Los Recuerdos el comienzo de todo...
Al regresar a mi casa cerré mis ojos, solo podía venir a mi aquella historia, el comienzo de todo, algo que realmente no entendía, el por qué a mí me sucedía dichas cosas, tal vez era parte de todo, estos 5 años viviría con mi ahora familia y nada importaba, pero el recuerdo venia de nuevo a mí, desde que tenía 7 años.
¿Louis no crees que es peligroso jugar ahí? – preguntaba con miedo.
No te preocupes, además ya estamos grandes, no nos pasara nada – decía con gran avidez.
Pero yo solo tengo- contaba con mis dedos – 7 años – conteste- tú tienes 8- termine diciendo.
No seas miedosa-me atrajo hacia el – Rosette es una gallina- se burlaba de mí.
No lo soy – le seguí, subiendo aquella capilla, donde estaba la campana a lo alto.
Que gran vista – ponía aquella posee de pirata, comenzamos a jugar pero algo fue lo que rompió aquella alegría, el hermoso paisaje, Louis se había resbalado, estaba sosteniéndolo de la mano mientras lloraba, no podía aguantar su peso era más que el mío – tengo miedo, tengo miedo- lloriqueaba aquel niño.
Louis resiste- se resbalaba cada vez mas de mi agarre mientras yo lloraba, miraba como su cuerpo caía y el impacto detrás de la capilla, un área solitario, cayo aquel cuerpo inerte, yo no pude más, me puse en el centro, debajo de la campana, estaba rezando, estaba llorando, no podía creer lo que había sucedido, no podía creer lo que había pasado.
_Kamijo_
Por favor sálveme- la voz de un niño suplicaba ayuda.
Mmmm la sangre de un niño es la más deliciosa – dije al ver aquel cuerpo.
Hare lo que sea – sonaba suplicante.
Eso suena tentado – me acerque al joven- ¿te gustaría ser mi sirviente eterno?- pregunte.
Seré lo que sea si me ayuda – aquel chiquillo lloriqueaba.
Está bien – mordió aquel cuello, bebiendo la sangre para luego a través de su saliva combinada con la propia sangre del niño, lo puso en su mano, para darle a beber las gotas- es la forma más baja de caer, serás mi sirviente, un vampiro de baja calaña, cuando desee podre matarte, más te vale serme fiel – el chico convulsionaba por dicha combinación, como si se tratase del veneno más letal, aquel niño parecía desesperado, no podía morderme ya que no lo tenía permitido, vio un pequeño gato, con rapidez lo tomo para saciar su sed- ¿Cómo te llamas? – pregunte sin interés.
Louis- contesto.
De ahora en adelante seré tu amo – respondí.
¿Puedo pedir un favor? – pregunto con temor.
Claro – repuse igual era un niño y mi nuevo sirviente.
Me permitirá cuidar de mi amiga – agacho la mirada.
Si es lo que deseas podrás hacerlo – sonreí amable, tenía un nuevo esclavo y no cabía duda que cuando no le necesitara lo mataría en cualquier momento, por ahora solo se encargaría del trabajo sucio, ya que nadie sospecharía de un niño.
_Rosette_
Mientras seguía llorando, unos brazos me abrazaron, era uno de mis hermanos intentando consolarme, no podía parar de llorar.
¿Qué pasa tonta? – a pesar de su manera de tratarme quería que me tranquilizara.
Ahí, ahí – apuntaba hacia el lugar donde había caído mi amigo- Louis murió, Louis murió – repetía una y otra vez.
Pero no hay nada- solo estaba una gran mancha de sangre.
Tras aquello, los padres de Louis hablaron con la policía pero el cuerpo jamás fue hallado. En las calles de París, Francia, en el siglo 19, caminábamos mi familia y los Valois velando a su hijo, sin cuerpo alguno, sabiendo de acuerdo a mi testimonio y al no verlo, que él estaba muerto, que tal vez un loco había visto su cuerpo y se lo había llevado con un fin desconocido, poco sabíamos de ello, se hablaba de asesinos de igual calibre, entre ellos con sus fetiches horribles, era de esperarse que mi mejor amigo, el único que parecía ser mi hermano ante su trato, haya sido utilizado bajo esos fines sucios y ruines, parte de ello era mi culpa, si le hubiera detenido, seguiría vivo, me sentía culpable y todos dejaron de tener esperanza alguna de hallar el cuerpo inerte de Louis
