¡Hola! Estoy de regreso y les traigo el capítulo 3.
Hasta el momento es el capítulo más corto, pero lo recompensaré en el siguiente.
Espero sea de su agrado, aquí la fobia de Kurt es una que yo tengo, y exactamente por lo mismo :C
Como sea, no los aburro más...
¡Que lo disfruten!
Capítulo 3: ¿Popularidad?
~^~ Quinn's Pov ~^~
- Bien, ¡Terminamos! - Me estiré para desentumirme.
- Bueno chicos, recuerden no decirle nada a... -
- ¡AHHH! - Un grito interrumpió a Brittany. Y para mi desgracia era un grito que conocía a la perfección.
- ¡Kurt! - Gritamos Britt y yo poniéndonos de pie para ver de dónde provenía el grito. Antes de que nos fuéramos corriendo a buscarlo, él salió detrás de un árbol y se lanzó hacia mí, abrazándome muy fuerte. Tenía un hombro descubierto, el cabello revuelto y los ojos y mejillas llenas de lágrimas.
- ¿Qué tienes? ¿Por qué lloras? - Intenté calmarlo sobando su espalda.
Antes de que pudiera recibir una respuesta de él, salió Sebastián detrás del mismo árbol con una cara confundida, y lo más importante, una marca roja con forma de mano en su mejilla.
Mi mente no tardó ni 5 segundos en armar toda una historia. Y tardó mucho menos en idear una enorme lista de formas de cómo hacer sufrir al suricato. Con delicadeza pasé a Kurt de mis brazos a los de Brittany, y a paso firme me acerqué a Sebastián.
- ¡Ahora si no te pienso perdonar maldito cabronazo! - Lo tomé del cuello de la camisa fuertemente - Con mi hermanito nadie se mete - Añadí más fuerza a mi agarre.
- ¡De qué mierdas hablas! - Se defendió soltándose de mi agarre - ¡Yo no le hice nada! ¡Él se puso histérico de la nada!
- ¡Ah otro perro con ese hueso! ¡No te creo nada!
- ¡Pero yo sólo quería quitarle...!
- ¡¿Su virginidad?! - Le interrumpí - ¡¿Querías quitarle la virginidad a mi hermanito en un sucio parque?! - Lo tomé nuevamente del cuello de la camisa - ¡Eres una maldita...!
- ¡ARAÑA! - Sollozó Kurt - Ha-había u-una ara-aña
- ¿Ehh? - Okay, creo que ya me perdí.
- Como decía antes de que me interrumpieras - Quitó con poca delicadeza mis manos - Yo sólo quería quitarle una araña que tenía en el hombro, vio la araña y se puso histérico, se la quitó con brusquedad del hombro, tanta que se descubrió el hombro, después gritó y se revolvió el cabello, intenté calmarlo y me soltó una cachetada - Señaló su enrojecida mejilla - Y déjame decirte que tiene la mano pesada.
- Oh... ahora tiene sentido - Razoné colocando mi mano derecha en puño sobre la palma de la izquierda.
- Pues explícame por qué no entiendo - Exigió Sebastián sobando su mejilla.
- Es que Kurt le tiene fobia a las arañas. Les tiene fobia desdé que fuimos al cine y vio las enormes arañas que salen en Harry Potter - Expliqué como si fuera lo más normal del mundo, porque lo es, ¿cierto? - Bueno, creo que entonces ya todo se terminó.
- ¡¿Qué?! - Respondió Kurt separándose de los brazos de Brittany - Oh, no, esto está lejos de terminar - Se secó con brusquedad las lágrimas que escurrían aún por sus mejillas - ¡Tú! - Me señaló - ¡Tú me trajiste a un maldito lugar infestado de esas malditas cosas! ¡Ahora atente a las consecuencias! - Me miró desafiante.
- ¡¿Por qué sólo yo?! ¡También fue idea de Britt! ¡Y en teoría fue Sebastián quien te trajo! - Me defendí.
- A nosotros no nos metas, fuiste tú la que eligió el lugar- Se excusaron Sebastián y Brittany a coro dando un paso hacia atrás. ¡Malditos cobardes!
- Bien... Ahora tu castigo - Oh, no, su pose de diva, nada bueno puede salir de esto.
- ¿Disculpa? ¿Mi castigo? No sé si necesitas que te lo recuerde, pero yo soy la mayor.
- Sé que tú eres la mayor, y de ahora hasta que las vacaciones terminen harás todo lo que yo te diga, sin ninguna réplica.
- ¡¿Qué?! Jah, claro que no niñito, ni es tus sueños - ¿Qué se siente este... niño? ¿Yo dejar que un enano me mande? ¡Nunca!
- Bueno, entonces temo que papá y Angélica se enteraran de que su "querida niñita perfecta" ya no es virgen.
¡Maldito mocoso!
- ¡¿Cómo te enteraste?! ¡¿Quién te lo dijo?!
- Oh, Pues tú, en este mismo momento - Contestó con su perfecta sonrisa de bitch.
- Bien jugado, de acuerdo, haré lo que digas - Admití derrotada. Ya no había ningún movimiento que pudiera hacer.
~^~ Kurt's Pov ~^~
¡Jake Mate, Hermanita!
- Bien, vámonos, tengo que llegar y tomar una larga ducha - Chasquee los dedos - Hasta luego, chichos - Me despedí con un simple movimiento de mano.
- Hasta luego - Respondieron en coro.
- Sebby... - Le llamé de manera coqueta. Puede que él estuviera aunque sea un poco interesado en mí, y si he aprendido algo de Quinn es que no debo desaprovechar esas oportunidades - No te importa llevarnos a casa ¿cierto? - Pestañee exageradamente.
- Eh... eh... emm... ¡Claro! no, no hay ningún problema - Rápidamente se acercó hacia mí.
- Muchas gracias - Coloqué mi mano en su brazo, frotándolo - Bueno, vámonos - Empecé a caminar seguido de Sebastián y mis hermanas, una confundida pero feliz y la otra... simplemente malhumorada.
888
- ¡Ya llegamos! - Grité abriendo la puerta de la entrada, pero aún sin entrar, con mis hermanas atrás - ¡Por favor díganme que si atravesamos ésta puerta no tendremos un trauma de por vida!
- Estamos vestidos, si es a lo que te refieres - Respondió mi papá desde la sala.
Entramos cerrando la puerta, saludé y subí a mi habitación. En el camino de regreso recordé que no había apagado la video ni la televisión, upsi.
Entré y antes de empezar a quitar cables y rezar por no explotar nada, ya que soy realmente un asco con cualquier cosa que tenga cables aunque sea algo sencillo como conectar la video a la televisión; abrí la puerta de mi baño y dejé que el agua tibia llenara la tina, colocando el líquido que hacia las burbujas y prendiendo algunas velas aromáticas que tenía.
Una vez todo listo salí y quite los cables que consideré apagarían ambos aparatos, los que lo conectan a la toma de luz, guardé la video en la gaveta donde pertenecía.
Me quité la ropa colocándola en el cesto de ropa sucia, tomé dos toallas, una grade y una chica, y entré en la tina. Estuve por lo menos media hora, dejando a mis dedos como pasas y mi piel algo roja por tallarla con fuerza. Sequé el exceso de agua con la grande y la envolví en mi cuerpo, tomé la chica e hice lo mismo pero con mi cabello. Ya con ambas toallas cubriéndome salí, apenas llegar ya estaban esperándome cerca de mi cama.
- Wow Quinn, no es que no me guste tu compañía, pero ¿Qué haces aquí? - Cuestioné mientras untaba una de mis tantas cremas en mi cara.
- Tranquilo, seré breve - Se sentó en mi cama, dándome a entender que de breve no tendría nada - ¿Qué te traes con Sebastián?
- ¿Disculpa? - La miré por el reflejo del espejo.
- Apenas lo conociste hoy, y ya al final del día empezaste con "Sebby"- Hizo una mueca al mencionar el apodo - Kurt sé reconocer un coqueteo cuando lo veo, ¡así que no intentes mentirme!
- Ok, ok, primero, baja tu tono de voz, que no estoy sordo - Me voltee hacia ella - Y en segunda no me gusta si es a lo que te refieres, sólo le "coquetee"- Utilicé mis dedos para las comillas - Porque tú siempre dices que cuando alguien esté aunque sea mínimamente atraído hacia ti nunca dejes pasar la oportunidad de explotarlo, y fue lo que hice, solamente eso - regresé a ponerme crema ahora en los brazos.
- ¿Seguro de que es sólo eso? - Me miraba atentamente.
- Quinn, es 3 años mayor que yo, ¿para qué querría salir con alguien así si no me atrae?
- Por la popularidad, que alguien de primero entrara a Mckinley siendo novio de un senior que está en el equipo de Football sería una rápida forma de subir tu status.
- ¿Crees que haría eso? - Me voltee nuevamente hacia ella - ¿Eso es lo que crees que haría tu hermanito que no ha dado ni su primer beso? - Utilicé mi carita de cachorrito.
- Oww ¡Claro que no! - Se levantó y me abrazó efusivamente - Sé que nunca harías algo así, es sólo que no quiero que esa maldita combinación de suricata con caballo te lastime.
- Eso es dulce de tu parte - Correspondí su abrazo - Pero créeme que si alguien saldría herido no sería yo, te recuerdo que ustedes me obligaron a tomar clases de karate, aparte de que tengo a las hermanas más sobreprotectoras del mundo.
- Tienes razón, eres alguien fuerte y con personas de sobra para defenderte, y cuando entres al Glee Club esa cifra aumentará.
- Lo sé, y gracias de todas formas por preocuparte por mí - Me solté - Pero ¿Podrías salir en lo que me cambio?
- Oh sí, lo siento - Se fue hacia la puerta - La cena ya está lista, te esperaremos, pero no tardes.
- De acuerdo, por cierto - La detuve antes de que cerrará por completo la puerta - Sí quisiera ser popular sólo no debo estar cerca de ustedes dos, ya que soy las más populares y bonitas - Le sonreí.
- Awww, ternurita, lo sé - Rodee los ojos ante su gran modestia.
Se fue dejándome completamente sólo, terminé de vestirme pero mi mente estaba en otra cosa...
- ¿Ser popular?... La verdad, no me importaría ser un completo marginado – Murmuré - ¿Qué importa la popularidad? De hecho, no me gusta ser el centro de atención. Prefiero tener grandes amigos como los que tiene mi hermana – Me sonreí a mis mismo a través del espejo. Luego levanté una ceja – Debo dejar de hablar solo.
Espero les haya gustado, déjenme su opinión
PD: En el próximo ya sale Blaine ¡Yay!
PD2: El nombre del siguiente capítulo es...
Porque Blaine le pone lo Hard a la Party
¡Hasta la próxima semana!
