Disclaimer: Los personajes le pertenecen a la grandiosa Stephanie Meyer, la trama, lugares y algunos personajes son de mi propiedad.

Capítulo 4

Pov: Edward

— ¡Pero qué demonios te pasa! — grite cuando estuve afuera del restaurant. Le quite la alarma al coche, esto era el colmo de Alice, ella no podía actuar de esa forma.

— ¡No puedo creer que no lo veas! ¡Esa estúpida esta con Jasper y coquetea contigo! ¡Tienen una hija!— me grito Alice de vuelta. Me acerque a ella tomándola por el brazo la acerque a mi tanto como podía, nuestras narices estaba casi rozándose.

— ¡Todo esto es por los celos! — afirme y le grite. Emmett solo nos miraba. — ¡Joder, él no es nada tuyo, ni siquiera él sabe tu nombre! ¡Despierta niña!

— Bueno Chicos ya basta —Emmett se puso entre Alice y yo, ya que si no me detenía diría cosas que luego al estar más calmado me arrepentiría mucho. — Primero, Bella no tiene ningún novio y segundo Jasper no es el padre de Vanessa ya que la niña es hermana de Bella — termino y se subió al coche.

— Metete —le ordene a Alice. Su rostro se había desfigurado al saber que todo lo que pensó era mentira.

Suspire entrando al coche y me puse a manejar pensando en lo que Emmett nos había dicho.

— ¿Cómo sabes lo de bella y Jasper? —pregunte un poco más calmado luego de unos minutos de silencio.

— Rose me lo conto —respondió Emmett con una estúpida sonrisa. Por supuesto, su nuevo amor y espero que sea el único.

— ¿Y ella quién es? — pregunto Alice más calmada, aunque de seguro estaba un avergonzada por el espectáculo que acaba de dar en el restaurant.

— Pues ella hubiera sido tu cuñada, pero como veo, creo que no lo será — Dijo Emmett en tono de burla. Ósea que Rose es la hermana de Jasper, por eso se parecían.

— ¡Mierda! — se quejó Alice cruzándose de brazos, hundiéndose en el asiento. sonreí, a mi hermanita le costara caro este arrebato.

— Bueno déjame decirte que tendrás que ganarte a la hermana antes de atacar a Jasper, pero creo que después de lo de hoy será muy difícil — dije y Emmett rio con ganas. — Además creo que deberías de disculparte con Jasper y Bella por lo de hoy, creo que así ganarías unos puntos extras. Pero aun así todo se volvió en tu contra.

Al llegar a la casa Alice fue la primera en bajar, estaba enojada y avergonzada y yo también lo estaba no podía creer lo que Alice había hecho jamás había actuado de esa manera y claramente exploto de la peor manera. Emmett me miro y se encogió de hombros ya que sabía que había molestado a Alice, pero nadie más tiene la culpa que ella. Apague el motor y me baje, tenía pensado ver a Bella, pero con lo que con Alice hizo todos mis planes se habían esfumado como el humo que estaba saliendo de la cocina.

— ¡Mierda! —Dije y Salí corriendo hacia la cocina, allí estaba mamá sacando una bandeja del horno con algo que estaba quemado.

— ¿Pero qué paso? —pregunto Alice abriendo las ventanas para que el humo saliera.

— No lo sé, juro que había dejado la temperatura exacta, incluso le faltaban minutos para la cocción. — Sentí unos bracitos abrazarme y un cuatro patas detrás de mí. Mire a mi hijo que me miraba con esos ojitos de niñito bueno. Creo que este travieso está detrás de todo esto.

— ¿Jake? — pregunte imaginándome lo que había pasado, esto ya había ocurrido hace unos meses cuando estamos viviendo en california. Pero conociendo mis artes culinarias podría decir que también había culpa en mí.

— ¿si papi? — pregunto inocentemente. Ja, este niño sí que es travieso.

— ¿Jugaste tú con la palanca de la cocina de la abuela Esme? —le pregunte apuntando la perilla del horno.

Jacob solo asintió poniendo sus ojitos a lo gato con botas.

Me puse a su altura para que pudiéramos hablar mejor y el pudiera entender mejor lo que tenía que decir.

— Jacob sabes muy bien que no puedes jugar en la cocina y mucho menos con las perillas — el solo me miraba. —tienes que pedirle perdón a la abuela por lo que hiciste. — Mi hijo Asintió.

Me levante y Jake camino hasta mi madre abrazándola le susurro.

— Lo shiento abelita — mi madre se inclinó lo suficiente para besarle la cabeza.

— Tranquilo todo está bien — mi madre como siempre era un amor y aunque el almuerzo se había estropeado ella de buen humor.

— No lo vodvede a haded — Jacob miro a mi madre y ello solo sonreír.

— Bueno, creo que es mejor que cocine para darles el almuerzo. — dijo mi madre con una sonrisa en los labios.

— No te preocupes que ya me ocupe de eso — dijo Emmett entro por la puerta de la cocina con el teléfono en la mano sonriendo como lo hacía mi hijo. — Pedí pizza para todos, es lo más fácil y ya que tengo hambre, es lo más rápido ya que tengo turno en un par de horas — sonrió mientras ponía el teléfono sobre el desayunador.

— Bien, creo que eso es perfecto —Dijo mamá aunque estaba un poco triste, no le gustaba que comiéramos comida poco saludable. A ella le encantaba cocinar y Jake había echado a perder su almuerzo.

— Aun puedes cocinar en la cena — dije tratando de consolar a mi madre, cosa que función ya que ella sonrió y comenzó a sacar las cosas para poner la mesa.

Almorzamos entre risas ya que Jacob no paraba de decirnos y mostrarnos lo que había hecho con su perro que había decidido llamarlo Bobby, yo pensaba que era un nombre bastante común y me pareció genial que él lo escogiera. A mamá se le había olvidado el incidente de la cocina y sonrió toda la tarde. Cuando Jacob se durmió en el sofá junto Bobby, mamá lo tapo con una manta y se fue a la cocina para preparar la cena, creo aprovecharía que el pequeño diablillo estaba durmiendo para que no estropeara la cena y esta vez comer saludable, Alice había salido y podía adivinar a donde había ido, esa chica no descansara hasta conseguir lo que quiere, solo espero que pueda disculparse con Jasper y con Bella, de lo contrario se le hará muy difícil su meta. Emmett se fue al hospital ya que tenía un turno de noche, él estaba feliz, aunque cualquiera diría que le gusta su trabajo yo bien sabía que era por otra cosa y era porque vería a Rose, eso era bueno, ya era hora de que mi hermano mayor sentara cabeza y Rose parecía una buena mujer, era fuerte y con carácter capaz de poner a Emmett en su lugar.

Mi curiosidad mataba y necesitaba saber más de la vida de Bella, era extraño que en estos días se metiera en mi cabeza y que de ahí no la pudiera sacar jamás. Tenía que saber escondía esos ojos llenos de dolor y tristeza, esos ojos achocolatados me tenían intrigado y encantado, yo quería saber todo de ella, hasta el más oculto secreto. Mamá debía de saber algo de Bella, ella y papá se habían mudado haces un poco más de dos años, por ende deberían de saber algo.

Con decisión y un poco nervioso camine hacia la cocina, no sabría cómo lo tomaría mamá, aunque ciertamente me ganare algunas preguntas incomodas pero era el costo que tenía que pagar por saber algo de esa chica que me traía despierto la mayoría de las noches.

— ¿Mamá? — la llame cuando entre en la cocina, ella estaba buscando algo en la nevera.

— Dime hijo —me respondió cerrando la puerta y poniendo en el mesón toda clase de verduras.

— ¿Puedo hacer unas preguntas? — dije con mucho cuidado. Ella me miro con una ceja arqueada.

— ¿Sobre qué seria? — pregunto sin darle mucha importancia, ella comenzó a cocinar y picar las verduras.

— ¿Qué sabes de Bella? — pregunte directamente, de nada sirvió andar con rodeos.

— Bueno… ella una chica muy responsable para la situación por la que está pasando — Dijo sin mirarme y seguía picando poniendo todo debajo del agua para luego ponerlo en la olla.

— ¿Situación? ¿Qué situación? —pregunte cada vez más intrigado, sabía que no me daría una respuesta clara y tendría que seguir haciendo pregunta tras pregunta.

— Dime ¿Por qué quieres saber de ella? —pregunto mamá finalmente mirándome y dejando todo lo que estaba haciendo.

— Bueno, la conocí el otro día en el hospital cuando encontramos al cachorro de Jake, te acuerdas que te lo conté ¿cierto? — pregunte tratando de sonar un poquito inocente.

— Claro que me acuerdo pero no entiendo por qué tu interés en ella —me respondió y siguió con lo que estaba siendo, muchas veces mi madre podría ser muy cerrada para algunos temas.

— ¿Me dirás o no? —pregunte de nuevo un poco más alterado, tenía que saber que había detrás de Bella Swan, mamá no era la única opción que tenía, pero creo que era la más confiable, también estaba papá pero el sería un poco difícil.

— Bien — sonrió y saco algo de carne de la nevera para luego comenzar a cortar en trozos, ni idea de lo que estaba cociendo pero ya estaba saliendo rico olor. — Isabella Marie Swan, hija de Charlie y Renee, dejo la escuela para criar a su hermana Vanessa Elizabeth Swan.

— ¿Por qué dejo de estudiar? ¿Qué hay de su padre y de su madre? — pregunte nuevamente cada vez que mamá decía algo sobre ella mi mente buscaba más preguntas.

— Charlie murió hace dos años cuando una gran tormenta se desato en Forks, él fue ayudar a las personas que viven en la Push. Pero hubo un accidente y el falleció. Renee había tenido a su segunda hija, después de que supo de la muerte de Charlie ella no fue la misma. Cuando le dieron el alta en el hospital se desatendió de la niña dejando a Isabella sola con una recién nacida. Para tener solo 16 años, fue bastante madura, se hizo cargo de su hermana y de todo lo del funeral de su padre. — puso la carne en la olla y la coloco sobre el fuego. — Charlie falleció el 7 de Agosto del 2004. Por eso Bella dejo la escuela y se enfocó en la niña, comenzó a trabajar y pagar las cuentas que dejo Charlie, también a costear todo lo de la niña. Además de tener que preocuparse por su madre, que se volvió drogadicta, alcohólica y prostituta — Negó con la cabeza mientras cocina.

Imaginarme Isabella teniendo que soportar todo aquello y sin tener a nadie que la apoyara. Tener que dejar la escuela y dedicarse a su hermana, dejar todo tipo de sueños del futuro porque su madre no pudo con el dolor, era algo terrible. Jamás pensé que detrás de aquella muchacha había tremenda situación llena de dolor y tristeza, por eso estaba tan asustada aquel día en el hospital, haber perdido de vista a Vanessa, debe de haber imaginado un montón de cosas mala y sobre todo teniendo en cuenta que su madre no era la mejor de todos. Me pregunto cómo habría sido su vida antes de que su padre muriera. Aun me cuesta digerir todo lo que mamá me conto, era difícil pensar que en un pueblo donde todos se conocían sucediera algo así y nadie la ayudara. Vanessa era una niña hermosa, inteligente y muy cariñosa, no podría pensar jamás que su madre no quiso hacerse cargo de ella. El dolor de perder a alguien cercano es difícil pero teniendo a dos hijas debería de ser fuerte y salir adelante.

Ella opto por el camino fácil y escondiendo su dolor tras las drogas, el alcohol y la prostitución sin darse cuenta de que esta hiriendo a sus hijas, dejándolas sola por las noches ante cualquier peligro, aunque Forks parecía tranquilo en todo lugar hay gente mala. Ahora que conozco esta parte de la vida de Bella la admiro de alguna manera me siento orgulloso por la forma en la que se ha enfrentado a esto, lo estaba siendo de forma madura para su corta edad. Eso era algo de admirar, no todas las jóvenes son así, otras hubieran preferido el camino fácil pero Bella, había decido el camino difícil y eso la hacía una gran mujer.

Sin darme cuenta una sonrisa se había formado en mis labios.

— Intuyo que esa sonrisa no es porque mamá está cocinando y por lo veo y toda las preguntas que me has hecho, puedo asegurar que estas interesado en Bella — Mi madre me saco de mis pensamientos.

— Es solo curiosidad — dije mirando a todos lados menos a mi madre, jamás me había interesado una chica desde la muerte de Leah ya que había sufrido demasiado y creo que mamá se estaba emocionando porque me miraba con los ojos llenos de emoción y esas cosas. Ella siempre me decía que tenía que rehacer mi vida, conocer a alguna chica pero desde ese día solo me había dedicado a mi hijo.

— Si claro — mi madre rio fuerte. Claramente estaba interesado.

—Si me interesara en Bella ¿tendrías algún problema con eso? — pregunte, además de curiosidad quería saber la opinión de mi madre sobre Isabella. Aunque ella jamás se entrometería en nuestra vida amorosa solo con vernos feliz todo iría bien.

— Ella es una mujer madura, lleva las riendas de su casa, cría a una niña de dos años, trabajar y protege lo que ama con su vida, para mi ella es una gran persona no podría objetar nada en contra de ella — revolvió algo en la olla y me dio la espalda, creo que más bien me dejo pensar las cosas que me acaba de decir.

Saber que mi madre tenía la alta estima a Bella me alegraba el día, ya que la opinión de mi madre valía mucho para mí, ella siempre me había aconsejado

sobre mi relación con Leah y al final tuvo razón en varias cosas.

Mi padre había llegado de su turno y Jacob había despertado de su siesta, poniéndolo más activo que de costumbre, mamá tenía todo listo para cenar. Papá nos contó sobre su día en el hospital y todo lo que sucedió, mamá no se había quedado callada en cuanto a mis preguntas sobre la vida de Isabella, papá también me dio su opinión, claro estaba que ambos admiraban a Bella de cierta forma, pero no estaban de acuerdo en lo que Renee había hecho. Obviamente nadie estaría de acuerdo de cómo tomo las cosas. También me conto que él había tenido que darle la noticia de la muerte de Charlie a Bella. Claramente fue algo muy difícil de hacer.

Al terminar la cena y con mi cabeza llena de cosas por las que pensar y asimilar, lleve a Jacob para que tomara una ducha antes de dormir, el pequeño me dejo todo mojado y el baño hecho un asco, mamá nos retó por el desastre que teníamos, cuando al fin Jacob dejo que lo bañara, lo seque y le puse su pijama, dulcemente me pido que le leyera un cuento y así lo hice.

Se quedó profundamente dormido cuando Bobby vino acostarse junto a él, decidí darme un baño y poder despejar mi cabeza, desde que mis padres me contaron un poco de la vida de Bella no he podido dejar de pensar en ella. Por Dios tenía la misma edad de Alice. Era una niña, una niña que tuvo que crecer

con solo 16 años, mientras la demás niñas pensaban en novios, maquillaje y bailes, Bella estaba en casa cuidando a su hermana y trabajando duro para sobrevivir.

Con el pijama puesto baje a la cocina por un vaso de lecho ojala eso pudiera ayudar a que mi cerebro deje en paz a Bella por un momento. El pensar en ella me dejaba como tonto, me había perder la concentración. Servir la leche y sentí la puerta principal abrirse

y cerrarse, adivine que sería Alice, pero era demasiado tarde para ella aunque viviéramos en un pueblo con solo dos semáforos era igual de peligroso andar sola en la noche.

— ¿Insomnio? —pregunto con sus ojos rojos. Había estado llorando eso era seguro.

— ¿Estuviste llorando? — pregunte aunque era obvio quería saber porque.

— Hable con Jasper — murmuro sentándose en la mesa de la cocina. Tome mi vaso y me senté frente a ella, estaba que me caía de sueño, mi cuerpo se había relajado, pero mi hermana necesitaba apoyo y se lo tendría que dar de alguna forma aunque me estuviera muriendo de sueño.

— Cuéntame lo que paso —le pedí mientras que tomaba un sobro de leche helada, ojala me despertara un poco.

— Espere hasta que cerrara el restaurant por eso llegue un poco tarde — alce mis cejas para que fuera al meollo del asunto. — al acercarme a él, el comenzó a decirme que no quería saber nada de mí, que había herido a una de sus amigas y que jamás iba a tolerar algo así volvería a suceder. Que iba a proteger a Bella con su vida si fuera necesario ya que ella no necesitaba más dolor en su familia. Le pregunte a que se refería y el me conto parte de la vida de Bella. Le pedí perdón por haber sido una perra y haber tratado a Bella de esa manera. Él me aconsejo a acercarme a Bella y pedirle perdón a ella también, pero que eso no cambiaría nada — Sorbió su pequeña nariz.

Sabía que algo más le había dicho Jasper pero que ella no quería repetir, quizás por eso había llorado y seguía triste, decidí no preguntar más y darle un enorme abrazo confortándola y dejándole saber que yo estaba allí para ella. Luego de esa fraternal charla que tuvimos decidimos que era mejor descansar y que cuando ella estuviera lista iría a hablar con Bella. Al final de cuentas la leche me ayudo para quedarme dormido con rapidez.

Domingo día de descanso según toda la gente normal tiene entendido que en este día se duerme hasta tarde, pero creo que mi hijo no es normal y mucho menos sabe que el domingo es para dormir lo más que se pueda, porque hace más de quince minutos que está saltando en mi cama, repitiendo una y otra vez que tenemos que salir a pasear. Se me había olvidado que le había prometido a Jacob ir a la playa. Eso me hizo aprender que a un niño jamás se le promete nada ya que ellos se acuerdan de todo.

— Ve a la cocina y dile a la Abu que por favor te de desayunar iré en un par de minutos — le ordene a Jacob, en un par de segundos después sentí que su cuerpo dejaba mi cama en paz, suspire al sentir sus pies correr hacia la cocina. Paz era todo lo que quería.

Mire la hora y era un poco tarde, era la primera vez que Jacob dormía gran parte de la mañana, eran las 11 de la mañana y tampoco podía creer que yo había dormido tanto. Creo que lo de anoche me dejo bastante cansado, me pregunto cómo habrá amanecido mi hermana. Sin perder tiempo me levante y duche, mi estómago rugió y me apresure a ir a la cocina para poder comer algo. Allí solo estaba mamá y Jacob comiendo. Emmett de seguro estaba durmiendo es su casa.

— ¿Cómo amaneciste? — pregunto mi madre poniendo frente a mí una taza de café, un plato de tostadas y huevos revueltos.

— Bien, creo que si pudiera seguir durmiendo lo haría, hay algo en este pueblo que me hace dormir mucho — dije poniéndome a comer, tenía mucha hambre.

— Creo que mayormente es por el silencio del pueblo, has estado acostumbrado al ruido de la cuidad pero créeme que esta paz te ayudara y ayudara a Jacob — Mi hijo estaba entretenido con su ensalada de frutas.

— Eso espero — dije con la boca llena, definitivamente este era un gran cambio para ambos.

Al terminar el desayuno y ayudar a mamá a limpiar la cocina, le cambie de ropa a Jacob y salimos hacia port Ángeles, era fácil llegar allí ya que solo tenía que seguir conduciendo por la 101, papá me había dicho que fuera a La Push pero no me detuve a considerar esa opción. Port Ángeles era más grande que forks y eso le encantaría a Jacob ya que se podría entretener un poco más y conocer más, luego iríamos a la Push. Me detuve en la bacinera para llenar el estanque para no pasar un mal rato de vuelta. Me estacione frente a la playa, Jacob parecía feliz por estar allí, él amaba el mar.

— ¡Vamos Jake! — le llame mientras caminábamos por la orilla del mar, Bobby había venido con nosotros, el perro le había tomado cariño a Jake o Jake al perro, ya no importaba, la verdad era que el cachorro corría feliz por la arena y volvía donde Jacob estaba.

Mirar a mi hijo feliz me hacía pensar en todas las decisiones que había tomado desde que supe que Leah estaba embarazada. Haber venido aquí era lo mejor decisión que había tomado por nosotros, teníamos muchas cosas que sanar y no quería que mi hijo creciera en una ciudad donde había demasiado dolor y tristezas en los ángeles por lo que estar aquí cerca de mi familia y en un lugar donde podía encontrar paz sin que los fantasma del pasado atormenten mi pequeña familia.

Solo esperaba que cuando mi hijo creciera encontrara una mujer que lo quisiera y que jamás lo engañara, que jamás sufriera como sufrí yo. Solo quería lo mejor para mi hijo.

Jacob llego a mi lado y nos fuimos a la casa, había sido un día lleno de risas por parte de Jacob y lleno de alegría para mí con solo ver como mi hijo se entretenía con el perro. Habíamos almorzado en un restaurant cerca de la playa, disfrutando de un buen plato de pescado con papas fritas y algo de jugo de naranja. Me preguntaba constantemente si Bella había comido algo o si estaría bien.

A Jacob le encanto y se comió toda la comida, cuando en el plato de un niño hay papas fritas todo sabe mejor. Luego paseamos por una feria artesanal que había en la orilla de la playa, donde Jacob había insistido en comprar algunas cosas para sus tíos y sus abuelos. Con muchas cosas y con Jacob agotado volvimos a casa cerca de las nueve de la noche, él iba durmiendo en su asiento en la parte trasera del coche.

Fue un día perfecto como hace tiempo que no lo teníamos.

Lunes como odiaba los lunes y más cuando tu cuerpo se ha estado a acostumbrando a la paz que te ofrece el pequeño pueblo, eran las 6:30 de la mañana, hoy mi turno empezaba a las 7:30 am, porque hoy mamá llevaría a Jacob a la guardería. Cuando baje las escaleras papá iba saliendo de la cocina con una humeante taza de café.

— ¿Listo? — me pregunto con una sonrisa divertida en el rostro.

— creo que sí, pero primero iré por una taza de café y nos vamos — dije entrando a la cocina me prepare mi taza de café, tome mi maletín y salí siguiendo a mi padre, ya tenía mi coche por lo que preferí irme en él. Papá salió y lo seguí, los ojos me pesaban y creo que quedarme hasta tarde pensando en bella me estaba pasando la cuenta. Además de agregarle el silencio del pueblo lo que no me ayudaba cuando tenía que levántame temprano.

Al llegar al hospital marque mi tarjeta y me dirigí a mi consulta, mi día fue bastante ocupada, entre paciente y paciente mantuve mi mente ocupada pero cuando quedaba tiempo libre mi mente viajaba hasta donde quiera que Bella estuviera solo quería que estuviera bien al igual que Vanessa. Cuando a las 1 de la tarde me dio hambre y salí directo a la cafetería, durante toda la mañana no había visto a mi padre y tampoco a mi hermano, espero que ahora los pueda ver aunque sea un ratito.

— Deme un café negro y un sándwich de pollo por favor —le pedí a la señorita que me miraba como si tuviera tres cabezas.

— Por supuesto —murmuro la chica detrás del mostrador me dijo el total y cancele, ella me dio mi pedido y me fui a sentar en una de las mesas vacías que habían. La chica estaba nerviosa ya que casi se cae cuando la mire.

Estaban en la mitad de mi sándwich cuando entro Emmett buscando algo o alguien, jamás me acostumbraría a verlo en su traje celeste. Era demasiado divertido aunque su rostro detonaba preocupación y cuando al fin se posaron en mi persona corrió literalmente hasta donde yo estaba al instante me preocupe, no era normal en Emmett estar así, solo pensaba en mi hijo y que él estuviera bien.

— Por fin te encuentro — dijo tomando mi brazo y llevándome con él.

— Me estas asustando dime ¿Qué es lo que está pasando? —pregunte cuando al fin puse zafarme de su agarre.

— Bella esta en urgencias — me explico mirándome detenidamente.

— ¿Qué? — dije confundido. Bella en urgencias. ¿Qué había pasado?

Sin pensarlo corrí hacia Urgencias, la busque por los boxes que allí habían, ganándome varios reproches por mi actitud pero cuando abrí una de las ultimas cortinas, allí estaba sentada en la camilla, su pelo tomado en una cola de caballo despejando su rostro y dejando ver un ojo completamente hinchado y morado, el costado de su boca también estaba morado casi llegando a negro. Estaba solo en brasier y sus brazos estaban en el aire mientras que mi padre le estaba revisando una de sus costillas, ella hizo una mueca cuando mi padre toco sus costillas. Una ira demasiado grande creció en mí, no sabía que estaba pasando, algo no estaba bien, solo hace unos días había conocido a esta chica y ya tenía sentimientos por ella.

Pero porque mi corazón latía de esta manera, porque estaba congelado ante ella y mi padre, porque sentí unas ganas horribles de golpear a quien le hizo daño. Solo quería protegerla con mi vida, no quería que sufriera más.

— ¿Edward? — pregunto Bella en un susurro mirándome fijamente.

— Hijo, ¿Qué estás haciendo aquí? — pregunto mi padre mirándome inquisitivamente.

— ¿Cómo está? — Le pregunte a mi padre sin dejar de mirar a Bella, temía que si quitaba mi mirada de ella podría desaparecer.

— Bien ella tiene un par de fracturas en las costillas, su ojo y boca está en perfectas condiciones dentro de lo que cabe. — respondió mi padre.

— ¿puedo atenderla? — le pregunte, el levanto la ceja, sabiendo que esta no era mi área pero de igual manera sabría qué hacer. Además estaba en el descanso por el almuerzo.

— Por supuesto — mi padre se levantó y salió del box palmeando mi espalda.

Me senté y toque cuidadosamente las costillas de Bella, al momento en que mi mano toco la piel de bella ella dio un respingo y sus mejillas se sonrojaron aún más.

— Lo siento— dije un poco nervioso, era una situación incómoda para ella, pero no podía dejar de mirar su piel era demasiado suave y me daba rabia que esos moretones empañaran su blanca piel.

— E…está bien —dijo atragantándose con las palabras. Me di cuenta por su actitud y de la manera en como había reaccionado a mi toque de que ella podría ser virgen, sonreír levemente al imaginarla sobre mi cama, desnuda con pelo revuelto a causa de una noche de pasión, me la imagine entregándose a mi sin ataduras y disfrutando de mi toque.

Negué con la cabeza y trate de pensar en Emmett en una zunga horrible para que mi amigo se apagara ya que tenía trabajo que hacer y no sería ético que mi amigo se hiciera presente. Al ver a ella ya le habían hecho unos rayos x procedí a vendarle las costillas.

— Si están muy apretadas avísame no queremos que te quedes sin aire — dije tratando de alivianar la situación.

— te avisare si estoy muriendo a cause de la perdida de aire — sonrió dulcemente y sus mejillas se tornaron rojas. Me encantaba ella, era muy inocente.

Asentí y me puse a vendarla, estaba sentado y mi rostro quedaba en la altura de sus pechos, cosas que hacía que mi trabajo fuera más difícil de lo que era. Con mucho esfuerzo trate de concentrarme y al terminar el vendaje me levante quedando demasiado cerca de sus labios, demasiado peligroso, podía sentir el sabor de sus labios en los míos.

Mis manos estaban haciendo su trabajo por sí solas, no me podía controlar, desde que la había conocido no la había podido arrancar de mi cabeza, mis manos acariciaron sus brazos viajando hasta llegar a su cuello, con sutileza y cariñosamente tome su rostro. Sus ojos no dejaban los míos y su lengua apareció lamiendo sus labios. Dándole la opción de retirarse lentamente me acerque a sus labios, quería probarlos, quería sentir sus labios, estaba a un milímetro de poder besar esos labios carnosos rosado cuando una voz nos hizo separarnos. Nuestra burbuja había explotado sin darnos cuentas volviéndonos a mundo real.


Bueno aqui les dejo un nuevo capitulo, decidi actualizar hoy y el domingo. Gacias por su apoyo y sus reviews