Minna, soy yo. Tenéis todo el derecho del mundo a pegarme. Lo sé, he tardada muchísimo en escribir esto, pero la verdad es que reitero que dije que no sabía muy bien como continuar la historia. Ayer volví a leer el fic desde el principio y se me ocurrieron un par de ideas para seguir con unos cuantos capítulos más. Espero que este capítulo os guste.

Capítulo 11. La cita que no era una cita, parte 1

El aire me alborota los rosados cabellos que acaban justo en mis ojos. Me encanta mi pelo, pero a veces es una molestia tenerlo tan largo. Sí, sé que solo lo tengo por los hombros pero muchas veces molesta más que si fuera por la cintura. El clima está verdaderamente agradable aunque sigue enturbiado por lo que ha pasado en mi casa con Tadase. Es que… no, no puedo creer lo que casi ocurre. Ha faltado tan poco. Tan poco y casi acabo violada por

"Hinamori, levanta. El bus ya ha llegado" – Kukai siempre estando ahí para mí. Hace tan solo unos minutos que dice que se le ha ocurrido una idea genial para pasarlo muy bien pero no me ha querido decir nada.

"¿A dónde iremos Kukai? Tengo mucha curiosidad" – Me mira y sonríe. Tira de mi brazo cuidadosamente y hace que suba detrás de él en al autobús. Pago la tarifa única para conseguir un billete y me voy hacia los últimos asientos con Kukai pisándome los talones.

Los dos nos sentamos tranquilamente. Yo me dedico a mirar el paisaje y a imaginar a donde podemos estar yendo. Una calle. Otra calle. Salimos del barrio y ya no reconozco ninguna de las calles, ni de las cosas por las que pasamos ahora. Observo a Kukai sin que él se entere. Está sonriente y nada pendiente de las paradas ¿Se sabe tan bien a dónde vamos qué ni si quiera tiene que pararse a oír las paradas? Bueno, la verdad es que de él me lo espero. Después de lo que ha hecho hoy por mí confío en él más que en ninguna persona.

KUKAI POV.

Sé que Amu, mi querida Amu, me está mirando y eso me hace sonreír todavía más. Creo que la va a encantar a donde la llevo. Tengo muy buenos recuerdos de ese lugar de cuando era pequeño e iba con toda mi familia. Es un lugar muy especial para mí, y espero que de verdad le guste mucho a ella. Siento una pequeña vibración en mi bolsillo. Es el móvil. Lo saco y lo abro. Un mensaje, un mensaje de Yaya.

"¡Moo Kukai! Son las 3 y no has aparecido como me prometiste para ir a comer un helado. Yaya-chan está muy triste y enfadada contigo"

Cierto, completamente cierto. Ayer cuando Amu se fue enfadada del Jardín real le prometí a Yaya que iríamos a comer un helado después de la escuela para compensárselo. Siento decepcionarla, no me gusta decepcionar a mis amigos, pero Amu es más importante en este momento. Prometo que se lo compensaré por doble a Yaya.

"Yaya, lo siento mucho. He tenido unos cuantos problemas y hoy no he podido ir. Prometo que en cuando nos veamos te compro no uno no, sino dos helados para ti de lo que quieras. Perdóname y no esté enojada por favor"

Sé que a Yaya le va a encantar que la comprar dos helados y sonrío un poquito. Jajaja es tan adorable. Yaya es como la hermana pequeña que nunca he tenido y que siempre he querido tener. Observo a Amu. Esta con una cara muy pensativa y concentrada en todos los edificios que van pasando ante nosotros. Me fijo yo también en los edificios por un momento y me doy cuenta de que estamos llegando a la parada.

"Nos tenemos que bajar que ya hemos llegado. Vamos" – Salgo del asiento y sé que me está siguiendo. Bajamos del bus cuando se abren las puertas y nos quedamos parados unos minutos en la acera. Observamos los edificios y veo como Amu mira todo dos o tres veces. Estamos en el barrio más kawaii de Tokio centro. Sí, hay un barrio kawaii en Tokio. Los descubrí hace unos años cuando mi familia y yo buscando un restaurante nos perdimos y dimos a parar con este barrio. Todo puede parecer mu pasteloso aquí, pero la verdad es que no es para nada pasteloso y hay sitios verdaderamente geniales por aquí.

"¡Sugoi! Esto es lo más kawaii que he visto nunca. Es genial. Me encanta" – Amu tenía en los ojos muchísimas emoción y se le notaba. Me alegraba muchísimo de que se le hubiese pasado un poco lo de antes. Noto que se ríe – "Kukai, no me habías dicho que te gustaban estas cosas jaja Se ve tan raro en ti" – Enrojezco un poco, pero me da igual mientras que consiga que se ría.

"Esto te lo haré pagar pequeña pelo chicle. Parece una cosa este barrio pero no lo es. Te va a encantar" – Cojo su mano de nuevo. Me encanta el tacto de su mano. Es tan suave y se siente tan bien cuando estamos tomados así de las manos.

Avanzamos por la acera. El primer destino al que la llevo es una tienda en la que puedes realizar tu propio peluche. Ayer pude observar que Amu tiene muchísimos peluches en su casa y estoy seguro de que esto le va a encantar.

AMU POV.

Entramos en una gran tienda con una decoración muy recargada pero que aún así es preciosa. Leo el letrero que se encuentra en la entrada. Es una tiende para hacer tus propios peluches ¡No me lo puedo creer! Adoro los peluches y encima puede hacer una a mi medida. Estoy es genial. Doy unos cuantos pasos y observo a todos los niños que hay. Todos rozarán de los 5 a los 9 años. La verdad es que me da un poco de vergüenza.

"Somos los más mayores de aquí. Me da un poco de vergüenza, la verdad. Prefiero irme, pero me ha encantado esta sorpresa" – Veo como niega Kukai con la cabeza y esboza una sonrisa mientras que se acerca a todos los niños, los saluda y empieza a coger relleno.

Veo como empieza a llenar un oso panda. La verdad es que parece muy divertido y aunque me da vergüenza, me acerco yo también. Al menos estoy con Kukai asique no estoy sola. Empiezo a coger relleno y lo meto dentro de un delfín de color rosado. Lo lleno lo máximo que puedo y me acerco a la mesa de decoración. Le pongo un tatuaje de purpurina en forma de corazón rosa y un lacito azul.

"Listo" – Estoy muy emocionada por tener el delfín que quería desde que era pequeña – "Creo que te llamaré Simawi" – Alguien se ríe detrás de mí. Me giro. Kukai, como no.

"¿Simawi? Es un bonito nombre. Te presento a mi oso panda Señor panda. Sí, lo sé, soy super ingenioso" – La verdad es que el nombre tiene su gracia, pero jamás se lo reconoceré.

Nos acercamos a la caja y pagamos el costo de hacer los peluches. Me sorprendo cuando descubro lo barato que es. Salimos de la tienda y no puedo parar de abrazar a mi peluche y de estar muy contenta. Lo he pasado genial haciendo un peluche y más con una persona a la que quiero mucho.

KUKAI POV.

Amu no para de reír, y la verdad, yo tampoco puedo parar de reír por lo feliz que está ella y por la emoción de estar junto a ella. Y claro está, por mi hermoso panda. Hacía mucho tiempo que no venía a decorar un peluche y se siente genial. Tengo las manos ocupadas y por eso no puedo coger la mano de Amu, pero se me ocurre una idea genial. Paro a un señor que encontrarnos por la calle

"Disculpe, ¿podría tomarnos una fotos a mi amiga y a mí?" – El señor asiente sonriente y coge la cámara que le tiendo.

Nos hace un gesto para que nos juntemos. Acerco mi peluche al de Amu y después le paso una mano por la cintura. Siento como Amu se pone un poco rígida, pero en seguida se relaja y vuelve a sonreír. Yo pongo la mejor y más sincera sonrisa que tengo. El señor toma la foto y me devuelve la cámara.

"Tienes una linda novia, chica. Aquí tenéis. Pasadlo muy bien" – Amu está con cara de tierra trágame y yo no puedo hacer otra cosa que sonreír y agradecerle por la foto.

Seguimos caminando. Amu no dice nada, pero no me importa porque sigue manteniendo la sonrisa en su hermosa cara. Llegamos al segundo lugar que tenía en mente. Un karaoke que tiene casi toda la música que te puedas encontrar en Japón y en los demás continentes. Es un sitio estupendo y el ambiente es genial.

AMO POV.

Miro maravillada como Kukai nos introduce en un karaoke. Es un sitio muy cálido y en seguida me siento genial dentro. La verdad es que estoy un poco nerviosa. Hay bastante gente. Quiero cantar pero delante de tanta gente no me atrevo. Una hermosa chica rubia se acerca y me consigue distraer un poco.

"¿Qué va a tomar la pareja?" – No entiendo porque todo el mundo nos confunde con una pareja ¿Tanto parecemos una pareja? ¿En serio? – "No somos…"

"Dos limonadas, por favor. Y gracias" – No entiendo porque Kukai no lo desmiente y tampoco me deja desmentirlo a mí.

Supongo que tampoco es tan grave que nos confunda con una pareja cuando si no lo somos de verdad no pasa nada. La mesera apunta nuestros mandados en una libreta y asegura que un unos pocos minutos los tendremos en la mesa. Giro mi silla y me dedico a contemplar con mucha alucinación a una pequeña chica con la mitad del cabello rosa y la otra rubia que está cantando una versión bastante buena de 'Stay'. Me encantaría subirme al escenario a cantar yo también.

"¿No te animas a subir a cantar" - ¿En serio? ¿Me lo está preguntando en serio?

"Kukai, sabes perfectamente que tengo mucho miedo escénico ¿Me lo estás diciendo de verdad?" – Mi cara debe de demostrar todas las ganas que tengo de cantar porque no para de insistir durante otros 10 minutos para que suba.

"Vale, te propongo un trato Hinamori. Subo al escenario contigo y así tú haces lo que sé que hace rato que quieres hacer, pero no lo haces sola ¿Te parece?" – No es una mala idea. Si sube conmigo no estaré sola y la verdad es que si que tengo mucha ganas de cantar algo.

"Vale. Me parece una buena idea. Pero sube conmigo de verdad" – Kukai me mira y me coge inmediatamente de la mano.

Subimos los dos al escenario y Kukai agarra el micrófono para ponerlo a su altura, que casi es la misma. Los primeros acordes de 'Warrior' de Beth Crowley (NA: Tenéis que escucharla los que sois amantes de Cazadores de sombras porque la vais a amar). Me empiezo a poner nerviosa, pero escucho como Kukai empieza a cantar la primera estrofa. Me mira indicándome que la segunda me toca a mí. Empieza a cantar primero bajito y con mucha vergüenza, pero poco a poco voy cogiendo confianza y mi tono sube. Disfruto de la canción que tantas veces he cantado en mi casa sola frente al espejo del baño. Al llegar al estribillo ya me siento completamente cómoda y Kukai y yo cantamos como si fuésemos solo uno. La canción avanza y en lo que me parece nada de tiempo llegamos al final de la canción. Kukai y yo nos hemos acercado bastante durante la canción. Le tengo tan cerca que puedo oler su aliento cuando está cantando. Mira sus labios y me distraigo un poco de la canción. Me voy echando para delante hasta casi estar parada a unos escasos dos centímetros de sus labios. Puedo sentir el calor que desprende su cuerpo y más todavía, sus labios. La mano que no agarra el micrófono de Kukai se posa en mi cintura, pero esta vez no me pongo rígida. Quizá si un poco nerviosa. Mí mano libre se posa en su brazo. Nos estamos mirando a los ojos.

KUKAI POV.

No sé qué pasa, pero soy, más bien somos, incapaces de resistirnos. Hay algo muy fuerte que me hace querer besarla. Normalmente ya quiero, pero es que esta vez no soy capaz de despegar los ojos de sus orbes doradas. El agarre en su cintura se hace más fuerte por lo mucho que estoy intentando controlarme. La canción acaba de terminar hace unos pocos segundos, pero no me he dado casi cuenta porque la ha terminado Amu. Nos quedamos parados sin saber muy bien qué hacer. Los ojos de Amu me incitan a que sigan a que siga y su mano sobre mí brazo me dice lo mismo. No puedo detenerlo más. Lo quiero y por lo que parece ella también lo quiere. Nuestras bocas están casi pegadas. Un poco más…

Espero que les haya gustado el capítulo. Ya advertí que a partir de este capítulo las cosas serían mejor en este fic y con esta pareja. No sé cuando tendré inspiración para escribir otro capítulo y menos para saber cuándo subirlo. Me han encantado todos los rewievs que me habéis ido dejando aún sin escribir. Sois geniales. Sayonara minna.

Atte. Rebemoda