes soportar eso?- la chica empezó a sollozar, Rin se acercó lo más que pudo a ella.

- Yo no podía decir que dejaras de hablar de ello…- contesto Rin.

- No estoy enojada contigo… solo conmigo misma, así que por ahora solo quiero estar sola- Ia se levantó y corrió hasta su casa, cerrando la puerta detrás de si, Rin se quedó estática, en ese momento no sabía como actuar, así que solo contemplo como su amiga se encerraba en su habitación.

-¿estás bien?- pregunto una voz detrás de ella, Rin se volteó y miro a Len con lágrimas en los ojos- No llores, hoy no quiero que llores- dijo Len, Rin se acercó lentamente a él y le abrazo.

- No quiero perder su amistad- susurro ella- es importante para mí, ella es una amiga muy importante- Rin se aferró a la chaqueta de Len, impotente, él le abrazo.

- Lo sé, no la conozco muy bien, pero yo sé que ella es una persona genial y por esa razón sé que no perderás su amistad- le dijo Len, Rin asintió y le sonrió de vuelta.

- Tienes razón… ahora… ¿Quieres irle a partirle la cara a Mikuo?- pregunto ella.

- No hace falta que lo digas- contesto Len.

Ambos chicos entraron de nuevo a la casa, pero para su sorpresa ninguno de los hermanos Hatsune se encontraba allí, pero Rin no quiso irse a menos de decirle unas cuantas verdades, así que volvió a sentarse en el mueble junto a Dell, esta vez Len le hizo compañía.

-Entonces… podríamos volver a lo que estábamos antes de que Ia se fuera, Mikuo volverá tarde o temprano, después de todo esta es su casa- dijo Rin mirando a Dell- Explícame, ¿cómo es que nos conocíamos antes?- pregunto ella curiosa, Len y Dell se miraron y ambos se sonrieron divertidos.

-¿De verdad no se acordó de ti en todo ese tiempo?- pregunto Len, Dell asintió.

- Si, eso me hizo sentir un poco mal, que malvada eres Rin, aunque no te culpo, Yo era más cercano a Len- contesto Dell, Rin solo suspiro.

- ¡Explíquenlo ya!- ordeno ella, Len volvió a reír.

- Esta bien, pero deberías sentarte, será una historia algo larga- Len observo a los gemelos Kagene que en todo este rato no habían dirigido palabras- Me imagino que ustedes ya saben que paso con nuestros padres, ¿cierto?- pregunto, ambos asintieron al mismo tiempo- Bueno, después de eso fuimos a una casa hogar- concluyo el chico.

- Yo ya llevaba algunos meses allí- contesto Dell agregándose al relato- No olvidaré cuando vino el par de gemelos llorones que acababan de perder a sus padres, lo más especial de todo es que confundían a Len con una niña, me hacía gracia porque eso no le gustaba para nada, pero aun así le seguían molestando porque dormía en el cuarto de las niñas con Rin- contesto Dell riéndose un poco.

- ¿Por qué dormía en el cuarto de las niñas?- pregunto Rei.

- Eso era porque Rin no dejaba de llorar si yo desaparecía de su vista- contesto Len recordando esos tiempos.

- Si, Rin era tan llorona, también era muy cerrada a las demás personas que no fuera Len, tenía una grave depresión así que se mantenía solo con él en un rincón, por eso la gente se burlaban de los dos- continuo Dell con el relato, se movió un poco para acomodarse en el sillón- y entonces…-


-Oye…- un chico de cabellos plateados y ojos rojos se acercó a un par de gemelos, tenía alrededor de doce años, sus ojos se veían tristes pero los gemelos tenían la misma mirada- Me dijeron que era hora de que vaya donde la psiquiatra- dijo señalando a la chica, ambos niños le miraron, el gemelo solo se levantó.

- Gracias- él ayudo a levantar a la chica, ambos se fueron juntos, la chica con la cabeza gacha siguiendo al niño, el chico simplemente los observo, aunque luego le dio un poco de curiosidad, así que los siguió sin que se enterasen, luego observo como el niño tomaba a la niña de los hombros y le daba ánimos.

-Esfuérzate Rin, yo estaré aquí esperando- dijo él, la chica asentía levemente, luego de eso entro sola a la habitación, el chico suspiro y se sentó en una silla a esperarla.

- La tienes difícil- El chico de cabellos plateados se le acerco, él niño le miro, y al verlo asintió con su cabeza.

- Ha sido difícil, no puedo llorar enfrente de ella porque se alteraría otra vez- dijo él intentando reprimir las lágrimas.

- Realmente odio a los chicos que reprimen sus sentimientos para no lastimar a los demás, tan solo finges, ¿te gusta vivir así?- pregunto él chico sentando al lado del niño rubio.

- Por supuesto que no, pero primero Rin tiene que dejar estar tan triste- dijo él niño, el chico de cabellos plateados sonrió.

- Eso me gusta de ti- dijo mientras le revolvía el cabello- Sin importar lo que pase sigues protegiendo a la persona más importante para ti, realmente te admiro- contesto mientras le sonreía, el niño rubio se sonrojo un poco por el cumplido.

- No soy alguien de admirar – contesto él mirando hacia otro lado.

- Si lo eres, créeme, he visto muchos niños llegar aquí con historias triste como las tuyas, y la mayoría se derrumban, así que vienen a la psiquiatra, ella les hace ese tratamiento raro y luego empiezan a reprimir sus recuerdos- contesto el explicándole las cosas al niño rubio.

- ¿Reprimir?- pregunto él intentando asimilarlo.

- Si, ósea que lo olvidan, así son más fáciles de tratar, nadie quiere a niños depresivos, por eso les borran recuerdos por medio de hipnosis- le volvió a explicar el chico- Pronto tu hermana olvidara que a tus padres les paso cosas malas, tal vez le inventen alguna cosa, pero el momento del trauma que vivió lo olvidara- contesto, el niño rubio lo observaba.

- ¡Entonces debo detener a esa siquiatra!- dijo el niño alterándose pero el chico le tomo de la mano para impedírselo.

- Es mejor así, si no lo hace tu hermana no volverá a ser la misma de antes- dijo él, el niño rubio solo se volvió a sentar meditándolo, si Rin olvidaba todo eso volvería a sonreír como antes, que era lo que él más deseaba en la vida.

- Tal vez tengas razón- dijo el con la cara afligida, estaba realmente en un debate interno.

- Apropósito, me llamo Dell – dijo é chico de cabellos plateados mientras sonreía- ¿quieres ir a jugar?- pregunto.

- Yo me llamo Len- dijo él presentándose también- y no, no puedo, tengo que esperar a que Rin salga de aquí- dijo él excusándose.

- Tenemos bastante rato para que ella salga de aquí, volveremos antes de que lo note- contesto Dell levantándose y tomándolo de la mano, arrastrando al niño fuera de ese cuarto.

Ambos jugaron por un buen rato, Len no se había divertido en tanto tiempo por lo cual olvido mirar la hora, así que luego de un rato su gemela salió de allí y al no encontrarlo se puso a buscarlo ansiosa por encontrarle. Recorrió sola hasta el patio donde los dos niños jugaban a la pelota, cuando reconoció a Len esta corrió para abrazarlo fuertemente, Len le devolvió el abrazo sintiéndose culpable.

-Lo siento- decía Len, Rin no paraba de abrazarlo, luego de eso le dedico una mirada de odio al Dell.

-¡NO VUELVAS A ROBARTE A LEN!, ¡ES MIO!- le grito la chica, Len le veía confundido, luego de eso Rin lo arrastro fuera de la vista del chico.

- ¿Qué demonios acaba de pasar?- pregunto el chico mientras veía la patética escena de Len siendo arrastrado por su hermana gemela.

Después de eso Dell seguía acercándosele a Len, incluso ganándose la mirada de odio de Rin, pero poco a poco se hicieron amigos, por lo cual ya era normal ver a Len y a Dell estar juntos, pero en cambio Rin no se llevaba con Dell, ya que siempre que estaba cerca de ella terminaban en una escena donde Rin le pegaba por acercársele a "su" Len.

-Dios… tu hermana es tan agresiva- dijo el chico mientras sobaba su mejilla.

- Algo así… siento que te pegara- contesto el rubio mientras ambos jugaban ajedrez, Rin se encontraba con la psiquiatra por lo cual Len se había escapado para jugar con Dell.

- Siento que ella piensa que me voy a casar contigo o algo así, debo de decirle que no tenga miedo de eso- Dell parecía malhumorado por ese hecho.

- Eso es ilógico, los chicos no se casan- contesto Len mientras movía su ficha.

- Sabes… hay chicos que están entre ellos, como si fueran novios- Dell le miro seriamente, Len parpadeo un par de veces sin comprender eso.

- Pero… ¿Cómo tienen niños?- pregunto Len, Dell rio con gracia.

- Los adoptan… los niños que están aquí pueden terminar con un par de chicos como padres- Contesto Dell, Len simplemente tembló por un segundo.

-Yo no quiero ser adoptado- Dijo con molestia.

- Debes ser el único aquí, todos quieren una familia, así sean dos hombres o dos mujeres- Respondió Dell mientras movía su ficha.

- Yo ya tengo familia- contesto Len, Dell le miro curioso.

- Pero tus padres…-

- No me refería a ellos, Rin es mi familia- respondió Len terminando de mover su ficha- jaqué mate- Dell solo le miraba con una gran sonrisa.

- Realmente me gustas Len y no del modo en que tu hermana piensa- Luego de eso empezaron a guardar las fichas en el tablero.

- No le hagas caso a mi hermana- contesto Len mientras le ayudaba- Aunque ahora termino su sesión de hoy- Len suspiro, luego de eso bajo de la silla y Dell lo siguió de cerca, ya habían hecho la rutina de ir por Rin después de su sesión con el psiquiatra.

Al llegar encontraron la puerta abierta, Rin ya había salido de allí y al ver a Dell le fulmino con la mirada, Len suspiro y se acercó a su gemela, esta le abrazo posesivamente mientras Len correspondía el abrazo.

-Sabes Rin, yo realmente no quiero quitarte a tu hermano, yo solo quiero ser su amigo- le dijo Dell, Rin solo apretó más fuerte a Len- No es que me quiera casar con él o algo parecido- le contesto Dell al ver esa respuesta.

- ¿Enserio?- pregunto Rin un poco asombrada.

- Es enserio, Len y yo solo queremos ser amigos, yo realmente me quiero casar es contigo- Dell sonrió, por lo cual recibió un golpe de Len.

- ¡No digas tonterías!- le dijo Len mientras se veía molesto, pero al ver a Rin esta se veía algo nerviosa y también estaba sonrojada.

- Ella no piensa que sea algo malo, ¿o sí?- pregunto Dell divertido.

-Yo… Lo siento… pero yo me casaré con Len, por eso no puedo casarme contigo- dijo ella totalmente roja, Len se sonrojo en ese instante también, Dell quedo en un estado de shock momentáneo, noto como los gemelos no eran simplemente hermanos.

- Oh… ¿entonces podemos ser amigos?- pregunto él al ver que la niña jamás se fijaría en él de manera amorosa.

- Si… - Dell sonrió, aunque su primer interés amoroso le había rechazado había logrado por fin ser amigo de la niña que era terriblemente cerrada.

Después de ese evento los tres se hicieron muy cercanos y poco a poco Rin empezó a componerse, luego de ese evento empezó a sonreír más y a integrarse a los niños del hogar de paso. Pero esa felicidad solo duro un año como mucho porque Dell fue recibido por la madre de su media hermana, así que se despidió de los gemelos Kagamine demasiado rápido.


-Y Después de ese día ya no supe nada de ustedes hasta que vi que se habían vuelto cantantes, eso fue como tres años después, estaba bastante sorprendido pero estaba feliz de que estuvieran juntos aún- contesto Dell, Rin solo se sentía horrible de no acordarse de él.

- De pequeña eras realmente atrevida- dijo Rei, a Rin se le subieron los colores por todo su rostro.

-Pero… ¿Cómo pudiste olvidarlo?- pregunto Rui, Rin solo negó con la cabeza.

- Yo no lo sé, mi cabeza es un caos, tampoco me acuerdo que dijera que yo me iba a casar con Len- confeso ella, Len solo suspiro.

- Eso paso después, aunque estabas avanzando con la terapia no te acostumbrabas a los adultos, así que te hipnotizaron y te borraron varios recuerdos, tal vez olvidaste a Dell también- contesto Len, Rin solo se veía algo arrepentida.

- No recuerdo mucho de ese lugar, lo siento- dijo ella mientras suspiraba.

- No me importa, yo ya sabía que sería por eso- dijo Dell sonriendo.

-Es injusto- dijo Rin un poco triste- Dell todo este tiempo sabía quien era yo- dijo Rin lamentándose.

- Ya te dije que no importa, no es algo que pudieras evitar e igualmente nos hicimos amigos, ¿no es cierto?- contesto Dell, Rin le miro y asintió.

- Tienes razón- Rin sonrió, Len le observaba con una gran sonrisa.

- Mikuo se está demorando- comento el rubio en la sala, él observaba la puerta esperando a que alguien apareciera, ya habían estado hablando por un largo rato.


Hola!, espero haberlos sorprendido con este cap, este fue algo largo de lo que tengo acostumbrados pero era porque este capitulo si fue planeado, me gusto el resultado pero a ultima hora se me ocurrió algo genial, así que decidi partir este capitulo en dos C:, espero tener el proximo cap pronto, porque sé que quedara genial, además de que esta partido xD, por lo cual no deberé demorarme, pero esta semana será un asco para mi.

Gracias por seguir leyendo esta historia, me emcoiona leer reviews en mi historia, así que eso me motiva a escribir, pero ultimamente no encuentro fanfics que me gusten en este lugar, eso me desmotiva, además de que me peleé con Little Kagamine y ella me dijo que no volvería a publicar aqui, así que me siento triste al ver que cumplió su promesa -llora en un rincón-, bueno por ahora los dejo, nos veremos :c.

Aproposito, me he enamorado de Ia por culpa de Mekaky city actor, la historia es genial C:.