Capítulo 9

Un hermoso viernes llega, el cierre del primer ciclo de cinco días fue completado, todos en las instalaciones estaban ocupados, por su parte, Sousuke hacia las correcciones indicadas por Haru, no eran muchas al parecer, pero si importantes pues el más alto accedió a cada una sin decir palabra.

Nagisa y Rei por su parte estaban completando los documentos para a reunión con el pelinegro, sería la primera del ciclo por lo que cada detalle a tratar será referente a lo sucedido en aquel tiempo, presentaría balance que los posibles gastos que aumentaron o disminuyeron con los cambios realizados.

Nagisa y Rei era una pareja explosiva a nivel laboral, trabajaban mucho y su desempeño era especial, Haru no estaba equivocado en el pasado cuando puso su sus ojos en ellos para futuros empleados.

Algo que a todos tenía bajo intriga de aquella pareja era que fuera de la oficina no se sabía nada de ellos, no salían con nadie y se les veía salir juntos constantemente, pero fuera de ahí nada más, habían rumores como en toda oficina, de que aquellos dos tenían una especie de relación un poco más allá de lo laboral.

La sospecha de una posible relación entre Nagisa y Rei era algo que tenía a los miembros de la oficina con opiniones divididas, mientras los chicos pensaban que aquello no era algo de su incumbencia, las chicas lo tomaban de la manera más fascinante, imaginaban cosas, fantaseaban y alguna que otra escribía fics sobre una relación entre ellos, cosa que a Nagisa le daba mucha gracia, siempre y cuando Rei no se enterara, pues el peliazul era muy cuidadoso con su imagen y un acto de este nivel lo pondría de mal humor, cuando Nagisa era cuestionado sobre si había algo o no entre ellos, este solo sonreía y con una leve sonrisa, un dedo en los labios, guiñaba el ojo y pronunciaba — Es un Secreto — o simplemente decía — Puede Ser — o con mucha suerte — No estoy seguro — pero casi siempre un — No, solo somos amigos.

En el departamento de contabilidad había como integrantes seis personas, dos chicos y cuatro chicas, de los cuales estaban divididos en los departamentos de la empresa, entre ellos Nagisa como representante de Free!, el joven rubio era muy hábil realizando balanzas y estados financieros, y que decir mostrándole a todos que él era el mejor del departamento, no había nadie en aquel lugar que no admirara al menor, aquel día más que cualquier otro Nagisa estaba terminando su informe, quería que fuera perfecto y lo más importante fácil de interpretar, él sabía que aunque Haru fue su compañero de infancia, hasta ahora después de su regreso, no había mostrados aquella familiaridad, por lo que debía mantener el respeto y profesionalidad que un empleado debe mostrarle a su superior, su labor, fue levemente interrumpida por una voz que cada vez invade el lugar, los ojos del rubio brillaban con una luz especial

— Nagisa Kun, ¿puedes salir un momento? — Ryugazaki Rei estaba en la puerta de la oficina de Nagisa, una de las jóvenes del escritorio continúo y asistente de Nagisa, no pudo evitar sonrojarse e imaginarse quién sabe qué cosa sobre la explosiva pareja.

— Oh Rei Chan, claro — expreso con una dulce sonrisa — Por favor continúen, vuelvo enseguida… y dejen de fantasías — una sonrisa pícara fue enviada a las jóvenes y ambos salieron por la puerta que daba camino a algún lugar.

Ambos se encaminaron a una de las salas de reuniones, al parecer la que se había apartado para su junta en unas horas con Haruka, al entrar Rei es el primero en tomar asiento, Nagisa por su parte cierra la puerta y se asegura que este bien cerrada, colocando el seguro tras su entrada, se sienta a un lado del peliazul, colocando sus sentaderas sobre la gran mesa de junta, es Rei que inicia la conversación

— Nagisa Kun, ¿ha escuchado los rumores sobre nosotros que rondan en las oficinas de contabilidad? — el peliazul tenía los brazos cruzados y mantenía un semblante serio y su mirada al frente

— Sí, los he escuchado, son muy divertidos los cuentos que se escuchan, verdad Rei Chan — Nagisa tenía la voz suave, algo muy raro en él, pues el rubio siempre llamaba la atención con su energía y alegría

— No me refiero a eso, no me interesa si son divertidos o no, ¿que se hará para evitar que continúen? — Rei tomo a Nagisa suavemente de su mano y mantuvo la mirada en sus ojos

— Nada — Nagisa guiado por los ojos del peliazul abrió sus piernas sentándose sobre las musculosas piernas del más alto en forma de tijera — estoy un poco cansado de ocultar lo nuestro Rei — el menor acerco su rostro suavemente a al del peliazul colocando su frente sobre la suya.

— Yo igual, pero falta poco, solo resiste un poco más por favor — Rei tomo con sus manos el cálido rostro del menor, paso sus dedos por sus labios y poso un beso sobre ellos, un beso, tierno y cálido que fue tomando fuerza, llevando aquello a una batalla campal entre sus lenguas, movimientos en círculos mojados, los labios resecos ya no existían entre ellos, y mientras ambos se besaban sus manos jugaban con sus cabellos y expresaban lo que con palabras era imposible de explicar, las manos del más alto, inquietas buscaban lo perdido entre los pantalones del rubio, aquello que había declarado como suyo en algún momento, sus movimientos fueron detenidos por el rubio, quien con una falta de aire inmersa y una fuerza de voluntad increíble, saco las manos de su amado de aquella cueva donde no quería salir y le susurro en el oído.

— Podemos terminar esto cuando lleguemos a casa Rei Chan, ahora es momento de reunirnos con Nanase San, Por favor se paciente — su rostro era seductor y manipulador, por lo que Rei simplemente asintió.

Ambos jóvenes se levantaron de la tentadora posición, acomodaron sus prendas y al momento en que Nagisa quitaba el seguro a la puerta, el peliazul le tomo del rostro — Solo un poco más, Pronto ya no será más un secreto — dio un suave beso y un abrazo sello aquel encuentro, tras esto la puerta de aquella oficina se abrió y fueron sorprendidos en aquel acto, por nada más y nada menos que Nanase Haruka.

Haruka, abrió la puerta ajeno a lo que sucedía en aquel lugar, cuando vio a sus ex compañeros en la comprometedora escena, no pudo evitar sorprenderse, no porque descubrió que había algo entre ellos, más bien porque la escena le pareció tierna pero en un lugar poco adecuado, el pelinegro continuo sus pasos hasta la parte principal de la mesa, ignorando la presencia de los jóvenes, los cuales bajo la sorpresa de ser sorprendidos no podían expresar palabras, solo la voz de Haru se escucho

— Empezaremos en 15 min, por favor preparen sus cosas — ambos salieron con velocidad de la sala, sus corazones latían tan fuerte que se podían escuchar el uno y el otro, Haruka por su parte no pudo evitar sacar una risilla, por la actitud de sus amigos — ¿amigos? — ¿podía pensar en ellos como tal?, ¿les había hecho sentir así a su regreso?, no, ni siquiera les saludo como se debía, como un amigo saludaría a quienes por años no había podido ver.

Unos minutos más tardes, en los que Haru se mantenía aun sumergidos en sus pensamientos, los dos jóvenes habían regresado con todo listo para iniciar sus primeras de muchas juntas para el proyecto Free!

Una hora había pasado desde que aquella reunión dio inicio, el pelinegro estaba sorprendido de lo fácil de interpretar de los balances presentados por Hazuki, hasta un joven de primaria le podía entender, por otro lado, los documentos del departamento de relaciones públicas aunque era perfectos en su totalidad y las ideas frescas e innovadoras, tenían detalles que hasta para el pelinegro era notables, en cada uno de ellos, se resaltaba la belleza en todos los ángulos de cada cosa, la empresa, el deportista y uniformes, no había algo que no fuera bello en aquel papel, por lo que no había nada que corregir en alguno de los departamentos.

— Bien, ahora trataremos el programa de publicación de la revista de la empresa, la portada y… — su conversación fue pausada por un bip del celular, la pantalla indicaba un mensaje y su emisor Tachibana Makoto, el pelinegro no pudo evitar sonrojarse recordando la cita que tendría en unas horas con su amigo de infancia.

De: Tachibana Makoto

A: Nanase Haruka

No olvides nuestra cita, en mi casa a las 8, No llegues tarde

Fin Mensaje

Haru, miro su reloj, aún tenía dos horas para terminar la reunión y cambiarse en casa, la idea lo puso nervioso y pensó muchas cosas y ningunas útiles y con sentido — ¿un mensaje lo estaba poniendo así? — Volvió su atención a quienes tenía enfrente — creo que es mejor dejarlo hasta aquí por hoy, Ryugazaki, podrías dejar lo de la revista en mi escritorio y lo revisare el lunes temprano

Ambos líderes de departamentos asintieron y se levantaron de su lugar, cuando se disponían a marcharse, el pelinegro agrego algo mas — Ryugazaki ¿podrías esperar un momento más? hay algo que deseo conversar contigo — los menores se miraron entendiendo por donde podía ir aquello, por lo que Nagisa quiso intervenir.

— Director, si es por lo que paso ambos tomaremos responsabilidad, por favor no solo culpe a Ryugazaki — el rubio se inclinó de manera que Haru entendiera su formal disculpa.

— Nagisa, no, si entre ustedes pasa algo, no es asunto mío, sí, creo que no era el lugar adecuado, pero tampoco hacían nada malo, me alegra que después de años por fin se hayan dado la oportunidad el uno al otro, y por favor deja de tratarme con tanta frialdad, después de todo aun somos amigos, ¿no?

— El rubio se lanzó sobre el pelinegro dejando el pudor en algún lugar de la silla, le abrazaba gritando — Haru chan, volviste, volviste soy tan feliz — acción que Haruka, no puedo evitar tratar de repeler con cierta dificultad — ahora si estamos juntos los cuatro nuevamente, ojala podamos reunirnos como antes a recordar viejos tiempo y... — Rei, tras las palabras del rubio, hizo un fuerte acto de que guardara silencio, Nagisa rápidamente cubrió sus labios, mirando a ambos como si lo dicho fuera un secreto federal, se excusó tomando su maletín, fingiendo haber olvidado algo y mientras rascaba su rubio cabello se despidió del lugar — bay bay Haru chan, Rei Chan te espero abajo.

— Bien, Haruka San, en que le puedo ayudar — Rei intento que las palabras de Nagisa no jugaran nada más en el lugar actual, el pelinegro sabía que algo en lo dicho por el más bajo fue importante pero por el momento le restó importancia.

— Rei, sé qué hace años no nos vemos por lo que es difícil intentar tener este tipo de conversación con alguien, pero por lo visto anterior mente tu podría ser el único que me comprenda… quiero saber sobre tu relación con Nagisa, y como lo han llevado a sabiendas de que ambos son hombre.

Las palabras de Haru fueron muy inesperadas para el peliazul, quien en el momento no sabía que responder, mantuvo su sorpresa y silencio unos pausados segundo y tras pensarlo brevemente respondió.

— Nagisa y yo salimos juntos desde que yo Salí de la universidad, cuando ambos estábamos estudiando y como éramos amigo decidimos compartir el cuarto al llegar a Tokyo, nuestra relación se fortaleció más al enterarnos que Makoto senpai, entraría ese mismo año a la misma universidad.

— Espera, porque Makoto tardo tanto en ingresar a la universidad, hablamos de uno, casi dos años después que nos graduamos — fue bastante extraño para el pelinegro descubrir que su amigo perdió aquel valioso tiempo para ingresar a la universidad

— Makoto Senpai pasó por algunas situaciones después de la graduación, que lo obligaron a estar bajo algunas condiciones que le impedían estar en la universidad

— ¿Situaciones?, ¿cómo cuáles? — la conversación estaba tomando un giro amplio.

— Disculpe Haru San, pero esa son cosas de Senpai debe de explicarle, no yo

— Está bien, continua — el punto es que al juntarnos con Senpai, Nagisa empezó a tener ciertas familiaridades con él por su situación, por lo que me puse celoso y en un arrebato a causa de los celos, me declare y para mi suerte fue un sentimiento mutuo, al principio tuvimos que ocultarlo de senpai, pues el aun tenia secuelas de lo pasado, pero él ya sabía y fingió no saberlo solo para que no nos sintiéramos mal, al final nos dio su bendición y desde entonces es el padrino de nuestra relación.

La conversación tenía muchos baches, más en las partes referentes a Makoto, que le habría pasado en aquellos años, porque las cosas parecían ser de una manera distinta a lo que pensaba

— Rei, y ¿cómo es que ocultas tu relación con Nagisa actualmente?, ¿por qué lo haces?

— Más que ocultarla la protejo, nadie nos mira como inferiores, aun con sospechas de lo que pasa entre nosotros, vivimos juntos desde hace tanto que quiero que Nagisa de alguna manera sepa que lo nuestro es importante para mí, sé que me ama como yo a él, pero hay algo más que quiero hacer antes de que todo mundo se entere

— ¿Puedo saber qué es? — Haru estaba muy interesado en su respuesta

— Esto — Rei extendió un documento el cual Haru tomo en sus manos

— ¿Acta de Matrimonio?, pero Rei hasta donde tengo entendido no está permitido en Tokyo

— SI — el peliazul acomodo sus lentes —pero llenando esto y ambos firmándolo, aunque ante la sociedad ese papel no tenga valor, para mí y sé que para Nagisa también, será como un matrimonio real, podemos exhibir que nos pertenecemos, que el muestre mi anillo más que como una posesión una evidencia de mi sincero amor, quiero tener con él una boda sin importar lo simple, que siendo él la persona a mi lado cualquier lugar seria hermoso, quiero que Nagisa sienta que porque somos hombres no nos impide tener lo que deseamos y sé que él desea una boda, si algún día se permite el matrimonio entre hombres, quiero ser el primero en depositar este documento y que cuando Nagisa Firme algún documento al lado del nombre de Nagisa este el apellido Ryugazaki

— Rei, en verdad lo amas

— Más de lo que podría expresar

— Rei— Haru se inclinó hacia atrás respirando profundo — ¿Cómo sabes que es Amor?

— Creo que nunca lo sabes, solo lo sientes , es como cuando aprendes a nadar, le temes al agua, pero cuando la conoces, no quieres abandonarla, usted entiende eso Haru san, como en el agua, solo nos queda dejarnos llevar

— Haru miro a Rei, el peliazul solo respondía a la mirada orgulloso de sus palabras — Gracias, Amigo –

— Para eso estamos — Rei salió de la oficina despidiéndose con una reverencia — En mi boda, recuerde regalarnos algo hermoso Haru san — dio una corta sonrisa y se marchó camino hacia donde le esperaba su amado

Haruka por su parte tomo el móvil y envió un mensaje

De: Nanase Haruka

A: Tachibana Makoto

En una hora estaré en tu casa, acabo de terminar la reunión

Fin Mensaje