Capitulo 26

Eran las siete de la noche, Sousuke estaba en casa molesto por muchas cosas, pero más aun molesto consigo mismo. Sabía que su manera de actuar no era propia de el, y estaba comenzando a odiarse a sí mismo.

Revisaba su correspondencia sin prestar mucha atención a los sobres y facturas que habían en su lugar, pensaba en cada día que había pasado imaginándose así mismo alquilando películas y tomando café con Makoto, días en los que pensó que jamás amaría a nadie de aquella manera, pero ¿ahora qué?, todos aquellos pensamientos estaba siendo invadidos por tres factores que le adormecían, primero el regreso de Haruka a la vida del peliverde, la idea que para Makoto el solo sería su amigo y al final la presencia de Rin en sus propios pensamientos.

Lanzo los papeles sobre la mesa con dolor, ¿a caso la no tenía derecho a amar limpiamente?, estaba destinado a ser el Amigo que quieren o el ex amigo que no supo apreciar lo que tenia. Tomo uno de los sobres al azar, encontrando en él una invitación a un evento para esa misma noche, era una especie de Fiesta Maid para Solteros, en la que según la tarjeta se exigía el uso de Mascara y vestimenta de mayordomo o Sirvienta según corresponda. Sousuke miro esto como una oportunidad para salir de sus pensamientos y por algún momento olvidar a Rin que actualmente es su tormento.

Busco información de algún sitio donde adquirir el traje y la máscara, encontrando uno muy cerca de su hogar, llamo de inmediato y tras una confirmación empezó a prepararse para su salida esta noche.

Llego a un lujoso hotel, lugar donde se llevaría a cabo en famoso evento, al entrar, le fue indicado una mesa, en donde podía ver claramente cada uno de los invitados, observo con cuidado, siendo un evento de este tipo, a la mayoría de los presentes solo buscaban una cosa en común, un lige o aventura de una noche, Sousuke llamo a un mesero quien estaba vestido de Marinero, con el fin de no confundirse entre los invitados que de por si estaban vestidos con la vestimenta protocolar del evento. Busco su víctima para aquella noche, alguien con quien descargar esa ira que cargaba dentro.

A la distancia en una de las mesas, había un joven con una imagen muy particular, vestía su traje de mayordomo, con una máscara color negro que cubría desde la nariz hasta la parte más ancha de la frente, llevaba una larga cabellera roja y un porte seductor que nadie podía ignorar.

El mesero se acerco llevando un trago cortesía de la casa, mientras este no perdía la vista de aquel que tenia un aspecto bastante llamativo, aquel que por el color de su pelo y cuerpo perfecto desde donde podría notar, le recordaba a cierto tiburón que en este momento debía estar revolcándose con su ex.

Las horas pasaron, varios caballeros y damas se acercaban a quel joven, el de igual manera no dejaba de coquetear con Sousuke con su mirada, dándole al final una aprobación para un acercamiento mas.

Sousuke envio una nota con el mesero que estaba a su cargo, solicitando que por favor esperaría una respuesta al contenido.

¿Le gustaría ir a una habitación?, Sin compromiso, sin sentimientos, solo sexo

Sousuke quiso ser sincero, no quería dar falsas ilusiones a quien no conocía, pero de igual manera una nota fue recibida de parte del pelirrojo.

Mejor dicho imposible, pero tengo unas condiciones, primero Ninguno mediara palabra, pueda que haya personas que conozco aquí y no quiero malos entendidos si resultas ser una de ellas, las demás te las diría en la habitación. Si aceptas solo levanta la copa.

PDTA puedes llamarme Nir

Sousuke no pudo evitar sonreír ante tal solicitud, dándole un toque interesante a la velada, levanto su copa como sello de su acuerdo y ambos se dirigieron a una habitación del hotel.

Tan pronto como ambos entraron al cuarto de hotel, Sousuke cerró la puerta, no quería que nadie les interrumpiera. Si el azabache no hubiese estado tan atento a su presa tal vez se había fijado en la decoración del cuarto. Tal vez hubiera visto toda el área de colores claros y espacioso, tal vez de hubiera fijado en las cortinas que estaban adornadas con ese toque cálido y veraniego que daba la impresión que se estaban en la playa. Pero todo eso, a Sousuke no podía importarle menos.

Sousuke tomo a su presa entre sus manos, sin darle tiempo a nada, tomo esa boca por asalto y entrelazo su lengua con la ajena sin importarle mucho lo que pasaría después.

El Mas bajo solo pudo recibirlo y disfrutar de ese asalto.

Sousuke estaba enojado. Había sido rechazado por Rin, y ver a Makoto con Nanase no le hizo mucha gracia, quería descargar esa impotencia de no poder obtener lo que deseaba y la única manera que conocía era el sexo.

Tomo a su desconocida pareja entre sus brazos, aun devorando aquellos labios que se habían puesto a su disposición. Aun con las mascaras puestas, dejo que sus manos vagaran sobre la ropa del contrario. Entre beso y beso, no había palabra alguna, ya que ninguno quería desvelar su identidad, no solo por el toque erótico del misterio, sino por las posibles consecuencias que ninguno quería afrontar.

Sousuke guío el cuerpo de su amante desconocido lanzándolo a la cama con la clara intensión de hacerlo suyo, no le importaba nada más en aquel momento. Bajo la máscara, se ocultaban unos ojos que además de pasión tenían dolor, celos, decepción y mucha tristeza.

Dejando todo ese de lado, Sousuke se concentro en desabrochar aquellos negros pantalones que mantenían prisionero al bulto jugoso que se podía apreciar a distancia. Nir alzo las caderas para facilitar la tarea, Sousuke dejo libre aquellas perfectas y torneadas piernas, al igual que al excitado miembro que se alzaba excitado desde una base de rizos rojizos. Por su parte, Nir se dedico a quitarse sus prendas altas, mientras su miembro era liberado, dejando como única vestimenta aquella mascara que prometía ocultar su rostro por el resto de la noche.

El pelinegro se acomodo en medio de esas dos piernas empezó a besar y lamer las piernas del más bajo, su objetivo era devorar aquel inhiesto pedazo de carne que le recordaba al más suculento bistec.

Nir hacia todo lo posible para acallar los gemidos y jadeos que esa boca ardiente le estaba arrancando en el asenso hasta su sexo.

Sousuke se fue acercando hasta ese símbolo inherente de placer, llegando poco a poco al platillo principal, no estaba interesado en tardar en lo que planeaba, pero por alguna extraña razón, el olor de aquel miembro erecto le era conocido, tenía un aroma especial que no podía pasar desapercibido. Tomo aquel pedazo de carne palpitante como plato principal. Sin demora, le introdujo en su boca, como una exquisita pieza de primera, sorbiéndola a profundidad.

Nir se vio obligado a cubrir sus labios con sus manos en una vano intento de acallar su gemidos, y más aun cuando sintió esa ardiente boca rodear su pene.

Sousuke subía y bajaba por aquel miembro perfecto, saboreando, degustando aquel sabor que extrañamente le era tan familiar, pero no había tiempo para pensar. Continuo succionando ese miembro mientras movía en círculos la punta de su lengua para no perderse de nada. El azabache podía sentir como el cuerpo debajo de él se agitaba de tanto placer. Esa receptividad también le era familiar, pero una vez mas no había tiempo para pensar.

Con los muslos sujetos, Sousuke sintió cuando los temblores del cuerpo bajo el suyo indicaban que se acercaba la liberación de placer para su amante. Por lo que, en un acto de completo sadismo sexual, libero el prisionero de su boca y sin pausa lo sustituyo por unos de los botones de placer. Por un momento, Sousuke hizo contacto con los azules ojos que detrás de la máscara, estaban cargados de lujuria, y una vez más esa sensación incomoda de reconocimiento golpeo su cerebro, pero el deseo era mayor y una vez más obvio esa sensación. Con los dientes, Sousuke jugó con los pezones de su amate, arrancándole audibles jadeos aun a través de las manos sobre su boca.

Nir solo podía entregarse al asalto de la lujuria, y tratar de no delatarse, pero cuando esas orbes azules se clavaron en sus ojos, creyó saber quién estaba detrás de la máscara, pero prefirió no confirmarlo.

Sousuke no descuido por entero el miembro de Nir, y con destreza lo masturbo hasta llevarlo una vez más cerca del orgasmo, solo para dejarlo justo al último momento.

Ninguno mediaba palabra, no podían, temían que sus identidades sean descubiertas por el otro, era una aventura de una noche y mientras menos se supiera más exquisito seria la velada.

— Ahh … mnmm… — el joven misterioso trataba de no emitir sonidos, pero no era muy fácil la tarea — Ahh, aaah ...— eso sonidos escapaban de su boca a pesar del bloqueo de sus manos.

El moreno le miraba con deseo, no había amor en aquella mirada, solo eso, deseo, pura ira disfrazada de un calor hormonal que solo un animal en celo podría entender.

Sousuke volvió al centro de las piernas de su amante, en esta ocasión bajo más la cabeza y separando las firmes y redondeadas nalgas, comenzó a lamer ese anillo carnoso que era su objetivo. Lamió y lamió aquella zona dejando su néctar por toda el área, mojándola con suficiente saliva para introducir su palpitante miembro sin problema alguno.

Con sus manos tomo uno de los pezones de aquel salvaje cuerpo que tenía en posesión, debía admitirlo, sea quien sea el dueño de aquel cuerpo, sabia como mantenerlo. Masajeo el sonrosado botón con movimientos firmes y excitantes, logrando que trajeran desesperación al cautivo dueño.

— ash, ahhh ah ahhhh, por Kami — escapo otro leve sonido de sus labios, pero en aquel momento ninguno de los dos presto atención.

Sousuke dejo de lamer aquel exquisito orificio que antes comía con placer, para introducir ahora sus dedos en el, al tiempo que con su lengua, que aun mantenía el sabor anatómico de aquel lugar, ahora degustaba los pezones como una cereza, sobre un delicioso helado.

El misterioso Joven dio un respingo cuando su canal fue invadido por los falanges del otro. Su cuerpo estaba saturado de tantas sensaciones placenteras que estaba recibiendo.

Sousuke movía sus dedos con agilidad y rapidez, buscaba aquel punto especial que todo hombre tenía, aquel punto que había logrado encontrar en Rin — ash, Rin — Pensar en el le impulsaba a seguir más rápido con aquella persona, por un momento, pensó que aquello lo podía disfrutar aun mas, si imaginaba que quien estaba con él, era la persona que amaba, Makoto.

Cerro sus ojos, buscando aquello que le indicara el cambio de imagen, pero al abrirlos lo que sus ojos pusieron a su merced fue la imagen de aquel pelirrojo, que le había rechazado para ir tras un imbécil que antes le había abandonado, pero aun así, no le importo, sus ojos tomaron aquella mirada de pasión, soltó los pezones de su compañero sexual, para lanzarse sobre sus labios con fuerza, imaginaba a Rin, lo besaba con furia, quería borrar de el, el sabor de cualquiera que hubiera besado antes, cualquiera que no fuera él.

En un arrebato Sousuke se sentó en la cama y agarro por los brazos el cuerpo convulso de su amante y lo guío hasta posicionarlo sobre su pene. Quería penetrarlo, hacer que este falso Rin sintiera su hombría, que disfrutase con él, que viera que como hombre nadie la haría sentir igual, abrió sus piernas para meter su pene duro y engrosado dentro, que sintiera todo lo que se estaba perdiendo, por ir con el imbécil aquel.

Pero, cuando a solo segundos de su primera estocada, el misterioso joven pelirrojo le detuvo, tomo su barbilla entre sus manos, indicándole que ahora era su turno de sentir, era su turno de ser poseído.

Lanzo al pelinegro hacia atrás, quien recibió como indicación y bajo un susurro casi incompresible ciertas instrucciones.

— No puedes usar tus manos y trata a toda costa que tú mascara se mantenga en tu rostro, y sobre todo, disfruta de la función, quiero ver, que tan fuerte eres.

Con una media sonrisa, Nir bajo lentamente introduciendo el falo dentro de sí, era una velocidad peligrosamente placentera y desesperante, bajaba poco a poco, sin perder de vista la mirada de del azabache.

Subía y bajaba con movimientos sensuales, dignos de cualquier profesional sexual, Sousuke estaba desesperado, sentía como su miembro palpitaba nervioso, se sentía desesperado, quería tomar aquellas estrechas caderas y hacerle suyo con locura, pero este no era su plan, debía dejar que aquel misterioso personaje hiciera con él lo que quisiese.

El más bajo comenzó una serie de movimientos circulares, y fue aumentando la velocidad, mas fuertes, más placentero. Mientras Sousuke gruñía de placer, su instinto le pedía tomar esas caderas con sus manos y marcar el ritmo, pero se contuvo.

Nir se apoyo en el pecho ancho y musculoso para aumentar sus movimientos, mientras trataba de contener su placer para no gritar como un poseso. Había encontrado su punto orgásmico y lo estaba golpeando deliciosamente con cada movimiento de esa cabalgata.

Sousuke sentía como su miembro era oprimido sin misericordia por los músculos internos de su amante. El azabache lo intento, en verdad lo intento pero no puso soportar más la tortura a la que era expuesto.

En un rápido movimiento, estampo a su amante en la cama, mientras sus rodilla eran alzadas hasta los hombros, quedando el de rodillas en la casa, entrando tan profundo en su interior que en esa ocasión, su amante no pudo cubrir el grito de placer que escapo de su garganta.

En esa posición, volviendo a dominar el placer de ambos, Sousuke comenzó a embestir sin descanso la próstata del enmascarado. Ambos gruñían como animales mientras la lujuria era la dueña del momento.

—ahhhhh…..jo…..der….ahhh — no se entendía más que los sonidos de placer que salían de la garganta de ambos, y por ello Sousuke no se preocupo de que su voz fuera escuchada, aunque en ese momento no parecía su voz.

Nir recibía los embistes de ese exquisito miembro, prácticamente deliraba mientras se retorcía de placer bajo ese hombre. Sentía que su cuerpo no aguantaría mucho más.

Sousuke siguió sin pausa, entrando tan profundo como era humanamente posible. Ese era el tipo de desahogo que necesitaba. Se sentía como un depredador con su más preciada presa, se sentía excitado, poderoso.

Ante el placentero castigo, el pelirrojo sintió como sus gónadas se preparaban para liberarse, trato de avisar, trato de detenerse para recibir más placer, pero no pudo hacer más que enterrar su uñas en esos fuertes brazos que se flexionaban junto a su cuerpo, y liberar su semen junto con el gripo mas músculo y placentero que Sousuke hubiese escuchado.

Sousuke sintió el apretón constrictor que recibió su miembro en el interior de ese extraño y percibió como el también estaba cerca del placer. Aumento la velocidad de su estocadas, y se hundió tanto como pudo aun con ese férreo agarre, y por fin pudo alcanzar el placer.

Ambos estaban en la cama, pendientes del calor del otro, por un momento, Nir se levanto llevando su cuerpo al baño, al cerrar la puerta y asegurarse que había colocado llave, se coloco frente al espejo, quitándose la máscara y la peluca que llevaba, se miraba con rencor así mismo reprochándose con ira — te acabas de acostar con un extraño, ¿Qué demonios estabas pensado… Rin?

Dormir con un Extraño no es el peor de mis pecados, el mayor es haberme enamorado de alguien que nunca me ha amado.