Hola, andaba perdida entre mis deberes (son muchos), bien este Capitulo es un poquis largo, Gracias a Karo Aoi Chan por su ayuda, perdón por los errores, y recuerden que sus comentarios ya sean aquí o en FC son las alegría más grande que me dan, ya sea corrigiendo o simplemente diciendo que les pareció. Los AmoDoro Kisus
Cap 23
Habían pasado unas horas desde el incidente en el baño, tanto Haru como Makoto se habían colocado en modo trabajo, ninguno había dicho algo sobre lo ocurrido, pero ambos deseaban hacerlo. Habían organizado todo el papeleo en su lugar, en unas hora debían reunirse con el consejo para coordinar algunos cambios y con algunos nuevos reclutas veteranos de los cuales Haru debía aprobar.
Haruka extendió un curriculum sobre la parte que ocupaba el peliverde, el cual lo tomo un poco confundido.
— Prepara el contrato para esta persona — dijo sin dejar de mirar sus documentos, desde lo ocurrido era la primera vez que decía palabra.
— ¿Estás bien? — cuestiono Makoto ignorando sus palabras.
— Sí, ahora solo ponte a trabajar — Haru estaba molesto, no con Makoto quien de por sí sabía que era un gigoló, más bien consigo mismo por mostrarse tan vulnerable ante él.
— ¿Quién es? — interrogo mientras miraba el expediente
— su nombre es Uozumi Takuya, fue recomendado por la familia Shigino, fue designado al área de Nanase corp., pero converse con mi padre para ser reclutado por Free!, así tendremos una cartera propia de veteranos en nuestros miembros.
— ¿Fue recomendado por la familia Shigino o por Kisumi? — la voz de Makoto fue un poco directa con relación a su tono anterior
— considerando que Kisumi es de la familia Shigino, me parece que da igual o ¿no? — en esta ocasión Haru miraba seriamente a Makoto.
— ya, entiendo — expreso en tono sarcástico — un favor personal al enano rosa
Haru no pudo evitar sonreír ante tal descripción, lo que al parecer molesto un poco más al peliverde
— Oh! Me alegra que te diviertas, dime ¿cuando quieres listo este contrato?, el señor Shigino no te especifico una fecha límite
— Basta Tachibana — el tono celoso de Makoto le era entretenido, pero también debía de ponerle un alto — esto no tiene nada que ver con Kisumi, solo mira el expediente y dime si no es un buen candidato, y lo quiero para esta tarde, después de la visita con la federación él estará aquí para su entrevista, así que contrólate o que, ¿estás celoso? — Haru expreso burla en sus palabras sin esperarse el contraataque de Makoto
Makoto se acerco al pelinegro sin respetar espacio — ¿y que si lo estoy? — sus palabras rosaron con los labios del más bajo, quien aun se mantenía en su silla de escritorio.
Tras una pausa cercanamente peligrosa, el peliverde se alejo — el contrato está listo su padre ya me había enviado el expediente, solo debemos cambiar la división, revíselo mientras voy por una bebida. — lanzo el contrato sobre el escritorio de Haruka, para luego perderse tras el cerrar de la puerta.
Con todo listo para comenzar su tarde de reuniones, ambos jóvenes se desplazan al primer piso, donde se encaminarían en sus autos hacia el punto de reunión. Cuando el chofer de Haruka se coloca frente a la entrada indicándole al más bajo que podía abordar, este fue detenido por el más alto quien le replico lo absurdo de visitar el mismo cliente en autos diferentes.
— ¿No crees que es mejor irnos juntos? — resalto el peliverde en una pregunta obvia
— claro, súbete solo mantén tu distancia — Haru indico con sus manos en dirección a la lujosa limosina en frente.
— Gracias pero no, en esta ocasión tu iras conmigo, mi auto esta en aquel estacionamiento así que vámonos — Makoto señalo un BMW 2012 color gris, aunque para Haru ir con Makoto en su auto no le generaba ningún problema, aun estaba el hecho que tenia ordenes de su padre de no salir de la empresa sin el chofer. Aunque viéndolo de alguna forma, si él no manejara no abría ningún problema, en poca palabras solo cambiaba de chofer.
— Bien, vámonos — indicándole al conductor de la limosina que por ahora podía regresar a casa.
Se subieron en el coche de Makoto, colocándose sus cinturones de manera apropiada, Makoto aun estaba molesto, por lo que durante todo el camino ninguno dijo nada. Era una situación incómoda para Haru pues entre todas las cosas que tenía pensado que pasaría en esa semana el incomodo silencio del peliverde no estaba en sus planes.
Pasaron toda la tarde de reunión en reunión, las cuales se fueron extendiendo al tener que presentar a Haru ante tantas personas importantes del medio, aun que algunas ya conocían de el por su trabajo en estados unidos, otras simplemente estaban felices de conocerle por primera vez, haciendo historias de cuando comenzaron a trabajar con sus padres en un inicio. Logrando así que llegara la noche en un abrir y cerrar de ojos.
Fue a tal razón que todas las entrevistas con los reclutas debieron ser aplazadas al día siguiente, incluyendo la que tenían con Uozumi Takuya. Al cual Haru llamo personalmente, mientras ambos se ponían camino a casa.
— Takuya San, ¿como esta?, soy Nanase — La voz calmada de aquel joven se escucho del otro lado.
— Oh, Nanase san, me alegra escucharlo, supe por Kisumi que estabas bien, lamento mucho no haber sido de ayuda en aquel momento.
— Descuida Takuya san, aun así fue divertido mientras duro — Makoto miraba de reojo, mientras escuchaba involuntariamente aquella conversación.
— y que decir, si no fuera por aquel chico peliverde que llego, nadie hubiera notado nada. — Haruka reacciono ante aquella afirmación
— ¿A quién te refieres? — trato de ser corto en sus preguntas, pues no quería que Makoto sospechara si se refería a él.
— ¿No recuerda?, bueno no se su nombre, pero creo que Kisumi se refirió a él como Tachibana, cuando te dejamos con él en el hospital, Kisumi dijo que eran amigos.
— Ya veo — Haruka tenía doble sentimientos ante aquel momento, el de Ira por la mentira que le dijo Kisumi, y de una pisca de alegría por lo que se acababa de enterar. — Gracias por el dato, Takuya san — Miro a Makoto quien se mostraba un poco más molesto de lo que estaba antes. — Bien, como me imagino que te llego un mensaje con los cambios de horario para la entrevista solo te llamaba para disculparme por los inconvenientes.
— ah sí descuida, mañana nos veremos entonces, por cierto Kisumi dijo que iría a verte mañana, así que ojala podamos tomarnos un café juntos.
— ¿Kisumi? — Makoto reacciono al escuchar aquel nombre — Bien, siendo así, sin duda toaremos el café juntos, hasta mañana — Colgó
Haru tenía que organizar bien sus ideas, si Makoto si estuvo con él en el hospital ¿por qué no ha dicho nada?, y más aún ¿por qué Kisumi le mintió?.
— Veo que Uozumi Takuya es más que un recomendado de la familia — exclamo el peliverde manteniendo la vista en la carretera.
— Nos conocimos el sábado — Haru buscaba que Makoto le diera un indicio que lo que paso ese día
— ah, ya veo — dijo con sarcasmo
— tu … — buscaba fuerzas para cuestionarle sobre aquello
— … — Makoto espero
— ¿estuviste ahí. Cierto? — el peliverde arco una ceja dudando de que responder
— (…)
— En el hospital, ¿estuviste ahí? — su rostro se había tornado rojo, y su vista se mantenía a sus propios pies
— Si — su respuesta no mesclaba su ánimo molesto con su aparente preocupación
— ¿por qué no lo dijiste? — cuestiono mientras encaraba a Makoto
— El tema nunca salió a coalición — se excuso
— Dime que paso — esta vez su voz era segura
— al parecer a una chica ..
— Eso ya lose, que paso entre nosotros — Su tono cambio a vergüenza
— ¿no recuerdas nada de lo que paso? — sus palabras se tornaron suaves y tranquilas
— tengo vagos recuerdos, y en uno de ellos tu y yo.. — con tan solo recordar el cuerpo de Haru comenzó a sentir niveles de excitación bastantes altos.
— Lo hicimos — no fue pregunta más bien afirmación — abuse de tu estado y lo hicimos, se que eres inmaduro en estas cosas, y entiendo hasta cierto punto que me sobrepase, pero no me arrepiento Haru. Sus palabras eran seguras.
— Dios mío no fue un sueño — Haru se agarraba la cabeza, estaba un poco nervioso, más bien ya sabía que aquello podía a ver sido real, a diferencia de las palabras de Kisumi. Su entre pierna se estremecía al solo confirmarlo
— No te culpes — resalto Makoto — Tu nunca harías algo así por tu cuenta, eres muy casto en ese sentido — las palabras del ojiverde ofendieron a Haru
— ¿a qué te refieres con que no me atrevo? — estaba excitado y ahora molesto
— Exactamente a eso, jamás tomarías una iniciativa en ese sentido — las palabras de Makoto sonaban a reto, pero en realidad solo buscaba cargar con la culpa
— Eso no es cierto — parecía un niño pequeño haciendo pucheros, y Makoto lo empezaba a disfrutar.
— Está bien, está bien, te creo — su tono sarcástico molesto en demasía al pelinegro, quien miraba la risa incrédula del más alto
— Detente — dijo entre dientes
— ¿Qué? — Makoto dudaba si había escuchado bien
— detente donde podamos hablar sin que nadie nos interrumpa — detenerse en la calle era algo peligroso considerando las hora, por lo que Makoto opto por un pequeño puente que no estaba muy lejos, en el que el se escondía cuando necesitaba pensar sus propios asuntos.
— está bien, pero no entiendo porque estas así, si es por lo que dije, solo olvídalo Haru…
Tan pronto el auto se detuvo debajo del Puente, el pelinegro que iba del lado del pasajero se lanzo por los labios del ojiverdes. Makoto no tuvo tiempo de sorprenderse, tan pronto sintió esos tiernos labios sobre los suyos se dedico a devorarlos.
El espacio era reducido, la posición un tanto incomoda, pero aun así a ninguno de los dos le importaba.
Haruka estaba en un estado de excitación desesperante. Parecía un animal en celo que solo era guiado por el instinto, y en su caso el instinto era el de buscar placer.
El pelinegro devoro los labios contrarios con desesperación, pidió acceso para jugar con la lengua del de ojos verdes, y este no se negó. Los fluidos se comenzaron a mezclar de una manera hambrienta, y es que sin saber cómo, Makoto ya se había contagiado de las mismas ansias de placer que tenia Haruka.
El beso seguía mientras las manos eran desatadas, buscaban desesperadamente piel para tocar. Tal era las ansias que Haruka agarro el cuello de la camisa de Makoto y sin miramiento alguno la abrió haciendo saltar los botones.
—Haru… ah …espera — intento hablar el peliverde aprovechado la ocasión ya que los labios de Haruka habían abandonado sus labios para ir a explorar la piel recién expuesta.
— ¿Aun piensas que soy casto? — Haruka había llegado al pecho de Makoto y estaba dando buena cuenta de los pezones de este, cuando el ojiverde le sujeto del pelo con fuerza y le obligo a mirarle.
— Escucha, este no es el momento ni el lugar…— intento razonar aun cuando su mente estaba nublada de deseo. — tenemos que…hmm — Haruka había estaba masajeando su miembro por encima de la tela del pantalón sin prestar nada de atención a lo que trataba de decirle Makoto. — …ah no…. — el de ojos azules hacia más presión al miembro de Makoto, mandando grandes oleadas de placer al cuerpo de este. — …joder….ganaste. — Gruño sin control
Volvió a tomar los labios ajenos mientras el comenzaba a desabrochar los pantalones de Haruka. Era una locura. Una muy placentera.
Cuando Haruka dejo libre el miembro de Makoto, se inclino para llevárselo a la boca, pero la palanca de cambios no le hacía muy cómoda la tarea, aun así, logro llegar a introducir ese jugoso e hinchado miembro a sus labios.
Makoto disfruto de esa boca húmeda por espacio de cinco minutos, ya que él quería enterrarse en Haruka. Volvió a halarlo del cabello, despegándolo de su golosina de una manera nada delicada. Pero a ellos no le importaban los modales en ese momento.
—El pantalón…quítatelo — ordeno el peliverde.
El pelinegro obedeció sin mediar palabra mientras se lamia los labios en una clara provocación hacía el de ojos verdes.
El auto se había llenado de vaho por sus respiraciones aceleradas, y aunque la calefacción estaba encendida, se sentía la temperatura caliente. El vehículo estaba en penumbras, ya que apenas le llegaba la luz de una farola al final del puente.
Haruka se termino de sacar los pantalones y la ropa interior, quedando solo con una camisa medio abierta y la lujuria pintada en su cara.
Makoto no perdió tiempo y sujetándolo de la cintura lo movió hasta que quedo aprisionado entre el volante y su pecho.
El ojiverdes movió su asiento más hacia atrás, ya que no quería que el azabache apretara el claxon. El de ojos azules tenía la intención de empalarse de inmediato en ese falo erguido, pero otro jalón en su cabello lo detuvo.
—Espera — dijo Makoto mientras con una mano buscaba en la guantera un pequeño frasco de lubricante había comprado para su cita anterior. — ¿estás seguro?
—Por favor…— suplico Haruka de una manera tan tierna que provoco nervios en Makoto — lo quiero…adentro…— jadeaba como un minino el de ojos azules.
Makoto había alcanzado el frasco y procedió a untarlo en su miembro, ya que preparar a Haruka era una tarea casi imposible en la posición en la que estaban. El peliverde, se untaba el lubricante con una mano, mientras con la otra comenzó a masajear el miembro también erguido de Haruka, este comenzó a gemir y jadear sin vergüenza alguna, por las caricias que estaba recibiendo.
Una vez todo el tronco y la cabeza estuvieron bien lubricados el de ojos verde volvió a sujetar a Haruka de la cintura y lo fue bajando poco a poco…o esa era su intención, hasta que Haruka de dejo caer de golpe, penetrándose tan hondo como le era físicamente posible.
Ambos gritaron, tanto de dolor como de placer. Pero no era suficiente para Haruka, el quería mas, y lo iba a conseguir.
Comenzó a cabalgar sin pausa, sujetándose de donde pudiera para no perder el equilibrio. Cabalgo a Makoto con fuerza, con prisa, con pasión. No se contuvo ningún jadeo, no se contuvo ningún gemido, ni ningún grito cuando sintió como Makoto sujetaba su miembro con un poco de fuerza. Era eso lo que buscaba, era eso lo que quería. Sentirse lleno, sentirse pleno, sentir el placer que ese pedazo de carne le estaba dando.
Por su parte, Makoto estaba en el paraíso. Estaba follando a Haruka en un carro debajo de un puente y eso no podría importarle menos. Sentir como su miembro era apretado por esas suaves y tibias paredes era más importante que donde diablos estaban. Además, sabía que Haruka lo necesitaba, y por el era capaz de cualquier cosa. — Debí haberlo retado antes — espeto para si
Makoto siguió masajeando la hombría de Haruka mientras este no cesaba en su cabalgata. Era divino.
—vamos…Haru…más rápido…quiero ahhhh….que te corras….
—estoy…a…a….apunto…ohhhhh….es….tan….grande….tu….ere….gran..de…ahhhh
Las palabras apenas se entendían y a ellos a penas le importaban.
Makoto abandono el miembro de Haruka para sujetarlo de las caderas y embestirlo con más fuerza y profundidad. Haruka estaba un poco encorvado para impedir que su cabeza chocara con el techo del auto, pero con la fuerza con que le estaba embistiendo Makoto aun así toco el techo varias veces.
—mas….si…asii…..p-por…kami….me…voy ahhhh
—sí, eso ….es…..ahhh hmmmmm vamos…córrete…..
Y como si eso bastara, Haruka sintió como sus bolas eran exprimidas por esa sensación caliente y eléctrica que le recorrió todo el cuerpo.
—AHHHHHH,….MA…KOTO…..AHHHH HMMMMM
El grito lleno todo el auto y sospechaba el de ojos verde que hasta afuera se escucho.
Pero el aun no llegaba. Siguió envistiendo esa estreches hasta que el también sintió como era sacudido por un orgasmo sin igual. El de ojos verdes iba a gritar pero mejor acallo su placer mordiendo el hombro del pelinegro, haciendo que este dejara escapar un gemido, ya que su cuerpo aun estaba sensible.
— ¿esto…es…? creo que me equivoque — dijo recuperando la respiración el de ojos verdes, con relación a la castidad del más bajo.
Haruka reacciono lentamente a lo que había hecho, no podía respirar y estaba acostado sobre el pecho de Makoto. Trato de levantarse pero este no se lo permitió
— Quédate un momento más entre mis brazos por favor — Makoto se aferro a él un poco mas — Si te vas arrepentir Haru, arrepiéntete mañana, pero hoy se solo para mí.
— Makoto, no juegues conmigo — dejo de insistir en levantarse, pues sabía que era inútil intentarlo
— no lo hago Haru, yo realmente…
— ¿y que con Rin? — Pregunto de repente
— ¿Rin? Es mi amigo y nada más, Haru ¿estás celoso de Rin?
— …
— Rin es importante para mí, pero solo es un amigo que me ayudo en momentos importante
— ¿y que tal Yamazaki? — busco salir de sus dudas
— al igual que Rin, Sou es un amigo importante, están conmigo desde que …
— … — Haru esperaba lo que continuaba
— solo digo que no debes estar celoso, de ellos, no pasa ni pasara nada entre nosotros.
— que tal con la nota, la que te dio
— ¿Nota? — pregunto incrédulo Makoto
— Sí, la que te dio esta mañana en la oficina — Haru estaba sonrojado, pero como en aquella posición le era imposible que Makoto le viera no le importo continuar
Makoto busco entre sus recuerdos a lo que se refería Haru — ¿te refieres a la nota para Rin?. — Recordó — Sou me pidió que se la diera, están en una situación incómoda por lo que estoy en medio de ese lio, así que deja de preocuparte por ello — dio un beso a la frente de del más bajo.
— … —
— Estoy tan feliz de tenerte entre mis brazos Haru — Makoto no pudo contener su felicidad y decía sin control un montón de cursilerías. De las cuales mantenían a Haru bastante sonrojado.
— ¿Puedo preguntarte algo más? — su voz era preocupada pero no fue algo que pudiera notar el peliverde
— ¿Que paso exactamente para que Rin, Yamazaki y tu fueran tan unidos?, ¿Qué te paso después que me fui?
Makoto quedo mirando al techo de su vehículo, aferrándose un poco más al cuerpo de Haruka, temiendo a que si le dijese la verdad los pasos que había logrado con este retrocedan a tamaños agigantados
— lo siento Haru…. Es un secreto. — Haruka se mantuvo en silencio, mientras ambos se quedaron abrazados para luego regresar a casa.
Durante el camino a casa, Makoto tuvo la idea de que Haru se quedara con él en su piso toda la noche, pero fue imposible al recordar que Rin esperaba en el, de la misma manera no había oportunidad que se quedaran el apartamento de Haru, ya que había una posibilidad de que Kisumi estuviera en el, por lo que con un tímido beso por parte de Haru y uno muy coqueto por parte de Makoto, ambos se despidieron a la salida del ascensor.
Existían variantes que aun Haru debía debatir, el desenlace de la fiesta que se aproxima, averigua el ¿por qué Kisumi le mintió?, y ahora saber ¿qué hay detrás del secreto de Makoto?.
Pero esta noche no era el momento para pensar en ello, pues tras recibir un mensaje del móvil de Makoto con un
Que tengas dulces sueños, Haru chan
Haruka con un sonrojo en sus mejillas, solo podía pensar en responder
Tú igual, que tengas dulces sueños Makoto
