Len estaba jugando con su amigo Dell y los otros chicos de la casa hogar, Rin hablaba con unas niñas, Len estaba muy feliz del progreso de su hermana, ya no lloraba cuando se separaban y Len por fin había podido dormir con los chicos él solo, rondaban por la edad de trece años, se había acostumbrado a vivir allí y a estudiar allí. Aunque a veces se encontraba conmocionado cuando Rin le preguntaba por sus padres; parecía olvidar lo que les había pasado, justo como Dell le dijo, la psiquiatra le empezó a suprimir sus recuerdos por medio de hipnosis, al principio no se encontraba muy de acuerdo con ello pero al ver el progreso de Rin sintió que era lo mejor para ella, incluso si tenía que guardarse ese recuerdo para para toda la vida él solo.

-Len- Rin se le acercó a él, lucía la falda gris y la camisa blanca que les hacían llevar allí.

- ¿Si?- Pregunto él sosteniendo la pelota, Rin le sonrió y Len se ruborizo un poco por verla sonriendo.

- ¿Qué regalo quieres de cumpleaños?- le pregunto inocentemente, Len recordó que pronto se cumplirían ambos los catorce años.

-No tienes dinero para eso- Len escucho decir a Dell que se apresurará con el juego porque Rin se había interpuesto a la mitad del partido.

- Claro que si- Rin inflo sus cachetes.

- No es cierto- Len decidió ignorar a Dell, este lo miraba molesto.

- Hey, gemelitos~, podrían arreglar sus disputas en otra parte- Dell se acercó a Len y lo empujo levemente, Len mascullo palabras que no debería decir delante de Rin.

- ¿Quieres pelear Dell?- Len se irrito por el comportamiento de Dell, este simplemente sonrió al ver que por fin le ponía atención.

- Nunca me ganarías, Kagamine- Len bufo molesto.

- Len… - llamo Rin deteniéndolo, Len volvió a sonrojarse, Dell le observo divertido- No pelees, es mi culpa por haberte distraído, lo siento Dell- se disculpó Rin, cosa rara ya que ella casi no se disculpaba con nadie y menos con Dell ya que según ella, le odiaba.

- Si… ¿estás enferma?- pregunto Dell poniéndole la mano en la frente.

- ¿Por qué lo dices?- Rin enarco una ceja algo molesta, Len solo la vio algo intranquilo, si Dell y Rin empezaban a pelear las cosas se pondrían problemáticas para él.

- Por que normalmente llegas y te llevas a tu hermano sin importarte si estoy haciendo algo con él o no- Len suspiro, Dell empezó a molestar a Rin de nuevo.

- Él es mio, tengo ese derecho- Dell enarco una ceja.

- No es de tu propiedad- Dell tomo del brazo a Len y lo atrajo hacia él, le pareció extraño, noto como Rin enrojeció de irá al ver esa acción.

- ¡No lo toques!- ella lo tomo del otro brazo y empezaron su forcejeo y a tirarlo de un lado para el otro, los otros niños solo veían divertido como el pobre Len era tratado como un juguete y se peleaban por él.

- ¡Basta!- Grito Len al empezarle a doler los dos brazos, ambos chicos lo soltaron al instante.

- Él empezó- señalo Rin, Dell rio.

- No importa quien empezó- Len estaba molesto y miro a Dell - No la provoques- luego a Rin- No te comportes como una niña, y la verdad es que no quiero que me regales nada, si tienes dinero lo mejor sea que lo guardes- Rin hizo un puchero y se dio media vuelta para irse de allí.

- Mmm, ¿Qué quieres de regalo?- pregunto Dell, este le miro con cara de fastidio.

- ¿No escuchaste?- Len enarco una ceja, Dell rio levemente.

- Lo sé, pero mi nueva "madre", me dio dinero y me gustaría comprarte algo como despedida- Len lo miro triste, suspiro.

- Es un largo proceso- Len sonrió un poco.

- Algo así, conseguir la custodia de alguien es difícil- respondió Dell- Pero saldré de este lugar pronto, a ti todavía te esperan hasta los 18- Le recordó, Len miro hacia abajo, ser huérfano era difícil.

- Tal vez alguien te adopte- Len sonrió.

- ¿Quién adoptaría a un par de gemelos de 14 años?, ambos sabemos que es imposible- Dell rodo sus ojos.

- Si, pero tener esperanza no es malo, además, puede que te adopten a ti y no a Rin, ustedes pueden ser separados en cualquier momento- Len le miro sorprendido.

- ¿Qué?- Del alzo un poco sus hombros.

- También es otra posibilidad- Len negó.

-Yo iré a donde Rin vaya, vamos a estar juntos para siempre- Dell sonrió.

- ¿Estas consiente que eso suena muy incestuoso?- Len se sonrojo, volteó su mirada Dell lo había molestado de nuevo con eso.

-Para ya- Dell sonrió.

- Oye… estas en plena adolescencia, las hormonas hacen estragos con tu cuerpo y Rin es bonita, yo no te culparía por pensar en ella de esa forma- Len se sonrojo esta vez hasta el cuello.

- ¡Oye!- Len iba a decir algo pero no se le ocurría nada bueno, se había sorprendido cuando empezó a soñar cosas indecentes con Rin, fue tanto que despertó con una gran erección, se avergonzó mucho ya que sus cuartos son compartidos pero los otros chicos no les pareció molestar ya que los chicos con los que compartía habitación rondaban en su edad.

-Tal vez necesitas buscar otras imágenes, si sigues así vas a sufrir mucho porque nadie aceptaría su relación, aunque sería lindo eso de "nacieron para estar juntos toda la vida"- Len desvió su mirada, decidió que lo mejor sería huir de la escena antes de que Dell siguiera hablando.

Aunque Dell tenía razón, Len apenas y se había dado cuenta que su hermana le estaba gustando, los cambios de la adolescencia lo hicieron enloquecer en el mar de hormonas y sus pensamientos impuros empezaron a aparecer en su mente, se sorprendía como las cosas iban cambiando para él, cualquier roce que tenía con ella le hacía sonrojar, cuando la veía sonreír le causaba un aumento en su ritmo circulatorio. Len empezaba a considerarse loco, así que fue donde la psiquiatra, ella guarda secretos mejor que nadie, le conto todos sus síntomas y la psiquiatra le miraba sorprendida por sus declaración, suspiro y le dijo que era normal debido a la cercanía con su gemela, que él no era un inmoral por soñar esas cosas; de cierta forma le tranquilizo oír eso, pensó que se le pasaría en verdad pero de nuevo esa taquicardia que le provocaba Rin hacia que dudará que cesaran esos síntomas.

Len termino de jugar en la tarde, después de ello fue a buscar a su gemela, solo esperaba que no estuviera enojada con él, camino por los pasillos pero no la hallaba por allí, ya no tenía total libertad de entra en el cuarto de niñas como antes, suspiro cansado, de repente vio a Rin hablando con un hombre que estaba de espaldas, sintió pánico en ese momento y se acercó lo más rápido posible.

-Rin- le llamo ella, Rin volteó su mirada hacia él igual que el hombre con el que hablaba, Len se quedo en un estado de shock.

- Oh Len, mira quien vino a visitarnos- Rin sonrió levemente, el hombre le sonrió.

- Len, tanto tiempo sin verte- Len sintió nauseas al ver a ese hombre.

-¿Tío?- Casi se va para atrás, estaba blanco como el papel al verlo, su tío frunció el ceño.

- Len, nuestro tío dice que nos va a llevar con él- Len sintió que el mundo se le iba a venir encima, no podía ser, cayó al suelo porque sus piernas le fallaron, Rin se le acerco preocupada- ¿Estás bien?- pregunto ella, Len negó con la cabeza.

- No iré contigo- dijo él, Rin le miro extrañada.

- Pero Len, tendremos nuestra propia casa-

- ¡YA DIJE QUE NO!- Len se levantó bruscamente y empezó a correr, no podía ir con él, esa persona era el causante de todas sus desgracias en la vida, por supuesto que no iría con él.

Paro en seco… se había olvidado de Rin, volvió a correr rápidamente hacia donde estaban antes, no podía dejar que él la convenciera de que se fuera con él, la lastimaría, le haría daño, tal como lo hizo con su mamá.

-¡Rin!- Grito fuertemente, Rin le observo molesta.

- Len, tienes que disculpa…- él le tomó del brazo y se la llevo corriendo sin importar las réplicas.

La arrastro hasta la habitación de varones y la tiro a una de las camas de los chicos, no importaba cual. Rin se veía confundida, no entendía la reacción de Len, él cerró la puerta con llave y la miro seriamente.

-¿Qué estás haciendo?- pregunto ella mirándole algo irritada.

- No hables con él, Rin, él no viene por nosotros para algo bueno-Rin solo negó.

- Pero Len, él es nuestro familiar, nunca nos hizo nada malo- Len maldijo al oírla.

- ¿Cómo que no hizo nada malo?, ¿no te parece suficiente que…- no pudo terminar su frase, recordó que Rin ya no recordaba nada de ello, suspiro pesadamente, le dieron ganas de llorar, Rin se acercó a él.

- ¿Acaso te hizo algo malo?-Rin se acercó a él y toco su hombro, Len tenía que guardarse aquello, para él solo, Rin no podía caer en la depresión otra vez, no iba a dejar que Rin se ahogara en un mar de tristeza otra vez.

- Nunca me cayó bien- le dijo, Rin solo suspiro.

- Deberías escuchar lo que me dijo, él dijo que solo nos vino a buscar porque quería ofrecernos un trabajo- Len subió su mirada, su gemela se veía emocionada- dijo que esta haciendo un proyecto de cantantes, dijo que Meiko iba a participar, ¿recuerdas a Meiko?, la chica de la televisión- Rin sonrió pero Len solo se mostro molesto, Al ver la respuesta negativa de él Rin decidió continuar- dijo que estaríamos viviendo con ellos y que trabajaríamos con ellos que no viviríamos exactamente con él-

- No sabes eso, no debes confiar en él, seguro es una artimaña para prostituirte o algo parecido- declaro pensando lo peor del tipo.

- Vamos Len, es nuestro único familiar vivo, él no nos haría eso- pero Len no se mostró convencido.

- Eso crees tú, pero él jamás nos ha visitado en nuestra instancia aquí, ¿por qué de repente viene a ofrecerte trabajo?- Rin parpadeo un par de veces.

- Tal vez estaba ocupado-

-Error… si él no ve un negoció con nosotros no se hubiera molestado en buscarnos- Rin suspiro, su gemelo estaba actuando como paranoico.

- Len, enserio piénsalo, es nuestra oportunidad de irnos de aquí- pero Len negó.

-Soy feliz aquí- Rin se sorprendió un poco por ello.

- No puedes estar hablando en serio- Len negó lentamente.

- Tengo amigos aquí, te tengo a ti aquí, es suficiente para mí- Rin se molesto.

- No me gusta este lugar, no me gusta compartir mis cosas, no me gusta tener que esperar a que otros me den todo, enserio, no puedo creer que te guste este lugar- Rin se veía molesta, pero a Len no le importó.

- Es el mejor lugar para nosotros-

-Claro que no, él nos ofrece una casa para nosotros y un trabajo, podremos re-hacer nuestra familia- Len la tomo de los hombros, ambos se miraron retándose.

- No me iré- Afirmo él convencido.

- Pues tendrás que quedarte sin mí- Rin se levantó molesta, ya no iba a seguir discutiendo, Len sintió como él corazón se le hizo mil pedazos en ese momento.

-¿se..serías… capaz?- pregunto él con incredubilidad, Rin lo miro con lágrimas en los ojos, mientras tomaba el pomo de la puerta.

-¿Serías tú capaz de dejarme ir?- Fue lo único que respondió mientras salía y tiraba la puerta, Len empezó a llorar, Rin no podía hacerlo, no podía dejarle solo.

Dell entro al cuarto una hora después de esa pelea, cuando encontró a Len en su cama llorando como un bebé pequeño, aunque Len no le contaba todos los detalles, Dell se encargó de escuchar cada una de sus quejas, como si fuera su hermano mayor, al final termino abrazándolo consolándolo por sus penas; los demás chicos vinieron y se rieron de ellos llamándolos "raritos", pero Dell no soltó a Len, incluso dijo que podían pensar lo que quisieran, Len le agradeció por ello, ahora no estaba para más peleas. Cuando los demás chicos fueron con las encargados del lugar a avisarle lo que pasaba en la habitación ellos acudieron de inmediato, intentaron consolar a Len pero él no les dijo nada, sería estúpido no decir que no tenía miedo, claro que le tenía miedo a su tío, ya había arruinado su vida una vez y no quería que se la volviera a arruinar, pero ahora amenazaba con llevarse a Rin lejos de él y solo ese hecho servía para destruir su vida entera. Los encargados tuvieron que llamar a la psiquiatra y Len termino contándole todo lo que sabía, la psiquiatra solo suspiro, ya había oído la historia antes, ella intento ayudar a que se enjuiciara a él tío de los Kagamine pero no había pruebas suficientes en contra de él, solo dos niños diciendo lo que había pasado; la autopsia de la señora Kagamine no revelo nada debido a que su esposo compartía el ADN con su hermano y el caso se archivó como un accidente. Ella se sentía el doble de frustrada que el pobre niño, rompió el lápiz de la ira, sabía que no podía hacer nada para evitar que el tío de los niños se los llevara ya que él podía obtener la custodia en cualquier momento.

Len observo detalladamente como ella también empapaba sus ojos, él sabía que ella era una buena persona que amaba los niños, se había dedicado a ayudarlos en toda su vida, ella seguro le iba a ayudar.

-¿Puedes hacer algo?- pregunto él, ella suspiro.

- Lo siento… no puedo- ella llevo su mano a sus ojos para limpiar la lagrima que se le asomo- Lo único que se me ocurre es dejarles mi número, si algo llegará a pasar tú me llamas y estaré allí inmediatamente, también hacer visitas cada cierto tiempo- Len miro hacia abajo, eso era mejor que nada.

- Entonces… ¿Tengo que ir?- pregunto con la voz triste.

- Si él consigue la custodia, si… lo lamento Len, enserió trate- Len solo le sonrió.

- La entiendo, él es un hombre malo y tiene muchos trucos- Len suspiro, ese mismo hombre le había tendido una trampa a su hermano para acostarse con su esposa, sería capaz de cualquier cosa- Gracias por todo- se levantó de la silla y empezó a caminar con dirección a la puerta.

- ¿A dónde vas?- pregunto ella.

- Donde Rin, yo no puedo dejar que ella vaya sola con mi tío- La psiquiatra volvió a derramar otra lagrima, Len salió de allí frustrado, fue al cuarto donde su hermana compartía habitación y entro en ella sin pedir permiso, ella se encontraba en su cama hecha bolita.

-Len…- susurro ella, Len la miro de una forma muy fría, la pobre chica sintió que su corazón se hacía polvo por aquella mirada.

-Rin…- Len suspiro- No quiero ir con mi tío- a ella se le cristalizaron los ojos en ese momento, había temido que Len no accediera a ir con ella, lo había temido tanto.

-Pero Len… esta es una oportunidad única, podríamos ser cantantes, yo quiero subir al escenario y cantar, como lo hace Meiko- Rin temblaba, Len rodo sus ojos.

- Eso no me gustaría a mí- Rin empuño sus manos con fuerza.

- Yo realmente quiero ir, estoy cansada de este lugar, quiero cambiar mi vida, no quiero vivir aquí hasta que cumplamos 18- Len noto como Rin empezó a llorar- Solo puedo recordar a mamá y a papá aquí, este no es vida para mi, quiero irme y hacer una nueva vida- Rin empezó a hipar, Len se sentó encima la cama con ella- Pero… tú sabes que no puedo… no me puedo ir sin ti- ella cubrió su rostro con sus manos, soltó unos fuertes sollozos, Len la entendía.

-Rin…- le llamo él, Rin no se inmuto por ello- Rinny- volvió a llamarle, Rin le miro en ese instante.

- No quiero ir- volvió a decir- pero iré contigo, haré lo que sea para estar contigo- Rin le miro algo sorprendida, luego le abrazo con todas sus fuerzas.

- ¡Gracias!- Len sonrió levemente, aunque con tristeza, pero ese era su trabajo en la vida, proteger a Rin, no podía mantenerla en un lugar donde no quería estar.

Los días pasaron y como si fuera por arte de magia (o soborno) su tío logro que le concedieran la custodia de ambos, Len empaco sus pocas cosas que tenía allí, Rin se veía entusiasmada por la idea de ser cantante, él no tanto pero bueno, lo toleraría hasta que pudiera hacer otra cosa. En eso llego Dell, con un empaque de regalo.

-Oye Len- le llamo, él volteó a verle.

- ¿Qué pasa?- pregunto, Dell rio.

- Feliz cumpleaños- él chico le entrego un paquete envuelto en papel de regalo, Len le miro curioso.

- Pero es el 27 de –

- ¡Ya lo se!- dijo Dell molestándose- pero ya te vas hoy, así que quería que tuvieras algún recuerdo de mi parte.

-Gra-gracias- Len abrió el paquete con ansias, luego se dio de cuenta que era una revista... una revista para adultos- ¡Dell!- grito él mientras se sonrojaba hasta la coronilla, Dell rio de muy buena gana.

-Es para que se te quite lo "rarito" y lo "incestuosos"- Len le tiro la revista en la cara, el chico seguía riendo.

- ¡Esto no se regala en un cumpleaños!- grito él aun sonrojado, Dell le vio con ternura.

- Ya vas a volverte un hombre, aunque tengas un cuerpo de shota insuperable y compartas la cara de niña de tu hermana- Len solo hizo un puchero- Al menos cuando te vuelvas famoso no vas a olvidarte de quien te dio tu primera revista para adultos-Len rio levemente.

- Yo no te olvidaría jamás- Dell solo sonrió.

- Eso lo dicen las niñas, intenta ser un poco hombre o correrán rumores sobre ti- Len suspiro.

- Esto no es lo mío- confesó él.

- No pienses eso-Dell sacudió sus cabellos.

-¡LEN!- grito Rin llegando en ese instante, mirando la escena entre Dell y Len, además de lo que Len tenía en las manos- ¿Qué tienes en las manos?- pregunto Rin enarcando una ceja, aunque ya había visto que era.

- Na-nada- Dijo Len poniéndola atrás de su espalda.

- ¿De dónde sacaste eso?- a Rin se le notaba una vena en la frente que casi parecía como si se le fuera a estallar por lo fuerte que presionaba, Dell sonrió divertido.

- Yo se la di- dijo él acercándosele a Rin, esto irrito aún más a la rubia.

- ¿CÓMO TE ATREVES A PERVERTIR A MI- pero antes de poder decir algo más, Dell la tomo mano y le dio un beso en la mejilla, Len y Rin se sorprendieron por eso.

-Mira Rin, este es para ti- Le entrego un caja, Rin estaba totalmente roja- Tal vez algún día volvemos a vernos y esa vez si aceptes salir conmigo- Dell salió de la habitación dejando a Rin totalmente confundida y a Len furioso.

Len se acerco a Rin y la tomo de la cara, planto un beso en su boca, fue algo leve, pero Rin se sorprendió el doble por eso.

-¿Por qué hiciste eso?- pregunto ella.

- ¡Por que Dell te robo un beso, tenía que limpiarte!- dijo él alterado.

- Pero fue en la mejilla- Len se sonrojo, desde su perspectiva había parecido que se lo hubiera dado en la boca.

- No mientas fue en la boca- Rin negó.

- Fue en la mejilla- Len volteó su cara, ¿ahora cómo podía explicar esos celos repentinos que aparecieron cuando vio que Dell le había besado?, Entonces la volvió a tomar de la cara y beso sus dos mejillas.

-Así está mejor, no dejaré que tengas novio hasta que cumplas 40- Rin solo rio por ello.

-No deberías sentir celos por tu hermana – Len se alarmo, Rin le había descubierto.

- No me importa- Len fue a su maleta y guardo la revista, Rin abrió el caja que le había dado Dell, era un anillo, sonrió tontamente por el gesto.

- Si él piensa que me casaré con él, está muy equivocado- Rin puso el anillo en su dedo del medio, debido a que le quedaba un poco grande, aunque no fuera de oro o plata, era bonito.

- Claro que no se va a casar contigo- Len se veía bastante molesto, Rin solo le observaba divertida.

- Onii-chan, algún día tendré que casarme con alguien, lo peor para ti será que me tienes que entregar en el altar- Len sintió una horrible punzada en su corazón, ese comentario fue como si Rin le hubiera apuñalado en verdad, fue la primera vez que le dolió haberse enamorado de su propia hermana.

- Preferiría saltar de un puente antes de hacer eso (*)- Rin solo pestañeo preocupada.

- Nuestro tío ya nos está esperando- dijo mientras daba media vuelta y salía, ella ya había preparado las maletas para irse.

Ambos salieron del edificio, su tío los esperaba con un gran auto, ambos pusieron las maletas en el auto y se dieron media vuelta, los niños con los que habían pasado esos últimos años se despedían con la mano, Len diviso a Dell, él estaba al lado de la psiquiatra despidiéndose con su mano, la psiquiatra se veía algo preocupada.

Después de montarse en el auto pasaron cerca de dos horas de camino, Len se aburría mucho pero solo observar como Rin tonteaba con el anillo de Dell le daba náuseas y hablar con su tío no era una opción, solo escuchaba como Rin hablaba con él y respondía sus dudas.

Al llegar al a casa, Len se sorprendió, Rin sonrió por lo enorme que era, no podía creer que viviría allí.

Su tío los llevo adentro de la casa, inmediatamente salto una chica de cabello aguamarina a recibirlos con una gran sonrisa.

-¡Bienvenidos!- grito ella con una gran emoción, Rin parpadeo un par de veces al verla.

- ¿Hatsune Miku?- dijo sorprendida, Len solo observo a su gemela- ¿por qué no me dijiste que trabajaría con ella?, ¡que felicidad!- Grito ella, El aguamarina casi se le salen unas lágrimas de la emoción.

- Es un placer conocerlos- Len la miro de arriba abajo, era una chica muy atractiva, mentiría si dijera que no le había gustado su aspecto.

- Miku, ellos son mis sobrinos, Rin y Len- Dijo su tío, Len suspiro.

- Un placer- Len le extendió la mano, la chica la tomo gustosa y le sonrió muy cálidamente.

- Espero que seamos familia, todos- Len sonrió por ello.

De repente apareció la famosa Meiko, Rin se emocionó tanto al verla que fue a abrazarla, detrás de ella apareció un chico de cabello azul, le saludo a él y este de vuelta. Después de hablar con ellos y compartir unas palabras ambos gemelos subieron a la que sería sus habitaciones, Len suspiro de alivio al ver que tenía una habitación al lado de su gemela, si algo pasaba en la noche él se daría de cuenta.

Len se acostumbraba a su nueva vida, a entrenar su garganta para poder cantar afinado, aprenderse la letra de las canciones y probarse trajes ridículos, se cansaba mucho de esa vida pero Rin se veía muy feliz, y si Rin era feliz, él lo sería también. Ambos hicieron su debut el día de su cumpleaños número 14, fueron bien recibidos, en especial Rin, Len no tuvo tan buenas criticas como ella, tal vez Rin había encontrado lo que deseaba ser en la vida, eso creía firmemente Len, poco a poco decidió hacerse amigos de los demás integrantes de la casa, Miku siempre intentaba pasar tiempo con él y con Rin, era agradable para él conocer gente tan amable, pero aún así, seguía odiando a su tío con todo su ser.


(*) Referencia a mi primer fic "una oportunidad", Len salta de un puente antes ir a la boda de Rin~

llegue con otro cap corto, aun sigo falta de inspiración, así que decidi llenar algunos huecos en la historia, esta será la ultima parte del pasado de Rin y Len que escribiré en este fanfic, es que realmente quería poner esta parte, no tenía nada en especial, solo ponerla~, vean esto como un pequeño descanso de la trama principal, tal vez el proximo capitulo sea desde la perspectiva de otro personaje, quien sabe~