Hola, , avisos: Gracias a Karo Aoi Chan por la ayuda (de nuevo) con este lemon, sin ti solo seria cero a la izquierda, otra cosa hay lemon jejej oke no, ojala disfruten su lectura y dejen Reviwer kisus

Cap 16

En el bar. Tanto Gou como Rin, notaban la cara de de pocos amigos que había traído Sousuke después de su plática con Makoto. Ninguno quiso preguntar nada por lo que simplemente continuaron la velada de la manera más breve posible.

Tomaban de sus bebidas en silencio, buscando cada uno una manera coherente de romper el silencio, pero ¿Cómo hacerlo?, Rin no podía evitar sentirse preocupado por Sousuke, había un sentimiento del pasado que le impedía simplemente ignorarlo.

Pov

—Hey Sou, porque no vamos al cine. Estoy muy aburrido — el pelirrojo sabía que debía confesar sus sentimientos a su amigo de infancia Sousuke, por lo que debía buscar una manera de que las cosas avancen.

—Suena bien, ¿por qué no invitamos a Makoto?, tal vez se nos una — la idea le pareció fuera de lugar al pelirrojo si quería llegar a algo mas con el pelinegro, debía evitar mal tercios.

—Makoto tiene terapia hoy, además que solo me quedan unos días en esta ciudad, antes de volver a Australia, al menos dedícame ese tiempo Sou — Rin mostro aquella sonrisa traviesa y excitante que volvería loco a cualquiera. La misma a la que Sou no se le podía negar.

—Está bien. ¿Qué película quieres ver? — el pelirrojo camino al lado del pelinegro lentamente pensando una respuesta

—Por ahora sou, solo caminemos hacia el cine, luego, ya veremos.

Y eso hizo, caminaron por largas horas, por los parques que adornaban a ciudad, sus pasos eran tan silenciosos como sus pensamientos, durante el trayecto nadie dijo nada. Rin. Pensando en cómo decirles sus sentimientos al más alto y Sou pensando en que es lo que realmente quiere su amigo. El cual notaba distante y pensativo.

Se detuvieron frente a un hermoso lago, al lado de una silenciosa banca que al mirar, se podría notar la cantidad de memorias que mantenía en ella.

—Rin

—Sou

Dijeron a unisonó, lo que causo una sonrisa traviesa en ambos

—Dime tu primero—le permitió Sou

—Descuida inicia tu — Le negó Rin nervioso

—Bien, se que estas un poco nervioso por volver a Australia y dejar a Gou y Makoto sin tu protección una vez más —Rin se quedo en silencio, no quería interrumpir las palabras de su amigo, no quería corregir los errores de su aparente discurso— pero quiero que sepas que no debes sentirte así, yo estoy aquí. Estoy aquí para Gou, Makoto y para ti. Jamás los dejare solos los protegeré hasta que regreses amigo. — habían dos cosas importante que Rin noto esa oscura tarde, primero: Sousuke Nombro a Makoto varias veces sin usar su apellido y segundo: que Sousuke solo llamaba amigos a los que realmente solo eso eran — Además sabes de mis sentimientos ¿verdad?, sabes lo que siento por..

—Me gustas Sou — soltó con aquello de golpe, no permitió que pronunciara aquellas palabras que sabía que le romperían el corazón. Mantenía su mirada al frente, mientras miraba a aquel lago que adornaba el parque, que reflejaba la belleza infinita de la luna. —Sousuke se mantuvo en silencio, no podía creer que Rin, su amigo de una vida estuviera diciendo aquello — descuida sé que no cambiaras esos sentimientos que sientes por él, pero si te diré que el aun ama a aquella persona y si tus intenciones son serias deberás esperar un tiempo antes de decirlo — ¿Estaba dolido? Sí, pero aun así puso los sentimientos de Makoto en primer lugar, no quería que Sou perturbara la tranquilidad que estaba comenzando a sentir gracias al tratamiento al cual se había sometido.

—Lo sé, y créeme que esperare, pero tu Rin ¿desde cuándo? — Sou aun no salía de su asombro por las palabras del pelirrojo.

—No es importante, al menos ya no.

—Rin, nose que decir.

—Descuida, no es importante.

—No, mira yo quisiera corresponderte pero no..

—Sou basta — dijo entre lágrimas el pelirrojo, ya dijiste lo que sientes, no te preocupes por mí.

—Me siento mal Rin, no quiero que nuestra amistad termine.

—Bien, si quieres compensarme —dijo rin furioso— entonces sal conmigo esta noche, ahora. Me voy en cinco días y mañana iré a visitar la tumba de mi padre, entre eso y otras cosas no creo que nos volvamos a ver. Así que ¿qué te parece Sou?. ¿Serás mi novio por una noche?

Sousuke complació a Rin en todo lo que deseo durante toda la noche. Cine, Cena, Juegos, Risas, fue una noche perfecta para el pelirrojo, aunque en el fondo sabia que los pensamientos del pelinegro no eran suyos, que en todo momento podía estar pensando en Makoto, y eso le dolía, pero también sabía que si alguien podía cuidar a Makoto, ese seria Sousuke Yamazaki. Además de mantener la esperanza, de que si el pelinegro sintiese algo por él, que si hay un sentimiento por pequeño que sea, ese era el momento para que lo descubra.

—Rin, ¿estás feliz? Dijo en suave y ronca voz el Yamazaki.

—Sí, Gracias Sou — la voz del pelirrojo era triste y melancólica.

—Bien, es todo entonces, mañana volveremos hacer amigos ¿verdad?

—No, aun falta una cosa más —Rin tomo del rostro a Sousuke lanzándose sobre él, haciendo contactos entres sus carnosos labios y cortando palabras o respiración procedente del más alto. Por alguna razón el pelinegro no protesto, continuo el enlace que por momentos lo llevo a las nubes. Se alejo del más bajo para recuperar el aliento, lo tomo del brazo y cuando ambos se dieron cuenta estaban uniendo sus cuerpos en un hotel de paso. Despertando al día siguiente con una promesa entre ambos

Makoto jamás debe saber que esto sucedió

Fin Pov

Rin regreso de sus pensamientos al contacto de los suaves dedos de su hermana, al parecer recibió una llamada que debía atender. Gou se disculpo y salió del lugar para atender aquel asunto, mientras Sou y Rin continuaban consumidos por el silencio.

Fue Sou quien dijo la primera palabra

—Me alegra que te vaya tan bien en Australia — expreso mientras miraba su vaso medio vacío de alcohol.

—Gracias —dijo el pelirrojo mientras daba un trago al suyo.

—Veo que no perdiste tiempo — las palabras empezaban a ser pesadas por parte del moreno

—veo que estas borracho Yamazaki — el pelirrojo lucia divertido ante aquella escena

—Dime Rin. ¿Así te sentiste aquella vez, así se siente ser rechazado? — continuo su bebida

—Algo así, pero si te consuela, tú estás peor — Sousuke no pudo evitar soltar una carcajada — todo pasa Sou, solo tómalo con calma.

—A Makoto no le paso, el mantuvo aquel sentimiento hasta ahora — lleno de nuevo su vaso.

—Sentimientos verdaderos Sou, son más fuertes que el tiempo o cualquier daño que uno pueda recibir — Sousuke movía su bebida con sus dedos.

—Eso quiere decir — pauso — que lo que sentías por mí, no eran sentimientos verdaderos — Rin dedujo que el alcohol estaba haciendo de las suyas en la cabeza del más alto por lo que por un momento considero el cómo se sentía, recién había sido rechazado y sabia lo que dolía, por lo que prefirió ser sutil ante sus respuestas.

—lo que paso entre nosotr…

—Disculpen chicos —Interrumpió Gou — Debo irme una amiga entro el labor de parto y quiere que este con ella, perdón Rin — Fijo la mirada en el más alto — Sou, puedes encargarte de mi hermano esta noche, aun no tengo su cuarto listo y con esto no podre hacerlo hoy — coloco sus manos juntas como suplica. Suplica la cual Sousuke no se pudo negar.

—Claro pequeña, yo me encargo — Rin quería matar a su hermana, en parte sabía que era su culpa por no avisar a tiempo, pero encargarle a Sousuke su cuidado era lo peor, aparte de que Sousuke no podía cuidar de sí mismo en aquel momento.

—Gracias Sou, eres un amor, y lo de pequeña ya déjalo quieres — Sou rio divertido, mientras la pequeña pelirroja se retiraba

—Bien, un trago mas y nos vamos a mi casa, no quiero que te pase algo mientras estés a mi cuidado — dijo divertido el pelinegro. Tomo su bebida de un solo trago, tomo su abrigo y ambos jóvenes tomaron dirección al departamento de Sou.

Síntomas para saber los niveles de alcohol de Sousuke según Rin:

Voz pesada = Ebrio

Voz pesada + muy hablador = Borracho

Voz pesada + muy hablador + Risa constante = 100% perdido

Rin había medido los niveles del más alto, por lo que tomo control de auto del pelinegro. Le miraba de reojo mientras conversaban animadamente y sousuke reía por cualquier cosa, en ocasiones las palabras salían pesadas e incompletas, lo que le mostraba a Rin un Sousuke que jamás había visto. Pero si un Sousuke que le parecía divertido.

Tras las extrañas indicaciones del moreno, Rin llego al edificio donde estaba el apartamento del pelinegro, un edificio elegante, de unos 4 pisos, lo que daba a entender que pocas personas transitaban en el. La verdad algo muy típico del moreno.

Ambos caminaron hasta llegar a las escaleras, por alguna razón el moreno no tenía la intención de subir por el ascensor, según él esta noche tenía ganas de caminar por lo que las escaleras eran la mejor opción

Para estar borracho Sousuke tenía unos reflejos y equilibrio bastante firmes, pensó Rin. Llegaron al cuarto piso donde estaba su meta. El más alto tomo sus llaves invitando a Rin a entrar a su morada.

Ya dentro del lugar sousuke se quito el abrigo invitando a Rin a hacer lo mismo. Ambos se pusieron cómodos. Por un momento Rin redujo sus pensamientos a lo divertido que se veía Sou, también estaba algo borracho, por lo que decidió seguirle el juego a Sousuke.

Continuaron tomando durante un largo rato, a tal punto que su conversación se torno más familiar.

—Y dime… Sou, ¿Makoto besa mejor que yo? —la pregunta fue lanzada por el pelirrojo mientras se dejaba caer en el sofá de la sala. El pelinegro estaba buscando un par cervezas en el refrigerador, dándole la espalda al pelirrojo, lo que impidió que viera la sonrisa picara del de ojos azules.

—No lo sé…—respondió mientras se dejaba caer en el sofá junto al pelirrojo — no recuerdo como besas tu.

La respuesta le llego al de ojiescarlata mientras Sousuke le daba un trago a su botella, dicho sea de paso, no le hiso nada de gracia.

Era un poco raro, que aun estando ebrios siguieran bebiendo, era como si quisieran perder la conciencia hundiéndose en un mar etílico. Pero como no hacerlo, ambos tenían penas que ahogar, uno del presente y en el silencio uno del pasado.

Mientras tomaba, Sousuke vio por el rabillo del ojo como Rin dejaba su cerveza en la mesa sin tomas de ella, y se sentaba más cerca de él.

—No digas idioteces, que de seguro yo beso mejor. — el pelirrojo estaba indignado ya que luego de tener un noviazgo de 1 día, lo más probable era posible que sousuke se olvidara de él.

—No dije que el besara mejor…— hizo una pausa mientras bajaba la botella y lo miraba de frente —solo dije que no recordaba como lo hacías tu.

Una sonrisa se dibujo en los firmes labios de sousuke cuando vio a Rin fruncir el seño. El pelirrojo se veía hermoso con ese rubor en el rostro, producto de más whisky y cerveza de la que recordaban.

—Maldición…— el pelirrojo se puso en pie sin importarle el mareo que sintió, tenía algo que demostrar — tendré que recordarte que es un buen beso.

Sin mediar más palabras, se sentó a horcajadas sobre sousuke, que no hiso nada por impedírselo.

El pelirrojo se apodero de esos firmes labios en un beso exigente que buscaba excitar a sousuke, aun a través de la bruma de alcohol Rin tenía plena conciencia de lo que hacía.

Cuando esos labios húmedos y fríos por la cerveza se estamparon contra los suyos, fue como si todo se saliera de control. El pelinegro abrió los labios para que su lengua saliera el alcance de la de Rin he iniciaran ese baile que los llevaría a otro nivel. Sin demora, el de ojos azules toma las caderas de Rin y las presiono con las suyas para sentir la presión de la semi-erección del pelirrojo sobre la suya.

Sousuke saqueaba la cavidad del pelirrojo sin darle tregua, quería sentirlo más excitado aun. Lo de no recordar como besaba fue una mentira para llegar al punto donde estaba ahora.

Cuando el aire se hiso necesario en ambos, se separaron lo necesario para respirar, mientras tanto las manos de sousuke se metían bajo la camisa de Rin y comenzaban a tocar esos músculos definidos que tanto lo excitaban.

Rin por su parte comenzó a bezar y morder de una manera desesperada el cuello del pelinegro, dejando unas visibles marcas a su paso y provocando que el miembro de sousuke se irguiera más en su prisión de tela. Aquella vez, el sexo entre ellos fue así, como una llama que los consumía desde que sus besos iniciaban, y esta vez no sería la acepción.

Cuando Rin comenzó a desabrochar la camisa de sousuke para acceder a esas pequeñas claves de placer, el pelinegro lo sujeto del cabello y volvió a reclamar su boca. Era un beso exigente, que solo buscaba acelerar el ritmo de su ya desbordada pasión. Sousuke rompió el suéter de Rin a fin de tener acceso a esa piel que ansiaba saborear. El pelirrojo ni se inmuto por el hecho, estaba demasiado ocupara disfrutando de ese beso mientras fritaba su cadera con la de sousuke.

Rompiendo el beso que amenazaba con derretirlo por dentro, Sousuke recostó a Rin en la mesa de centro, era amplia, cuadrada, y firme, ideal para lo que pretendía. Con el pelirrojo respirando agitadamente, tendido frente a él, con un furioso sonrojo en su rostro y el torso al descubierto, Sousuke no pudo menos que excitarse más.

—¿Que pretendes Sousuke? —con la respiración agitada, el pelirrojo vio como el de ojos azules le desabrochaba los pantalones, se los sacaba de las piernas, sin dejar de mirarlo a los ojos. Esos ojos azules parecían destilar fuego, y no cualquier tipo de llama, sino una llama azul, la más caliente, la que derretía todo a su paso y el no sería la acepción.

Sousuke tenía a Rin tendido sobre la mesa, y con las piernas a cada lado de su cadera. Era una suerte que el sofá y la mesa estuvieran a la misma altura. Rin con su torso musculoso, su abdomen definido, era como si pidiendo a gritos ser besado. Sousuke vio la cerveza sin tocar de Rin y una idea cruzo su mente. Tomo la cerveza, le dio un trago para refrescar su seca garganta. Vertió parte del contenido sobre el pecho de Rin, ganado un gemido entre queja y excitación por parte del pelirrojo.

—Ash…esta fría…—se quejo el pelirrojo sin poder evitar que su miembro diera una sacudida de excitación ante el cambio de temperatura.

Sousuke se inclino sobre el pelirrojo y comenzó a lamer la cerveza que había derramado. Los gemidos de Rin salieron de su garganta sin que este intentara retenerlo. Tener la lengua caliente de sousuke lamiendo el liquido frio sobre su piel ardiente, era mucho para poder callarse.

Sousuke acariciaba los lugares que su ardiente lengua no estaba lamiendo. El pelirrojo tiraba de su camisa a fin de sentir más piel. Para distraerlo, Sousuke tomo con sus dientes unos de esos botones color coral y tiro un poco de él, provocando un gruñido por parte del pelirrojo.

Luego de soltar su presa, Sousuke se dirigió al abdomen de Rin para seguir lamiendo lo poco que quedaba de la cerveza. Un gran bulto era evidencia de que Rin estaba más que excitado, parecía a punto de explotar.

Antes de prestarle atención a esa protuberancia, Sousuke tomo un trago de la aun fría cerveza y sin tragarlo se dirigió al miembro de Rin.

Dejando en libertad ese mástil erguido y anhelante. Sin basilar introdujo ese pedazo de carne ardiente en su fría boca fría.

Un sonoro grito de placer acompañado de una maldición, escapo de los labios de Rin, al sentir ese gran choque de temperatura en esa zona de su cuerpo.

—Grm, joder aaaahhhh…—jadeaba el pelirrojo, mientras un escalofrió lo recorría por completo. Su miembro estaba enterado en la boca de sousuke, que estaba llena de cerveza fría, radiada por una cavidad cálida. Era una maldita locura de sensaciones —e-eres…ahhhh…un….bastardo.

Sousuke se complació ante el insulto de Rin, sabía que lo estaba torturando de una placentera manera, y no pensaba detenerse. Comenzó a succionar el miembro de Rin, de una manera contundente, fuerte, sin darle tregua, y sin miramientos. Chupaba su falo como si fuera un caramelo y él un niño en el parque.

Rin gemía, sin parar, sin inhibirse, sin importarle como llegaron a eso o lo que significaba. En su nublado cerebro no había espacio para pensamientos más coherente que pedir más.

Sousuke seguía succionando, comenzó a tragar la cerveza, para dejar solo su húmeda y caliente boca sobre el falo de Rin. Era delicioso sentir ese gran y pesado miembro contra su lengua, la cual no se quedo quieta y comenzó a estimular esa lisa cabeza roma.

Rin se sentía morir en cualquier momento, el placer que estaba recibiendo era mucho más de los que su cuerpo parecía estar dispuesto a soportar. Sentía su piel arder, podía escuchar el latir de su corazón, el aire no llegaba a sus pulmones, y esa boca no se detenía. Esa lengua no paraba de deslizarse por su glande. Esas manos no paraban de estrujar su trasero para acercarlo más a la ardiente cavidad. Era el infierno más placentero que había vivido.

—Sou..suke…voy…aaaaahh — trato de avisarle al pelinegro que su liberación se acercaba. El de ojos azules ya se había dado cuenta de ello, y siguió succionando, sin descanso. Esos firmes labios rodeando ese gran miembro no se detuvo. Rin estaba cubierto de sudor, temblaba, gemía, estaba fuera de sí.

—ahhhh grmmm—con un gruñido desde el fondo de su garganta, Rin dejo de resistirse, y una corriente eléctrica y caliente salió desprendida desde la base de su miembro hasta la punta. Pero no fue recibida por la boca de Sousuke, el pelinegro rápidamente había sustituido su boca por una de sus manos, que se posiciono en la punta de tan imponente miembro.

Sousuke vio como Rin temblaba sobre la mesa, con las sacudidas de una liberación más que satisfactoria para el pelirrojo. Mientras tanto, el recibió la muestra de su placer en su mano. Le hubiera gustado recibir en su boca tan exquisita muestra de placer, pero la necesitaba para lo que tenía en mente. La sustancia blanquecina y tibia estaba empapando su mano.

Tan extasiado se encontraba el ojiescarlata que apenas se dio cuenta cuan sousuke empujo un poco la mesa con el arriba, y se arrodillo quedando a la altura idónea de su entrada.

Tan pronto sousuke estuvo de rodillas, fue acariciando el pene semi-erecto se Rin con su mano limpia, mientras que su otra mano se dirigía sin dilatación hacia su entrada. Sousuke savia lo que hacía, usando la anterior liberación de Rin como lubricante, entro dos de sus falanges en esa cavidad que ya estaba anhelante por ser llenada.

Rin estaba un tanto mareado por el alcohol que aun tenía en la sangre, por los efectos de su reciente orgasmo, y por las atenciones que miembro estaba recibiendo. Sousuke no pretendía darle tregua y la verdad, el tampoco la quería. Sintió como esos fuertes dedos se introducían en el, ayudados de sus propios fluidos y le pareció la cosa más decadente, era inmoral, era un tanto asqueroso…era… era el maldito paraíso del place. Sousuke comenzó a mover sus dedos buscando rosar ese punto que sabía está ahí…

—aaahhh maldición…. —bingo. El gruñido de Rin le confirmo que había encontrado el detonador de placer, ahora solo tenía que oprimirlo.

Sin parar comenzó a atacar ese punto idóneo de placer mientras con su otra mano, comenzó a masajear su propia hombría, que inhiesta e hinchada pedía atención desde que Rin lo beso.

Sou….joder…Sousuke… mas…mas…. — Rin estaba más fuera de sí, de lo alguna vez había estado. El placer estaba llenando su cuerpo de sudor una vez, estaba templando, había comenzado a suplicar, estaba perdido. Mientras Sousuke se complacía de ver al pelirrojo de esa manera.

Sousuke retiro los dedos del la entrada, para de inmediato colocar la punta de su erección y entrar en esa cavidad que lo reclamaba.

—ahhhh, maldición…..gran…de… — Rin dejo escapar el aire de golpe, junto con esa maldición, al sentirse lleno de la hombría de Sousuke. De por sí, el pelinegro era un hombre alto, y su miembro de hacía honor a su tamaño.

—ummggg…estas muy estrecho…— la vos gutural de Sousuke se dejo escuchar, cargada de pasión. De inmediato el pelinegro empezó el movimiento de caderas.

—ahh ahhh, Sousuke…mas…mas…si….ahh — Rin pedía sin complejo alguno que Sousuke lo poseyera como aquella única vez. Con fuerza.

Sousuke, que hasta el momento se había estado conteniendo, sonrió antes de darle a Rin lo que pedía.

Sin miramiento, comenzó a estampar su miembro contra el interior de Rin, desatando una verdadera ola de gemidos, gruñidos y maldiciones. Ya no solo de Rin, sino también de Sousuke.

—Joder, ahs…demonios, sigue …sigue, eres bueno, sabes moverte — a Rin le complacía cuando el siempre calmado Sousuke usaba ese lenguaje. Tan caliente. — te voy a partir en dos…Rin…joder…

—Mmas…maldición…no te contengas…—pedía el pelirrojo, mientras su cuerpo era sacudido por las potentes embestidas del pelinegro.

-hunnmmmmggg…vas…a…arr…epentirte…joder, que…bueno…esta tu cul…—las embestidas fuertes del pelinegro siguieron.

La habitación se lleno de gritos, cuando tras muchas estocas directa a la próstata de Rin, ambos se dejaran llevar por la potente ola del orgasmo, que tan valió todo su universo, y los dejo convertidos en una masa sudorosa y temblorosa, sobre otra.

Luego de lo que pareció una eternidad en la que ninguno se movió. Rin intento salir de debajo de Sousuke, sabía bien que al día siguiente se repetiría la historia, que se habrá convertido en una noche que no debió pasar, pero para su sorpresa no esperaba lo que se encontró…

— ¿Donde crees que vas? —pregunto el azabache con la cabeza sobre el pecho del pelirrojo.

—Muévete Sousuke…—fue entonces que el pelirrojo se dio cuenta que el de ojos azules aun estaba dentro de él y comenzaba a despertar una vez más su hombría. — Sou..suke…muévete — con un poco de temor, el pelirrojo vio como su amigo lo miraba, dejando ver ese brillo de prevención y lujuria en esos hermoso ojos azules. Sin poder evitarlo, recordó que cuando sousuke le rompió el corazón se despedía lo hacía…se arrepentía de la manera más dolorosamente placentera.