Capítulo 5

Haru corrió hasta llegar a su apartamento. Cerró su puerta bruscamente y reposo su cuerpo contra la pared mientras lágrimas de ira bajaban pos su rostro — maldito Makoto, maldito ¿por qué haces eso, por qué demonios por qué?

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Makoto marcaba el 6to piso del ascensor. Mantenía la cabeza baja y un silencio se apoderaba de lugar. las puertas del ascensor se abrieron y el peliverde salió manteniendo un semblante frio, introdujo su cuerpo a aquel lugar que desde hace meses llamaba hogar y cerrando la puerta lentamente poso sus sentaderas al piso, soltando la bolsa que llevaba en la mano, suavemente mordía su labio inferior, y una sola lagrima bajo por su mejilla, era solo una pero el dolor que trasmitía parecía como aquel dolor no sentía desde hace años, ambos estaban en posiciones similares uno debajo del otro, ocupaban la misma habitación en pisos diferentes y ninguno era consciente de ello.

El pelinegro logro llegar a la cama, se sentía humillado, se sentía basura, le molestaba que Makoto jugara con el — ¿que pretendía realmente?, ¿acaso Makoto se volvió un estúpido demente en estos años?, o ¿simplemente cree que puede seducir a todo lo que le cruce en el camino? — muchas cosas pasaban por la cabeza de Haru mientras mantenía su cuerpo posado en aquella cama y una de ellas, las que más le molestaba — ¿por qué mi corazón se acelera cada vez que lo veo? , ¿Por qué a pesar de todo lo que le hace no lo odia?, seco sus lágrimas y se avanzó al balcón, miraba aquel paisaje que no tenía nada que envidiarle a estados unidos, aquel paisaje que le trajo recuerdos de su ciudad natal Iwatobi.

Pov

— Hey Haru, mañana es nuestra graduación, ¿no estás emocionado? — un joven de pelo oliva miraba emocionado a aquel que a su lado hacia un clavados de ensueños mientras tomaban su última practica con el equipo de natación, brindando una sonrisa única que podría derretir polos.

Haru salía de la piscina mientras que el peliverde le entregaba una toalla para secar su cuerpo y su corta cabellera negra — no, además solo indica que pronto estaremos ingresando a alguna universidad o trabajando para nuestros padres, como es mi caso.

— Tienes razón Haru, sabes… te echare de menos — aquella palabra no fueron ignoradas por el pelinegro, chocaron con su corazón el cual empezó a latir fuertemente, el pelinegro miraba aquella sonrisa que nueva vez le brindaba el joven peliverde.

Al reaccionar miro al joven y con su mirada fría y sin mirar al rostro le dijo — que tonterías dices Makoto, en cuanto me establezca y empiece mi labor tu vendrás conmigo, sería mi mejor asistente, te quiero a mi lado Makoto, además eres mi mejor amigo — Makoto miro a Haru como intentando descifrar sus palabras

— Gracias Haru es importante escuchar eso para mi

Fin pov

— Importante para ti — repitió aquella palabra que surgió de sus pensamientos — lo hechos dicen lo contrario Makoto, ya no eres el mismo.

Al regresar de sus pensamientos Haru miro hacia arriba, esperando encontrar tras un suspiro las respuestas de todas sus preguntas, pero a diferencia de ello se encontró con un rostro que jamás pensó ver.

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Makoto estaba sobre su cama lloraba con ahogo, por las palabras de Haru, fue como revivir aquellos años de dolor — ¿acaso Sousuke tiene razón, solo me lastimare a mí mismo? — Se levantó y se sentó en una silla mientras tomo unas pastillas de uno de los cajones de una de las mesas que adornaban el lugar — pastillas Anti depresión — decía el envase, Makoto tomo dos mientras tomaba el teléfono marcando un número del directorio y se acercaba al balcón dando la espalda al paisaje que le brindaba el lugar.

— Hey Makoto ¿cómo estás?, hace muchos que no llamabas — una animosa voz se escuchaba al otro lado.

— Él ha vuelto — dijo el peliverde con la voz quebrada.

— ¿a quién te refieres? A ¿Haru? — aquel en la otra línea conocía muy bien la historia, Rin Matsuoka aquel amigo y casi hermano, aquel y único al que el peliverde llamaría sin fijarse en la hora y le podía decir sin palabras como se encontraba.

— sí, llego esta mañana, Rin aun duele.

— tranquilo, dime algo, ¿iniciaste tu plan, aquello que me dijiste que harías si lo volviese a ver?

— sí, y creo que es lo que más me afecta, Sousuke me pidió que lo olvidara y le dé una oportunidad pero aun no estoy listo y realmente quiero que Haru pague por lo que me hizo.

— Y ¿qué fue lo que te hizo Makoto?— la voz de Rin sonaba seria — ¿te rechazo? Makoto, tu eres el que más daño te has hecho, solo olvídalo sigue adelante tu vida, tienes a Sousuke que está dispuesto a esperar no pierdas todo por un don nadie como Haru.

— Rin…. Yo… necesito hacerlo, necesito que el sienta lo que sentí, pero… tampoco quiero que tú y Sou se vean afectados por esto, dejare mis planes por un tiempo, tratare de darle una oportunidad a Sousuke, pero si no cambian mis sentimientos llevare esto hasta el final y solo espero que me apoyes — el peliverde apoyo sus manos sobre su balcón agradeció a su amigo detrás de la línea — te quiero Rin , gracias — y colgó la llamada, se mantuvo viendo hacia delante aquel paisaje que le traía recuerdos de su amado Iwatobi.

Haru lo miraba como si fuera algo único, Makoto vivía justo arriba de él. Estaba sorprendido de las cosas que el destino lo había fijado, el peliverde acababa de terminar una llamada, al parecer con alguien importante por el semblante de su rostro, — ¿acaso seria con un amante? — aquella suposición le revolvió el estómago, salió de ahí en dirección a su cuarto, tenía muchas cosas que pensar, llevo su vista a la bolsa que dejo en la estancia, no parecía aquel ramen que deseo tanto, busco dentro de ella y se encontró con una película de Amor — La Casa en el Lago — una película occidental — típico de Makoto – pensó Haru para sí, se quedó mirando aquella caja pensando en el contenido de aquel film, se acercó al reproductor y empezó a ver aquello, tras dos horas de ver aquella historia cuyo destino de los protagonista estaba bloqueado por el tiempo — tiempo — pensó el pelinegro, ¿podría ser el tiempo la causa de los actuales problemas? — al concluir la película y saber que aun el tiempo puede ser vencido por el amor, el pelinegro llego a una deducción un tanto ilógica y poco aceptable para el — me gusta, Makoto me gusta.

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Era el gran día de la reunión, todos los de la nueva división estaban listos para presentar el proyecto que iniciaría, serian semanas de duro trabajo y todos debían entregar el todo por el todo en ese tiempo, el director Nanase llego a su oficina luego se dirigió al despacho, asignaría a su equipo sus labores.

Ya en el salón de la reunión, al entrar en el lugar vio cómo su equipo estaba dividido. Por un lado Nagisa y Rei quienes aparentemente tenía una conversación un tanto personal, aquello lo noto por el sonrojo en el rostro del peli azul, por otro estaba Gou quien admiraba las fotos de los nuevos reclutas y hablaba entre dientes de lo hermoso que eran sus músculos, y al final en una esquina alejado de los demás estaban Makoto y Yamazaki, al parecer tenían una conversación muy interesante pues no dejaban de sonreír y Sousuke miraba a Makoto como si se lo fuera a comer con la mirada.

— Bien, la reunión de inicio por favor tomen asiento — anuncio el ojos oceánicos con intención de romper una conversación en particular — como sabrán tenemos una fecha límite para arrancar el proyecto, serán tres semanas de trabajo, en las que yo participare de manera individual con los departamentos de reclutamiento y Preparación Física, de ambos departamentos necesitare su comprensión y paciencia hasta que me acople a el área, por otra parte el departamento de nutrición no me rendirá cuentas a mí, deberá a hacerlo al sr Yamazaki, ya que es la persona más indicada para esto, los departamentos de contabilidad y relaciones públicas se reunirán conmigo los viernes después de finalizar la tarde — cada uno de los presentes en aquel reunión estaban sorprendido, Haru había resuelto y explicado una organización de trabajo impresionante y más que eso se mezclaría de manera directa con cada uno de procesos durante las próximas 3 semanas — si alguien desea agregar algo mas este es el momento de lo contrario la reunión queda finalizada.

Todos los presentes se levantaron del lugar y salieron hacia cada departamento, cuando Makoto se disponía a salir Haru le detuvo — Tachibana, me parece que esto es suyo — extendió la mano hacia él con una bolsa conteniendo una película, esta acto dejo a Makoto paralizado y más que eso dejo a Sousuke molesto, muy molesto.

— Gracias — respondió Makoto tomando la bolsa y mirando a Sousuke que acababa de desaparecer por la puerta — Sousuke no es lo que piensas — grito pero ya nadie le escuchaba, Haru aún se mantenía sentado en su lugar.

— Ya déjalo ir, ahora es momento que hablemos Makoto — expuso Haru mientras ponía sus manos frente a su mentón — Makoto, ¿quién era el joven de quien estaba enamorado aquella ves? — Makoto al escuchar aquello se sintió tentado, tentado de acercarse a él y nuevamente enfurecer al más bajo mientras fingía que lo besaría , lo miro con rabia, pero su voz fue ruda y seductora a la vez — si quieres saber director, solo se lo contare si va a mi apartamento el viernes en la noche, ahora si me disculpa debo irme — se disculpó saliendo del lugar detrás de Sousuke, acto que levanto a Haru de su lugar con una mirada de decepción — ¿acaso esperaba que Makoto intentara besarlo nuevamente?, y ¿estaría dispuesto meterse a la cueva del lobo solo para saber la verdad sobre aquella persona?