Mil disculpas por la demora, no tengo escusa perdón, pero bueno subí esta me queda pendiente la otra, tratare de intercambiarlas, para que no queden en el olvido las dos. Sin más espero les guste.

Conociendo a la familia II.

En la mansión, extrañamente había silencio, si muy raro, pero si entramos por la puerta principal de caoba, giran a la derecha, pasan por un hermoso pasillo bien decorado con cortinas blancas paredes color crema, un piso de cerámica en color granito cubierto por un alfombra bordo, la cual los lleva a la sala donde se encuentra casi toda la familia, la cual se podía apreciar que estaba en tensión, y era a tal nivel que si traías un cuchillo podías cortarla, sin necesidad que estuviera afilado, las mujeres y el joven doctor, se encontraban sentados mirando con atención, y no era precisamente la tele, si no a tres jóvenes los cuales eran rodeados por un aura oscura y tétrica, sus ojos brillaban de maldad y sed de sangre por el otro, mirándose buscando la más mínima debilidad de su adversario, para cuando alguno de los tres se moviera o hiciera un movimiento en falso lo molerían a golpe y luego los restantes se darían en la madre hasta dejar inconsciente al contrario.

-Kami tanta tensión me está causando estrés-menciono la rubia, la bocina de un auto junto con los chirridos de los neumáticos rompieron el silencio-¿quién será?-pregunto mirando a su tía, para luego salir rumbo a la puerta, seguida de los demás, incluyendo al trio, que iban dispuestos a masacrar al infeliz que interrumpió su "impresionante" duelo de miradas, al abrir la puerta y salir al porche, le resbalo una gota de anime al igual que los demás al notar como el auto negro iba en sic zac sin dejar de tocar de forma molesta la bocina-¿soy yo o ahí dentro hay una pelea?-pregunto al creer ver un pie en el volante mientras los brazos, que deberían estar en el volante, se encontraban dando golpes al co-piloto y se desaparecía en la parte de atrás, el auto de golpe dejo de estar dando sic zac y quedo en línea recta, en específico rumbo a ellos-¡ah!-grito asustada abrasando a su hermano, el cual respondió de inmediato, sin notar que todos se abrasaban, pero para sorpresa de todos y una gran alivio el auto freno a escasos centímetros de ellos.

-Vi mi vida pasar-susurro el pelirrojo, blanco como un papel.

-Creí morir-menciono aun asustada la karateka.

-Eres un demente-le grito Rukia al chofer-casi nos matas.

-Tú lo dijiste "casi"-comento una pelinegra saliendo del auto.

-Oh carajo-susurro el pelirrojo junto con el peli celeste y él peli azul, la mujer frente a ellos, tenía puesto un short corto por debajo del muslo color verde pino, una camisa del mismo color pero de mangas cortas, con los botones prendidos hasta el medio pecho dejando a la vista un generoso escote mostrando sus bien proporcionados atributos, un collar negro adornaba su fino cuello, sus pies eran cubiertos por unas sandalias espartanas en negro, su pelo largo y negro lo tenía amarado en una coleta alta, la cual se la había amarrado en el auto luego de golpear unos doce veces más a sus hermanos, su rostro era delicado, el maquillaje era leve solo delineador negro y un brillo labial, notaron que las blancas manos descansaban en una ancha cadera, dejando ver unos brazaletes de color negro.

-Oigan idiotas los estamos mirando-respondieron la pelinegra para luego golpearlos.

-¿Kukaku?-pregunto la rubia.

-¿Rangiku?-pregunto igual.

-¡Kukaku!-grito emocionada mientras iba rumbo a su prima.

-¡Rangiku!-respondió lleno al encuentro-esta guapa-alago sonriendo.

-Tú igual-menciono feliz de verla-este verano será inolvidable.

-Lo mismo pienso-aseguro contenta-pero mírate-menciono dándole la vuelta-tienes que darme la receta-pidió con picardía.

-Mucho ejercicio y diversión te hará sentir joven-le sonrió mientras le guiñaba el ojo-y ¿mis queridos primos?-pregunto al verla sola.

-Oh es cierto-menciono dándole la espalda-salgan del auto par de tarados-les grito sacándoles una gota estilo anime, en la puerta del con-piloto se abrió dejando ver a un joven de pescadora marrón, una camisa color beige, un pañuelo verde adornaba su pelo negro dándole un toque rebelde.

-No grites Kukaku o te volverás vieja-le regaño ganándose un golpe cortesía de su hermana.

-Tsk tarado-murmuro con una vena hinchada-Kaien sal del auto o te juro que iré por ti y no te gustara te lo prometo-amenazo mientras veía de reojo a su hermano.

-Ya deja de gritar o la advertencia de Ganju se hará realidad-aviso mientras abría la puerta, lo primero que se vio fue un pie calzado con un teñís negro y parte de un pantalón negro de cuero, la mano derecha del joven sostenía la puerta, dejando ver que en el dedo gordo tenía un anillo y una pulsera de color azul oscuro, salió de golpe del auto provocando que el aliento de muchas se cortara por unos momentos, el pantalón negro le sentaba demasiado bien, su cinturón plateado provocaba ganas de sacárselo, una camisa negra con los cuatro primero botones desprendidos, dejando ver un collar negro con un diente de tiburón, su pelo algo largo brillaba con el sol, dejando ver más claramente los reflejos azulados, sus ojos no podían ser vistos por causa de los lentes-además me dejaras sordo-comunico con una voz terciopelada y a la vez ronca.

-Oh por Kami-susurro la karateka-que hombre-suspiro seguida de las demás.

-Qué cuerpo-menciono la pequeña Kuchiki con hilo de baba.

-Que voz-susurro la rubia con estrellitas en los ojos y las manos entrelazadas.

-Oigan ustedes, estamos presentes-menciono el pelirrojo molesto-tsk mujeres-murmuro celoso.

-¿Por qué no dijeron lo mismo de mí?-pregunto dolido mientras se abrazaba y se sacudía como gusano.

-Digamos que hoy en día las mujeres saben apreciar a un buen partido-sonrió orgulloso, robándole otros suspiros, con elegancia se quitó los lentes, causando varios sonrojos-ves-menciono sonriendo.

-Deja esa galantería para tus golfas sin cerebro tarado y deja que te presente-menciono entre dientes deseando estar a solas unos minutos con su hermano para golpearlo, y con suerte enderezarlo-ella es la tía Masaki-señalo a una mujer aun sorprendida-¡tía!-grito roja de la rabia.

-Cómo has crecido Kaien-chan y que guapo te has vuelto-le guiño el ojo provocando la risa del joven.

-Gracias tía tú siempre tan hermosa-menciono mientras la abrasaba y la envolvía en esa fragancia exquisita, cuando la soltó no to que su tía estaba con cara de estar en el cielo y algo sonrojada-¿Tía?-pregunto asustado.

-Bueno ella es Rangiku, Rangiku ellos son dos idiotas sin cura y no importa la inversión que hagas no dará resultado, será tiempo y dinero tirado y te darás cuenta que tendrás que vivir con ellos el resto de tú vida, ya que la familia no se elige y bueno me toco quererlos como hermana mayor, adulta y responsable que soy-menciono sacándole una gota anime a los presente-en fin recuerdas las bromas que le hacíamos-le recordó sonriendo.

-Claro que si Kaien Ganju como han crecido y que guapos están-menciono abrasándolos, pero al soltarlos noto que él peli azul quedo igual, pero su hermano poco más y sufría un sangrado nasal-¿está bien?-pregunto confundida ante la reacción del joven.

-Descuida ya se le pasara-le sonrió sacándole suspiros.

-Te juro si no fueras mi primo-deja la frase en el aire sacándole una carcajada al joven.

-Rangiku-le grito el peli celeste.

-Bien continuemos-menciono borrando de su sistema esa escena-él es tú primo Ichigo-apuntando al nombrado.

-Ahora veo porque me decías que nos parecemos-sonrió tendiéndole la mano.

-Si cuando vimos a Kukaku nos dijo lo mismo a mi hermano y a mí-recordó.

-Por cierto ¿dónde está?-pregunto curiosa al no verlo junto con sus primas.

-Reunido con sus hermanas-menciono la rubia, la cual le tiro una mirada indiscreta.

-No quiero ser él-sonrió con maldad al sospechar lo que le aria esas mujeres y más si tenían a Karin-bueno que se joda algo habrá hecho ese pobre diablo, en fin él es su primo Grimmjow-señalo al peli celeste.

-Vuelvan a tocar o mirar a mi hermana de esa manera y les arranco las pelotas cabrones-advirtió mirándolos con aires asesinos.

-Oh pero si es el gatito-menciono con maldad el ojigris.

-Repite eso fracasado-reto entre dientes molesto y más cuando escucho la carcajada de los presentes.

-Dije g-a-t-i-t-o-deletreo para ser más claro.

-Oh pero me encanta tenerte en casa primo-menciono él peli naranjo abrasando a su primo.

-Ya quisieras fresa-menciono el peli celeste.

-¿Qué dijiste?-le grito molesto.

-Hay cosas que nunca cambian-menciono la dueña de casa con una sonrisa.

-Más les vale no volver a interrumpirme gusanos-les grito luego de darles un certero golpe.

-Es mi idola-mencionaron a la vez Tatsuki y Rukia.

-Bien ellos son amigos de la familia-los señalo-el pelirrojo es Renji Abarai-él nombrado solo asintió con la cabeza-él es Uryuu Ishida un genio de verdad no como ustedes par de ineptos, solo saben sumar dos más dos y lo sorprendente es que saben la respuesta-regaño molesta, él nombrado solo se sonrojo-ella es Tatsuki Ishida, esposa del doctor-señalo a una pelinegra, la cual les sonreía-y ella es Rukia Kuchiki prometida del pelirrojo, en otras palabras no toquen estas mujeres o de lo contrario no intervendré si sus parejas quieren matarlos, quedo claro Kaien-recalco al mencionado él cual solo le sonrió.

-Puedes decirme Rukia-menciono sonrojada.

-Oye mandril yo que tú me cuido o te bajan a tú prometida-menciono como el que no quiere la cosa.

-Que feo tú novia por tres años, prometida por medio año, sin contar cuando andabas detrás de ella y todo para que, para que un chulo venga y en segundos te la baje, muy feo-comunico el peli celeste encantado de verla la cara de enojo.

-Y él que tiene cara de idiota mayor tatuado en la frente, mirada desquiciada, desequilibrado mental es su tío Isshin-presentandolo-kami sé que muy católica no soy pero gracias por esta imagen, te prometo dar una buena suma en caridad a la iglesia-pensó al ver el rostro de sus hermanos al ver la cara de loco que poseía el jefe de familia.

-Tsk creí que estaría inconsciente por más tiempo-murmuro por lo bajo el peli naranjo, frustrado al ver a su padre con la cara deforme por los golpes y su ropa echa harapos-pero bueno la imagen no es tan fea-sonrió al verle el lado positivo.

-Pero si esta toda la familia-grito emocionado, tan así que decidió bajar las escaleras corriendo pero un tropezón lo hizo bajar los últimos peldaños con la cara, provocando la risa en masa de los presentes.

-Isshin-grito asustada su esposa y fue a socorrerlo.

-Estoy bien mi amor-le sonrió y con ayuda de ella se logró parar-sean bienvenidos a mi humilde hogar-menciono con una sonrisa amplia, mientras abrazaba a su esposa.

-¿Humilde?-pregunto mirando la casa detrás de sus tíos.

Ganju conocía casa humildes, y lujosas pero esta era seguro que humilde no era, sino una enorme casa, casi mansión, de paredes blancas, la entrada a la casa tenía portón eléctrico con cámaras de vigilancia, un camino de piedras donde una fuente descansaba a los pies de la escalera principal, rodeado de plantas hermosas y árboles de sakura, por la dimensión de la parte delantera de la casa pareciera que las habitaciones sobraban en ese lugar, grandes ventanales, la puerta principal era de caoba de dos pestañas (puertas como quieran llamarlos y les quede como entender), de un costado se podía ver la entrada de los garaje, sin contar el gran patio y medio bosque de fondo.

-Bueno, nosotros nos acostumbramos al departamento de Londres-aclaro Kaien, luego de ver la casa-pero me gusta su arquitectura-menciono mirándola de forma profesional.

-Si la adquirimos hace algunos años-comento sonriente el jefe de familia-pero no nos quedemos aquí entremos-invito mientras comenzaba a caminar con su esposa.

Luego de entrar las pesadas maletas y las tablas de surf en el comedor, claro a bases de empujones y puteadas, para luego dirigirse al gran comedor.

-Siéntense el viaje debe haberles dado hambre-menciono el jefe de familia mientras se sentaba en la cabecera de la mesa-por fin un desayuno con toda la familia-sonrió contento al verlos sentarse, bueno si fueran normales, pero ver como su hijo mayor peleaba con su primo Grimmjow por el asiento, que los prometidos se gruñeran entre sí, los Ishida estaban disfrutando el espectáculo, Ganju miraba emocionado la comida, mientras Kukaku y Kaien tenían una charla poco amistosa, más por ella-bueno es lo que hay-menciono sentándose.

-Mmm, se ve todo delicioso tía-menciono contenta la peli negra, mirando la comida.

-Gracias, espero y les guste-menciono mientras sonreía.

-¿Cómo que falta alguien?-pregunto al ver los asientos de sus hermanos vacíos.

-Ya se demoraron mucho esos chicos-menciono la madre algo preocupada.

-No te preocupes mamá iré yo-menciono mientras se paraba para irlos a buscar.

-No te preocupes Ichi-nii ya llegamos-menciono la castaña entrando con una gran sonrisa.

-Oh pero si es la pequeña Yuzu-chan, estas hermosa-no pudo evitar sonreír al verla asustada entre el abrazo de ella y su prima-soy Rangiku, tú prima y ella es Kukaku, también tú prima-sonrió al verlas confundidas.

-Ah, hola-susurro tímida y aún dudosa.

-Kya es tan linda-grito para volverla abrazar-pero mírate toda una señorita-menciono dándole una vuelta y examinarla, tenía una pollera crema por debajo de las rodillas, una musculosa blanca de tiras gruesas, algo apretada revelando un busto normal, su pelo atado por dos colitas baja, con un cerquillo con corte de costado.

-Gracias-menciono con las mejillas ardiéndole-mejor me siento-luego de sentarse al lado de su papá, cosa que era muy común, no aguanto la curiosidad al ver tanta gente en la mesa- papá ¿Quiénes son ellos?-susurro, pero pareciera que todos estaban esperando esa pregunta para mirarla.

-Oh que distracción la mía-rio la rubia-él es tu primo Grimmjow, Grimmjow ella es la pequeña Yuzu-chan-presento contenta.

-Hmp hola-saludo a secas mientras comía otro trozo de tostada con mermelada.

-Serás ogro-recrimino molesta-aún no puedo creer que seamos hermanos-murmuro por lo bajo.

-Y ellos son Ganju y Kaien-presento la pelinegra-desgraciadamente y biológicamente imposible de negar mis hermanos-presento con un aura deprimente, la cual se intensifico al ver el sonrojo de su prima al notar como miraba a su hermano Kaien-¿en serio?-pregunto molesta.

-Primero: que presentación tan emotiva mi querida hermana y segundo-sonrió al ver como se enojaba más-¿Qué culpa tengo de ser tan bueno y apetecible?-pregunto con falso pesar colocando su mano derecha en el pecho.

-Tsk tarado-respondió por lo bajo.

-¿Y tus hermanos Yuzu-chan?-pregunto la madre al no ver a sus retoños.

-Ellos no demoran mamá-respondió de forma dulce-por cierto, buenos días, Tatsuki-san, Uryuu-san, Renji-san, Rukia-san-saludo.

-Buenos días-mencionaron a coro.

-Apúrate Hime-nee-chan, ya están todos-escucharon decir.

-Adelántate Karin-chan enseguida vamos-la voz que los presentes aún no conocían, les sonó dulce, como el canto de una sirena, llamándolos.

-Bien me adelantare-le comunico mientras entraba, pero: sorpresa, la sala estaba llena de gente-y yo que creía que mis padres y hermanos seriamos los únicos en disfrutar el espectáculo-sonrió de forma tétrica-buenos días-saludo, pero antes de sentarse fue atrapada en un abrazo por dos voluptuosas mujeres.

-Kya Karin –chan estas hermosa-sonrió la oji celeste.

-No hay duda que son de nuestra familia-menciono al tener los pechos de sus primas en su cara.

-Lo mismo digo-menciono no al ver a la pelinegra frente a ella y escanearla, tenía su largo pelo atado a una coleta alta, con un cerquillo largo colocado del costado derecho, usaba una remera blanca con mangas negras, y un símbolo de una de sus banda favorita en gris, una pescadora negra al igual que los teñís-yo soy tú prima Kukaku y ellos dos-señalo a sus hermanos-son Ganju y Kaien-quienes respectivamente la saludaron, él último logro sacarle un sonrojo a su queridísima prima-me lleva, si Orihime hace lo mismo lo golpeare-anuncio elevando el puño con una vena hinchada.

-Bueno yo soy Rangiku, tú prima y él es Grimmjow, mi hermano y tú primo-sonrió mientras se presentaba-no es muy comunicativo- advirtió mientras s e sentaban.

-Orihime juro que me vengare-escucharon una voz masculina.

-Eso te pasa por grosero-respondió la dulce voz.

Y los presentes, hombres, estaban ansiosos por conocer a la mujer dueña de esa hermosa voz, poco después escucharon pasos y como algo se arrastraba, luego notaron la espalda de una joven, la cual era cubierta por una cabellera lacia, hasta las puntas, las cuales estaban algo onduladas, tocaban con gracia la parte baja de la espalda, gracias a su posición de estar algo inclinadas pudieron ver un buen formado trasero, el cual no pudo ser ignorado por los hombres que no la conocían y los que sí, a excepción de su hermano y padre.

-Ya casi-menciono sin voltear, la dueña de dicho cuerpo-Ichi-nii, mamá, papá les queremos presentar a nuestro mejorado hermano-se voltio para dar la sorpresa, pero la sorpresa la recibió ella-¿Qué…?-pregunto a medias al ver tantos rostros nuevos.

-Cielo ellos son primos tuyos, tal vez no los recuerdes-menciono su madre-ellas son Rangiku-chan y Kukaku-chan-señalo s las mujeres, las cuales la miraban de diferente manera, Rangiku admiraba el cuerpo de su prima y sonreía encantada, en cambio Kukaku sonreía y aplaudía internamente al verla más hermosa de la última vez-él es Grimmjow-kun, hermano de Rangiku-chan-él mencionado la escaneo con la mirada y la boca abierta, sacándole un sonrojo-y ellos son Ganju-chan y Kaien-chan-señalo, él primero estaba sonrojado y la boca abierta, pero el último fue distinto, ambos sintieron nerviosismo al verse a los ojos, los del más oscuros que los de ella, la miraban como admirando una exquisita pieza única en su especie, pero cuando ambos se miraron el mundo dejo de existir –hime-chan ¿y tú hermano?-pregunto, ajena a lo que paso recién.

-Oh casi lo olvido-una extraña la sonrisa se presentó en ella, al igual que sus hermanas, causando la intriga de su hermano mayor-antes que nada, papá-él nombrado la miro interesado-perdón por tomar tu silla del escritorio-sonrió como una niña pícara, ante su travesura, causando la intriga de los presentes.

-Venga ya hime-nee-chan, muéstralo ya-pidió la pelinegra, al no poder contener más la emoción.

Si, con ustedes el nuevo Ogichi Kurosaki-menciono feliz quitándose del frente de su víctima, la cual estaba para nada feliz de ver a tanta gente , ya había escuchado la presentación de sus primos, buenos los nombres porque verlos ni por error, lo que más le dolió sería la humillación, ya que sería mayor.

-¿Qué mierda me ven?-tratando de por lo menos tener algo de dignidad, si eso fuese posible, pero por la cara de los presentes eso iba a durar menos de lo que canta un gallo, y no era para menos, los presentes quedaron helados al verlo.

-M-masaki, ese ¿no es tú corpiño?-pregunto aún choqueado por la imagen que sus ojos le daban, de su hijo, de su pequeño delincuente vestido así.

-S-si-susurro aún con la imagen pegada en su retina.

-Kami ¿Dónde está la cámara cuando se precisa?-pregunto él peli naranjo luego de salir del shock, y largar la carcajada junto con sus hermanas.

-No se rían-ordeno casi al borde de las lágrimas-mierda me duele la nariz-susurro bajito-hime te juro que no vuelvo hablar de sus deformidades y defectos físicos pero, ¡sácame todo esto!-grito enojado, mientras se sacudía en la silla.

-Por lo que acabas de decir…-dejo unos segundos par aponer cara pensativa, logrando llamar la atención de los presentes-desayunamos así como estas para que aprendas a controlar esa lengua-sentencio mientras se acomodaba al lado de su hermano mayor, dejando al albino con la boca abierta.

-Dejen de reírse-les ordeno al resto.

-Como si fuese posible-susurro casi ido el joven doctor.

No era para culparlo, él albino tenía los parpados pintados de un azul llamativo, de esos que ves a cuadras con brillo en los costados, los labios de un rojo intenso, las pálidas mejillas fueron maquilladas con un toque de rosa, dándole vida, las cuales empeoraban con el sonrojo del chico. En sus orejas tenía un par de caravana de prender, sin la necesidad de tener agujeros, eran de colgantes de color dorados, de forma circulas de un diámetro de tres centímetros con un centro de color verde agua.

Su pelo, el cual siempre estaba orgulloso de que fuese blanco y no naranja como su hermano, era adornado con una bincha ancha de color rosa flúor, en su nariz usaba dos tampones (quiero creer que saben que es), con el piolín para abajo, el cual soplaba a cada rato, el cómo lograron meterle eso a la nariz, es algo que dejo a su entera imaginación. Además tenía, como había dicho Isshin, un corpiño blanco con encaje, rellenado con dos naranjas, un collar de plástico de perlas grandes en color rojo. Sin mencionar que se encontraba atado de pies y manos a la silla.

-Mami mira lo que me hicieron tú hijas-acuso al borde del llanto.

-Kami les daría un premio-menciono el peli celeste mientras se volvía a carcajear.

-Te ves tan guapo Ogichi-menciono el peli rojo, y luego estallo en carcajadas y más al ver la cara de enojo del albino.

-Tengo otra hermana-festejaba feliz el peli naranjo entre risas.

-Ogichi cariño, los tampones van abajo, si quieres luego te enseño-menciono la rubia guiñándole el ojo, logrado sacar más risas.

-Kami será el mejor verano-sonrió la peli negra mayor, mientras se limpiaba las lágrimas.

-Kami ¿Por qué no me matas?-pregunto mirando el techo.

-¿Y que el mundo se perdiera semejante hembra?, sería un crimen-menciono el peli celeste.

-Pero que piernas-menciono falsamente el oji gris.

-Ese busto es muy chico para ti ¿no Ogichi?-pregunto el peli naranjo-y pensar que todo esto te lo pudiste ahorrar si hubieras mantenido la boca cerrada-menciono mientras lo miraba con lastima

-Me las pagaras caro Hime-susurro tétricamente.

-Come-ordeno mientras le metía una tostada con mermelada.

-Eres mi idola-menciono la karateka.

-Valla y eso que es el primer día-recordó la peli negra.

Los hombres volvieron a fijar su vista en el peli blanco y las risas volvieron, Ishida se encontraba abrasando al peli rojo, y eso que era el más serio, sus padres en mes de ayudarlo, disfrutaban del espectáculo, su madre reía de forma disimulada, pero su padre era otro cantar. Él muy maldito estaba llorando de la risa mientras pegaba varios golpes a la mesa con el puño derecho, sus primas reían a carcajada limpia.

-Podemos comer en paz-murmuro con los dientes apretados-hime por favor-rogo poniendo los ojos de cordero que siempre convencía a su hermana y hubiese funcionado si su hermano no le hubiese tapado los ojos-maldito Ichigo suelta a mi Hime-chan-regaño molesto.

-¿Y dejar que te quite todo?-le pregunto incrédulo-ni loco-le sonrió con burla, vio que su hermano iba a regañarlo pero un flash los segó.

-Me pregunto ¿Qué estarás dispuesto hacer por esta foto?-menciono su hermana peli negra, con una sonrisa tétrica logrando que los presentes dejaran de reír para prestarle atención- ¿o cuánto estarán dispuesto a pagar por ella?-menciono escaneando la sala.

-¿Qué quieres por ella?-pregunto Rangiku.

-Mejor-interfirió el peli celeste-te duplico lo que quieras-negocio llamando poderosamente su atención.

-Me caes cada vez mejor-reconoció Kukaku-pero sea lo que quieras te lo daré y más si me das esa foto-negocio ganándose la atención de todos.

-Karin-chan, recuerdas la patineta que no te regale, bueno te regalo tres-propuso la Kuchiki, a cambio noto como los ojos grises brillaban-esa foto será mía-pensó.

-¿Qué?-grito el jefe de familia-Karin yo soy tú padre, debes dármela a mí-lloriqueo sacando unas cuantas gotas a los presentes.

Ante eso una guerra se presentó en la mesa, ante la atónica mirada del peli blanco, varias ofertas muy jugosas, pero nada convencía a la peli negra, de golpe Kaien se paró y fue hasta donde estaba su pequeña prima, se arrodillo y susurro algo al oído, logrando que se sonrojara por la cercanía, pero al escuchar lo que propuso su rostro mostro total felicidad, todos miraron incrédulos como la peli negra le entregaba la cámara al peli azul.

-¿Qué le ofreciste tarado?-pregunto molesta su hermana, al verlo sentarse a su lado con una sonrisa de orgullos, sintiéndose un dios ente mortales.

-Simple-le respondió a su hermana sacándola de quicio-le ofrecí tres patinetas y…-menciono al ver que la Kuchiki se le quería tirar encima- le prometí que le aria un lugar de patinaje extremo-menciono feliz y orgullo de sí mismo.

-Me lleva-menciono la señora Ishida.

-Maldito suertudo-susurro el peli celeste por lo bajo, pero lo miro a los ojos y -¿Cuánto por una copia?-pregunto directo y como respuesta una sonrisa torcida, y nuevamente la lluvia de ofertas.

El desayuno trascurrió dentro de lo que cabe, bien, claro los comentarios picante y burlas al peli blanco no dejaron de pasar, sin contar lo elogios del trio femenino Kurosaki.

Cada uno llevó su maleta a su respectivo cuarto, entre maldiciones e insultos al notar que cargaban maletas que no eran suyas, cuando lograron terminar de acomodarse todos quedaron de ir a la playa.

Afuera dos camionetas prontas los esperaban, las tablas y todo lo necesario ya estaba equipado, una vez prontos comenzaron la marcha, la cual duro aproximadamente diez minutos, una vez en el lugar los hombres, los cuales tenían sus tablas a su lado, miraban la desértica playa.

-¿Por qué no hay nadie?-pregunto Ganju, el cual tenía una remera blanca de mangas cortas, con su típico pañuelo verde, una bermuda marrón.

-Simple, cuando compre la casa la mini playa venía incluida-aclaro el jefe de familia, el cual usaba una bermuda gris, a pesar de los años Isshin se mantenía en buena forma y conservaba ese encanto juvenil.

-Típico de ti viejo-expreso el albino con una bermuda blanca, la cual tenía un logo en la pierna derecha.

-Hay que felicitarlo, la idea de una playa desértica es mejor, menos vergüenza al estar cerca de él-menciono el peli naranja, el cual tenía puesto una bermuda naranja.

-Si con el espectáculo de hoy es más seguro para Ogichi-menciono con burla el peli celeste, el cual usaba una musculosa negra con una calavera en gris, y su bermuda celeste oscuro.

-Si tienes razón-animo el peli rojo sin remera dejando ver el tatuaje con bermudas en bordo.

-Este lugar es muy relajante-menciono el peli azul, el cual llevaba una remera de manga corta azul y una bermuda en azul rey.

-Veamos el lado positivo somos familia-aviso Kaien, el cual no tenía remera puesta dejando ver el perfecto cuerpo bien trabajado, su collar hacia contraste con su blanca piel, y su bermuda negra-¿Dónde están las chicas?-pregunto al no verlas ni lo que era peor, oírlas.

-Por aquí-escucho.

-La madre que me pario-susurro el peli celeste al verlas