Capítulo 6
Tres semanas de duro trabajo se aproximan para la división Free! De la empresa Nanase corp., el director Nanase Haruka , estaba dispuesto a que su división sea un éxito y para ello necesitaba la ayuda de aquel equipo con el que debía trabajar de cerca en los próximos días, su programa de trabajo era simple pero exitoso, estaba a prueba de errores, durante la primera semana trabajara con el departamento de Preparación física, entrara a aquella área donde se conectara con todo lo relacionado a las rutinas, alimentación, terapias y condición de los reclutados bajo se división, con esto podrá corregir las cosas que entiende que estén mal y mejorar las que vea como excelentes, también trabajara de cerca con los entrenadores y su líder o jefe de departamento Yamazaki Sousuke , aquel hombre de aspecto perfecto que le parecía talentoso pero molesto, negarlo no era necesario, pues Haruka sabía muy bien porqué aquel personaje le caía tan mal.
Primera Semana
Yamazaki Sousuke estaba al lado de la piscina, estaba observando cada detalle de esta. Color de agua, temperatura, líneas, todo no había un detalle que no mirara de aquello, el área de piscinas de entrenamiento para la división Free! Fue ubicada en el 6to piso de aquel edificio, era un área iluminada. Los equipos eran de primera, como era de esperarse para una compañía de ese nivel, a su cargo el moreno de ojos de jade tenía ocho entrenadores, de los cuales seis eran hombres y dos mujeres, y de la misma manera cada uno tenía a su cargo un equipo de cuatro nadadores como máximo, cada uno de diferentes estilos, cada uno de los entrenadores fue elegido por el propio pelinegro y estaban catalogados como la excelencia, entre las excelencias de aquella empresa.
Cuando Haru llegó al lugar fue recibido por el ojijade, el cual vestía ropa deportiva acorde al lugar que habitaba, el más bajo por su parte vestía un polo blanco con un short deportivo, adecuado para estar en aquel lugar.
— Director, bienvenido — índico el más alto mientras señalaba a los entrenadores que hacían una reverencia en indicios de bienvenida.
— Gracias — se limitó el pelinegro a responder mientras tomaba dirección a la piscina que tenía en frente. añoraba aquellos días en la secundaria, donde podía nadar libremente junto a sus amigos.
— ¿Pasa algo director? — cuestiono el más alto al notar el amplio interés del peligro de lo que tenía enfrente.
— No, vamos — Sousuke asintió, acompaño a Haru por todo el piso, le explico cada procedimiento del lugar, el uso de las piscinas y el programa de entrenamiento de cada entrenador, Haruka escuchaba atentamente cada explicación del moreno, corrigiendo y buscando mejoras continuas en el momento.
— Dígame algo Yamazaki, si cada entrenador tendrá un máximo de 4 reclutas para entrenar, ¿que pasara si llegan nuevos reclutas? — la pregunta era una observación notoria para Haru, pero la respuesta del moreno convenció a Haru de que el área tenia al mejor como encargado.
— Simple, actualmente cada entrenador tiene un límite de cuatro, mas sin embargo actualmente algunos solo tienen dos, en el caso que llegase más reclutas, el departamento de reclutamiento debe avisarnos con semanas previas, así asignar o mover los reclutas actuales, o simplemente reclutar nuevos entrenadores, les recuerdo director que Free! Es la etapa de inicio para los nuevos, cuando completan esta etapa, pasaran a Nanase Corp. por lo que cupos disponible tendremos siempre.
Las horas pasaron rápido, Haruka y Sousuke estaban entendiéndose perfectamente en cuanto al trabajo, se habían reunido en algún momento al finalizar el día cuando su conversación fue interrumpida por una llamada al móvil del más alto.
— Si, ¿dónde estás?, hoy no pasaste por la piscina — Makoto Tachibana se encontraba del otro lado, Sousuke miraba fijamente a Haru como queriendo indicarle quien estaba en la otra línea — ¿cuantos tenemos?, ¿son buenos?, bien lo hablaremos esta noche, ahora no puedo, estoy ocupado, si, si, bien… Makoto, te espero en mi casa , adiós
Si Haru había tenido un día tranquilo y había creído que Yamazaki era buena persona, en aquel momento todo lo mando al drenaje, en su rostro no había una pisca de lo que estaba sintiendo, pero Yamazaki sabía que le molesto, y al igual que Haru su rostro no decía nada solo se miraban uno al otro mientras el más alto ponía su móvil en el bolsillo.
— Veo que Tachibana y usted se llevan muy bien, hasta se podría malinterpretar aquello por los demás empleados — Haru buscaba información, no lo decía porque si, quería saber que había entre ellos dos y no podía darse el gusto de preguntar directamente.
— Malinterpretar, ¿director? ¿que podrían malinterpretar? — Yamazaki sabía por dónde iba aquello, y quería ver hasta dónde estaba dispuesto llegar Nanase.
— Ya sabe, pensar que usted y Tachibana son algo más que amigos — Haruka miraba al moreno fijamente, esperaba la respuesta, y estaba dispuesto a todo para conseguirla.
— No es posible lo que dice director — Sou miraba al más bajo con una sonrisa traviesa en sus labios — yo nunca permitiría que se diga algo falso sobre Tachibana, y si se dice que entre él y yo hay algo más que una amistad, me encargaría de aclarar las cosas, después de todo Makoto y yo somos novios y un malentendido sería fácil de aclarar — Sousuke tomo su abrigo y se despidió con dos dedos en la frente de Haru, dejándolo helado en su lugar, con una mirada estática y con partes de su corazón tendidos en el piso, lo miraba más y más hasta que se perdió de vista al salir por la puerta.
— Esto, esto no es posible, ellos no, ¿realmente son?...
Era ya pasado de las once de la noche y un cansado Makoto llegaba al edificio donde se ubicaba su hogar, tenía horas programando con Sousuke los detalles de los nuevos posibles miembros de la división Free! , habían analizados cada currículo y habilidades así como los tiempos, para el día siguiente pasar la información a Gou, así ella podría dar su opinión con relación a si su resistencia seria la adecuada para los entrenamientos que manejaban el equipo al mando de Sousuke, eso sin mencionar que todo el día la paso eligiendo y visitando a los mejores candidatos que había observado durante las competencias, así como preparando las tentativas ofertas que les haría la próxima semana, propuestas que deben ser aprobadas por el director Nanase — estoy cansado— se dijo tras un ahogado suspiro, el peliverde se disponía a abordar el ascensor para llegar rápidamente a su cuarto, y con él a su amada cama, estaba tan exhausto que ni siquiera había pensado en Haru, y tenía que reconocer que aquel ocupaba un 68% de sus pensamientos, pero en aquel momento un 1% era considerado una cantidad enorme.
La puerta de ascensor se abrió, como siempre nadie en él, parece que en aquel edificio los transeúntes usaban los ascensores del ala este, por lo que agradecía a sobremanera aquella libertad al transitar el lugar, para su dolor el ascensor se detuvo en el 4to piso, su romance con su almohada tardaría un poco más por aquella parada.
— Buenas noches — anuncio un joven al subir — ¿el ascensor sube o baja? — pregunto aquel joven de estatura promedio y una sonrisa animosa.
— Sube — respondió el peliverde sin prestar mucha atención.
— Jaja, genial no me he equivocado entonces, Haru tendrá una gran sorpresa— aquello sí que llamo la atención del peliverde, ¿quién es aquel que visita a Haru a estas hora de la noche?, presto su atención a aquel que se encontraba a su lado, pero solo pudo ser un vistazo, pues el ascensor indicaba que su parada había llegado, el joven se bajó y el peliverde se quedó mirando, vestía unas chamarra y gorra que le impedía ver muy bien aquel personaje y mientras las puertas se cerraban, el joven con una sonrisa se despidió de Makoto — buenas noches… vecino.
— ¿ve-vecino?
— Haru estaba en casa, había pasado horas en el balcón esperando que aquella luz del piso sobre él se encendiera, como evidencia de que su residente había llegado, pero eso no paso, escucho el timbre de la puerta, lo ignoro por un rato, esperaba que quien llamara se cansara y se fuera, su corazón estaba palpitando fuerte y sentía ira, por algo que ni el sabia — somos novios — las palabras de Yamazaki rondaban en su cabeza como un cd rayado, y por más que intentara no pensar en ello, los pensamientos llegaban por si solos; el timbre continuaba sonando y no tuvo más opción que ir en su llamado — ¿quién es?— pregunto sin mirar a la perilla de la puerta
— Haru, soy yo ábreme — para el pelinegro aquella voz fue irrelevante, no reconoció y realmente en aquel momento tampoco le importaba — vamos Haru ábreme , o ¿así tratas a tu amigo de tantos años?, en NY era igual, hasta podría pensar que no te caigo bien — el pelinegro miro por la perilla deprisa, creía saber quién era, y le pedía a dios que su presentimiento sea equivocado, pero para su desgracias , si se trataba de él, la persona más molesta del mundo.
— Shigino Kisumi
Makoto salió del ascensor dirigiéndose a paso lento a su apartamento, introdujo la llave pero no abrió la puerta estaba paralizado pensando — ¿quién podría ser aquel que buscaba a Haru? — sabía perfectamente que no era un familiar, conocía muy bien el linaje de la familia Nanase por lo que esa opción quedo descartada, giro la llave adentrándose al lugar, coloco su maletín lleno de papeles y posibles ofertas en una mesa, se estaba preparando para demostrarle a Haru que él era el mejor, que estaba en aquella división por algo, pero — ¿quién demonios es? — agarraba su pelo hacia atrás buscando una respuesta que no conseguiría de esa manera, fue al cuarto y su ganas de abrazar su almohada se habían esfumado, tomo dirección directo al baño donde dejaría que su cuerpo se llenara se aquel suave líquido que mojaba su cuerpo, y tal vez con mucha suerte al caer en el piso el drenaje más que llevarse el agua, se llevase sus tontos pensamientos.
Unos relajantes minutos después Makoto salió del baño totalmente desnudo, su cuerpo estaba desahogado y deseaba quedarse así, fresco, cómodo sin nada que impida a su cuerpo la libertad de estar como quiera, este tipo de acciones eran típicas del peliverde desde que vivía solo, amaba sentirse así, lanzarse a la cama y descansar sin temor a ser visto por nadie.
Ya en su cama, miraba al techo, se cuestionaba así mismo — ¿porque el temor de aquella persona? — Después de todo Haru le había dejado claro que no le gustaban los hombres — eres un tonto Makoto — se reprimió a sí mismo, dejando que las dulces manos de Morfeo e Hipnos se apoderen de él, enviándolo dulce mundo de los sueños, pero cuando sus parpados cansaron dieron el ultimo parpadeo una nueva pregunta quedo en su cabeza — ¿y si el único hombre que no le gusta soy yo?
Haru tenía enfrente a la persona que más molesta que había encontrado en su mundo — Kisumi — no porque sea una mala persona, más bien porque hablaba hasta por los codos y siendo Haru como es aquello era una actitud chocante
— ¿Qué haces aquí Kisumi? — disputo el pelinegro mientras miraba el joven de pelo color melón que tenía en frente, Kisumi tenía más o menos la misma edad de Haru, amaba los deportes en lo principal el basquetbol, sus padres son reclutadores de jugadores prospectos en el área del básquet y sus familia al eran amigos desde hace años, por lo que de ahí surgió la amistad con este peculiar personaje, su rostro era como el de un niño travieso y amaba hacer enojar a Haru, desde que Haru vivió en estados unidos, solo Kisumi se atrevía a tratar a Haru como un amigo, es más se podría pensar que él sabe un poco sobre su historia pasada y pelea con Makoto.
— Estoy de paso Haru, en unos días habrá una reunión importante sobre los reglamentos y nuevas políticas que los reclutadores debemos tomar en cuenta a partir de ciertas fechas, tus padres también irán hasta donde sé, mi papa está en fuera atendiendo unos asuntos y mi madre esta con mi hermano que recién inicia la universidad — el joven miraba a Haru mientras tomaba asiento en unos de los sofás que adornaban la pieza — por lo que me toco a mi representar la empresa familiar.
— No me refiero a eso, me refiero a ¿qué haces en mi casa? — Haru pronuncio aquello sin ningún remordimiento y no dejo de mirarlo fríamente — y ¿quién te dio mi dirección?
Kisumi saco la lengua y marco su cabeza con una mano en signo de travesura — jejeje veras tu madre me dijo dónde te quedabas y como mi asistente está enojada conmigo no me busco alojamiento así que pensé, mi amigo Haru me recibirá.
— Me niego — pronuncio Haru mientras se colocaba en un asiento frente al guapo visitante — y si tu asistente está enojada de seguro algo le hiciste.
— Vamos Haru serán solo unos días, además ahora más que nunca no puedo irme, vi un joven muy guapo en el ascensor cuando venía, tenía una espalda envidiable y unos ojos verdes de ensueños, y qué decir de su pelo oliva est..
— Ojos verdes — Haru salió corriendo hacia el balcón, miro hacia arriba y las luces seguían apagadas, ¿estaría Kisumi hablando de Makoto? — volvió a la pieza para encontrarse con Kisumi — ¿ese joven estaba solo?
— Bueno, sí, éramos los únicos en el elevador, yo me había equivocado de piso y al volver a tomarlo me encontré con él, ¿lo conoces?
— Sí, es-es mi amigo de infancia, o al menos eso era — la mirada de Haru era apagada y en dirección al suelo.
— Acaso, ¿es el joven que te peleaste hace años?, él es Makoto?
— Si — Haruka se levantó de la silla, indico a su acompañante una de las puertas del lugar — ese será tu cuarto, solo serán unos días y después te largas y en ningún momento me abraces frente a los demás y los más importante no quiero que te acerques a Makoto.
— ¿Quieres decir que te puedo abrazar cuando estamos solo? Cuestiono el joven en tono de broma al pelinegro
— Si lo intentas te lanzo por el balcón — Haru tomo camino a su cuarto dejando a Kisumi solo en la estancia.
Dicho esto el del pelo color melón, tomo dirección al cuarto que se le ofreció, pero antes de entrar miro a la puerta de Haru y con una sonrisa un tanto de diablillo articulo — Creo que tendré que hacer esta visita más divertida, lo siento Haru pero no creo poder portarme bien.
