Después de salir a una velocidad aceptable, ya que Len no quería asustar a Rin, debido a que si iba muy rápido podía ocasionar un accidente o lastimarla, porque había empezado a nevar un poco y la calle estaba resbaladiza, él no se perdonaría si a Rin le pasara algo por culpa de su imprudencia, aunque con Miku no le importó la velocidad cuando él conducía con ella aferrada a su torso, de hecho, aun podía sentir su calidez, era distinta a la de Rin; el calor que desprendía Rin era algo que lo tranquilizaba, en cambio Miku lo ponía nervioso, Len deducía que era porque Miku era una chica muy atractiva, nunca lo negaría.
Rin iba realmente cómoda, después de salir de la casa de los Hatsune le dijo a Len que fueran a la casa de Rui y Rei para sacar algunas cosas, después de entrar, empaco ropa para unos días, y especialmente el regalo de Len, no podía olvidarlo. Al salir, Len la esperaba, retomaron su camino hacia la casa de los vocaloid ya que Len también debía recoger sus cosas, así que igual que Rin empaco sus cosas, especialmente el regalo de Rin.
-¿A dónde iremos?- pregunto Rin un poco confundida.
- Será una sorpresa- dijo Len- por eso…- dijo mientras sacaba un lazo blanco, Rin lo reconoció al instante.
- ¡mi Lazo!- contesto emocionada.
- Ven… vamos a vendarte esos ojos- dijo Len sonriéndole.
- ¿Qué?- dijo Rin un poco confundida.
- Es una sorpresa, así que tienes que tener los ojos tapados- dijo Len mientras se acercaba y empezaba a vendarle los ojos sin que pudiera ver nada.
- Eso no es justo- dijo ella intentando reprochar, pero igual se dejo vendar, luego Len volvió a ponerle el casco y le ayudo a subirse a la moto.
- Vas a sujetarte bien- le ordeno mientras Len encendía la moto y Rin se aferraba fuertemente.
Después de un rato conduciendo, Len por fin apago la moto, Rin se sentía cansada por estar tanto tiempo sin ver, Len la abrazo por el torso y le ayudo a bajarse de la motocicleta y a quitarse el casco.
-¿No me puedo quitar la venda?- pregunto ella.
- Ya casi, ven- Len le ayudo a guiarse un poco, Rin caminaba torpemente, después de todo, sus piernas estaban entumecidas por estar tanto tiempo sentada, no por nada el viaje duro más de una hora- Cuidado- Len seguía guiándola con su voz y manos, pronto la detuvo, Rin podía sentir algo de hierba en sus tobillos, sintió como Len aflojaba el lazo que usaba como venda.
- Ah…- Rin abrió lentamente los ojos, y casi se quedo en shock al saber donde estaban.
- Sé que se ve un poco maltratada, pero aquí quería pasar navidad, quería mostrarte a donde me mudaré- contesto él, Rin miro como la pintura estaba realmente casi caída y descolorida- Se ve mejor por dentro, la mande arreglar hace unas semanas- Len camino hacia la casa y saco unas llaves, Rin lo siguió lentamente intentando asimilar lo que estaba pasando.
- Pero… pensé que este lugar estaba embargado- contesto Rin entrando en la casa, al entrar no lo reconoció.
- Nuestro "querido" tio, pago la deuda, pero legalmente nos pertenece- contesto Len, Rin solo estaba nerviosa de estar allí, veía todo como si fuera nuevo, y si, todo era nuevo, los muebles, la cocina, hasta el piso.
- Lo cambiaste mucho- susurro la chica cerrando la puerta, Len asintió.
- No quiero recordar cosas malas, así que lo cambie todo, espero no te moleste- dijo él mientras la miraba a los ojos.
- No… no me molesta, se ve bien- Rin le sonrió, el cambio no era tan malo, la casa se veía bastante moderna con los cambios que había hecho, aunque la fachada de la casa estuviera casi en ruinas, por dentro estaba totalmente remodelada.
- Esta bien, aunque cuando vine aquí, realmente estaba destrozado el lugar, y al parecer algunas personas se robaron cosas- dijo Len suspirando- Tuve que invertir mucho- Len camino hacia la sala, allí había una caja grande, Rin miro con curiosidad esa caja- Pero esto… estaba guardado con llave- Len le sonrió, Rin se acerco a la caja.
-¿Qué es?- pregunto ella.
- No lo sé… solo mire lo que había dentro de esta caja, pero realmente quería abrirla hoy aquí contigo- contesto él, Rin abrió la caja y cosas envueltas en papel regalo.
-Esto…- susurro Rin, sus ojos se aguaron de lagrimas en ese momento.
- Papá y Mamá siempre compraban los regalos con anticipación- contesto Len metiendo la mano y sacando uno de esos paquetes- Este dice Len… supongo que es para mi- sonrió él con melancolía.
- Este es el mío- Rin saco el de ella, tenía una tarjeta que decía Rin con una hermosa caligrafía, sabía que era de su madre esa letra, el corazón empezó a palpitarle en ese instante, no sabía si debía abrirlo, poso su mirada azul zafiro en Len, él también dudaba en abrir el paquete.
- Esta navidad ya paso hace rato, no hará daño abrirla ahora- Len retiro el papel regalo cuidadosamente, evitando que se rompiera, seguramente eso fue lo último que su madre y padre envolvieron antes de morir, se sentía como si su corazón se rompería si llegara a romper en pedacitos ese papel.
- Ah… eso…- Rin se emocionó al ver de que se trataba el regalo, en ese instante solo reacciono al ver que a Len se le escapaba de las manos- ¡Cuidado!- dijo ella mientras lo atrapaba, Len estaba llorando conmocionado.
- Es… es lo que pedí- dijo él empezando a sollozar más fuerte, Rin puso la caja con el telescopio en el suelo, ella recordó que Len siempre le pedía a su papá un telescopio, solamente porque él le había prometido ir a ver las estrellas y acampar un día.
-Len… - susurro ella llevando las manos a su cabello, estaba suelto, él en ese instante limpio sus lágrimas, fue una mala idea abrirlos, fue una muy mal idea.
- Lo siento… no debí abrirlo- dijo mientras la miraba, Rin le sonrió.
- No… algún día tendríamos que abrirlos- Rin tomo el suyo y sin importarle nada, rasgo el papel, como lo hubiera hecho en ese tiempo, al mirarla se emocionó, también era lo que había pedido- Un set de costura- Rin rio bajo- recuerdo que se lo pedí a mamá porque ella no me dejaba tocar el de ella, y quería hacer un muñeco que fuera igual a ti- Rin seguía riendo nerviosa, Len la observaba aún con lágrimas en sus mejillas.
-¿Sólo por eso?- pregunto Len confundido, Rin asintió.
-Sí, es que tenía una amiga que hacía muñecos de sus familiares, yo quería uno- respondió ella un poco avergonzada.
- Entiendo- Len sonrió, Rin desde pequeña era tan tierna, él sentía que la amaba desde niño, desde hace tanto, ¿exactamente cuándo empezó a amarla?, sabía que se peleaban de niños pero también eran muy unidos, odiaba verla llorar, odiaba verla triste, odiaba que se enojara con él, pero pelearse también era una forma en que ella le prestaba atención solamente a él.
- ¿Ya estas mejor?- pregunto Rin al verlo sonreírle, el asintió.
- Si… - Len le puso sus manos en las mejillas y acaricio sus cachetes suavemente, Rin solo dejo que lo hiciera, era agradable que Len le tocará así.
- Len… tengo hambre…- dijo Rin mientras se sonrojaba un poco, Len parpadeo un par de veces para comprender lo que había dicho su hermana.
- ¡Olvide la comida!- dijo mientras se levantaba sin saber que hacer.
- Len~ - Rin hizo un puchero, había pasado toda la tarde comiendo galletas hechas por Mikuo, pero solamente eso.
- Llamaré a un domicilio…- dijo él mientras tomaba su celular- ¿Quieres algo?- pregunto él, Rin pensó unos momentos.
- Sushi…- dijo ella sonriendo.
- ¡No!, es muy caro- dijo Len lamentándose por su bolsillo.
- ¡Quiero sushi!- exigió Rin haciendo un puchero.
-No… otra cosa- dijo él apenado.
- Sushi o me voy donde Mikuo- le chantajeo Rin con una sonrisa.
- ¡Esta bien!- Len empezó a buscar un lugar donde tuviera buenas referencias, y luego eso llamo a pedir el sushi que quería su hermana.
Estuvieron cerca de una hora esperando a que llegara su orden, luego de eso se sentaron en el comedor a comer ese plato tan especial, recordando viejos tiempos, Len le conto a Rin su intención de entrar a la universidad que había cerca de ese lugar, por eso se había mudado a vivir a ese lugar, Rin estaba emocionada, Len se había abierto con ella acerca del futuro, nunca habían tenido alguna conversación así.
-¿Pero cuál carrera?- pregunto ella con interés.
- Física…- contesto él tímidamente, Rin le sonrió.
- Es cierto… te gustan esas cosas tan raras- dijo ella mientras Len se sonrojaba.
- No son raras… - contesto él, Rin reía levemente.
- Si lo son- dijo ella en un tono burlón.
- ¡No!- replico él, Rin desvió su mirada hacia el reloj.
- Ya van a hacer las doce…- comento con interés, Len volteó su cabeza mirando también el reloj.
-¿Quieres ver los fuegos artificiales?- pregunto Len, Rin asintió.
Ambos subieron las escaleras rápidamente, Rin noto que el cuarto de sus padres estaba con la puerta abierta, aunque sus cosas ya no estaban allí, luego siguió caminando y miro que el cuarto donde ellos dormían seguía intacto, cosa que le pareció curiosa, luego entro a una de las habitaciones que supuestamente no usaban sino como cuarto de juego, Len había pasado una gran cama allí con todas sus cosas.
-¿Por qué escogiste este cuarto para dormir?- pregunto Rin, Len le miro.
- No quería el de mis padres, y el que usábamos de niños era muy pequeño para todo lo que tenía que traer- contesto Len- además… este cuarto tiene una vista preciosa- Len abrió una de las puertas con vidrio que tenía el cuarto y daba a un balcón, allí se podía ver toda la ciudad, Rin camino a su lado y se aferró a su brazo.
Ambos no dijeron nada, solo observaban las luces de la ciudad, poco a poco el cielo empezó a llenarse con flores de colores, desde todas partes, Rin sentía que eso era realmente mágico, y estarlo viendo al lado de Len era un recuerdo que jamás olvidaría.
-Feliz navidad Rin- susurro Len a su lado mirando las luces con una gran sonrisa.
- Feliz navidad Len- Dijo ella mirándole, el momento era simplemente perfecto.
- Tengo un regalo para ti- Len saco una pequeña caja, Rin abrió los ojos sorprendida- No es mucho pero espero que te guste- Rin recibió la caja y la abrió rápidamente, sus ojos se iluminaron cuando vio brillar un collar de oro en forma de clave de sol, tenía un pequeño diamante en su parte más ancha.
- ¡Len!, ¡esto es demasiado caro!- dijo ella asombrándose por semejante regalo.
-Vale la pena la inversión- dijo él, Rin le miro con una sonrisa.
- Gracias… ¿Me ayudas a ponérmelo?- pregunto, Len tomo el collar en sus manos, Rin se dio la vuelta y alzo su cabello para dejar su cuello expuesto, así el chico paso el objeto a su alrededor y no demoro mucho en ajustarlo.
- Te queda- dijo al ver como la chica lo lucia.
- Enserio gracias- comento ella avergonzada.
- ¿Y mi regalo?- pregunto Len, Rin se puso tensa en ese momento.
- No… no tengo…- dijo ella agachando la cabeza, la verdad es que ahora le daba vergüenza darle su regalo a Len, después de todo él le dio algo realmente caro.
- ¿Enserio?- pregunto dudoso, Rin miro hacia otro lado, no podía descubrirla.
- Si… se me olvido que hoy era navidad- dijo ella, Len suspiro.
- Mentirosa- comento Len, Rin se sonrojo lo más que pudo.
-¡No es mentira!- dijo ella.
-¿Entonces porque no me miras a los ojos?- pregunto Len, Rin se puso aún más tensa.
- Esta bien… si te compre un regalo… pero no es caro- dijo ella admitiéndolo.
- Eso realmente no importa- comento Len suspirando- Cualquier cosa estará bien si viene de tu parte- dijo él, Rin suspiro también.
- Quédate aquí…- Rin salió corriendo de la habitación tan solo basto unos minutos para llegar otra vez, Len la esperaba ansioso, quería su regalo- Ten…- Rin extendió su mano y él lo tomo.
Len lo examino muy bien, de arriba abajo, era una caja decorada de una manera muy particular, hasta podría decirse que Rin la había decorado, lentamente y sin dañar el empaque abrió el regalo y luego abrió la caja, se sorprendió al ver que era una caja de música de madera, abrió la tapa para notar como había un espejo grande con un par de figuras bailando, una princesa y un príncipe, eso le pareció muy lindo y no pudo evitar sonreír.
-Gracias- Len le sonrió y Rin siguió ruborizada, estaba maldiciéndose lentamente por haber escogido un regalo tan patético, pero Len seguía escuchando la melodía, solo había escogido esa caja porque la melodía era una de las canciones más populares de ellos dos.
- No tienes que fingir que te gusto- susurro ella haciendo un puchero.
- Claro que me gusto, la melodía en caja musical es hermosa- dijo Len mientras seguía sonriendo.
- Ahora tu estas mintiendo- dijo ella con una voz aniñada.
- No estoy mintiendo- replico él.
- ¿De verdad te gusto?- pregunto con cara triste.
- Claro que si- dijo él inmediatamente.
-Aun así siento que no es suficiente- dijo ella con una cara triste.
- Es suficiente, es un lindo detalle, además pasamos navidad los dos juntos, no podría ser más feliz- contesto Len mientras ponía la cajita musical en su mesita de noche.
-Si tú lo dices- Rin suspiro, luego volvió a ver su collar, sonrió por ese regalo, era terriblemente precioso, pero luego lo comparo con la caja musical y se maldijo por dentro, luego recordó que aún tenía otro regalo para Len, así que acercándose a él, tomo su lazo, y como él había hecho posteriormente con ella, le vendo los ojos.
- ¿Qué haces?- pregunto Len, Rin solo rio suavemente.
- Ya verás- dijo mientras lo empujaba a la cama.
- Oh… creo que me gustará- Len ensancho sus labios formando una sonrisa pícara.
Rin suspiro y se acercó al chico mientras este esperaba impacientemente que ella hiciera un movimiento, Rin se puso algo nerviosa, lo que pensaba hacer, solo lo había hecho una vez, así que se acercó a los labios de su gemelo y los poso suavemente, dándole un dulce beso en los labios; Len correspondió al beso de igual manera, sin prisa, dejándose llevar por la chica, pocas veces ella tomaba la iniciativa, así que iba dejarla tomar las riendas esta vez.
Las manos de Rin pasaron a la chaqueta que tenia Len, y lentamente fue retirándola, el chico resistió el impulso de quitarse la venda y ver a Rin, seguramente estaría roja como un tomate, él quería ver eso, pero lo resistiría, Rin al notar que el chico no se opuso a su acción interrumpió el beso, estaba pensando en otra forma de complacerlo, así que se acerco a la oreja del chico y la lamio levemente.
-¡Wow!- respondió Len ante el estimulo.
- ¿Qué?- pregunto ella asustada.
- Nada… solo me sorprendiste- dijo el chico, eso se sintió raro para él, no es que le disgustara para nada eso, simplemente no lo esperaba.
- Esta bien- Rin volvió a tomar valor y fue desabotonando los botones de la camisa de su novio, dejando pronto desnudo su pecho, paso sus dedos por él con ansiedad, Len soltó una risita, Rin le hacía un poco de cosquillas con sus dedos.
- No estés nerviosa- le dijo mientras Rin asentía, aunque él no podría ver eso.
Se acercó a su cuello y paso su lengua por toda la línea de la yugular, Len se sonrojo al sentir la humedad de la lengua de la chica, pero Rin no se detuvo ahí, al llegar a la clavícula repartió besos por toda esta, y luego continuo lamiendo su pecho por toda la mitad bajando hasta su abdomen, allí ella paso sus manos por toda su extensión sintiendo todo los músculos del chico.
-Len… se te están marcando, ¿acaso estas haciendo ejercicio?- pregunto ella.
- A veces… - contesto él, estaba un poco complacido con su cuerpo, después de todo ya estaba dejando atrás el cuerpo de shota que tanto le atormento a los catorce años y con él que su hermana lo molestaba siempre.
Rin volvió a pasar su lengua por debajo del ombligo, y con sus manos empezó a quitarle la correa del pantalón y a desabotonarlo, Len empezó a sentirse realmente ansioso, ya sé hacia un idea de que le iba a hacer Rin, quería volver a sentir aquello, pero su paciencia le decía que aguardará, pero que Rin estuviera haciendo ello por su propia cuenta, le estaba excitando, y obviamente Rin lo notaba.
Ella deslizo su mano por dentro del pantalón, froto suavemente el miembro de su hermano, este soltó un leve susurro de placer, continuo tocándole viendo las reacciones de la cara del chico, eso le estaba empezando a parecer algo divertido, pero su intención no era torturarlo, así que poso sus manos en el pantalón y empezó a jalarlo hacia abajo, Len le ayudo con eso, se levanto un poco y le ayudo a jalarlo, así Rin continuo bajándolo sin esfuerzo hasta llegar a sus tobillos y llevándose su ropa interior de paso.
-¿Estás ansioso?- pregunto Rin con una sonrisa.
- Mentiría si dijera que no- respondió con una sonrisa, no era una tortura para él, después de todo estaba recibiendo caricias por parte de Rin.
Rin beso suavemente la punta de su miembro, sabía que a él le gustaba eso, sus dedos toqueteaban todo el cuerpo de la virilidad de su chico, y ella notaba como empezaba a endurecerse y pararse, su lengua lamio lentamente toda la extensión, Len saco algo como un gemido complacido, por lo cual Rin tomo más coraje para pasarla hasta la punta, allí la metió en su boca empezando a lamer y masajear esa parte con su lengua.
-¡Ah!- gimió el chico, Rin observo su cara, en definitiva fue buena idea ponerle la venda, la última vez casi moría de la vergüenza por la mirada pervertida de Len mientras ella le hacía sexo oral, en cambio ahora podía estar más atrevida sin esos ojos color cielo inspeccionando cada detalle de sus movimientos.
Ella introdujo esa zona tan delicada hasta la parte más profunda de su garganta, intentando aguantar las arqueadas que esto podría producirle.
-¡Nooo~!- gimió el chico tensando todo el cuerpo.
La rubia empezó a mover su cabeza, introduciendo el miembro hasta lo más profundo que daba su boca y sacándolo ligeramente para poder respirar, Len empezó a jadear bastante, sonrojado hasta las orejas, Rin sabía que eso le gustaba pero su ritmo era algo lento, así que ayudaba un poco con sus manos masturbándolo desde la base hasta la punta, mientras la lamia esta.
-Rin… Rin… más rápido- comento el chico, Rin accedió a su petición y acelero un poco el paso, aunque no fue suficiente para el chico, él quería más… así que tomo a la chica de la cabeza e intento hacer que acelerara más.
La rubia intento hacer su mayor esfuerzo para hacer que Len se sintiera bien, pero respirar se le estaba dificultando, así que decidió detener al chico sacando su mano de su cabeza.
-Déjame hacerlo- dijo ella mientras Len volvía a inhibir todas sus acciones, pero cuando se trataba de placer sacaba sus instintos más profundos y podía vencer su paciencia.
- Lo siento…- dijo él, Rin siguió masajeándolo esa parte antes de continuar con lo que estaba haciendo y volvió a ponerlo en su boca, mientras chupaba suavemente la punta- ¡AH!- Len saco un grito de placer, Rin estaba aprendiendo que le gustaba al chico.
De nuevo recupero el ritmo que llevaba, intento introducir completamente el sitio de mayor placer de Len totalmente en su boca, Rin empezaba a excitarse también por lo que estaba haciendo, después de todo la frecuencia respiratoria de Len empezó a incrementar, también su nivel de gemidos, además la cara que ponía era tan sexy, tanto como su voz gimiendo de placer por ella.
-Rin… creo que… me corro…- dijo entre respiraciones el chico, Rin entendió que significaba por lo cual empezó a rozarlo con más fuerza con sus manos mientras mantenía la punta del miembro en sus labios.
Y como Len había predicho un liquido salio disparado de esa parte, sorprendiendo a Rin porque cayo en toda su cara, Len se quito en ese instante la venda y vio como su hermana estaba cubierta de todo su semen.
-Lo siento- se disculpó él, Rin solo se sonrojo al notar que él la estaba observando.
- ¡Nadie te dijo que te quitaras la venda!- grito ella mientras volteaba su cara totalmente roja.
- Lo siento…- susurro él, Len busco un pañuelo en la chaqueta que antes Rin le había quitado- déjame limpiarte- se acercó él con el pañuelo mientras la chica suspiro y se dejó limpiar por él, lentamente fue quitándole lo que antes estuvo en su cuerpo.
- No fue tu culpa- comento ella mientras se paraba del suelo, Len se sintió en desventaja, Rin tenía toda su ropa puesta mientras él andaba totalmente desnudo.
- Ven aquí- Len le atrapo la muñeca de Rin y la atrajo hacia él, Rin le miro a los ojos sorprendida.
-¿Quieres continuar?- pregunto ella, Len solo le respondió con un beso, y con sus pies decidió quitarse la ropa que le estorba allí.
Ambos se besaban con una gran pasión, ahora Len estaba empezando a tomar la iniciativa como siempre acostumbraba, pero Rin no quería dejarlo, así que empezaron una gran guerra dentro de ese beso, el que perdiera sería sometido por el otro, pasaba los segundos y ninguno de los dos cedía, ambos estaban empezando a perder el aliento por no respirar, aunque Len por su anterior experiencia tenía más dificultades para poder respirar, así que fue vencido en esta pequeña guerra, Rin sonrió satisfecha, vendría en round dos de su parte.
-Bien, perdiste- Rin lo empujo levemente, cayó encima de la cama jadeando lentamente.
Rin empezó a retirar su ropa lentamente, primero el buso que traía, luego la camisa de botones, a Len se le iluminó los ojos al ver la ropa interior que ella traía, un conjunto rojo con encaje negro.
-Eso me gusta- dijo mientras lo señalaba.
- Se podría decir que es un regalo de mis amigas para ti- dijo Rin con un leve rubor en las mejillas.
- Deberé agradecerles- comento mientras se sentaba y posaba sus manos en los pechos de la chica.
- Oye… no puedes – le dijo Rin pero Len no le hizo caso y empezó a apretar sus pechos aun con el brasier puesto.
- Quiero tocar mi regalo- dijo él mientras seguía apretándolos suavemente- sabes… cada vez están creciendo más, si sigues así podrías alcanzar el tamaño de los de Luka- dijo sonriendo.
- ¿De..de verdad?- pregunto Rin ilusionada, ya que siempre había tenido el cuerpo de una niña y que sus pechos crecieran era un deseo que siempre tuvo.
- Si, quizás- Len sonrió, mientras hundía su cara en los pechos de su Rin, esta solo dejo que lo hiciera, el comentario le agrado bastante para dejarlo pasar- Hey… ¿y que hay aquí…?- susurro él mientras infiltraba una mano por los shorts de la chica.
- ¡Kya!- grito sorprendida cuando sintió que Len rozaba su clítoris.
- Este punto es bastante sensible- Len movió sus dedos suavemente por encima de ese punto, Rin empezó a respirar fuertemente.
- No…- dijo ella mientras clavaba levemente sus uñas en los hombros del rubio.
Len saco su mano, y empezó a desabotonar los shorts que le pertenecían a la rubia, los deslizo suavemente y noto como sus pantis también combinaban con su brasier, se lamio levemente los labios al notar como ella ya se encontraba tan húmeda que había mojado su ropa interior.
- Mira que eres pervertida, ya te has mojado y todo, solo con unos toques- Rin se sonrojo nuevamente, Len la estaba molestando y se suponía que debía ser al revés.
- Basta…- comento ella incomoda, intento levantarse pero Len paso su brazo por su cintura impidiéndoselo.
- Creo que te di mucha libertad- después de decir eso, giro su cuerpo haciendo caer a la chica en la cama, él se poso encima de ella atrapándola.
- -¡Len!- dijo Rin sorprendida y algo molesta, se suponía que era ella la que le iba a tocar, no él a ella.
- ¿Si?- pregunto divertido, Rin se veía molesta, él disfrutaba molestarla así.
- Todavía es mi turno, no puedes quitármelo- Rin inflo sus cachetes, Len se acercó y beso uno de sus inflados cachetes.
- Pero quiero tocarte también- susurro acercándose a su oído, luego de esto lo mordisqueo.
- ¡hmm!- grito con su boca cerrada, Len no podía escucharla gemir, sino seguiría haciendo eso.
- Vamos… el próximo turno será para ti, será justo- le susurro en su oído, paso su lengua por el hélix de este, Rin no quería, si lo hacía, seguramente ella perdería la cordura.
- No- dijo firmemente, Len suspiro así que luego de eso se separó de ella- está bien, como desees- Len la miro como si fuera un niño que le hubieras quitado su juguete favorito y luego lo hubieran regañado.
Rin gateo en la cama, y de nuevo se posó encima de él, Len la miraba un poco curioso, ¿Qué más podría hacerle Rin?, ella se acercó a su cara y paso su índice por toda la extensión de su nariz, luego le miro divertido, ¿Qué era lo divertido?, luego beso la punta de su nariz y aún seguía sonriendo, coqueteándole con la mirada.
-Eres un niño malo- le susurro- te gusta hacer gritar a tu hermana mayor, por eso, te voy a castigar- luego de eso siguió sonriendo.
- ¿Y cómo lo harás exactamente?- pregunto él, Rin tomo de nuevo el lazo, y ahí iba de nuevo, Len empezaba a sospechar que ella tenía un fetiche con verlo amarrado con ese lazo.
Rin lo recostó nuevamente, esta vez en la posición correcta para dormir, luego tomo las manos de Len y las llevo por encima de su cabeza y le amarro las manos fuertemente a la baranda de la cama, Len solo se dejaba hacer todo eso, luego ella se apartó, se sentó en la cama y solo lo miro, Len espero algún movimiento por parte de ella, pero solo lo observaba satisfecha. ¿Acaso ese era su plan?, amarrarlo para que no hiciera nada, Len bufo por eso, y Rin lo escucho, eso hizo que riera más.
Luego ella se arrodillo en la cama, y empezó a pasar sus manos por sus pechos, masajeándolos suavemente, luego los apretaba un poco, empezó a respirar más pesado, y sus cachetes, Len comprendió que su plan era excitarlo para torturarlo, ya que no podía tocarla. Rin bajo sus dedos hacia su zona púbica, allí empezó a tocar la parte que Len antes había empezado a tocar rozándolo aún con sus pantis puestas, ella abrió la boca al notar que era bastante placentero, por lo cual siguió tocando manteniendo el ritmo que seguía, Len empezó a forcejear con el lazo, ¡era una malvada!, Rin le observaba con una sonrisa.
-Leeen… - susurro con un gemido, Len la miro al llamarlo- se siente… muy… bien- dijo entrecortado, después de todo su ritmo respiratorio había aumentado por sus acciones.
-¡Rin no seas mala!, ¡desátame!- dijo él un poco desesperado, su miembro ya estaba duro otra vez por ver esa escena, necesitaba tocarla, no que ella se tocara enfrente de él.
- Nooo~- continuo Rin torturándolo, Len realmente estaba sufriendo por su pequeña travesura- ¡Ah!- gimió mientras empezaba a subir más el ritmo.
Para acabar de ajustar, Rin se acostó al lado de Len, abrió sus piernas y en su oído empezó a gemir por seguir explorando su cuerpo, la cordura de Len se iría por el caño si ella no lo desataba, y como si hubiera leído sus pensamientos, Rin paro de hacer lo que estaba haciendo y empezó a reírse en su cara.
-¿Qué?- pregunto él.
- Estas haciendo una cara como si te estuviera robando algo- Len suspiro.
- Desatame, por favor- suplico él, Rin desato el lazo, él se sento en la cama con una cara de reproche- Eres malvada- le dijo, Rin aún seguía riendo por la actitud que tenía.
- También eres malo- comento ella- además… mira como te pusiste, solo por verme hacer eso…- Rin se sonrojo al ver el estado de Len, tenía una enorme erección.
- No es mi culpa que seas tan sexy- admitió con pena, Rin le sonrió aun con su cara roja.
-¿Aún con este cuerpo de niña?- pregunto ella, Len solo enarco una ceja por esa pregunta.
- Ya no tienes cuerpo de niña, además, eres mi novia, es obvio que me pareces sexy, eso es porque me gustas más que nadie en este mundo, porque eres la más hermosa mujer que haya conocido, porque mi corazón late hasta el punto de sufrir un paro cardiaco cuando estamos tan cerca- Rin lo observo, Len le decía esas palabras con tal pasión que la hizo sentir vergüenza, su corazón se sentía tan cálido por aquellas palabras, además de estar escuchando sus latidos.
- Gracias- comento tímidamente, Len se acercó y le abrazo, hacía rato no le dedicaba algo romántico a Rin.
- ¿Es mi turno ahora?- pregunto cuando se separó de ella, Rin solo asintió para darle su permiso- Bien- él tomo la parte de atrás del brasier y lo abrió para poder retirárselo, Rin evitaba mirarlo a los ojos, además de eso cubrió sus pechos para que no los viera- ¿Sigues sintiendo vergüenza de mostrarme tu cuerpo?- pregunto sorprendido, Rin suspiro y retiro sus manos.
- Es que tu mirada me pone nerviosa- le respondió ella.
- Bueno, seguramente te como con la mirada- Len se acercó y poso las manos en los pechos, sintiendo la suave piel de ellos, el roce de los pezones de Rin, se sentía bien solo con hacer eso, aunque no se conformaría con solo palparlos.
-Tal vez…- dijo ella mientras observaba que hacía en sus pechos, él empezó a apretarlos suavemente, Rin no podía negar que eso se sintiera bien, observaba como Len estaba fascinado tocándola así.
El chico fue acercándose a ella, cuando sus labios estuvieron cerca, los unieron en un tierno beso que era lento, saboreándose sus labios mientras él le tocaba sus pechos delicadamente, Rin empezaba a relajarse, que Len le besara y la tocará se sentía bien, que fuera él la hacía sentir una gran confianza, cuando separaron sus labios, se miraron, ella le sonrió por eso, Len se acerco a su cuello y paso su lengua por toda su extensión, ella se estremeció al sentir su húmeda lengua recorrerle por allí. Len no se detuvo allí, empezó a darle pequeños besos por todo su pecho, hasta llegar al seno entre sus pechos, allí volvió a lamerla completamente sin dejar de masajearle los pechos, de vez en cuando pellizcaba suavemente los pezones de ella, y aunque esto pareciera poco, iba notando como Rin respiraba cada vez más rápido e incluso podía jurar que escuchaba su corazón latir, luego siguió bajando sus besos hasta llegar al ombligo de Rin, era curioso como aún mantenía las manos en los pechos de la chica, estaba totalmente adicto a tocarlos, cuando ya no pudo bajar más, se detuvo a mirarla, luego la recostó suavemente en la cama y poso su mirada en la entrepierna de Rin, ella se puso nerviosa de nuevo al notar que la miraba allí. Len movió sus manos hasta la prenda más húmeda que traía su chica, le sonrió satisfecho y lentamente la fue removiendo, Rin no se opuso, pero cerró los ojos con fuerza como si eso la ocultara de él.
-Hermosa…- susurro él al volver a ver la zona de su hermana.
- No digas esas cosas- comento, aún con los ojos cerrados, su parte más íntima estaba totalmente expuesta a la persona que más amaba - ¿Qué planeas hacer?- pregunto ella, Len solo la estaba mirando sin llegar a realizar alguna acción.
- Solo usaré los mismos trucos que tú- dijo él mientras tomaba las piernas de Rin, planto un beso en el muslo para luego chuparlo y dejarle una marca.
-¡Ah!- grito ella al sentir sus acciones, saco las manos de sus ojos - ¿Cómo que…?-
Y sin poder dejarla terminar él se acerco a su zona más sensible y paso su lengua por toda la abertura, Rin ni siquiera pudo gritar, sintió un gran escalofrió recorrerle por toda su espina dorsal, Len siguió moviendo su lengua por toda la extensión de sus labios menores, saboreando los líquidos de la entrada de su cuerpo.
-¡Gyaa!- dijo ella retorciendo su cadera, Len la sujeto por la cintura y por el muslo, Rin no sabía que hacer, no sabía que la volvía más loca, si la lengua de Len, sentir la respiración de Len en esa zona o simplemente pensar que le estaba lamiendo un lugar tan impúdico como ese.
De todas maneras, sin importar como se moviera ella, Len seguía revolcando su lengua, estaba fascinado con el sabor de su hermana, era tan embriagante para él, deseaba probar todo ese lugar, lamiendo cada rincón de la zona privada de su linda chica, se estaba volviendo loco seguramente, además de quedar totalmente adicto a Rin por supuesto, no la soltaría hasta quedar totalmente satisfecho.
-¡Leeen~!- gimió ella su nombre, con una voz erótica, Len la miro, estaba en una posición bastante incomoda, seguramente por todo lo que se movió, su cara estaba totalmente roja además de que ni siquiera podía regular su respiración, podría jurar que podría salir un pulmón si no paraba de respirar así.
- ¿Exageré?- pregunto él, Rin tomaba aire de forma apresurada, le divirtió de cierta manera verla así, apenas y era sexo oral.
- Ah… para… por favor…- dijo ella entre respiros, Len suspiro, definitivamente tendría que controlarse más con su sensible hermana,
- De acuerdo- Len la soltó, miro hacia abajo, su erección no disminuyo ni un poco, tendría que darse una ducha para poder bajarla, pero cuando se disponía a levantarse la mano de Rin le detuvo.
- ¿A dónde vas?- pregunto ella haciendo un esfuerzo de hablar normalmente.
- Me daré una ducha… - dijo él, Rin le miro sin entender porque haría eso.
- Aún no hemos terminado- le dijo mientras intentaba incorporarse de nuevo.
- ¿Estás segura que quieres llegar hasta el final?- pregunto mientras le miraba a los ojos, ella le sonrió.
-Solo házmelo- dijo mientras le sonreía también, Len se acercó y se posó encima de ella, aún no estaba totalmente recuperada por lo que le había hecho anteriormente, ¿De verdad iba a dejar que le penetrara?, sus nervios empezaron a apoderarse de nuevo de él- Len… te quiero en mi- susurro ella llevando sus manos hasta el rostro de su novio, si ella sentía que estaba lista, lo haría.
- Te haré mi mujer esta vez, y no me detendré- Len le dio un beso en la frente, Rin le miro algo extrañada por ese comentario.
- Entonces tú serás mío también- declaro ella, Len le sonrió.
- Soy tuyo desde que nací- le rectifico Len, Rin se sonrojo por esa frase, aunque le agrado el comentario, le apenaba pensar que nacieron para estar en uno con el otro.
Y mientras Rin reflexionaba, él aprovecho la oportunidad para invadir su entrada de una sola estocada, Rin le miro sorprendida, no se había dado cuenta que Len ya estaba profanándola de esa manera, y no podía mentir, le había dolido, le había dolido mucho, aunque estuviera distraída y no hubiera sentido los nervios de sentirle entrar, abrió su boca para emitir un leve alarido, no podía reprimir su dolor completamente.
-Tranquila- le dijo mientras rodeaba el cuerpo de la chica con sus brazos, ella se refugió en ellos, de sus ojos salieron lágrimas mientras soportaba la virilidad del chico- ¿Te duele mucho?- pregunto Len.
- S-si…- emitió ella con la voz un poco quebrada, él apretó un poco más su abrazo.
- Esperaré hasta que te sientas mejor- Len de nuevo beso su frente, Rin deseaba decirle que se moviera, que hiciera lo que él quisiera con ella, pero tenía miedo de sentir más dolor, ella apretó el torso de Len.
Rin empezó a notar varias cosas, la primera es que podía sentir a Len muy cerca, se dio de cuenta de que nunca habían estado tan cerca en sus vidas, ahora estaban unidos, sus cuerpos estaban unidos, y solo existían ellos dos en ese instante, solo Rin y Len, nadie más en esa habitación. La calidez que Len emitía la hacía sentirse bien, aunque le doliera tenerlo adentro, no lo odiaba, sabía que era un mal necesario, era el precio a pagar para poder empezar a probar el fruto prohibido que era él. La segunda cosa que noto es que Len estaba resistiendo con todas sus fuerzas el placer que sentía, veía sus ojos, que estaban llenos de lujuria, del deseo de sacar todos sus instintos, pero no lo hacía, solo era paciente, esperaba a que ella estuviera bien.
-Len…- le llamo ella, Len soltó un leve suspiro.
- ¿Si?- pregunto él, la voz tan dulce que había utilizado Rin, casi le dan ganas de llorar, tenía tantos sentimientos encontrados, por fin estaba unido con su gemela, como tanto lo deseo, como tanto lo soñó, sentía que era una ilusión y que en cualquier momento despertaría.
- ¿Mi cuerpo se siente bien?- pregunto ella, Len le sonrió, ¿Qué clase de pregunta era esa?
- Si... es incluso mejor de lo que esperaba, puedo sentirte tanto, es como si fuera irreal- al finalizar le dio un leve beso en la mejilla.
- Entonces puedes moverte- le dijo ella, él le miro curioso, sabía que ella diría algo así, pero también sabía que le seguía doliendo.
- ¿Estas segura?- pregunto de nuevo.
- Dejame sentirte más- Rin le contesto, él asintió.
Empezó a retirarse suavemente, hasta que sintiera la punta de su miembro en toda la entrada, luego se introdujo de manera lenta y cariñosa, Len jadeaba, al igual que Rin, él sabía que podía seguir doliéndole, pero ella ya había dado el visto bueno para proseguir, pero él seguía intentando ser delicado con sus movimientos.
-Len…- suspiro ella su nombre, Len la miro algo sorprendido, ¿acaso estaba empezando a sentirse bien?
-Rin…- susurro él también, luego de mirarse de nuevo a los ojos, juntaron de nuevo sus labios.
Se exploraron por completo, los dos tenían sus lenguas enredadas, empezaban a sentir la pasión del acto que estaban haciendo y sus cuerpos estaban empezando a sudar, el rubio empezó a tomar más confianza, ya no le estaba haciendo daño a su linda novia, por lo cual su ritmo de cadera empezó a aumentar, y aún con ese apasionado beso que se daban, ella sacaba algunos gemidos y suspiros.
-¡Ah!- Len empezó a emitir sonidos, empezaba a disfrutarlo enserio, las contracciones de la vía de placer de Rin estaba empezando a surtir un gran efecto, además sus más bajos instintos le decían que acelerara- Más…- suspiro esto último, emprendió a poner un poco más de fuerza, rozando más sus cuerpos.
- ¡Len!, ¡Ah!, Siii- Rin empezó a gemir también, ambos se sorprendían por las voces que ponían, de cierta manera era realmente tierno- Se siente bien ahí- comento ella avergonzada, no paraba de respirar fuerte, su cara estaba roja, pero no era la única, Len también estaba en las mismas condiciones, el rubor en su cara hacia que se viera más lindo de lo que ya era.
Sentir como se movía dentro y encima de ella, le gustaba, estaba empezando a amar esa sensación en su entrepierna, además de que la cara de que Len hacia, la deseaba ver más y más, él podía poner una cara como esa, una cara de placer y de amor, ella se estaba enamorando aúnmás de él.
-Len… te amo- le dijo suspirando, Len se movia rápidamente encima de ella, pero al momento de decirlo ello, paro instantáneamente, parpadeo un par de veces analizando sus palabras.
- Yo también- le contesto con una gran sonrisa, se acerco de nuevo y le beso otra vez, pero ahora fue un beso rápido, luego prosiguió moviéndose como lo hacía anteriormente- Rin… te amo- volvió a repetir mientras seguía moviéndose dentro de ella, se aferro a su cuerpo sin querer soltarla, ella hizo lo mismo, quería estar más cerca de él, como nunca lo había estado, quería que el entrara hasta lo más profundo de su ser.
- Len… se… siente raro- dijo entre gemidos y suspiros, Len al oír esto empezó a ir más profundo y más rápido, deseaba terminar al mismo tiempo que su pareja.
- Te estoy sintiendo… - le susurro mirándola.
- ¡Ah!... no… - Rin estaba empezando a sentir sensaciones que no había tenido, Len se las estaba provocando- ¡Kyaaa!- grito ella, Len sintió como su miembro era absorbido y apretado violentamente.
- ¡Ahh!- grito él también, no resistió la sensación del orgasmo de Rin y también obtuvo uno al mismo tiempo que ella, esparciendo todos sus fluidos dentro de su hermoso cuerpo.
Asi pasaron unos maravillosos segundos, donde ambos habían tocado el cielo solo por segundos, Rin veía todo borroso excepto la figura de Len, ella sonrió, había tenido su primera vez con la persona que más amaba, Len miraba como Rin no paraba de sonreírle, él sentía como si un angel le sonriera, se sentía tan bendecido, cuando el éxtasis del momento paso, Len decidió retirarse del cuerpo de su amada y dejar descansar sus miembros, aún podía sentir vibraciones por el acto que acababa de hacer, además de que sus pulmones no daban más.
-Len…- Rin se acerco para abrazarlo, él la recibió gustosa, quería darle millones de besos, pero no podía porque sus pulmones eran débiles.
- Te amo- le dijo mientras la atrapaba también, la amaba, desde siempre, y ahora la amaba más, odiaba que estuviera separada de él, la quería para él solo.
- Te amo- dijo ella también, deseaba darle mil besos en su boca, repetir lo que acababa de sentir, le deseaba otra vez, pero su cuerpo tenía un límite, y ella ya lo había superado.
Len se quedó acariciando el cabello de Rin, podía olerla, y sabía que ella oia los latidos de su corazón, Rin solo se sentía cálida, ambos compartían un abraso, sin decirse nada, solo estando disfrutando de las simples caricias que se podían dar, pronto ella cerro los ojos para descansar, y sin darse cuenta se quedó dormida como de costumbre, después de todo, el corazón de Len era música para sus oídos.
-Descansa… mañana estarás adolorida- Len sonrió, se levantó de la cama y tomo una manta, luego de eso se cubrió a él y a Rin con ella, para no pasar frio en la noche, aunque ahora sentía mucho calor de estar con su princesa abrazados, temía que fuera un sueño, no quería despertar y darse cuenta que era otro de sus sueños, pero el cansanció iba ganando, "por favor, que esto no sea un sueño", fue lo ultimo que penso antes de seguir a su hermana a los brazos de morfeo.
A veces odio fanfiction -, Bueno les traje el mejor cap 20 que he hecho ( sé que es el único que he hecho por eso es el mejor), espero que les haya gustado y que no lo odien, hice mi mejor esfuerzo en describir la escena, soy fail escribiendo por eso no sale cool, pero a mi me gusto como quedo, así que realmente espero que les guste, así que si les gusto dejenme review, si no les gusto, dejemen review diciendo porque, si la gente se queda callada no sabre que demonios puedo mejorar, así que necesito saber oponiones.
Cambiando de tema, me di cuenta que soy una persona muy cruel, mi otro fic lo empece en julio del otro año y solo tiene seis capitulos, me senti mal por eso, y me empece a dar cuenta que cada vez tengo menos tiempo para escribir, así que tome una decisión, terminaré estos dos fics y le dire adios a fanfiction como escritora, porque realmente no tendre tiempo para publicar más, pero haré mi mayor esfuerzo, vamos a ver que pasa en el futuro, no estoy segura pero se que mi vida personal se ira al caño en uno o dos años.
Pero aún sigo aqui, publicandoles capitulos, asi sea uno cada dos meses (llora de desconsuelo), soy tan cruel, los hago esperar tanto, pero esta bien, quiero dejar de ser cruel y no hacerlos esperar tanto, por eso intentaré escribir más seguido.
Gracias por leerme~
PDT: Gracias por los 100 reviews!, no me la crei cuando lo vi C:
