Capítulo 4
Haru estaba sentado allí, pensando en que hubiera pasado si Makoto le hubiera besado. ¿Cómo reaccionaría?, ¿le hubiera pegado? o simplemente, pasaría por tonto, su cabeza estaba hecha bolas, pasaba sus manos por el pelo como si con aquello se solucionara las cosas. Debía romper de una vez aquella antigua relación con Makoto y ser solamente relación de trabajo.
Por otro lado pensaba en Yamazaki, ¿sería el nuevo amor de Makoto?, ¿acaso no estaba el con Rin?, o ¿llego a confesarle sus sentimientos al pelirrojo? Seguía agarrándose los pelos como si aquello trajera las respuestas a sus preguntas. Se levantó de allí en dirección a la salida, habían pasado una horas desde que termino la reunión. Fue en dirección al despacho de sus padres para informarles que iría a casa a descansar.
— ¿Hijo?, aun estas aquí, pensé que te habías retirado después de la reunión — la madre le miro con una tierna sonrisa, pero al hacerlo también noto preocupación en el rostro de su hijo — ¿estás bien hijo?, te noto algo preocupado.
Lo siento madre solo es cansancio, me retirare a mi departamento y descansaré un poco — la hermosa peli negro miro a su hijo y asintió.
En el gran edificio donde estaba ubicado el nuevo departamento de Haruka, el pelinegro tomo dirección al ascensor. Viviría en el piso 5to de aquel lujoso lugar, debía reconocer que aquello no le llamaba tanto la atención, pero lo importante era llegar a su cuarto, lanzarse a la cama y descansar.
Al subir al ascensor ya a punto de cerrarse una voz grita desde lejos — paren el ascensor por favor — el de orbes de océano, rápidamente aprieta aquel botón y logra que la puerta se abra nuevamente, para su sorpresa aquel que solicito su ayuda era el de orbes aguamarina Yamazaki Sousuke — ¿director?, oh! Gracias — dijo en tono frio mientras se acomodaba en el lugar — ¿usted vive aquí? — pregunto el más alto sin dejar de mirar al frente.
— Sí, me acabo de mudar — la respuesta del más bajo fue igual de seca que la pregunta, solo que esta le adornaba un aire frio como si estuvieran el polo norte — ¿usted también vive aquí, Yamazaki san?
— No, visito un amigo constantemente — aquello lo dijo mientras ponía atención a las manos del más bajo.
El ascensor nuevamente fue detenido en algún piso antes del destino de ambos, varias personas subieron a él y mientras el acontecimiento tenía lugar el móvil de Sousuke empieza a sonar — ¿sí?, si ya estoy en el ascensor, porque no lo dijiste antes Makoto, pareces niño pequeño, está bien, cuando llegue iremos juntos así no hará falta volver en caso de que olvides algo, si si, nos vemos en un momento — a Haru no le gusta escuchar conversaciones ajenas, pero estaban en un ascensor , todos podían escuchar, pero lo que pudo apreciar de aquella llamada, fueron dos cosas, primero entre Sousuke y Makoto definitivamente pasaba algo y segundo Makoto vivía en su edificio.
Haru estaba pendiente a que piso bajaría Yamazaki, no dejaba de mirarlo, quería saber en qué piso estaba Makoto, no porque le interesaba, más bien para evitar encontrárselo en algún momento, pero para su desgracia el ascensor anuncio el 5to piso y no tuvo más opción que bajarse, dio una disimulada mirada atrás y pudo notar una sonrisa de triunfo por parte de Yamazaki. Camino unos cuantos pasos y al llegar a la puerta de su nuevo hogar se adentró cerrando la puerta tras de el.
Toc toc, sonaba la puerta en algún piso de aquel edificio, una voz hipnotizarte indica un — ya voy — para dejar un pelinegro con un aire más relajado — tardaste Sousuke — dijo al abrir el hermoso ojiverdes.
— El ascensor estaba muy saturado el día de hoy — contesto el de la mirada aguamarina mientras dejaba unas cosas sobre la mesa — ¿ya estás listo para ir a la tienda de películas?
— Si, en un minuto, no sé cómo olvide que teníamos noche de películas hoy — cada martes de cada semana ambos chicos veían películas juntas, cada semana se intercambiaban el lugar y elegían un tema diferente.
— Makoto, sabes en el ascensor me encontré con el director Nanase — aquel comentario para Sousuke fue una manera de ver la reacción del peliverde, el sabia por todo lo que su amigo había vivido en el pasado por culpa de Haru, y de los sentimientos que esta tenia por el — parece que vive aquí, en el edificio.
— ¿En serio? Qué casualidad verdad — dijo con una tierna sonrisa restándole interés a aquel comentario.
— ¿Estarás bien?, sabes que te puedes quedar conmigo si es necesario — Sousuke tomo a Makoto de las manos, se acercó a él buscando un contacto con el menor, pero este se mantuvo alejado.
— Lo siento Sousuke — su voz era baja pero segura — sabes que en mi corazón ya no hay posibilidades para nadie, no quiero lastimarte, y después de aquella ves pensé que había quedado claro — el mayor soltó lentamente el agarre al más bajo.
— Eso ya lo sé, pero no puedo creer que te pierdas de la oportunidad de amar solo porque el imbécil de Nanase te de rechazo — Sousuke subió la voz a su amigo — demonios Makoto mírame estoy, aquí siempre he estado aquí, dame una oportunidad al menos.
— Makoto tomo su abrigo, se acercó al mayor tomando su mano y en dirección a la puerta le dijo — vamos llegaremos tarde a rentar la película — Sousuke entendió que claramente aquello era un " Este tema está Cerrado " , y salieron de allí en dirección al ascensor.
Haru estaba tirado en su cama, recién salía del baño y apenas una toalla cubría su desnudes — demonios porque sigo pensando en ese imbécil — se puso de pie y tomo ropa cómoda. Nada que ver con su ropa formal de trabajo, una camiseta lisa color azul, y un pantalón deportivo color negro, saco su abrigo y se dirigió a la salida, iría a caminar y comprar algo que comer. Tenía un deseo más bien un antojo de comer remen, en estados unidos no podía darse ciertos antojos y ese era uno de ellos, un remen tradicional de Tokyo.
El pelinegro solicito la parada del ascensor, aún faltaban unos cuantos pisos para bajar por lo que aprovecho para colocarse unos audífonos, al abrirse el ascensor el pelinegro con atención a su reproductor se adentra a este chocando con unos fuertes músculos duros como roca.
— Cuidado director — decía una seductora voz que lo sostenía para evitar que se cállese
— ¿MMaakoto? — Haru estaba sorprendido un sonrojo muy visible rodeo su rostro, la mirada de aquel hombre era profunda y no se explicaba porque no podía moverse, miles de pensamientos rodeaban su mente — tranquilo respira — aquel momento se rompió como un trueno al mirar al chico parado al lado del peliverde, Yamazaki, al parecer ambos se dirigían JUNTOS a algún lugar. Haru se compuso rápidamente y se acomodó en la esquina opuesta del ascensor.
— Tranquilo director, no sabía que usted vivía en este edificio, Bienvenido — el ojiverde lanzo una mirada traviesa al más bajo pero este trataba de ignorarlo manteniendo la atención al reproductor. Haru recordó que no había indicado su piso, y cuando pulsaría el botón que indicaba el primer piso los dedos de Makoto chocaron con los de el — yo lo hago director, continúe en lo suyo.
Al ascensor llegar al primer piso, Haru se baja de este, viendo como las puertas se cierran con la única presencia de Sousuke en el ascensor solo con Makoto — quien sabe cuántas cosas sucias harán esos dos, es deprimente — tomo rumbo a la calle y a su encuentro con el ramen.
En el ascensor dirigiéndose al sótano donde aguardaba el coche de Sousuke, el de orbes aguamarina cuestiona al menor — ¿qué pretendes Makoto?, lo que planeas solo te hará más daño — el ojiverde lo mira y le responde.
— Si algo sale mal, sé que cuento contigo y con Rin para apoyarme, pero fuera de eso Sou no te metas — aquello último se lo dijo con una voz muy seria.
— Está bien Makoto, solo trata de que no recaer — salieron del ascensor y se marcharon en el coche hacia la tienda de videos.
Haru había perdido por completo el apetito y más cuando su imaginación hacia amenaza de escenas para adultos en su mente, caminaba en la calle ya con dirección a su casa, tenía en las manos unas bolsas de ramen instantáneo al parecer por si su apetito regresaba, pedía en todo momento no encontrarse con los tortolos nuevamente.
En la tienda de películas ambos chicos debatían que película ver, no podían decirse y tras elegir la más cursi por decisión de Makoto, fueron a la parte de caja para pagar por ella. En el proceso el móvil de Sousuke indica una llamada — hola, ah! Gou ¿cómo estás?, demonios es cierto, disculpa, ahora mismo llego a casa y te la envió, si, descuida nos vemos en tu casa en media hora, cuídate bay — el más alto cuelga el teléfono y dirige su atención al menor quien lo mira con curiosidad — ahs, lo siento Makoto, olvide enviarle a Gou la lista de las rutinas de los nuevos, sin eso no podrá preparar su dieta y mañana debe presentarla a nuestro nuevo jefe, debo irme o me matara — Makoto lo vio divertido, rara vez Sousuke olvidaba algo y aún más raro nunca faltaba a su cita de los martes.
— Descuida Sou, lo primero lo primero, pero como me estas dejando plantado, el próximo martes tendrás doble ración de cursilería — dijo divertido el peliverde
— Está bien, te llevo y parto a buscar la información de Gou — ambos se miraron complacidos y partieron del lugar.
Haru está entrando al edificio cuando vio que Makoto se despedía de alguien en un coche, se escondió tan rápido como pudo para no ser visto, acto que Makoto si pudo notar, el peli negro salió en paso rápido al ascensor, quería subir antes que el peliverde, presiono el botón pero fue inútil el peliverde ya estaba tras él.
— Director ¿le acompaño en el ascensor? — se acercó a este tan cerca como pudo.
— Es libre, puedes hacer lo que quiera Tachibana san — sus manos sudaban y las bolsas le parecían que pesaban kilos.
— Jaja, claro — escuchar reír a Makoto era como ir a la gloria, las puertas del ascensor se abrieron y ambos como únicos pasajeros le abordaron.
— ¿Dónde dejaste a cara de hielo? — cuestiono Haru, no es que le importara pero ambos parecían que tendrían una cita — si con el que seguro hiciste cochinadas en el ascensor hace rato — aquello lo dijo en un susurro tan leve que apenas se podría escuchar, pero para desgracia de Haru Makoto si lo escucho.
— Jaja te refieres a Sousuke — dijo divertido, Makoto miro a Haru, presiono el botón de stop del ascensor, ambos estaban entre dos pisos por una razón que Haru desconocía.
— ¿Qué pretendes Tachibana? – Haru estaba preocupado, ¿porque Makoto haría algo así?
— Tranquilo director — su voz era tierna y seductora, se acercó al más bajo, provocando que las bolsas de ambos cayeran al piso, Makoto abrió las pernas de Haru usando sus pies, colocando su rodilla perfectamente ubicada entre sus muslos, agarro fuertemente sus manos contra la pared y se acercó lentamente a Haru, ¿quieres ver qué tipo de cochinadas se pueden hacer en un ascensor? — Haru abrió sus ojos como dos esferas azules, miraba a Makoto, aquella mirada que decía te voy a besar y te hare mío, pero cuando los labios de ambos disponían de un casi nada para el contacto, Makoto se alejó presiono el botón y el ascensor se abrió, el más bajo tomo una de las bolsas y salió corriendo de allí, Gritando en dirección al Peliverde — vete al infierno maldito Homo.
