Capítulo 30

Ya era el momento, todos los miembros de la familia Nanase hacían su aparición ante aquella multitud de importantes personajes del mundo deportivo. Los tres caminaban con pasos lentos y elegantes, se podía escuchar sus pasos a ritmo al estruendoso silencio que dejaron los invitados al verles aparecer tras la elegante voz del maestro de ceremonias. Todos estaban atentos, el tema principal de la noche seria revelado, ahí se acabarían los cotilleos de casi todos, ahí se conocería de una buena vez cual era el motivo para tener a todos reunidos en esta nublada noche.

El señor Nanase tomo la palabra mirando al público — Buenas noches y bienvenidos sean todos— ahora dirigiéndose a su esposa quien colgaba a su brazo izquierdo. La miro de frente tomando con ambas manos las de ellas y pronuncio — esta hermosa dama es mi amada esposa, una mujer que durante toda su vida lucho junto a mí para llevar a cabo el proyecto que hoy se llama Nanase Corp., una pequeña gota de agua que gracias a la paciencia y apoyo de nuestros seres querido se había hecho todo un mar de realidades y sueños cumplidos. — todos en el salón iniciaron aplausos, amigos y familiares identificados con sus palabras silbaban a lo lejos en señal de apoyo. — El que está aquí a mi lado — soltó con movimientos delicados a su esposa para poner atención en su hijo quien posaba a su diestra. — Es mi columna, una persona que me ha llenado de orgullo durante toda mi vida. No ha sido perfecto, durante su juventud ha cometido muchísimos errores, pero con orgullo pudo crecer y aprender de ellos. — Haruka está nervioso, su corazón latía de una manera aterradora, no sabía que haría su padre realmente, buscaba a Makoto entre la multitud, quería tener un símbolo de tranquilidad que en el momento no podía tener. Mostraba serenidad, mostraba elegancia, pero todo era algo superficial, por dentro estaba tan temeroso de las palabras de su padre. — Son ellos quienes aquí a mi lado me dan la fuerza y el honor de poder anunciar la nueva fusión de Nanase Corp. — Haru estaba al borde perder la serenidad al escuchar la palabra que con grandeza pronuncio su padre ¨Fusión¨, con esto estaba dando claramente su decisión y opinión con relación a la plática anterior, había optado por el matrimonio. Pero ¿Qué haría para escapar de ello? — A partir de ahora — Continúo el Sr. Nanase — la empresas Nanase Corp. Será expandida a toda américa Latina, nuestros nuevos socios latinos serán un brazo más para este gran proyecto que cada día crece más. Quiero agradecer a todos los del equipo Nanase y sus divisiones , todos han formado parte de esto, sin ustedes no seriamos más que una idea, sin ustedes solo seriamos nada.

Haruka estaba mudo, se había preparado mentalmente para enfrentar a sus padres tras telones, no aceptar el matrimonio por nada en este mundo. Pero el anuncio fue otro, no compromiso, no alejarse de Makoto, todo fue un susto que paralizo su corazón levemente por unos cuantos segundos.

Todos iniciaron aplausos, algunos se abrazaban por la dicha de esta nueva y grandiosa noticia, aunque algunos tomaron la noticia como algo bueno, para otros era una importante oportunidad de ascenso y crecimiento, pues así era Nanase Corp, si ella crecía todos lo hacían.

Tras despedirse, el Sr. Nanase les dirige las últimas palabras —Ahora a disfrutar de la fiesta y muchas gracias por su presencia esta noche. — todos concluyeron con aplausos en repetición al tiempo que los Nanase bajaban del escenario.

.

.

.

.

Ya en la parte baja del elegante proscenio, antes de ser envueltos por la multitud que les felicitaba, el padre de Haru le dirige cálidas palabras — Confió en ti hijo, y sé que has elegido el camino correcto. — Tras esto la pareja es absorbida por la muchedumbre que les rodeaba.

El Nanase menor estaba quieto, feliz. No sabía cómo ocultar la dicha de tener aquellos padres tan maravillosos, la gran alegría de verse en un futuro con el amor de su vida sin ocultarlo de ellos, aceptaban su relación, bueno, aun no sabían que se trataba de Makoto, un hombre, pero estaba seguro que ese detalle no les importaría, puesto que había aprendido de ese gran hombre al que llamaba padre que en una relación solo importa el amor, no el género.

Levemente Haruka fue puesto de nuevo en sus zapatos al ser nombrado varias veces por una voz desconocida.

— Nanase San, Nanase San — Se escucha una voz insistente desde unos metros detrás del pelinegro, quien levantando la mano trataba de llamar la atención de Haruka.

— Buenas Noches — se dirigió al encontrarse con más cercanía de aquel extraño

— Buenas Noches, Nanase San. Me alegra verle después de tanto tiempo — Dijo con alegría aquel misterioso joven

— Quisiera decir los mismo — manifestó el más bajo — Pero ¿nos conocemos?, es que realmente no recuerdo haberle visto antes.

Haruka estaba levente confundió, un tipo elegante y aparentemente familiarizado con la empresa se le acerca con tanta familiaridad y no tenía posibilidad de saber quién es.

— Bueno, es normal que no me recuerdes. Hace tanto que salimos de la secundaria que me imagino que no te acordaras de todos tus ex compañeros, y mucho menos con los que no eran parte del club de natación. — el joven extendió una tarjeta de presentación en dirección al pelinegro. — Soy Tadanori Sera, fui tu compañero en la secundaria, pertenecía al club te atletismo y además… fui el joven que hiso el comentario que te molesto tanto en tu fiesta de despedida. ¿Ahora me recuerdas Nanase? — Acomodo sus lentes con lentitud para esperar una respuesta.

Haruka reacción ante aquella presentación, si bien ya sabía de quien se trataba. Sera San era un prodigio del club de atletismo, durante un tiempo fue senpai del club para Ryugazaki, pero más que ello no tenía más información sobre esta persona, por lo que es normal no recordarle en este momento. Aunque con respecto a la fiesta no recordaba con exactitud quien había iniciado el rumor, pero enterarse que tenía esa persona en frente le hacía sentir incómodo.

— Sera San, si ya recuerdo, fuiste senpai de Ryugazaki en la secundaria. Lamento no haberte reconocido pero como sabrás no hubo una relación de por medio entre nosotros que forzara a ello.

— Eso fue cruel Nanase San — Sonrió levemente — más cuando debería agradecerme que gracias a mí, usted y Tachibana San volvieron a ser amigos. — Haru no pudo evitar poner más atención a los que comentaba el alto joven.

— ¿a qué te refiere? — era normal que asumiera que entre Makoto y Haru hubiera un tipo de enojo por lo sucedido hace tanto tiempo, pero como podría aquel hombre saber sobre su situación con Makoto actual, y más importante ¿Por qué dice ¨ Gracias a él ¨?

— B-bueno ya sabes, sobre su pelea y el hecho de que ya están llevándose bien — Dijo un poco intrigado al notar la extraña expresión de Haru.

— Solo fueron cosas de infancia, un enojo menor, ninguno le dio mucha importancia y por ello fue fácil volver a nuestra antigua amistad, no creo que tengas algo que ver realmente. — Haru busco una excusa intentando salir rápido de la incómoda conversación.

— ¿Un enojo Menor?, yo no diría eso. Al menos no para Tachibana, él estuvo bastante tiempo en rehabilitación, sus ataque de depresión fueron un tema bastante sonado entre los graduados, muchos pensaron que se suicidaría.

Era la primera vez que Haruka escuchaba de alguien sobre la situación de Makoto, hasta ahora nadie se atrevía a romper el silencio, incluso el mismo Makoto cerraba ante aquel tema.

Un mesero pasa entre ellos, sirviéndoles copas se vino o shampage según su elección.

— En eso creo que estas equivocado, no fui la causa de aquel incidente de Tachibana — Si bien le molestaba recordar lo que había pasado a su novio por culpa de un idiota que le lastimo su corazón, también era importante ver lo que algunas personas pensaban, en el caso de Tadanori Sera que creía que el causante había sido Haru y no un ex amante.

— Espera Nanase, por lo que estoy entendiendo, ¿tú no sabes nada de los que paso con Tachibana después de la fiesta? — Sera tenía una expresión de sorpresa, tomo a Haruka por el brazo y lo llevo un poco más alejado de las multitudes, manteniendo a ambos dentro del local.

— No, no sé qué paso, pero hasta donde sé, el problemas de Makoto no tuvo nada que ver conmigo — Estaba convencido de ello, Makoto se lo había dicho, la culpa fue de alguien que le rompió el corazón, no de él.

— ¿Qué no? — Sera Chasqueo los dientes — Tiene que ver contigo, y mucho, por lo que paso aquel día, por irte de esa forma Tachibana paso el peor momento de su vida. Todos sabíamos que era Gay y pensábamos que tú lo sabias, no era mi intención que pasara aquello esa noche, pero sea lo que sea que le dijiste a Makoto le destrozo, no, peor aún, lo destruyo.

— Imposible — Haruka estaba en un estado de shock y asombro simultáneos, su mirada era alarmante y su expresión de miedo. — Todos lo dijeron, la causa de aquello fue cuando le rompieron el c…

— ¿Corazón? — Interrumpió Sera — Eso es correcto, pero quien se lo rompió fuiste tú Haruka Nanase. — Sera apuntaba a Haru con su dedo mientras movía lentamente su copa de vino.

— No, No es posible, estas mintiendo — Tomo un sorbo de su copa, como si esta le diera la fuerza para entender la realidad.

— ¿Por qué lo haría?, no ganaría nada mintiéndote cuando tienes a Tachibana quien me desmienta. Nanase con esto no espero obtener nada, pero saber que culpas a otro por el dolor que tú causaste no es justo. Tachibana estuvo en una mala situación, pasaba días sin probar bocado, su cuerpo se desgastaba, su madre lloraba cada día pidiéndole fuerzas para poder ayudar a su hijo, al único que le permitió acercarse fue a ese chico de Samezuka, Matsuoka paso meses cuidando de él hasta el momento de tener que irse a Australia.

— E-esto no puede ser posible — Se repetía una y otra vez

— Por un tiempo trabaje en un centro Psicológico, y allí era tratado Tachibana, fue bastante tiempo después que empezó a socializar, aunque solo con algunas personas. Estaba tan encerrado y avergonzado de su homosexualidad que pensábamos que no duraría de esa forma.

— Pero ¿Por qué todos me mintieron? — Haruka estaba al borde de un ataque de histeria, cuando Sera lo llevo a la parte de atrás donde antes este aguardaba con sus padres y no pueda ser visto por nadie.

— No se la causa y quienes te mintieron sobre esto, pero cuando me topé con Shigino San dijo que todo estaba resuelto

— ¿Kisumi?... ¿Kisumi lo sabía?, Con un demonio ¿cuantos más lo sabían?, ¿cuantos más me vieron la cara de estúpido? — Haruka tomo a Sera por el cuello con la única mano libre que tenia

— Pues todos los miembros del club de natación eran consiente de ellos, Matsuoka, Yamazaki y la primera persona a quien le conté sobre esto hace años fue a…

— ¿Quién con un demonio?, ¿Quien más formo parte de este maldito circo para mentirme y verme la cara de imbécil?

— A tu padre, el Sr. Nanase. Cuando la situación de Tachibana se puso peor, él fue la primera persona a quien le conté lo que sucedió, fue la primera persona a quien le pedí ayuda con la situación de Tachibana.

La copa aun llena cayó al suelo mientras se deslizaba lentamente entre los dedos de Haruka, estaba paralizado, herido, se sentía traicionado, no por Nagisa, no por Rei, no por los demás, se sentía traicionado por una de las personas que más amaba… aquella que le dio la vida… su padre.